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manejo de emociones. educacion para la salud, 2025-20, rocio chavez
Tipo: Monografías, Ensayos
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El manejo de emociones es reconocer lo que sentimos y controlar nuestras emociones para estar bien, convivir mejor, aprender y lograr nuestras metas. Emociones como la ansiedad o el enojo pueden afectar lo que hacemos, por eso es importante identificarlas y usar técnicas para calmarlas. Regular una emoción no es ignorarla, sino entenderla y controlarla de forma consciente. (1) EMOCIÓN: La palabra emoción viene del latín “emovere”, que significa mover. Según Paul Ekman, las emociones aparecen cuando sentimos que algo importante está pasando y provocan cambios en nuestro cuerpo, mente y conducta para ayudarnos a responder. Por ejemplo, si sentimos ansiedad antes de ver una nota, el corazón late más rápido, pensamos cosas como “¿y si me va mal?”, y podemos movernos con nervios o mordernos las uñas. (1) Las emociones no son buenas ni malas; nos alertan y ayudan a protegernos, como el miedo al cruzar una calle. Pero, si no las manejamos bien, pueden afectar nuestro bienestar y metas. Por eso es importante aprender a regularlas. CLASIFICACIÓN DE LAS EMOCIONES POSITIVO: Las emociones positivas son aquellas que nos producen una sensación agradable o un sentimiento positivo. Dentro de las emociones positivas encontraríamos dos tipos: las emociones básicas o primarias y también las emociones secundarias o complejas. (2) Son aquellas en las que predomina la valencia del placer o bienestar; tienen una duración temporal y movilizan escasos recursos para su afrontamiento; además, permiten cultivar las fortalezas y virtudes personales, aspectos necesarios y que conducen a la felicidad. Son estados subjetivos que la persona experimenta en razón de sus circunstancias, por lo que son personales e involucran sentimientos. Son descritas como reacciones breves que típicamente se experimentan cuando sucede algo que es significativo para la persona.
Las emociones positivas tienen un objetivo fundamental en la evolución, en cuanto que amplían los recursos intelectuales, físicos y sociales de las personas, los hacen más perdurables y acrecientan las reservas a las que se puede recurrir cuando se presentan amenazas u oportunidades. Incrementan los patrones para actuar en ciertas situaciones mediante la optimización de los propios recursos personales en el nivel físico, psicológico y social. Las consideradas emociones positivas básicas son principalmente la alegría y la sorpresa, aunque, como he comentado anteriormente, siempre dependerá del contexto, situación y/o valoración para darle la atribución de positivo o agradable. Sorpresa: es una reacción causada por algo imprevisto o extraño, no anunciado. Su significado funcional es preparar al individuo para afrontar de forma eficaz los acontecimientos repentinos e inesperados y sus posibles consecuencias. Alegría: se desencadena ante éxitos o logros, la consecución de los objetivos que se pretenden, congruencia entre lo que se desea y lo que se posee. Por otro lado, las consideradas emociones positivas secundarias son muchas más, ejemplos de ellas pueden ser: calma, confianza, bondad, etc. NEGATIVO: Una emoción negativa es aquella que nos produce una sensación poco agradable o un sentimiento negativo, pero que contribuye a nuestra supervivencia y seguridad.(2) Enfado: aparece frente a situaciones que son valoradas como injustas o que atentan contra los valores morales y la libertad personal, también ante situaciones que ejercen un control externo o coacción. Tristeza: se produce en respuesta a sucesos que son considerados como no placenteros. Algunos desencadenantes de la tristeza pueden ser la separación física o psicológica, la pérdida, el fracaso o la decepción. Miedo: se activa por la percepción de un peligro presente e inminente, por lo cual se encuentra muy ligada al estímulo que la genera. Es una señal emocional de advertencia de que se aproxima un daño físico o psicológico. Asco: es la respuesta emocional causada por la repugnancia que se tiene hacia alguna cosa o por una impresión desagradable causada por algo. Y su efecto supone alejamiento del estímulo desencadenante. Las consideradas emociones negativas secundarias o sentimientos negativos son muchas más, por ejemplo: vergüenza, envidia, decepción, soledad, desesperación, culpabilidad, indiferencia, apatía, etc.
puede ser que el réferi tenga otra perspectiva, y que si respondes con agresión no ganas nada. (3) En el periodo refractario el sistema límbico toma el control y no tenemos acceso a nuestra corteza prefrontal. Nuestras reacciones son impulsivas, exageradas y desproporcionadas, y no pensamos con claridad. Esto fue lo que le pasó a Elisa en el ejemplo. En ese momento no tenía acceso a su memoria ya que la comunicación con la corteza prefrontal estaba obstaculizada. Cuando nos calmamos, aplicando técnicas de respiración consciente o de atención al respirar, la comunicación entre estas áreas se restablece y podemos pensar con mayor claridad y ver la situación con más perspectiva. La emoción disminuye su intensidad. Esta es una herramienta esencial del manejo de las emociones. Pensamientos disfuncionales: Las emociones intensas, como el enojo o la ansiedad, suelen ir acompañadas de pensamientos disfuncionales. Estos pensamientos son exagerados, poco objetivos y desfasados de la realidad; nublan nuestra comprensión de la situación y nos impiden actuar o comunicarnos de la mejor forma. Además, tienen un efecto decisivo en cómo nos sentimos: cuanto más exagerados son, más intensa es la emoción y nos perjudican notablemente. Por ello, identificarlos es un importante paso hacia la regulación emocional. Los pensamientos disfuncionales más comunes son: ● Pensar en términos absolutos (todo/nada, blanco/negro o siempre/nunca). Ejemplo: “¡Nunca me escuchas!”. ● Caer en generalizaciones. Ejemplo: “Todas y todos los adolescentes son insoportables”. ● Formular conclusiones basadas en una sola evidencia. Ejemplo: “Se va con sus amigas porque seguramente odia estar conmigo”. ● Concluir situaciones catastróficas sin evidencia. Ejemplo: “Me equivoqué en el trabajo, ¡seguramente ya me van a despedir!”. TRISTEZA La tristeza es una emoción natural que nos proporciona información valiosa sobre nuestro mundo interior. Cumple la función de ayudarnos a enfrentar pérdidas y cambios significativos en nuestras valioso e importante de lo perdido y el carácter cambiante del mundo, pero si es muy intensa, como en casos de depresión, puede
llevarnos a actuar de forma destructiva. En estas situaciones extremas lo mejor es pedir ayuda profesional de manera inmediata. Si bien a veces parece difícil pedir ayuda porque sentimos que “estamos exagerando” o podemos pensar que la situación aún “está bajo nuestro control”, es necesario saber que actuar a tiempo es fundamental. Reprimir esta emoción y llevarla en soledad representa un gran riesgo, las investigaciones sugieren que los adolescentes varones suelen pensar erróneamente que pedir apoyo es un signo de debilidad cuando en realidad es un acto muy valiente y responsable. En todo caso, la tristeza se caracteriza por una baja de energía, desánimo y aislamiento. Las técnicas que ayudan son justamente las que los contrarrestan: moverse, bailar, salir con amistades, hacer ejercicio o realizar actividades que antes nos resultaban agradables. Adicionalmente, el cuidado del cuerpo repercute de manera importante en las emociones, pues ayuda a disminuir e incluso evitar el malestar que nos provocan aquellas emociones que no nos ayudan. Es necesario llevar una buena nutrición, descansar suficiente y realizar ejercicio periódicamente para tener mejor salud física y emocional. ALEGRÍA
Te compartimos algunos ejemplos en donde puedes poner a prueba el manejo de tus emociones, y del por qué debes identificarlas para evitar que los problemas se agraven: ● Un accidente vehicular: cuando existe un choque entre el tráfico, podría ocasionar problemas tanto para los involucrados y afectados. En estos casos es importante manejar las emociones ● Frente a una infidelidad: las personas suelen no manejar sus emociones cuando se encuentran frente a una infidelidad de parte de su pareja, ya que suele ganar los celos o el coraje ● Frente a una agresión: ya sea física o verbalmente cuando alguien sale afectado respecto a una agresión podría perder la cabeza. ● Ante mucho estrés laboral: sabemos que todo el tiempo está el trabajo, pero con técnicas de relajación y mindfulness podría mejorar esto y no perder la cabeza. ● Ante cualquier situación cotidiana, ya sea laboral, escolar e incluso amorosa podríamos no tener el control de tus emociones, al no controlar podría ocasionar problemas ante los que quieres o para ti mismo. PREVENCIÓN DEL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD El estrés y la ansiedad son respuestas naturales del organismo ante situaciones que percibimos como amenazantes o desafiantes. Sin embargo, cuando se vuelven constantes o intensas, pueden afectar nuestra salud física, emocional y social. La prevención es clave para mantener el equilibrio y el bienestar integral.
● El manejo adecuado de las emociones fortalece la toma de decisiones y el crecimiento personal, ya que permite reflexionar antes de actuar, controlar impulsos y asumir con madurez las consecuencias de cada acción. ● Promover una cultura emocionalmente saludable en la sociedad contribuye a reducir los niveles de violencia, mejorar la comunicación y fomentar el respeto mutuo, creando entornos más armónicos y solidarios. REFERENCIAS
https://www.lasallebajio.edu.mx/revistas/exlege/pdf_1/exlege_01_art_03- irma_briseno.pdf