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Orientación Universidad
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oratoria apuntes, Apuntes de Derecho

Asignatura: oratoria, Profesor: adolfo adolfo, Carrera: Derecho, Universidad: UCO

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 15/08/2017

charo_heredia
charo_heredia 🇪🇸

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pes 0 ax DÍAS, «a bh Debe asada”, SS ren Y sl asalto cue . O lo rc 05 aida e o. ampli flo. pes Da a o eutusad, 295034): 02 = Ñi l. SABER Y CONOCER. Los SABERES aa e diva DA Saber es percibir lo que es e EN? > Saber no coincide con conocer. El conocimiento implica siem- 20 pasen pre intervención de la razón. yes exclusivo del hombre, ánfuer de radicalmente raci El saber abarca ámbito mucho más araplio; porque entran en él la totalidad de los procesos regulados por reglas; reglas muchas veces ignoradas por aquellos que las practi- can, aunque inconsciente y forzosamente las cumplan, puesto que 2 . las perciben. . Die l < Los saberes del hombre pueden ser de tres tipos: 4) racionales,, A ' a tenor de las capacidades de su naturaleza, dotada de razón; e An E us b) Trrazonados por superioridad, como la, revelación, que es itra- Suba 1creroY 4 A +, cional en el contenido. dela _materia_revelada, pero aceptable por énm Hoya ro imaye On “ la razón que reconoce los límites finitos de la criatura racional; y han o. onados por interioridad, aunque razonables desde la al modo de los instintos. u.olros saberes todawa 1 más iweriores. Todo. saber ..del- hombre. es-racional..en.cuanto--hombre. Pero puede acontecer. que encuentra en su razón misma motivos bas- Ey aya que bras Sud0 minu ÓSL 1rgcar SLU POR quer a. “tantes para aceptar someterla a las noticias recibidas de una razón mál alta, cual sucede con la revelación; o que practigue saberes que un día será capaz de sujetar a conocimiento usando de sus facultades racionales, en el caso del instinto, por ejemplo. Precisa. mente la averiguación mediante el uso de la razón de los saberes» que ya de antemano fucra de la razón eran practicados es lo que constituye la causa y el trabajo de las ciencias, De suerte que los saberes del hombre pueden ser de cuatro «clases: evidentes, razonados, irrazonados y arracionales o reye- , O O TRATADO DE FTLOSO FílA DEL DERECHO TOMOT: PARTET: LOS SABERES JORÍDICOS a al lados. — | AUTOR “FRANCÍ5cO ELiAS he TEJADA Lon cone > a EEC co des pi | 2: EL SABER EVIDENTE)” ca a op Ss atacado] captación de una verdad de cuya realidad a no_se duda, por el simple hecho de hallarla en.pr acia de la 122ÓD,n Cm El saber evidente La certidumbre de la experiencia procede de fundarse en la lidad“misma de lo que se conoce, No cabe error, porque es la fusión immediata de lá verdad conocida con el entendimiento cog- noscente, de tal suerte que el objeto se aplica tan perfectamente al sujeto cognoscente que la" manifestación de sú verdad arrastra al segundo de manera necesaria. Francisco Suárez demuestra que la evidencia no puede engendrar ningún juicio Talso desde quese junda en la misa ”cósá conocida"tal como es en sí, O porque forzo- samente ha de TESólverse en-algunos principios notoniemente mani- fiestos. «EvidenÉia autém non potost falsum iudiciim parére, quia fundatur re ipsa cognita prout est in se vel necessario resolvi debet in aliqua principia per se nota et manifiesta» (Disputationes Metaphysicae, TX, 2, 6). La evidencia no se contenta con la captación inmediata del con. cepto de verdad de la realidad por el entendimiento; es la captación. misma de la verdad en la cosa o en el hecho considerado. Si la dencia str a Escena del concepto sería evidencia completa, porque aceptaríasé un intermediario innecesario para la “averiguación de laverdad: Ta verdad está en a realidad misma tal como la recibe el entendimiento; dé suerte que la Evidencia supo- ne compenetración rigurosamente radical; "el sujetó és subyugado perentoriamente sin necesidad de formular conceptos previos, dado que el concepto de verdad en el entendimiento zace Espontánca- mente con la mera presencia .dcl objeto mismo. Va a! ser Tumedia- tamente, totalmente, hasta fundirse sin más con la vérdad que en elobjeto conocido halla. La evidencia vengs”al entendimiento por la misma verdad del ser, sin intervención de razonamientos previos. Enla evidencia el ser és conocido en sí mismo y Por sí mismo, sien- do suficientemente “éficaz su presencia pára que el “entendimiento Je conozca, Es que la evidencia és un saber raciónal, “perú nunca un saber razonado. 3. Los SABERES RACIONALES RAZONADOS. Saberes rezonados son aquellos cuya verdad es conocida me- diante.el uso de ia razón, razón consubsiancial al ser humano y sin la cual el horbre dejaría de ser hombre. En el razonamiento el conocer tiene lugar después del empleo de la potencia gnoscitiva. La verdad no es percibida inmedista- Jhente; requiércso la investigación por la razón en toda la amplí- “ima gama de sus posibilidades. Su fuudamento está en la adecua- Sión del entendimiento al objeto conocido. La verdad reside en el £stendimiento en la proporción en que percibe la realidad que en A Los saberes racionales razonados el objeto halla. La cosa se llama sabida en la medida en que el entendimiento la conoce, La realidad es verdad porque el entendi- raiento la halla suya. «Ut res etiarn intellecta véra dicatur, secun- dum quod habet aliquer ordinem ad intellectum» (Santo Tomás de Aquino: Summa Theologiae, 1, 1, 6, respondeo). A diferencia del saber, que puede o no estar asentado en la razón, el conocer es sin excepciones un acto racional. Los saberes razonados no pueden ser llevados a cabo. más que por el hombre, en. su.calidad de racional, sin que jamás sean hace- deros en los animales o en las plantas. Y dentro de! hombre mismo hay saberes cue exceden a la razón aunque inconscientemente el hombre los practique; todos los que ejecuta en cuanto animal, los saberes vegetativos, por ejemplo. La objetividad del saber racional resulta de la verdad objetiva que en las cosas o en los hechos haya. Según enseña Santo Torás Aquino la verdad consiste en la adecuación del entendimiento. con las cosas: «Veritas consistit in adequatione intellectus et rei» (Summa Theologiae, Prima, XXI, 2, respondeo). No al revés. Las cosas se acompasan al entendimiento en el plano artístico, porque el artista o técnico las moldea a tenor de sus criterios y facultades; taas no en el piano del conocer, porque si dependiera su realidad del hombre quedaría eliminada la posibilidad de un conocimiento racional objetivo. Las variaciones del entendimiento humano en el candente afán de la consecución de la verda pueden nacer del entendimiento mismo, donde se asienta la verdad, o de las cosas, cuya realidad causa verdad en el entezdimiento. La mudanza en el entendimiento TEana de que cambie la verdad en él, no de que la verdad objetiva causada por las cosas cambie; la variación de la verdad en el enten- dimiento no supone que las cosas alteren su verdadero ser. La mudanza en las cosas trae consigo otra verdad nueva, verdad que el entendimiento puede recibir o. no; pere esta verdad alterada es objetiva siempre, aunque en manera distinta. La única Verdad elena e inconmovible es la que se da en la perfección eterza del entendimiento divino; las criaturas cambian, bien en sí mismas, ca lo nuevas verdades objetivas, bien en la captación por el entendimiento, dadas les limitaciones impuestas por el carácter finito de la naturaleza humana limitada. La posesión de la Verdad inmutable y perfecta únicamente la tiene Dios; las verdades huma- mas, descubiertas por la razón finita del hombre, penden tanto de las imperfecciones de la criatura racional cuanto de la mudanza en los seres que forman cl universo, todos ellos sin excepción limitados e imperfectos. 15 Los saberes irrazonados manda conservar el orden natural, prohibis ndo perturbarlo: «Ratio vel voluntas Der drdinen raturalém conservar jubens, perturbare vetans» (Contra Faustum Manicheum, XXIL, 27). Prir ipio orde- nador cuyos efectos son asignar_a cada ser el Puesto que en la armonía del conjunto universal le toca, impulsándole a mantenerse en él según las cualidades de naturaleza respectiva. De suerte que cada ser creado sabe las normas a que ha de acomodarse, aun- que no entienda la existencia de las reglas y las cumpla ciegamente dada su falta de entendimiento para captarias de manera racional. Los seres distintos del hombre saben irracionalmente, o sea, sin entenderlas aunque las cumpian, las maneras en que han de colo- carse en el sitio que en el orden armónico Dios les asignara, Ya advertí son diferentes el saber y el entender. Ul instirito de «los animales o las combinaciones bioquímicas que hacen posible instante iras instante la vida de las plantas, son dos ejemplos de saberes irracionales. Ni el animal ni la planta conocen lo que prac- lican; pero saben el modo de plegarse ciegamente a los impulsos del instinto o desarrollan en su interioridad sin cesar los complica- dos procesos en que la vida se manifiesta. Saber irracional, sin duda, pero saber de acomodación de sus actos a, las leyes con que Dios impulsó las calidades específicas de sus naturalezas carentes de razón. Unidades las más de las veces carentes incluso de cons- ciencia, pero no por ello taenos unidades de vida o de materia física. Saben adecuarse a su destino ciego, aunque no conozcan ni el por qué de su cumplimiento de la ley eterna reguladora del Phiverso, ni siquiera conozcan el modo en que la cumplen, = “En el hombre hay tres estratos de saber, fundidos en la única realidad substancial de la Persona: es un ser, es un animal y es racional. Cumpliendo sus fu ciones según la ley natural en Sus. ires grados, sin mengua de la unidad gue proporciona el alma racio- ral en cuanto forma substancial única del cuerpo. Como ser está sujeto a las leyes Físicas de todos los cuerpos, Por ejemplo, la de la gravitación: abandonado el aire del cuerpo humano provoca la caída al suelo igual que caería la piedra dejada suelta a la misma altura. Como ser vivo, el hombre es limitado; el de la filosofía no reconoce barreras limitadores. cr muchas Ciencias, pero solamente cabe una filosofía. Aunque existan numerosos sistemas filosóficos, cada uno de ellos se presenta ofreciendo una visión sistemática, completa y cabel del universo, incluidos elmundo y el hombre, la naturaleza y la sociedad, lo terreno y lo ultraterreno, lo material y lo espiritual, sin tolerar que ningún problema escape a la concepción entera cue el sistema filosófico postula. _ . El motivo de la particularidad del saber científico y de la tota- lidad del saber filosófico está_en los orígenes.de donde respectiva- mente proceden, Las técnicas eran saberes prácticos de Tama particulares: la construcción de naves o de casas, la eficacia de los SCUTSOS, las instituciones en la vida común; por la as cien- cias son también saberes de ramas particulares, ya que Su taxes fue la de elevar a saberes ciertos, seguros, sistematizados y omni- comprensivos los conocimientos que las técnicas venían formulan do en el campo concreto a que fueron aplicadas. Las religiones, por el contrario, brindaban una visión del universo entero, de todos los problemas que atenazan a los humanos, del origen del mundo y de la conducta recta, de la vida y de la muerte, de lo permanente y de lo mudadizo, de la verdad y de las apariencias, de cómo razo- nar sin miedo a yerros y del modo de apagar la insaciable sed por la Justicia. No hay cuestión, grande ni pequeña, que escape a las religiones; porque si no proporcionasen un saber total no estarían en condiciones de satisfacer lo que los hombres en las religiones buscan: la verdad absoluta del mundo, el por qué y el para qué de la existencia del hombre en el mundo. Puesto que la filosofía era la secularización racionalizada de las problemáticas religiosas, había por fuerza de prometer contestar desde la razón humana a las mismas preguntas a las que las religiones habían contestado desde la obscuricad de los misterios y desde la simbología nebu- losa de los mitos. De ahí que la filosofía, baju pena de dejar de ser filosofía, haya de responder al ansia total del ser humano sobre los mismos temas que las religiones habían referido. Con lo cual el émbito de la filosofía fue total sin excepciones, así como el campo de las ciencias quedaba recortado al horizonte de las técni- cas desde donde había surgido. 26 o . Ñ . o masa part 2) Por su ámbito, las ciencias ciñense a la parcela del saber AAA AAA Los saberes científico y filosófico Siendo idéntica la calidad de los saberes, la diferencia de pro- blemáticas, manada de la disparidad de cunas, es en las ciencias temáticas concrétas y en la filosofía corcepción universal. De lo que resulta queden las ciencias adscritas a temáticas concretas y por ende subordinadas a la filosofía, llamada a unir sistemática- mente en su totalidad lo cue cada ciencia había establecido en sus terrenos respectivos; misión que era para las ciencias imposible en virtud de sus mismos planteamientos limitados. Con ser tan llano el resultado, a lo largo de la trayectoria del pensamiento en Occidente abundan los intentos por parte de las ci s o en empresa aislada, para sustituir a la filosofía, anteponiendo alguna de las maneras o parcelas del saber a lo que es el saver total por excelencia. Sobre todo, cacareando presuntas eficacias metodológicas en la ambición ds dar por válidos con ex- clusividad o a lo menos con prioridad los procedimientos usados por ellas para la consecución de saberes ciertos, seguros y sistema- tizados. Las proclamas de la lógica matemática o de las estructu- ras lingitísticas en muestro siglo son dos ejemplos que pudieran extenderse a tiempos anteriores. Vano empeño, sin embargo, purque la parte no puede sobre- ponerse al todo mi ninguna ciencia logrará satisfacer las exigencias de explicación total por el ansia humana constantemente requerl- das. En el mejor de los casos darán lugar a otro nuevo entre los sistemes filosóficos, otro que añadir a los muchos ya existentes. La rueda de los tiempos inexcusablemente giratoria aventa en cada generación semejantes aspiraciones desmedidas. Sucede, por el contrario, que no ya las ciencias parciales, sino que ni la misma filosofía consigue responder a las preguntas dima- nadas de la limitación humana. Los variados sistemas filosóficos demuestran, en su misma diversidad, que desde la razón no cabe contestar plenamente a las demandas de los hombres. Y es que la Verdad no reposa en la continua mudanza de los sistemas filo- sóficos, ni mucho menos en la diversidad multiforme de las cien- cias. La Verdad absoluta es inasequible a la razón humana en vir- tud de la natural limitación de la razón, pudiendo apenas si aproxi- marse desde la lejanía terrenal a ella, avizorándola a distancia. La Verdad absoluta está en Dios, único ser con razón perfecta e ilimi- tada. Por lo cual la filosofía, señora de las ciencias, para cumplir sus misiones de explicadora total del universo, ha de reconocer con hu- mildad sus naturales limitaciones; ha de rehacer la tarea seculari- zadora de las religiones antiguas y ha de acomodar sus verdades a la Verdad divina, que vara completar las empresas de la razón trajo el Cristo, Dios y hombre verdaderos. Es entonces cuando brotará la Filosofía por encima de la vario- 27 UADOADOVITADA TATI o da