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algunos resumenes de textos de moreno cabrera
Tipo: Apuntes
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La facultad del lenguaje (referencia, simbolismo) ¿Qué es para ti el lenguaje? ¿Cómo lo definirías? El lenguaje es una capacidad específica del ser humano al desarrollar la cual, es capaz de transmitir señales orales y gestuales que funcionan como indicios de una determinada intención y contenido comunicativos. Estas señales se pueden analizar como articuladas en dos niveles: un primer nivel significativo, las unidades de este nivel pueden combinarse entre sí de una serie de formas definidas de antemano a través de las cuales se puede producir un número ilimitado de señales complejas que pueden provocar la construcción de un determinado mensaje complejo de forma más o menos correcta, esa combinación da sentido a los productos de la actividad lingüística que poseen forma gramatical. El segundo nivel no es significativo, está compuesto de un pequeño conjunto de elementos sin contenido con cuya combinación se puede obtener un número ilimitado de unidades del primer nivel. Esto es lo que se denomina habitualmente doble articulación del lenguaje humano. El lenguaje humano se manifiesta en una serie ilimitada de lenguas naturales. Estas lenguas naturales son las que se usan habitualmente en las interacciones lingüísticas espontáneas y más o menos automáticas de la vida cotidiana, la lengua no es la protagonista de la conversación sino que lo son otros temas. El uso es casi completamente automatizado, el hablante no piensa de antemano en cómo ha de construir las frases simplemente las construye. Es la lengua que tenemos interiorizada porque la hemos adquirido en nuestra infancia. Estas lenguas naturales de cada individuo que la habla, son adquiridas por los niños de modo totalmente espontáneo, sin ningún tipo de acción educativa. En resumen, diremos que las lenguas naturales son aquellas que hablamos de adulto de forma automática, sin ser conscientes de sus complejas reglas gramaticales y fonéticas y que los niños adquieren de forma espontánea. El adjetivo natural deriva en este caso del hecho de que los seres humanos estamos programados o predispuestos genéticamente para adquirir y emplear automáticamente sin esfuerzo aparente alguno las lenguas de uso espontáneo que se usan en las situaciones informales de todos los días. Pero hay otro tipo de lenguas que no son naturales, porque se derivan de las naturales a partir de una serie de modificaciones conscientes realizadas con un determinado propósito. Se trata de lo que se puede denominar lenguas cultivadas. Todas las sociedades humanas conocidas elaboran o cultivan sus lenguas naturales con determinados fines sociales, políticos etc. Una vez modificadas en una de las lineas anteriores, las lenguas naturales dejan de serlo y pasan a convertirse en lenguas artificiales. Estas lenguas no se adquieren espontáneamente por parte de los niños, sino que deben enseñadas a estos por los adultos. Por otro lado, los que aprenden estas lenguas cultivadas obtendrán un dominio mayor o menor de ellas según sus aptitudes y actitudes y el tiempo y la dedicación que hayan invertido en su estudio y asimilación. A diferencia de lo que ocurre con las lenguas naturales, los resultados no serán nunca uniformes. Las lenguas se pueden cultivar haciéndolas más complejas o simplificándolas con un fin. Lo primero se produce habitualmente cuando se trata de establecer ritos de carácter mágico o religioso. Se recurre a un vocabulario extraño o poco habitual y a palabras de idiomas desconocidos o poco entendibles por parte del no iniciado. Las lenguas escritas y las lenguas estándares típicas de los países occidentales son ejemplos de lenguas cultivadas, de lenguas naturales que han sido modificadas de modo artificial para ser convertidas en un tipo de lengua aparentemente idéntico pero en realidad carece de las dos propiedades esencialmente de las lenguas naturales: su uso espontáneo automático y no supervisado intencionadamente y su adquisición espontanea. Pero también puede introducirse una simplificación con fines exotéricos, como, para intentar hacerse entender por comunidades que desconocen por completo la lengua propia de la comunidad. Se reducirá el vocabulario, la morfología y se recurrirá a una sintaxis sencilla y apoyada por medios paralingüísticos. Un ejemplo típico son los sabires o pidgins, que son modalidades lingüísticas reducidas y simples que se utilizan en los intercambios comerciales entre comunidades que no
comparten una lengua común o cuyas lenguas resultan incomprensibles. Tanto la complicación como la simplificación de una lengua natural con fines determinados son ejemplos de cultivo de lenguas naturales, que producen lo que denomino lenguas cultivadas. No se trata de lenguas naturales que se adquieran y usen de modo espontáneo, sino de lenguas artificiales, culturalmente elaboradas en unos pocos o muchos puntos. Cuando más elaborada tanto hacia la complejidad o hacia la simplificación, esté una lengua natural, más artificial será y, más esencialmente distinta será de una lengua natural genuina. Es absolutamente imprescindible tener en cuenta esta distinción, ya que las lenguas naturales y las lenguas cultivadas son dos tipos esencialmente distintos de lenguas. Es importante dejar claro desde el principio que si bien las lenguas cultivadas se derivan de las naturales mediante una serie de intervenciones dirigidas por una determinada finalidad, no es cierto que las lenguas naturales se deriven de las cultivadas, ni menos aún que sean una especie de degeneración de ellas. Esta idea es típica y tópica en la cultura occidental, se toma la lengua escrita culta o estándar como el modelo de lengua y la lengua oral espontánea como una especie de realización imperfecta o defectiva de aquella. Esta idea es falsa. Alguien que no domine la lengua estándar al intentar hablarla o escribirla, hacerlo de modo imperfecto o desviado, es lo esperable, dado que la lengua estándar escrita no es una lengua natural. No puede deducirse que la lengua oral espontánea cotidiana sea una versión empobrecida de la lengua estándar escrita, dado que es ésta la que proviene de aquella elaboración y no al revés. Al perfeccionar la lengua natural lo que se obtiene no es una lengua natural mejor o más perfecta, sino una lengua artificial, cuanto más se aleje de la lengua natural en la que se basa, que carece de las características esenciales de una lengua natural y no es equiparable a ella. Todo esto vale también para la distinción entre lengua hablada y lengua escrita. Hay muchos tipos de lengua hablada. Una persona puede hablar la lengua culta estándar haciendo un mayor o menor esfuerzo y con unos resultados más o menos correctos o adecuados. Este tipo de lengua hablada ocasional y circunstancial se basa en el modelo de la lengua escrita, por lo que esta lengua hablada en realidad es una variante de la lengua escrita. Lo que la gente usa en su vida cotidiana de modo espontáneo y automático y con un dominio total es la lengua hablada espontánea o coloquial, que es la lengua natural. A diferencia de lo que ocurre con la lengua escrita o estándar, no cabe hablar de realización más o menos perfecta o adecuada. Todos los hablantes normales de una comunidad lingüística dominan esta lengua oral espontánea. Es fundamental distinguir entre lengua hablada como realización más o menos imperfecta o perfecta de la lengua estándar culta basada en modelos escritos y la lengua hablada coloquial espontánea, que no es una realización de dichos modelos escritos que no surgen sino de elaboraciones culturales de ésta. La lengua que se habla como realización de un ideal idiomático socialmente establecido y representado por la lengua estándar escrita o la lengua culta literaria escrita, nunca se realiza de un modo totalmente perfecto o adecuado, ese modelo ideal no es natural, sino que está determinado por una serie de elaboraciones especializadas y elitistas. Los individuos que intentan realizar en su habla esa lengua estándar escrita tienen que realizar un esfuerzo consciente y deliberado por atender las reglas sancionadas por esos modelos y eliminar todo aquello que se desvíe de esas reglas en algún punto y no se atenga a ellas, sino a otras de carácter implícito e inconsciente. Tienen que atender continuamente a unos patrones y desatender conscientemente otros. Todo ello supone una realización de un esfuerzo deliberado en el que hay que invertir un grado de atención alto o muy alto. Esto supone una actividad de autocensura en muchos casos. Existen muchos libros dedicados a criticar o poner en cuestión algunas de estas decisiones gramaticales y léxicas hechas sobre la marcha, como las obras El dardo en la palabra y El nuevo dardo en la palabra del académico y filólogo Fernando Lázaro Carreter. Todo lo anterior tiene que ver con la realización de los modelos de la lengua estándar escrita, que son los únicos considerados correctos en las sociedades que los crean, los implantan y promueve. Esa actividad de realización lingüística es una actividad intencionada y consciente que exige un gran grado de atención, esfuerzo y formacion, que no todo e mundo tiene. Todo esto nos indica que
relación entre el signo y el significado. i) Carácter discreto: Tienen que existir unidades discretas, es decir, bien diferenciadas. j) Desplazamiento: Posibilidad de ofrecer los códigos lingüísticos en un tiempo pasado, presente o futuro. k) Dualidad de pauta (doble articulación): os lenguajes humanos siempre han de estar doblemente articulados, esta característica tiene que ver con la cuestión estructuralista de Saussure l) Productividad: Nos indica que mediante un conjunto limitado de elementos podemos comprender un conjunto ilimitado de elementos. m) Transmisión cultural: Indica que los lenguajes humanos se transmiten culturalmente de generación en generación. Funciones del lenguaje (Karl Bühler, Roman Jakobson)
implicadas. Pero este razonamiento caería de nuevo en la falacia de considerar que las lenguas son una especie de objeto que utilizamos para comunicarnos. Las lenguas no son objetos que se utilicen para comunicarnos, tal como se suele decir habitualmente, sino que son el producto siempre efímero, inestable y ocasional de la puesta en práctica de la capacidad lingüística de los seres humanos. Hay actividad lingüística como algo observable y verificable y hay capacidad lingüística como algo verificable. Pero no hay lenguas como entidades u objetos autónomos, aislables y verificables. Las lenguas son creaciones idealizadas de ciertas culturas, similares a conceptos como democracia, espiritualidad, sociedad, cultural y muchos otros. No parece lícito, desde un punto de vista lógico, observar una determinada actuación y luego decir que esa actuación limita o potencia esa misma actividad. Desde el punto de vista que mantengo aquí, no tiene sentido la pregunta de si tal lengua tiene mayor capacidad comunicativa que otra. Es claro que las diferentes lenguas expresan formalmente diferentes elementos. Se podría uno preguntar si esto influye de una determinada manera en la capacidad comunicativa de los hablantes de las lenguas. Hay lenguas que tienen género gramatical y otras que no lo tienen. Esto pasa con el castellano y el euskera. Cuando hablamos del castellano estamos obligados a atender formalmente al género de todos los sustantivos que utilizamos,cosa que no ocurre cuando hablamos euskera. ¿Implica esto que los hablantes euskaldunes nativos están más limitados comunicativamente que los castellano-hablantes nativos? Esta bastante claro que no existen estas limitaciones comunicativas. Los euskaldunes tienen la misma capacidad de comunicar cuestiones de sexo que los castellano- hablantes; no parece haberse comprobado ninguna deficiencia. Si a alguien se le ocurriera contraargumentar que gracias a que las gran mayoría de los euskaldunes sabe castellana puede ser eficientes hablando de los géneros. Las LC han sido diseñadas y elaboradas para unos determinados fines y es de esperar que cumplan esos fines mejor que las LN, siempre que estos fines sean específicos de las primeras. Podría decirse que las LC son más adecuadas en el medio escrito que las LN, simplemente se debe a que las LC han sido construidas, a partir siempre de una LN, para ese fin. Los letreros en las estaciones de los medios de transporte están redactados en los términos de la lengua escrita. La pregunta que nos hacemos ahora es ¿qué mensaje es más eficiente comunicativamente: el que es típico de la lengua escrita o el típico de la lengua hablada espontánea? Los criterios que determinan una y otra lengua son diferentes, tienen diferente naturaleza; por ello no tiene sentido responder esta pregunta de modo absoluto. La cosa se hace más grave cuando comparamos dos lenguas, una escrita y hablada y otra que solo se habla y comparamos las expresiones escritas típicas de la lengua que se escribe, con las expresiones espontáneas habladas de la lengua que no se escribe. La objeción que acabamos de formular se aplica de nuevo en este caso. No hay comparación directa posible y, las conclusiones que se suelen extraer de esa comparación están basadas en la mezcla arbitraria, pero guiada ideológicamente. Este es un error muy frecuente cuando se compara la forma estándar escrita de una lengua europea como el inglés, el francés o el español con el habla oral espontánea de una comunidad que no tiene lengua escrita estándar alguna. En muchos aspectos, el habla espontánea de esa segunda comunidad aparecerá como más simple que las expresiones escritas de la lengua con la que se compara. Pero como esa lengua escrita está basada en una lengua oral espontánea de naturaleza similar a la lengua oral espontánea de la comunidad que no conoce la escritura, lo único que cabe hacer de modo cabal es comparar el español hablado espontáneo, no el escrito con la lengua oral espontánea de esa comunidad. Casi con toda seguridad comprobaremos que la LN de esa comunidad no parece tan simple y primitiva como resultaba cuando el otro término de la comparación es la lengua escrita. De aquí procede precisamente el mito de que las lenguas criollas están más simplificadas y menos elaboradas que las lenguas occidentales escritas en las que se basan. Si comparamos el francés estándar escrito con el criollo de base francesa de Haití, observamos enormes diferencias que serán juzgadas como negativas por parte del criollo: el haitiano se evaluará como una especie de francés corrupto, deformado, simplificado y degradado en todos los niveles. Si compramos algunas de las
La idealidad de una lengua está determinada por lo que podemos denominar construcción cultural de las lenguas, que implica fundamentalmente las LC basadas en elaboraciones de las LN. Además de las lenguas naturales algunas sociedades crean y elaboran, sobre la base de una lengua natural otro tipo de lengua (LC), esta vez de carácter artificial, que está basada en una serie de actuaciones que tienen que ver con unos determinados fines llevados a cabo de forma consciente y deliberada. Entre estos fines está precisamente el modificar las lenguas naturales para que se acerquen a determinados ideales lógicos y sociales que dependen de cada cultura y de cada sociedad. Estas lenguas que provienen de de una serie de modificaciones realizadas sobre las lenguas naturales en las que se basan, se presentan como lenguas más perfectas, más estables, más ricas, más profundas, más desarrolladas que las lenguas naturales y se considera que estas lengua son lenguas más perfectas, más idóneas que las lenguas naturales. Estamos aquí ante una evaluación cultural, que se basa en una serie de presupuestos ideológicos según los cuales la sociedad que crea esa lengua es una sociedad más avanzada, más desarrollada y más perfeccionada que la que no la desarrolla. Se afirma que tal o cual comunidad de vida tradicional todavía no ha desarrollado la escritura, ni la lengua estándar, como si estos desarrollos fueran peldaños de una escalera que lleva a la cúspide de la perfección. Esta es una visión lineal del progreso que tienen su origen próximo en el racionalismo del siglo XVIII y que está basada en un claro y más que objetable etnocentrismo. Tiene sentido la aplicación de esta noción de identidad a las lenguas cultivadas elaboradas artificialmente, puesto que esas elaboraciones están precisamente dirigidas al acercamiento a un determinado tipo de ideal, pero no lo tiene aplicado a las lenguas naturales, ya que éstas no han surgido a partir de un proyecto dirigido a unos determinados fines previamente marcados, sino que se han desarrollado a través de mecanismos evolutivos que no están controlados por lo que los agentes prevén, planifican, quieren, sino por las contingencias y los requisitos de la actuación lingüística de los individuos y de las comunidades en las que llevan a cabo ese comportamiento. Una pregunta como la de esta sección llevada al terreno de lo natural o de lo biológico nos llevaría a preguntarnos cosas como cuál es el mamífero o el insecto ideal. En diversas épocas se ha realizado idiomas artificiales que se consideran encarnaciones de un ideal idiomático, tales como el esperanto. Esta lengua se creó, sobre la base de varias lenguas europeas, con la idea de solucionar algunos problemas que las LN europeas y de las LC basadas en ellas. En ella, se intenta crear una lengua sin irregularidad alguna y totalmente transparente, dado que se supone que una lengua así se acerca más al ideal según el cual la regularidad y la trasparencia de los idomas contribuye a su mayor facilidad de uso. ¿Es realmente el esperanto una lengua más fácil que cualquier otra lengua? No está esto tan claro como pudiera parecer. En esperanto hay hay una forma singular y otra plural de los sustantivos. Hay muchas lenguas del mundo,que no tienen esta característica. ¿Por qué introducir este rasgo morfológico que aumenta de modo aparente la complejidad de una lengua, cuando hay muchas lenguas que se las apañan sin él perfectamente y que, desde este punto de vista, son más simples? La razón es clara: el esperanto tiene una clara base europea y está claramente determinado por un tipo ideal de lengua europea y no por un tipo ideal de lengua universal. Lo primero parece más o menos realizable, pero lo segundo es alfo claramente utópico dada la gran variedad de formas que se pueden observar en las distintas lenguas del mundo. La adquisición de una lengua. ¿Algunas lenguas son más sencillas que otras, tanto a la hora de aprenderlas como de hablarlas? Las lenguas naturales las adquiridas por los niños de modo espontáneo, tienen todas la propiedad de ser susceptibles de ser dominadas mediante un proceso natural de adquisición, para el que todos los seres humanos estamos genéticamente preparados. No se ha podido verificar ningún caso en el que según las lenguas los niños tarden mas o menos en adquirirla de modo natural. Para lenguas presuntamente difíciles como el japonés o el húngaro, no se ha podido demostrar que los niños tarden más en aprenderlas que las lenguas consideradas más fáciles como el inglés o el indonesio. No se ha observado que los niños japoneses tarden más años en adquirir el japonés que los niños ingleses cuando adquieren el inglés de forma natural. El mismo razonamiento vale para el uso de las
lenguas. Los hablantes del japonés no parecen tener más dificultades a la hora de hablar su lengua con soltura y rapidez que los hablantes del inglés. Todos los hablantes nativos de estas lenguas las usan con similar rapidez, facilidad y comodidad. Los hablantes de las lenguas presuntamente difíciles no parecen tener la menor dificultad en usar su lengua nativa. Esto se aplica a las LN pero no a las LC: el japonés escrito puede ser más difícil en algunos aspectos que el japonés hablado tanto por la escritura en sí como por el carácter artificial de esta lengua escrita. Sólo podría decirse que el japonés escrito pudiera ser más difícil que el catalán escrito, debido fundamentalmente al tipo de escritura implicado, seguiría sin poderse concluir que el japonés como LN es más difícil que el catalán hablado espontáneo. Todo este razonamiento se basa en las lenguas naturales que habla espontáneamente la gente y al aprendizaje y uso de las lenguas por parte de los que las adquieren de pequeños mediante un proceso natural de adquisición lingüística, para el que, todos los seres humanos estamos preparados genéticamente, como una de las características particulares de nuestra especie. Todo esto es diferente cuando de lo que hablamos es del aprendizaje y uso de una lengua no nativa por parte de una persona en la edad adulta. Entonces sí que cabe esgrimir criterios de dificultad o facilidad que se basan en el siguiente axioma fundamental: a los adultos que aprenden una nueva lengua, esa lengua les parecerá mas difícil cuanto más se aparte de las lenguas que aprendió de niño de forma natural. Este criterio de dificultad o facilidad no es absoluto, sino relativo y depende totalmente de la lengua de partida del que aprende una segunda o tercera lengua en la edad adulta. Es claro que el portugués y el catalán se parecen mucho más entre sí que el catalán y el neerlandés. Esto tiene la siguiente consecuencia. Para un catalanohablante el portugués es mucho mas fácil que el neerlandés pero para un neerlandófono, el alemán es mucho más fácil que el portugués. Pero en este hecho indudable y fácilmente comprobable no se puede deducir que el portugués sea un lengua más sencilla que el neerlandés en términos absolutos. De modo similar, para un hablante del neerlandés el alemán le es mucho más fácil que el portugués; de donde no se puede deducir que el alemán sea más fácil que el portugués o el castellano en términos absolutos, solo lo es para un hablante de una lengua germánica como el neerlandés. Es fácil comprobar que para un castellano hablante las instrucciones en portugués son bastante fáciles de entender y viceversa. Sin embargo, desde el castellano o portugués las instrucciones en alemán o neerlandés son imposibles de entender. Para un castellanohablante el alemán y el neerlandés resultan lenguas difíciles. Las cosas cambian radicalmente para un hablante nativo de neerlandés. Para él, el texto alemán es tan transparente como el texto castellano para un portugués; este hablante considerará el alemán una lengua mucho más fácil que el castellano o el portugués, que les resultan incomprensibles de neerlandés que no sepa ninguna lengua romance. ¿Qué lengua es más fácil?¿El portugués o el neerlandés?¿Qué lengua es más difícil? ¿El neerlandés o el portugués? Es claro que la respuesta dependerá de las lenguas que los hablantes dominen. Lo que es clarísimo es que estas preguntas no se pueden contestar independientemente de este factor. En cuanto a las LC podemos comprender que se pueden aplicar también estos mismo criterios. El catalán estándar es más fácil de aprender para un catalanohablante nativo que para un hablante nativo alemán. Esto se debe a la distancia entre el catalán hablado y el catalán escrito es mucho menor que entre el catalán escrito y el alemán hablado espontáneo. La razón es evidente: el catalán escrito es una LC que se basa en el catalán hablado como LN. ¿Podemos encontrar en una lengua elementos que dificultan la comunicación? No cabe hablar de la comunicación a secas, como si la comunicación pudiera definirse en abstracto independientemente de la comunidad a la que pertenecen los individuos o instituciones que se comunican y los códigos de comunicación compartidos que utilizan. Cada sociedad tienen unas particularidades materiales, sociales y culturales en las que se basa la comunicación. No puede hablarse de comunicación en abstracto y, menos aún , de elementos que facilitan o dificultan, la comunicación. Esto se debe a que determinado elemento que facilita la comunicación en un tipo de sociedad puede resultar un auténtico obstáculo para la comunicación de
difíciles que otras. L2: es más fácil aprender una lengua que se parezca a la L1 que una que no. Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas: Son las instituciones que establece la UE para el aprendizaje de una L2. Hay diferentes niveles: básico, intermedio y avanzado. El alumno desaparece y nace el usuario. Estos niveles valen para todos los estados de la UE. Se establecen cuatro destrezas (habilidades para hacer algo con la lengua): comprensión lectora, comprensión escrita, expresión oral y comprensión auditiva. Uno de los objetivos que no se ha conseguido es la artificación por destrezas. Charles Hockett (1958): aplicó al danés y al holandés su teoría. Semi-bilingualism: sólo controla las destrezas pasivas (comprensión auditiva y lectora) Sesquilingüismo: lengua receptiva → esta defendida desde la Unión Europea → intenta que la lengua franca no sea siempre en inglés. TEMA 3 – DIVERSIDAD DE LENGUAS. Variación y cambio en las lenguas. Tubalismo: teoría. Túbal: Thobel, nieto de Noé. Flavio Josefo, Antigüedades judaicas: Fundó Thobel a los Thobelos,los que ahora se llaman iberos.: Flavio Josefo: historiador. Túbal vinó de Babel con una de las 72 lenguas a la Península Ibérica y esta lengua era el vasco. Durante siglos se defendió está teoría pero es falsa ya que existen dos Ibérias (Georgias y la Península Ibérica) y Flavio hablaba de Georgias (caúcaso). Método histórico-comparativo. Neogramáticos parten de que muchas lenguas se parecen entre sí y hay que compararlas. Comparando estas lenguas y aplicando unas leyes para reconstruir las lenguas históricas. → Vínculos diacrónicos. Jacob Grimm:neogramático. → generan unas leyes de generalización. Todas las oclusivas sordas intervocálicas pasan a ser sonoras en varias lenguas románicas. Conexión entre lenguas románicas y germánicas: hay una conexión entre oclusivas y fricativas sordas. Cuando hay una similitud entre dos lenguas (padre-father) hay que buscar una explicación:
Lo que varía y lo que cambia son dos aspectos del mismo fenómeno, es la actuación lingüística de los hablantes. La razón fundamental no se puede decir que las lenguas cambien no son entidades que se transmitan a través de las generaciones de usuarios. La adquisición de una lengua no consiste en que al niño se le introduzca en la cabeza la gramática de la lengua que intenta aprender de modo directo. ¿Cómo adquiere la gramática de una lengua el ser humano en su infancia? Indirectamente,no tiene acceso directo a la gramática,sino a través de su actuación lingüística, de modo indirecto, construye su propia gramática interna, su competencia lingüística. Las lenguas no se transmiten de generación en generación, sino que se crean de generación en generación. El remplazo generacional no es abrupto ni instantáneo, sino gradual y lento. Los niños tienen que construir su competencia lingüística. Como el remplazo generacional no es completo, ni supone la inmediata desaparición de quienes presentan una gramática o competencia gramatical antigua, existe la sensación de que los hablantes de una determinada generación van desapareciendo y determinadas formas de hablar, el cambio lingüístico se produce por eliminación y sustitución. Las competencias lingüísticas no se transforman ni cambian sino que se sustituyen. Las lenguas escritas no cambian, ni varían de forma espontánea, sino que se modifican de modo intencionado y planificado. Los cambios en la lengua escrita han de ser decretados y planificados de antemano. Esto se hace para que esa lengua no se aleje demasiado de la lengua natural pero esto no significa que las lenguas escritas no son dinámicas sino estáticas y que, por sí mismo, no cambian. A diferencia de las lenguas naturales aprenden la lengua escrita sí tienen acceso a una gramática. Esas reglas gramaticales han de estudiarlas y aprenderlas de memoria, no de modo espontáneo. Una vez aprendidas con mayor o menos perfección, exactamente la misma gramática que se le ha enseñado, la lengua habrá sido transmitida a una nueva generación. Observamos que, idealmente, las lenguas escritas no cambian y se transmiten de generación en generación. Esta visión de que una lengua se transmite de generación en generación es literalmente válida para la lengua escrita y las LC en general. En esta visión la lengua no cambia, no puede cambiar si el aprendizaje es correcto y, si cambia, es que el aprendizaje ha sido incompleto, de ahí las continuas quejas de los perceptivistas sobre lo mal que escribe la gente y el rechazo de la interpretación de las actuaciones. Hay que tener en cuenta que las LC escritas no modifican el carácter dinámico de las LN en las que se basan, ni quiera frenan o ralentizan su transformación, no influyen en nada esencial de su naturaleza. Aunque en una sociedad haya una LC escrita, la LN en la que se basas se sigue adquiriendo de modo natural. En ninguna sociedad industrializada en la que la educación en la LC escrita está generalizada se observa el más mínimo indicio que lleve a pensar que la forma natural en la que los niños adquieren la lengua de su entorno cambia de tal forma, que se empieza a producir un aprendizaje espontáneo de esa LC escrita. La transmisión lingüística natural en las sociedades industrializadas se produce exactamente del mismo modo que el que se observa en las comunidades no industrializadas. Lo que sí se observa en las sociedades industrializadas es que la LN en la que se basa no deja de influir continuamente en esa LC hasta llegar a cambiarla en algunos aspectos. La LN sigue cambiando a pesar de que la ideología dominante mantiene que gracias a la lengua estándar escrita, la lengua de una comunidad determinada ha sido fijada de forma más o menos permanente. ¿Simplificación de la gramática? Las nuevas lenguas creadas a partir de otras lenguas o competencias gramaticales suponen una simplificación. Podríamos suponer que las nuevas lenguas que crean los niños tienden a ser más simples que las lenguas de los adultos. Primero, habría que determinar qué entendemos por simplificación, en la lengua hay varios componentes que interactúan de forma integrada y lo que parece simplificación de uno de los componentes suele contribuir a la simplificación de todo el sistema, normalmente a la complicación de algún otro de los componentes del idioma, con lo que se obtiene una simplicidad o complejidad del sistema similar a la del sistema anterior. El paso del latín vulgar al castellano supuso la pérdida de las declinaciones nominales del latín.
La distinción entre lengua y dialecto es muy frecuente en la conversación informal y también los discursos formales y es utilizada a veces por los también en los discursos formales y es utilizada a veces por los propios lingüistas y filólogos. Algunos lingüistas o estudiosos de la lengua ponen sus conocimientos científicos al servicio de un discurso público que intentan afianzarlas, justificarlas y potenciarlas para poner su ciencia al servicio de los intereses del poder. No cabe una utilización más ilegitima y negativa de una ciencia, que como conocimiento, debe servir para liberar a los seres humanos de la esclavitud de la ignorancia y de la superstición. El caso de la oposición entre lengua y dialecto es paradigmático a este respecto. La idea que se tiene de este asunto es que una lengua se compone de diversos dialectos. Se dice que el andaluz, el castellano, el mexicano o el argentino son dialectos del español, son variedades o formas regionales de esta lengua. ¿De qué lengua se trata? La respuesta habitual es que se trata del español estándar escrito en sus variedades americana y peninsular. Se considera que esa lengua estándar es la lengua completa, la lengua correcta, la lengua adecuada y la lengua culta, y que todas las demás formas habladas, los dialectos. Los dialectos son una especie de realizaciones locales, parciales, incompletas, imperfectas y vulgares. Los dialectos son una especie de realizaciones locales, parciales, incompletas, más o menos incultas, de esa lengua universal estándar. Esa lengua estándar es una lengua unificada, general, culta, global literaria, científica, pedagógica, filosófica, judicial, administrativa e institucional. Los dialectos son particulares, locales, incultos e inutilizables. Esta la idea aceptada comúnmente de la división entre lengua y dialecto. Es la idea cultivada e impulsada por las instituciones administrativas y culturales, justificadas por muchos especialistas utilizando los instrumentos conceptuales de la filología y de la lingüística. El problema con esta forma de concebir la oposición entre lengua y dialecto es que es sencillamente falsa desde el punto de vista estrictamente lingüístico. Lo que habitualmente se llaman dialectos son las auténticas LN y lo que se denomina lengua en la visión de la oposición. Lo más frecuente es lo que se denomina lengua no sea más que una versión o forma elaborada en los diversos niveles, de un determinado dialecto. Esta elaboración afecta a todos los niveles: el fónico, el morfológico, el sintáctico, el semántico y el léxico y se establece mediante una normativa. En el terreno de la fonética se eligen algunas pronunciaciones y se rechazan otras; en el terreno morfológico se seleccionan algunos procedimientos morfológicos, se añaden otros; en el terreno sintáctico, se admiten unas construcciones y se rechazan otras, en la semántica, se hace algo similar: se admiten algunas acepciones de un término y se rechazan otras. En el léxico se admiten unas palabras, se rechazan otras y se añaden palabras nuevas. Todas estas operaciones modifican de una determinada manera un dialecto concreto para crear una lengua cultivada o dialecto modificado. El resultado no es una LN con la misma naturaleza de la que se modifica, sino un nuevo tipo de lengua de carácter artificial, LC que ha sido modelada teniendo en cuenta una serie de objetivos y metas concretas concebidas de forma explícita e intencionada. Las lenguas naturales no se establecen y desarrollan mediante acciones específicas intencionadas y con unos objetivos concretos, sino de forma espontánea y natural. La gramática, ortografía y diccionario de la lengua estándar sí han sido construidos de esta manera intencional y explicita. Lo que hace que esa lengua estándar no sea una LN, dado que no ha surgido de forma espontánea e inconsciente como ocurre con las lenguas efectivamente naturales. Si realizamos una serie de elaboraciones selectivas, aditivas y modificativas sobre una lengua natural, lo que se obtiene es una versión modificada de esa lengua natural, ha perdido su índole natural para pasar a ser una construcción artificial. De aquí se deduce que la lengua escrita normativa estándar es una variedad modificada de la lengua natural sobre la que se basa que desvirtúa esa lengua natural. El dialecto de partida es una realización de esa lengua cultivada elaborada a partir de él. Tiene perfecto sentido decir que una lengua cultivada es una versión enriquecida, elaborada o cultivada de un determinado dialecto, pero es totalmente absurdo pensar que el dialecto es una variedad o cultivada es discutible y puede ser discutida o puesta en cuestión. Es muy importante distinguir entre las lenguas naturales, entidades espontáneas y no intencionales,
y lenguas cultivadas, artificiales e intencionales. La segunda es dependiente de la primera, ya que es la base a partir de la cual se crea y sin la cual no tendría ningún sustento. La ideología dominante vuelve las cosas del revés y hace de la lengua cultivada la base en la que se sustenta la lengua natural. La trampa en que nos hace caer la ideología dominante es meter en un mismo saco las lenguas habladas espontáneas, lenguas naturales y las lenguas escritas elaboradas a partir de las primeras, lenguas cultivadas, pero para comparar con los mismos criterios cosas que no son comparables. No se tiene el menor sentido afirmar, contra lo que se hace habitualmente, que una lengua se compone de dialectos. Se afirma habitualmente que el andaluz, el murciano, el castellano o el leonés son dialectos del español. ¿Qué sentido tiene decir que una lengua se compone de dialectos? Hay dos respuestas: una, que va de arriba a abajo, según la cuál los dialectos son realizaciones de una lengua y otra, que va de abajo arriba, según la cual los dialectos forman o constituyen la lengua. Respecto de la primera, la lengua que se supone que se realiza en los dialectos se identifica habitualmente con la lengua estándar escrita, una LC. Históricamente las hablas andaluzas proceden o son variedades del castellano que se hablaba hace varios siglos, pero es evidente que no proceden del castellano actual y, menos aún de la lengua estándar española peninsular. La segunda de las respuestas posibles, según la cual los dialectos forman o constituyen una lengua. Ninguna de las posibles concreciones de esta afirmación da unos resultados satisfactorios. ¿Qué podría significar entonces que una lengua se compone de dialectos, como se afirma tan a menudo? La única respuesta razonable que se puede hacer a esta pregunta es diciendo que hay una serie de lenguas naturales que son tan próximas entre sí que se pueden agrupar juntas en un conjunto de lenguas naturales. No podemos decir, igual que el caso de la lengua y los dialectos, que las competencias lingüísticas realizan las LN ni que las LN se componen o están conformadas por competencias lingüísticas, dado que, un conjunto de competencias lingüísticas no es una competencia lingüística. Por consiguiente, lo que consideramos como LN en realidad no es una entidad aislable y unitaria, sino un conjunto de competencias lingüísticas muy similares entre sí. Todo esto nos puede convencer que no tiene mucho sentido de hablar de las LN como de objetos autónomos e independientes de las personas que las hablan y de que no tiene mucho sentido decir que tal lengua tiene tal o cual propiedad inherente que hace que los hablantes se vean limitado o potenciados por ella. Esta concepción instrumental de la lengua sí se puede aplicar a las lenguas estándar escritas, que se conciben como unas entidades autónomos que poseen una serie de características intrínsecas fijadas y reflejadas en gramática. Se trata de una entidad inmaterial de carácter ideológico y cultural, que existe como tal en ese ámbito. Pero es que una lengua estándar escrita no es una lengua natural, sino una lengua artificial y las propiedades que la hacen artificial no son aplicables a la lengua natural en cuya elaboración de basa. Es claro que cuando se evalúan las lenguas respecto de su dificultad o facilidad o respecto de su eficacia comunicativa, es absolutamente necesario establecer antes de forma nítida y razonada aquello sobre lo que estamos hablando, porque si no se hace así estaremos mezclando de forma arbitraria y anárquica elementos pertenecientes a ámbitos muy diferentes. Geolingüistica:se ocupa de la variación lingüística en un mismo territorio. Dialectología: estudia las variaciones que encontramos dentro de un mismo territorio. Las lenguas del mundo. Tipología lingüística: Lenguas nominativas, ergativas. Lenguas flexivas, aglutinantes y aislantes. Lenguas SOV: es el modelo mayoritario en cuanto número de lenguas. Normalmente son posposicionales, el adjetivo va delante del nombre. Son lenguas aglutinantes.
Coherencia: = global + lineal + local