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Asignatura: Fonaments Psicosocials del comportament huma, Profesor: x x, Carrera: Psicologia, Universidad: UOC
Tipo: Resúmenes
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Introducción: E studios sobre interacción social: tienen por objetivo estudiar la dinámica entre las personas cuando se establece una relación. Hablaremos de: 1) interacción social (dimensión mecánica/conductual - dimensión atributiva/cognitiva/comunicacional - dimensión discursiva/contextual, y 2) relaciones interpersonales (agresividad y altruismo). El problema de la interacción social. Tres conceptos explicativos. A la interacción social le atribuimos un valor funcional. Límites contextuales:
La interacción social como explicación atribucional/cognitiva/comunicacional Heider: concepto de atribución social : adjudicar a los otros propiedades, intenciones, motivaciones o explicaciones de sus acciones se denomina atribución. Atribuimos a los otros capacidad de observación, capacidad de consciencia y capacidad de acción. Los estudios de atribución social explican el cómo se desencadenan nuestras acciones en las atribuciones que hacemos del otro (más que en la observación): Atribución causal. Anticipamos posibilidades. Fabricamos esquemas de expectativas. La con firmación o descon firmación de expectativas se almacenan en nuestra memoria para utilizar este conocimiento en otras oportunidades. La interacción social como explicación discursiva/contextual Mead. No podemos estar fuera del lenguaje. Con lo cual, nuestras interacciones no son más que acontecimientos del lenguaje, ocasiones en las cuales éste se renueva a sí mismo. Hay muchos tratados (encuentros discursivos) sobre el comportamiento humano para constreñir/encarrilar nuestros encuentros. Estos modelados tienen, por tanto, una función en nuestro lenguaje: convertir los acontecimientos del lenguaje en discurso. Las relaciones interpersonales, la agresividad y el altruismo: ilustraciones sobre la interacción social Las relaciones interpersonales: una teorización sobre lo íntimo Debate sobre dónde se tenía que poner el acento en el momento de discriminar entre los encuentros que pueden estar connotados o no como interpersonales. Dos criterios: 1) frecuencia de la interacción 2) intimidad (son los más relevantes). Haremos un breve recorrido por los procesos mediante los cuales emerge una relación de intimidad. La atracción interpersonal como punto de partida en las relaciones interpersonales Uno de los primeros pasos para establecer una relación. Factores que intervienen en estos procesos:
Teoría del aprendizaje social : experiencia directa y observación de modelos. Bandura incorpora mecanismos cognitivos: podemos regular nuestros comportamientos con independencia de la experiencia directa. Enfoque funcionalista de sistemas : acciones que son parte de una estructura o sistema social: sólo tienen sentido en le interior de este. Las normas sociales regulan y de finen estos comportamientos.
en un posicionamiento político.
Las relaciones interpersonales son uno de los temas que han sido tratados desde el concepto de interacción social. En esta actividad os hemos propuesto re flexionar sobre las relaciones amorosas y, especí ficamente, sobre el amor romántico como uno de los modelos que nos permiten entenderlas. Nuestra propuesta ha sido abordar el amor romántico desde dos perspectivas: por una parte, desde una perspectiva más clásica que nos permitiera ver qué tipo de factores intervienen en los procesos de atracción personal; y, por otra parte poniendo en juego la dimensión sociohistórica de la realidad social y la función ideológica para abordar el signi ficado del amor romántico y sus efectos e implicaciones en la construcción de las subjetividades femenina y masculina. Para hacer todo esto hemos utilizado como material de análisis canciones de amor i desamor, por su presencia en nuestra vida cotidiana y por su contribución en la reproducción de mitos que se desprenden de esta visión del amor romántico. A. De la atracción interpersonal a los modelos culturales del amor En esta primera parte de la PAC teníamos que realizar un primer análisis del material (tres canciones) en función de los planteamientos clásicos sobre las relaciones interpersonales, para acabar iniciando una re flexión introduciendo la perspectiva sociohistórica, la cual nos servirá ya para ir entrando en la segunda parte del trabajo.
1. La atracción interpersonal ¿Cuáles son los elementos que propician una relación amorosa? Maestres y Peñaranda (2006) nos hablan de las conceptualizaciones clásicas en torno a la atracción interpersonal, las cuales establecen tres elementos básicos como factores que hacen posible el inicio de una relación: la proximidad física, el atractivo físico y la semejanza en actitudes y opiniones. Veamos cómo se presentan cada uno de estos factores en las canciones analizadas. Proximidad física Compartir espacios con otras personas fomenta la posibilidad de contacto entre ellas al ofrecer un lugar de familiaridad el cual, siguiendo a Zajonc (1968, citado en Maestres y Peñaranda, 2006), favorece que se desarrollen sentimientos más positivos hacia estas personas a la vez que proporciona, como indican otros estudios, sensación de seguridad. La proximidad física está claramente presente en la canción Llanto de Pasión del grupo El Último de la Fila. La letra rememora una relación pasada que se da en el escenario de un barrio en el cual las dos personas que conforman la pareja vivían (“ yo vivo en el mismo lugar” ). Así, el cantante recuerda los espacios comunes compartidos (“ existe aún aquel bar y el rincón donde solíamos hablar, donde escuchábamos nuestra canción” ), los cuales eran también espacios donde cada uno habitaba con su familia (“ no me cojas aún que está mi madre en el balcón” ) hecho que remite a un primer amor adolescente. Si nos fijamos ahora en la canción Chiquilla de Seguridad Social, vemos cómo tiene en común con la anterior el hecho de compartir una cotidianidad dentro del barrio (“ por la mañana yo me levanto y voy corriendo desde mi cama para poder ver a esa chiquilla por mi ventana” ).
Siguiendo las lecturas mencionadas anteriormente, algunos de los rasgos básicos que conforman el modelo de amor romántico son: Pareja y heterosexual. Las tres canciones re flejan relaciones de dos personas de géneros opuestos. Aunque estamos asistiendo a una normalización de las parejas entre personas del mismo género, el modelo de relaciones heterosexuales es el que impera en nuestra sociedad, siendo este tipo de pareja la base de la familia y el modelo de convivencia ideal. Idealización y esencialización :
social, como es la familia tradicional basada en roles desiguales y jerarquizados marcados todavía por el patriarcado. Elocuente el video de Malú, en el que después de la discusión de pareja, él se encierra en el despacho a trabajar en el ordenador mientras la mujer recoge la ropa que ha dejado su hija por la habitación; igual de elocuente el final: los tres miembros de la familia viendo juntos la televisión en el sofá, enviando un mensaje claro: la familia está por encima de todo y, para mantenerla, hay que aguantar lo que haga falta. B. Identidades de género y amor La idea de esta segunda parte de la actividad era que profundizáramos en la función ideológica del amor romántico, poniendo en evidencia los efectos de éste en la construcción de las subjetividades femenina y masculina y en las propias relaciones de género (y, en este sentido, centrarnos también en su papel como legitimador de la violencia de género). Mari Luz Esteban y Ana Távora (2008) explican en su texto cómo el amor romántico es parte intrínseca de la subordinación social de las mujeres. En este proceso de subordinación y/o desigualdad social, la psicología ha tenido un papel fundamental en la construcción social de las mujeres como seres emocionales. La división sexual del trabajo ha contribuido a un reparto desigual del trabajo, y mientras que los hombres se han encargado del trabajo productivo, las mujeres se han ocupado del trabajo reproductivo, con figurándolas históricamente como las responsables de la maternidad, del cuidado y de la atención a los otros en el ámbito doméstico. Los procesos de socialización también han potenciado la diferenciación de los rasgos psicológicos: como apunta Sáez Buenaventura (1993, citado en Esteban y Távora, 2008), mientras que los hombres han estado orientados hacia una psicología de la prepotencia (haciéndolos más autónomos), las mujeres han estado orientadas hacia la debilidad y la derrota, haciendo de éstas seres frágiles e indefensos que necesitan de un hombre para sobrevivir (siendo, por lo tanto, dependientes de éstos). El sentido de identidad femenino se organiza alrededor de la capacidad de crear y mantener filiaciones y relaciones, y de descubrir y atender a las necesidades e intereses de los otros. Es lo que Jane Baker denomina a filiación servil (citado en Esteban y Távora, 2008): el interés de la mujer no gira alrededor del conocimiento de sus propias emociones, intereses o necesidades, sino del descubrimiento de las necesidades de los otros ya que, en la medida que preste atención a lo que los otros necesitan, tendrá garantizado su amor. Todo esto conforma la subjetividad de las mujeres y su deseo de ser madres, de ser femeninas y de ser queridas. Esta diferenciación genera una desigualdad social genérica permanente, que potencia a la vez la construcción de un tipo de vínculo subordinado: las mujeres no pueden ser por sí mismas sino en relación con los otros y, por lo tanto, la pareja se articula como el espacio legitimado para cubrir sus necesidades y carencias afectivas. Como apunta Távora (2006, citado en Esteban y Távora, 2008), si aparece la fantasía de que mediante el amor de un hombre se pueden cubrir otras carencias afectivas, la prioridad será conseguir este objetivo. El amor romántico, en este sentido, se articula como un elemento fundamental en la construcción de la identidad propia, y en la construcción de una identidad de mujer plena y sin carencias. En las canciones propuestas para hacer este análisis, podemos encontrar algunos de estos aspectos y otros que dan cuenta de cómo se construye esta identidad femenina a partir de este modelo de amor romántico. De hecho, en estas canciones son mujeres las que hablan de los efectos que el amor, o la ausencia de éste, tiene en ellas. Para comenzar, en la canción de Shakira nos encontramos a una mujer que “está perdiendo la cabeza” por amor, que se ha “roto” hasta el punto de sentirse inútil: “ Este amor no me permite estar en pie, porque ya hasta me ha quebrado los talones, aunque me levante volveré a caer, si te acercas nada es útil para esta inútil”. Y todavía más signi ficativo es lo que esta mujer piensa de sí misa a raíz de este amor: “ Bruta, ciega, sordomuda, torpe, traste, testaruda, es todo lo que he sido,
Pero, ¿qué pasa cuando es el hombre el que sufre? Hemos apuntado que el control del hombre sobre la mujer, y la dependencia de ésta sobre el primero, son algunos de los efectos que se derivan de estas relaciones basadas en el amor romántico. Escuchar que los celos son un signo de amor o que se controla (“vigila”) a la pareja mirando su móvil es, lamentablemente, algo habitual. Pero, ¿qué ocurre cuando se rompe esta dependencia de la mujer hacia el hombre? ¿Qué pasa cuando es la mujer la que decide romper con la relación? La canción de The Police “ Every breath you take ” ha sido considerada como una de las canciones de amor más bonitas de la historia. Pero no es una canción de amor, sino una canción que nos relata el acoso de un hombre a una mujer: “ Every breath you tak, every move yo make, every step yo take, I’ll be wacthing you. Every single day, every word you say, every game you play, every night you stay, I’ll wachting you ”. En sus versos, podemos ver cómo este hombre vigila y persigue a esta mujer, porque tiene un sentimiento de posesión hacia ella: “ Oh can’t you see, you belong to me, how my poor heart aches wiht every step you take”. Él sufre porque la ha perdido, porque se siente perdido, porque intenta reemplazarla y no puede, e incluso le suplica que vuelva con él: “ Since you’ve gone I’ve been lost without a trace, I dream at night I can only see your face, I look around but it’s you I can’t replace, I keep crying baby please”. Pero fijaros que mientras que antes la mujer sufría en soledad (por ejemplo, Amaral en su casa), en este caso el sufrimiento del hombre se convierte en una persecución. Persecución que, en otros casos se puede materializar en amenazas. La canción “ Santos que yo te pinté ” de Los Planetas también habla de desamor: “ Yo no soy ningún ángel, yo no soy ningún santo, pero lo que estás haciendo, es que me está matando ” y, después de la ruptura, amenaza a su pareja: “ Todo lo que yo tengo, todo yo te lo daba, pero si acabas conmigo, vas a ser desgraciada” i “ Santos que yo te pinté, demonios se tienen que volver ”. Responsabiliza a la mujer de la ruptura (“Yo no tengo la culpa, de que te duela el alma”, “A veces me pregunto, de quién será el fantasma, que te ha tapado los ojos, para que no veas nada” ) y le augura que, si no es con él, está condenada a un futuro sin amor: “ Puedes buscar por tierra, puedes buscar por aire, que como yo te he querido, no va a quererte nadie”. En estos casos, la mujer rompe con esta identidad fiel, sumisa y obediente que se le ha impuesto. La mujer-objeto se rebela frente a la dependencia, e intenta romper con este esquema ideal que la ubica en una posición subalterna y desigual. El hombre que pierde su autoridad y control sobre su posesión, puede responder de diferentes maneras, siendo la violencia física y psicológica una de ellas. Es la ruptura de este modelo y de las estructuras sociales que sustenta el que puede legitimar este tipo de violencia hacia las mujeres. Como dice Coral Herrera (2012), el amor romántico es una herramienta de control social y también un anestesiante. Se vende como una utopía que se puede conseguir de mano de la relación perfecta, pero que supone una renuncia a todo para asegurar la armonía conyugal (Herrera, 2012). Una armonía que se mantiene si la mujer reproduce el papel que le ha tocado asumir, pero que se tambalea cuando la mujer decide romper con estas pautas rígidas que establecen qué es ser mujer y qué ha de ser el amor. Fijaros que estas canciones rei fican las subjetividades femeninas y masculinas de las que hemos hablado, donde la mujer es dependiente, sumisa y sufridora, y el hombre es autónomo y super ficial en sus relaciones. En este marco de signi ficación (el que marca y delimita el amor romántico) no cabe la idea de mujer independiente y autónoma que no necesita de un hombre para vivir y al lado del que ser feliz. Pero tampoco cabe la idea de un hombre afectuoso y sensible, que se responsabilice y cuide de su pareja y de sus hijos. Un hombre que poco tiene que ver con la imagen que se desprende de estas canciones. En estas canciones se reproduce, como indicamos en la primera parte de este comentario, la idea de la media naranja que necesita de la otra media naranja para ser feliz. Desde este modelo normativo de relaciones amorosas, sin esta media naranja siempre nos sentiremos medio vacíos, y siempre buscaremos a otro que nos complemente y nos
llene. Es en este sentido que nos hacen falta otros modelos de relaciones amorosas más equitativos. Como dice Mari Luz Esteban (2012, citado en Asensio, 2012), necesitamos de otros modelos de amor que se basen en la reciprocidad, el reconocimiento del/de la otro/a y la redistribución, y que rompan con la visión heteronormativa que se impone en nuestra sociedad.