






Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
PENSAMIENTOS AUTOMÁTICOS DEFINICIONES
Tipo: Apuntes
Subido el 06/02/2019
1 documento
1 / 10
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







PENSAMIENTOS AUTOMATICOS. Los pensamientos automáticos son nuestra charla interna o auto diálogo interno con nosotros mismos, a nivel mental, expresados como pensamientos o imágenes y que se relacionan con estados emocionales intensos (como la ansiedad, la depresión, la ira o la euforia). A menudo forman “versiones” subjetivas de las cosas que nos ocurren que suelen ser bastantes erróneas, en el sentido de dar una falsa imagen o interpretación de las cosas y los hechos, por lo que se le dice que están basados en “distorsiones cognitivas”. Estos pensamientos se diferencian de la forma de reflexionar y analizar los problemas que tenemos las personas en estados anímicos de mayor calma o sosiego, nuestros “pensamientos racionales”, que intentan de adaptarse a los problemas y analizarlos para intentar resolverlos.
Habitualmente, a lo largo del día, juzgamos, discriminamos, etiquetamos, interpretamos y valoramos situaciones, personas o hechos. Esto forma parte de un “diálogo interno” que fluye intensamente y experimenta cada uno de nosotros. A veces, tomamos conciencia de ello y otras veces no. Este auto-diálogo es de características diferentes a cualquier charla que podríamos tener con otra persona, puesto que no hay filtros ni censura. Pongamos un ejemplo: una persona no consigue un puesto laboral importante y les dice a los demás: “…es una pena, pero seguiré buscando algo acorde a mis capacidades, por algo las cosas no suceden…” aunque internamente piense “soy un fracasado, no sirvo para nada, nunca más aparecerá una posibilidad laboral tan buena…”
Aaron Beck, creador de la Terapia Cognitivo Conductual, denominó estos fenómenos, como “Pensamientos Automáticos”.
Los pensamientos automáticos surgen, básicamente, de las creencias.
Creencia es lo que se piensa sobre algo. Generalmente forman parte de los rasgos de la personalidad , y habitualmente no se reconoce su presencia.
Estas creencias son ideas valoradas por la persona como verdades absolutas, y en base a ellas se planea qué hacer o dejar de hacer. Pocas veces son analizadas para confirmar, no sólo si son ciertas, sino también si resultan de utilidad en ese momento y para esa situación. Entonces, si la duda no aparece y este análisis no se realiza, sigue vigente el pensamiento automático negativo, y sin darse cuenta, cualquier persona puede desperdiciar y/o bloquear otras capacidades.
Las creencias más firmes son interpretaciones tan arraigadas y profundas que las personas frecuentemente no las expresan ni aún a sí mismas, no tienen clara conciencia de ellas. Están desarrolladas desde la infancia, y consisten en definiciones, evaluaciones o interpretaciones de sí mismos, de los demás y del mundo.
Muy al contrario que los “pensamientos racionales”, los pensamientos automáticos se caracterizan por:
A -Son charla interna referida a temas muy concretos: Una persona que teme ser rechazada por otros se dice a sí misma: “La gente me mira y me ve estúpido”. Otra persona con temor a la contaminación de los gérmenes se repetía: “Tengo que tirar esta conserva, seguro que está contaminado. Una tercera persona mientras estaba con su pareja se decía: “Seguro que nuestro noviazgo termina mal”.
B- Aparecen como mensajes recortados en forma de “palabras claves”: Un hombre estaba ansioso y pendiente de que en cualquier momento su corazón pudiera acelerarse y producir un infarto se imaginó tendido en el suelo desmayado y solo, y fugazmente se le paso por su mente el pensamiento “Me va a dar...”. Un estudiante deprimido recordaba vivamente el día en que suspendió varias asignaturas y se le pasaba por su cabeza rápidamente pensamientos como: “Todo me sale mal…, fracasado...” Una oficinista recordaba con indignación e ira la llamada de atención de su jefe y se decía mentalmente: “No debió decirme eso… imbécil…! me las pagaras!”.
C-Los pensamientos automáticos son involuntarios: Entran de manera automática en la mente. No son pensamientos reflexivos ni productos del
Nombre de la alumna:
Heredia Cota Jetzabel 1114939
Nombre del docente:
Norma Alicia Jiménez Murakami
Asignatura:
Desarrollo del Pensamiento Critico
Tarea:
Pensamientos Automáticos
Lugar y Fecha:
confirmen. Como aparecen de forma natural, los pensamientos automáticos encajan en nuestro sentido de la identidad , incluso cuando son negativos, y puede ser complicado distanciarse de ellos. El psiquiatra Aaron T. Beck, conocido por desarrollar el modelo teórico y terapéutico más influyente en el marco de la terapia cognitiva, planteó que los pensamientos automáticos negativos son la causa inmediata de los síntomas de la depresión , puesto que hacen que aparezcan emociones displacenteras e interfieren con la conducta. Posteriormente se ha aplicado este concepto también a otros trastornos, particularmente los que se relacionan con la ansiedad, como el trastorno obsesivo-compulsivo, la fobia social y el trastorno de ansiedad generalizada. Características de los pensamientos automáticos negativos Los pensamientos automáticos negativos comparten una serie de rasgos que la diferencia de otros contenidos mentales. Las características que describiremos a continuación hacen referencia especialmente a los análisis realizados en torno a la depresión.
1. Involuntariedad
Como su nombre indica, los pensamientos automáticos no dependen de la mente consciente, sino que aparecen sin que lo deseemos. Son una consecuencia automática de las situaciones que encontramos en el día a día y no es posible controlarlos antes de que aparezcan, aunque sí podemos manejarlos una vez han surgido.
2. Pesimismo
Los pensamientos automáticos negativos frecuentemente contienen mensajes pesimistas, particularmente referidos a nosotros mismos y a nuestras capacidades o valía personales. Por ejemplo, pensamientos similares a “Aunque estudié suspenderé porque soy tonta” son habituales en muchas personas.
3. Contra productividad El pesimismo conlleva profecías de auto cumplimiento: puesto que los pensamientos automáticos negativos nos hacen dudar sobre nosotros mismos, si los tomamos como válidos interfieren en la consecución de nuestras
metas. En el ejemplo anterior, puede que la persona apruebe si estudia, pero el pensamiento negativo dificultará que lo haga.
4. Plausibilidad
El hecho de que los pensamientos automáticos negativos tengan normalmente un carácter plausible facilita que nos identifiquemos con ellos. Además, hacer caso a estos pensamientos lleva a que se vuelvan más realistas; si creemos que somos socialmente ineptos es más probable que la ansiedad nos lleve a cometer errores en la interacción social.
5. Distorsión A pesar de que resultan creíbles, los pensamientos automáticos negativos se derivan de interpretaciones distorsionadas de la realidad. Se basan en verdades parciales, pero obvian hechos que los contradicen y que son igualmente ciertos. Esta característica se relaciona con las distorsiones cognitivas que describió también Beck.
¿Cómo manejar los pensamientos automáticos?
A continuación, describiremos un procedimiento efectivo para aprender a identificar y manejar los pensamientos automáticos negativos. Estos pasos se basan en tres técnicas desarrolladas por Beck: el registro de pensamientos automáticos, la técnica de las cuatro preguntas y las pruebas de realidad.
1. Anotar la situación, la emoción y el pensamiento Al principio, los pensamientos automáticos negativos pueden ser difíciles de detectar y de elaborar, de modo que conviene empezar por una técnica sencilla. Al sentir una emoción desagradable , como tristeza o nervios, ésta se utilizará como señal para anotar qué pensamientos o imágenes surgen. Es recomendable apuntar también en qué situación se producen. 2. Identificar pensamientos recurrentes Este tipo de pensamientos tienden a ser bastante idiosincráticos, por lo que es muy habitual que en cada persona se repitan mensajes determinados. Al registrar los pensamientos automáticos es importante prestar atención a cuáles aparecen con especial frecuencia ; así podríamos detectar una tendencia al catastrofismo o al perfeccionismo, por ejemplo. 3. Evaluar el grado de realismo