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Este es un ejemplo de pregunta 4 del examen de historia de la filosofía
Tipo: Exámenes
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Para Nietzsche la vida está regida por la voluntad de poder, la cual a su vez es la que permite mover el mundo. La voluntad de poder sería la energía vital que lleva a autoafirmarnos, es decir, mostrar nuestra presencia en el mundo. Esta se caracteriza por ser un mecanismo orgánico en el cual intervienen diversos factores como el ambiente o la alimentación. A su vez, se caracteriza por ser inconsciente, exigente, insatisfecha, creativa, peculiar (no hay 2 iguales) y previa a la razón, según esta última característica, Nietzsche afirma que la razón es un títere en manos de la voluntad de poder. Para conseguir más voluntad de poder, el individuo deberá enfrentarse a los obstáculos de la vida y soportar el dolor. En caso contrario, pasará a tener una voluntad de poder débil, con la cual no podrá enfrentarse a la vida. Otras peculiaridades de la voluntad de poder son que es libre, pues únicamente se obedece a sí misma, rechaza los dogmas o juicios de valor externos y que tendrá tantas manifestaciones como individuos la exhiban. Este concepto de la voluntad de poder, sería inspiración del antimodelo de Schopenhauer. Nietzsche opina que la razón es el problema genealógico de la cultura occidental. En este caso, en la Antigua Grecia se buscaba la combinación de los ideales del dios Apolo y del dios Dionisio. Es decir, se buscaba el uso de la razón y de las pasiones respectivamente. No obstante, dice que fue Sócrates junto con Platón quien provocó que se pasase a usar únicamente la razón, lo cual sería el gran error que arrastra la Cultura Occidental. Se dice que lo hizo pues no cumplía los estándares de la aristocracia y pretendía modificarlos a su favor. En cualquier caso, esto derivara en diversos errores, según Nietzsche. Uno sería pensar que existen otros mundos que se regían por leyes eternas y universales, cuando Nietzsche opina que solo existe aquel en el que vivimos y que no existe una realidad absoluta, sino que todo es perspectivo, depende de quién lo observe. Además, esta idea será acuñada por las religiones, sobre todo la cristiana, la cual dirá que, para llegar al mundo superior, se deben cumplir unas condiciones en el mundo que habitamos. Estas estarían regidas por juicios morales, los cuales son contrarios a los de la Antigua Grecia, es decir, se buscaba el odio hacia la vida, ya que la misma se limitaba o estaba regida por los juicios de valor de los débiles, los cuales, de esta forma, podían controlar a las voluntades de poder fuertes. A estos conceptos, los conocemos como moral de rebaño y transvaloración. Otra fuerte crítica de Nietzsche es que se le busca un sentido a la vida, el cual no existe. Para Nietzsche, el sentido de la vida es ella misma. A su vez, critica la religión, porque el sentido de la vida para esta es llegar al mundo superior, para lo cual primero hay que morir. Para un autor tan vitalista como Nietzsche, se hace imposible pensar que el sentido de la vida sea la muerte, precisamente porque ya hemos mencionado que piensa que el sentido de la vida es la propia vida.
También afirma que la razón fue creada por la gente con voluntad de poder débil como una respuesta por su miedo hacia el mundo cambiante, el cual es el real. De esta forma, podían crear un mundo ilusorio con leyes eternas y fijas que les permitía comprenderlo en su plenitud. Pero si el paso del mito al logos es un error y no podemos emplear la razón en todo momento, ¿Qué podemos utilizar para vivir en el mundo y conocerlo? Las respuestas serían los sentidos y pasiones que tanto había criticado Platón. Justamente, la voluntad de poder pretende aumentar nuestras pasiones y elevarnos en la vida. Así pues, cuanto mayor sea nuestra voluntad de poder, también será más fuerte la vida. Por ende, el dolor se puede ver como oportunidad para mejorar o como fracaso, dependiendo de si se tiene una voluntad de poder fuerte manifestada en una vida ascendente o una voluntad de poder débil manifestada en una vida descendente respectivamente. No obstante, encontramos más diferencias entre una vida ascendente y otra descendente. Verbigracia, la vida ascendente tiene un gran afán de superación, es por ello que tiende a ganar a aquellas fuerzas que se le resisten, mientras que la vida descendente niega su vitalidad, únicamente defendiéndose frente aquellas fuerzas que le oprimen. Por otro lado, la vida ascendente busca volverse más fuerte con el dolor, así como ya se ha mencionado, mientras que la vida descendente simplemente no lo soporta. Por último, la vida ascendente se deja llevar por sus instintos, pero los controla para no desencaminarse de su función, mientras que la vida descendente directamente elimina estas pasiones mediante la religión. Por estas características, la vida es el criterio principal para valorar las acciones humanas, lo cual deriva en el vitalismo. Por esta razón, se puede decir que Nietzsche es un filósofo vitalista pues considera que es la energía vital la que permite clasificar en jerarquías a los seres humanos y la que explica los motivos de las construcciones espirituales humanas, como la moral. Ya se ha visto que Nietzsche muestra que, para vivir, mucha gente necesita la ayuda de un estimulante externo que le guie. La religión cristiana utilizaba la idea de Dios junto con el mundo superior y sus juicios de valor. No obstante, en la época de Nietzsche, la mayoría de las personas eran ateas. Este hecho, aunque sea un completo avance, también conlleva un grave problema, y es la decadencia de todos los valores establecidos por la Cultura Occidental, lo cual no llevará sino a una profunda depresión por la falta de un objetivo en la vida. Este sentimiento se denomina nihilismo. También se puede comprender como la consecuencia de un proceso histórico que ha descubierto que detrás de su modo de interpretar el mundo no hay nada. Según Nietzsche, tras la afirmación de “Dios ha muerto” (en “Así hablo Zaratustra”), habría que buscar un nuevo objetivo. Aquí es donde surgió la idea del superhombre, el cual es un modelo de la plenitud máxima del hombre, la cual hay que buscar alcanzar diariamente. Este es capaz de crear sus propios valores, tiene una moral de señores, su voluntad de poder es máxima, su única finalidad es disfrutar de la vida y en cuanto al conocimiento, es perspectivista. Es decir, el superhombre