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LA COMUNIDAD GITANA ANTROPOLOGIA, Apuntes de Antropología Social

Asignatura: Antropología Social, Profesor: , Carrera: Trabajo Social, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 20/12/2016

andreagarciiaaa
andreagarciiaaa 🇪🇸

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EL PUEBLO
GITANO:
LA EDUCACIÓN en
nuestros tiempos
Lucia García Serrano
Nerea Trillo Yubero
Rocío del pozo caballero
Andrea García Yanza
ÍNDICE.
Introducción.
Educación.
Escolarización generalizada.
Las familias gitanas están interesadas por la escolarización
de sus hijas e hijos.
La situación de las niñas, niños y jóvenes gitanos en la
escuela, es la misma que las de sus familias en la sociedad.
La respuesta social.
Reivindicaciones y estrategias
Institucional.
Sociedad.
Ministerio de Educación y Cultura.
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¡Descarga LA COMUNIDAD GITANA ANTROPOLOGIA y más Apuntes en PDF de Antropología Social solo en Docsity!

EL PUEBLO

GITANO:

LA EDUCACIÓN en

nuestros tiempos

Lucia García Serrano Nerea Trillo Yubero Rocío del pozo caballero Andrea García Yanza

ÍNDICE.

■ Introducción.

■ Educación.

  • Escolarización generalizada.
  • Las familias gitanas están interesadas por la escolarización

de sus hijas e hijos.

  • La situación de las niñas, niños y jóvenes gitanos en la

escuela, es la misma que las de sus familias en la sociedad.

  • (^) La respuesta social.

■ Reivindicaciones y estrategias

  • Institucional.
  • Sociedad.
  • Ministerio de Educación y Cultura.

■ Desde lo gitano.

■ Notas.

■ Contextualización.

■ Organizaciones gitanas participantes.

■ Testimonios según la asociación FSG.

■ Gráficas que nos indican el tema de escolarización gitano.

  • Estrategia nacional.
  • Tasas de escolarización en relación a Europa.
  • Fracaso escolar.
  • Razones de abandono.
  • Tijeras en las aulas.
  • Conclusiones.

■ Como afecta la crisis en la educación para los gitanos informe

FSGC.

■ Caso real.

Introducción.

La Comunidad Gitana, presente en la Península Ibérica desde el siglo XV, representa actualmente cerca del dos por ciento de la población española y constituye, por tanto, la minoría étnica más importante del país. Sin embargo, según diferentes encuestas, es también el grupo más rechazado por la sociedad mayoritaria. Es una labor de todos cambiar la imagen negativa de los españoles gitanos, reconociendo que son ciudadanos con los mismos derechos que los demás. Esto también implica para la comunidad gitana

actitudes claramente discriminatorias, continúa siendo uno de los principales obstáculos que impiden el pleno ejercicio de la ciudadanía de los gitanos y gitanas. A pesar de los significativos avances conseguidos en los últimos años en la promoción social de la comunidad gitana, esta imagen negativa que la estigmatiza continúa fuertemente arraigada en todas las capas sociales.

El empleo es hoy en día uno de los aspectos clave para garantizar la igualdad de oportunidades y el desarrollo pleno de la ciudadanía. Pero razones históricas, tradiciones y de modos de vida, unidas a bajos niveles de instrucción y cualificación, han influido en que el acceso al empleo por cuenta ajena de los gitanos y gitanas sea muy inferior a la media. De todas formas, hay que señalar los importantes cambios que se están produciendo en las últimas décadas en la incorporación de los gitanos y gitanas al empleo. Si bien puede afirmarse que hay mujeres y hombres gitanos en todo tipo de profesiones, incluso en las más cualificadas, un altísimo porcentaje sufre unos índices de desempleo muy superiores al resto de la población, por lo que quedan relegados al subempleo o a actividades económicas de carácter informal y a largos periodos de desempleo. Por otra parte, las estrictas normativas que regulan las actividades económicas consideradas como tradicionales de la población gitana suponen también un serio obstáculo a sus ingresos económicos, procedentes en muchos casos de actividades como la venta ambulante, la recogida de chatarra y cartones.

El acceso a una vivienda digna es un derecho constitucional para todos los ciudadanos. Aunque muchas familias, gitanas y no gitanas, se han beneficiado en las últimas décadas de las políticas de viviendas sociales, todavía hay un número importante de familias gitanas que habitan en chabolas o asentamientos segregados. Recientemente han ido emergiendo nuevos problemas relacionados con la vivienda entre los gitanos más desfavorecidos (concentración en barrios, deterioro de las viviendas y el entorno, hacinamiento). Aún hoy un 4% de las familias gitanas habitan en chabolas y núcleos segregados y el 12% viven en infraviviendas o espacios que no reúnen condiciones adecuadas. Se trata, en muchas ocasiones, de asentamientos aislados de las ciudades que impiden también el acceso a las oportunidades, donde las personas viven en condiciones que conculcan los derechos básicos que nuestra sociedad, nuestro Estado y la Unión Europea propugnan. Condiciones que son intolerables e injustificables para un país con nuestro nivel de desarrollo. Los problemas de salud y atención sanitaria están directamente relacionados con las carencias en vivienda, educación, ingresos, etc. y son factores esenciales que

determinan el grado de bienestar de una población en un entorno determinado. Por tanto, los grupos socioeconómicos más desfavorecidos presentan las tasas de salud más deficitaria. Los gitanos, como consecuencia de su situación de desigualdad unido a que son una minoría estereotipada socialmente, presentan una situación sanitaria con más carencias que el resto de los miembros de la sociedad mayoritaria. En la medida en la que contribuyamos a la eliminación de las desigualdades sanitarias estaremos favoreciendo la promoción social y personal y el ejercicio de una ciudadanía activa como miembros de pleno derecho.

EDUCACIÓN

Hace 30 años podía ser difícil que los niños gitanos fuesen a la escuela, a pesar de que la educación es un derecho y un deber muy importante para el futuro de cualquier niño o niña. Hoy en día las leyes españolas ya garantizan este derecho y la práctica totalidad de los niños y niñas gitanos están escolarizados en los centros educativos, lo que los convierte en lugares idóneos para compartir culturas. Y cada vez, más jóvenes gitanos y gitanas continúan estudiando. También muchos adultos gitanos, especialmente mujeres, se están esforzando por mejorar sus niveles de lectura y escritura y ampliar sus conocimientos básicos, compensando así las dificultades que tuvieron en su infancia para poder estudiar. A pesar de los grandes avances en la escolarización, existen todavía graves problemas como las altas tasas de abandono escolar en Secundaria Obligatoria. Y aunque se aprecia un incremento en el número de alumnos y alumnas gitanos en Secundaria post- obligatoria y Universidad, los porcentajes siguen siendo todavía muy inferiores a la media. Aún estamos lejos de conseguir una situación de normalización educativa del alumnado gitano en España.

1. Escolarización generalizada.

En las dos últimas décadas se ha dado una escolarización casi total de las niñas y niños gitanos, pero la recepción de las escuelas y la respuesta de las familias gitanas han sido diferentes y hoy nos encontramos con situaciones escolares muy diversas. Para tener una visión general podemos reducir todas estas situaciones a los cuatro grupos más habituales:

que el resto de la sociedad mayoritaria; es decir, vamos formando parte de la clase trabajadora, de la clase media, de la clase alta… a la vez que nuestros hijos e hijas van llegando y normalizando su presencia en todo el sistema educativo: Primaria, Secundaria, Universidad.

Se puede decir que las familias que alcanzan niveles socioeconómicos más altos son las que mantienen a sus hijos e hijas más tiempo en el sistema educativo. Aunque no siempre se da esta relación directa entre estatus socioeconómico y escolarización, ya que cuando los padres saben que sus hijos o hijas van a seguir con el oficio familiar y creen que éste no necesita el paso por la escuela, no fuerzan su permanencia en el sistema educativo. Tal como puede pasar en los negocios familiares con buenos ingresos, del tipo anticuarios o similares donde, además, no se tienen ningún control de los Servicios Sociales, ya que no hacen ningún uso de ellos.

Otro grupo de familias forma parte de una situación empobrecida o marginal. Es un grupo muy heterogéneo que va desde familias que viven en situaciones de paro y en viviendas sociales, a otras familias que viven en la extrema pobreza y el chabolismo.

En estos grupos de familias se está desarrollando una situación de precaria escolarización, de rechazo desde los entornos escolares “normalizados”, de desfase edad-conocimiento, de grandes absentismos, deserciones, atendidos mayoritariamente en escuelas públicas que van quedándose con una matrícula específica de población marginal. Sobre estas familias existe un control de los Servicios Sociales en la escolarización de sus hijos/as, que es un requisito necesario (en casi todas las Comunidades Autónomas) para percibir ayudas, y que ha creado una relación causa- efecto entre la asistencia a la escuela y las prestaciones sociales que va camino de perpetuarse ante la dificultad de crear otras estrategias eficaces

4.- La respuesta de la institución educativa.

La legalidad apoya la escolarización de los gitanos como ciudadanos de pleno derecho. Defiende su derecho y su deber de escolarizarse de los seis a los dieciséis años y garantiza plazas escolares en estas edades. Esta garantía de escolarización aún no se da en Educación Infantil, por no tener carácter obligatorio, además de la desigual oferta y apertura de aulas de educación infantil según las áreas o territorios del Estado español.

Igualmente reconocemos que aún existen familias gitanas que no quieren llevar, en edad tan temprana, a sus hijos e hijas al colegio.

Dicho lo anterior, queremos insistir en que la escolarización en Educación Infantil (tanto el primer ciclo como el segundo) permite acceder a la Educación Primaria con mayores garantías de igualdad para el fundamental aprendizaje de esta etapa escolar. No debemos olvidar que en el último estudio del CIDE (1994) sólo un 40 % de niñas y niños gitanos se habían matriculado en educación infantil.

Existen seis grandes problemas u omisiones en la política educativa:

El doble sistema educativo: público / privado (también es privada la escuela concertada- subvencionada), colabora, consolida y a menudo legitima la diferenciación social.

Los datos existentes confirman la realidad que conocemos: no hay gitanos en la escuela privada, muy pocos en la concertada (7% – 10%), estando mayoritariamente en la escuela pública. Y aunque la escuela pública tiene muy buenos profesionales e intenta garantizar el desarrollo de las diversidades culturales, el subvencionismo a la escuela privada y el sistema de admisión de alumnos lleva a la conformación de escuelas específicas, donde a la vez que se van matriculando niños y niñas gitanos y no gitanos de familias socioeconómicamente derivadas y marginales, se van marchando los no gitanos y los gitanos con más interés en la escuela a otras escuelas (concertadas o públicas sin alumnado marginal). Es el indicativo de una política educativa que está colaborando, cuando no legitimando, una diferenciación social que lleva implícito el reconocimiento de una discriminación y el mantenimiento de unos prejuicios contra los gitanos en particular y contra los pobres en general, que hace imposible el mandato constitucional de la “igualdad de oportunidades”. La escuela pública, que no la privada ni la concertada, está asumiendo y será la única que asuma la atención de lo rural y lo marginal.

Es necesario evitar que los Centros educativos públicos caigan en el dualismo de Centros con prestigio y Centros sin prestigio, como ya se está dando; unos con alumnado-familias con gran interés y altos niveles académicos y otros con alumnado- familias con escaso interés y bajos niveles académicos. Es necesario hacer un trabajo de preparación e información a los padres y a las madres, y a la vez definir estrategias y

condiciones con el resto del alumnado (rechazos, prejuicios, algunos en precaria situación socioeconómica); no salen de la escuela con igualdad de condiciones (siguen los rechazos, prejuicios, la mala situación socioeconómica de su familia y se añade el fracaso escolar: el no salir con una titulación académica). Sin olvidarnos que la institución escolar maneja criterios y parámetros distintos a los tradicionales de la Comunidad gitana y todos obedecen a una única visión aceptada mayoritariamente y que exige a los alumnos la capacidad de aceptarlos para poder progresar, académicamente hablando. (Vgr.: la escuela puede posibilitar una mejora individual que le permita un cambio de clase social, pero siempre individualmente y no grupalmente, como se da dentro de la cultura gitana.)

Como tercer problema, no existe una referencia normativa explícita a la educación intercultural en la normativa curricular vigente, lo que lleva, numerosas veces, a una idea incorrecta de la educación intercultural. La confusión entre educación compensatoria y educación intercultural da la idea de que sirven para los mismos objetivos y confunde marginalidad con cultura gitana.

Cuando desarrollan cuestiones de educación para extranjeros y emigrantes nos incluyen también a los gitanos; sin embargo cuando se habla de las culturas del Estado español, de sus nacionalidades y pueblos, siempre se deja excluida la cultura del Pueblo gitano, no sabemos si por nuestra extraterritorialidad o por no reconocerla como cultura. Al no reconocerse nuestra diversidad cultural, no se puede negociar el contenido que se tendría que incorporar de la cultura gitana al currículum escolar: una cultura ágrafa, de tradición oral, con otra escala de valores, con un concepto del tiempo diferente, etc. Lo cierto es que nuestros hijos e hijas no tienen, necesariamente, que identificarse con todos los contenidos culturales ni con todos los valores que en la escuela se desarrollan, ya que nuestros propios valores culturales aún no forman parte del currículum escolar.

Es imposible admitir que el alto fracaso escolar de los alumnos y alumnas gitanos no sea debido a un fracaso del sistema escolar (y del sistema social) en su conjunto. En las familias gitanas no existe esta idea de fracaso escolar o por lo menos no con el mismo valor o significado que para la sociedad mayoritaria. En esta falta de expectativas que a veces tenemos los gitanos de la escuela (entre otras cosas porque no garantiza a su salida un trabajo), no es ajena la recepción y la oferta cultural unívoca que tiene la

escuela, en contradicción con el espíritu de la Reforma Educativa respecto a la atención a la diversidad.

Una quinta cuestión es la total falta de formación inicial de los profesores/as de Educación infantil, primaria, secundaria y universidad, de cuantas materias se refieren a las diversidades culturales: educación intercultural, antropología social y cultural de las nacionalidades, minorías y culturas del Estado español, etc.

En la formación permanente se están dando algunos cursos referidos a la escolarización gitana o de educación intercultural, pero no de una manera sistemática, como tampoco se está dotando a los Centros de Formación de Profesores y Centros de Recursos educativos (donde se está haciendo la formación permanente), de asesores en educación intercultural.

Un sexto planteamiento sería el de la formación de jóvenes y adultos. No debe disociarse la educación de la población gitana en edad escolar de la educación de los jóvenes y adultos. Se debe crear una idea y un ambiente de formación continuada a lo largo de toda la vida. Es necesario que en los Planes de Educación de adultos y adultas - sin crear programas específicos “para gitanos”- se atienda los intereses, necesidades y objetivos urgentes de la población gitana, que tienen que ir encaminados a una inserción laboral y profesional en el tejido urbano residencial común.

La formación de adultos y la formación profesional (dependiendo de Casas de Oficios, Talleres de inserción socio-laboral, Talleres de IRPF, Talleres de programas de las Comunidades Europeas, Garantía Social…) denotan muchas veces una falta de tiempo, de continuidad, de efectividad. Suelen ser tan “provisionales” que no crean situaciones de verdadera formación.

5.- La respuesta social.

Seguimos siendo, en todas las encuestas e investigaciones, el colectivo más rechazado de cuantos existen en el Estado español. Lo cotidiano es que se sigue recelando y evitando compartir el entorno social con nosotros, con los gitanos. Existe un abismo entre las declaraciones institucionales y la práctica cotidiana, un abismo lleno de racismo social. Mientras las familias no gitanas sigan llevándose a sus hijos e hijas de

convivencia, normas, interculturalidad, confianza y participación de la familia en la escuela, etc.

  • Enmarcar los programas de educación compensatoria dentro de los programas de desarrollo comunitario del barrio o ciudad. Por lo tanto se necesita una coordinación y planificación conjunta entre los servicios sociales, los educativos, el asociacionismo y cualquier profesional o entidad que intervenga en el proyecto de desarrollo comunitario.
  • Los programas de seguimiento y apoyo escolar necesitan una evaluación y un plan a medio plazo para regular y controlar su intervención. Los profesionales que trabajen en estos programas deben coordinarse o formar parte de equipos multiprofesionales y dentro de un programa global de desarrollo comunitario.
  • Flexibilizar recursos (por ejemplo, abrir los comedores escolares en Septiembre y Junio para evitar el absentismo).
  • Buscar alternativas para quienes abandonan prematuramente el sistema educativo o tienen graves dificultades para seguir el proceso educativo obligatorio. Introducir talleres y desarrollar aspectos de formación ocupacional que les sirva a los que van a incorporarse al mundo laboral de una forma inmediata. Todo ello dentro del sistema educativo, de la educación reglada. Es especialmente preocupante la situación que se está configurando en la Educación secundaria con la perversión del uso de la diversificación curricular, en cuyo nombre se establecen aulas paralelas.
  • Legislar la asignación de recursos para compensación educativa y así evitar la diferencia de criterios que en la actualidad existe dentro del mismo territorio MEC y en cada Autonomía. Evitar depender de la sensibilidad del administrador de turno. La igualdad de oportunidades exige que se garantice la asignación de recursos económicos, personales… suficientes para que se realice el proceso educativo de la población gitana (becas de transporte, comedor, libros; profesorado de apoyo; reducción de la ratio; aulas de estudio para realizar las tareas escolares, etc.) No debe olvidar el Ministerio de Educación y Cultura el papel de garante de la igualdad que tiene subsidiariamente el Estado, independientemente de las competencias educativas transferidas a las Comunidades Autónomas.
  • Apoyar y potenciar el paso a la ESO, con especial atención a aquellos que deben cambiar de Centro educativo (organizar programas de relaciones e intercambios entre los Centros de Primaria y los de Secundaria, facilitando algunas actividades de conocimiento entre el alumnado, los profesores/as, el funcionamiento de un IES, etc.)
  • Buscar estrategias para facilitar la continuidad en la ESO del alumnado gitano (matriculación en el mismo centro de grupos de alumnos y alumnas que se puedan apoyar entre ellos, etc.)
  • Se necesita publicar materiales de cultura gitana, materiales didácticos, materiales técnicos de seguimiento escolar o de intervención social.

Desarrollo de una política de educación intercultural. No proponer contenidos ni momentos específicos en el currículum de cultura gitana que nos lleven a racializar o folclorizar el tema de la cultura gitana; es decir, no reducir el contenido cultural gitano a la celebración del “día de los gitanos” (como se hace con el día de la “paz”, el “día de los derechos humanos”, etc.) o a incluir en los libros de texto en un área determinada un tema añadido que se resuelve con una redacción o una corta actividad y con ello se justifique la presencia de la cultura gitana en los programas escolares. Es totalmente necesario potenciar la investigación, la publicación y dotar a todos los Centros educativos de materiales de cultura, lengua, historia, etc. de los gitanos que sirvan para consulta y uso escolar. Y, fundamentalmente, proponer un desarrollo transversal de la interculturalidad en el que lo gitano forme parte igualitaria con el resto de las culturas del Estado español.

Implantación en la Universidad, en las carreras de Ciencias de la Educación y de Trabajo Social, de asignaturas troncales y optativas referidas a las diversidades culturales: educación intercultural, antropología social y cultural de las nacionalidades, minorías y culturas del Estado español, etc.

Dotar a los Centros de Formación de Profesores y a las instituciones encargadas de la formación permanente de un plan sistemático de formación sobre las diversidades culturales, así como de asesores de educación intercultural. Estos asesores de educación intercultural son los que podrán posibilitar e incentivar la formación continua del profesorado, realizando cursos y seminarios permanentes de formación con la

gitanos, y más especialmente por las chicas. La tendencia general es que el porcentaje de alumnos gitanos que pasan de curso disminuya rápidamente en cada nivel.”

Cuando el Informe se plantea “¿Cuáles son los proyectos a corte, medio y largo plazo?”, el Ministerio responde:

“Profundizar en el análisis cuantitativo y cualitativo de las necesidades socioeducativas de la comunidad gitana, con miras a orientar mejor el trabajo”;

“Aportar una mejor respuesta gracias al desarrollo de modelos interculturales que tengan en cuenta la cultura de la comunidad gitana, sobre todo mediante la publicación de material pedagógico, la definición de nuevas orientaciones pedagógicas y la investigación;”

“Mejorar la coordinación entre las diferentes administraciones, así como la colaboración con las asociaciones gitanas y otros interlocutores;”

“Posibilitar el desarrollo de contenidos interculturales en los programas, tanto a nivel teórico como a nivel práctico, por medio de la formación, la información, la elaboración y publicación de material necesario y la creación de un centro de documentación pedagógica;”

“Mejorar el nivel de cualificación profesional de la comunidad gitana en relación con sus expectativas profesionales;”

“Mejorar el conocimiento de culturas diversas por el gran público, y sobre todo de la cultura gitana.”

Estos proyectos, asumibles y deseados por el asociacionismo gitano, están prácticamente todos por desarrollar. Es hora de ponerlos en marcha con celeridad. Día que pasa, día que hemos perdido de clase.

Sin olvidar las más completas propuestas de estructuras, recursos y realizaciones prácticas que propone la Resolución, ni tampoco las recomendaciones (ante todo de la 55 a la 88) del Informe de Síntesis sobre “La escolarización de los niños gitanos y

viajeros”, investigación realizada en los Estados miembros a petición de la Comisión de Educación, Formación y Juventud del Parlamento Europeo, y de la cual se asesoraron los Ministros de Educación para dictar la posterior Resolución en 1989. Desde lo gitano:

[Las asociaciones gitanas reflexionan “hacia dentro” sobre la importancia de la educación].

Unidad de los gitanos en las imágenes e ideas básicas de la cultura gitana que se quiere trasmitir a la sociedad mayoritaria (idioma, leyes, normas, costumbres, espiritualidad, historia…). Esto significa una negociación paritaria entre los mismos gitanos y no una imposición de la idea de cultura gitana que puede tener una elite.

Autorregulación del sistema asociativo (si éste es el que va a hablar en nombre de los gitanos), así como el reconocimiento a la pluralidad de modalidades de asociaciones. Debatir si el asociacionismo es la plataforma de reivindicaciones político-nacionalistas del Pueblo gitano. No podemos olvidar que el movimiento asociativo gitano habla en su propio nombre, no en el de todos los gitanos, porque no hay elecciones democráticas ni otras formas de delegación política.

Es necesario un cambio en el mundo gitano donde, a la mayor aceptación de que nuestros hijos e hijas se escolaricen para mejorar su relación social y su mundo de trabajo, se adelante un paso más rompiendo el rechazo que tenemos a la educación como valor prioritario. Debemos negociar e introducir la cultura gitana, con los cambios necesarios en las estructuras didácticas y de contenido cultural, en los programas que desarrolla la escuela. A la vez debemos reflexionar si este desinterés que muchos padres tienen por la escuela está directamente relacionado con algunos modelos económicos familiares que están impidiendo la escolarización continuada y llevando a muchos niñas y niños gitanos al absentismo, a la poca valoración de la escuela y al fracaso escolar. Estamos hablando sobre el trabajo de los padres que muchas veces lleva implícito un trabajo infantil que aleja a los niños de la escuela u otro tipo de responsabilidades familiares que hace que las niñas trabajen dentro del ámbito familiar y tengan un temprano abandono de la escuela.

Ministerio de Educación y Cultura, de la que forman parte el Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, las Comunidades Autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, y los representantes de las Organizaciones Gitanas.

El contenido general de los anteriores borradores ha sido asumido mayoritariamente por las Asociaciones y Federaciones Gitanas pertenecientes a la Comisión Consultiva. Además han sido sumadas diversas aportaciones de los Ministerios de Educación y Cultura, y de Trabajo y Asuntos Sociales, así como algunas correcciones, ampliaciones y cambios de redacción por parte de la Comisión de Educación de las Organizaciones Gitanas pertenecientes a la Consultiva. Con estas aportaciones se hace público este documento que como sexto borrador sigue abierto a la participación”.

Organizaciones gitanas participantes: Las organizaciones gitanas participantes en las reuniones y sucesivos borradores previos al documento “El pueblo gitano y la educación” son las integradas en la Comisión Consultiva para el Programa de Desarrollo Gitano, coordinado desde la Dirección General de Acción Social, del Menor y de la Familia del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

  • Unión Romaní
  • Asociación Española de Integración Gitana
  • Asociación Nacional Presencia Gitana
  • Asociación Secretariado General Gitano
  • Federación de Asociaciones Romaníes Andaluzas
  • Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña
  • Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León
  • Federación de Asociaciones Gitanas Extremeñas
  • Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valenciana
  • Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón Testimonios según la asociación FSG:

“Somos pocos, pero la gente piensa que hay menos de los que hay realmente. Al gitano en la universidad no se le relaciona con que sea gitano. Es como si fuera invisible”, asegura Jesús Heredia, estudiante de la doble licenciatura en Derecho y Administración

y Dirección de Empresas. Heredia no considera que estar estudiando sea algo más extraordinario por el hecho de ser gitano, aunque reconoce que al principio sus compañeros se sorprendieron. “Era un poco raro porque no se lo esperaban. Primero, que hubiese estado diez años en el conservatorio y luego que esté en una carrera. En los seis años que llevo en la universidad, no he tenido ningún problema más allá de discutir sobre algún estereotipo, cuando la gente se pone a hablar de los gitanos y tú tienes que decir ‘eh, para el carro, yo lo soy y no soy ni así ni asá’, pero nada más”, asegura Heredia.

La población gitana está muy diluida entre el resto de estudiantes. “Ellos mismos son los que muchas veces no se identifican y eso es muy significativo. Que no haya estigmatización es lo ideal, pero también tenemos que hacer más visibles a los referentes”, reconoce Mónica Chamorro, responsable de Educación de la FSG. Una visibilización que empieza entre los propios gitanos. “Sus expectativas con respecto a la educación son muy bajas. El discurso que te encuentras en algunas familias es el de que si su hijo estudia, va a perder su identidad. Mostrar estos modelos es una forma de demostrar que estudiar mejora tus oportunidades, pero no te hace ser menos gitano” cuenta Mónica Chamorro.

Teresa Vélez es estudiante del grado de Educación Social en la UNED. Con el paso del tiempo y después de estar en contacto con una asociación de mujeres gitanas, decidió comenzar el grado, con la idea de centrar su trabajo hacia la educación de las niñas gitanas. "Me siento una privilegiada por haber tenido tanto apoyo", dice. “Desde que yo era pequeña, las cosas han cambiado, pero en muchos casos, el papel de la mujer sigue siendo el de quedarse en casa y no tener una vida de laboral. Es lo que me preocupa y es necesario cambiar. Por muy abierto que sea su entorno, las mujeres se siguen echando novio jóvenes y tienen a primas a su alrededor que se casan. Necesitan tener claro que el estudio es imprescindible y que tienen que ser algo más en la vida”, asegura Teresa Vélez.

“Las mujeres gitanas lo tiene muy complicado porque se mezclan varias presiones, la propia de ser mujer y luego el rol que se espera de ellas como cuidadoras, madres, esposas, quedando relegado el estudio a un plano secundario. Ellas tienen que romper con mucho más y defender su ideal continuamente”. El apoyo de la familia durante ese proceso es indispensable. “Todos los estudiantes pasan por momentos malos y más si en tu entorno el tema de la educación no es algo que se reconozca especialmente o que te haga sentir solo”, dice la responsable de educación de la FSG.