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Orientaciones control esfínteres, Apuntes de Psicología

Orientaciones sobre como enseñar al niño el control de esfínteres

Tipo: Apuntes

2020/2021

Subido el 21/01/2021

MAYKATI
MAYKATI 🇪🇸

3 documentos

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CÓMO ENSEÑAR AL NIÑO A USAR EL VÁTER
¿Cuando enseñar a un niño el uso del váter?.
Se puede intentar a partir de los 18 meses, aunque quizás la mejor
edad sea a partir de los 2 años. Pero en cualquier caso existe un
prerrequisito: antes de empezar a enseñar a hacer caca en el lugar
adecuado, el niño debe ser capaz de sentarse sólo en el orinal.
¿Cómo enseñarle?
Hay muchos métodos y casi todos funcionan. No hay que tener
excesiva prisa (es decir, no comenzar antes de que el niño esté
maduro) ni tampoco ser muy insistente o severo (lo que puede hacer
que el niño sencillamente se niegue).
C. Green enumera algunos métodos:
1- El método “olímpico”.
Lo denomina así porque los padres tendrían que batir casi un “record
olímpico” para llegar a tiempo a sentar a su hijo en el orinal una vez
que notan alguna señal de que inicia la evacuación. Es decir, habría
que aprovechar que el niño inicia la defecación para intentar que la
haga o la acabe de hacer en el orinal
2- El método de la “gallina clueca”.
Consiste en poner al niño en el orinal una vez que se ha hecho caca
encima, después de depositar ésta en el orinal. Se trataría de que
asociara el movimiento del intestino con el orinal.
3- El método de “Job”.
Para dicho autor el método más adecuado, denominado así
probablemente por la paciencia que precisa.
Se trata de sentar al niño en el orinal unos 5 minutos varias veces al
día (por ejemplo, después de cada comida), y esperar que alguna de
esas veces coincida con la evacuación.
Este método para funcionar necesita convertir en divertido el
sentarse en el orinal, para lo que se recomienda no forzar, sino
alentar a sentarse al niño contándole algún cuento, etc.
También se recomienda animar al niño con que algún familiar se va a
poner muy contento si hace cacas dentro, etc.
Y el requisito más importante del método: montar una fiesta de
alegría, besos, llamadas al cónyuge, etc., las primeras veces que
tenga éxito, de modo que la asociación movimiento intestinal/orinal
se afiance.
Este último método se puede combinar con el “olímpico”, es decir,
cuando estamos poniendo al niño varias veces al día en el orinal una
de dichas veces será cuando observemos alguna señal de que el niño
inicia las ganas de defecar
CUANDO ENSEÑAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES
DIURNO
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CÓMO ENSEÑAR AL NIÑO A USAR EL VÁTER

¿Cuando enseñar a un niño el uso del váter?. Se puede intentar a partir de los 18 meses, aunque quizás la mejor edad sea a partir de los 2 años. Pero en cualquier caso existe un prerrequisito: antes de empezar a enseñar a hacer caca en el lugar adecuado, el niño debe ser capaz de sentarse sólo en el orinal. ¿Cómo enseñarle? Hay muchos métodos y casi todos funcionan. No hay que tener excesiva prisa (es decir, no comenzar antes de que el niño esté maduro) ni tampoco ser muy insistente o severo (lo que puede hacer que el niño sencillamente se niegue). C. Green enumera algunos métodos: 1- El método “olímpico”. Lo denomina así porque los padres tendrían que batir casi un “record olímpico” para llegar a tiempo a sentar a su hijo en el orinal una vez que notan alguna señal de que inicia la evacuación. Es decir, habría que aprovechar que el niño inicia la defecación para intentar que la haga o la acabe de hacer en el orinal 2- El método de la “gallina clueca”. Consiste en poner al niño en el orinal una vez que se ha hecho caca encima, después de depositar ésta en el orinal. Se trataría de que asociara el movimiento del intestino con el orinal. 3- El método de “Job”. Para dicho autor el método más adecuado, denominado así probablemente por la paciencia que precisa. Se trata de sentar al niño en el orinal unos 5 minutos varias veces al día (por ejemplo, después de cada comida), y esperar que alguna de esas veces coincida con la evacuación. Este método para funcionar necesita convertir en divertido el sentarse en el orinal, para lo que se recomienda no forzar, sino alentar a sentarse al niño contándole algún cuento, etc. También se recomienda animar al niño con que algún familiar se va a poner muy contento si hace cacas dentro, etc. Y el requisito más importante del método: montar una fiesta de alegría, besos, llamadas al cónyuge, etc., las primeras veces que tenga éxito, de modo que la asociación movimiento intestinal/orinal se afiance. Este último método se puede combinar con el “olímpico”, es decir, cuando estamos poniendo al niño varias veces al día en el orinal una de dichas veces será cuando observemos alguna señal de que el niño inicia las ganas de defecar

CUANDO ENSEÑAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES

DIURNO

El aprendizaje del control de esfínteres (pis y caca) durante el día depende de cada niño, de su nivel de madurez. El comienzo de la enseñanza del control de esfínteres se puede iniciar alrededor de los 18 meses, como norma general, pero antes debemos asegurarnos que el niño está maduro para ello. ¿Cómo saber si el niño tiene suficiente nivel de madurez? ¿Qué prerrequisitos deben darse antes de que se pueda aprender dicho control? Vamos a detallarlos:

  • El niño debe saber algunas palabras relacionadas con el uso del váter, como por ejemplo, pis, caca, orinal, etc. (aunque las diga a su manera), y debe diferenciarlas y entender lo que significan.
  • También debe conocer las partes y funciones del cuerpo relacionadas con el pis y la caca, por donde salen, etc. Aprovechar la hora del baño para que el niño las aprenda. El niño debe ver a sus padres, especialmente al de su mismo sexo, como utiliza el váter.
  • Debe ser capaz de sentarse en la taza y/o en el orinal, y no debe tener miedo al agujero del váter ni al ruido de la cisterna, etc.
  • Debe distinguir entre estar mojado y estar seco. Cuando el niño se da cuenta de que se ha mojado puede asociarlo con las sensaciones de hacer pis, y de ese modo puede llegar a anticipar las ganas de orinar. Para ayudarle a diferenciar seco/mojado podemos preguntarle a menudo si va mojado, tocándole el pañal y haciendo que lo compruebe por sí mismo.
  • Debe diferenciar también entre ir limpio e ir sucio. Cuando observemos que el niño se va a un rincón o hace gestos de estar haciendo caca en el pañal, hay que decirle lo que está ocurriendo. También preguntarle si va limpio o sucio, que el lo compruebe, etc.
  • El niño debe saber ir al cuarto de baño por sí mismo.
  • También debe ser capaz de bajarse los pantalones y braguitas, y luego de subírselas
  • Debe dar señales de cierta madurez y control de la vejiga y del intestino. Por ejemplo, el niño ya no se hace caca más de una vez al día, o permanece varias horas seco, o se despierta con frecuencia seco de la siesta. Todos estos aspectos debe estar presentes para iniciar la enseñanza del control de esfínteres durante el día. Si alguno/s no los tuviera adquiridos, es preferible centrarnos en que los aprenda antes de comenzar el entrenamiento. Dado que se trata de habilidades que todos los niños acaban consiguiendo no hay por qué precipitarse, es preferible que este proceso resulte una experiencia agradable para nuestro hijo.

-Tener paciencia. No todos los niños evolucionan igual. -Y cuando crean que ya es suficientemente mayor y carece todavía de control, deberían consultarlo con el pediatra. ¿Qué actitud deben mantener los padres durante el periodo de aprendizaje? -Sentar al niño 10 minutos en el orinal de manera regular, siempre a la misma hora. La mejor hora sería después de desayunar. Pero si el niño hiciera cacas regularmente a otra hora, también habría que ponerlo a esa hora. -Mostrarse pacientes y sin perder la calma, ya que este control es difícil y no se adquiere “de la noche a la mañana”. -Cuidar que el momento sea agradable: un orinal cómodo (lo mejor sería una silla infantil a las que se acopla el orinal) o un adaptador de la taza del vater, quedarse con el niño mirando un cuento, etc. -Reforzar con abrazos, alegría, etc., el hecho de que haga cacas en el lugar adecuado.