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Ejercicios de Comprensión Lectora para Secundaria: Mejora tu Análisis Textual, Esquemas y mapas conceptuales de Tecnologías de la Información y la Comunicación

Serie de ejercicios de comprensión lectora para estudiantes de secundaria. Incluye preguntas sobre textos literarios, actividades de vocabulario y gramática. El objetivo es mejorar la comprensión y análisis de textos, enriqueciendo vocabulario y habilidades lingüísticas. Los ejercicios abarcan la identificación de personajes y eventos hasta el análisis de temas y mensajes implícitos, proporcionando una base para la lectura crítica y el análisis literario. También incluye actividades para mejorar la precisión y el uso del diccionario, fomentando una comprensión más profunda del lenguaje y la literatura. Se exploran conceptos como sinónimos, rimas y expresiones idiomáticas, enriqueciendo el conocimiento lingüístico y la capacidad de expresión de los estudiantes. Este enfoque integral busca fortalecer las habilidades de lectura y escritura, preparándolos para textos complejos y desarrollando un aprecio por la literatura.

Tipo: Esquemas y mapas conceptuales

2024/2025

Subido el 17/05/2025

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COMPRENSIÓN
LECTORA
1ro Secundaria
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¡Descarga Ejercicios de Comprensión Lectora para Secundaria: Mejora tu Análisis Textual y más Esquemas y mapas conceptuales en PDF de Tecnologías de la Información y la Comunicación solo en Docsity!

COMPRENSIÓN LECTORA

1ro Secundaria

388 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 1 Papá juega con nosotros Una tarde invité a mis compañeros a venir a casa para jugar a los cowboys. Estábamos en el jardín y mamá nos había dicho que nos llamaría para merendar.

- Bueno dije yo , vamos a ver: yo soy el bueno y tengo un caballo blanco, y vosotros sois los bandi- dos, pero al final gano yo. Los otros no estaban de acuerdo, lo cual es un rollo; cuando uno juega solo, no se divierte; y cuando no se está solo, los demás arman un montón de discu- siones. - ¿Por qué no voy a ser yo el bueno? dijo Eudes ; y, además, ¿por qué no voy a tener un caballo blanco también yo? - ¿Y quién será el prisionero? pregunté yo. - Bueno, será Godofredo dijo Eudes . Vamos a atarlo al árbol con la cuerda de tender la ropa. - ¡Eso no está bien! dijo Godofredo . ¿Por qué yo? No quiero ser el prisionero; ¡soy el mejor vestido de todos! - ¿A qué viene eso? dijo Eudes . ¡Yo no me niego a jugar, aunque tengo un caballo blanco! - ¡Quien tiene el caballo blanco soy yo! dije. Eudes se enfadó y dijo que el caballo blanco era de él y que si no me gustaba me daría un puñetazo en la nariz. - ¡Prueba! le dije. Y lo consiguió. Rufo silbaba a todo silbar y decía: - Síii, soy el sheriff, síii, y os detengo a todos. Y Alcestes le dio un hachazo en el quepis, diciendo que lo hacía prisionero. Y Rufo se enfadó porque su silbato había caído en la hierba. Y yo lloraba y le de- cía a Eudes que estaba en mi casa y que no quería volver a verlo. Todos gritaban; era estupendo. Nos lo pasábamos fenómeno. Y después papá salió de casa. No tenía pinta de es- tar muy satisfecho. - ¡Eh, chicos! ¿Qué es todo este barullo? ¿Es que no sabéis divertiros tranquilamente? - La culpa es de Godofredo, señor; no quiere ser el prisionero dijo Eudes. - Vamos, niños, voy a enseñaros cómo hay que jugar - dijo papá . ¡Yo seré el prisionero! ¡Estábamos realmente encantados! ¡Es estupendo mi papá! Atamos a papá al árbol con la cuerda de la ropa y en cuanto acabamos, vimos al señor Blédurt saltar el seto del jardín. El señor Blédurt es nuestro vecino y le encanta tomarle el pelo a papá. - Yo también quiero jugar. ¡Seré una piel roja! - ¡Sal de aquí, Blédurt, nadie te ha llamado! El señor Blédurt era formidable; se puso delante de papá con los brazos cruzados y dijo: - ¡Que el rostro pálido contenga su lengua! Papá hacía esfuerzos graciosísimos para soltarse del árbol y el señor Blédurt se puso a bailar alrededor del árbol lanzando gritos. Nos habría gustado que- darnos para ver a papá y al señor Blédurt divertirse y hacer el payaso; pero no pudimos, porque mamá nos llamó a merendar, y después fuimos a mi cuarto a jugar con el tren eléctrico. Lo que yo no sabía es que a papá le gustase tanto jugar a los cowboys. Cuando bajamos, ya por la noche, el señor Blédurt se había marchado hacía un buen rato, pero papá seguía atado al árbol, gritando y haciendo muecas. ¡Es formidable saber divertirse así, uno solo! RENÉ GOSCINNY El pequeño Nicolás (Adaptación)

390 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 2 Un cuento del mar Érase una vez un niño que tuvo la suerte de conse- guir un barco para él solo. Era un velero enorme; pe- ro el niño era experto en cosas de vela y lo podía manejar sin ayuda. Durante algunos años, navegó de isla en isla. Pero un día el tiempo empezó a empeorar. El cielo se lle- nó de nubes y el viento comenzó a soplar con tanta fuerza que las velas quedaron hechos jirones. Él ni- ño se dio cuenta enseguida de que aquella tormenta estaba dirigida contra él por algún enemigo que sa- bía magia negra; por eso bajó al camarote, cerró la puerta y esperó a ver qué pasaba.

- ¡Ja, ja! ¡No pienses que estás solo! dijo una voz perversa y cruel a sus espaldas. El niño se volvió asustado y vio a un loro en la libre- ría del camarote. - ¡Oh, Dios mío! dijo el niño . ¡Qué susto me has da- do! Pensé que eras la bruja que ha causado la tor- menta. El loro ladeó la cabeza y se rascó la oreja con la pata, lanzando de nuevo una larga y perversa carcajada. Entonces, para sorpresa suya, el niño vio que el loro comenzaba a transformarse. Sus alas se convirtie- ron en brazos largos y escuálidos; su pico, en una gran nariz aguileña; y sus brillantes plumos, en ha- rapos chillones y andrajosos. Cuando el niño vio que se trataba de una bruja, co- menzó a avanzar poco a poco hacia la estufa del ca- marote, donde guardaba su badila 1 mágica. Pero la bruja le dijo: - Sé lo que estás buscando. ¡Tu badila mágica! ¡Ja, ja! La he puesto en un lugar seguro, donde tú no la encontrarás, jovencito. - Eso es lo que tú te crees dijo una voz enérgica desde las escaleras del camarote. Y para sorpre- sa de ambos, la badila apareció y arremetió contra la bruja. - ¡Bien! decía el niño complacido . ¡Dale duro! ¡Échala fuera! a salvo. Pero no contaba con que la badila mágica había realizado un cambio maravilloso: había trans- formado el mar en dragones, que, tan pronto como vieron a la bruja, abrieron sus blancas y espumean- tes mandíbulas y se la tragaron. Luego, los dragones comenzaron a alejarse en diferentes direcciones y el barco fue descendiendo, hasta que quedó sobre el arenoso fondo de lo que había sido el mar. El niño estaba muy emocionado al ver las maravillas del fondo del mar. Entre ellas, vio los restos de un viejo galeón español cubierto de algas y percebes. Enseguida descendió por un costado de su barco y corrió por la arena a explorar el buque naufragado. Estaba lleno de cofres de oro y alhajas. El niño cogió algunos cofres y los almacenó en la bo- dega de su velero. Pero una vez hecho esto, comen- zó a preocuparse. ¿Cómo saldría de allí? ¿Cómo iba a navegar si no había mar por donde hacerlo? Volvió al galeón y continuó explorando; entonces en- contró un extraño martillo con una inscripción mágica: Cuando las aguas desaparezcan, da tres mar- tillazos en el fondo. El niño cogió el martillo y golpeó la roca. De repente, el agua comenzó a brotar del suelo a borbollones, como si todas las tuberías de la Tierra hubieran es- tallado. No había tiempo que perder, así que corrió hacia su barco, y antes de que el agua le llegara has- ta la barbilla, consiguió subir a bordo. Mientras tanto, el agua rugía, se arremolinaba y su- bía más y más deprisa. Al poco rato, el niño notó que su barco comenzaba a bambolearse, se elevaba y quedaba flotando. Cuando el barco estuvo flotando de nuevo, el niño colocó las velas de repuesto y puso rumbo hacia las playas de su tierra natal; allí desembarcó finalmente con todas las alhajas y el oro que había sacado del galeón español. RICHARD HUGHES El perro prodigio (Adaptación) La pequeña y simpática badila persiguió a la bruja hasta cubierta. Una vez allí, la bruja saltó al mar por la borda, pensando en que flotaría y podría ponerse (^1) badila: paleta de metal para recoger brasas y ceniza de chimeneas o braseros.

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 391

1. Contesta. - ¿Quién salvó al niño? 2 COMPRENDO LO QUE LEO - ¿Por qué a la bruja no le importó saltar por la borda? - ¿Dónde guardaba el niño su badila mágica? - ¿Cuándo flotó de nuevo el barco del niño? 2. Marca en cada caso la respuesta correcta. - ¿Cómo es la lectura «Un cuento del mar»? Realista. Científica. Fantástica. - ¿Por qué motivo el niño consiguió salir bien librado de sus aventuras? Porque recibió buenos consejos. Porque era rico. Porque intervinieron hechos mágicos. 3. Imagina lo que el niño escribiría en su diario de navegación el día en que encontró a la bruja. Ponle fecha y redáctalo en primera persona. Puedes empezar así CAMPOS SEMÁNTICOS 24 de septiembre de 1990 El mar ha amanecido hoy en calma, pero a las doce del mediodía he notado 4. El barco que descubrió el niño era un galeón. GALEÓN **Escribe el nombre de diez tipos de embarcaciones que conozcas. FAMILIA DE PALABRAS

  1. Completa.** cubrir - encubrir descubrir recubrir cobertizo - cubierta cobertura cobertor - La badila persiguió a la bruja hasta. - El niño maravillas en el fondo del mar. - Con su barco, los navegantes grandes distancias. - Se hizo cómplice cuando al autor del delito. - Una delgada capa de hielo la antena de televisión. - El coche está aparcado bajo el del jardín. - Cuando haga frío, pondremos un nuevo en la cama. - Nadie dará a un negocio tan arriesgado. COMPRENSIÓN LECTORA

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 393

- prender coser contagiar golpear **3 COMPRENDO LO QUE LEO

  1. Completa con el nombre del personaje correspondiente.** - salió malhumorado de su dormitorio. - era el vecino de Benni. - ordenó a los topos salir de las madrigueras. - se echó a llorar después del alud. **2. Inventa una cronología en la que se enumeren los hechos que precedieron al alud. Puedes empezar así
  2. Escribe V (verdadero) o F (falso).** 8.30 F El topo Benni se despierta. 8.35 F^ Benni saluda a Jeppe. 8.45 F Olaf se mostró pesimista. Los topos eran poco comunicativos. Tillo se mostró intrépido. Olaf era el topo más inteligente. Benni se mostró optimista. Los topos eran buenos vecinos. 4. ¿Qué reacción ante la desgracia te parece mejor, la de Tillo o la de Olaf? Explica tu opinión por escrito. PALABRAS DERIVADAS 5. En ocasiones, el sufijo - era indica lugar. Completa utilizando palabras derivadas en - era****. - El lugar donde viven los topos es la topera. - El lugar donde viven los osos es la. - El lugar donde se encierra a los leones es la. - El lugar donde viven los perros es la. - El lugar donde viven los ratones es la. **USO DEL DICCIONARIO
  3. Consulta tu diccionario y marca los árboles que son** coníferas****. PINO NARANJO CIPRÉS ■ Escribe una oración con cada nombre de árbol que pertenece a la familia de las coníferas. **PRECISIÓN
  4. Sustituye el verbo** pegar por otro que sea más preciso. - Un delincuente pegó fuego al bosque. Le han pegado un resfriado al niño. - La piedra pegó en el cristal y lo rompió. ¿Me pegas este botón? COMPRENSIÓN LECTORA

394 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 4 Un negocio ruinoso No hace mucho tiempo, vivía en Tánger un humilde zapatero remendón que tenía un canario. Un día, mien- tras estaba remendando zapatos, un viejo peregrino oyó el canto del pájaro y quedó fascinado. Se quedó más de una hora mirándolo fijamente, con los ojos y la boca muy abiertos, y luego empezó a suplicar al zapatero que se lo vendiese, cosa que este no está- ba dispuesto a hacer porque tenía cariño al pájaro. Pero el peregrino insistió tanto que, al final, el zapa- tero aceptó vendérselo por veinte monedas. El peregrino era pobre, y veinte monedas era un pre- cio muy elevado para un canario; pero, aun así, reu- nió el dinero, compró el pájaro y se marchó. Pasaron tres días, y el peregrino volvió con el ca- nario.

- Devuélveme mis monedas y toma tu pájaro. El zapatero se enfadó mucho al oír aquello. - Yo no quería vendértelo. Fuiste tú quien insistió en comprarlo. Y ahora vienes a molestarme otra vez. ¿Qué derecho tienes a hacer eso? - El pájaro no canta le respondió el peregrino . Desde que me lo llevé a casa, se ha quedado posa- do en su jaula y no le he oído cantar ni una sola vez. - Me es igual dijo el zapatero . En el trato que hici- mos no pusimos como condición que el pájaro can- tase. Y te repito que yo no quería vendértelo. Así que… lárgate. Entonces el peregrino empezó a dar voces, y se for- mó un corro de espectadores que querían saber cuál era el problema. Los dos interesados contaron su historia y en parte porque el peregrino era mayor y parecía muy furioso, y en parte porque los buenos musulmanes tienen debilidad por los hombres san- tos, todos se pusieron en contra del zapatero. - ¿No te da vergüenza? le dijeron . Devuélvele a es- te pobre hombre sus veinte monedas y quédate con tu pájaro. Y así lo hizo: le dio al peregrino sus veinte monedas, con la esperanza de que lo dejara tranquilo. - Un momento dijo el peregrino . Le he dado de co- mer a este pájaro inútil durante tres días. Es justo, pues, que me pagues las semillas que se ha comido. Al oír esto, el zapatero se puso más que furioso. Ha- bía deshecho el trato por pura amabilidad y ahora el viejo quería que le pagase el importe de las semillas. Eso, dijo, no lo haría jamás, aunque le cortasen la cabeza o lo arrastrasen desnudo por las calles de Tánger. Pero el viejo peregrino se puso todavía más furioso, llamó a la guardia e hizo llevar al zapatero a rastras ante el Pachá. - Este no es caso para que lo juzgue yo dijo el Pa- chá tras haberle escuchado , sino el Juez Supremo de todos los casos de Pacotilla. Así pues, la guardia se hizo cargo de los dos litigan- tes y los condujo hasta la casa del juez. El juez los escuchó con mucha atención, y no le quedó ninguna duda de que hablaban completa- mente en serio. Luego dictó sentencia. - Es evidente que el peregrino está en su derecho le dijo al zapatero , así que debes liquidar la deuda que tienes con él por los tres días que ha dado de comer a tu canario. Pero hay algo en tu contra aña- dió al tiempo que se volvía hacia el triunfante pere- grino . Durante tres días este zapatero se ha queda- do sin el canto de su pájaro, y debes resarcirle. Por tanto, te condeno a pasar tres días dentro de una jaula en el taller del zapatero y a cantar para él tan bien como lo hace su pájaro. Entonces llamó a sus guardias, como si tuviera que decirles algo importante, dejando al peregrino sin vi- gilancia. Y no hace falta decir que, cuando miraron, el peregrino había desaparecido; y ya nunca volvió a molestar a nadie en Tánger. RICHARD HUGHES En el regazo del Atlas (Adaptación)

396 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 5 Hambre y guerra He bajado al jardín en esta plomiza mañana. Un vie- jo jardinero cava lo que hasta ahora fue pradera ver- de, para sembrar habas. Sentada al borde del están- que, me dejo calentar por este dulce sol de invierno y aspiro la frescura de la tierra removida. El constante tiroteo del frente y el bombardeo de la ciudad se han hecho tan habituales que apenas se les da importancia. Solo la llegada de los aeroplanos inquieta aún.

- ¡Hermoso día, señorita! - Hermoso, es verdad. - Ya se huele la primavera… ¡Si no tuviera uno tantas desgracias encima…! Pregunto por Juan, el jardinero que venía en los pri- meros tiempos. - Lo movilizaron… y me creo que lo han hecho sargento… ¡Era un chico muy majo…! Ojalá tenga suerte… El viejo suspira y vuelve a cavar. ¡Qué perfume a paz sale de la tierra…! Guadalupe viene a advertirme que se va a la tienda, porque es día de racionamiento. Lleva la cartilla y la bolsa de hule con botellas… no sea que den aceite, o vi- no, o vinagre. El otro día, por no llevar botellas, nos quedamos sin los cien gramos de aceite que nos co- respondían. Observo al viejo y le veo limpiarse con el revés de la mano… Está llorando. Por decirle algo, comento: - Yo creía que Juan era hijo suyo. El pobre hombre estalla en sollozos que no puede reprimir y se limpia con un gran pañuelo que saca de entre la faja. - No…, no, señorita… Cuatro hijos tenía, como cua- tro pinos, y ya no sé si me queda alguno… ¡Maldita revolución! Con largos intervalos de silencios, de limpieza con el pañuelo y de golpes de azada, voy sabiendo que el infeliz ha perdido sus tres hijos mayores en la to- ma de Talavera… Del pequeño no sabe nada. - Era una criatura, señorita… Entoavía pegao a la madre, que, aunque tenía dieciséis años, no repre- sentaba catorce. Pero venía la noche del siete de noviembre y se le llevan al frente… Dende entonces no hemos vuelto a saber de él… Me dice que su mujer está ya muy vieja, que se está quedando ciega de llorar, y que la está engañando diciéndole que ha sabido del pequeño… - ¡Ya es lo único que le queda, señorita! Vuelve Guadalupe toda desconsolada. Antes de en- trar, me muestra por la reja una escoba y estropajos. - Hoy no tenían más que esto para darme… - Pero ¿cómo? ¿No le han dado arroz o lentejas? No, no le han dado más que esto. Ya tenemos cinco escobas nuevas… Pero ¿qué vamos a comer? Aún conseguimos algo de leche y un poco de pan. El jar- dinero vuelve a cavar. Se oye lejano el tiroteo del frente, y algunas abejas se atreven a volar sobre las maravillas en flor. El cielo es azul claro y el campo aterido de la noche se deja esponjar por el suave ca- lorcito del sol… - ¡Ni casi paece que pasara ná! dice el jardinero . ¡Y mire usté si pasa…! ¡Y cualquiera sabe quién tié la razón…! ELENA FORTÚN Celia en la revolución (Adaptación)

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 397

- roto aplanado estremecido aterido 1. Contesta. 5 COMPRENDO LO QUE LEO - ¿Quién iba a la tienda a buscar alimentos? - ¿Cuántos hijos había perdido el jardinero en la guerra? - ¿En qué época del año está ambientada la lectura? 2. Marca en cada caso la respuesta correcta. - ¿Qué elementos de la lectura contrastan entre sí? La alegría de la protagonista y la tristeza del jardinero. La paz de la naturaleza y la guerra de los hombres. El miedo de Guadalupe y la valentía del jardinero. - ¿Por qué engañaba el jardinero a su esposa? Por maldad. Por compasión. Por sacar provecho. 3. Imagina lo que escribiría el hijo del jardinero a sus padres desde el frente. Puedes empezar así CORRECCIÓN Queridos padres: Hace meses que no he podido escribiros porque… 4. La autora escribe muchas palabras tal como las pronuncia el jardinero. Copia las expresiones incorrectas y escribe junto a ellas la forma correcta. Ejemplo (^) Entoavía pegao a la madre. F (^) Todavía apegado a la madre. **POLISEMIA

  1. Lee.** ■ Escribe el número del significado que tiene el verbo representar en cada oración. Aunque tenía dieciséis años, mi hijo no representaba más que catorce. Esta compañía representará mañana una tragedia de Shakespeare. Este premio representa mucho para mí. Los damnificados querían que yo los representara en el juicio. El Guernica de Picasso es un cuadro que representa los horrores de la guerra. **PRECISIÓN
  2. Completa.** - Se quedó de frío. Se quedó de miedo. - Se quedó de calor. Se quedó de cansancio. representar. Verbo. 1. Ejecutar en público una obra de teatro. 2. Actuar en nombre de otra per- sona o entidad. 3. Aparentar una persona de- terminada edad. 4. Simbolizar una cosa, una idea o un suceso. 5. Tener algo un gran valor para una persona. COMPRENSIÓN LECTORA

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 399

lucir. Verbo. 1. Emitir luz alguna cosa. Esta lámpara ya no luce. 2. Tener una cosa as- pecto de ser importante o valiosa. Este cua- dro luce mucho en esa pared. 3. Exhibir alguna cosa. Los invitados lucían joyas ca- rísimas.

1. Contesta. 6 COMPRENDO LO QUE LEO - ¿Qué le regaló el abuelo a Michi? ¿Por qué Michi sintió remordimientos? - ¿Cuándo se despertó el abuelo? ¿Dónde estaba la lupa? 2. Marca la respuesta correcta. - ¿Qué crees que pudo aprender Michi el día de su cumpleaños? Que la vida es siempre alegre. Que la vida es siempre dolorosa. Que la vida ofrece a un tiempo alegría y dolor. - ¿Cómo se comportaba Michi ante la enfermedad de su abuelo? Con miedo. Con naturalidad. Con sorpresa. 3. ¿Crees que Michi hizo bien en preguntar al médico lo que nadie se decidía a preguntar? **Razona por escrito tu respuesta.

  1. Escribe una breve redacción contando alguna experiencia personal relacionada con los médicos** **o la medicina. POLISEMIA
  2. Lee los distintos significados del verbo** lucir. ■ Escribe oraciones en las que el verbo lucir tenga significados distintos. Ejemplo (^) Hoy es mi cumpleaños y luce el sol. **USO DEL DICCIONARIO
  3. Busca en tu diccionario el significado de la palabra** comisura y marca con una flecha la comisura del labio. ■ Escribe dos oraciones con la palabra comisura. **FORMACIÓN DE PALABRAS
  4. Forma verbos a partir de los siguientes sustantivos:** - (^) puño F (^) empuñar • baldosa F (^) botella F - (^) papel F - paquete F - (^) pasta F - borrón F - (^) bolsa F - bruja F ■ Escribe oraciones en las que aparezca cada uno de los verbos que has formado. COMPRENSIÓN LECTORA

400 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 7 La fundación de Roma Cuenta una leyenda romana que, en tiempos remo- tos, vivieron dos hermanos gemelos, llamados Ró- mulo y Remo. Nada más nacer, los dos hermanos fueron depositados en una cesta y abandonados en las aguas del río Tíber. Pero aquel día, se desenca- denó una gran tormenta y el río Tíber se desbordó. La canasta fue arrastrada por las aguas hasta que- dar detenida al pie de una higuera. Atraída por los llantos de los dos hermanos, una lo- ba descubrió la canasta. La loba se compadeció y alimentó a los niños, amamantándolos como si fue- ran sus propios cachorros. Finalmente, un pastor que cuidaba de sus ovejas encontró a los dos her- manos, los recogió, los llevó a su casa y los crió jun- to a sus hijos. Cuando los dos hermanos fueron mayores, Remo fue apresado por los soldados del rey. El pastor llamó entonces a Rómulo y le hizo una gran revela- ción:

- Rómulo le dijo , has de saber que yo no soy tu padre. Tú y tu hermano sois nietos de Numitor, el verdadero rey de estas tierras. El hombre que ocupa el trono es un usurpador que destronó a vuestro abuelo, mató a vuestra madre y ordenó que os arroja- ran a las aguas del Tíber para que murieseis ahoga- dos; pero los dioses quisieron salvaros la vida y una loba os recogió y os amamantó. Ahora, este mismo tirano ha encarcelado a tu hermano y piensa matar- lo. ¡Acude pronto y libéralo! Rómulo organizó un ejército de jóvenes pastores y se encaminó hacia el palacio del usurpador. Tras una cruel batalla, consiguió derrotar al tirano y liberar a Remo. A continuación, los dos hermanos buscaron a su abuelo Numitor y lo restituyeron en el trono per- dido. En agradecimiento, Numitor dijo a sus nietos: - Tomad el territorio que más os guste y disponed de él como si fuera vuestro. Rómulo y Remo deliberaron sobre qué lugar escoge- rían y finalmente eligieron la ribera del río donde ha- bían sido salvados por la loba. - En este territorio se dijeron uno de nosotros dos fundará una nueva ciudad y le dará su nombre. Para decidir quién de ellos sería el fundador de la ciudad, Rómulo y Remo acordaron confiar en los augurios. El fundador sería aquel que viese en el cielo mayor número de aves. Rómulo subió a un monte situado junto al río y Remo subió a otro mon- te cercano. Rómulo vio volar doce buitres, mientras que su hermano Remo solo vio volar seis. Finalmen- te, Rómulo fue el designado para crear la nueva ciudad. Rómulo tomó dos bueyes, los unció a un arado y tra- zó un extenso círculo en torno al monte desde el que había divisado los doce buitres. Después, pro- clamó: - Este será el emplazamiento de la futura ciudad. So- bre el surco que he abierto en la tierra, se levantarán unas murallas inexpugnables y dentro de ellas se guarecerán sus habitantes. Los campesinos que pastoreaban en aquellas tierras se burlaban de Rómulo. En aquel monte solo veían piedras y arbustos. Pero con el transcurso de los años, sobre el surco abierto por Rómulo se levanta- ron fuertes murallas y dentro de ellas prosperó una gran ciudad. La nueva ciudad se llamó Roma en honor de su fun- dador. Y con el tiempo, Roma llegó a ser la capital de un gran imperio.

402 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 8 Sombras y colores Fuego la cabra y Flim el ganso dormían sobre un banco de arena blanca, que se extendía hasta la ori- lla del Gran Lago de las Olas Retumbantes. Y por encima del banco de arena y de las olas retumban- tes, había una sala muy alta donde los hombres de niebla hacían sus dibujos. Y por encima de la sala alta donde los hombres de niebla hacían sus dibu- jos, estaban las estrellas. Fuego la cabra y Flim el ganso se acostaron y se durmieron. Y mientras dormían, los hombres de nie- bla dibujaban. Grises, azules, con un poco de oro y con algo de plata, así eran los dibujos que hacían los hombres de niebla. Cuando Fuego y Flim se despertaron, se quedaron mirando. Muy a lo lejos, por donde el Sol salía, se veían personas y animales, todos negros o de un co- lor tan oscuro que casi era negro. Había un caballo grande con la boca abierta, las orejas estiradas hacia atrás y las patas delanteras ar- queadas como hoces de segar. Había un camello con dos jorobas, que se movía lentamente y con mucha parsimonia. Había un elefante sin cabeza, con seis cortas patas. Había muchas vacas. Había un hombre con un garrote al hombro y una mujer que llevaba un fardo a la espalda. Y todos ellos se- guían avanzando. No parecían ir a ninguna parte, y se movían muy lentamente.

- ¿Qué es esto? ¿Quiénes son y por qué avanzan de esa manera? preguntó el ganso Flim. Y Fuego la cabra comenzó a explicarle a Flim todo lo que sabía del mastodóntico y colosal desfile que en aquellos momentos cruzaba el cielo. Hace mucho tiempo, cuando los Creadores del Mun- do hacían la Tierra redonda, llegó el momento de crear los animales. No sabían muy bien cómo ha- cerlos, así que se pusieron a ensayar. Al principio hi- cieron solo formas de animales. Y esas formas eran sombras como estas que tú y yo estamos viendo. El caballo-sombra, que está allá en el cielo con la boca abierta, las orejas estiradas hacia atrás y las patas delanteras arqueadas como hoces de segar, es uno que hicieron hace mucho tiempo, cuando ensaya- ban para hacer un caballo de verdad. Fue un error y lo tiraron porque no era suficientemente bueno como para llegar a ser un caballo de verdad. Y lo mismo ocurrió con los demás seres que has visto. Fuego la cabra prosiguió: - Óyeme, Flim. Lo que te estoy contando es un se- creto de los nacidos del fuego. No sé si lo compren- des. Hemos pasado la noche sobre los bancos de arena, junto a las olas retumbantes, bajo los pinos enanos, con las estrellas en lo alto; así que te explico lo que cuentan los nacidos del fuego. Y ese día, Fuego la cabra y Flim el ganso caminaron por los bancos de arena que bordean las orillas del Gran Lago de las Olas Retumbantes. El cielo estaba azul, y el azul fuego del Sol se diluía en el aire y en el agua. Al Norte, las olas retumbantes eran de color verdemar y azul. Al Este había rayas de violeta que cruzaban las olas. Y al Sur, las rayas eran de color azul plata, azul como un espejo de agua. Allí al Este, donde esa mañana desfilaba por el cielo el circo de sombras, había una larga hilera de puntitos, que eran pájaros azules. - Solo los nacidos del fuego entienden el azul dijo Fuego la cabra a Flim el ganso. Esa noche, Fuego y Flim durmieron otra vez sobre los bancos de arena. Y dos veces durante la noche, Fuego la cabra murmuró en sueños: - Solo los nacidos del fuego comprenden el azul. CARL SANDBURG Historias del país de Rutabaga (Adaptación)

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 403

8 COMPRENDO LO QUE LEO

1. Escribe V (verdadero) o F (falso). La cabra Fuego explicó a Flim el origen de las sombras de animales. Flim hacía dibujos de colores grises y azules. Los Creadores del Mundo ensayaron formas de animales. Flim contó un secreto a la cabra Fuego. 2. ¿Por qué Fuego contó a Flim el secreto de los animales-sombra? Porque Flim le había contado antes una confidencia. Porque consideró que Flim se estaba aburriendo. Porque Flim era su amigo. 3. Resume en pocas líneas la lectura «Sombras y colores», tal como la contaría Flim el ganso. Puedes empezar así (^) Una noche dormí con la cabra Fuego a la orilla del lago de las Olas Retumbantes. Al día siguiente… 4. ¿Qué opinas de que los Creadores del Mundo desechasen a los animales-sombra por ser imperfectos? **Razónalo por escrito.

  1. Describe un paisaje real que te haya gustado. Pon especial atención en resaltar** los distintos colores que se aprecien en él. PALABRAS DERIVADAS 6. En ocasiones, el sufijo - aje sirve para formar sustantivos colectivos. Forma sustantivos colectivos derivados en - aje****. - (^) ola F (^) oleaje rama F (^) • pluma F - ancla F^ correa F venda F ■ Escribe oraciones en las que aparezcan las palabras que has formado. **SINÓNIMOS
  2. Sustituye las palabras destacadas sin que cambie el sentido de cada oración.** - Las olas retumbaban en el Gran Lago. - El azul fuego del Sol se disolvía en el aire. - Los bancos de arena rodeaban las orillas del lago. - Por la noche, Fuego susurró unas palabras. **PRECISIÓN
  3. Sustituye el verbo** tirar por otro más preciso. - El caballo-sombra fue un error y lo tiraron porque no servía. - Prohibido tirar escombros por este terraplén. - El alcalde ordenó tirar un edificio en ruinas. **USO DEL DICCIONARIO
  4. Busca en el diccionario el significado de la palabra** mastodóntico y escribe cinco objetos a los que puedas aplicar ese calificativo. Ejemplo (^) Sombras mastodónticas. - arrojar - desechar - demoler - diluir - murmurar - resonar - bordear COMPRENSIÓN LECTORA

■ COMPRENSION LECTORA LITERATURA ■ PROF. NEFI MARTINEZ 405

- astuto rápido persistente chillón 1. Contesta. 9 COMPRENDO LO QUE LEO - ¿Quién propuso a Moritz hacer un dibujo? - ¿Por qué Moritz pintó una bufanda al monigote? - ¿Cuándo pudo hablar el monigote? - ¿Cómo estaba el plátano que pintó Moritz? **2. Escribe un breve resumen de la lectura.

  1. Completa con las palabras que caractericen mejor a los protagonistas de la lectura.** - comprensivo vanidoso egoísta - paciente exigente imaginativo MORITZ MONIGOTE - Moritz era , y. - El monigote era , y. **4. ¿Qué personaje de tebeo o de dibujos animados te gustaría que se hiciera real y fuese amigo tuyo? Invéntate una conversación con él.
  2. Escribe otro final de la lectura, en el que Moritz consiga cambiar el carácter del monigote. POLISEMIA 6.** El adjetivo vivo puede tener varios significados. Sustituye el adjetivo vivo por otro adjetivo sin que cambie el significado que tiene en cada oración. - Moritz pintó un monigote de colores muy vivos. - El monigote se paseaba con movimientos vivos. - El inquilino resultó ser demasiado vivo. - Su obra dejó a través de los siglos un vivo recuerdo. **PALABRAS DERIVADAS
  3. Completa con un sustantivo.** - reprochar F^ el reproche atacar F^ el - escapar F el canjear F el - avanzar F el enganchar F el - quitar F^ el empastar F^ el - desguazar F^ el sacar F^ el ■ Escribe oraciones con algunos de los sustantivos que has formado. COMPRENSIÓN LECTORA

406 ■^ COMPRENSION LECTORA LITERATURA.^ PROF. NEFI^ MARTINEZ ■

Lectura 10 El gorro de cascabeles REY. ¡Ay, ay, ay!

ESCENA PRIMERA

(Sala de palacio.) CANCILLER. Pero, señor, ¿no queríais saber siempre la verdad? REY. Cierto. Pero vos no decís la verdad. Vos me ha- CANCILLER. ¿Qué os pasa, señor? REY. Estoy triste. CANCILLER. Pues no tenéis motivos para estarlo. Sois el mejor rey del mejor país del mundo, habitado por la gente mejor y más feliz. REY. ¡Ay, ay! Sois un mentiroso. Por eso estoy triste. Todos me engañan. Yo quisiera saber siempre la verdad, pero todos me dicen mentiras. ¡Ay, ay! CANCILLER. Bien, señor, no sigáis triste. A partir de ahora, solo os diremos la verdad. REY. Y si os calláis, canciller, el cargo os durará po- co. No quiero cancilleres mentirosos. Decidle al maestro de música que pase. CANCILLER. Maestro, podéis pasar. MAESTRO. (Hace una reverencia.) ¡Señor! REY. El canto es mi debilidad. El canto y la poesía. (Con modestia.) Los versos de esta canción son míos. No sé si dar un recital. MAESTRO. (Adulador.) Señor, sería una ofensa para vuestros súbditos no lucir vuestras cualidades. REY. (Orgulloso.) Me halagáis, maestro. Venga, a tra- bajar, empecemos. (Muy grotesco, pues no tiene voz ni oído, empieza a cantar.) Bella dama de redonda cara, de redonda cara, como la Luna, la, la, la, la, la, la, la. ¿Qué os parecen mi voz y mis versos? CANCILLER. Los versos, malísimos; y la voz, espantosa. REY. ¿Cómo? ¿Qué habéis dicho? CANCILLER. Que los versos no hay quien los resista, y que la voz es un cencerro. REY. ¡Y tú qué sabes, gaznápiro! ¡Vamos, qué atrevi- miento! Canciller, sois un ignorante. Y un hombre tan ignorante no sirve para canciller. Nombraré a otro para el cargo. No servís. béis ofendido. ¡Decir que mi voz es espantosa, que es un cencerro! ¡Habrase visto! CANCILLER. Reconozco mi ignorancia. Perdón. El car- go, por favor… REY. Nada de cargos. Lo habéis perdido. Pero… es- perad. Buscadme a un hombre que me diga siempre la verdad sin ofenderme y os devolveré el cargo. Podéis marcharos. CANCILLER. (Saliendo.) A este rey no hay quien lo aguante. ¿Dónde voy a encontrar yo a un hombre que le diga siempre la verdad sin ofenderle? Pe- ro… tengo que encontrarlo, o me quedaré sin cargo. ESCENA SEGUNDA (Una plaza del pueblo. Gente que pasa. Otros que hablan en pequeños grupos. El BUFÓN va y viene de un lado a otro.) BUFÓN. (A un mirón.) Oh, joven señor, vos que tiráis el dinero y la hacienda de vuestros padres, una moneda para el bufón de los cascabeles. JOVEN. (Riendo.) Toma, cascabel. BUFÓN. Y vos, buena moza, que os pasáis día y noche ante el espejo y dejáis que se pudra la escoba en un rincón, una moneda, para el bufón. MUCHACHA. ¡Hi, hi, hi! Toma, tontaina. CANCILLER. (Para sí.) ¡Pues no parece tan tontaina! ¡Qué bien les dice la verdad! BUFÓN. (Al CANCILLER.) Y vos, señor preocupado, de- jad los problemas y dadme también una moneda. ¡No por ello vais a ser más pobre! CANCILLER. Les dices la verdad y no se enfadan. BUFÓN. Es porque estoy loco. (Canta y baila vol- teando el gorro.) Una moneda, señor. CANCILLER. No. Tengo algo mejor para ti. Vivirás en un palacio. Serás el amigo del rey.