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Las condiciones necesarias para que una enseñanza sea activa y el desarrollo de diferentes estrategias metodológicas, como la individualización, socialización, globalización y elaboración de nuevos materiales didácticos. Además, se abordan las estrategias de enseñanza y aprendizaje, las estrategias para adquirir y desarrollar conocimientos, procedimientos o habilidades, y las estrategias para adquirir y desarrollar actitudes y valores. Se incluyen ejemplos de estrategias como el estudio de caso, el documento audiovisual y la prensa.
Tipo: Apuntes
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A través de este apartado introduciremos los pilares conceptuales necesarios para comprender las bases de las estrategias didácticas que se desarrollarán a continuación.
Conocemos bajo la denominación de metodología aquella opción que toma el docente o el formador para organizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo presentes una serie de factores que condicionan dicha actuación, como la lógica interna de la materia, el nivel de madurez de los sujetos a los que pretende enseñar, las finalidades que se persiguen, los recursos disponibles, el currículum vigente, la relación entre las diferentes áreas curriculares, su propio pensamiento profesional y la respuesta o reacción del alumnado. Metodología equivale a intervención , y para intervenir necesitamos planificar estrategias que nos aproximen al máximo hacía esta obtención de las finalidades previstas, a través de actividades concretas, activas y graduales, y con el soporte de materiales curriculares que nos faciliten esta enseñanza, así como el espacio y el tiempo más adecuados para cada estrategia de intervención. Consideramos que una estrategia didáctica equivale a la actuación secuenciada potencialmente consciente del profesional en educación, guiada por uno o más principios de la Didáctica, encaminada hacía la optimización del proceso de enseñanza-aprendizaje (Rajadell. 1992).
Debemos detenernos un momento en los principios de la Didáctica , a los que aludimos en nuestra definición. Consideramos que ocho son los principios que rigen toda actuación didáctica y, por lo tanto, influyen en cualquiera de las estrategias de intervención que apliquemos: comunicación, actividad, individualización, socialización, globalización, creatividad, intuición y apertura. De manera general, justificaremos la importancia de cada uno de ellos por lo que respecta al conocimiento y posterior aplicación de las estrategias didácticas. Insistimos en la presentación puntual y poco profundizada de dichos principios, aunque podemos observar a lo largo de esta obra algunos de ellos con mayor profundidad.
1.2.1. Principio de Comunicación La comunicación constituye la esencia del proceso educativo desde la transmision de ideas por parte de una persona hasta su comprensión real y significativa por parte de otra que juega el rol de receptor. El papel de la interacción es indiscutible. Como educadores debemos reconocer su triple faceta informativa, persuasiva y emotiva; como alumnos, reflejar la comprensión de un concepto, manifestar opiniones o solicitar información en caso de duda, también demuestran la importancia que acoge la comunicación. De nuevo debemos tener claramente definidos los elementos que intervienen en la comunicación, desde su origen (quien comunica), su naturaleza (qué comunica, porqué lo
comunica), su forma (cómo lo comunica, cuando lo comunica, dónde lo comunica), hasta las características de los receptores (a quienes se les comunica, su apertura al mensaje). También resulta indispensable conocer cada una de las etapas de la comunicación para saber intervenir en el momento oportuno, desde la posesión de una idea, ordenar el saber, elegir y aplicar los signos más adecuados para cada ocasión, recibir e interpretar la comunicación y, por último, llegar a asimilar su contenido. Reflexionar sobre las diferentes funciones de la comunicación, en función del contexto, de los destinatarios y del contenido, con el objetivo de practicar las que se consideren más oportunas: representativa, expresiva, conativa, fáctica, estética o metalingüística. Los niveles de comunicación resultan también fundamentales ya que varía notablemente si el emisor y el receptor son diferentes personas (interperronal) que si emisor y receptor recaen en un mismo sujeto (intrapersonal). Por último, es necesario conocer, controlar y optimizar al máximo los aspectos de influencia básicos que encontramos y que influyen en toda comunicación: ambientales (sonido, iluminación, temperatura, entre otros), emocionales (motivación, persistencia, responsabilidad, estructura, además de otros), sociológicos (equipo, pareja, individual o variado básicamente), físicos (predominio de un sentido, entrada, horario, junto a otros) y fisiológicos (fundamentalmente capacidad intelectual, características fisiológicas y método de aprendizaje anterior). Cuando más conozcamos las preferencias de un receptor más fácil resultará acomodar nuestra comunicación.
1.2.2. Principio de Actividad El lema que propugnaba Adolf Ferrière con relación al movimiento de la Escuela Activa referido a “solamente se aprende aquello que se practica” debe ser un principio que tengamos siempre presente. Diferentes textos de carácter histórico nos permiten profundizar en las ideas que surgieron en el Congreso de Calais de 1921, en el que formalmente se constituyó el movimiento ciertamente revolucionario de la “Escuela Nueva” como respuesta a la rigidez de la escuela tradicional y a favor de una enseñanza activa. Se plantea la necesidad de ofrecer un medio rico en estímulos que favorezca la actividad de los alumnos, basada en los trabajos colectivos y la investigación constante. Autores como William James, John Dewey, Giovanni Gentile, Edouard Claparède apoyan esta actividad surgida de las necesidades del alumno y que proporciona un sentido a su aprendizaje. Para que una enseñanza sea activa deben presentarse una serie de condiciones como:
La aplicación del principio de individualización supone algunas ventajas como el trato directo individual cuando un alumno se bloquea, el ritmo y velocidad personales, la incorporación del docente en cualquier momento porque cada etapa está perfectamente secuenciada, la retroalimentación constante. Pero también algunos inconvenientes entre los que destacan el fatigoso control de todos los elementos, la dificultad en la introducción de ciertas innovaciones o la constante evaluación del alumnado. Se puede traducir este principio a través de diversas técnicas como el estudio dirigido, el trabajo autónomo en el aula o el aprendizaje por descubrimiento.
1.2.4. Principio de Socialización La educación es un fenómeno social y por tanto la socialización debe entenderse como un proceso permanente en el que el ser humano interioriza una serie de esquemas de conducta que le permiten adaptarse hoy y mañana en esta sociedad. La escuela representa la puerta de entrada y de salida de esta sociedad. Se pueden considerar pioneros autores como John Dewey, para el que la escuela representa como una pequeña sociedad, o Émile Dukheim, que considera el grupo-clase como el eje didáctico de mejora en tiempo y en conocimientos. Para el funcionamiento correcto y coherente de un grupo deben cumplirse ciertas características : tener claros el rol del docente, el liderazgo y los objetivos que se pretenden, y, entender que el grupo proporciona por un lado soporte social, y por otro seguridad psicológica a sus miembros. Podemos diferenciar tres tipologías básicas de grupo:
Kilpatrick cree en un aprendizaje vital; a partir de un proyecto surgido en el marco del grupo, el papel del profesor se limita a orientar y ayudar al alumno a través de cuatro fases: propósito, planificación, ejecución y estimación.
1.2.5. Principio de Globalización El interés por hacer real la enseñanza nos lleva al principio de globalización, basado en la percepción total de la realidad antes que fragmentada o parcialmente. Se busca la formación completa de una persona, la interdisciplinariedad. A lo largo de la historia diversos autores han manifestado su rechazo a la fragmentación de asignaturas escolares, algunos intentando globalizar los contenidos a partir de los intereses del niño (Centros de interés), otros utilizando un criterio más social (Proyectos), otros agrupando bloques de asignaturas con ciertas similitudes (Áreas de enseñanza). El autor más representativo de la globalización educativa es Ovide Décroly, médico, psicólogo y pedagogo belga creador de la escuela de L’Ermitage bajo el lema de ser “la escuela para la vida y por la vida”. Décroly ha pasado a la historia como el creador de los centros de interés ; él presenta la globalización como la función de la mente infantil por la que el conocimiento se adquiere de manera global; para que esta función se active es indispensable la existencia de un interés, y este interés surge normalmente de una necesidad. Estas ideas le sugieren la organización de las asignaturas escolares a partir de las necesidades del niño (de alimentación, de defensa de la intemperie, de defensa de enemigos y peligros, y de trabajo) y de su relación con el medio natural (familia, escuela, sociedad) y humano (animales, vegetales, minerales, astros). Su propuesta se basa en tres etapas diferenciadas:
A pesar de la dificultad en detallar criterios objetivos que permitan reconocer con cierta facilidad un personaje creativo, podemos diferenciar dos grupos:
1.2.7. Principio de Intuición La intuición equivale a la apreciación de un fenómeno basada en el efecto que éste produce, en el resultado. Se trata de un principio de carácter global, pero que consideramos que antes de la aplicación de cualquier estrategia didáctica, es básico e indispensable su conocimiento y reflexión al respecto. La intuición puede ser de dos clases básicamente:
1.2.8. Principio de Apertura Un último principio también de carácter global, pero indispensable si reflexionamos sobre las estrategias de enseñanza-aprendizaje, es el Principio de Apertura. Hace unos años le hubieramos podido denominar Principio de la Diversidad, y con anterioridad Principio de Integración. Estas transformaciones reflejan la propia evolución de este concepto educativo. Durante muchos años el sistema escolar ha sido uno de los organismos que de manera más acusada ha practicado la marginación social. Afortunadamente en estos momentos podemos considerar que, por lo menos, entre sus objetivos básicos figura esta mentalidad de apertura; sin embargo, queda todavía mucho camino por recorrer. Nos planteamos todavía algunas preguntas: ¿Qué significa diferencia?, ¿A qué nos referimos cuando hablamos de normalización?, ¿Qué aspectos nos planteamos cuando hablamos de flexibilidad curricular?, ... Conceptos todos ellos quizás fáciles de plantear desde la teoría pero bastante más complejos en el momento de llevar a la práctica.
Queremos recordar algunas ideas básicas como el derecho de ofrecer una respuesta educativa a todos y cada uno de sus habitantes en período de escolarización, el derecho a la diferencia (concretado en los artículos 27 y 49 de la Constitución Española) y, como no, la indiscutible importancia del principio de individualización didáctica. En este sentido consideramos fundamental contemplar esta apertura desde dos vertientes diferentes:
Cuando tratamos las estrategias de intervención educativa debemos tener presente su doble vertiente, aunque complementaria: estrategias de enseñanza y estrategias de aprendizaje, que para facilitar su comprensión las presentaremos para esta ocasión de forma separada.
Una estrategia de enseñanza equivale a la actuación secuenciada potencialmente consciente del profesional en educación, del proceso de enseñanza en su triple dimensión de saber, saber hacer y ser (Rajadell 1992). La dimensión del saber se centra en la adquisición y dominio de determinados conocimientos, por lo cual se utilizarán una serie de metodologías fundamentalmente de carácter memorístico o de conocimiento informativo, así como una determinada tipología de estrategias como por ejemplo explicaciones, lecturas o charlas. La dimensión del saber hacer pretende que la persona desarrolle aquellas habilidades que le permitan la realización de ciertas acciones o tareas, teniendo en cuenta la capacidad de modificiación y trasnferencia posterior a diferentes contextos. Hay que dejar claro que no busca eliminar la memorización sino que prioriza el desarrollo de estrategias cognitivas superiores. La dimensión del ser profundiza en la faceta afectiva de la persona, en la que juegan un papel prioritario la modificación y consolidación de intereses, actitudes y valores. La tarea de aprender a percibir, reaccionar y cooperar de manera positiva ante una situación o un objeto, acoge una complejidad superior que la simple retención de conocimientos.
2.2.1. Estrategias centradas en el formador El profesor o formador comunica a sus alumnos un conjunto de conocimientos en un contexto específico, bajo un control de espacio y tiempo totalmente planificados. Una conferencia, una lección magistral, una exposición, una explicación o un debate son algunas de las muchas estrategias didácticas centradas en la figura del formador. Conocida la existencia de un gran número de estrategias en las que la responsabilidad recae en la figura del formador y ante la imposibilidad de presentarlas todas, ofrecemos para esta ocasión una muestra de algunas de ellas.
Estrategias expositivas La persona que ejerce la función de formador o de docente, comunica a los alumnos un conjunto de conocimientos específicos, en un contexto totalmente controlado, desde el punto de vista de espacio como de tiempo. Se trata de un grupo de estrategias ampliamente utilizado, prácticamente sin rivales, tanto en el ámbito laboral como fundamentalmente en el académico. Figuran entre sus principales características el predominio directivo por parte del docente relegando al alumno a un segundo término, el acento en la persona física del formador así como en el método que utiliza, el carácter presencial y el abuso de la expresión oral. Se simplifica básicamente en una escena en la que el formador expone oralmente y los alumnos escuchan y toman apuntes. Su trayectoria histórica ha facilitado el conocimiento de una serie de ventajas , que en parte han sido también las causantes de su perdurabilidad:
La interrogación didáctica El formador introduce los contenidos de un tema a partir de la formulación de preguntas a los alumnos (consultar Rajadell, N. “La interrogación didáctica. Una estrategia para aplicar en el aula,). Formular la pregunta adecuada en el momento adecuado y para el alumno adecuado, exige una gran profesionalidad docente que no siempre es fácil haber conseguido. Sin embargo, es necesario conocer algunos aspectos generales , desde un principio, que esquemáticamente presentamos a continuación:
realidad, sin embargo, demuestra la dificultad de acercarse a cada alumno concreto, dificultad que aumenta proporcionalmente al número de alumnos que configura el grupo. Por otro lado, deseamos destacar la aceptación inicial por parte de los docentes o de los formadores, junto a las dificultades que conlleva su posterior aplicación. En este bloque de estrategias por lo general se atiende más al proceso y a la evolución que a los resultados finales.
La solución de problemas Interpretamos un problema como un instrumento conceptual que nos permite analizar e interpretar la realidad. Por ello, la solución de problemas como estrategia de enseñanza, se origina a partir de la identificación de una situación conflictiva para llegar a su resolución, a través de todas las fases que se encuentran entre una y otra (definición de parámetros, formulación de hipótesis, propuesta de soluciones, etc). La solución de problemas supera la frontera de las matemáticas o de la física, porque se puede utilizar desde diferentes vertientes: como instrumento de conocimiento científico (L. Laudan, R. Nisbet, Massialas y Cox); como estrategia de innovación (K.A. Leithwood, S. de la Torre); como estrategia para aprender a pensar y desarrollar las habilidades cognitivas (R.S. Nickerson, J.D. Bransford y B. Stein, J. Alonso, M. de Guzman, H. Aebli). ¿Quién queda al margen de las discusiones respecto a los problemas económicos, sociales o políticos que vivimos a diario? ¿Quién no ha tenido alguna vez problemas personales o familiares? ¿Cómo se organiza para afrontarlos y llegar a la mejor solución?. Cada uno de nosotros afrontamos un problema en función del momento, de su origen, de nuestra situación. Algunas personas se hacen problema de todo, creando el problema cuando en realidad todavía no existe; personas que no se hacen problema de nada, aunque exista el problema; personas que crean problemas a los demás cuando estos no los tienen; personas que se adelantan a los problemas y se preparan las majores soluciones. Los problemas forman parte de la vida misma; pero al tiempo, al igual que las preguntas que tratábamos anteriormente, son instrumentos conceptuales que nos permiten analizar la realidad, interpretarla, explicarla y apropiarnos intelectualmente de ella. El problema es un vehículo de conocimiento científico y didáctico, y podemos considerar que avanzamos personal y profesionalmente en la medida en que vamos resolviendo problemas. Los actuales modelos cognitivos de enseñanza heurística , basada en la resolución de problemas, reflejan la importancia de los procesos cognitivos y afectivos de los alumnos. Saturnino de la Torre (1991) considera que la metodología heurística responde al aprendizaje constructivo, creativo, fruto de la investigación y la actividad inventiva del alumno. Significa al tiempo una actitud y una forma de proceder en la que prima la indagación sobre la recepción. El sujeto descubre los conceptos, nociones o principios que recibiría del profesor en una metodología expositiva. La solución de problemas básicamente evoluciona a través de las siguientes fases :
La elaboración de proyectos El denominado Método de Proyectos que hemos tratado en el principio didáctico de Socialización y en el de Globalización, cobija una estrategia de enseñanza caracterizada por la
realización de un proyecto de trabajo grupal, surgido de la iniciativa individual de un alumno o de un grupo de alumnos, para adquirir unos conocimientos. El alumno participa en el desarrollo de su propio aprendizaje, transforma en cierta manera su rol pasivo para tomar parte activa en su propio aprendizaje, aprende a aprender. Kilpatrick, el promotor del Método de Proyectos, diferencia cinco clases de proyectos: de producción de algun elemento o aspecto concreto; de utilización de algún producto; de solución de alguna dificultad; de adquisición y dominio de alguna técnica concreta; y, por último, de un aprendizaje específico, que normalmente corresponde a las tareas más instrumentales del trabajo escolar. La implementación del método propuesto por Kilpatrick avanza a través de tres etapas o pasos : inicio, preparación, ejecución y evaluación.
El torbellino de ideas Esta estrategia conocida también como Brainstorming, está siendo utilizada cada vez con mayor frecuencia en el ámbito de la formación, no solo en los centros escolares sinó en el ámbito empresarial, debido a su faclidad de aplicación y a sus interesantes resultados. Inspirado por A.F. Osborn (1953) aunque ampliado por R. Marín (1984), D. de Prado (1986) y S. de la Torre (1987); refleja como ante una idea o un tema concreto pueden surgir infinidad de ideas, propuestas por los demás. Se trata de una estrategia de estimulación creativa basada en la asociación de ideas, sea por similitud, por oposición, por afinidad al autor, entre muchas otras. Su objetivo consiste en recopilar una serie de ideas que pueden servir de orientación a la solución del problema. Observamos la existencia de dos coordenadas que vertebran dicha actuación estratégica: la ideación y la solución de problemas. Sin embargo, la importancia de un clima positivo del grupo, de un interés manifiesto hacia el tema o del afán de superación de obstaculos, son aspectos indispensables para una correcta estrategia didiáctica. Los antecedentes teóricos de esta técnica se encuentran en el pensamiento circular de Follet (1922), quien mantenía que una idea surgida en un grupo no era más que una plataforma para otras muchas. Una idea que ofrece nuestro compañero o nuestra compañera nos hace pensar en otra, y a un nuevo compañero en otra diferente, y así progresivamente evolucionamos hacia la solución del problema surgido. Las ideas, según manifiesta S. de la Torre (1995, 375) “están muchas veces tapadas como las ascuas por las cenizas; es preciso remover las cenizas para que aparezcan las ascuas y se reavive así el rescoldo”. Para la aplicación de esta estrategia debemos tener presentes una serie de consideraciones básicas:
Entre las múltiples estrategias basadas en el medio que se están utilizando o que pueden utilizase en entornos educativos, presentamos a continuación una muestra: el estudio de caso (se refiere al relato experiencial como soporte), el documento audiovisual (acoge los medios audiovisuales como soporte) y la prensa (la información periódica como soporte). Tres medios diferentes con un común denominador común: el formador selecciona el medio y el documento, que contiene un mensaje ya codificado; la tarea del eduador consiste en provocar una orientación o una discusión que facilite la descodificación y provoque un aprendizaje significativo. En este sentido el medio se convierte en aliado de la formación que buscamos.
El estudio de caso El estudio de caso corresponde paralelamente a una estrategia de investigación y a una estrategia de enseñanza-aprendizaje. En esta ocasión simplemente trataremos esta segunda posibilidad, como estrategia que facilita la enseñanza y el aprendizaje. Consideramos el estudio de caso como una de las estrategias fundamentales que se desarrolla en diversos ámbitos cercanos y no tan cercanos al nuestro. Desde la orientación escolar hasta la psiquiatría, desde la educación especial hasta la formación en empresa, se ha demostrado la validez de esta estrategia. Su principal interés radica en la enseñanza-aprendizaje de la toma de decisiones sin el riesgo que supone cometer errores con los destinatarios reales, ya que estos son virtuales. Dado que el psicopedagogo ha de aprender a tomar decisiones que afectan a personas, es bueno que se ejercite mediante el estudio de casos y técnicas de simulación.
Un caso es una exposición, escrita o documental, de un conjunto de hechos que afectan a las personas y que generan algún tipo de problema. La utilización de dicha exposición se encuentra apoyada por su intención formativa. En general se trata de exposiciones o descripciones modélicas o de hechos reales en los que predomina una problemática principal a la que hay que encontrar una o más soluciones. Se explicitan las circunstancias que concurren y los detalles suficientes para poder tomar decisiones. El caso se presenta como un fragmento de una historia real (o el máximo de real), con nombres propios, en la que no suelen faltar elementos simbólicos, sentimientos, valores y actitudes de los protagonistas. Su mensaje ofrece los elementos suficientes para provocar la enseñanza y conseguir el aprendizaje deseado mediante metodologías discursivas. Se trata de una de las estrategias más atractivas ya que acoge una triple vertiente formativa :
A pesar de la diversidad de variables y situaciones que se pueden presentar, las formas de proceder en la aplicación del estudio de casos son variadas. Ofrecemos, de nuevo, las fases de aplicación propuestas por Muccielli, fruto de la observación de sus seminarios con adultos y de sus investigaciones al respecto:
El documento audiovisual El documento audiovisual se ha convertido en un elemento de indiscutible importancia en nuestra sociedad, no solamente por la amplitud respecto a las ejemplificaciones y creaciones, sino también porquue ha entrado en la inmensa mayoría de hogares, superando amplias diferencias culturales y
un IES que a un pequeño grupo de alumnos en un entorno de asesoramiento más privado, fuera del ámbito escolar clásico.
La prensa escrita Nadie discute hoy el valor formativo que contiene la prensa escrita, interpretada como el conjunto de publicaciones periódicas que facilitan una serie de informaciones así como de formación desde diferentes vertientes. La prensa facilita la adquisición y desarrollo de conocimientos, por lo que consideramos interesante su presentación en este bloque de estrategias, pero además colabora en la enseñanza de habilidades y de actitudes. La prensa contribuye a la formación de la persona en un doble sentido personal y profesional; posibilita el contacto entre el interior en el que nos encontramos (aula escolar, gabinete, ...) y la sociedad exterior. A partir de la Escuela Nueva se desarrollan algunas experiencias en las que la prensa forma parte de la actuación didáctica, protagonizadas tanto por el maestro como por el alumno. El maestro, por lo que se refiere a la primera propuesta, aprovecha la prensa diaria o semanal para interesar a sus alumnos en los acontecimientos que suceden a su alrededor o incluso en otros contextos más lejanos; se organizan murales de noticias, se recopilan ciertas informaciones puntuales, se investiga sobre la evolución de un acontecimiento. El rol del educador como estimulador de la lectura, análisis y valoración de la prensa escrita es fundamental en diferentes aspectos como la selección del articulo, la propuesta de análisis, su personal interés hacia la prensa escrita, la apertura y el respecto a la diversidad de opiniones, la propuesta de evaluación al respecto; son algunos de los aspectos que fomentarán el análisis crítico de la prensa por parte de los alumnos. En la segunda propuesta, protagonizada por el alumno, encontramos que las experiencias del alumno se pueden manifiestar en una doble vía: por un lado el aprovechamiento puntual de la prensa escrita para la elaboración de trabajos escolares, por otro en elaborar ellos mismos su ejemplar de prensa, a partir de trabajos puntuales, de recopilación de materiales de varios compañeros. La experiencia concreta de Célestin Freinet y sus técnicas del periódico escolar y de la imprenta escolar han cruzado las fronteras de muchos países y han iluminado a muchos docentes para implementarlas también en sus escuelas. Podemos considerar a Donaciano Bartolomé y Maria Luísa Sevillano (1994) como los pioneros e impulsores de la utilización de la prensa como estrategia de enseñanza en nuestro país. La importancia de los medios de comunicación en la educación es debida a varios aspectos entre los que deseamos destacar algunos como son la universalidad (llegan a todos los rincones del mundo), la instantaneidad (rapidez en obtener la información) y contextualización (permiten un acercamiento al alumno y a su situación concreta). El alumno se forma más allá de las aulas escolares, se forma también a través del medio y de los medios, realizando trabajos en grupo, leyendo el periódico y las revistas, escuchando la radio, mirando determinados programas de TV, navegando por Internet. Se trata de una serie de estímulos que alimentan nuestro pensamiento, configuran nuestras creencias, fortalecen nuestros sentimientos, empujan nuestras decisiones. Se ha comprobado que los modelos socioculturales surgidos de los medios de comunicación son más motivadores, más flexibles y más adaptables a los diversos intereses de los alumnos, más próximos a la realidad social y cultural, más abiertos y versátiles para incorporar los nuevos avances. Por ello la prensa provoca en el alumno un aprendizaje relevante, le proporciona instrumentos conceptuales que le permiten apropiarse de los estímulos socioculturales que continuamente le avasallan. La prensa ayuda a conectar con lo que ocurre fuera del aula, en la calle, en los comentarios con los demás; provoca esta fusión entre el aprendizaje más vulgar y el aprendizaje
más académico. Formar es despertar la conciencia a nuevos significados, intereses y valores, y puede tener lugar en cualquier situación; todo depende de nuestra preparación para poderlo captar. Existen múltiples maneras de utilizar los medios de comunicación en la enseñanza, ofrecemos el modelo ORA para analizar didácticamente un artículo de prensa, a partir de las tres fases de observación, reflexión y aplicación. Una vez el formador ha seleccionado un texto de la prensa o lo ha hecho en colaboración con los asistentes, se lleva a cabo la observación y comprensión personal. La fase de reflexión puede realizarse de manera individual y/o grupal, aunque el grupo multiplica las ideas y enriquece las propuestas. Por último, la fase de aplicación normalmente se realiza de forma individualizada, aunque en algunas ocasiones se puede proponer una acción de carácter grupal. Si el grupo es reducido y compacto pueden desarrollarse todos los pasos de forma colaborativa.
2.3. Estrategias para adquirir y/o desarrollar procedimientos o habilidades Existen una serie de estrategias didácticas que favorecen el desarrollo de procedimientos o la adquisición de determinadas habilidades o destrezas, por parte de nuestro alumno. Todas ellas forman parte de la dimensión didáctica del saber hacer , que no debemos confundir con el hacer gratuito, ya que no podemos olvidar el concepto de funcionalidad que lleva implícito, así como su dirección consciente hacia el dominio independiente del conocimiento, por parte del alumno. Esta dimensión envoluciona a través de cinco fases sucesivas, que presentamos a continuación, y que se inician con la mera aplicación hasta el máximo nivel de reflexión: