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MONOGRAFIA
Tipo: Apuntes
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Los trastornos psiquiátricos en el DSM-IV deben ser clasificados según la prioridad diagnóstica y, por ende, la prioridad en la instauración de un tratamiento. En virtud de ello, los cuadros psiquiátricos que tienen la primera prioridad son aquellos trastornos orgánicos , luego los trastornos afectivos , posteriormente los trastornos esquizofrénicos y finalmente todos los otros cuadros psiquiátricos como los trastornos de ansiedad, de ajuste o de personalidad, entre otros. Psicosis. Los tres primeros trastornos (orgánicos, afectivos y esquizofrénicos) engloban el concepto antiguo (y retirado del DSM-IV) de "Psicosis" como aquellas alteraciones del aparato psíquico que involucran un severo trastorno del juicio de realidad. La psicosis se dividía en dos subgrupos: 1.- Psicosis exógena (somática, orgánica o no hereditaria) que se clasificaba en aguda o crónica dependiendo de qué tan rápidamente actúa el desencadenante orgánico, ejemplo, el abuso de substancias o la degeneración neuronal (como en la enfermedad de Alzheimer). En el DSM-IV se describen como trastornos orgánicos. 2.- Psicosis endógena ("hereditaria") que se clasificaba en aquellos cuadros de naturaleza esquizofrénica (Esquizofrenia en el DSM-IV) y aquellos de naturaleza afectiva o psicosis maniaco-depresiva (Trastorno afectivo del DSM-IV). Concepto de esquizofrenia. La descripción de cuadros semejantes a los que actualmente se conocen como esquizofrenia, fue realizada por Kraepelin (Alemania) en 1896 y 1899, que denominó como "demencia precoz", caracterizado por una alteración severa del juicio de realidad que iba hacia una demencia más o menos tardíamente, pero precoz porque se veía en pacientes relativamente jóvenes de 15 a 25 años de edad. A Bleuler (Suiza) en 1911 le pareció que este cuadro no siempre iba a una demencia y que no siempre era de inicio precoz, por lo cual rebatió el nombre de demencia precoz y propuso el término "esquizofrenia" queriendo reflejar que era una afección que modificaba la psiquis o mente ("frena") que se encontraba escindida ("esquizo") con ciertas funciones que se alteraban en un sentido, mientras otras iban en la dirección opuesta. En un sentido descriptivo, la esquizofrenia es la "locura" según el concepto cotidiano y popular de éste término.
Las manifestaciones sintomáticas de la esquizofrenia se deben a la alteración de diversas funciones psiquiátricas, de las cuales las más importantes son: 1.- Alteraciones del curso del pensamiento. Las alteraciones del curso del pensamiento conducen a la disgregación de éste, fenómeno pesquisable en el examen mental. La disgregación es propia de la esquizofrenia en ausencia de alteración de conciencia, para permitir la diferenciación del pensamiento incoherente (cuando ocurre un fenómeno similar, pero con alteración de conciencia presente). Un grado menor de disgregación del pensamiento es el pensamiento laxo que puede manifestarse como un lenguaje indicativo, donde la persona habla sin ningún problema pero el terapeuta se queda con la sensación de que no se capta bien el "sentido" de la conversación con el paciente, como, por ejemplo, el motivo de consulta. Por su parte, el grado máximo de disgregación lleva a lo que se conoce como "ensalada de palabras" donde el paciente utiliza múltiples símbolos lingüísticos reales o falsos en un gigantesco desorden y sin ningún sentido. Las alteraciones del curso del pensamiento se deben a diferentes mecanismo, como:
afectivas (sentimientos opuestos simultáneamente) y e incongruencias ideo-afectivas. Los cambios en la vida emocional del paciente pueden conducir al autismo, en que el suejto llega a estar afectivamente distante de los otros y de sí mismo. A veces sus propias producciones afectivamente no tienen mucho efecto en sí mismos y, así, por ejemplo, en un delirio de persecución el sujeto no lo vive intensamente, no trata de buscar a los posibles perseguidores o no tiene conductas concordantes con los fenómenos extraños que le ocurren (como las alucinaciones auditivas). 3.- Alteraciones de la volición y del vivenciar del yo. Frecuentemente son los primeros síntomas, consistiendo en una lenta disminución de la voluntad de la persona que le impide tomar decisiones, abandonar trabajos o estudios y no hacer nada en su vida habitual ("volverse vago"), todo lo cual se denomina pérdida de propositividad vital. Esta falta de voluntad no debe corresponder sólo a una crisis transitoria, como una crisis vocacional propia de los adolescentes, sino que esta pérdida del propósito vital debe influir en todos los aspectos de la vida de la persona, sin que el mismo sujeto pueda explicarse muy bien el porqué a los demás su actitud e incluso a sí mismo. Es, por lo tanto, un proceso muy grave no comprensible. La pérdida de la propositividad vital en estos pacientes es como un quiebre brusco en la línea de vida del sujeto, sin que ellos puedan hacer nada para volver al cierto sentido de vida que llevaba. Las alteraciones del vivenciar del yo también son importantes en estos pacientes. En etapas iniciales o ya en cuadros más tardíos de la enfermedad, la persona siente que su yo cambia, experimentando de forma distinta su propio yo. En la vida "normal" el sujeto tiene la capacidad de discriminar la diferencia entre el yo y no yo (lo interno de lo externo), tiene identidad del yo en el tiempo y en diversas circunstancias, posee una unidad del yo donde el sujeto sabe que su yo es uno solo y además el yo normal presenta sensación de su propia existencia y conciencia de pertenencia del yo. En el esquizofrénico se pierden estas facultades del yo. Aparece una dificultad en el sujeto para diferenciar el mundo externo del mundo interno. Hay despersonalización que refleja la pérdida de la identidad del yo donde el paciente siente extrañeza de sí mismo. La pérdida de sensación de unidad del yo se refleja en la doble contabilidad o doble orientación del yo propio, donde el paciente siente que ya no es una sola persona sino una o varias más y muchas veces el paciente siente
todo lo contrario, o sea, pierde la sensación de existencia de su propio yo y pierde, por lo tanto, la sensación de estar vivo. La alteración de la pertenencia del yo o "mieidad" se caracteriza por la pérdida de la sensación del yo de sentirse suyo, produciéndose el fenómeno de " lo hecho " que se refiere a que los actos realizados por el yo ya no son realizados por él, sino que son sólo sucesos acaecidos en forma independiente al yo del sujeto, además es posible que le "metan otros" la voluntad de esos actos (voluntad ajena o impuesta) y que los sentimientos no sean los suyos propios sino sentimientos que personas extrañas le han impuesto. En el caso de los adolescentes "lo hecho" debe comprobarse explícitamente que es ajeno al yo y no "…como si fuera impuesto o ajeno". Muchas veces esto se corrobora por lo bizarro que resulta, ya que la voluntad y los sentimientos son impuestos por aparatos extraterrestres, máquinas en su cerebro, satélites marcianos, etc. 4.- Alteración del contenido del pensamiento. Son fundamentales en una gran proporción de los pacientes esquizofrénicos. Es uno de los aspectos que resulta más evidente y que más fácilmente resalta a los ojos del examinador. Al conjunto de manifestaciones de alteración del contenido del pensamiento se le denomina " delirio" y se caracteriza por juicios falsos (casi siempre) sobre la realidad con la convicción intrínseca extraordinariamente fuerte de que el delirio es verdad. Por ello, estos juicios tiene el carácter de apodícticos y absolutamente indubitables (no cabe la menor duda), ya que no necesitan ser demostración para los pacientes y son impenetrables frente a los argumentos de los otros, aunque el contenido casi siempre es imposible. Las personas sienten que es realidad aunque puede parecer que confronten sus ideas con otros, pero sin que los argumentos de los demás tengan un valor real que posibilite que se ellos modifiquen sus propias creencias apodícticas. El delirio, está compuesto por múltiples ideas delirantes que constituyen en su contexto un sistema delirante. Estas ideas deben ser primarias e incomprensibles desde el punto de vista del método científico espiritual, llevando a que sean explicables sólo mediante el método científico natural y, por lo mismo, se pueda discriminar (teóricamente) una etiología orgánica de su aparición. Por estas razones, las ideas delirantes primarias deben ser diferenciadas de aquellas secundarias y comprensibles, o sea, se deben separar de las ideas deliroides (comprensibles a partir de una alteración del estado
En otros casos pueden aparecer alucinaciones viscerales, en donde la persona siente que algo le pasa en su interior. Son bastante bizarras como pérdida de los intestinos, aparatos en el corazón, micrófonos en el abdomen, etc. En las mujeres es frecuente la relación con la sexualidad, sintiendo que abusan de ella personas lejanas, marcianos, etc. Otras alucinaciones pueden ser táctiles y más raras las olfatorias o culquier sensación o influencia corporal que sea experimentada como hecha desde afuera. Las alucinaciones que deben hacer plantear al médico que el cuadro no corresponde a una esquizofrenia son las alucinaciones visuales, que hacen sospechar con más fuerza un cuadro orgánico. 6.- Alteraciones de la psicomotricidad. Las alteraciones de la psicomotricidad en conjunto dan origen al llamado síndrome catatónico , caracterizado por estupor catatónico, catalepsia, obediencia automática y conductas en eco, como ecolalia y ecopraxia.
Las alteraciones de las funciones psiquiátricas en la esquizofrenia generan una serie de síntomas. Todos los cuadros esquizofrénicos tienen en mayor o menor grado algunos de los síntomas de las diferentes alteraciones psíquicas. En virtud de las manifestaciones preponderantes, se pueden clasificar los cuadros esquizofrénicos en tres subtipos clínicos: 1.- Esquizofrenia de tipo paranoide. En este caso lo más importante está en la presencia de delirios más o menos sistematizados. Estas ideas, sistemas, percepciones y ocurrencias delirantes pueden ser de distintos tipos:
convertido sexual, invertido sexual, cambio de órganos sexuales, que es de un sexo cuando siempre ha sido de otro, etc.
solicite al paciente con un motivo más o menos aparente. Hay distintos tipos de negativismo: 1.- Negativismo activo donde el paciente hace exactamente lo inverso a lo que se le pide, como,por ejemplo, sentarse cuando se le solicita que se ponga de pie. 2.- Negativismo pasivo, cuando el paciente simplemente se rehúsa a hacer lo que se le pide. 3.- Negativismo interno, cuando el paciente se niega a sus propias funciones internas como retención de heces u orina, negarse a consumir alimentos o líquidos, que puede conducir a un cuadro grave y de manejo de urgencia.
Todo cuadro esquizofrénico tiene ciertas características generales que deben ser consideradas a la hora de plantear el diagnóstico de psicosis esquizofrénica: 1.- Nunca se debe plantear el diagnóstico en presencia de alteración de conciencia del paciente, por lo cual se debe sospechar otra patología, principalmente un cuadro orgánico. 2.- Hay que pensar en un cuadro esquizofrénico en personas jóvenes (adolescentes y adultos jóvenes) cuando lo central que aparece en el sujeto son las manifestaciones que le hacen parecer extraño, absurdo y bizarro frente a los demás, sin que sea comprensible, teniendo la sensación de que no se puede llegar a la persona. Todo esto debe estar alejado temporalmente del consumo de drogas. 3.- De alguna forma "esquizo" (escindido, separado) el paciente va a funcionar relativamente bien, pero como si todas las partes de su existencia no tuvieran una dirección prioritaria, como "si toda la orquesta estuviera bien, pero sin un director". Así se explica la escisión del curso del pensamiento, escisión del contenido del pensamiento y de los afectos, y doble orientación (doble contabilidad) en cuanto a la identidad del yo, donde el paciente vive al mismo tiempo el mundo "real" y su vivencia delirante. Es importante considerar que el sujeto no vive esta escisión y, por ello, no lo relata activamente y debe ser buscado dirigidamente. 4.- Los síntomas (cuadros, subtipos) pueden cambiar con el tiempo y en un paciente puede vivir primero un cuadro de predominio de ideas delirantes y posteriormente puede haber predominio de los síntomas catatónicos. 5.- La esquizofrenia siempre está "coloreada" por el medio cultural e intelectual en el que se desenvuelve el sujeto. Así, los pacientes más inteligentes tienen mayor productividad y delirios más sofisticados y más "interesantes". 6.- Estos cuadros pueden conducir a que el esquizofrénico consuma alcohol y drogas. Por ello, debe hacerse el diagnóstico diferencial con el abuso de substancias. Esto puede ser fundamental en el pronóstico, porque un sujeto que presenta consumo de drogas o alcohol puede llegar a un cuadro psicótico irreversible. Por lo tanto, las drogas y el alcohol pueden actuar como desencadenantes o como mantenedores de esta condición. Con estas características generales de la esquizofrenia, Schneider describió aquellos síntomas que son muy importantes en el diagnóstico. Aunque no son muy frecuentes en su presentación, cuando están (uno
que la red de apoyo familiar es más pobre, por lo cual el pronóstico es más malo, en relación con los países menos desarrollados. La edad de comienzo bordea los 14-16 años en adelante y es muy raro que se inicie después de los 40 años. Podría tener algunas características estacionales, pero no está muy claro. Criterios diagnósticos del DSM-IV. Criterio A .- El paciente debe tener dos o más de los siguientes síntomas característicos: 1.- Delirio. 2.- Alucinaciones. 3.- Lenguaje desorganizado (por ejemplo, laxo). 4.- Síntomas catatónicos. 5.- Síntomas negativos (aplanamiento afectivo, pérdida de voluntad o alogia). Criterio B .- Disfunción social y laboral, ya que desde el comienzo de la enfermedad el esquizofrénico tiene áreas importantes de malfuncionamiento, ya sea en el trabajo, cuidado personal o relaciones interpersonales, las cuales están claramente disminuidas. (por lo tanto, de ello se deduce que los síntomas son graves). Criterio C .- Tiene que haber una alteración del modo de ser de la persona de por lo menos 6 meses de evolución. Los síntomas agudos deben haber durado por lo menos un mes, aunque los comportamientos extraños deben durar un tiempo previo. Para plantear el diagnóstico de esquizofrenia se debe tener, por lo tanto, un cuadro prolongado. Criterio D .- No tienen que haber trastornos afectivos concomitantes. Pesquisa de esquizofrenia en medicina no psiquiátrica. En la práctica médica general, habitualmente no se reciben casos graves, sino pacientes que están recién iniciando su enfermedad, especialmente en adolescentes (entre 14 y 20 años). Estos síntomas pueden simular lo neurótico, y de ahí su denominación de síntomas pseudoneuróticos. Los más importantes son: 1.- Payaseo: La persona comienza a tener una actividad (como tienen los adolescentes) de payaseo que característicamente debe tener una inadecuación, desmesura y aspecto bizarro, pasándose de la raya quedando fuera de contexto. 2.- Desgano: Aparentemente es físico, pero es tan fuerte que no se corresponde con la apariencia de la persona. El sujeto se "cansa" en actos mínimos, como tomar el lápiz o prender el televisor, siendo muy exagerado y desmedido. Ellos mismos notan que es como un desgano absoluto con episodios de hiperactividad y luego vuelve el mismo desgano, que lo lleva a quedas postrado en cama. 3.- Descuido personal excesivo con un arreglo personal extravagante. Hay falta de limpieza, mal olor, pelo sucio, rapados extraños, pintura/
tintura excesivamente "rara" del pelo. Estos síntomas son mucho más acentuados de lo que se considera empíricamente normal. 4.- Pérdida de propositividad vital. La persona (sin haber un motivo claro) pareciera que corta su vida y deja de hacer todas las actividades rutinarias, sin que nadie denote que algo realmente le interesa hacer. 5.- Desconcentración primaria. La persona no puede entender una hoja escrita, dos frases, se desconcentra viendo televisión o escuchando radio, etc. Se sabe no distraído ni con inseguridad para entender, sino simplemente no entiende. 6.- Sensación de angustia invasora, no puede decir de qué se trata y no se acompaña de síntomas neurovegetativos. Sólo hay angustia en cualquier momento o circunstancia sin una causa aparente. El sujeto puede cambiar su actividad del día hacia la noche, donde frecuentemente hay asociación con alcohol, que aparece como una manifestación más de la esquizofrenia inicial. 7.- Ausencia de conciencia o noción de enfermedad. 8.- Lenguaje francamente indicativo. Todos estos síntomas hacen sospechar el diagnóstico de esquizofrenia, y ante ellos el médico debe estar atento, pero además podría darse cuenta de la dificultad para empatizar con el paciente o vibrar con sus problemas, manteniéndose una distancia en la relación médico- paciente, lo que ha dado en denominar "sentimiento precoz". Pronóstico. El pronóstico en la esquizofrenia se puede esquematizar en la clasificación de los cuadros esquizofrénicos en:
está mejorando), sentimientos fuertes de depresión y desesperanza, intensa agitación, intentos previos de suicidios (dentro o fuera de la enfermedad), el hecho de vivir solo, planes para suicidarse (incluso en los delirios más bizarros), nivel educacional más alto. En general la esquizofrenia Tipo I es de mejor pronóstico, porque lo que estaría más alterado en el cuadro sería el aumento de receptores dopaminérgicos D 2 , son los que responden mejor a los neurolépticos. La esquizofrenia Tipo II (síntomas negativos) hay más lesión estructural del cerebro, con pérdida neuronal y mala respuesta a los neurolépticos. Etiología. No se sabe a ciencia cierta, aún a la luz de los grandes estudios. Aún actualmente se relaciona con un problema diátesis/stress , con presencia de cierta vulnerabilidad biológica (diátesis), que gatillan en esquizofrenia cuando hay situaciones externas (stress) familiares, sociales, etc. Aspectos etiológicos. Genética. Oscila entre un gen único, pero mucho mas consistente es la herencia poligénica (cuadro más leves hasta más severos), los más graves con mayor número de familiares esquizofrénicos, tanto relacionado con herencia de la madre como del padre. En la población general el riesgo es más menos del 1% , comprobado con estudios nacionales e internacionales. En todos lados el riesgo es similar. En parientes de 2º grado el riesgo sube a 5-6% y en parientes de 1º grado sube hasta 10-12%. En mellizos dicigotos el riesgo es similar de 10-12%, pero en monocigotos el riesgo se acerca al 45%. Cuando el padre y la madre tienen esquizofrenia el riesgo es de 35-40%. En estudios de adopción (de países nórdicos) se ha visto que en los hijos de padres esquizofrénicos adoptados tempranamente el riesgo es 10-12% (similar a familiares de 1º grado); desde este punto de vista la adopción no influye en la tasa de enfermos. En gemelos monocigotos criados separadamente tienen app. la misma proporción de riesgo que si vivieran juntos con los padres o adoptados. Hijos de padres no esquizofrénicos, adoptados por padres (al menos uno de ellos con esquizofrenia) no tienen riesgo mayor (1%). monografía realizada por Dr. Celso Villaparedes