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Orientación Universidad
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Naada de CArmen Laforet, Resúmenes de Catalán

Resumen del libro de Carmen LAforet Nada

Tipo: Resúmenes

2020/2021

Subido el 27/10/2021

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jan-duran-1 🇪🇸

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LAFORET, Carmen; Nada, (1944)
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¡Descarga Naada de CArmen Laforet y más Resúmenes en PDF de Catalán solo en Docsity!

LAFORET, Carmen; Nada , (1944)

P ERSONAJES

su fuerza, con su belleza (...) Usted sabe, Andrea, que mi hija es una irradiación de fuerza y vida...” (222-223) Y con esta descripción queda casi todo dicho. aunque a pesar de todo, Ena se muestra cariñosa con sus padres y Andrea. Aunque su intención secreta es hacer sufrir a Román para vengarse por lo que hizo a su madre. GLORIA : Mujer del tío de Andrea, Juan. Al principio al conocerla la describe así: “...otra mujer flaca y joven con los cabellos revueltos y rojizos, sobre la aguda cara blanca y una languidez de sábanas colgando que aumentaba la penosa sensación de conjunto.” (pág.17) A partir de esta descripción y durante el desarrollo de la novela crece la confianza con Gloria por parte de la protagonista. Ella agradece su insulsa conversación y optimismo en medio de toda la angustia de esa casa. Se dibuja a este personaje como una luchadora insistente, resistiendo las palizas constantes de Juan y los ataques de Román. Pocas veces se viene abajo, sacando al final ella adelante económicamente a la familia. JUAN : “...un tipo descarnado y alto (...) era uno de mis tíos, Juan. Tenia la cara llena de concavidades, como una calavera a la luz de la única bombilla de la lámpara.” (pág.16) Es la nada agradable presentación de Juan al lector, una especie de monigote en manos de su hermano Román, que llega a despertar, a pesar de todo, muchas veces la compasión del lector. Juan, tío de Andrea, habitante de la casa. Pinta cuadros. Hombre absolutamente frustrado, por carecer de genio, por las penalidades que sufren él y su familia en Aribau, y que descarga su frustración violentamente contra su mujer y demás habitantes de la casa, especialmente su hermano Román. ABUELA : (No aparece nombre) Viejecita dulce y compasiva que representa la bondad en medio de todo este opresivo ambiente. Medio loca, y con algún toque extraño, encarna la ternura que contrasta con todos los demás personajes, a pesar de que casi siempre está presente, no interviene demasiado. Esta es la impresión invariable que ofrece durante todo el relato: “... una mancha blanquinegra de una viejecita decrépita, en camisón, con una toquilla echada sobre los hombros (...) aquella infeliz viejecita conservaba una sonrisa de bondad tan dulce, que tuve la seguridad de que era mi abuela.” (pág.15) Los demás personajes secundarios aparecen en la vida de Andrea de forma fugaz, una temporada quizá o, como la madre de Ena, permanece aunque en un segundo plano, detrás de su hija, al igual que el padre. Personajes secundarios: sabel: era su prima paterna, criaba cerdos en el pueblo y tenía un huerto. Le escribió ANGUSTIAS , presente sólo en la primera parte y que tras su marcha a un convento por sus remordimientos por tener una relación con un hombre casado, da un poco de falsa esperanza a la vida de Andrea, terriblemente controlada por su rígida tía. Cristiana sobre todo y amante del orden, cede también a las cizañas de Román y desaparece sin dejar rastro.

No se casó con Don Jerónimo Sanz porque era el hijo de un tendero y era poco para ella y cuando volvió casado y rico de América lo estuvo entreteniendo y se lo robó a su mujer durante 20 años. ANTONIA , sucia y desagradable criada inseparable del perro Trueno , es causa de la repugnancia de Andrea. Está atraída por el “señorito Román” a quien protegió de que le fusilaran. Sus amigos Guixols, Iturdiaga y Pujol. A los que Andrea conoce a través de Pons, enamorado compañero en la universidad. Andrea se siente bien con ellos entre este ambiente bohemio y artístico, lleno de romanticismo y desinteresado, hasta que sabe en la fiesta de Pons que es todo una falsa apariencia de unos niños ricos que sólo juegan, a diferencia de Andrea, cuya pobreza, es real. ISABEL: Andrea: La protagonista de la novela y la narradora. Joven de dieciocho años y amante AMALIA: madre de Andrea. Se fue de casa muy pronto. LUIS Y MARGARITA : Padres de Ena. La madre tuvo una relación, antes de casarse, con Román. ISABEL: prima paterna de Andrea, la acogió en su casa en el pueblo cuando quedó huérfana. Cría cerdos y tiene un huerto. Le escribe la carta a la tía Angustias antes de que llegara Andrea. Trueno (perro negro de la criada) , gato y loro (de Román).

ESTRUCTURA

La estructura externa de la novela podemos clasificarla como clásica. Es un relato lineal narrado en primera persona desde una perspectiva temporal no muy alejada – apenas unos años después de los hechos-. Aparentemente posee un final propio de estructura abierta, como si pudiera continuar la acción en Madrid, aunque lo cierto es que el tiempo transcurrido en Barcelona es ya una puerta cerrada que nunca más se abrirá. No es un relato de acción, pero mantiene el interés de la lectura mediante pinceladas, descripciones a grosso modo, impresiones y presencia de elementos incompletos que obligan al lector o lectora a reconstruir el decorado y la trama con su imaginación. Se puede dividir en tres partes: I-IX INTRODUCCIÓN ( Octubre a febrero) Desde la llegada de Andrea a Barcelona hasta la partida de Angustias. Andrea a Barcelona a casa de sus tíos maternos para comenzar sus estudios en la Universidad. Conjuntamente, se describe la calle y la casa de su familia (llena de lujos en el pasado, en el presente es un lugar deprimente). Así como la personalidad de los trastocados personajes que allí habitan; las discusiones (algunas bien subidas de tono) y las intrigas son el pan de cada día. Solamente su estricto tío Román (violinista) parece no interesarse por los asuntos ajenos. Poco a poco, Andrea va sintiendo la necesidad de pasar aislarse de toda la locura de su sitio de residencia. Por ende, pasa más tiempo en la Universidad, en donde hace nuevas amistades, entre ellos, conecta especialmente con Ena y Pons. Esta sección termina con el traslado de la tía Angustias a un convento. X- XVIII

NUDO

(Marzo a junio) Nuevas ilusiones, fiesta en casa de Pons, cambios en la forma de ser de Andrea. Se agravan los problemas. Las discusiones en la casa familiar se tornan más escandalosas y violentas, causando algunas noches de insomnio a Andrea. Además, decidió pagar solamente el pan del desayuno para administrar mejor su dinero. Pero esto significa pasar hambre de vez en cuando. Andrea, cuando no está en clases, pasa todo el tiempo que puede estudiando en la biblioteca. Entretanto va ampliando su grupo de amigos y le pide a Ena que no vaya a su casa, aunque luego la protagonista cambia de parecer. Aun así, surge una extraña relación entre Ena y el tío Román, a la par que inicia el cortejo de Pons hacia Andrea (si bien esta

relación no florecería a largo plazo). XIX- XXV

DESENLACE

(Julio a septiembre) Román y sus secretos. Clímax. Partida hacia Madrid. Andrea abandona a Pons, cuando éste pretende formalizar su relación, Juan a pesar de haber descubierto el bonito gesto de su esposa Gloria, seguirá maltratándola, descubriéndose el trastorno psicológico que éste sufre. La relación entre Román y Ena termina en tragedia. La tía Gloria (quien era maltratada por su marido, Juan) recibe la visita de sus hermanas. Más, esas mujeres y Juan terminan acusando a la pobre Gloria de ser la causante de las penurias en la casa, incluyendo la muerte de Román. La novela cierra con Andrea despidiéndose de todos sus familiares. Se marcha a Madrid,

invitada por su amiga Ena y con una promesa de trabajo.

PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN

PRIMERA PARTE

 ¿Por qué le pesa tanto la maleta a la protagonista?  Andrea emplea elementos propios de la literatura gótica (de terror) para describir la casa de sus parientes. Busca algunos ejemplos.  Resume la historia del piso de la familia materna de Andrea. ¿Quiénes lo habitan cuando llega la protagonista?  ¿Con qué motivo se traslada Andrea a Barcelona?  ¿Qué forma adopta la conversación entre la abuelita y Gloria?  Gloria considera a Román ruin y cobarde. ¿Por qué?  Angustias prohíbe a Andrea ir al Barrio Chino. ¿Qué le dice exactamente y cómo reacciona Andrea?  Comienza la amistad entre Ena y Andrea. Averigua qué le pide Ena. ¿Qué le regala Andrea?  Describe cómo es Andrea físicamente (capítulo VII)  ¿Qué relación tuvo Angustias con Jerónimo Sanz en su juventud?  La huida de la tía Angustias tiene una consecuencia inmediata para Andrea. ¿Cuál es esa consecuencia? SEGUNDA PARTE  Reconstruye el recorrido de Andrea por el centro de Barcelona tras abandonar la casa de Ena. ¿Hace este recorrido sola o acompañada?  Andrea siente que se apodera de ella una especie de locura. ¿Por qué? ¿Qué se le pasa por la cabeza?  Ena tiene un secreto. ¿Con qué está relacionado?  ¿A qué se refiere nuestra protagonista cuando afirma que los chicos de su pandilla “pasaban por el sarampión literario”? ¿Quiénes forman parte de esa pandilla?  ¿Qué tipo de personas interesan a Ena?  Por fin se enfrenta Juan a la verdad. Explica qué secreto guarda Gloria y quién se lo revela a su marido.  ¿Qué opinan Pons e Iturdiaga de Jaime? TERCERA PARTE  «Al cabo de los años, no esperaba yo esta trampa de la suerte, tan cruel…» (cap. XIX). Explica a qué trampa se refiere la madre de Ena.  Según Gloria, ¿de dónde obtiene Román sus ingresos? A juzgar por la conversación que oye Andrea, ¿de qué otro sitio pretende obtenerlos?  Ena confiesa a Andrea que quiso humillar a Román por dos razones. Enuméralas.  Explica qué terrible suceso tiene lugar en la casa de Aribau (cap. XXII).  Indica en qué términos describe Andrea a sus tías (cap. XXIII).

 ¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde que Andrea llegara a Barcelona? RESUMEN POR CAPÍTULOS PRIMERA PARTE Capítulo 1 Andrea es una joven que llega en tren a Barcelona para estudiar desde su pueblo. Llega de madrugada y no la espera ninguno de sus familiares en la estación, debido a que ha cogido otro tren al inicialmente previsto. Llega llena de ilusión y observa con excitación las calles y el ambiente que se respira en la ciudad, aún de noche. Coge un coche de caballos hasta la calle Aribau, donde se encuentra la casa de sus familiares. Arrastra una pesada maleta con libros. Sube las escaleras y llama a la puerta de la casa. Una voz le pide que espere, y cuando finalmente se abre, toda su ilusión se desvanece y vislumbra un ambiente de pesadilla. La recibe su abuela, que la confunde con otro habitante de la casa, en un recibidor oscuro y polvoriento. Andrea se presenta pero la abuela sigue presa de la confusión. Al momento aparece su tío Juan, y después un par de mujeres detrás, todos con un aspecto siniestro. Son la criada y Gloria, mujer de Juan. Detrás de Andrea, aparece Angustias, también tía suya, bastante más alta que ella y con tono autoritario, reprochándole el cambio de tren y que por tanto no llegara de mañana y fuese en balde a recibirle a la estación. Pide una ducha, pero no hay agua caliente, le avisan. Le da igual, la ducha la anima, aunque el baño esté lleno de suciedad. La instalan en un diván del salón para dormir, donde no hay más que muebles abandonados y amontonados. Abriendo una puerta puede ver las estrellas de la noche, que la vuelven a animar. Capítulo 2 Andrea se despierta con frío y permanece en su lecho. Oye el ruido de los tranvías en la calle y le traen el recuerdo del ambiente en las calles en su primera visita a la casa, cuando era niña. Le parece un milagro estar en Barcelona, tanto lo ha soñado. Abre los ojos y ve a su abuela y abuelo jóvenes en un cuadro. Piensa en la ilusión que tenían en habitar aquella nueva casa, hace muchos años. Recuerda la alegría de la casa entonces, como la trataban con dulzura sus habitantes y siente temor por lo que va a encontrarse ahora. Un problema económico ha obligado a vender la mitad de la casa, y por eso se han amontonado todos los muebles en la parte restante. Se levanta a la vez que un gato también se despereza. Sale al recibidor y de allí al comedor, donde hay un loro chillando. No hay nada que comer, de comida solo se ve la de los bodegones en los cuadros. De una habitación la llama su tía Angustias, que tras un momento de silencio, le dice que se acerque. Le advierte del riesgo de que una chica joven como ella se aventure en Barcelona y que siga sus órdenes en todo momento (sigue con su tono autoritario). Le reafirma que ha venido a estudiar letras en la universidad. Le dice que va a ser gracias a ellos que podrá estudiar, dada la escasa pensión, según ella, que recibe de los parientes

espía para los republicanos. Cuenta Gloria como conoció y se casó con Juan, estando evacuada en Tarragona por los bombardeos, y como acordó con su hermano Román pasarse al bando nacional, mientras Román volvería a Barcelona, llevando consigo a Gloria, embarazada y con un sentimiento de abandono. Como en la casa de Barcelona se llevaron a Román y la criada intercedió por él para que no le fusilaran. Y como empezó a tratarla mal. Finalmente cuando los nacionales entraron en Barcelona, Juan llegó y se encontró con Gloria, y le pidió perdón. Mientras, Román salió de la cárcel. Y mientras Gloria cuenta todo esto, Andrea se queda aparentemente dormida, pero no. Está enferma. La cuidan y visitan en su lecho a lo largo de varios días. Recibe la visita de Román, que teclea una pequeña pieza al piano tras pedírselo Andrea, que le muestra su admiración. Andrea se duerme y sueña que Román y Gloria son amantes, y siente que ha desvelado un secreto. Capítulo 5 Andrea se recupera de las fiebres, sin que llamen al médico, y experimenta una extraña sensación de bienestar, de renovación. La tía Angustias le dice que la enfermedad se ha debido a que ha andado con los zapatos mojados, pero le recrimina sobre todo que salga a vagabundear por Barcelona sola, con los peligros que acechan en la ciudad. Le interroga sobre si ha ido a la zona de las ramblas, donde está el barrio chino, donde reina la inmoralidad, según ella, y Andrea responde que no, pero con una curiosidad inusitada. En todo caso, Andrea vislumbra que el conflicto con la tía Angustias es inevitable. Vuelve a las clases de la Universidad y empieza a tejer relaciones, que la alejen del mundo fantasmal en el que vive en la casa de la calle Aribau. Habla con un chico llamado Pons y sobre todo con Ena, hermosa chica, inteligente y vivaz, que le pregunta si es familiar de un violionista célebre, a lo que Andrea responde que no, con total sinceridad. Pero Ena insiste y le da los detalles del violinista, se llama Román y vive en la calle Aribau. Andrea reconoce que es su tío, y se queda extrañada, no sabía que su tío fuese conocido. Ena quiere que se lo presente, pero Andrea quiere evitar que la asocien con el mundo sucio y oscuro de la casa de la calle Aribau, porque está avergonzada. A pesar de sus relaciones con el grupo de jóvenes de clase, Andrea sigue sentándose en última fila, discretamente, y sale corriendo de clase, evitando la obligación de llevar a Ena a Aribau. Cuando llega a Aribau, ve que Román no está, pero según le explica Antonia la criada, no es más que una de sus frecuentes salidas de varios días, de las que siempre vuelve. Finalmente, Román vuelve, más moreno. Ha estado en los Pirineos y irónicamente dice que ha averiguado algo sobre la moralidad de Angustias, relacionado con que el señor Jerónimo tiene recluida a su esposa en una casa del Pirineo. Angustias se pone nerviosa y Román sigue contando su viaje, habla de lo sobrecogedoras que son las montañas, mientras acaricia con fruición al perro Trueno y la criada le mira fijamente. Capítulo 6 Los sucesos más banales adquieren tinte de tragedia en la casa de la calle Aribau. Andrea cuenta como su amistad con Ena se va afianzando. Eso le ayuda a ampliar su círculo de amistades en la universidad debido a la popularidad de Ena. Salen

frecuentemente juntas, al bar de la universidad y también fuera. Paga siempre Ena, ya que Andrea no puede permitirse esos lujos. Pero se siente en deuda, avergonzada incluso, y decide regalarle una de las pocas posesiones que guarda en su maleta, un pañuelo de encaje que le regaló la abuela. Ena se siente conmovida con el regalo. La noche de Nochebuena Andrea, de buen humor, ofrece a su tía Angustias ir con ella a la misa del gallo, pero sorprendentemente su tía dice que prefiere ir sola. Al dia siguiente, en Navidad, Andrea acompaña a su abuela a misa y a la vuelta se encuentra a Gloria, Juan y Angustias peleando violentamente. Angustias acusa a Gloria de haber robado el pañuelo a Andrea y haberlo vendido, y Juan defiende a su mujer. Angustias dice que la han visto vender el pañuelo y que otras veces también se ha puesto la ropa interior de Andrea a escondidas, cosa que es verdad. Andrea lo niega todo y confiesa avergonzada, sobretodo por la abuela que está presente, que ha regalado el pañuelo. Angustias queda absolutamnete sorprendida y le pregunta incisivamente si se lo ha regalado a algún novio, pero enseguida Juan da tal bofetón a Angustias que la tira al suelo, espetándole además que ayer no estuvo en la misa del gallo, sino con otra persona. Angustias se retira gritando a su habitación. La abuela da una pequeña reprimenda a Andrea por haber regalado su pañuelo, que ella le regaló. En la comida de Navidad están Román, Juan, Gloria y la abuela y transcurre en un ambiente alegre pero artificial. A la tarde, Angustias llama a Andrea y le dice que no crea nada de lo diga Juan sobre que no fue a misa de gallo. Andrea replica que no le importa, además que no es de su incumbencia. Le pide, y ordena, que debe recuperar el pañuelo, a lo que Andrea se niega rotundamente. Angustias le dice que fue su tío Román quien le dijo que lo había robado Gloria y que la había visto venderlo en una tienda de antigüedades. Ante tal falsedad, surge en Andrea un gran rechazo hacia Román y le ve como a alguién convertido en un mezquino que ha perdido su arte y sus facultades en el ambiente hostil de aquella casa. Se queda sola en su habitación en la tarde de Navidad, triste y pensativa. Capítulo VII Dos días después de esos sucesos, Angustias se va de casa, haciendo de ello un drama. Juan comenta que está loca. La misma tarde aparece don Jerónimo preguntando por Angustias. Angustias trabaja en su oficina y por lo visto hay allí unos asuntos que resolver. La abuela le dice que no sabe adónde ha ido. Jerónimo Sanz lanza miradas furibundas y descaradas hacia Andrea. Andrea se da cuenta y no las entiende porque no la puede conocer como no sea por lo que le haya comentado Angustias. La abuela sabe adónde ha ido, pero no se lo puede decir a nadie. Juan y Gloria comentan que Jerónimo y Angustias son más que amigos, la siguieron hace unos días y vieron como Jerónimo le besaba la mano y Angustias lloraba. Aprovechando que Angustias se ha ido, Andrea duerme en su habitación, algo mejor que el resto de la casa y el salón donde duerme. Una tarde recibe una visita en su habitación de Román, una visita absurda, no quiere nada en particular. Una tarde mira las fotos de familia que le enseña la abuela, fotos que en realidad la abuela, senil, ya no reconoce con claridad. Cuando después de ver las fotos, va a la habitación ve a Román leyendo una carta, que ha cogido del escritorio de Angustias, del que tiene una llave. La invita a su cuarto, pero Andrea se niega. Román le contesta que no le hace falta su compañía. Finalmente sube a la habitación de Román,

Capítulo X Andrea sale a altas horas de la noche de casa de Ena, en Via Layetana, donde se ha improvisado una fiesta entre los amigos de la universidad. La madre de Ena ha cantado al piano y Andrea se ha emocionado. Sale a la calle y perduran los ecos de la fiesta en su interior, ha bebido. Recorre las calles en la noche fría y apacible. Busca la catedral. Da un par de pesetas a un anciano indigente. Se le acerca súbitamente un asistente de la fiesta, Andrea lo quiere evitar pero el chico insiste en acompañarle a casa. Finalmente, Andrea le llama imbécil y le dice que la deje en paz. El chico le da su tarjeta antes de irse. Llega a la casa de Aribau y se acuesta en la habitación de Angustias, ahora ya suya. Se encuentra una nota de Juan diciéndole que no cierre con llave, para poder hacer uso del teléfono de la habitación, echándole en cara que solo tiene derecho a la habitación. Y es que unos días antes, Andrea ha dicho en casa que no va a pagar por la manutención, que ya comerá por su cuenta, que solo pagará la habitación, pero la abuela le dice que no, que la habitación tampoco la pague si no quiere. Con su dinero, ha empezado a comprar buenos jabones y perfumes para su aseo y unas rosas para la madre de Ena, que la invitó a comer. En la comida Andrea conoce a los cinco hermanos menores de Ena. Su padre es muy afable y su madre más reservada y extraña. Son todos rubios. El padre de Ena trabaja de comerciante y viaja mucho por Europa, a cargo de los negocios del abuelo materno de Ena. El abuelo les ha dicho que igual tengan que mudarse a Madrid por los negocios pero ellos prefieren quedarse en Barcelona, sobre todo Ena, que ya tiene novio (secreto) en Barcelona. En esas remembranzas de los días pasados, Andrea se va durmiendo, temiendo que su ya amiga íntima Ena deba irse a Madrid y recordando los ojos angustiosos y extraños de su madre en la despedida. Capítulo XI Andrea pasa hambre y come a hurtadillas las sobras de la casa de Aribau. Juan la pilla y le dice que deje de pasar hambre, pero que contribuya también a los gastos. Andrea no quiere. Se arregla como puede. Devora el pan del desayuno en Aribau, que sigue pagando. Con su dinero compra cacahuetes, va un restaurante excelente que ha descubierto a comer algunos días, compra dulces, pero el dinero se le va, 30 pesetas para 30 días, y a final de mes pasa hambre. Los habitantes de la casa también pasan hambre, Román está fuera y ha dejado unas ricas provisiones que desaparecen misteriosamente. Juan está de mal humor, como de costumbre, y maldice a su esposa por no poder reclamar la deuda de algún cuadro. Una noche se levanta asustada con los gritos de Juan y Gloria. Al final abren la puerta y Juan va agarrando a Gloria hasta el baño y la mete en la ducha helada. Al sacarla la deja con Andrea. Gloria se acuesta con Andrea, tiritando y le confiesa aterrorizada que piensa que algún día Juan la va a matar. Dice que solo le gusta salir a ver a su hermana y divertirse un poco, se considera buena persona. Su hermana, mujer de obrero, la ayuda pero lo tiene en secreto por miedo a Juan. Maldice haberse casado con un señorito pobre como Juan. Con la situación y con el hambre que tiene Andrea se estremece y cree enloquecer. Juan entra en la habitación y empieza a discutir violentamente, echa en cara a Gloria que menosprecie sus cuadros, con Gloria como modelo desnuda, y que no pueda venderlos a un precio justo. Gloria le

intenta apaciguar diciéndole que deje dormir a Andrea, y Juan le hace caso y sale de la habitación. Capítulo XII Es primavera. Ena manifiesta su vivo deseo de salir al campo y a la playa con su novio Jaime. Es un secreto para los de su casa, ya que siempre suele dar calabazas a sus pretendientes de forma desdeñosa, y quiere que lo sigan pensando. En el fondo le encanta manejar a los hombres a su antojo, pero con Jaime es diferente. Le admira entre otras cosas porque tiene gran parecido con un personaje de una famosa pintura. Es un chico de dinero, pero a la vez despreocupado. Salen los tres juntos, Andrea, Ena y Jaime, en el coche de este último. Suelen ir a la playa. Pasean por la orilla, divirtiéndose y Ena y Jaime no tienen ningún reparo en besarse a la vista de Andrea. Aunque Ena tiene un secreto, dice a Andrea: ama a otra persona desconocida más que a nadie en el mundo. Son días de mucha alegría, una alegría infantil se diría. Sin embargo, el resto de días Andrea se sumerge en las sombras, no por el ambiente de Aribau, al que es ya indiferente, pero por sentimientos propios, quizás provocados por el hambre que pasa. Cree que experimenta algo parecido a Juan, con su agrio carácter. Cuando recibe la pensión todo cambia, compra cosas y está más animada. Román, que la mira con sonrisa especial, le regala cigarrillos que fuma con fruición. A solas se indigna incluso con Ena, a causa de su superioridad. En todo caso, está muy nerviosa. Se acuerda de Gerardo, el chico que la abordó en la calle después de la fiesta en casa de Ena y le llama. Quedan, dan una vuelta, le parece un chico majo, pero indiscreto con sus preguntas a veces. El chico le roza el pelo y finalmente la besa pero Andrea se queda rígida y le confiesa que no está enamorada de él. A él no le importa, le dice que con él será diferente. Cuando llega a casa, la criada Antonia le dice que ha llegado una chica rubia y que está con Román. Es Ena. Entra en la habitación y Román toca el piano para Ena, conmovida. Todo se detiene, se miran, y Román las deja solas. Pero Ena también se va, muy nerviosa. Capítulo XIII Al día siguiente, Ena rehuye a Andrea en la universidad y finalmente le dice que no vaya a su casa, porque tiene algunos asuntos que resolver. Ni siquiera le va a dejar los diccionarios que necesita Andrea, como es habitual. Los días siguientes su actitud es la misma, la saluda de lejos sin acercarse y no la invita a salir con Jaime. Andrea se lo toma con resignación. En casa, Gloria está nerviosa, pero Juan y Román están de buen humor e incluso empiezan a tener buena relación. Andrea pregunta a Román si le dijo algo a Ena que haya hecho que dejen de ser amigas. Román se encoge de hombros. Ya no va a casa de Ena, y allí ya no se celebran las reuniones de los amigos de la universidad, sobre todo porque se acercan los exámenes de final de curso. Un día en la biblioteca, se encuentra con uno de esos amigos, Pons. Andrea dice que no tiene libros y que por eso va a la biblioteca. Al día siguiente, Pons aparece con unos libros nuevos que regala a Andrea, que queda avergonzada. La invita a conocer a su a cuadrilla de amigos, todos artistas y escritores, bohemios. Andrea acepta sin dudarlo y la lleva esa misma tarde al estudio donde se reúnen. En el camino le enseña la iglesia gótica de Santa maría del Mar,

Andrea llega a casa y la criada, nerviosa y a la vez desagradable, le informa de que el niño de Gloria y Juan va a morir. El médico ha venido y ha recetado medicinas pero en la farmacia no se las quieren dar sin pagar. Andrea entra en la habitación del pequeño, que llora, y ve a sus padres y la abuela con él. Gloria está bastante despreocupada, pero Juan parece inquieto, así como la abuela. Juan debe salir a trabajar de guardia a un almacén, pero no se decide. Gloria le dice de malas maneras que se vaya ya. Cuan Juan se ha ido, Gloria se arregla y maquilla y llama a la abuela, le dice que va adónde su hermana a que le dé dinero para poder comprar las medicinas. Gloria cena a medias y se va. Andrea se queda en el comedor estudiando, pero no se concentra: tiene hambre y ni siquiera puede comer la cena que se ha dejado Gloria. La abuela la llama para rezar juntas el rosario y en estas que aparece Juan, que se pone furioso al ver que Gloria no está en casa, a pesar de que la abuela le ha dicho que ha ido a la farmacia. Juan sale de casa en busca de Gloria, dejando el niño en casa, y Andrea detrás de él, tras rogárselo la abuela, que teme por la vida de Gloria por lo violento que es Juan. Andrea va siguiendo a Juan, que no la ve de lo enloquecido que está, por un laberinto de idas y venidas por las calles de Barcelona, hasta que acaban en el sórdido ambiente del barrio chino, donde la música, ruidos y personajes extravagantes se mezclan por doquier. Le pierde, le vuelve a encontrar, quiere llevárselo a casa pero no se atreve. Mientras sigue su búsqueda, Juan se pelea con un borracho. De pronto, tras el sonido de una sirena o alarma, todos se retiran y quedan Juan y Andrea solos. Andrea quiere decirle algo, pero solo puede acompañarle y abrazarle. Al final, Juan se da cuenta de que Andrea está con él. Ella le dice que Gloria estará en casa, que solo ha ido a buscar medicinas. Fuera de sí, Juan maldice a Gloria, la insulta, dice que la conoce, que estará divirtiéndose. Van andando pero al final, Juan aporrea una puerta y desaparece tras ella. Tras una hora de espera, le abre la puerta una señora gorda y se encuentra una tienda de comestibles y a Juan en el mostrador con un vaso. Es la hermana de Gloria, y le dice a Juan que se vaya enterando, que sus cuadros no los quiere nadie, y que las presuntas ventas que le consigue Gloria son ficticias, es ella quien compra los cuadros con el dinero que gana jugando a las cartas, para que él crea que es un pintor famoso. Juan la amenaza. Aparece Gloria desde la trastienda y sale con Juan a la calle. Caminan juntos y Gloria le pregunta si el niño ha muerto. Juan dice que no y rompe en sollozos, y tras él Gloria. Se abrazan. Capítulo XVI Román entra en casa, alegre, pidiendo su traje nuevo. Está de buen humor, aunque de pronto dice que va a matar al perro, que anda por ahí. Sale a la calle, y Gloria le dice a Andrea que Román está enamorado de Ena, como antes lo estaba de ella, de Andrea. Andrea se queda asombrada ante tal increíble afirmación. Sale a la calle y se encuentra con un viejo indigente, que aunque no le pide nada directamente, lo dice todo con su mirada, que interpela y pone de los nervios a Andrea. Al final siempre le tiene que dar dinero, y además una cantidad generosa, de lo abrumada que se suele sentir. En realidad, no soporta al pobre viejo, al que ya conocía, porque Angustias ya le daba dinero, lo que aprovechaba para interrogarle sobre su vida y familia, para al final juzgarle. Lo mismo que con el viejo, le ocurre con los niños que la persiguen y le piden las almendras

que lleva entre manos, y ella les da. Pero al mismo tiempo, se siente indignada, quizás no aguanta la vista de la pobreza y la miseria. Andrea se encuentra con Pons y este le pregunta que va a hacer en verano, y luego si piensa casarse algún dia, ante la perpeljidad de ella. En la calle Aribau se encuentra con Jaime, que espera en su coche. Le pregunta si Ena está en su casa, Andrea dice que hace tiempo que no la ve. Dan una vuelta en coche. Jaime sabe que Ena suele ir a su casa y supone ya que no es para ver a Andrea. Es el cumpleaños de Jaime y le pide a Andrea que le diga a Ena que él tiene confianza en ella. Le dice a Andrea que la quiere mucho y que quizás no la entiende. La lleva al estudio de Guixols tras pedírselo Andrea. Guixols y sus amigos la ven llegar e Iturdiaga la previene contra Jaime, dice que es un niño mimado, que no hace nada, que dejó los estudios y que vive de la fortuna que le dió su padre fallecido. De hecho Iturdiaga le ha visto en un cabaret la noche pasada, solo. Dejando de lado a Jaime, Iturdiaga comenta que en el cabaret ha conocido a una mujer de la que se ha enamorado locamente, ha sido un flechazo mutuo. La mujer le mostraba también su amor con la mirada, a pesar de estar con otro hombre con el que al final se fue en taxi. Pujol trae a una chica gitana al estudio como modelo, con la que hace una pequeña fiesta bailando. Andrea sale con los amigos de Guixols a la calle, y cuando va por Via Layetana ve a Ena con su padre y va a su encuentro. Le dice a Ena que de parte de Jaime, que tenga confianza en él y que quiere verla. Ena se queda asombrada y algo decepcionada. Al volver al coche, Iturdiaga le dice que esa es la chica de la que se ha enamorado, la que vio en el cabaret la noche pasada. Andrea le dice que es una compañera de clase y que el hombre que iba con ella es su padre, aunque no sabe si es el que iba con ella en el cabaret. Capítulo XVII Es junio y con el calor las chinches han aparecido. Andrea intenta acabar con ellas, limpiando, enfundada en su bañador azul, que tantos recuerdos le trae del pueblo y también de la playa de Barcelona. Cuando la ve la abuela, le dice que lo deje, que lo haga la criada, mientras Juan lanza un exabrupto contra ella. Ella sigue en la faena, y no puede quitarse de la cabeza a Jaime y Ena. Su separación la hace sufrir, porque ha vivido con ellos momentos felices. Intenta comprender a Ena pero se le hace imposible. Román sigue contento y al ver a Andrea limpiando le dice que será una buena esposa, no como Gloria, lo cual provoca la furia habitual en Juan, contra Román y también contra Andrea. Ya nadie hace caso a Juan, que ha caído en la apatía cuando está solo y la indiferencia total de los demás cuando se irrita. El calor es terrible y da un tono de tristeza a la ciudad. Esa misma noche, Andrea sale. Es la última reunión de los amigos artistas antes del verano. Iturdiaga está contento porque su padre le va a financiar la publicación del libro y le han nombrado crítico de arte en una revista. Pons invita a Andrea a casa de sus padres y a pasar el verano en la Costa Brava. Su madre quiere conocerla. Andrea se siente atraída por el plan, resultaría agradable, pero le asusta el enamoramiento de Pons con ella. Se lo va a pensar. Debe contestar en cinco días, dar la respuesta en el baile que se va a organizar en casa de Pons en su cumpleaños, al que está invitada y donde conocerá