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Asignatura: Microbiología, Profesor: Jose antonio JAL, Carrera: Biología, Universidad: UAM
Tipo: Ejercicios
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Concepto de infección Infección: es el término clínico para la colonización de un organismo huésped por especies exteriores. En la utilización clínica del término infección, el organismo colonizador es perjudicial para el funcionamiento normal y supervivencia del huésped, por lo que se califica de m.o patógeno. Y según la RAE: “dicho de algunos m.o patógenos, como los virus o las bacterias que invaden un ser vivo y se multiplican en él.” A prinicipio del siglo XX, Lansteiner y otros investigadores desarrollaron los términos de anticuerpo para las proteínas del suero que participan en la inmunidad humoral y antígenos para las sustancias que se unían a los anticuerpos y/o que generaban la producción de los mismos. Inmunidad innata y adaptativa (específica) La defensa frente a los microorganismos está mediada por las reacciones precoces de una inmunidad innata y por las reacciones tardías de la inmunidad adaptativa. La inmunidad innata , también llamada natural o nativa, está constituida por mecanismos existentes antes de que se desarrolle la infección. Producen respuestas rápidas a los m.o. Está compuesta principalmente por: barreras físicas y químicas, células fagocíticas, células citocidas naturales y proteínas sanguíneas (ppalmente el sistema del complemento). La inmunidad adaptativa/específica/adquirida requiere un tiempo de adaptación porque necesita la presentación del patógeno, para activar la respuesta. No está antes de que entre el patógeno sino que se da después de su entrada. Además, discrimina entre diferentes microorganismos y los componentes principales son los linfocitos y sus productos. La inmunidad adaptativa se puede dividir por sus componentes: inmunidad con componentes moleculares, inmunidad acelular o humoral , o inmunidad que requiere células, inmunidad celular. Otra división de la inmunidad (división clínica) sería: Activa : la que se expone, se elabora contra los patógenos. Puede ser aquella que se elabora contra un virus, o una vacuna. Se entra en contacto con un patógeno (podría ser una vacuna), entra, se genera una respuesta específica ante ese antígeno, y se genera una memoria inmunológica. La inmunidad pasiva , es aquella que tiene anticuerpos dados, no ha sido elaborada. Se transfiere externamente al individuo ya elaborada. Si te ponen directamente los anticuerpos ante el patógeno (específica), en un futuro si vuelves a ser inoculado con el mismo patógeno, debes vacunarte de nuevo puesto que no se ha creado memoria inmunológica. Aspectos generales de la respuesta inmune Inmunidad innata Todo aquello que está antes de la entrada del patógeno, como pueden ser las barreras físicas, químicas o biológicas: La piel y los tejidos mucosos. Las glándulas sebáceas s dela piel segregan ácidos grasos que hacen bajar el pH y protege de patógenos. Las células epitelilaes ciliadas de las superficies mucosas (moco). En la sangre también hay proteínas bactericidas como las llamadas betalisinas que puede destruir la membrana bacteriana La propia microbiota natural , que coloniza nuestro organismo. Se encarga de que las bacterias patógenas no colonicen el tracto digestivo. La resistencia natural del huésped puede modificarse por:
Las vías de comunicación de estos órganos son la sangre y la linfa, conduciendo a los microorganismos hacia los órganos específicos de la respuesta inmune. La linfa es un sistema paralelo a la sangre que no contiene eritrocitos, y que comunica diferentes ganglios linfáticos capaces de filtrar los m.o y ponerlos en contacto con las células inmunocompetentes. La linfa acaba en el torrente sanguíneo vía conducto linfático torácico. Todas las células sanguíneas y del sistema inmune provienen de unas células totipotentes, con células troncales, las células madres que están básicamente en la médula ósea, aunque durante el desarrollo embrionario también están en el bazo. A partir de ellas se separan 2 linajes: Línea mieloide : da lugar a las plaquetas, eritrocitos, neutrófilos, monocitos, macrófagos, leucocitos… Línea linfoide : da lugar a los linfocitos B (células plasmáticas), linfocitos T y a las células NK, y a otros tipos intermedios entre T y NK Si a la sangre le quitamos los eritrocitos, nos quedamos con el plasma sanguíneo , donde hay muchas proteínas y Complemento, y factores que interaccionan con los leucocitos, que son las citoquinas. Los linfocitos son los únicos capaces de reconocer específicamente al antígeno (o patógeno) por tener receptores, y generan memoria. Suelen tener un núcleo muy grande, un pequeño tamaño y un anillo de citoplasma, pero al diferenciarse a células activas su morfología cambia. En respuesta a la estimulación aumentan de tamaño, y hay 2 tipos principales:
o Monocitos : células con un diámetro de 10-15 micras. o Macrófagos : van a distintos órganos (son monocitos que abandonan la sangre), reciben nombres distintos; en el pulmón son macrófagos alveolares, en el cerebro son células de la microglía, en el hueso son osteoclastos, etc. Células dentríticas o de Langerhans : tapizan los epitelios por debajo de la epidermis y su función es la de fagocitar lo que entra, y lo llevan al ganglio para presentárselo a un linfocito T. Presentan antígenos (células APC ), así como los monocitos, macrófagos y los linfocitos B. Células dentríticas foliculares : no derivan de las anteriores. Están presentes los ganglios linfáticos, bazo y MALT. Atrapan Ag unidos a Ac o a proteínas del complemento y se los presenta a los linfocitos B. Leucocitos polimorfonucleares (PMN): tiene el núcleo de forma irregular con varios lóbulos. o Neutrófilos : fagocitan pero duran menos que los macrófagos o Eosinófilos : son menos abundantes, ayudan contra organismos más grandes, como los gusanos o Basófilos : pocos en sangre. Defensa contra algunos parásitos Mastocitos : producen sustancias amino-activas, histaminas, que activan la dilatación vascular, enrojecimiento de la piel, calentamiento de la piel (=inflamación) Órganos y tejidos del sistema inmune Son tejidos a lo largo de mucosas. Algunos están encapsulados, y otros son más laxos, y según esto se podrían clasificar desde el punto anatómico, pero por otro lado se pueden dividir según su función. Desde el punto de vista anatómico: Órganos con cápsula bien definida : bazo, timo, ganglios linfáticos y médula ósea Acumulaciones difusas de tejido linfoide : tejido linfoide no encapsulado que se asocia a las mucosas (MALT). Permite la captura de antígenos que entran por vías orales y gastrointestinales. Hay una gran cantidad de IgA. Desde el punto de vista funcional: Órganos linfoides primarios : son lugares de linfopoyesis donde se generan y/o maduran los linfocitos T y B: o Médula ósea : es el lugar donde se generan todas las células sanguíneas circulantes del adulto y es el lugar de maduración de los linfocitos B. en la pubertar, la hematopoyesis se produce principalmente en el esternón, vértebras y costillas. En los huesos largos están las células pluripotentes que forman todos los diferentes linajes celulares. En las aves los linfocitos B maduran en la bursa de Fabricius. Tras la maduración, los linfocitos b y t van a los órganos linfoides secundarios a efectuar la respuesta inmune. o Timo. Órgano bilobulado en el tórax. Cada lóbulo se divide en diferentes lobulillos, en cada uno hay una región cortical donde llegan los linfocitos inmaduros, llamados timocitos. En la región medular, los linfocitos T van madurando, y los seleccionados salen a la sangre. Órganos linfoides secundarios : donde se produce la respuesta inmune. Donde se dan las condiciones para que linfocitos B y T inmunocompetentes puedan interaccionar con los antígenos y entre sí: o Bazo : es el órgano linfoide secundario principal de la vía sanguínea, drena los antígenos de la sangre. Está irrigado por la arteria esplénica (las células del bazo se llamas células esplénicas) que acaba formando venitas que entran en folículos linfoides , donde se produce la activación de la respuesta inmune y donde están los linfocitos, a los que se les presenta los antígenos. Hay dos regiones en el bazo: Pulpa blanca, donde se genera la respuesta inmune, y la Pulpa roja a donde llegan los eritrocitos degenerados para destruirse. o Ganglio linfático : es el órgano linfoide secundario principal de la vía linfática. Están distribuidos por todo el cuerpo, y cada uno tiene varias vías aferentes (por donde entran las células) y una salida eferente. Están divididos en área cortical , donde están los linfocitos B con agregados de células formando folículos, en el área paracortical están los linfocitos T , y en la zona medular se produce la activación de la respuesta inmune y los linfocitos B se convierten en células plasmáticas que producen anticuerpos.
Las moléculas que reconocen específicamente al antígeno son las inmunoglobulinas, las BCR (receptor de células B), que es el receptor de los linfocitos B, una inmunoglobulina (anticuerpo) anclado a la superficie de la célula. También el TCR (receptor de células T), que reconoce millones de péptidos diferentes y es mucho menos específico que el BCR. El BCR puede reconocer muchos más antígenos distintos que el TCR, y es más laxo a la hora de reconocer. También el MHC, que presenta antígenos. Los antígenos se unen a un anticuerpo, que puede estar libre o unido a un linfocito B en forma de BCR. Un antígeno es aquella molécula que es reconocida por un anticuerpo, libre o en forma de BCR, o por un TCR. El TCR no reconoce al antígeno soluble, libre, sino que lo reconoce porque lo presenta el MHC (en humanos, HLA). No se reconoce al antígeno entero, sino epítopos. Cuando se produce la invasión por un agente patógeno, el mecanismo inmunológico que se activa va en dos direcciones: producción de anticuerpos específicos ( Respuesta Humoral ) y si hay células implicadas se desencadena una respuesta mediada por células citotóxicas ( Respuesta Celular ). Anticuerpos También se llaman inmunoglobulinas , ya que, si se separan del suero de la sangre y se separan las proteínas, hay un pico de proteínas globulares, unas de ellas las gammaglobulinas, y es donde están las proteínas que reconocen antígenos. Son un grupo de glicoproteínas presentes en el suero sanguíneo y líquidos corporales que se unen específicamente al antígeno. Las gammaglobulinas se dividen en 5 tipos o clases: IgA, IgE, IgD, IgG, IgM. Los linfocitos B son las únicas células capaces de sintetizarlos. Una inmunoglobulina tipo, la más sencilla, está formada por 4 cadenas iguales dos a dos. Dos de ellas ligeras , de bajo peso molecular, y otras dos pesadas , normalmente el doble de tamaño que las ligeras. Están unidas entre sí mediante puentes disulfuro , dándole una estructura en Y. Une el antígeno por la zona variable N terminal, para reconocer muchos antígenos diferentes. Cada anticuerpo puede reconocer 2 epítopos iguales. Tiene otra parte constante, que varía muy poco, y es la zona efectora. Las cadenas pesadas y ligeras se componen de regiones variables en los amino terminales (VH, VL) y regiones constantes (CH, CL) en la región carboxi terminales. Inicialmente, la estructura básica de las inmunoglobulinas era un dominio globular de unos 100 aa, cerrados por puentes disulfuro, que es el dominio de las inmunoglobulinas. El antígeno va hacia la región variable, y se ha ido evolucionando desde el pequeño dominio hasta un anticuerpo. De este pequeño domino se han ido formando muchas más moléculas, y ahora hay muchas moléculas que tienen como función reconocer cosas. Este conjunto de moléculas que reconocen muchas cosas es la superfamilia de las Inmunoglobulinas. En invertebrados hay macrófagos, parecidos a células fagocíticas, pero el proceso como inmunoglobulinas empezó con los primeros peces hasta llegar a mamíferos con las 5 clases de inmunoglobulinas. Si se rompen los puentes disulfuro con proteasas vegetales, como la pepsina o papaína, quedan 2 fragmentos proteicos: la parte bifurcada de la Y es el Fragmento de unión al antígeno ( Fab ), es la zona variable y se une a cada determinante antigénico compatible; el tallo es el Fragmento cristalizable ( Fc ), es la región constante por donde el anticuerpo puede unirse a la célula con un receptor específico.
Los anticuerpos, cosa que no hacen los TCR, reconocen también azúcares, ADN (como el lupus), lípidos…Se dividen en 3 grandes grupos:
Los linfocitos T normales maduros son αβ , porque tienen dos partes receptoras, α y β, pero hay un tipo de linfocitos T raros, los ϒδ que no expresan CD4 ni CD8 y siguen otra vía de maduración, están en la piel y en mucosas. Pasan por dos selecciones:
Hace referencia a la parte humoral (interferón) y a la parte celular (macrófagos, células dendríticas…). Es todo aquello que está antes de que llegue el patógeno. La mayoría de los patógenos no logran atravesar la piel, mucosas o el resto de las barreras físicas y químicas que constituyen las lágrimas, la saliva (lisozimas), las células ciliadas del tracto respiratorio, piel (glándulas sebáceas), tracto urinario, el sistema digestivo…Si los patógenos consiguen penetrar estas primeras barreras, entonces se pondrá en marcha la respuesta inmunitaria, y la innata es la que actúa primero. La respuesta innata está especialmente diseñada para reaccionar contra microorganismos y sus productos. En la parte celular se encuentran los fagocitos, como los macrófagos y neutrófilos , que fagocitan a los patógenos y los destruyen con sustancias microbicidas. El conjunto de estos factores celulares y humorales son los implicados en la respuesta contra bacterias, toxinas… contra los virus hay otros componentes, como las NK. Este proceso de lucha directa contra patógenos suele ser una reacción inflamatoria , consiste en el reclutamiento y activación de leucocitos y proteínas plasmáticas en el sitio de infección. Reclutar hace referencia a cuando las células salen de los vasos sanguíneos al foco de infección, a lo que se denomina extravasación. Los macrófagos, aparte de fagocitar, pueden producir citoquinas , que son sustancias proinflamatorias, pueden activarse ellos mismos por el interferón-ϒ y convertirse en células microbicidas, produciendo radicales de oxígeno, anión superóxido, óxido nítrico…; también son el puente que activa la respuesta específica por la presentación de antígenos, ya que son células APC profesionales. Una de las primeras líneas de defensa en la respuesta humoral innata es el Complemento , que produce anafilotoxinas e inflamación. El complemento es capaz de producir agujeros en bacterias, provocando la lisis de microorganismos, y también puede, mediante los receptores de algunas células como las NK o macrófagos, favorecer la fagocitosis del macrófago por opsonización , ya que los macrófagos pueden tener receptores para el complemento o para la región constante de las inmunoglobulinas. El Complemento tiene que ser controlado, ya que produce esas proteínas séricas, que producen inflamación, pudiendo causar la muerte del individuo si se descontrola. A parte del Complemento, hay una serie de citoquinas que actúan contra determinados patógenos, como el interferón, el TNF… La respuesta innata estimulará en última instancia la respuesta adaptativa. Complemento Es uno de los mecanismos más importantes del mecanismo efector humoral. Son proteínas séricas (que se encuentran en el suero de la sangre) que eliminan directa o indirectamente al patógeno, provocando cascadas de respuesta. Estas proteínas pueden lisar bacterias directamente o utilizan componentes del complemento quimio-atrayentes para atraer al lugar de infección a más células. También pueden favorecer la fagocitosis por opsonización y facilitar la vasodilatación. Hay 3 vías de acción del Complemento:
Empieza siempre con la presentación del antígeno a los linfocitos T cooperadores (Th) por parte de las células presentadoras de antígeno (macrófagos, células dendríticas o linfocitos B) en los tejidos linfoides secundarios (ganglios, bazo…). La activación de la respuesta específica necesita mínimo 2 señales , en caso contrario, se entiende que se está reaccionando contra algo que no se debe, y se inhibe la respuesta. La primera señal es siempre el antígeno; los linfocitos B producen anticuerpos, y los T citotóxicos (CD8) reconocen células infectadas, tumorales, alogénicas, y las atacan. Los linfocitos T helper son los que deciden si se da respuesta celular o acelular. La segunda señal son otras moléculas, como la CD de los linfocitos T, y CD80/86 en las APC. Además de otras muchas más moléculas, una tercera señal son moléculas solubles como citoquinas. El linfocito T colaborador (Th), antes de activarse se encuentra en un estado basal, Th0 , y dependiendo del microambiente y de quién le presente el antígeno (macrófago, célula dendrítica), la Th0 decide si se convierte en Th1 , que activa la respuesta celular (macrófagos), o la Th2 , que activa la respuesta humoral (linfocitos B) para producir anticuerpos. Dependiendo de la línea que se siga, los linfocitos producen unas citoquinas u otras, y muchas son antagónicas; las de la respuesta humoral, como IL- 4 y IL- 5 , son antagónicas a las citoquinas producidas en la respuesta celular, como el INF-ϒ y la IL- 2. Tras el reconocimiento del antígeno, hay una transducción de la señal desde la superficie del Th hasta el núcleo para que se active. Para decidir qué respuesta se va a usar, el Th0 decide según el tipo de patógeno:
El linfocito B se une al antígeno de forma soluble mediante el BCR , lo internaliza y empieza una pre-activación, expresando en la superficie moléculas de activación CD80 y CD86 (B7-1 y B7-2). Mediante el MHC-II reconoce a un Th0, terminándose de activar porque el Th responde produciendo el ligando de CD80, el CD28. El linfocito B ya tiene dos señales, el antígeno y la CD80, y el Th2 (ya no es Th0) lo reconoce con su CD28 produciendo la tercera señal, la IL-4 e IL-5; este conjunto de moléculas que produce el Th se llaman factores celulares de los linfocitos B ( BCGF ). Tras estas 3 señales, se convierte en célula plasmática y empieza a producir anticuerpos. El linfocito T helper también requiere varias señales, la primera es la presentación del antígeno por el linfocito B, la segunda es que CD80 y CD28 se unan (es señal para ambos) y la tercera es que se unan el CD40 del T y el CD40 del B. En el linfocito T citotóxico, la primera señal es el reconocimiento del antígeno; la segunda es la interleuquina 2, que la produce, a parte de él mismo, el Th1, ya que cuando al Th0 se le presenta un antígeno o está en un entorno específico, se convierte en Th1, produciendo INF-ϒ y IL-2, que da la segunda señal al linfocito T citotóxico cuando reconoce una célula rara. Los linfocitos T-B independientes no necesitan que les presenten los antígenos, reconocen antígenos específicos. Tras la activación, las células T efectoras salen de los órganos linfoides y entran en circulación para localizar al antígeno. Los linfocitos B efectores se quedan en los órganos linfoides produciendo anticuerpos que van hasta el antígeno, o migran, si son células de memoria, a la médula ósea. Una vez terminada la defensa, las células B y T de memoria permanecen, y el sistema inmune vuelve al estado basal (no se puede producir interferón todo el rato o moriríamos). Partiendo de un tipo de linfocito T helper neutro Th0 , y dependiendo del tipo de función que va a realizar, así como de las citoquinas que sintetizan, los linfocitos CD4 se dividen en:
Si en varios tubos de coloca una cantidad fija de anticuerpos, y se van añadiendo antígenos en concentración creciente, los antígenos se van uniendo a los anticuerpos, si son monoméricos, se unirán dos antígenos por anticuerpos, como en la IgG. En los tubos que tienen menos concentración de antígenos se está en la zona de exceso de anticuerpo. Cuando hay más concentración de antígeno, se unen varios anticuerpos a un mismo antígeno, y forman mallas que precipitan, y se ve que a medida que hay más antígenos, se produce más precipitado, dando una curva, hasta que en un momento, de forma empírica, todo el antígeno está acomplejado con todo el anticuerpo formando una gran malla, llegando a la máxima precipitación, llamada zona de equivalencia (no es zona de igualdad de concentraciones). Si se aumenta una de las concentraciones (de antígeno) hay que aumentar en la misma proporción la otra concentración (de anticuerpo). A partir de la zona de equivalencia, si se añaden más antígenos, se entra en la zona de exceso de antígeno , y hay tanto antígeno que todos puede interaccionar con todas las valencias de los anticuerpos y se impide la formación de estas mallas que son las que precipitan, no se forman complejos y hay menos precipitado. Si esto se hace en una placa Petri con agar, el antígeno y anticuerpo difunden hasta encontrarse, donde precipitan, dando una mancha blanca en el agar. Anticuerpos monoclonales Cuando se producen anticuerpos contra una proteína, esta tiene varios epítopos, y para cada uno habrá un clon de LB que producirá anticuerpos contra ese epítopo. El suero tendrá muchos anticuerpos contra los diferentes epítopos producidos, habiendo muchos clones de LB y muchos anticuerpos, siendo un suero policlonal. Cuando se quiere ver un solo epítopo, no queremos todo el suero. Se desarrolló un método de anticuerpos monoclonales , aquellos capaces de reconocer un solo epítopo. Si se inocula a un ratón albúmina de perro, le quitamos el bazo y obtenemos los esplenocitos y los cultivamos, separamos los linfocitos B y los diluimos en placas multipocillo, para que en cada pocillo haya un solo LB, que producirá un único clon de anticuerpo, dando un anticuerpo monoclonal, dirigido contra los diferentes epítopos de la proteína. Los LB no son células tumorales, y se dividen un tiempo y luego mueren; entonces, obtuvieron los linfocitos del ratón y los fusionaron con un mieloma (LB tumorales que no producen anticuerpos), y a la mezcla de ambas células se le llama hibridoma ; el LB da la especificidad (anticuerpos específicos) y el mieloma aporta la inmortalidad. Se pone en un cultivo, pero hay que separar los hibridomas de los LB normales y de los mielomas; para ello, se añade un medio de selección llamado HAT, que inhibe a las células que se dividen activamente por bloqueo de síntesis de ADN, por lo que a los LB normales no les hace nada, y al hibridoma no lo mata porque tiene la vía de síntesis alternativa que tiene el LB normal; mata específicamente a los mielomas no híbridos. Los LB no híbridos morirán pronto, entonces no hace falta separarlos. Se hacen diluciones del hibridoma para que solo haya una célula, dando clones que producen anticuerpos monoclonales. Los anticuerpos monoclonales sirven para estudiar epítopos concretos, que reconozcan epítopos de novo, estudiar mutaciones específicas de virus (para una parte de la cápsida), para hacer inmunofluorescencia. Los anticuerpos policlonales también se pueden utilizar para inmunofluorescencia, para ver dónde está un virus, para inmunoprecipitación , porque así muchos anticuerpos se unen a muchas partes de la proteína y será fácil producir la malla y precipitarla.