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Olimpiada de ajedrez, Guías, Proyectos, Investigaciones de Ciencias de la Educación

Texto guia de estudio de partidas clasicas de ajedrez para analizar

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2022/2023

Subido el 25/11/2023

john-mauricio-lasso-diaz
john-mauricio-lasso-diaz 🇨🇴

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CU BA

HEMEROTECA

~, v r. sJ•G AC 1 0R~ 1~ ~LIMPIADA 1

UN DI A 5

E A 1~n1:u:::

INFORMACION QE LOS 25 DIAS DE LUCHA

·~ ,.

El HE

4/CUBA

,,1;~:.

.. ? : -,.

La presencia de Capablanca marcó la Olimpiada: recordando

el 78 aniversario de ~u nacimiento, 6 840 ajedrecistas se

enfrentaron a más de 300 Maestros en la mayor simultánea

del mundo. Quienes le conocieron hablan aquf de su genio y

personalidad, un biógrafo recuerda que Capablanca "era un

prestidigitador que se sacaba las jugadas de la manga" CUBA / 5

·Esta huaña de un joven de veinti6n ailos causó sensaci6n en toda Norteaméri°' Tanto, que se le arregló un encuentro con el campe6n norteamericano, Frank J. Ma,shall, el gran maestro que sólo hacia cinco ailos resultó vencedor del Torneo Cambridge-Springs.

Se ha. dicho que el instigador de este encuentro, y es cierto, lo fue el señor Aristides Martines, cubano y presidénte del Manhattan Chess Club, d9nde se celebró el torneo que comenzó el 19 de abril de 1909, porque este señor estaba convencido de la derrQta del norteamericano en manos del cubano. Se hicieron grandes apuestas, QUi todas a favor de MarshaM, que era y siguió siendo un gran maestro, que además de ganador del torneo mencionado, habla sido vencedor de dos torneos anteriores; el de Nürent'-rg y el de Düs• seldorf. Pero, increíblemente para la mayorla, Cape.blanca lo derrotó 8 por 1 y 14 tablas. El resultado es increíble, porque ganarle a Marshall o a cualquier gran maestro 8 partidas y sólo perder 1 es fantástico.

DERROTABA

CON NATURALIDAD

La consagración mundial de Capablanca vino en el año 1911 en San Sebasfián. Desde Felipe II no se celebraba en España un torneo de ajed:te1. La atención mundial, además, estaba fija en ese torneo donde se reunian todos los grandes maestros del mundo y en el favorito para luchar contra el campeón Lasker: Akiba Rubinstein.

Los españoles consiguieron que el nieto de la madre patria perti-

aipara ·en el torneo a peAr de no tener la puntuación padida por

el reglamento. Hubo· protestas, pues era requisito indispensable haber ganado un torneo, o por lo menos los dos terceros f)remios en uno de primera clase. Debido a estos requisitos, cuando llegó a San Sebastián, Capablanca se encontró frente a los quince maestros más fuertes del mundo.

Se le esperó con ezpecteción y curiosidad. Ya tenla fama. Se esperó ver a un joven infatuado por sus brillantes triunfos recientes, a pesar de que Lasker ha dicho que es modesto. Cuando entr6 en el salón, impresionó por su apostura como varón, sus modales correctos, su elegancia en el vestir, 1\11 gestos Nrenos y -oUmpicol y sus ojos luminosos, cuyo color era dificil decir.

El torneo comenzó el 20 de febrero a la una y media de la tarde. El favorito era Akiba Rubinstein, de quien Capablanca siempre habl6 con · profundo respeto y del cual se esperaba fuese el retador de Lasker. En. la primera ronda _le tocó jugar con el doctor · Ossip Bernstein, el que más habla protestado de su inclusión en el lomeo, y lo derrotó en forma tal que ganó por la brillantes d• _su- pmtida

el "Premio de Belleza" de 500 francos instituido por el -h,üó~. ,Albert

von Rothschild, premio que le fue otorgado por los jue"c.. t. Hoffer y J. Mieses, este último, además, director del certamen.

Perdió un solo juego con B.ubinstein y venció a loa otroa1 a Bum, Janowsky, Nimsowitch, provocando el uombro da todos por la faci- lidad con que lo hacia. Cuentan los maestros Stahlberg y Monasterio que Mieses, el director

del torneo, que ha visto jugar a todos los grandes maestros, le dice

poco después en Paria al ingeniero Javier Mateu, aficionado argen- tino: "Capabhmca no es un ajedrecista. Es un prestidigitador, para mi se saca las jugadas de la manga".

El maestro Jacques · Mieses escribió en el diario lediner Tapltlut, "En cuanto a su estilo de jugador, ea necesario hacer notar que, contrariamente a lo que podrla suponerse, su modo de jugar no revela ning6n carácter juvenil, sino más bien el de 1-a edad madura".

En el Torneo de San Sebastián, Cape.blanca quadó en primer lugar con sus veintitrés ailos de edad y su sonrisa de triunfador. "Es una gran adquisición para el ajedrez",· dijo en aquella ocasión el doctor Lasker..

Después de San Sebastián, Capablanca se dedica al ajedrea y comienza una serie de viajes· por todo al mundo. Su personalidad fue tan grande, que llegó a ser invitado para unas simultáneas en la Cámara de los Comunes en 1920. Es el único caso en la historia del ajedrez. El honorable Adrew Bonar Law, más tarde primer ministro de Inglaterra, hizo su presentación. Cuarenta miembros de ambos parlamentos jugaron simultáneas con el cubano, entre ellos, jueces de la corona. El evento tuvo lugar en el Salón 14, donde pocos años antes Lord l'titchener pronunció su último discurso antes de desaparecer a bordo del crucero l[•mpe"'l.n.

En 25 años de competir en torneos, las derrotas de Capablanca no llegan a 25 1 es decir, ni tan siquiera una por año. En Alemania se llegó a publicar un libro titulado liu putidu pudWai poi' Capa. blanca, tan extraño resultaba verle perder una, que habla necesidad de estudiarlas. Ningún otro maestro puede mostrar algo semejante. Entre los años 1916 y 1924 no perdió ni un solo juego. lo cual es

increlble, dada le cantidad de partidas que jug6 desde el torneo "Rice Memorial", de New York, hasta el torneo de Nueva York. En esos ocho años se le consideró la perfección en ajedrea, y en verdad lo er,a.

En 1921 se celebra el encuentro por el titulo de -campeón mundial en La Habana, gracias a los esfuerzos del Club de Ajedrez. El cotejo comenzó el 15 de marzo. Capablanca y Lasker se enfrentan. Jugaron diecinueve partidas, y Lasker, deprimido, abandQnó. El resultado fue 5 a O y· 14 tablas. No deba olvidarse que al "'gran Lasker'', como lo llamaba Capablanca, fue uno de los m61 fuertes juqadores de todas las épocas. Hay que añadir que el nuevo campeón mun- dial, en _todo el encuentro, no cometió ni un error.

SU WATERLOO:

LA MALA SUERTE

Después, ·•u vida fue la de muchos héroes, esplendente en mara- villosos certámenes y torneos, hasta caer increiblemente en 1927 frente a Alekhine. Su W aterloo fue debido a la mala suerte. La alta presión arterial le comenz6 por aquel entonces y no le permiti ver con. la intensidad necesaria que se requeria para enfrentarse a un jugador tan fuerte como Alekhine. Perdi6 partidas que tenla ganadas y hasta le fállaron sus instintos de- ajedrecista. El que trasmitla por radio el juego, un maestro de ajedrez, ante una movida de Alekhine, anunci6 la próxima jugada da Capabl«nca sin esperar a que la hiciera, po1911e era la juga~a elemental que habla que hacer. Pero Cape.blenca no la hizo. Asl da enfermo estaba.

La versión que corri6 sobre la derrota es que Capablanca se habla dormido sobre sus laureles. También es ·verdad qua se habla aban· donado. y se dijo que la culpa la tenla IU asombrota victoria en el Torneo da Nueva York de' 1927, es decir, pocos meses antes de su derrota con Alekhine.

En el Torneo de Nueva York de 1927 se demostró sin lugar a dudas la superioridad del cubano sobre loa demás maestros. En ese Torneo estableci6 un fec:ord que nadie jamás ha igualado hasta la fecha ·en la historia de ajedrez.. Jugaban la mayoria ·de los más fuertes de la época, Alekhine, Nimzewitch, Vidmar, Spielman, Marshall. Se jugaron 4· vueltas, que significa que · cada uno de los jugadores debe jugar 4 partidas con cada · uno da los otros. Capablanca no pudo ser uncido ni una vez, Alekhine perdi6 2 partidas. Debido a que Alekhine y Nimaowitch se disputaban el segundo Jugar para poder retar luego a Capablanca, el campeón tuvo el gesto deportivo de no interferir con los dos rivales y empatar con ambos. Se dice que. esta. enorme superioridad en ese torneo lo hiso invulnerable

porque mientras Alekhine ie preparaba, Cape.blanca dormla. Pero:

nosotros preferimos lo que es la verdad: su presión arterial alta, porque Capablanca siempre "durmió" y siempre derrotó a Alekhine. Jamás estudió ajedrea en la forma intensiva en que lo hacfan aque- llos jóvenes aspirantes, y sin fatigar sus pestailas les ganaba. Si lo sorprendían con. una nueva apertura o variante, lo más que podían hacer era ganarle un juego, como Réü, en 199' 1 pero después vol-

. vlan a perder con él.

Despu1'8 de perder el campeona.to, pidió inmediatamente la revan- cha, pero Alekhine hizo todo lo posible para que no la obtuviese.

En el año 1936 se enfrentan en el. Torneo de Nottingham. ·En la

partida individual que jugaron ambos, Capablanca lo derrota con una asombrosa combinación donde le entrega primero las dos torres y después le da mate. Decimos que es asombroso, porque si esto se le hace a un jugador mediocre, se explica, pero a uno .de los jugadores más grandes de todas las épocas, sólo un Capablanca.

Obtuvo Capablanca su último gran triunfo en el año 1939, en la VIII Olimpiada Mundial de Ajedrez en Buenos Aires, donde repr•. sentó a la delegación de Cuba como primer tablero. Gan6 la medalla de oro como el mejor jugador con dos puntos .y medio sob¡e Alekhine y se le ofreci6 un acto apoteósico. Dicen los maes- tros Stalhberg y Monasterio en su libro Partidas clúicu ele Capa. J;lanca, "Representó a su país en el primer tablero durante la dispu- ta por la copa Hamilton-Russell y no perdió ninguna partida. Ganó el premio al mejor seora, con ocho puntos y medio en once juegos, consistente en una medalla de oro que se le entregó en la fiesta de clausura del gran torneo. Pocas veces se ha recibido una salva de aplausos como aquella del teatro Politeama, tan lleno que se venía abajo, en medio de la cual le entregó el premio el entonces presidente de la ·.nación, doctor Roberto M. Orliz. Fue este, sin duda, uno de los momentos de mayor emoción en la vida del gran aje- drecista, quien, de pie en el escenario y de cara al público, aalu• daba con esa sonrisa en él peculiar".

Fue la última vez que le vieron jugar sus admiradores. El 8 de marzo de 1942, a las cinco y media de la madrugada, murió. Des- pués que se rindiñ a la sombra, su personalidad no ha podido ser superada, ni su juego tampoco.. CUSA/

LOS tlUE LO

tONOtlERON ,. j ~ ~¡

· MARIA TERESA: 11 RAUL TENIA LOS

OJOS PRECIOSOS"

En 1939. una mujer. María Teresa

Mor11. viajó en compañía del equipo

8/CUBA

Abril de 1937. Centro ,Asturiano de La Habana. Simultánea: se enfrenta a 350 juga- dores, 5 en cada mesa, 70 mesas. Resultado: gana 50. pierde 6 y hace 14 tablas

cubano encabezado por /osé Raúl Capablanca de La Habana a Buenos

Aires. Ella asistía al campeonato

mundial. femenino. El equipo. al

tomeo de naciones. La ex campeona

de Cuba trabaLa hoy en el

Ministerio de Educación.

Tengo M años, pero recuerdo lo mis impor- tante. Viajé con Raúl, con José Raúl Capa- , blanca desde La Habana a Buenos Aires. Qué ojos tenía, qué cara. Qué ojos tenía Capablanca. Anteriormente lo conocía desde que yo tenia 12 años, cuando yo iba · al club que estaba en el· hotel Plaza. Yo habla ganado dos campeonatos: el escolar y el : provincial. El se interesó por mi juego y · se comprometió conmigo para darme algu- nu lecciones. Recuerdo que cuando yo ju- gaba mal, él, con esa velocidad del genio arreglaba la jugada. Pero yo no veta la · jugada: movla la ficha, hacia el moy_imiento, demuiado rápido. El era muy seco, ceillado. Cuando algo le molestaba 1e ponla colérico. La apel1ura qÚe usaba era cui siempre la Ruy Lópn, que hoy e1tli · tan en uso. A z:ní que me perdonen, pero los maestros de hoy no podrían jugar con Capablanca. Ninguno podría enfrentú1ele. Bueno, - ■ta es mi opi•

nión. Lo mli.1 grande de la vida. era que a

Capablanca no se le podia preparar un tru- co, una misteriosa combinación, porque le- vantaba la mano, movia su ficha y ya: destruia la trampa. ~ que Raúl era muchu veces Capablanca.

La bellesa de su juego e ■taba en 1u seguri- dad. La perfección era su belleu. Jugaba con mucha frialdad. No se atolondraba.· No e1tudiaba. La única vez que estuvo bajo

una di ■cipljna fue cuando jugó con Luker. · 3 meses cnμdlindose, · caminando, durmiendo· temprano, para jugar con Lasker. No era

comelón, comía muy poco. Lo. que ñ era

muy caballero10, fino, educado. Siempre pa- deció de la presi6n alta y casi no comia. Perdió con Alekine por eso, por 1u enferme- dad. En el torneo de Buenoa Aire ■ no se hospedó con no1otro1 en el mi1mo hotel, él ya conocía otro lugar. Pero cuando el resto , del equipo cubano terminaba de jugar, él iba para el cuarto de ellos y les. conegia los errores. Armaban las partidu y la1 ana- lizaba. Cuando jugó con La1ker, pa1ó. una cosa: el reloj se lo confió a un alemm, porque Capablanca tenia a veces 5 minutos de juego solamente y el contrario 4 horas. Entonces para tranquilizar a Lasker, él hilo que el tiempo lo manejara · un compatriota · de Lasker. Capablanca tenia · un concepto muy claro del juego. Sabía cuándo .iba a hacer tablas. Se interesaba mucho por la potencia posicional.

Yo creo que la mujer juega más poi ·intui- ción que .por otra cosa. Luego viene la casa, los hijos, la familia y eso. Yo no me casé. Hoy las cosas en Cuba han cambiado muchísimo: la mujer tiene toda ■ las posibi- lidades. Pero en mis tiempos la cosa era de "huye que te cogen". Habla mucho ■ prejui• cios. Estaba andando la época de las '!vacas flaca ■", la guerra y otro ■ lio1. Creo con Berna Carrasco que · jugar con hombre ■ es mejor que con mujere1. Mi primer torneo fue en la Argentina, el último, en Moscú en 1949. Jugando con Capablanca en una 1imultbea, gané 2 e hice una tabla. Pero, cuidado, eran simultáneas. Yo soy bachiller,

estudié inglés, violin y mandolina. 1t'

FELIX CONTRERAS

' -

Si él pensaba largamente, entonces algo fantástico iba a ocurrir

10/CUBA

CAPA lANcA·

El HECHílCERO

LO ELOGIARON

VIVO

Lo que inmediatamente resalta de un estudio superficial del método de juga'r de Capa- blanca es su gran seguridad, su casi com• pleta ausencia de errores y de falsas inter- pretaciones de la posición. Esto es una consecuencia del hecho de que aprendió a jugar ajedrez siendo. un niño de cuatro años. En cierto sentido, el ajedrez es su lenguaje materno. (Ricbud Reti, Die Meilter eles Scbacbbnltl) · 8. Su estilo exhibe varias peculiaridades cuya explicación debe buscarse en el hecho de que esas peculiaridades son las consecuen• cías de su soberbia visión, sobre el tablero, de todos los movimientos de la posición. (Fred Reinleld) 8;

Un Gran Maestro que perdió un juego con Capablanca, al terminar la partida, le pre•

. c,untó:

-Dlgame, ¿dónde es que ae perdió esta partida'?

-Diei jugadas atrás -le respondió Capa- blanca.

Fue una vez el mis grande y. deslumbrante hechicero del ajedrez mundial. (Fred Rein- feld, Tbe. Inmortal, a.... ol Capahlanca) 8

El "Boletin Americano de Ajedrez", en su edición de febRrO de 1909, ins•rtaba este notable anuncio: "Se solicita un joven que reúna el genio de Morphy, la memoria de Pillsbury y la determinación de Steinitz". Unos mese, más tarde, un joven estudiimte de Columbia (Capablanca) con sólo veinte años de edad, cubrió ese puesto.

Ese mozo probó ser uno de los maestros prominentes del día al derrotar al gran maes- tro Frank J. Marshall, campeón de los Esta• dos Unidos con el asombroso resultado de 8 por 1 (Fred Beirdelel, The lnmortals) 8

Pero lo increíble en gran parte es el hecho de que mientras el propio Capablanca evita- ba el peligroso elemento desconocido (en el juego) podia apreciarlo, o "sentirlo" en todas sus dimensiones cuando alguien trataba de envolverlo en ideas que lo alejarían de las conocidas teorías del libro. Era sorprendente con qué desconcertante objetividad y exacti- tud sabia descubrir la debilidad en la inno- vación de su oponente ... Ningún jugador en la tierra pudo vanagloriarse de que luvo a Capablanca obedeciendo a los dictados de alguna apertura o variante previamente elaborada.

La lista de victimas de sus refutaciones podrían llenar volúmenes. Un ejemplo es el famoso Ataque Manhall en la apertura B~y López. Después de varios años de cuidadosos estudios de laboratorio, el gran maestro nor- teamericano planteó a Capablanca su Ataque en el Torneo de New York de 1918. Ha sentado jurisprudencia la forma implacable y demoledora con que Capablanca redujo a polvo los análisis que Marshall elaboró durante años. Ni Tartakower, el astuto ana- lista, pudo anotarse un éxito a expensas de Capablanca en New York en 1924 cuando le presentó 'un gambito del rey y recibió una desastrosa derrota que fue como "una bofetada en la mejilla". (Carlos A: Palacios, árbitro intemacional, en LPV, octabn 15, 1966) ~

En el Torneo de Moscú de 1925 hacia tres

. horas que varios. Maestrós estudiaban una posición determinada sobre un tablero sin llegar a una conclusión. Se trataba de saber si se ganaba y cómo. Pasó por allí Capa• blanca y le consultaron. Sin tardanza con• testó: ''Se gana, y se gana as{ y asl". (Con- tado por el :maestro Tartakower) ~

Visitó Rusia por primera vez en 1913 for- mando perle de una misión diplomática cubana. Después de la Revolución de Octu- bre, Capablanca participó en tres torneos internacionales en Moscú, en 1925, 1935, 1936. En estos tres torneos sólo perdió dos partidas.

Entonces era yo redactor de una revista científica de ajedrez. Capablanca • me dio su autógrafo con una dedicatoria: "Alejémonos del cientificismo". Después- decía: "El ajedrez jamás alcanzará su apogeo siguiendo el ca- mino de la ciencia. Si hacemos un esfuerzo, con la ayuda de la fantasía, transformaremos la lucha técnica en lucha de ideas".

Durante sus visitas a nuestra patria, mostró gran interés por el sistema estatal soviético. Formulaba detalladas preguntas sobre dife• rentes aspectos de la vida soviética, y en las horas libres le. agradaba contemplar las curiosidades de Moscú, visitar los campos deportivos, donde practicaba personalmente diversos deportes,. y en primer lugar, su _ favorito: el lawn•tennis. -Durante las tardes que no jugaba, iba a ver espactáculos tea- trales, con preferencia el ballet. (Nilcolal Grel:o• en el· Boleün de laformación de la Legación de lu Repúblicu Soc:ialistu So•ié- llcu, agosto 10, lH4)

Más vale una partida de Capablanca que la monografia del más inteligente erudito. (Doctor Tartakower) 8

Lo más sorprendente de él es su casi com- · plata ausencia de errores (Retl) ~

Y TAMBIEN

DESPUES

New York, mano 9 (AP).-Los jugadores de ajedrez, tanto novatos como expertos -y los cubanos de todas las capas sociales- se encuentran apenados hoy con motivo de la muerte del más grande de los jugadores de ajedrez de los tiempos modernos: José Raúl Capablanca. El ex campeón mundial de aje- drez llegó al Club de Ajedrez de Manhattan a eso de las 10 de la noche del sábado, y sin quitarse el abrigo, tomó asiento junto a la mesa en 1¡ue jugaban Alfred Link, Sid- ney Kenton y Charles Saxon. De pronto expresó lo siguiente: "Me siento enfermo, me duele la cabeza". Los jugadores lo suje- taron por los brazos, lo condujeron a un sofá y llamaron a un médico. Perdió el conoci- miento y no lo recobró más a pesar de los

esfuerzos del doctor Eli Moscowtz, del hospi• tal Monte Sinaf, a donde fue conducido. Su esposa, la princesa Oiga Chagodaeff, de la Casa Real de Rusia, que se encontraba a su lado, dijo que deseaba que los fünerales fuesen en La Habana. 8

lloxbary, Mut. Iluso 9 (UP).-EI campeón norteamericano, Samuel lteshewsky, comen• tando la muerte de Capablánca dijo que "en el futuro será llamado eón toda probabilidad al más grande de todos los jugadores de ajedrez". Dijo Reshewsky: "Conocí a Capa• blanca en una competencia en 1935 cuando empatamos- una partida. La última vez. que lo vi fue en New York el año pasado. Era un jugador que posela la facultad de con• centrarse en muchos juegos simultineamente. Aunque no tuve la suerte d.- conocerlo en la intimidad, su reputación como caballero y su sportmanslúp eran bien reconocidas 8fl el mundo ajedrecistico".. a

Besolvia sobre el tablero los mis complica• dos y dific:iles problemas, y se recuerda la variante estudiada durante seis meses por el lituano Mikenas, destruida por Capablanca en una fracci6n de minuto. ("La Nación", ele

Bunos Airu) .@)

Murió la mis famosa figura del ajedrez contemporáneo. En los más apartados rinco• nes del mundo, los nombres de Capablanca

  • y Ajedrez eran sinónimos. El mundo entero sabía que él era un genio del ajedrez. No era José Baúl Capablanca un muchacho vul• gar. Estaba poseido de esa misteriosa geniali- dad e inspiración que se manifiesta en muy pocos individuos. Personas a quienes no les interesaba el ajedrez respetaban su talento y admiraban ~us proezas. ("Chea ReYiew" de New York) ' J..

Con la muerte de Capablanca pierde el aje- drez una de sus figuras más pintorescas Y uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Capablanca se trataba con las personas más · importantes de cada pals en términos de igual a igual y con ello elevaba · el plano ele Ja categoría social de cualquier otro maestro de ajedrez. Nunca antes de él se habla prestado tanta atención a los hechos y la vida de un jugador, nunca se pagarón remuneraciones tan elevadas. ("The BrUscla Cheu Masuiu" ele Londrel) I

La grandeza del juego de• Capablanca con• sistia en su golpe de vista relmpago y en el entendimiento profundo de la materia, pero lo que mejor distinguió de manera sobresaliente el Juego del Gran Maestro dolorosamente desaparecido, situándolo en un plano difícil de alcanzar, fue su simpli• cidad divina. He estudiado su estilo, sus partidas, y atribuyo muchos de mis conoci- mientos a las lecciones aprendidas de él, pudiendo afirmar rotundamente, después de haber examinado el juego de todos los gran• des maestros del tablero, que el de Capa• blanca es genial, y sin duda, el mis emi• nente de todos los tiempos. (Palabru elel Gran Maesbo norteamericano Rabea Fine en el hotel Se•illa ele La Habana, agosto 11. ele HU, al ofrecer anu limullúeu) 11' "Perdí, si señor, perdí, 1 pero qué maravillosa partida aquella! Era raro ver a Capablanca pensando diez minutos para realizar una ju- gada. Su golpe de vista era algo fantástico. Por eso cuando vi que llevaba cuarenta y cinco minutos pensando comprendi que algo muy grande estaba alaborando, que una bomba iba a estallar. Y no me equivoqué. Al cabo de ese tiempo de reflexión, realiz una jugada aparentemente absurda".

(Tomado ele la entreYida hecba al maestro

intemacional uruW.. Miguel C ■ eraiü, por

el periodilta Salamanca dwte la XVD Olimpiada) CUBA:

del ejército hindú. Estando representado en una de las piezas del cbaturanga, se demuestra que la invención o introducción "del ajedrez en la India es anterior a la fecha de la invasi6n macedónica.

El ajedrez

se creó en los cielos

Pero, hoy por hoy, todos los libros que atribuyen la aparición del ajedrez en el país del Ganges son viejos libros. Ya en febrero de 1942, José Raúl Capablanca, en una conferencia por los micrófonos de la NatíonaJ Broadcasting Company de New York, al referirse al libro de H.J.R. Murray, Historia del Ajedrez (Oxford Press, 1913) declaró refiriéndose a los orígenes del juego y la leyenda de Sissa: "Para nosotros, las conclusiones a que llega dicho autor no son convincentes. Poco antes del comienzo de la última guerra (1939) el Times de Nueva York publicabá noticias respecto a ciertas exca- vaciones en 'Mesopotamia y decía que se habían encontrado objetos que demostraban que el ajedrez existía ya por lo menos cuatro mil años antes de nuestra era".

Curiosa región la Mesopot~ia. Cuna de la leyenda de los ángeles caldos, que al decir de algunos científicos no fueron tales ángeles, sino visitantes de otros mundos que nos dejaron otras muchas prue• bas más de su visita. Así lo afirma el escritor soviético Alejandro Kazantsev (^) I el arqueólogo soviético, profesor Agrest, y el astrónomo y arqueólogo norteamericano Carl Sagan. Sobre la presencia de visitantes interplanetarios en la Tierra, en el año 1948 la ravista soviética Téjnika -,todioüi (número 9) publicó una carta d~nde varios eminentes hombres de ciencia soviéticos aceptaban la idea de ·seres venidos de otros mundos a la Tierra en edades prehistóricas que influyeron en nosotros. Entre los que firmaron se encuentran, "A. Mijáilov,. miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la URSS y director del Observatorio de Púlkovo en ese año, el profesor P. Parenago, presidente de la sección de Moscú de la Sociedad dé Astronomia de la URSS, el profesor B. Vrontsov-Velia- mínov, miembro correspondiente de la .Academia de Ciencias Peda- gógicas, el profesor B. Bóiev, el profesor M. Nabókov 1 y otros.

Si esto es cierto, el origen del ajedrez se remonta a los cielos, y cuando nuestros cosmonautas lleguen a otros planetas habitados, aún sin entender el idioma de sus habitantes, podrán jugar el juego universal.

Un juego

viaja a Eur~pa con los musulmanes

En la India, el juego de piezas se llama chata.ranga, y al tablero ashlapada, que constaba de sesenta y cuatro cuadrados al igual que el nuestro. Existía una variedad de ajedrez que cónsistía en jugarlo

entre cuatro personas dividiendo las piezas en cuatro y se situaba cada mitad en uno de los lados del cuadrado que forma el tablero, otra variedad del ajedrez se jugaba con dados.

La introducción del navio donde iba el carro de guerra es de origen bengali. Este cambio parece que fue un error de interpretación al traducir del árabe nüth, pues este hecho ocurrió después de la conquista de la India por los musulmanes, que fueron los que fomentaron el juego donde quiera que llegaban. Los hindúes ben- galíes erróneamente asociaron el término rukh con la palabra sáns• crita roca, que significa bote o navío.

El ajedrez llegó a Europa con los musulmanes. España Jo recibió de los moros, Italia de los sarracenos. Se calcula esto. ocurrió en la novena centuria. El nombre del jO.ego en cada pais de Europa, con la excepción de España y Portugal, deriva de la raíz latina scae, que sustituyó a la palabra árabe lhah en la forma en que fue escrita en el siglo nueve. La palabra lhall quiere decir rey y se refiere a la pieza de ese nombre y no al juego. Este error se repitió en cada país de Europa donde se introducia el juego. A la pieza de ese nombre se le llamaba rey en el idioma que hablaba el pueblo donde llegaba el juego. Sólo en España y en Portugal se derivó la palabra ajedrea del árabe shatranj, .siendo en España ajedns (a•he- dreth) y en Portugal xadiea (sha-drés)..

Por una carta escrita en 1061. por Petrus Damiani, cardenal obispo de Ostia, al recién electo Papa Alejandro JI, conocemos de la "locura de los dados y del ajedrez". Esto último era, considerado en esa época una "desgraciada frivolidad" y prohibido por la Iglesia a sus miembros.

A pesar de la prohibición de la Iglesia, muchó antes de 1400, el ajedrez se estableció en las cortes y lo jugaban los reyes y los nobles. Este juego se extendió, de Italia, a Alemania y Suiza, y de · España, a Francia. A Inglaterra lo llevaron los normandos, y se le menciona en la literatura i~glesa e islandesa ya en el año 1230.

En cuanto a los nombres de las piezas,· el rey no tuvo ningún cambio. Siempre a esta pieza se le llamó rey, del árabe lhah. El peón siempre fue equivalente de la palabra árabe para soldado de infantería (Baiclaq). El caballo, en érabe Fuu, siguió siendo el caballo hasta que en otros países se convirtió en CIINllero (andante). Así tenemos Kniglú, Ca,ralier, Ritler, Springer. Para la Torre los árabes usaban Ba.kh, y así pasó a otros idiomas~ Jloqae, Rocoo, B.ook). De ahí proviene el término emoqu. La palabra Tone en" español, Tunn, en alemán, Tom, en francés, y además la inglesa C.dle, es decir, el llamarle "la torre" a esta pieza proviene de cuando los hindúes parsi hicieron, para exportación a Europa, juegos de ajedrez y representaron esta pieza por una torre cargada por un elefante.

La palabra árabe Fin (Canciller) cuyo sentido se ha perdido, sobre- vivió por algún tiempo en España en la forma de Fen o AWena. Se convirtió en Fierge o Vierge en el antiguo francés. Al final, en todo pais de Europa esta pieza se llamó Reina en español, Daau o Kinigin en alemán, Dame o Reine en francés.

Similarmente, Al-fil, la palabra árabe para elefante, se quedó asi en España y como Altiere en Italia, que significa el portaestandarte. Los aiemanes llamaron esta pieza, al principio, el Viejo (l>er Alle) y más tarde Coarir (J.i.r). En Inglaterra fue Bilhop (Obilpo) al igual que en Portugal (lbpo). En francés, Foa (Foal, Bld6n) pudo provenir• del árabe fil y de su corrupción en fol. Posiblemente, el hecho de con• fundir esta pieza con un obispo, se deba al tallado, que representaba un colmillo de elefante con una ranura "arriba. Esto se tomó por la mitra que lleva en la cabeza el obispo.

Lucena:

la pieza tocada debe ser jugada

Durante la segunda miJad de la Edad Media muchos experimentos se hicieron con los movimientos de las piezas. Algunos con el propósito de acortar la duración del juego, pero otros fueron pro- puestos sobre bases morales.

En la forma en que los musulmanes trajeron el juego, un peón se converUa en fen cuando alcanzaba la octava casilla. Esta regla fue observada hasta que la pieza Fen se convirtió en la Jleina. Entonces se planteó en la mente de muchos el hecho de tener má$ de una reina sobre el tablero haciendo asl al rey poligamo. Se prohibía hacer reina de un pe6n si el jugador no había perdido su reina antes, e inclusive los puritanos llegaron a resolver la cues- tión dándole a la pieza que se obtenía cuando el peón llegaba a la octava casilla un nombre distinto al de reina (el de cualquier otra pieza del juego) aunque sus• movimientos fuesen los de la reina.

;En realidad, la io~re y el caballo fueron las dos únicas piezas cuyos movimientos se respetaron a lo largo de las épocas. CUBA, 13

El fin de la Edad Media marca el final del ajediez tal como vino de Oriente. Con excepción de algunos lugares incomunicados de Europa, el ajedru moderno se establec:ió en su forma definitiva, en la forma en que lo conocemos en la actualidad, en el siglo XVI. El primer jugador de interés fue un español llamado Lucena que escribió el primer libro conteniendo las reglas modernas, aunque en realidad fue · escrito a finales del siglo :XV. Parece que Lucena conoció las nuevas reglas poco fiempo antes de escribir el libro, porque de vu en cuando esas reglas aparecen confundidas y mez• ciadas con las antiguas.

Los consejos que. da L11cena a. sus lectores son interesantes por pertenecer algunos a la picaresca: "La pieza tocada debe ser juga- da... (éste está bien). Si juegas de noche con una sola vela, ponla a tu izquierda para que no te moleste los ojos, y si juegas de día, pon a tu contrario frente a la luz y esto te dará una gran ventaja. P!ocura batirte con tu adversario cuando éste haya acabado de comer y beber opiparam.ente".

Después de Lucana viene Damiano, un portugués que publicó otro libro sobre ajedrez, en Roma, en 1512, lleno de problemas más. que de otra cosa. En 1559 el sacerdote español Ruy López de Segura, reputado como uno de los más fuertes jugadores de España, visitó Roma derrotando a todos los jugadores más fuertes de Italia. Conoció el libro de Damiano, del cual dió una pobre opinión y decidió escribir uno. Lo hizo y resultó ser el mejor libro de texto de su época y el primero en ofrecer a los jugadores cosas sustanciales, entre ellas la famosa apertura de su creaci6n que todavía es una de las más fuertes para las blancas: la Ruy L6pez, P4R. Por veinte años fue el mejor jugador de España. Felipe II lo recompensó ampliamente.

En la segunda mitad del siglo XVI, los italianos Giovanni Leonardo y Paolo Boí derrotaron a Ruy López en varias partidas jugadas ante Felipe II, y la supremacía del ajedrez pasó,. de España a Italia.

Boi fue de EsJ).llña a Portugal para jugar con el rey Sebastián, de alU se dirigió a Sicilia, donde el rey Felipe le aseguraba lucrativos encuentros. En el viaje fue capturado por piratas argelinos, pero su maestría en el ajedrez le conquistó la libertad. De Sicilia pasó a Milán, Venecia, Hungría, y otros paises por los cuales viajó durante diez años sin parar llegando a ganar una fortuna que se estimó en más de treinta mil coronas, suma colosal si se. tiene en cuenta que el ingreso anual por la época era de quinientas a mil coronas.

En 1558, Boi fue invitado a jugar con el joven maestro Alejandro Salvio, en Nápoles. Boi desarrolló una combinación en cinco movi• mientos que ganó la reina de Salvio 1 pero el jovensuelo hahia visto más lejos, y en la séptima jugada reconquistó su reina y dió mate. Entonces Boi le dijo: "La juventud puede lograr cosas que la vejez no puede. Tú estás en la flor de tu vida y yo tengo ya setenta años". Tres días más tarde, Boi fue encontrado muerto en sus habitaciones. La muerte fue causada por veneno.

Capablanca:

añadió dos piezas al ajedrez

Salvio y sus contemporáneos Giulio Polerio y Giacchino Greco hicie• ron ,mucho en el estudio de las aperturas. El Greco, de origen humilde, hizo una fortuna jugando por toda Europa. En 1621 estuvo en Nancy, en la corte del Duque de Lorena 1 poco tiempo más tarde ganó cinco mil coronas en Paris derrotando a los tres más fuertes jugadores de Francia: el Duque de Nemours, Arnault le Carabin y Chaumont de la Salle.

En 1745, el más fuerte jugador es Felipe Stamma, un sirio que publi- có un libro, El noble juso ele Ajedres, donde se usa por primera vez "la notación algebraica", que simplificaba la anotación de los movimientos en los libros.

Después, el jμgador más notable fue el francés Francisco Andrés Danican Filidor, con el cual los peones tuvieron un papel importante en el juego, después de Filidor, Deschapelles y La Bourdonnais, el último de los grandes maestros franceses, y luego Anderssen y el genial Paul Morphy 1 Steinitz 1 Lasker y Capablanca. Y tantos otros conocidos de todos.

,._{ucho 1e ha enriquecido el juego desde sus inicios cientUicos, con Ruy López hasta los ·maestros modernos. 'Tanto se ha estudiado y analizado el mecanismo del ajedrez, que ya Ernmanuel Lasker, por los años veinte, hubo de alarmarse por la enorme cantidad de par• tidas hechas tablas. Lasker, profesor de matemáticas, filósofo por afición y genio natural, escribió un libro -asesorado por Ernst Cassirer- Htulado Du legreifen der Welt (La comprensión del mundo) donde esta preocupación se expresa por el ''Macheide", ~n. ' ser ideal que llega tan alto en la evoluéión biológica que ya ei. una máquina perfecta. Sin saberlo, Lasker estaba planteando proble- mas de la futura cibernética, pues el tema central del libro es un.

14, CUBA

acercamiento matemático al problema de la libre voluntad y el auto• matismo. Lasker creyó haber descubierto una prueba matemática de que la voluntad es libre.

El término "Macheide" viene del gtiego mué, batalla. El Macheide escoge siempre la mejor jugada posible (tan perfecto esJ con el resultado de que el ajedrez dejará de existir cuando dos macheides se enfrenten en el primer juego. Los mejores movimientos, tanto para las blancas como para las negras, saldrán· de este primer juego.

Hubo un momento en la historia der ajedrez en que Capablánca fue considerado un "macheide". Siempre hacía la mejor jugada, en el encuentro con Lasker, donde conquistó el titulo de éampeón mundial, venció al gran maestro alemán· 5. a O y 14 tablas. Est• .¡ "score" no ha sido igualado en ningún encuentro por .el clllÍlpeonato! mundial de ajedrez. Pero, lo más asombroso es que durante todas , las partidas no cometió ningún error. -

J~sé Raúl Capablanca tenia la misma preocupación que su gran nval. En la época en que era campeón, Capablanca hizo una propo- sición qua enriquecía el juego y creaba nuevos misterios y proble• mas a los maestros. Agregó dos piezas m4s.con sus correspondientes peones. A una de ellas la llamaba -Canailler, y la, dotó de 101· movi• mientas combinados de torre y c:aba:llo, y a la otra AnoW.po, que combinaba los movimientos de alfil y caballo. Un estudio de las suger~ncias de Capablanca revela ventajas para el juego, pues lu dos piezas agregadas son tan fuertes como la Reina. También sugirió suprimir una hilera de cuadrados en el tablero para que la batalla comenzase antes. Capablanca situaba el Canciller entre el alfil y .el caballo en el lado del Rey (^) I y al Anobispo también entre alfil y el caballo en el ala de la Reina.

A pesar de esto, el ajedrez convencional se ha seguido jugando, y no hay señales de que termine. La razón es que los genios como

Capablanca no abundan. .@)

82 DELEGADOS, 53 PAISES, 14 DIAS: UN CONGRESO HISTORICO

.. ..,

16/Cl.JBA

"Esperamos que este 379 ,' Congreso sea. Inolvidable". Con estas pala- bras inauguró, en La Habana, las sesiones de trabajo de la FIDE (Fedération International~ Des Echecs) e1 presidente del Comité Orga- nizador de la XVII Olimpiada Mundial de Ajedrez, · Jesús Betancourl.

El Congreso se reunió en el hotel Nacionl!l, cuyas torres se alzan sobre la pequeña colina verde que el Vedado avanza frente al mar.

Los delegados de los 52 países · participantes en la mayor olimpiada mundial realizada en la historia del ajedrez, participaron en este

  • "torneo preliminar: Alli, frente al mar, discutieron 14 días conse- cutivos sobre todos los problemas que afectan a este deporte que, según el inmor~al José Raúl Capabla~ca, es "uria diversión intelec- tual que tiene al90 de arte y mucho de ciencia".

El Con!Jreso · se dividió en dos etapas. En términos de diversión ajedrecística, la primera parte, la sesión del Comité Central de la FIDE, fue una "apertura" muy discutida que duró nueve días. La segunda perta, una "final" con· aplausos, fue la plenaria o asamblea, formada por los 82 delegados de 53 países, que constituyen el trust de cerebros, el "edado mayor." del · ajedrea mundial.

El Congreso' com~nzó'·'una semana antis de la competencia ·misma, pero ya antes de su inicio él Congreso y la Olimpiada se habían transformado en "algo inolvidable".

Hubo record de países participantes. Acogida calurosa, entusiasmo popular, organización impecable y algo nunca visto por los tranqui- los y generalmente graves delegados, una fraternal euforia colectiva, una fiebre ajedrecística desbordándose en música, luces y colores, un ballet viviente con la inmortal partida Capablanca-Lasker, tablero electrónico gigante; televisión en circuito cerrado ... "y · el increíble interés del pueblo". Eso sobre todo.

Un responsable de la delegación de México dijo a la Revista CUBA: "Esto es algo conmo~edor. Nunca lo imaginé así. Cualquier gobier- no puede, si se lo propo.ne, organizar una Olimpiada como ha hecho Cuba, pero nadie podrá lograr lo que aquí hemos visto: la partici- pación entusiasta del pueblo. Porque eso, hermano, na se hace por ·· decreto oficial".

Examen para maestros

El Comité Central de la FIDE habló claro: loa., titulos de Maestro Internacional y Gran Maestro "son vitalicios". Pero los maestros no pueden dormirse sobre los laureles. Para que ae les respete la jerarquia lendrán que mantener una norma mínima de buenos resul• tados. El examen fue severo. De 79 grandes maestros 60 mantuvieron la norma, 19 fueron reprobados. Entre los maestros nacionales hubo una zafra de lílulos: 99 aprobados, ¡ 120 quedaron por debajo de Ia normal

El maestro Fischer hizo una proposición para cambiar el sistema por el cual se elige al campeón· mundial (Bolvinnik, Smisslov, Tahl, Petrosian, cuatro soviéticos campeones desde hace 18 años). Propo- sición rechazada.

Se propusieron ·y discutieron las. candidaturas de las sedea para las próximas Olimpiadas · y 389 Congreso y se iniciaron. las· consultas para ver quiénes en la "final" del Congreso ocuparian los. puestos directivos de la FIDE y quiénes las vicepresidencias (jefaturas) de Ju .once regiones en que se divide el tetritorio mundial del ajedrez.

El Comité Central. sesionó del 18 al 26 de octubre. las iesiones, por ausencia del presidente de la FIDE, el sueco Folke · Rogard,

quien no pw!o viajar y lue reempluado. por su ·esposa Ella Rogard,

· fueron presididas rotativamente · por los vicepresidentes Prentice, de Canadá, Satjar, de Checoslovaquia y Schudel, de Suiza. En el engalanado escenario del "Salón Aguiar" quince traductores verlian simultáneamente las intervenciones en español, .francés, ruso, inglés y alemán.

Al dia siguiente de la primera aesion del Comité Central, los dele- gados, antes de escuchar el informe ·de José Luis Barreras, presidente de la Federaci6n cubana, sobre · la · organizaci6n de la Olimpiada, estaban ya seguros del éxito de la organizaci6n y le ·tributaron una ovación. Al llegar a sus mesas de trabajo encontraron sobre ellas un boletin que contenía, en cinco idiomas, las actas de todo lo discutido el dia anterior, en carpetas de piel negra conteniendo papel fino, sobres, plumas y material impreso en sello! oro y negro con el clásico caballilo, emblema de la XVII Olimplada Mundial.

Una victoria silenciosa

El delegado cubano Barreras reiteró a los delegados internacionales la cordial bienvenida ya 1rib11tada a ellos por el pueblo de Cuba.

"Nuestro país --dijo- tiene una brillante tradición ajedrecística. En esta capital se han discutido tres campeonatos del mundo: los dos matches W. Sleinitz - M. Tchigorin, allá por los años 1890, y el de E. Lasker - J. R. Capablanca, en 1921. Pero la FIDE conoce que ha sido precisamente en los últimos 6 años (obra del impulso y apoyo de la Revoluci6n) cuando el avance y el desarrollo del aje- drea ha adquirido en Cuba .dimensiones extraordinarias".

Barrero explicó en detalle c6mo y por qué la Revolución Cubana ha logrado e1ta beUa y silenciosa victoria, dio a conocer los prepa. rativos de organización de la Olimpiada y el esfuerzo y cariño puestos en ella por el Gobierno Revolucionario y el Instituto Nacio- nal ·de Deportes (INDER) con el apoyo entusiasta de todo el pu,blo. ~Siéntanse como en su propia casa, concluyó, que nosotros estamos orgullosos y sentimos de coruón el lema del ajedrez mundial GENS UNA SUMUS, somos una gran familia".

. Suiza: movida elegante

Sabiamente analinda, en nueve diu de trabajo del Comité Central, la partida de la FIDE tuvo un equilibrio final. La asamblea general se· mici6 el 27 de octubre, a cinco cuadras del Habana Libre, donde S04 maestros disputaban ya el mayor torneo mundial del juego- ciencia. Prácticamente todas las cuestiones diffciles quedaron resuel• tu, muy pocas se apluaron, y quedaron "selladas" huta el próximo Congreso.

La asamblea aprobó el informe económico, con déficit y todo.

La discusión sobre la proposición para establecer el cargo de vice- presidente de la FIDE fue pospuesta y -aunque hubo movida dis• cusión- se aprobó que el próximo Torneo Interzonal se celebre en 1967 en Túnez. Ese será el primer ·.ty,nto de la FIDE que se efectúe en Africa. El torneo de la Zona 7 (Cuba, Puerto Rico, Colombia, Venezuela y paises centroamericanos) se realizará el 9 de enero de 1967, _en Caracas.

Se aplaudió y se felicitó calurosamente a Cuba por su btillante organización, tanto de la Olimpiada como del Congreso, y se aprobó

que los próximos juegos olimpicos se celebrarán en. octubre de 1968, en Lugano, Suiza. Hungria pidió la sede. de la Olimpiada de 1970 ·para la doblemente bella ciudad de Buda-Pest.

El señor Schudel, de Suba, agradeció la elección de Lugano comc:i escenario de la XVW Olimpiada. "No puedo garantizarles que uste• des encontrarán en Suiza toda la grandeza y las dimensiones gigan• tescas de aqui, en Cuba, peto puedo prometer que hallarán en Lugano el mismo espíritu y la misma amistad que aquí en Cuba". Además de aprobarlo los delegados de numerosos países se sumaron a su elogio a Cuba.

Baila el Congreso

Por votaciones secretas se aprobó: prorrogar hasta 1967 (Congreso de Roma) el mandato del actual presidente, Rogard, se designó como presidentes de zona al suizo Schudel, para la Zona Uno de Europa, al austríaco Dorazil para la Zona Dos, al checoslovaco Satjar para la Zona Tres, al soviético Rodionov para la Zona Cuatro (formada por la URSS) al norteamericano Kramer para la Zona Cinco (EE.UU.) al canadiense Prenticé para }a Zona Seis (Canadá) y 1otra

. ovación del Congreso! y nueva emoci6n para los dueños de casa: el cubano Barreras fue elegido vicepresidente de la Zona Siete (América Cenlral). El argentino Sanguinetti dirigirá la Zona Ocho

(Sudamérica) el mongol Tsend la Zona Nueve y el australiano Koah·

nilslty la Zona Dies (Asia Oriental).

En el acto final, la Asamblea General de la .FIDE entregó una medalla de oro para el comandante Fidel Castro, como reconoci- miento al apoF,> dado por el Gobierno Revolucionario a la organi- zación de la XVll Olimpiada. Mundial, y otra a la Federación Cuba- na de Ajedrea por el éxiJo da su tarea. El Congreso de la FIDE terminó sus labores, con banquete y baile en el hotel Nacional.

Y los delegados se despidieron hasta las citas próximas, una inme-

diata, a la que invitaba el anuncio. luminico del Habana Libre presidiendo la tibia noche habanera: XVll Olimpiada, 1966, Cuba. Y los encuentros lejanos en la vieja Europa: 1967 (Congreso) en Roma y 1968 (Olimpiada) en Lugano, frente a la· fria belleza alpil_'la de Suiza. ••

Cuatro dias después, los delegados recibieron un libro impreso en tres idiomas que contiene las memorias de· este histórico Congreso. JI

1967: año en jaque

lle aqm el calendario de torneos lnlernacionale• auplclados por la

FIDE pan. 1967, que ser, an año de intensa acli'ridacl para el ajeclres

ma.ndial.

l. Torneo de la Zona 7 (América Central) el 9 de enero, en Cara- cas (intervendrán 3 jugadores por Venezuela, 2 por Cuba, Puerto Rico y Colombia y uno por cada uno de los otros países de la Zona).

  1. Torneo Internacional de Beverskick (Holanda) en enero.
  2. Desempate del Torneo de la Zona 8 {Sudamérica) el 23 de enero, en Buenos Aires.
  3. Torneo .Internacional Femenino, en Bruselas, Bélgica, en mayo.
  4. Torneo Internacional de Moscú (junio-julio) en · hÓIPenaje al Cincuentenario de la RevohÍci6n de Octubre.
  5. Memorial Chigorin, en setiembre u· ·octubre, en Sochi, URSS. 1. Rubinstein Memorial, en agosto, en Polanica Zdroj, Polonia.
  6. · V Ca¡:1ablanca Jn Memoriam, 25 de agosto, La Habana.
  7. Torneo Internacional por la Fundación de Caracas, en noviem• br&.
  8. Torneo Emmanuel Lasker Memorial, en la República Democrá- tica Alemana {RDAJ.
  9. Torneo lnterzonal, en Túnez. Primer gran evento de la FIDE que se efectuará en. Africa.

De acurdo oon el calendado ele la FIDE, la URSS realinrá en 1967 18ll lomeo• mlemacionalea: do• munlinos en Mosc:á y Lenillgraclo, 1 lemeaino en KieY1 1 j11Nnil en Minllt1 otro femenino ea Moac y el Memorial Clulforla, ea Soc:hl. CUBA; 17

una misma frase en cada esquina:

;•qué. bien. organizado está es ton

  1. TURISMO: Programación de paseos y excursiones para los par• ticipantes, acompañantes y visitantes extranjeros. Tarifa rebajada para viajes en avión a Cuba. Carta-circular· con información detallada dirigida a las organizaciones turísticas y agencias de viaje de todo el mundo. Folleto con información general: alo• jamiento, comidas, clima, programas de excursiones y paseos, regulaciones de aduana, espectáculos culturales y deportivos, tiendas, etc. Mapa de Cuba y de La Habana en inglés, francés y ruso. Guía turística de cada provincia en los 3 idiomas. Folleto: "Lugares de interés": directorio de museos, galerías de arte, monumentos, parques deportivos, teatros, cines, mapa de La Habana, etc.
  2. ABASTECIMIENTOS: Materiales necesarios para el desarrollo del evento: mesas, juegos de ajedrez, obsequios, éomestibles, etc;
  3. TECNICA: Esta comisión ejerció la dirección suprema de la Olimpiada. Hizo cumplir las disposiciones de la FIDE contenidas en el Reglamento Internacional de Ajedrez y en los Estatutos de la Olimpiada. La Comisión Técnica formó (mediante clases prácticas y teóricas) un grupo técnico capaz, al •que confió todos los trabajos de tipo técnico: fiscalizar (anotar) inspeccionar, confeccionar los cuadros sinópticos, los murales, las estadísticas, narrar· las partidas, etc.
  4. TRANSPORTES: Algunos serv1c1os: del aeropuerto a los hoteles, un automóvil para el presidente de cada delegación, piqueras, ómnibus para excursiones programadas, etc.
  5. ALOJAMIENTO: Preparó el alojamiento y comidas de los parti- cipantes, acompañantes, visitantes.

'l. PERSONAL: Tuvo a su cargo el control de todos los que traba- jaron en la olimpiada: guías, 'traductores de mesa, simultáneas, personal administrativo y técnico, etc.

..

  1. RELACIONES INTERNACIONALES: Atendió lo referente a ere• denciales, protocolo, lo relacionado con el tráfico y documenta- ción internacionales, cambiQ de moneda, etc.
  2. ACTOS Y SIMULTANEA: Preparó y realizó el acto inaugural y la simultánea gigante.

El éxito cuesta: requiere el es[uerzo y la dedicación de ·.

mucha gente. Y alguien que dirija todo con talento.

Parece que esto se logró y La Habana fue escenario de

un evento mundial de ajedrez que dió y dará mucho que

hablar: la 17 Olimpiada.

CUBA/

Y SE HIZO EL SILENCIO

Por LUIS AGUERO

Salón de Embajadores: un mundo cerebral en tono azul, una lucha 1nuda, una guerra a muerte

201CUBA

donde se habla de

lo que interesa

Existe un hecho que quiere decir mucho: la celebración en Cuba de la 17 Olimpiada. Durante 25 días La Habana fue el centro de la atención mundial del ajedrez, la ciudlld donde se reunieron ajedrecistas de 52 países diferentes para competir por la copa Hamil- ton Russell. Y ese centro tuvo a su vez otro centro: el hotel Habana Libre. Allí, en el Salón de Embajadores, se desarrollaron las partidas. Entrar en aquel salón era como penetrar. en otro mundo, un universo domi• nado por el tenso movimiento de los alfiles, la sádica elegancia de la dama, el acechan• te peligro del mate en tres. El Salón de Em- bajadores fue · durante casi un mes el ajedrez mismo.

donde se especula

sobre el silencio

Lo primero que uno advierte en una partida de ajedrez es el silencio, un silencio muy diferente a todos los demás. El silencio del ajedrez tiene un carácter casi trágico: por debajo de todos los pequeños ruidos -las toses contenidas, el chirriar de las sillas, los comentarios en voz baja- uno presiente que algo definitivo va a ocurrir. Petrosian con• sumió una hora y 10 • minutos en un solo movimiento de su partida contra Casa. Ese día yo estaba allí, sentado en primera fila, observando cada gesto de ambos jugadores, metido dentto de aquel silencio que pareció un siglo, un silencio totalmente fuera del tiempo, con una. dimensión especial, donde ""! todo el mundo tenía la certeza que debía pasar algo irreparable. Y pasó: el rey de Casa se rindió. Porque un tablero de ajedrez también es eso, 64 casillas donde · se desa- rrolla una guerra a muerte. Y en una guerra casi siempre a alguien le toca perder.

donde .. se debate

lo casi incuestionable -

Dicen que el ajedrez es un juego para hom• bres. Y parece ser cierto, a juzgar por las pocas mujeres ajedrecistas que hay en el mundo. En esta Olimpiada, por éjemplo, sólo participó una mujer: Berna Carrasco. Sólo que esta situación está a punto de terminar, por lo menos aquí en Cuba: la. mayoría de los aficionados que llenaban día tras día el Salón· de Embajadores eran mujeres. No pue- do ofrecer un dato exacto, pero creo no equi- vocarme si aseguro que más del 50 por cien- to del público que asistió a la Olimpiada era de mujeres, Yo las vi allí cada tarde, ocupando casi .todos los asientos después de 111 segunda fila, con sus juegos portátiles de ajedrez, siguiendo la partida más importante de la ronda. La mayoría eran muchachas muy jóvenes, en una edad que oscilaba entre los 14 y los 20 años, muchas de ellas estudian- tes de secundaria. Y todavia hay quien dice que una mujer no se puede estar callada más de cinco minutos.