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introducción a lo Social BIBLIOGRAFÍA | CAPÍTULO Ml LOS MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES ARISTÓTELES, La Política, Barcelona, Bruguera, 1981. BERLIN, L; Kar! Marx, Madrid, Alianza editorial, 1975. — Antología de ensayos, Madrid, Espasa Calpe Austral, 1995. BOUDON, R.: La crisis de la sociología, Laia, Barcelona, 1971. CORTINA, A.: Crítica y utopía: La Escuela de Francfor, Madrid, editorial Cincel, 1985. KOLAKOWSKI, L.: Las principales corrientes del marxismo, Madrid, AU 276, 1982 MITZMAN, A.: La jaula de hierro. Una interpretación de Weber, Madrid.AU162, 1969 NEGRO PAVON, D.: Comte: positivismo y revolución, Madrid, Editorial Cincel, 1985. POPPER, K.: En busca de un mundo mejor, Barcelona, Paidós, Lentes sociológicas ¿Cómo ven y analizan la sociedad las sociólogas y los sociólogos? Clemente J. Navarro Yáñez Antonia Ramírez Pérez Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). 1994. L Introducción... a la “movida juvenil” y al RAMONEDA, ].: Después de la pasión política, Taurus, “botellón”, Madrid, 1999. A A PP 2 7 7 22 73 RUSCONL G. E.: Teoría crítica de la sociedad, Martínez Roca, Barcelona,1969, THERBORN, G.: La Escuela de Franfleurt, Anagrama, Barce- lona, 1979. TIERNO GALVÁN, E.: “Antología de Marx”, Madrid, Cia- dernos para el diálogo, 1975. Una mañana, en una universidad española, dos sociólo- gos, no importan tanto sus respectivos géneros como su profe- sión, discuten acerca de la tan en boca de todos “movida juve- nil”. Ambos concuerdan en que se trata, básicamente, de un grupo extenso de jóvenes que durante las noches que van del jueves al sábado se reúnen en ciertas zonas de la ciudad para divertirse. En esto último parece contas, bastante, el estar en grupo, intentar ligar —el o la que puede— y tomar dos o segu- ramente más copas una vez reunido el dinero para hacer un “botellón”, esto es, comprar conjuntamente botellas de refres- cos —cola, limón, naranja... — y algún licor —wbhisky, gine- bra, ron...— para tomar “copas”. 42 43 Introducción a lo Social Hasta aquí los dos sociólogos están de acuerdo, pero dejan de estarlo cuando se plantean el por qué de la existencia de la “movida juvenil”. Uno de ellos argumenta qué la escasez de recursos con que cuentan los jóvenes, el alto coste de las “copas” y de las entradas a.los locales, provoca que los jóvenes hayan tenido que buscar otras vías, más económicas, para divertirse; a saber: espacios libres y compartir los escasos recur- sos. El otro, en cambio, cree que con independencia de lo ante- rior, se trata de un fenómeno por el que los jóvenes crean mar- cos de interacción, formas de interactuar, por las que buscan reafirmar su personalidad, su independencia, para lo que simu- lan comportamientos, similares a los que desarrollan los adul- tos, que en otros espacios de la ciudad y a otras horas les esta- rían prohibidos realizar. Bueno, dice uno de ellos, ¿y por qué no tratamos de com- probar empíricamente cuál de nosotros tiene la razón?, ¿cuál de las dos explicaciones que damos al fenómeno se ajusta a la realidad? Muy bien, dice el primero, yo creo que haré una encuesta con una muestra representativa de los jóvenes de esta ciudad y les preguntaré de cuánto dinero disponen, cuánto cuestan las “copas” y las entradas en los locales, y:.comparando ambas cosas podré ver si para la mayoría de ellos lo segundo es mayor que lo primero, y, si son éstos los-que suelen hacer bote- llones, habré confirmado mi propuesta. Además. preguntaré cuántas “copas” y cuánto dinero suelen poner para hacer el “botellón” y calcularé el coste o inversión media por “copa” y lo compararé con el coste de ésta en los locales. Por supuesto también les preguntaré sí hacen botellones por falta de dinero o simplemente para ellos es una forma diferente de divertirse, ¿Qué te parece? 44 : E > S S ES Si a a a Los métodos de investigación... Mira, dice el segundo, yo creo que será mejor realizar entrevistas sin cuestionario, ya sea individualmente o en gru- pos a distintos jóvenes que representen situaciones específicas, y dejar que ellos mismos nos cuenten con sus propias pala- bras que sienten cuando van de “movida”, por qué van, que diferencia hay entre hacer un “botellón” y comprar copas de forma individual, o si para pasarlo bien es necesario ligar, bueno, o al menos intentarlo, porque, dicho sea de paso, esto de ligar está cada día más difícil. En fin, prefiero conocer sus percepciones e ideas acerca del asunto más que me contesten a preguntas que yo les formule. Un tercer sociólogo, que es el que escribe, tampoco en este caso importa el género, después de escuchar a sus colegas y de vuelta a su despacho se pregunta: ¿por qué han empezado estando de acuerdo y luego han dejado de estarlo?, ¿por qué uno insiste tanto en medir y otro en escuchar?; y además, ¿el primero quería hacer una encuesta y el otro entrevistas? Bueno, concluye, creo que voy a releer algunos de mis libros de méto- dos y técnicas de investigación social porque seguro que allí, como siempre en los libros, encuentro la respuesta. 2. Las “lentes” del sociólogo: entrometidas, gemeralizantes y teoréticas Parece claro que lo primero que han hecho ambos soció- logos ha sido describir en qué consiste el fenómeno que es objeto de su interés, y por tanto, de la investigación que pre- tenden desarrollar, Ahora bien, lo han hecho de forma un poco fara, un poco rimbombante, ¿no? Cualquiera a quien se le pre- 45 Introducción a lo Social funcionar, como referente básico por el que son “graduadas” las gafas sociológicas. De forma más concreta, mediante el uso de diversos ins- trumentos la sociología trata de conocer y medir cosas como las opiniones, las percepciones, las formas en que la-gente se com- porta, la forma en que trata de ligar, por qué se liga con unas personas y no con otras. Porque, por cierto, no me creo que aún se crea en lo del amor de los cuentos de hadas. Claro que no, ligamos con quien podemos y no con quien deseamos, pero no sólo porque seamos más guapas, atractivas o simpáticas, también depende de nuestra clase social y de las oportunidades de con- tacto, entre otras cosas, Seguramente, un “profe” en la universi- dad, no vaya a los mismos sitios que, digamos, una chica que sea camionera, o viceversa. No tendrán los mismos horarios de tra- bajo, además tampoco tendrán los mismos gustos musicales, no les gustará hacer las mismas cosas los fines de semana, etc. Así que, de coincidir, que será difícil, no se gustarían. De todas formas, recomiendo que se lea el artículo de Julio Carabaña en la Revista Española de Investigaciones Socio- lógicas (no 21), en donde muestra que la gente suele casarse con gente de su mismo nivel social, a lo que se llama homogamia social. Lo que también es cierto para el caso de la que suele ser fase previa al matrimonio, el noviazgo, como muestra en un libro Julio Iglesias de Ussel. Y si no creéis que la posición social, la clase social, da cuenta de cuáles son nuestros gustos musicales, culinarios, formas de ocupar el tiempo libre, etc. recomiendo la lectura, del libro La Distinción escrito por Pie- rre Boudieu, un sociólogo francés, Si nos damos cuenta, todos estos sociólogos hacen una misma cosa, característica de su profesión: tratan de ver lo que 438 Los métodos de investigación... hay detrás de lo evidente. En el ejemplo anterior, esto último, lo evidente, sería el amor romántico, el creer que dos personas pueden enamorarse por sus cualidades personales e insustitui- bles con independencia de su clase social. En cambio, el soció- logo trata de ver que cosas hay detrás de ello, que procesos arti- tulan y hacen posible el proceso de enamoramiento, además de las cualidades personales; y parece que la clase social, los consumos culturales y las oportunidades de contacto que se derivan de ello son factores determinantes. En resumidas cuen- tas, las del sociólogo son unas lentes entrometidas. Pero nuestras gafas son también lentes de aumento, len- tes generalizantes, pues tratamos de conocer lo general 2 par- tis del análisis de lo particular. Hacemos muestras representa- sivas de entre los jóvenes para sacar conclusiones que sean válidas para la población juvenil en su conjunto. A la sociolo- 'gí2.no le interesa, pues, el individuo y su comportamiento par- ticular si no es para estudiar cómo influye a nivel agregado, para el conjunto del grupo en el que se sirúa (los amigos, la «ase, el barrio...) o la sociedad en su conjunto. En este sentido, hay sociólogos que creen que lo que influye son los elementos a nivel agregado, de tal forma que, por. ejemplo, es la moda la que hace que este año (el 2000) las chicas “lleven” pantalones estilo pirata. De tal forma que la sociedad (sus valores, cultura...) condiciona el comporta- miento, Otros sociólogos, en cambio, creen que lo importante son: los deseos e intereses individuales, pues este año “se llevan” ésos pantalones porque las chicas han creído que así pasan menos calor, van más atractivas o simplemente les gustan. De máriera que la sociedad y los fenómenos sociales deberían explicarse como agregación de acciones individuales (cuantas 49 Introducción a lo Social más chicas lleven esos pantalones, mayor la probabilidad de que se convierta en la moda). En “jerga” sociológica, a la primera postura suele deno- minarse holismo metodológico, y a la segunda, individua- lismo metodológico. Si la primera entiende la sociedad como un tubo de un material rígido que condiciona nuestros deseos y comportamientos, la segunda cree que cada uno de nosotros somos “hacedores de sociedad”, construimos el tubo. Es pues normal preguntarse, ¿pero qué fue antes, la gallina (la socie- dad) o el huevo (el individuo)? Quizás convenga adoptar una postura intermedia en la que concedamos importancia tanto 2 lo uno como a lo otro, un tubo de material flexible que limita nuestras posibilidades de acción, pero que a la vez permite que decidamos sobre éstas considerando varias opciones!, Ahora bien, para hacer este viaje de ida y vuelta, entrometiéndonos en lo particular para llegar a explicar lo general, equipamos nues- tras lentes con otro efecto óptico. Como todo el mundo, o al menos la mayoría de la gente, creemos que las cosas suceden porque han sucedido otras previamente, e incluso porque cree- mos que hay una causa última que explica todo o casi todo. Unos creen que esas cosas previas son Dios o algo similar, y justifican o tratan de explicar lo que la gente hace en función de los deseos o el plan que Dios o un ente similar —la fortuna, la suerte... — ha diseñado. Los sociólogos, en cambio, como vimos anteriormente, establecen una relación diferente con la realidad social. Cuando se ponen sus lentes sociológicas bus- can qué conjunio de razones en un momento determinado producen un fenómeno específico, esto es, tratan de conocer cómo y por qué se producen fenómenos como la “movida juvenil” o el enamoramiento sin recurrir por ello a una expli- 50 Los métodos de investigación... cación religiosa o moral, Esto es, tratan de acercarse a la reali- dad, como señalé anteriormente, mediante un método cientí- fico, más'o menos objetivo. Pero además, y esto es fundamen- tal, para ello suelen crear teorías, marcos analíticos o modelos, conjuntos más o menos coherentes de razonamientos ordena- dos de una forma lógica y que pretenden dar cuenta de lo que ecurre en la sociedad, en una parte de ésta o para un fenó- meno concreto. Más llanamente, crean una historia coherente que representa lo que creen que sucede en el mundo. Lo importante es que para construir esas historias cohe- tentes —teorías— los sociólogos formulan, básicamente, dos fosas: conceptos e hipótesis, Los conceptos son definiciones sobre comportamientos, opiniones, actitudes o fenómenos en general que, y esto es lo importante, deben ser inequívocos y «daros, no deben dar lugar a vaguedad o ambigiiedad en el sen- tido de que un mismo concepto pueda ser aplicado a diferen- tes fenómenos. Otras veces, los sociólogos utilizan conceptos ya:formulados por otros, y por esta razón es tan importante iealizar una buena revisión bibliográfica al iniciar la investiga- ción, ¡no vaya a ser que, incluso, alguien ya haya dado cuenta delo que yo estoy investigando, de la misma forma y alcan- zando los mismos resultados que yo! Las hipótesis son un elemento fundamental en cualquier teoría, pues son el mecanismo que conecta la teoría con la sealidad, ya que suponen el planteamiento de la forma e inten- sidad con que se relacionan los conceptos entre sí. También la revisión bibliográfica nos puede ayudar a establecer hipótesis o a sselaborar las que tenemos en mente apoyándonos en los des- cubrimientos realizados por otras personas que hayan hecho investigaciones sociológicas. 51 Introducción a lo Social Reglas del Método Sociológico del sociólogo francés Émile Durk- heim (uno de los fundadores de la Sociología), considera que la realidad social, los hechos sociales, deben ser entendidos como si' de una cosa se tratase, pues según este autor “los modos de actuar, de pensas, presentan la propiedad de existir fuera de la consciencia individual. [...] Y aunque guarden rela- ción con mis sentimientos, y yo siento interiormente su reali- dad, no es por ello menos objetiva: no la he hecho yo...”. En suma, la realidad social es algo objetivo y externo a nuestra propia individualidad, pero que actúa sobre nosotros condi- cionando nuestras acciones. De lo-anterior se derivan dos cuestiones. Por un lado, que el investigador puede situarse fuera de la realidad social para analizarla, pues ésta es algo objetivo que está fuera (alejada) de él. Por otra parte, que la realidad social (los hechos sociales) puede medirse de forma objetiva (al igual que la altura y el peso de las personas) para poder establecer relaciones entre los distintos fenómenos o hechos sociales que la conforman (cal- culando índices, como el “peso ideal”). Aún más, el sociólogo portador de lentes positivistas trata de crear teorías en forma de leyes, para dar cuenta de que la presencia de un cierto fenó- meno provoca siempre la presencia de otro. En este sentido, el primero de los sociólogos de nuestro. ejemplo señalaba que estaba interesado en medir “la movida” en términos de su coste y que siempre que este fuera inferior al coste de “ir de copas” a locales, se produciría el fenómeno en la forma de “un bote- Hón”. En cambio, las lentes interpretativistas no ven la socie- dad como un conjunto de hechos sociales, sino como una red de significados, Cada uno de nosotros entiende e interpreta 54 t . Los métodos de investigación... de forma diferente lo que hacen los demás o los fenómenos sociales en general (la cultura, los valores, la moda, salir de copas, etc.; y lo que es más importante, tales significados influ- yen de forma decisiva sobre nuestro propio comportamiento. Así, por ejemplo, un mismo fenómeno social (el botellón) es percibido de forma diferente por diferentes sujetos (jóvenes- padres) y ello provoca en ellos diferentes reacciones (partici- pación-rechazo). La sociedad es concebida, pues, como algo subjetivo en lo que estamos involucrados, y al igual que con- diciona nuestro comportamiento y visiones del mundo, noso- tros podemos actuar sobre ella para modificarla. Desde esta perspectiva el propio investigador se ve influido por el significado del que dota, cuando menos, al fenómeno que analiza. Por tanto, estas lentes hacen imposible la independencia entre el sociólogo y la realidad social que pre- tende conocer. Pero además, si se trata de analizar los signifi- cados que dan y damos a los fenómenos sociales o las acciones de otros, no se trata de medir y explicar, sino de interpretar y comprender, como insistía el sociólogo alemán Max Weber (otro fundador de la disciplina), se trata de saber por qué los individuos desarrollan tales o cuales comportamientos, en un momento determinado y en unas circunstancia también espe- cíficas, sin pretender crear leyes universales, sino modelos que den cuenta del fenómeno objeto de análisis en el caso concreto en el que sea analiza, En este sentido, el segundo sociólogo de nuestro ejemplo insistía en la necesidad de comprender que significa para los jóvenes el ir de movida y hacer un botellón; no era su interés medir cuántas copas se toman los jóvenes y su coste, sino com- prender qué significado le dan a lo que hacen. Para ello se pro- 55 Introducción a lo Social pone preguntar a los propios sujetos (mediante entrevistas) por los motivos que le llevan a ir de botellón, para a partir de la interpretación de sus respuestas, inducir las motivaciones O razones que les llevan a hacerlo. Esto es, parte de los datos empíricos —de la realidad social— para construir el modelo explicativo del fenómeno y posteriormente determinar si con- cuerda con los supuestos —teoría— que había planteado. En cambio, el primer sociólogo de nuestro ejemplo se propone hacer un ejercicio deductivo. Su punto de partida son las hipótesis (diferencia en el coste de las copas), que trata de medir, para posteriormente determinar si existe la relación que postulaba: cuanta mayor es la diferencia entre el coste de las “copas de botellón” y las “copas en locales”, mayor la probabi- lidad de que se produzca el primero. Lo que le interesa es, pues, medir las variables (el coste de las copas), mientras que al otro sociólogo le interesan en mayor medida los sujetos en su conjunto, Como podéis comprobar en el resumen que os presento en ka tabla 1, usar unas u otras lentes entraña diferencias sustanti- vas en el desarrollo del trabajo de las sociólogas y sociólogos, aunque analicen los mismos fenómenos. Además, como señaló el filósofo Karl Pearson a finales del XIX, o insinúa el sociólogo francés Raymon Boudon en su libro La lógica de lo social, la definición y unidad de una disciplina, de una ciencia, se basa en el método que utilice para analizar la realidad, pues ésta o algu- nos de sus infinitos aspectos pueden ser objeto de interés cien- rífico sin que ello influya en la definición de la disciplina. 56 Los métodos de investigación... RASGOS LENFES POSITIVISTAS LENTES (E. Durkheim) INTERPREFAFIVESTAS (4. Weber) ¿Cómo es la | Los hechos sociales: la realidad | Los significados sociales: la sociedad? social es "real" y perfectamente | realidad social es un entramado conoscible, como sí fuera una | de los significados que damos a cosa las cosas y a las acciones de los otros ¿Cómo Explicar mediante leyes | Comprender mediante modelos conocerla? a y Independencia entre Interdependencia entre investigador y objeto a investigar investigador y objeto a investigar dl 7 ben Deducción. Inducción eno que 95] Orientados adas variables — | Orientados a los casos (sujetos) utilizar? Medir atributos y sus relaciones Interpretar significados Tabla 1. TIPOS DE LENTES METODOLÓGICAS, 4. La “caja de herramientas” de la Sociología Evidentemente, al igual que otros profesionales, los soció- logos tienen a su disposición una “caja de herramientas” que hace posible el desarrollo de su trabajo, un conjunto de proce- dimientos e instrumentos que les permite entrar en contacto con la realidad social para estudiarla, En este caso, cada soció- logo:trata de escoger de entre los instrumentos que a su dispo- sición existen en la caja aquellos que cree más apropiados. Se trata, pues, de una decisión de carácter técnico. Más concretamente, el sociólogo, en primer lugar, debe optar por una “estrategia de investigación”, una forma especí- fica por la que organizar los datos que va recabando de la rea- lidad social (algo así como diseñar el plano de un edificio que 57 Introducción a lo Social quiere conocer o de quienes recabar información: ¿un joven?, ¿dos?... Evidentemente, al igual que en el caso de los concep- tos, lo ideal sería recabar información de todos los jóvenes. De lo anterior se deriva que una estrategia de investi- gación óptima sería aquella en la que se estudian todos los con- ceptos y para todos los jóvenes, siendo una estrategia de inves- tigación pésima la que sólo recaba información para un concepto y un solo joven. Creo que estará claro que entre estas dos deberíamos tender a poner en marcha la primera. Pero aquí interviene el tercero de los elementos antes comentados: los recursos disponibles. Con independencia de que los recursos sean muchos o pocos, son siempre (o al menos nos parecen siempre) limita- dos. Ello significa que el investigador tiene que optar entre maximizar el número de conceptos que desea conocer o el número de sujetos sobre los que desea recabar información, pues las dos cosas no son posibles al mismo tiempo. Cuantas más cosas pregunte a una persona, mayor tiempo tendré que estar con ella, más información tendré posteriormente que estudiar, y por tanto, menos tiempo y recursos en general ten- dré para dedicarle a otra persona, En cambio, si le pregunto pocas cosas, tendré más tiempo y recursos para preguntarle a otras personas. Así pues, según Stefano Bartolini?, cabe optar por una de las siguientes soluciones o estrategias de investiga- ción: a) Estrategia de investigación extensiva: maximizo el número de sujetos (unidades de análisis), aunque ello suponga limitar el número de cosas sobre las que recabaré información para cada una de ellos. Así pues, es una estrategia que se orienta, cuyo interés, son las variables. Interesa conocer pocas 60 Los métodos de investigación... cosas de cada sujeto, pero para el mayor número posible de éstos, de tal forma que podamos determinar si para todos ellos, o para la mayor parte, existen relaciones entre variables. Como recordaréis, interés básico de los sociólogos que usan lentes positivistas, b) Estrategia de investigación intensiva: maximizo el número de cosas sobre las que quiero recabar información (conceptos), aunque tenga por ello que reducir el número de sujeros que me proporcionarán tal información (unidades de análisis), Se trata, pues, de una estrategia que se orienta, cuyo interés, son los casos, los sujetos. Interesa conocer en profun- didad, con detalle, las opiniones, valoraciones, etc. de cada sujeto para poder interpretar, comprender, sus motivaciones. En este caso también espero que recordéis que esta era el obje- tivo básico de los sociólogos que usan lentes interpretativistas. SUJETOS CONCEPTOS (VARIABLES) (UNIDADES e MUCHAS ¿BE ANÁZISIS) Pocas ESFRATEGIA ÓPTIMA ESTRATEGIA EXTEN: MUCHOS . SnA (orientada a variables) POCOS ESTRATEGIA INTENSIVA ESTRATEGIA PÉSIMA (orientada a casos) Tabla 2. ESTRATEGIAS DE INVESTIGACIÓN. Cada una de estas estrategias —extensiva o intensiva— . Efene ventajas e inconvenientes, posibilita hacer unas cosas u 61 Introducción a lo Social otras, y cada sociólogo sopesa cuál de ellas debe utilizar en fun- ción de sus lentes metodológicas (positivista o interpretati- vista) y los objetivos que plantea para su investigación. Entre otras, una de las cuestiones que se derivan de la elección de una u otra estrategia es el tipo de muestra que puede diseñar el sociólogo. Esto es, las respuestas a las preguntas: ¿cuántas uni- dades de análisis debo considerar?, y ¿cuáles deben ser sus características? Por “muestra”, entendemos los sociólogos un subcon- junto de sujetos de entre el total de todos los sujetos que son susceptibles de ofrecer información relevante sobre el fenó- meno que tratamos de analizar, a lo que suele denominarse “universo”. Y existen, básicamente, dos tipos de muestras, según el procedimiento que utilicemos para definir ese sub- conjunto, seleccionar a los sujetos (personas) sobre las que pre- tendemos recoger información. Estos tipos de muestra son: probabilísticas e intencionales. Las “muestras probabilísticas” seleccionan a los sujetos que formarán parte del subconjunto o muestra mediante mecanismos basados en el azar. El método más sencillo es el que se llama muestreo aleatorio simple. Es muy fácil, pues es similar al proceso de la lotería: identificamos a todos los suje- tos de alguna forma, por ejemplo, asignándoles un número, metemos esos números en un bombo y vamos sacando núme- ros hasta que completamos un tamaño apropiado de muestra. Lo importante es que sabemos qué probabilidad tiene un sujeto de ser sacado del bombo, de ser seleccionado para for- mar parte de la muestra. Si, claro que lo sabemos, es lo que los sociólogos llamamos fracción de muestreo y es igual al tamaño de la muestra (1) partido por el tamaño del universo (N). 62 Los métodos de investigación... Pero, ¿cómo sabemos cuántos sujetos debo incluir en la muestra?, ¿cuál debe ser el tamaño de la muestra? Es también relativamente fácil, utilizamos una fórmula muy sencilla, que como ilustración pudiéramos representar así: n= (p*y)/e2. Su fundamento matemático y aplicaciones pueden consultarse en los libros de J. Rodríguez Osuna que indico al final del texto. Aquí, sólo explicarémos el por qué de esa fórmula, en la que intervienen básicamente tres factores: precisión (p), variabili- dad (v) y error muestral (e). La primera se refiere al hecho de que la medición que hago con mi muestra (el precio de las copas) sea igual al que pueda tener en el caso de escoger otras muestras; o dicho de otra forma, ¿el precio medio por copa que obtengo de mi muestra será parecido al precio medio por copa si calculo la media de la media resultante de hacer todas las muestras posibles? Si preguntase a todos los jóvenes tendría la seguridad de que la media que calculo es la misma que la medida de todas las medias muestrales posibles, en cambio, cuanto menor sea el número de jóvenes a los que pregunto, inayor será la probabilidad de que haya diferencia entre la ttedia de mi muestra y la medida conjunta de todas las mues- tías posibles, Así pues, a cuantas más personas pregunte, mayor será la posibilidad de no equivocarme, y al contrario. la variabilidad se refiere a las diferencias que existen entre los sujetos que componen la muestra. En nuestro ejem- plo, y según el primer sociólogo, cuanto mayores sean los Tecursos económicos de que disponen los jóvenes, menor será kz probabilidad de que organicen botellones. Supongamos que todos los jóvenes disponen de los mismos recursos, con pre- ¿gtntarle a uno de ellos sabríamos de cuantos recursos econó- aggicos disponen los demás, y por tanto, el tamaño de la mues- 63 a a | sa Introducción a lo Social En esa tabla tendríamos cuatro posibles situaciones, que en principio, cabe suponer que serán las que en mayor medida den cuenta de la intensidad con la que los jóvenes organizan botellones y sus motivaciones para hacerlo, En general, cabe pensar que cuanto más baja la clase social, y en el caso de ser mujer, la necesidad de buscar espacios propios será mayor que en el caso de ser chico, y sobre todo, de clase social más alta, donde existirán menos diferencias según género. Lo impor- rante, en este caso, es diseñar la muestra de forma que tenga- mos jóvenes para cada una de las situaciones definidas, por ejemplo, cuatro jóvenes para cada una de ellas. El criterio que se debe seguir aquí no es la probabilidad, sino más bien la satu- ración, esto es, que no quede ninguna casilla sin cubrir. La representatividad de la muestra no viene dada porque sea una “miniatura azarosa” del universo, sino porque se reflejan todas las posibles posturas respecto al fenómeno que se analiza. Pero hay otra diferencia entre muestras probabilísticas e intencionales: las primeras son más costosas. Si elijo la mues- tra al azar me puede tocar desplazarme hasta la otra punta de la ciudad, la provincia o el país, con los consiguientes costes. En cambio, con la muestra intencional no corro, en principio, con tales costes, pues podré elegir jóvenes que vivan en zonas cercanas, lo importante es que cumplan los criterios que he fijado por creer que son los relevantes. Las técnicas de recogida de información: ¿con qué grado de sistematización debo recabar la información? Una vez definida la muestra y los conceptos que quete- mos conocer, el siguiente paso consistiría en decidir qué técni- 66 Los métodos de investigación... cas de recogida de información vamos a utilizar, con qué pro- cedimientos concretos vamos a “tomar contacto” con la reali- dad social. Aquí, como en el caso de las estrategias de investi- gación, también interviene el tipo de lentes metodológicas que use cada sociólogo, En general, suele hablarse de técnicas cuantitativas y téc- nicas cualitativas, Las primeras son las que suelen usar investi- gadores que abordan sus estudios desde lentes positivistas. Para ello, como ya vimos, siguen procesos de carácter deductivo, tratan de operacionalizar los conceptos para objetivizar la medición de hechos sociales procurando distanciarse de los sujetos que investigan. Como su interés son las variables y las relaciones que esta- blecen estas entre sí para poder formular leyes, prefieren el uso de muestras probabilísticas que incluyan un número grande de sujetos a los que aplicar instrumentos de medición de carácter estandarizados, de entre los cuales, el cuestionario es el más conocido. Éste, como sabréis la mayoría de vosotros, consiste en una serie de preguntas que se formulan de igual modo a todos los entrevistados y que, en la mayoría de los casos, deben contestar de la misma forma, pues se les suelen dar una lista de posibles respuestas, cada una de las cuales tiene asignado un número, Muestro a continuación, a modo de ejemplo, lo que podría ser un fragmento de un cuestionario: 67 Introducción a jo Social PL, ¿Podrías decirme cuánto suele costar, por término medios, tomarse una copa. ea locales de moda? —— — pesetas 8 No sabe 9 No contesta P2. Cuando sales con tus amigas y amigos, ¿soléis poner un fondo común para comprar licores y refrescos y haceros vuestras propias copas en la calle? 1. Sí (pasar a P3) 2. No (pasar a P5) 9. No contesta (pasar a P5) P3. ¿Cuánto dinero soléis poner cada uno como término medio? ——.—-— pesetas 8 No sabe 9 No contesta P4. Y, también por término medio, ¿cuántas copas sueles tomarte cada vez que lo organizáis? — —— copas 9 No contesta P5, ¿Te importaría decirme tu edad? — años P6. Por cierto, por término medio, ¿de cuánto digero dispones cuando sales una noche de marcha? 9 No contesta ++ CONHBUArÍa.... CUESTIONARIO 1. 68 Los métodos de investigación... En el libro de Azofra citado al final se indican las técnicas para hacer bien los cuestionarios. Lo importante es que tal estructuración del instrumento se hace para garantizar que todos los entrevistados contestan a la misma pregunta y de la misma forma, para asegurar con ello que la respuesta se debe a eso y no a otro estímulo (otra pregunta, algo que le ha dicho el entrevistador, etc.). Se pretende que todos los entrevistados responden a un mismo estímulo (las preguntas) y que la infor- mación sea recogida de la misma forma. Pero además, ésta queda estructura en forma numérica, lo que hace posible la aplicación de instrumentos y técnicas de análisis estadístico mediante programas informáticos específicos, siendo uno de los más conocidos el SPSS (Statistical Package for Social Science). Por ello, la presentación de los resultados del análisis de la información recogida toma la forma de tablas o índices estadísticos que muestran la relación que existe entre las res- puestas dadas a las preguntas, esto es, las variables, y por tanto, los conceptos. Las técnicas cualitativas, en cambio, no pretenden el uso de instrumentos estandarizados, sino todo lo contrario, se trata de que los sujetos expresen en sus propios términos la wivencia del fenómeno que se trate. Para ello se realizan, por ejemplo, entrevistas, ya sea individualmente o en grupos (a lo que suele denomimarse grupos de discusión), en donde se deja hablar libremente a los entrevistados, con la salvedad de que el entrevistador o el moderador de la reunión de grupo lleva un listado de temas —un guión— en el que figuran los temas que deben tratarse, y que debe ajustarse a los conceptos que dan cuenta de las hipótesis y teoría que pretende analizar el inves- sigador?, 69 ESE A A 2 E EH ii: Introducción a o Social RASGOS INVESTIGACIÓN Y | INVESTIGACIÓN Y TÉCNICAS TÉCNICAS CUANFITATIVAS CUALITATIVAS ESTILO DE LA INVESTIGACIÓN Relación teoría-fase Deductiva Inductiva empírica Estruciurada Abierta, interactiva Conceptos Operativizados Orientativos, abiertos, en construcción Relación investigador- Distanciada Cercana. objeto investigado RECOGIDA DE INFORMACIÓN Representatividad Probabilística Intercional Instrumentos Estructurados y No estructurados: sistemáticos: No es uniforme para todos Uniforme para todos los los casos casos Objetivos, estadarizados y Subjetivos, no Maturaleza de los datos cuantificados estandarizados y cualitativos ANÁLISIS DE DATOS Objeto del análisis Las variables Los casos Objetivo del análisis Relación entre variables Comprensión de las motivaciones Técnicas estadísticas Si No suele RESULÍADOS Presentación datos Tablas donde se relacionan | Textos donde se cuentan datos resultados Generalización En forma de leyes: En forma de tipologías: relaciones entre variables | clasificación de conceptos TABLA 4. TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN CUANTITATIVAS Y CUALITATIVAS. copas) o porcentajes (de jóvenes que hacen botellón), ya sea transformando la conversación en tipos de discursos. Poste- n Los métodos de investigación... riormente, lo veremos enseguida, lo presentan, exponen, en tablas o en textos. Pasando finalmente a comprobar si se corresponden los hallazgos con lo que ellos habían supuesto (hipótesis). EXPOSICIÓN Y DE DATOS REBUCCIÓN NX VERIFICACIÓN DE DE DATOS RESULTADOS RECOGIDA DE DATOS Gráfico 1. EL ANÁLISIS DE DATOS EN SOCIOLOGÍA. Fuente: Miles y Huberman: Analizing Quelitative Data, London, Sage. 5, A vueltas con la “movida juvenil”: la necesidad de integración metodológica Los dos sociólogos, una vez realizada la investigación empírica, se reúnen de nuevo. —Mira —dice el primero—-, he podido comprobar que, en general, el precio medio de las copas en los botellones es oenor al precio de las mismas copas en los locales, y que para la gran mayoría de los casos en que ello sucede (el 90%) los Jóvenes hacen un botellón. Si bien, en general, la mayoría de los jóvenes lo hacen (82%). Así Pues, son razones de carácter 'gcomómico las que hacen que la movida juvenil se dé en forma de botellones. NE