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Asignatura: Historia de la Europa medieval II, Profesor: Eduardo Daniel Chehin Cruz, Carrera: Historia, Universidad: UMA
Tipo: Apuntes
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La ciudad es una realidad bastante compleja por lo que no existe una definición simple de ciudad. La ciudad tiene una larga historia en el ámbito medieval que abarca los siglos VIII Y IX con la fas- cinación que supone la continuación del mundo urbano y las libertades urbanas en un ámbito di- ferente al del feudalismo, que implicaba lo contrario a lo que se desarrollaba en la ciudad. El marxismo consideraba a la ciudad como el germen que iba a terminar desestructurando los vínculos feudales y a terminar con la existencia misma del feudalismo. Es importante el debate de los años cincuenta acerca del feudalismo entre dos autores, A. Thierry y H. Pirenne. Ambos le otorgaban a la ciudad un elemento revolucionario en cuanto a la disolución de los órdenes feuda- les. La conclusión es que no hay nada especifico en la ciudad medieval que la caracterice en rela- ción al entorno que la rodea. Existe una imposibilidad de establecer un criterio único y válido para toda Europa occidental ya que con respecto a la cantidad de habitantes no existen estadísticas y tampoco era un elemento importante en la época. El estatus jurídico se aplica el mismo tanto para la ciudad como para la aldea. El vocabulario en las fuentes: milites y burgenses aparecen en los textos sin un contenido excluyente. El Paisaje rural no es exclusivo del campo porque las ciu- dades del norte de Europa integran en su interior ámbitos rurales de explotación. Hay presencia de murallas tanto en la ciudad como en el monasterio y en el castillo. La división y especialización del trabajo es más bien un efecto y no una causa de la vida urbana. Por lo tanto no hay ningún elemento que pueda considerarse como la base original de la ciudad. Encontramos también diferentes definiciones de lo que es la ciudad. Para San Agustín la ciudad medieval no es una estructura sino más bien una manera de pensar. Gina Fasoli define a la ciudad medieval como aquellos asentamientos humanos que así fueron considerados por los contempo- ráneos en cada momento histórico. Para Ennen hay una oposición entre la ciudad antigua (cabeza de un territorio, sede de la autoridad, perímetro sagrado donde habita una población especial) y la ciudad “bárbara” en la que el elemento económico tiene más peso.
Hay seis elementos originales en la ciudad medieval que hay que tener en cuenta para hablar del desarrollo de la ciudad que tiene lugar en el siglo XI:
se dará la separación del obispo del gobierno de la ciudad. En cuanto a la relación con el campo, la ciudad se nutre del campo, tanto de los víveres como por el aspecto demográfico, pues la ciudad crece con la incorporación no solo de campesinos sino también de las aristocracias territoriales quienes se instalan en las ciudades a partir del siglo XI con parte de sus mesnadas. En cuanto a la presencia de comerciantes, Italia es un ejemplo pre- coz de la instalación de campesinos y de la asociación o agrupación temprana de comerciantes para defender sus intereses, haciéndose fuertemente solidarios. En cuando a la estratificación social, Italia presenta tres niveles de estratificación social: el pri- mero estaría formado por las personas más importantes de la ciudad, que tienen el poder militar y controlan la economía. Estos nobles participan en el negocio del armamento naval y del comer- cio, cosa que en otras regiones no va a suceder. El sector medio, el de los Mediani, negociatores y curiales, desde muy temprano constituyen compañías y agrupaciones. También se dedican al co- mercio marítimo. Dentro de este sector se destaca el reconocimiento de los arti o gremios. Estos gremios van a durar mucho hasta el siglo XIII, a partir de este siglo se incorporan a la vida urba- na. Los gremios más importantes formaran parte de la estructura mas relevante del la ciudad. Y el último sector, el pueblo o Popolo, tendrá una participación subordinada hasta el siglo XIII que empezarán a reclamar por sus intereses y necesidades. Occitania. Esta es una región histórica definida por la supremacía de la lengua que subsistió en esta zona del sur de francia, que es la lengua de doc. Esta región va desde los Alpes marítimos hasta bur- deos, y desde Poitiers hasta Narbona. Fue una región protagonista de la mal llamada cruzada de los cátaros. En este sentido, la cruzada paso de ser una lucha contra el infiel musulmán, a ser una lucha interna contra los mismos cristianos ( ya que los cátaros lo eran) para imponer su auto- ridad política. Occitania tiene muchas similitudes con Italia. Ambas zonas fueron las más romanizadas y las que más conservaron el legado de roma durante mayor tiempo, como lo es el tejido urbano. En Occi- tania las rutas comerciales se van a definir como consecuencia de los ataques de los sarracenos de los siglos VIII y IX, pues estos van a condicionar bastante las comunicaciones comerciales de las ciudades del sur de Francia. En Italia como en Occitania, como característica en común, tene- mos esa vinculación permanente con la economía monetaria, con el islam ya que comerciaban con los musulmanes, y con la expansión marítima. En Occitania, la continuidad romana se rompe a consecuencia de los ataques sarracenos ya que obliga a situar a estas poblaciones en zonas más protegidas para no estar expuestos. Por otro lado, la presencia urbana se va a mantener viva gracias a la acción de los obispos. En este sen- tido, tanto en Occitania como en Italia, a partir del siglo XI, los obispos van a ser objeto de ata- ques por parte de las comunas para quitarles el poder político dentro de la ciudad. Por otro lado, el entorno rural de Occitania, durante los siglos X y XI, el clero y la gran aristocra- cia territorial apoyados por sus milites van a comenzar a actuar en la ciudad. En cuando a la con- centración de comerciantes, encontramos similitudes con respecto a Italia con respecto a la inse- guridad en las vías de comunicación. Estos comerciantes tendrán una intervención precoz en la ciudad. Se destaca el papel de las juderías ( barrios judíos) que permitirá volver a los intercam- bios con el mundo pirenaico y musulmanes han en fechas más tempranas. Dicha reanudación en los intercambios revitalizó la ciudad, por la crearon de itinerarios más adaptados a las necesida- des urbanas y por el desarrollo de los burgos suburbanos. (La palabra burgos es un término que se aplicaba a las pequeñas torres o puestos fortificados. La palabra suburbanos se refiere a un terreno, edificio o campo próximo a una ciudad). En cuanto al núcleo militar en Occitania habrá una excepcional dispersión del poder local y se im- plantarán fuertes contingentes armados en la ciudad. En el caso de estratificación social tenemos tres clases o estratos dentro de Occitania, y dos de ellos van a ser los que lleven adelante la lucha por la emancipación a través del la lucha por el establecimiento de la institución consular, que sería equivalente a la autoridad comunal, nom- brándose a un cónsul.
Entre el sena y el Mosa: Países Bajos, norte de Francia, Neustria y Bélgica Segunda. Aquí tenemos una continuidad facilitada por las ciudades de esta región, pues son sencillas, ho- mogéneas, y conservan las murallas romanas, por lo que no sufren tanto de los ataques de los normandos y los sarracenos. En cuanto a la autoridad local que tenemos instalada en la ciudad esta permanece pero es de diversa naturaleza: no excede los límites del las ciudad. Por otro lado aquí no tenemos posibilidad de desarrollo de instituciones comunales pues el conde domina la ciudad con un control férreo. En cuanto al entorno rural, la importancia del campo aquí es fundamental, el campo va a ser en este caso el núcleo dinamizador más importante que tenemos en estas ciudades. En este sentido se destaca la aportación de la inmigración rural. Su origen se encuentra en los primeros exceden- tes del aumento demográfico de la población campesina. En una primera etapa, la actividad cam- pesina desarrolla núcleos de población en torno al castrum (vici) , dentro o fuera de las murallas de la ciudad antigua o alrededor de un monasterio. En este sentido, se destaca la presencia de mercados de intercambio de productos locales. En una segunda etapa, el espacio entre los vici y el castrum va siendo ocupado por población, en una tierra aún rural. Y en una tercera etapa la construcción de una muralla terminará englobando el castrum y los vici. Esta fase es fundamental pues se experimenta un importante crecimiento urbano. Los comerciantes van a ser muy importantes, por lo cual vamos a tener una estructura de creci- miento a partir del núcleo de la ciudad antigua. Se destaca el florecimiento de los barrios comer- ciales especializados en las orillas de los ríos Oise, Mosa y Escalda como resultado de los encuen- tros entre buhoneros extranjeros y vendedores locales. Las características que presentan estos barrios comerciantes es que eran muy poco densos y difíciles de controlar, y no presentaban mu- ros. A mediados del siglo XI, nos encontraremos en esta zona una estructura trinuclear: en el castrum , la autoridad condal controlará la justicia, el ejército y la moneda. En el vicus , convivirán los dependientes y ministeriales de los poderosos con los campesinos inmigrados. Y en el burgus , encontramos un pequeño grupo de extranjeros y gente local que controlarán los intercambios. Cuando estos dos últimos núcleos ( vicus : artesanos y ministeriales, burgus : comerciantes) se unan en una burguesía, se encontrarán preparados para pedir la emancipación. Para formar una comuna, los burgueses tendrán que luchar contra el poder eclesiástico establecido en las ciuda- des. El Sacro Imperio. La continuidad aquí no juega un papel importante, pues o bien no existe porque no hay ciudades romanas, o bien cuanto ésta existe, el núcleo romano no juega un papel importante en el creci- miento de la ciudad medieval. En general no existe continuidad. La ciudad alemana es de origen medieval, aunque se incluyen las ciudades fundadas por Roma a la izquierda del Rin, que fueron reutilizadas y redefinidas por los emperadores, quienes llevarán adelante una política explícita de desarrollo urbano. La autoridad, hasta el siglo XII, los emperadores germanos no tenían la costumbre de residir en el mundo urbano, pero como querían socavar la autoridad de los obispos comienzan a dar venta- jas a las ciudades y las estimulan para que crezcan. En general todos los soberanos de occidente vieron enormes posibilidades de una economía que se podían extraer de una ciudad creciente, obteniéndose muchos tipos de impuestos, por protección etc. Una importancia entre la relación comercial y la autoridad, es el florecimiento de las ferias, que es una institución medieval que se irán difundiendo y duplicando por las regiones europeas. Se des- taca la de champaña y las ferias de Flandes que empiezan primero como reuniones limitadas en el tiempo y en el espacio en torno al siglo XI, y que luego gracias a la protección de las autorida- des fuertes, como los condes que aseguran la tranquilidad en sus dominios, las ferias se multipli- can en el tiempo y en el espacio. El auge de estas ferias como la de champaña hará que haya fe- ria en todo el año, las ferias se hacen permanentes, así lo que luego era un asentamiento tempo- ral ahora se hace fijo, creándose ciudades en zonas en donde antes no existían. Las ferias están
nor precio víveres y materias primas necesarias para la vida de la ciudad. Finalmente, la ciudad crece territorialmente a expensas del entorno rural que le rodea.
1. Colonización alemana y fundación de Lübeck (1143). Adolfo [conde de Holstein] comenzó a reconstruir el castillo de Segeberg y lo rodeó de un muro. Pero el país estaba desierto y envió mensajeros a todos los países; a Flandes, Holanda, Utrecht, Westfalia y Frisia. Invitó a todos los que no tenían tierras a venir con sus familias. Recibieron una buena tierra, extensa y fértil, que producía carne y pescado en abundancia, así como excelentes pastos […]. Después de oír esta llamada, una multitud enorme de gentes salidas de pueblos di- versos se pusieron en camino con sus familias y sus bienes y llegaron al país de los Wagrianos, junto al conde Adolfo, para entrar en posesión de la tierra que se les había prometido […]. Luego, el conde Adolfo llegó a un lugar llamado Bucu y encontró allí la muralla de un castillo abandonado que en otro tiempo edificó Cruto, el enemigo de Dios, y una gran isla bordeada por dos ríos: de un lado corre el Trave y del otro el Wakenitz, cada uno de ellos con orillas pantanosas y de acceso difícil; pero del lado que lleva a la tierra se encuentra una colina bastante estrecha, delante de la muralla. Habiéndola visto en su clarividencia como el lugar apropiado y el puerto excelente, el conde empezó a edificar una ciudad que llamó “Lübeck”, porque no estaba lejos del antiguo puerto y ciudad de este nombre que, en otro tiempo, había edificado el príncipe [eslavo] Enrique […]. 2. Carta de privilegios a dos ferias de Aquisgrán (1166). En el nombre de la Santa e Indivisible Trinidad, Federico, por el favor de la divina clemencia, Em- perador Augusto de los Romanos. Ya que el palacio real en Aquisgrán excede a todas las provincias y ciudades en dignidad y honor, por la alabanza que se da ahí al cuerpo del santísimo Emperador Carlomagno, que sólo esa ciu- dad tiene, y porque es sede real donde los Emperadores de los Romanos fueron coronados por primera vez, corresponde y es razonable que nosotros, siguiendo el ejemplo del santo señor Car- lomagno y de otros predecesores nuestros, fortifiquemos este lugar, que es un pilar de soporte para el imperio, con exuberantes donaciones y privilegios, como si fueran murallas y torres. Por lo tanto hemos decretado que dos veces al año se realizarán allí las solemnes y universales ferias de Aquisgrán. Y esto lo hemos hecho con el consejo de los mercaderes. Más aun, hemos preser- vado los derechos de ciudades vecinas, de tal forma que estas ferias no sólo no sean un obstáculo para sus ferias, sino que para que incrementen sus ganancias. Y entonces, con el consejo de los nobles, por el respeto del santísimo señor, el Emperador Carlomagno, hemos otorgado esta liber- tad a todos los mercaderes, que sean exentos y liberados de todo peaje a estas ferias en este lugar real, a lo largo del año, y que puedan comprar y vender bienes libremente tal como quieran. Ningún mercader, ni cualquier otra persona, puede demandar a un mercader por el pago de deu- da alguna durante estas ferias, ni tampoco demandarlo por algún negocio que fue acordado antes que las ferias comenzaran; pero si algo se hace incorrectamente durante las ferias, que se rectifi- que de acuerdo a la justicia durante las ferias. Más aun, la primera feria comenzará el primer do- mingo de Cuaresma, que es seis semanas antes de la Pascua, y se prolongará por quince días. La segunda feria comenzará ocho días antes de la fiesta de San Miguel y continuará por ocho días después de esa fiesta. Y toda la gente que venga, se quede, o se vaya de las ferias tendrá paz para sus personas y bienes. Y que no se deje que el cambio de monedas, que algunas veces son
4. Reglamentación gremial del trabajo en París (S. XIII). Nadie puede ser tejedor de lana si antes no ha comprado el oficio del rey […]. Cada uno puede tener en su mansión dos telares […] y cada hijo de maestro tejedor puede tener dos en la casa de su padre mientras que esté soltero y si él sabe trabajar con sus manos […]. Cada maestro puede tener en su casa un aprendiz, no más […]. Y nadie debe empezar a trabajar antes de levantar el sol, bajo pena de multa de doce dineros para el maestro y seis para el oficial […]. Los oficiales deben cesar el trabajo desde que el primer toque de vísperas haya sonado, pero deben arreglar sus cosas después de estas vísperas […]. 5. La comisión (1311). Hermann Wackerowe ha recibido de Floreco (de Munster) 83 marcos y medio de plata. Todo lo que resulte de pérdidas o ganancias será asumido exclusivamente por Floreco. 6. Sociedad entre un proveedor de fondos y un mercader en activo (1358). Sabed que el día de todos los Santos del año del Señor de 1358 Arnold Lowe ha aportado a la so- ciedad normal (vera societas) 800 florines de Lubeck. En contrapartida, Rodolphe Wittenborg no aporta nada, pero ha recibido del dicho Arnold los 800 florines, con los cuales debe comprar y co- merciar a beneficia de ambos. Si Rodolphe muere entre tanto, Arnold deberá reservar para prio- ridad de la dicha sociedad los 800 florines de oro de Lubeck. Y toda la ganancia que se realice - ‐ con la ayuda de Dios- ‐corresponderá a partes iguales a uno y a otro. En cuanto a las pérdidas que se produjesen, Dios nos guarde, las soportarán conjuntamente, tal como lo han expuesto de mutuo acuerdo delante del Libro. 7. Sociedad de comercio con puesta común de fondos (1411). Sabed que el año 1411, el 24 de Junio, Federico Depenbeke, burgués de Reval y Luis Greverode, burgués de Lubeck han hecho conocimiento, delante del Libro que junto con Alff Greverode, bur- gués de Stralsund, hermano del dicho Luis han constituido una sociedad libre para comerciar los tres juntos sin soportar otros impuestos que el teloneo que pesa sobre sus mercancías, en las condiciones siguientes: Alff de Stralsund debe encargarse de expedir la miel a Reval, con los riesgos y peligros a cargo de la sociedad, cuando los otros le hayan procurado los fondos que necesite para comprar la miel. Ítem. Está dispuesto que cada uno por su lado ha de tener un libro donde inscribirá solo los asuntos concernientes a la sociedad. Ítem. Sobre aquello que Alff envíe a Federico, éste debe avisar a Luis. Luis y Federico han de ren- dir cuentas entre ellos y los tres, cada primavera, deben enviarse recíprocamente sus balances, a fin de que se estime lo que es de cada uno y lo que vale la sociedad [...]. 8. La letra de cambio (1399). En el nombre de Dios. 18 de diciembre de 1399. Pagaréis por esta primera letra “de uso” a Brunaccio di Guido y Cía. 472 libras en dineros de Barcelona, las cuales 472 libras por valor de 900 escudos a 10 dineros de 6 por escudo me han sido pagadas aquí por Ricardo de Alberti y Cía. Pagadlas en buena y debida forma y ponedla a mi cuenta. Que Dios os guarde.