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leviatan, Apuntes de Periodismo

Asignatura: (primer año) Historia del mundo, Profesor: Eva Aladro, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 17/10/2016

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Leviatán (Hobbes)
Portada de la edición príncipe (1651)
Leviatán, o La materia, forma y poder de una república
eclesiástica y civil (en el original en inglés:Leviathan, or
The Matter, Forme and Power of a Common Wealth Ec-
clesiasticall and Civil), comúnmente llamado Leviatán, es
el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas
Hobbes. Publicado en 1651, su título hace referencia al
monstruo bíblico Leviatán, de poder descomunal (“Nadie
hay tan osado que lo despierte... De su grandeza tienen
temor los fuertes... No hay sobre la Tierra quien se le pa-
rezca, animal hecho exento de temor. Menosprecia toda
cosa alta; es rey sobre todos los soberbios”).[1] La obra de
Hobbes, marcadamente materialista,[2] puede entenderse
como una justificación del Estado absoluto, a la vez que
como la proposición teórica del contrato social, y esta-
blece una doctrina de derecho moderno como base de las
sociedades y de los gobiernos legítimos.
1 Contenido
1.1 Parte I: Del hombre
En esta primera parte, Hobbes comienza por el estudio
del hombre en sí mismo para poder, a partir de ahí, es-
tudiarlo en sociedad. Analiza el conocimiento humano,
cuyo origen fundamenta en la experiencia. La experien-
cia, según Hobbes, se forma por la repetición de hechos
que se irán almacenando en la memoria, por lo que son
fuente de sensaciones que permitenla producción de imá-
genes memorizadas.Los recuerdos son utilizados en estas
combinaciones mentales y posibilitan al hombre simular
los acontecimientos futuros y adquirir, por lo tanto, una
indispensable prudencia. El hombre actuará según su ex-
periencia, mediante la cual tratará de evitar los resulta-
dos indeseados que ha sufrido en momentos anteriores.
El elemento fundamental que hará que este proceso sea
mucho más rápido es la palabra, ya que permite el tránsi-
to de lo mental a lo verbal, oral y escrito, razón por la cual
favorece la emergencia de la verdad. Si decimos la ver-
dad podemos transmitir nuestra experiencia y recibir la
de otros, con lo cual podremos complementarnos mutua-
mente. Sin embargo, altener datos equivocados, la ausen-
cia de veracidad en esta comunicación tendría un efecto
nefasto sobre nuestra prudencia. El discurso es, sin em-
bargo, fuente de errores y de engaños que deben ser eli-
minados con el fin de obtener definiciones rigurosas que,
a su vez, se conviertan en vías de acceso a la ciencia. Estos
errores no tienen por qué ser inevitablemente malinten-
cionados por el prójimo, sino que pueden ser producto de
una falta de precisión lingüística. La palabra es la base de
la razón y se adquiere por la acción, siendo esta fuente de
sensaciones y de imágenes que se intelectualizan tras la
adquisición de una metodología. La razón se caracteriza,
según Hobbes, por el “cálculo de las consecuencias” de
nuestros pensamientos. Descompondrá la situación que
se presenta ante ella y analizará, según su experiencia, los
posibles acontecimientos futuros para elegir el que más le
convenga.
Posteriormente, examina la voluntad y la conducta huma-
nas, tendentes siempre a la acción motivada por el deseo:
el poder del hombre reside en su capacidad de actuar, y la
adquisición del poder se convierte en una búsqueda per-
manente y dominada por la pasión.
La persona actúa según los impulsos que recibe del exte-
rior, por lo que intentará a toda costa evitar los impulsos
que le resulten desagradables y conseguir todos los agra-
dables posibles.
El problema surge cuando estas fuentes de placer hay que
compartirlas con otras personas o interfieren con sus de-
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Leviatán (Hobbes)

Portada de la edición príncipe (1651)

Leviatán, o La materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil (en el original en inglés: Leviathan, or The Matter, Forme and Power of a Common Wealth Ec- clesiasticall and Civil ), comúnmente llamado Leviatán , es el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas Hobbes. Publicado en 1651, su título hace referencia al monstruo bíblico Leviatán, de poder descomunal (“Nadie hay tan osado que lo despierte... De su grandeza tienen temor los fuertes... No hay sobre la Tierra quien se le pa- rezca, animal hecho exento de temor. Menosprecia toda cosa alta; es rey sobre todos los soberbios”).[1]^ La obra de Hobbes, marcadamente materialista,[2]^ puede entenderse como una justificación del Estado absoluto, a la vez que como la proposición teórica del contrato social, y esta- blece una doctrina de derecho moderno como base de las sociedades y de los gobiernos legítimos.

1 Contenido

1.1 Parte I: Del hombre

En esta primera parte, Hobbes comienza por el estudio del hombre en sí mismo para poder, a partir de ahí, es- tudiarlo en sociedad. Analiza el conocimiento humano, cuyo origen fundamenta en la experiencia. La experien- cia, según Hobbes, se forma por la repetición de hechos que se irán almacenando en la memoria, por lo que son fuente de sensaciones que permiten la producción de imá- genes memorizadas. Los recuerdos son utilizados en estas combinaciones mentales y posibilitan al hombre simular los acontecimientos futuros y adquirir, por lo tanto, una indispensable prudencia. El hombre actuará según su ex- periencia, mediante la cual tratará de evitar los resulta- dos indeseados que ha sufrido en momentos anteriores. El elemento fundamental que hará que este proceso sea mucho más rápido es la palabra, ya que permite el tránsi- to de lo mental a lo verbal, oral y escrito, razón por la cual favorece la emergencia de la verdad. Si decimos la ver- dad podemos transmitir nuestra experiencia y recibir la de otros, con lo cual podremos complementarnos mutua- mente. Sin embargo, al tener datos equivocados, la ausen- cia de veracidad en esta comunicación tendría un efecto nefasto sobre nuestra prudencia. El discurso es, sin em- bargo, fuente de errores y de engaños que deben ser eli- minados con el fin de obtener definiciones rigurosas que, a su vez, se conviertan en vías de acceso a la ciencia. Estos errores no tienen por qué ser inevitablemente malinten- cionados por el prójimo, sino que pueden ser producto de una falta de precisión lingüística. La palabra es la base de la razón y se adquiere por la acción, siendo esta fuente de sensaciones y de imágenes que se intelectualizan tras la adquisición de una metodología. La razón se caracteriza, según Hobbes, por el “cálculo de las consecuencias” de nuestros pensamientos. Descompondrá la situación que se presenta ante ella y analizará, según su experiencia, los posibles acontecimientos futuros para elegir el que más le convenga. Posteriormente, examina la voluntad y la conducta huma- nas, tendentes siempre a la acción motivada por el deseo: el poder del hombre reside en su capacidad de actuar, y la adquisición del poder se convierte en una búsqueda per- manente y dominada por la pasión. La persona actúa según los impulsos que recibe del exte- rior, por lo que intentará a toda costa evitar los impulsos que le resulten desagradables y conseguir todos los agra- dables posibles. El problema surge cuando estas fuentes de placer hay que compartirlas con otras personas o interfieren con sus de-

2 1 CONTENIDO

seos. Ello determina que cada ser humano esté en conti- nua guerra con los demás. Esta situación en la que vive el ser humano en su estado natural encontró su mejor defi- nición en dos de sus sentencias más universalmente cono- cidas: “ Bellum omnium contra omnes ” (“Guerra de todos contra todos”); y “Homo homini lupus est” (“El hombre es un lobo para el hombre”).

En este proceso de análisis del ser humano y de sus sen- tidos llega a una serie de definiciones que serán cruciales para su filosofía. Señala la importancia de estas definicio- nes, para lo cual insinúa que está intentando axiomatizar la humanidad siguiendo el modelo de la geometría. Esta influencia de las ciencias exactas se percibe en la mane- ra tan objetiva y carente de sentimiento en la que des- cribe las pasiones. Por ejemplo: “Lo que de algún modo es objeto de cualquier apetito o deseo humano es lo que con respecto a él se llama bueno ; y el objeto de su odio y aversión, malo ; y de su desprecio, vil e inconsiderable o indigno. Pero estas palabras de bueno , malo y despre- ciable siempre se usan en relación con la persona que las utiliza. No son siempre y absolutamente tales, ni ninguna regla de bien y de mal puede tomarse de la naturaleza de los objetos mismos, sino del individuo (donde no existe Estado) o (en un Estado) de la persona que lo representa, o de un árbitro o juez a quien los hombres permiten es- tablecer e imponer como sentencia su regla del bien y del mal”. Le sigue una larga secuencia de definiciones simi- lares como la esperanza (apetito con opinión de obtener) o lo honorable (cualquier acción, cualidad o argumento que sea señal de poder) por ejemplo.

El capítulo XIII es una exposición de la condición natural del hombre. Abarca el marco de su felicidad e infelicidad. Contiene la célebre frase anteriormente citada, “ Bellum omnium contra omnes ”. La vida del hombre es solitaria, pobre, malévola, bruta y corta.

Hobbes encuentra tres motivos básicos por los cuales hay conflictos en el estado de naturaleza: el primero es la com- petición, que hace que el hombre invada para obtener al- go; el segundo, la desconfianza, para la seguridad; y el tercero, la gloria, para la reputación.

De estos tres conceptos partirán las leyes de naturaleza hobbesianas. Hobbes define 19 leyes de naturaleza. Sin embargo, las leyes primera y segunda son las más im- portantes, y de ellas se van a deducir todas las demás. La primera ley se compone de dos partes: Cada hombre debe procurar la paz hasta donde tenga esperanza de lograrla, y, cuando no puede conseguirla, entonces puede buscar y usar todas las ventajas y ayudas de la guerra. La segunda parte se refiere al derecho natural, a la libertad de cada hombre, que lo autoriza a usar su propio poder, según le plazca, para la preservación de su propia vida, y por lo tanto de hacer cualquier cosa que conciba como la más adecuada para alcanzar ese fin. De esta ley se va a deri- var la segunda ley: Un hombre debe estar deseoso, cuando otros lo están también, y a fin de conseguir la paz y la de- fensa personal hasta donde le parezca necesario, de no

hacer uso de su derecho a todo, y de contentarse con tanta libertad en su relación con los otros hombres, como la que él permitiría a los otros en su trato con él. De aquí en ade- lante, las leyes de Hobbes van a definir el contrato social, que es la base del siguiente capítulo.

1.2 Parte II: Del Estado

Hobbes desarrolla su idea del contrato o pacto social, desarrollado por los hombres como garantía de la seguri- dad individual y como forma de poner fin a los conflictos que, por naturaleza, generan estos intereses individuales. Así, a las pasiones naturales del hombre se oponen las leyes morales, siendo a su vez leyes naturales. El Estado (o República) que Hobbes proyecta en Levia- tán no es el concepto moderno de república (ausencia de monarquías) sino que es concebido como una res publi- ca , es decir, un poder organizado de forma común cuya función es “regentar” las cosas públicas y que se funda a partir de la suma de voluntades individuales libres que de- ciden actuar para adquirir ventajas comunes. La libertad del individuo se verá reducida a los espacios donde la ley no se pronuncia. Sin embargo, al existir una cesión vo- luntaria de poder, se contemplaba un caso en el que los individuos podrían rebelarse contra el soberano: cuando éste causara perjuicios a su integridad corporal o a su li- bertad física, o sea, si el soberano no cumplía su parte del contrato social (defender la libertad de los individuos ase- gurando la paz) el pacto quedaba roto inmediatamente. El pensamiento de Hobbes deja un margen muy estrecho al libre albedrío y a la libertad individual. El propósito que Hobbes da al principio del segundo libro es describir la causa final, el fin o el deseo de los hombres (que aman la libertad y el dominio sobre otros) en la au- to imposición de los límites en los que viven en sociedad que es un instrumento para su propia preservación y, con- secuentemente, para obtener una vida más tranquila; es decir, para librarse de la terrible condición de constante guerra, que como fue demostrada en la primera parte, es natural a las pasiones del hombre cuando no hay poder visible que las limite y controles por el miedo al castigo a aquellos que las lleven a cabo. Hobbes renuncia explícitamente a la separación de pode- res, en particular a la que posteriormente se convertirá en la separación de poderes establecida en la Constitución de los Estados Unidos. Cabe destacar que en el sexto dere- cho del soberano, Hobbes especifica que está a favor de la censura de los medios de comunicación y de las restric- ciones a la libertad de expresión, si el soberano considera que son negativas para la preservación del orden público. Hobbes admite tres tipos de Estado: la monarquía, la aris- tocracia y la democracia. No puede haber más formas de gobierno que esas tres, pues ninguna, o todas, pueden te- ner todo el poder soberano (que se ha demostrado ante- riormente que es indivisible).

4 4 ENLACES EXTERNOS

1.4 Parte IV: Del reino de la oscuridad

En esta cuarta parte, ejerce una severa crítica a la Iglesia, a la cual acusaba (tras denunciar las tradiciones fabulosas que sostienen al conjunto de la mitología cristiana) de es- tar impregnadas, incluso, de cierto ateísmo. No obstan- te, y con el fin de evitar eventuales represalias y censuras eclesiásticas, en el apéndice con que concluye Leviatán intentó atemperar sus posiciones recurriendo para ello al examen de la jurisprudencia sobre la herejía.

Cuando Hobbes nombra esta sección “el reino de la os- curidad”, no se refiere al Infierno (al no creer ni en el In- fierno ni en el purgatorio), sino a la oscuridad de la ig- norancia como opuesto a la luz del verdadero saber. Esta interpretación por parte de Hobbes es bastante poco or- todoxa y ve oscuridad en la mala interpretación de las Escrituras.

Para este autor existen cuatro causas para esta oscuridad:

  1. La mala interpretación de las Escrituras. El abuso más destacado es el enseñar que el reino de Dios está en la Iglesia, por consiguiente disminuyendo el poder civil. Otro abuso es convertir la consagración en una conjura o un ritual tonto.
  2. La demonología de los poetas, tratando de demo- nios que no son más que construcciones de la ima- ginación. Critica muchas prácticas del catolicismo, como la veneración de los santos, las imágenes, reli- quias y otras cosas practicadas por la Iglesia de Ro- ma, afirmando que no están permitidas por la pala- bra de Dios.
  3. Mezclando las reliquias, las escrituras y la filosofía griega (especialmente Aristóteles) han causado grandes estragos. Hobbes no es muy amante de los filósofos en general. Desprecia el hecho de que mu- chos hayan tomado la filosofía aristotélica y hayan aprendido a llamar, a las distintas Commonwealths, tiranías (como lo fue Atenas en su momento). Al final de este apartado aparece una idea interesan- te (además de que la oscuridad no sólo introduce mentiras, sino que destruye verdades), que parece aparecer a raíz de los descubrimientos de Galileo. Afirma que incluso habiendo verdades demostra- bles, aquellos que están en la oscuridad condenarán a los iluminados que intenten enseñárselas, gracias a las doctrinas de la Iglesia. La razón que estos necios dan es que va en contra de la verdadera religión, sin embargo, si son verdades demostrables, ¿cómo pue- den ir en contra de lo que Dios dice? Sin embargo, Hobbes no tiene problemas con la supresión de al- gunas verdades si es necesario, esto es, si tienden a desordenar el gobierno al dar pie a una rebelión. Si este fuese el caso opina que más vale que sean aca- lladas y que se castigue a sus predicadores, aunque estas medidas sólo podrán ser tomadas por el sobe- rano. 4. Interviniendo y modificando las tradiciones y la his- toria se daña también a la luz. Hobbes se plantea quién se beneficia de estos engaños. Expone el caso de Cicerón, el cual afirma que uno de los jueces más crueles de Roma era un gran hombre; pues en los casos penales en los que el testimonio del testigo no era suficiente, tenía la costumbre de preguntarles a los acusadores cui bono , esto es, qué beneficios obte- nían con el caso. Esto es así porque entre los móviles más obvios que uno puede ver están los beneficios. Hobbes concluye que de todo esto, los beneficiarios son la Iglesia y su jerarquía.

2 Bibliografía

  • Hobbes, Thomas. Leviatán: o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil. México: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789681602253.

3 Notas

[1] Job 41

[2] Federico Engels, citada en la introducción de la edición de Cruz O.

4 Enlaces externos

  • Una lectura del Leviatán - Video de la conferencia de Martínez Marzoa en la Universidad de Vigo, en marzo de 2009.
  • (en inglés) Leviathan - Texto completo en el Proyecto Gutenberg.
  • Texto en castellano. Edición de Sergio Sevilla, Uni- versitat de València, 1990.
  • Texto en castellano. Edición de Manuel Sánchez, Universidad de Puerto Rico, 1968.
  • Selección de capítulos en castellano. Edición de Cruz O., México, 1981.

5 Origen del texto y las imágenes, colaboradores y licencias

5.1 Texto

  • Leviatán (Hobbes) Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Leviat%C3%A1n_(Hobbes)?oldid=93449516 Colaboradores: Suisui, Abgenis, JorgeGG, Leos, Dodo, Mandramas, Boticario, Petronas, C-j-r, LeCire, Rupert de hentzau, RobotQuistnix, Yrbot, BOT-Superzerocool, Ojota, Armin76, The Photographer, Banfield, Baciyelmo, CEM-bot, Happygolucky~eswiki, Vicenroble, Rastrojo, Gafotas, Blasete, Bes- tiapop, FrancoIacomella, Lauranrg, Sandrock~eswiki, Ángel Luis Alfaro, Isha, JAnDbot, CommonsDelinker, TXiKiBoT, Mercenario97, Mala lengua, Pólux, Dhidalgo, Jurock, Technopat, Raystorm, Matdrodes, Muro Bot, J.M.Domingo, Mick1109, BotMultichill, SieBot, Love- less, Marcelo, Pedro Felipe, Fadesga, Infrasonik, Sengakan, Xqno, Tirithel, Leonpolanco, Drena~eswiki, Pablo323, SilvonenBot, Taty2007, LucienBOT, MastiBot, SpBot, Diegusjaimes, MelancholieBot, Arjuno3, Saloca, Andreasmperu, Luckas-bot, José Parada Flores, DSisyph- Bot, Felipe Schenone, ChristianH, Kender00, Xqbot, Jkbw, Botarel, Daas2012, Gorigori, Rexmania, RedBot, PatruBOT, JoseGiorganaP, ELMTHW, Ripchip Bot, Jomogo, EmausBot, Grillitus, WikitanvirBot, Alejandra Collado, Romeo Gonzalez, SuperStarTidus, MerlIwBot, Engranaje, MetroBot, Brian marquez, CoBot, Addbot, Jarould, Egis57, Bruno Rene Vargas, Ks-M9, Juan Rodríguez bukmam y Anónimos: 118

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