Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Documentos y Archivos: Origen, Función y Importancia en la Historia - Prof. Navarrete Prie, Apuntes de Historia

Este texto explica la importancia de los documentos y archivos en la gestión administrativa, la investigación y la cultura. Se habla de la estructura jerárquica de las instituciones culturales que conservan, ordenan y difunden los conjuntos orgánicos de documentos. Se destaca la función del historiador y el papel de los documentos de archivo en el estudio histórico. Además, se abordan temas como la creación o recepción de documentos, el sistema de archivo y la difusión de documentos.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 30/03/2014

flex_turbo
flex_turbo 🇪🇸

5

(5)

3 documentos

1 / 60

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN
ÚLTIMA PARTE.
1. CONCEPTOS PARA DEFINIR.
2. TEMA 1. MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.
1. Historia y Ciencias Sociales.
2. Métodos y Técnicas.
1. Cualitativas.
2. Cuantitativas.
3. Archivos.
4. Bibliotecas y Hemerotecas.
5. Lenguaje y Discurso de análisis de Contenido.
6. Historia Oral.
7. Tabulación e Indexación.
8. Estadística.
3. TEMA 2. BIBLIOGRAFÍA.
1. Concepto.
2. Tendencias.
3. Bibliografía como Ciencia.
4. Evolución Histórica.
5. Tipos de Bibliografía.
1. Ámbito territorial.
2. Ámbito cronológico.
3. Según la muestra.
4. TEMA 3. BIBLIOTECAS.
1. Comunicación y Lectura.
2. Funciones.
3. Objetivos.
4. Tipos de Bibliotecas.
5. La Ciencia Bibliotecaria.
6. Conocimientos Básicos de los Bibliotecarios.
7. Corrientes.
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19
pf1a
pf1b
pf1c
pf1d
pf1e
pf1f
pf20
pf21
pf22
pf23
pf24
pf25
pf26
pf27
pf28
pf29
pf2a
pf2b
pf2c
pf2d
pf2e
pf2f
pf30
pf31
pf32
pf33
pf34
pf35
pf36
pf37
pf38
pf39
pf3a
pf3b
pf3c

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Documentos y Archivos: Origen, Función y Importancia en la Historia - Prof. Navarrete Prie y más Apuntes en PDF de Historia solo en Docsity!

MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN

ÚLTIMA PARTE.

1. CONCEPTOS PARA DEFINIR.

2. TEMA 1. MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.

  1. Historia y Ciencias Sociales.
  2. Métodos y Técnicas.
    1. Cualitativas.
    2. Cuantitativas.
  3. Archivos.
  4. Bibliotecas y Hemerotecas.
  5. Lenguaje y Discurso de análisis de Contenido.
  6. Historia Oral.
  7. Tabulación e Indexación.
  8. Estadística. 3. TEMA 2. BIBLIOGRAFÍA.
  9. Concepto.
  10. Tendencias.
  11. Bibliografía como Ciencia.
  12. Evolución Histórica.
  13. Tipos de Bibliografía.
  14. Ámbito territorial.
  15. Ámbito cronológico.
  16. Según la muestra. 4. TEMA 3. BIBLIOTECAS.
  17. Comunicación y Lectura.
  18. Funciones.
  19. Objetivos.
  20. Tipos de Bibliotecas.
  21. La Ciencia Bibliotecaria.
  22. Conocimientos Básicos de los Bibliotecarios.
  23. Corrientes.

5. TEMA 4. ARCHIVOS.

  1. Definición y Características.
    1. Características.
    2. Funciones.
    3. Principios.
    4. Destinatarios.
  2. Clasificación.
    1. Según su Dependencia.
    2. Según su Contenido.
    3. Intermedios.
    4. Especiales.
  3. Historia de los Archivos. 6. TEMA 5. ESTRUCTURA DOCUMENTAL.
  4. Caracteres Externos
  5. Soportes.
  6. Tipo de Escritura.
  7. Signos Especiales.
  8. Sellos.
  9. Caracteres Internos.
  10. Fórmulas y Formularios.
  11. Protocolo Inicial.
  12. Invocación.
  13. Intitulación.
  14. Dirección.
  15. Saludo.
  16. Cuerpo del Documento.
  17. Preámbulo.
  18. Notificación.
  19. Exposición.
  20. Disposición.
  21. Sanctio y Corroboratio (Cláusulas).
  22. Protocolo Final.
  23. Apreciación.
  24. Datación. 7. GLOSARIO.
  • Expediente: unidad documental formada por un conjunto de documentos generado orgánica y funcionalmente por una oficina productora, en la resolución del mismo asunto.
  • Fondo: Conjunto de series de una misma procedencia.
  • Fondo Abierto: es el fondo producido por un organismo que continúa en el ejercicio de sus competencias.
  • Fondo Cerrado: Aquel cuyas series han dejado de producirse por desaparición del organismo y/o las competencias que las generaban.
  • Fondo de Archivo: conjunto de documentos procedentes de la actividad de una persona física o moral o de un organismo, cuya reunión es fruto de un proceso natural en el que el productor genera y conserva esos documentos.
  • Fondo Documental: totalidad de la documentación producida por una institución.
  • Guía: instrumento que describe globalmente los fondos documentales de uno o varios archivos, indicando las características fundamentales de los mismos: organismos que los originan, series que los forman, fechas extremas que comprenden, y volumen de la documentación. Además recoge información sobre el archivo, su historia y formación, horarios y servicios a los usuarios.
  • Inventario: relación mas o menos detallada que describe todas las unidades de un fondo siguiendo su organización en series documentales. Describe las unidades que componen esas series, dispuestas según el orden de estructura que tienen en el cuadro de clasificación y reproduciendo su estructura.
  • Original: documento hecho a voluntad del autor y conservado tal y como fue emitido. Debe estar acabado, ser primigenio y válido para obtener autenticidad jurídica.
  • Principio de Procedencia: principio fundamental de la teoría archivística, que establece que los documentos producidos por una institución u organismo no deben mezclarse con los de otros. La clasificación interna de un fondo, debe responder a la organización y competencias de la unidad productora. No se debe, por tanto, alterar la organización dada al fondo por la unidad productora, cualquiera que sea ésta.
  • Sección: División primera del fondo, establecida en virtud de las líneas de acción de la entidad productora. Consiste en la agrupación de varias series documentales por criterios orgánicos y funcionales.
  • Serie: agrupación de tipos documentales producidos de manera continuada por un sujeto en el desarrollo de una misma competencia y regulado por la misma forma de procedimiento que son el resultado de la misma actividad.

TEMA 1

MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.

El historiador tiene como fuente fundamental para su estudio el documento, aún cuando cualquier tipo de información del pasado sea una fuente, y los documentos están en los archivos y en las bibliotecas.

1. Historia y Ciencias sociales. El guión se inicia con un apartado A) titulado “Historia y ciencias sociales”, que trata sobre cómo la historia es algo que ha ocurrido con anterioridad. La visión clásica de la historia ha estado basada en los grandes personajes, olvidándose del pueblo llano. Esa visión clásica hoy día no se sostiene y la historia que hay que rescatar es la historia de la sociedad. Por tanto, la historia es, por principio, historia social. Sin embargo, en el mundo occidental se habla mucho hoy día de la historia integrada dentro de las ciencias sociales, sin darse cuenta de que las ciencias sociales estudian la etapa más contemporánea, mientras que los historiadores deben de diferenciar este aspecto entendiendo la historia como una ciencia social del pasado. La historia exige, pues, una distorsión de la perspectiva. Para reconstruir la historia tenemos las fuentes, que para la historia medieval y moderna son básicamente fuentes escritas. Pero esas fuentes escritas normalmente son mediáticas, por lo que necesitan de un análisis, un estudio que, para ser completo, deberá de ir acompañado de un comentario hecho por el historiador de las fuentes. No obstante, los documentos también se pueden publicar tal y como están en los archivos, sin ningún tipo de análisis ni comentario, para que sirvan de fuente para otros historiadores que no tengan la ocasión de acceder a esos archivos. Pero la historia no es en sí misma solamente una historia social sino que tiene un componente cronológico esencial: el del tiempo en que el hecho ocurre. Cualquier acontecimiento hay que contextualizarlo en un momento histórico concreto; de ahí que el marco cronológico sea fundamental. El tiempo en el que las cosas ocurren las condiciona; así por ejemplo, la ceremonia del bautizo de un niño es distinta en el siglo XVI que en el XX, aunque el hecho del bautizo sea el mismo. También es verdad que los documentos sirven también para otras ciencias, además de para la historia, como por ejemplo para la filología, la sociología, etc. En cualquier caso hay que tener en cuenta que las ideologías y los nacionalismos manipulan las fuentes y construyen la historia sobre datos emocionales y no reales.

2.2. Técnicas cuantitativas. Buscan la medición numérica de los valores de las variables que otros interpretan después. A partir del siglo XIX, la aparición de la historia económica provocó un amplio desarrollo de las técnicas cuantitativas. Fue la historia económica la que pretendió limitar los hechos a cantidades. Pero si la historia es ciencia social, los hechos no pueden ser físicos ni matemáticos; el hecho de que los alimentos sean caros no significa que siempre produzcan las mismas causas. El historiador o investigador no sólo tiene que transmitir una letra sino que tiene que analizar el lenguaje que está inmerso en el texto, qué es lo que se quiere decir. 2.3. Clasificación de las técnicas. Es evidente que de las líneas de investigación histórica se pueden hacer dos grandes clasificaciones: cualitativas y cuantitativas. Pero dentro de ellas también se pueden hacer otras clasificaciones menores: así, las técnicas de investigación cualitativas se pueden dividir en técnicas de observación documental, técnicas arqueológicas, técnicas filológicas y técnicas de investigación oral; y las cuantitativas, en técnicas de tabulación e indexación, estadística, “análisis textual cuantificado” y técnicas gráficas. Las técnicas de observación documental son técnicas mediatas o mediatizadas: entre lo que ocurrió y cuándo nos llega hay alguien que lo escribió. Son estas técnicas las que nosotros utilizamos para la Edad Media y Moderna; para estas épocas no podemos utilizar las fuentes orales pues éstas ya no existen, ni tampoco la observación directa, por lo que hay que acudir a los documentos; la observación directa es válida para la época contemporánea pero no para la nuestra. La observación documental es una observación que tiene que ajustarse a los documentos que tenemos; los documentos no podemos inventarlos, lo que sí podemos hacer para la historia contemporánea, pues podemos producir encuestas, entrevistas, etc. Son los documentos de archivo evidentemente los documentos que tenemos a nuestra disposición, la primera fuente a la que tenemos que acudir, siempre sobre la base de que no se va a un archivo a ver que es lo que encontramos allí, hay que ir con una hipótesis, con un programa preestablecido.

3. Archivos. Los documentos que manejamos de la Edad Media y Moderna son documentos con un valor solamente histórico, sin valor administrativo. Por lo tanto, el archivo será nuestro lugar de información, de donde saquemos los documentos para nuestro trabajo, salvo que hagamos una edición de documentos para que otros los estudien; el historiador no es aquél que trascribe un documento sino aquél que es capaz de leerlo y, de esa lectura, sacar información sobre lo que está trabajando. Así pues, los archivos son los lugares donde se guardan los documentos generados por una persona o institución. El origen de los archivos es siempre interesado, es decir, se guarda en ellos aquello que interesa guardar. Pero hay una diferencia entre la Edad Media y la Edad Moderna, y es la gran expansión que tienen los archivos durante esta última. Esa gran expansión se produce sobre todo a partir de la revolución francesa y con la expansión y la protección de los derechos individuales. 4. Bibliotecas y Hemerotecas. En la investigación, además de saber el objetivo que perseguimos, hay que saber también qué hay escrito sobre ese tema que a nosotros nos interesa, por lo que tendremos que consultar la bibliografía; no podemos ponernos a investigar en un archivo sobre un tema concreto sin antes haber hecho un estudio bibliográfico sobre lo que ya se ha publicado. Para eso tendremos que ir a las bibliotecas y hemerotecas, siempre sobre la hipótesis de que sabemos qué es lo que queremos buscar. Se trata de buscar información para luego construir. Vista la bibliografía y las revistas especializadas, llegamos al archivo. Allí tenemos que buscar una información primaria, que hay que encajar en el objetivo que estamos investigando. El tema a investigar puede ser un tema inédito o un tema que ya esté investigado, del que se puede hacer una revisión. Hay una cuestión también importante. Al hablar de las hemerotecas hacemos referencia a las revistas especializadas. Pero también en las hemerotecas hay prensa, aún cuando ésta se refiere a la historia contemporánea, pues, como es obvio, para las Edades Media y Moderna no tenemos periódicos. Sólo para el siglo XVIII nos encontramos con gacetas y gacetillas. En un periódico sabemos quien está detrás de él, qué ideología tiene el periódico; pero para un documento tenemos que averiguar quien hay detrás de él, cual es su ideología o sus intereses; si es el rey de quien procede el documento, no tendremos duda sobre sus intenciones, pero el problema puede empezar a plantearse cuando el documento ha sido elaborado por otra persona.

hay que clasificarlo y ficharlo, siempre con el objetivo sobre el que estamos trabajando. No olvidemos que la redacción de un documento ya es explicativa en muchos aspectos: el lenguaje que utilicemos, los tiempos verbales, etc., cuestiones todas que hay que tener en cuenta. Una vez analizado el contenido, buscando aquellos asuntos que interesan a nuestra investigación, hay que hacer el análisis del discurso, el recorrido de ese texto, de manera que saquemos un perfil, una secuencia, que puede ser más o menos importante. El discurso nos da un perfil en el que aparecen conceptos a través de palabras concretas, como miedo, rechazo, represión, etc., conceptos que pueden ser clarísimos reflejos del que escribe, que no están expresados de una manera directa sino de una manera gramatical. Hay en los documentos una forma de redactar lastimera cuando se va a pedir algo al rey, y es éste el lenguaje que vemos. Por ejemplo, los redactores que escriben en el siglo XVI tienen casi todos ellos una formación eclesiástica, tanto desde el punto de vista técnico como ideológico, y este lenguaje trasluce en su redacción. El documento pues nos predispone a un determinado discurso. Ante un documento ya trascrito cabe una primera aproximación, que es una lectura temática del mismo. Pero dentro de cada uno de los temas del discurso hay que detenerse en el detalle de la forma, la materia, las palabras, la semántica (las mismas palabras del XVI, escritas dentro de un contexto histórico, no significan lo mismo que hoy). El discurso es la manera en que se desarrolla un determinado tiempo a lo largo del documento escrito. Hay documentos que están escritos por los mismos autores del texto y otros que están escritos por intermediarios, que son los escribanos. Entonces, lo primero que hay que examinar al leer un documento es ver quien es el autor. En la Edad Media y Moderna, la mayoría de los autores pertenecen al ámbito eclesiástico, que es donde se integraban la mayoría de los que sabían escribir. Otra cuestión de los discursos es el miedo, la culpabilidad, la represión, la expulsión. El Dios que se mueve en los documentos es un Dios castigador, represor, no sólo en los documentos religiosos, también en los políticos. Estamos hablando de documentos de contenido histórico, no de documentos técnicos, los cuales darán una información de tipo cuantitativo, que habrá que analizar desde otra perspectiva.

6. Historia oral. Un cuarto apartado de las técnicas cualitativas es el de las técnicas de investigación oral, entre las que se incluyen la historia oral y los cuestionarios. Para la Edad Media o Moderna no tenemos historia oral, más allá de las partituras musicales. La historia oral está en el marco de los test, de las estadísticas, de las encuestas y, más que una técnica, es un método. La historia oral es aquélla que trata de construir la realidad sobre lo que le cuenta la propia realidad, llámense imágenes o personas que hablan. Eso sólo es posible en la historia contemporánea. Un elemento a tener en cuenta en la historia oral es su relación con la sociología y con la psicología. La información que proporciona un individuo sobre un hecho que está ocurriendo está condicionada y mediatizada por su personalidad, por su psicología y por su comportamiento. Pero la entrevista oral de un hecho que está ocurriendo tiene que tener en cuenta también la psicología del que pregunta. De ahí que en la historia oral deben de predominar la objetividad y la transcripción correcta. Otra cuestión a considerar dentro de la historia oral son las encuestas y las estadísticas, como métodos de recogida de información. En la encuesta oral hay que llevar de antemano una hipótesis sobre qué es lo que se quiere obtener. La estadística es otra cuestión: la estadística -ha dicho algún autor- es una manera de hacernos creer lo que no ocurre.

  1. Tabulación e indexación. La tabulación consiste en recoger informaciones y darles forma para después indexarlas, es decir, ponerlas en un índice. Es difícil tabular conceptos e ideas, darles forma cuantitativa, pues ante un hecho histórico caben muchos matices. 8. Estadística. Existen dos tipos de estadística: descriptiva e inferencial. La estadística descriptiva sólo informa, describiendo un panorama sobre el que se ha escrito numéricamente. La estadística inferencial construye una interrelación entre opiniones diferentes.

TEMA 2

BIBLIOGRAFÍA

1. Concepto. Un elemento básico para un investigador es el conocimiento y la explotación de la bibliografía, es decir, de lo que ya se ha escrito sobre un tema concreto o general. A través de los libros –y no sólo de los libros de historia- el historiador puede obtener información sobre la materia que está investigando. El concepto popular de bibliografía, que se mantiene desde el siglo XII, es “relación de libros”. Pero la bibliografía es también una ciencia. Etimológicamente, la palabra procede del griego biblio- grafos , que literalmente significa “escribir libros”. Esa definición elemental se mantuvo hasta el siglo XII, en que derivó como “relación de libros”, relación que inevitablemente supone una pre- inscripción. Las relaciones antiguas de libros eran muy elementales; solamente solían consistir en una relación con el título del libro y su autor. A partir del siglo XVII las bibliografías empiezan a ser más minuciosas y más detalladas; aquellas personas que tienen colecciones de libros comienzan a poner en la relación de éstos más detalles, como el editor y el impresor. Ya en el siglo XVIII, y sobre todo a partir del XIX, aparecen las bibliografías en las que se estudian y describen los libros, ya sea en su aspecto temático, técnico o editorial, o en todos ellos a la vez. También en el siglo XIX aparece la bibliografía como una ciencia del libro (bibliología), que ya no es sólo “relación de”. Hoy día existen diferentes conceptos de bibliografía, como:  Conjunto de textos escritos existentes, “de” o “sobre” un tema o materia.  Repertorio bibliográfico o relación sistemática de libros y otras clases de publicaciones.  Actividad que conduce a la información sobre determinados textos, mediante la descripción de sus ediciones o ejemplares.  Disciplina que dota de apoyo teórico y metodológico a la citada actividad.

  1. Tendencias. Dentro del campo de la bibliografía existen fundamentalmente dos tendencias: A. De ámbito centroeuropeo y mediterráneo. Distingue a su vez dos variantes: a) Bibliografía enumerativa. Se inició en el ámbito germánico, con una tendencia más cargada en la descripción simple de los libros que en el estudio detallado de cada uno de ellos; de ahí el nombre de enumerativa, que significa que cuenta los libros pero haciendo sólo una descripción simple de los mismos, vacía de cualquier análisis crítico. b) Bibliografía sistemática. Se ocupa de los libros como objeto físico, haciendo de ellos un estudio en profundidad; busca más el análisis crítico que el descriptivo. B. De ámbito anglosajón. Es lo que antiguamente se llamaba bibliología: ciencia del libro como objeto global, total. Estudia el libro en su aspecto físico y de contenido: la encuadernación, los soportes, las marcas de agua, así como su contenido analítico y crítico. Tiene una preferencia hacia el estudio de los aspectos materiales, pues no podemos olvidar que hay períodos en que los aspectos materiales del libro se valoran más que los aspectos críticos del mismo; hay gente que buscan los libros más por su aspecto material que por lo que dicen.
  2. La bibliografía como ciencia. Para que una cosa sea ciencia tiene que reunir una serie de requisitos, que la bibliografía reúne, como son:  Tiene objeto, que es la búsqueda, localización y difusión de información en cualquier soporte (se plantea el problema de la durabilidad del soporte informático actual).  Tiene método, que es variable según las escuelas y los investigadores. Trabajar sobre libros requiere estudiar métodos diversos y disponer de expertos en papel, en tipos de imprenta, en encuadernación, expertos en códices o en libros impresos, etc.  Tiene terminología propia, que aún es ambigua y variable.  Tiene carácter creativo, que es también variable según escuelas e investigadores.  Tiene carácter crítico. Por tanto, se puede hablar de la bibliografía como una ciencia.

Dentro de este marco religioso, y ciñéndonos al campo bibliográfico, se pueden distinguir: o Bibliografías de biografías de santos. Las vidas de santos constituyeron un mecanismo de propaganda. o Biobibliografías. Son bibliografías de las obras de un personaje concreto. No son fiables como fuentes históricas aunque sí sirven como medio útil para conocer un marco determinado; casi siempre se produce una exaltación del personaje del que se habla. o Guías de lectura. Se trata de consejos sobre los libros más adecuados para leer. Es un tipo que se suele dar dentro del cristianismo, dentro del apostolado religioso, guiando a los fieles hacia un tipo de lectura determinada. Suelen ser en sí mismas una bibliografía, al tiempo que transmiten un mensaje informativo. Edad Moderna En la Edad Moderna nos vamos a encontrar con un elemento importantísimo: la invención de la imprenta por Gutemberg en 1445, que constituye la aportación fundamental a la expansión de la bibliografía al permitir la multiplicación de los libros y, sobre todo, la multiplicación del número de ejemplares de cada libro; como hay más libros, el que imprime, el que vende y el que compra empiezan a hacer listas de los libros que tienen. Las primeras bibliografías impresas son aquellas que hacen los propios impresores ante la necesidad de tener una lista de todos aquellos libros que han sido impresos en su imprenta. Estas bibliografías no suelen ser exhaustivas y suelen recoger la temática de la época, que es básicamente religiosa. Una de las primeras bibliografías impresas surgidas en el siglo XV es la que realizó en 1494 el alemán Tritheim, escritor e impresor, quien hizo una bibliografía sobre escritores eclesiásticos en la que recogía unos 7.000 títulos de aproximadamente unos 1.000 autores, donde figuraba el nombre del libro, su autor y biografía del mismo. La alfabetización de estas primeras bibliografías lo era por el nombre de pila del autor, pues los apellidos aún no existían como práctica común; el padre solía dar a sus hijos nombres y apellidos diferentes, que nada tenían que ver con el suyo propio; sólo en las grandes familias se solían suceder los apellidos de padres a hijos. Tritheim también publicó la primera bibliografía nacional, un catálogo de 300 autores alemanes, igualmente de temática religiosa. Dentro del marco del cristianismo aparecen también bibliografías no religiosas, lo cual no quiere decir que sean por completo laicas. De entre ellas destaca la obra de Champier, quien en 1516 publicó De medicinae claris scriptoribus , la primera bibliografía de escritores en la que recoge autores europeos que habían escrito algo sobre medicina.

De 1545 es otra bibliografía publicada por Conrad Gesner, titulada por él Biblioteca universalis , donde relacionada alfabéticamente unos 12.000 escritores de temática diversa. Otra obra bibliográfica posterior suya es la titulada Apéndice. En ambas obras, Gesner tuvo la intención de realizar una bibliografía universal, cosa que por supuesto no consiguió y que tampoco nadie ha conseguido después que él. Su gran aportación fue dar noticia de toda una serie de libros que existían, muchos de los cuales se han perdido con posterioridad, de tal forma que su obra ha servido para que conozcamos que existían y, en algún caso, investigarlos a partir de los datos que nos da. En el marco de las bibliografías nacionales hay que señalar la publicada por el inglés Bate, Ilustres escritores de Britania , así como la bibliografía publicada en 1550 por el italiano Francisco Doni titulada La Librería. Incluso durante esta época se publicaron en algunas ciudades bibliografías regionales y locales. Habrá que esperar a finales del siglo XVI y principios del XVII para que se produzcan cambios técnicos en el desarrollo de las bibliografías. Hay algunos eruditos que se dan cuenta de las deficiencias que padece la bibliografía, siendo el defecto fundamental el que no describía las obras. En este sentido, el inglés Maunsell va a añadir alguna novedad en las listas bibliográficas al utilizar por primera vez el sistema alfabético de apellidos y el desarrollo de los títulos de los libros por entero; así mismo daría una descripción completa de la obra, que comprende: autor, traductor si existe, título completo, lugar y fecha de edición, editor y formato del libro, así como si se trataba de un libro impreso o manuscrito (aunque este último requisito no siempre lo consiguió). En España existen destacados bibliógrafos durante la Edad Moderna. El primero de ellos es Fernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, quien llegó a formar una gran biblioteca personal que se conserva en parte en la Biblioteca de la Catedral de Sevilla. Llegó a tener 17.000 volúmenes -según dice él-, de los que se conservan 5.000, entre libros impresos y manuscritos. Sobre estos libros Fernando Colón realizó dos importantes trabajos bibliográficos, que se conocen con los nombres de Regestum A y Regestum B , en los que se describen 4.293 títulos que incluyen autor, título, tipografía, fecha de adquisición y precio. Otra obra que publicó es el Libro de los Epítomes , que en realidad es un repertorio comentado y resumido en el que clasifica temáticamente una serie de libros de los que componían los fondos de su biblioteca. Durante el siglo XVII nos encontramos en España con pocos autores que realicen bibliografías. Hay algunos que trabajan al servicio de la nobleza o de la corona, que lo más que hacen es una relación de libros, pero no hay ninguna figura que destaque. El siglo XVIII es el siglo de la Ilustración y de la llegada a España de la nueva monarquía de los Borbones. Nos vamos a encontrar en él a una figura trascendental dentro de la bibliografía española, Nicolás Antonio, quien hizo una obra ingente de recolección de libros. Escribió dos obras: la

embargo, las bibliografías de carácter general tienden a desaparecer; algo distinto ocurre con las bibliografías razonadas o críticas. En el terreno de la historiografía existe una corriente de investigación que se actualiza periódicamente, dado el gran volumen de libros que en la actualidad se publican.

  1. Tipos de bibliografías. Ámbito territorial  Bibliografías internacionales. Hubo intentos de hacer una bibliografía universal sobre determinados temas concretos, pero se abandonó debido al enorme volumen de libros que debía de contener; aunque es verdad que hoy día la tecnología permite tener bases de datos de cada país, también hay que tener en cuenta que éstos tienen una información bastante reciente, a partir de los años setenta. Este tipo de bibliografías internacionales actualmente se ha abandonado; la última que se conoce es la del francés Brunet, con su Manual de los libreros. De todas formas, a nivel internacional, hay una gigantesca base bibliográfica de datos en la UNESCO.  Bibliografías nacionales. Son aquellas que corresponden a una nación. Fue a partir de 1977 cuando se acordó en la UNESCO, en la Conferencia de París, la creación de este tipo de bibliografías, siendo a partir de entonces cuando empiezan a crearse; también depósitos legales de libros, a partir de los cuales se construyen las bibliografías. Hay que advertir que con mucha frecuencia se producen publicaciones de obras que no están dentro del depósito legal; son obras que se distribuyen difícilmente por los canales comerciales convencionales pues por lo general las editoriales no suelen publicar libros sin que de éstos se haga el depósito legal, que es la única forma de que estén registrados.  Bibliografías locales. Son aquellas que se hacen dentro del ámbito de la ciudad y de la autonomía, ya que las bibliografías provinciales últimamente se están diluyendo absorbidas por las autonómicas. Dentro de las bibliografías locales hay tres variables:

o Tipobibliografías. Recogen las obras publicadas en un determinado lugar. Un ejemplo de este tipo es La imprenta en Alcalá de Henares, 1502-1600 , de Julián Martín Abad. o Topobibliografías. Son bibliografías publicadas en cualquier parte del mundo sobre un lugar determinado. Esta modalidad ha producido un boom de libros subvencionados por los ayuntamientos de los pueblos, en el marco incluso de jornadas sobre historia local. o Bibliofílicas. Son bibliografías específicas de algunos personajes amantes de los libros. Dentro de ellas hay algunas variables. Todas ellas son interesantes desde distintos aspectos y conviene conocerlas. Ámbito cronológico  Bibliografías retrospectivas. Son aquéllas que recogen documentos anteriores a la fecha de realización de la bibliografía.  Bibliografías corrientes. Son aquéllas que se realizan de las obras del momento en curso. Acaban siendo retrospectivas. (Bodiqué decía que incluso se puede hacer una bibliografía sobre lo que aún no se ha publicado).  Bibliografías generales. Como su nombre indica, son aquellas bibliografías que tratan de materias muy variadas. Hoy día es tal el volumen de libros que se publican que es absurdo pensar que se pueda hacer este tipo de bibliografías.  Bibliografías especializadas. Es muy amplia la posibilidad de especialización, abarcando a todos los temas.