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INFORMACIÓN DE COLANGITIS, Apuntes de Semiología

Epidemiología, clasificación, diagnostico.

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 27/04/2020

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COLANGITIS.
Es una inflamación de las vías biliares secundaria a una infección bacteriana, y es
caracterizada por una potencial repercusión sistémica grave.
EPIDEMIOLOGÍA.
La incidencia de colangitis es desconocida. La incidencia de colangitis tras la práctica de
una colangiopancreatografía endoscópica retrograda (CPER) ha sido más estudiada y en
una recopilación de varios estudios que incluía a más de 33.000 pacientes se situó entre
el 0,7 y el 5,4%.
La mortalidad de la colangitis aguda, que era cercana al 50% antes de la década de los
ochenta, ha descendido de forma relevante desde la introducción rutinaria de las técnicas
endoscópicas para el drena- je de la vía biliar obstruida, siendo actualmente del 3-10%.
CLASIFICACIÓN.
Una de las clasificaciones más clásicas de la enfermedad es la de Longmire que divide la
colangitis aguda en 5 tipos: colangitis aguda secundaria a colecistitis aguda, colangitis no
supurativa aguda, colangitis supurativa aguda, colangitis supurativa aguda obstructiva y
colangitis supurativa aguda acompañada de absceso hepático. El término colangitis
supurativa se refiere a la presencia de pus en la vía biliar.
EPIDEMIOLOGÍA.
La colangitis aguda se produce como consecuencia de la obstrucción de la vía biliar y del
crecimiento bacteriano en la bilis, la principal causa de obstrucción es la litiasis biliar, la
prevalencia de colelitiasis en la población general es del 10-15%. Los pacientes con
colelitiasis asintomática tienen un riesgo anual del 1-3% de desarrollar complicaciones
(colecistitis, colangitis, pancreatitis). La coledocolitiasis es pues la causa más frecuente de
colangitis (constituyendo más del 50% de los casos).
El pronóstico ha mejorado en los últimos 30 años gracias al uso cada vez más frecuente
de las técnicas de drenaje endoscópicas, antes de 1980 la mortalidad era superior al 50%,
entre 1980-1990 del 10-30%. La incidencia de casos de colangitis aguda severa es del
12,3% y la mortalidad actual de 2,7-10%.
FISIOPATOLOGÍA.
Los 2 factores más importantes para el desarrollo de una colangitis son la colonización
bacteriana de la vía biliar y, sobre todo, la obstrucción de su luz. En condiciones
normales, las vías biliares son estériles debido a las propiedades antibacterianas de las
sales biliares y a la secreción local de inmunoglobulina A (IgA), y el papel del esfínter de
Oddi es evitar el reflujo de microorganismos a partir del tracto digestivo. Se ha observado
que la vía biliar está colonizada en el 16% de los pacientes sometidos a cirugía abdominal
no biliar, en el 44% de las colangitis crónicas, en el 50% de los casos con obstrucción de
la vía biliar, en el 72% de los pacientes con colangitis aguda y en el 90% de los pacientes
con ictericia secundaria a coledocolitiasis.
La vía ascendente es la principal puerta de entrada de microorganismos, procedentes del
duodeno, al sistema biliar. En una minoría de los casos esta entrada es a través de la
vena porta o de los linfáticos. Por lo tanto, la práctica de una esfinterotomía previa o de
una CPER, situaciones que alteran la barrera anatómica y funcional que forma el esfínter
de Oddi, constituyen hoy en día causas bien reconocidas de colangitis.
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COLANGITIS.

Es una inflamación de las vías biliares secundaria a una infección bacteriana, y es caracterizada por una potencial repercusión sistémica grave. EPIDEMIOLOGÍA. La incidencia de colangitis es desconocida. La incidencia de colangitis tras la práctica de una colangiopancreatografía endoscópica retrograda (CPER) ha sido más estudiada y en una recopilación de varios estudios que incluía a más de 33.000 pacientes se situó entre el 0,7 y el 5,4%. La mortalidad de la colangitis aguda, que era cercana al 50% antes de la década de los ochenta, ha descendido de forma relevante desde la introducción rutinaria de las técnicas endoscópicas para el drena- je de la vía biliar obstruida, siendo actualmente del 3-10%. CLASIFICACIÓN. Una de las clasificaciones más clásicas de la enfermedad es la de Longmire que divide la colangitis aguda en 5 tipos: colangitis aguda secundaria a colecistitis aguda, colangitis no supurativa aguda, colangitis supurativa aguda, colangitis supurativa aguda obstructiva y colangitis supurativa aguda acompañada de absceso hepático. El término colangitis supurativa se refiere a la presencia de pus en la vía biliar. EPIDEMIOLOGÍA. La colangitis aguda se produce como consecuencia de la obstrucción de la vía biliar y del crecimiento bacteriano en la bilis, la principal causa de obstrucción es la litiasis biliar, la prevalencia de colelitiasis en la población general es del 10-15%. Los pacientes con colelitiasis asintomática tienen un riesgo anual del 1-3% de desarrollar complicaciones (colecistitis, colangitis, pancreatitis). La coledocolitiasis es pues la causa más frecuente de colangitis (constituyendo más del 50% de los casos). El pronóstico ha mejorado en los últimos 30 años gracias al uso cada vez más frecuente de las técnicas de drenaje endoscópicas, antes de 1980 la mortalidad era superior al 50%, entre 1980-1990 del 10-30%. La incidencia de casos de colangitis aguda severa es del 12,3% y la mortalidad actual de 2,7-10%. FISIOPATOLOGÍA. Los 2 factores más importantes para el desarrollo de una colangitis son la colonización bacteriana de la vía biliar y, sobre todo, la obstrucción de su luz. En condiciones normales, las vías biliares son estériles debido a las propiedades antibacterianas de las sales biliares y a la secreción local de inmunoglobulina A (IgA), y el papel del esfínter de Oddi es evitar el reflujo de microorganismos a partir del tracto digestivo. Se ha observado que la vía biliar está colonizada en el 16% de los pacientes sometidos a cirugía abdominal no biliar, en el 44% de las colangitis crónicas, en el 50% de los casos con obstrucción de la vía biliar, en el 72% de los pacientes con colangitis aguda y en el 90% de los pacientes con ictericia secundaria a coledocolitiasis. La vía ascendente es la principal puerta de entrada de microorganismos, procedentes del duodeno, al sistema biliar. En una minoría de los casos esta entrada es a través de la vena porta o de los linfáticos. Por lo tanto, la práctica de una esfinterotomía previa o de una CPER, situaciones que alteran la barrera anatómica y funcional que forma el esfínter de Oddi, constituyen hoy en día causas bien reconocidas de colangitis.

Ocasionalmente, la colangitis se produce en pacientes a los que se les ha practicado una anastomosis biliointestinal, siendo el reflujo retrógrado la causa de la colangitis, que además puede ser recurrente. Excepcionalmente, la colangitis es secundaria a la práctica de una colangiografía transparietohepática. El factor más determinante para el desarrollo de una colangitis es la obstrucción de la vía biliar, que facilita la proliferación bacteriana a dicho nivel. Es bien conocido que una vía biliar colonizada pero no obstruida no suele progresar a colangitis. Algunos estudios han demostrado que la incidencia de bacteriemia y endotoxemia están directamente relacionadas con la presión intrabiliar. Dicho aumento de la presión causa una disrupción de las uniones hepatocelulares con la consiguiente translocación de las bacterias y toxinas al torrente circulatorio. Además, se ha observado que la obstrucción causa cambios en la función de los neutrófilos, con una disminución de la adhesión y de la capacidad fagocitaria, y una respuesta anómala de las citocinas. Por otro lado, se ha observado que la ausencia de sales biliares e IgA en el duodeno, como consecuencia de la obstrucción biliar, incrementaría la flora duodenal que se transformaría en flora fecal, facilitándose la translocación bacteriana. La causa principal de obstrucción de la vía biliar es la coledocolitiasis, responsable del 30- 70% de los casos de colangitis. Entre el 10-50% son debidas a neoplasias malignas, fundamentalmente neoplasia de páncreas, tumores papilares, colangiocarcinoma y, con menor frecuencia, por compresión extrínseca de tumores primarios o metastásicos en el hilio hepático. En la actualidad, no es excepcional que la colangitis se produzca tras la obstrucción o migración de una prótesis endocoledocal, colocada para paliar la obstrucción del colédoco en un paciente con neoplasia de las vías biliares irresecable. Alrededor del 10-20% de las obstrucciones son causadas por estenosis benignas (como las posquirúrgicas o las secundarias a tumores benignos de la vía biliar) y un 1-3% por colangitis esclerosante. De forma excepcional, la obstrucción se puede deber a una enfermedad parasitaria que afecte a la vía biliar, pudiendo facilitar la formación de cálculos del colédoco. Esta obstrucción de la vía biliar, inusual en Estados Unidos y Europa pero relativamente común en países del sudeste asiático, puede estar causada por Clonorchis sinensis, Opistorchis felinus. O. viverrini y fasciola hepática. Ocasionalmente, también Ascaris lumbricoides puede obstruir los conductos biliares y causar colangitis. En ocasiones, el parásito puede causar obstrucción biliar por compresión extrínseca, como sucede en la equinococosis. En los años iniciales de la epidemia del sida, en enfermos profundamente inmunodeprimidos, se describió la denominada colangiopatía relacionada con la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, que a menudo estaba asociada con infecciones por Cryptosporidium spp. o Microsporidium spp. MANIFESTACIONES CLÍNICAS: SÍNTOMAS. Dolor abdominal, normalmente localizado en la parte superior derecha o central del abdomen. Este puede irradiar a la espalda o debajo del omóplato derecho. SIGNOS.

  • Fiebre, en ocasiones precedida de escalofríos.
  • Coloración amarillenta de la piel (ictericia) y orina de coloración oscura (coluria).