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Convulsiones febriles y otros tipos de convulsiones en niños, Diapositivas de Enfermería

Este documento proporciona información detallada sobre diferentes tipos de convulsiones que pueden afectar a los niños, incluyendo convulsiones febriles, espasmos infantiles, convulsiones mioclónicas y convulsiones tónico-clónicas. Se explican los síntomas, las causas, los factores de riesgo y los pasos a seguir en caso de que un niño sufra una convulsión. Además, se aborda el síndrome de lennox-gastaut, una forma grave de epilepsia que se manifiesta durante la infancia. Este documento puede ser de gran utilidad para padres, cuidadores y profesionales de la salud que buscan comprender mejor estas afecciones y cómo manejarlas de manera adecuada.

Tipo: Diapositivas

2021/2022

Subido el 29/04/2024

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Las convulsiones febriles pueden ser aterradoras para los padres, pero es importante mantener
la calma y seguir algunos pasos para ayudar a tu hijo durante una convulsión. Aquí hay algunas
recomendaciones:
1. Coloca a tu hijo de lado: Pon a tu hijo en una superficie blanda y plana, como el suelo o
una cama, donde no pueda caerse. Esto ayuda a evitar lesiones durante la convulsión.
2. Controla la duración de la convulsión: Aunque puede parecer una eternidad, la mayoría
de las convulsiones febriles duran solo unos minutos. Mantente cerca para observar y
calmar a tu hijo.
3. Quita objetos peligrosos: Retira cualquier objeto duro o filoso que esté cerca de tu hijo
para evitar lesiones.
4. Afloja la ropa ajustada: Si es posible, afloja la ropa que pueda estar restringiendo el
movimiento de tu hijo.
5. No interfieras en los movimientos: No intentes detener los movimientos de la convulsión
ni sujetes a tu hijo. Es importante permitir que la convulsión siga su curso.
6. No pongas nada en la boca de tu hijo: Aunque es una creencia común, no debes intentar
introducir nada en la boca de tu hijo durante una convulsión.
7. Llama a emergencias en ciertos casos:
o Si la convulsión dura más de cinco minutos.
o Si tu hijo tiene convulsiones recurrentes.
o Si la convulsión fue breve pero tu hijo no se recupera rápidamente.
Recuerda que la mayoría de las convulsiones febriles se detienen por sí solas y no suelen requerir
hospitalización. Sin embargo, siempre es importante buscar atención médica si tienes dudas o
preocupaciones
Factores de riesgo
Los factores que aumentan el riesgo de tener una convulsión febril incluyen los siguientes:
Edad temprana. La mayoría de las convulsiones febriles ocurren en niños de 6 meses a
5 años, y el mayor riesgo ocurre entre los 12 y los 18 meses de edad.
Antecedentes familiares. Algunos niños heredan la tendencia familiar de tener
convulsiones al tener fiebre. Además, los investigadores han asociado varios genes a la
susceptibilidad a las convulsiones febriles.
vacunas de la niñez. Entre estas están las vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, o la
vacuna triple viral, contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Un niño puede tener febrícula
después de una vacuna. Es la fiebre, no la vacuna, lo que causa las convulsiones.
El uso de acetaminofén (Tylenol, otros) para bebés o niños o de ibuprofeno (Advil, Motrin, otros) al
inicio de la fiebre puede hacer que tu hijo se sienta más cómodo, pero no evitará las convulsiones.
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Las convulsiones febriles pueden ser aterradoras para los padres, pero es importante mantener la calma y seguir algunos pasos para ayudar a tu hijo durante una convulsión. Aquí hay algunas recomendaciones:

  1. Coloca a tu hijo de lado : Pon a tu hijo en una superficie blanda y plana, como el suelo o una cama, donde no pueda caerse. Esto ayuda a evitar lesiones durante la convulsión.
  2. Controla la duración de la convulsión : Aunque puede parecer una eternidad, la mayoría de las convulsiones febriles duran solo unos minutos. Mantente cerca para observar y calmar a tu hijo.
  3. Quita objetos peligrosos : Retira cualquier objeto duro o filoso que esté cerca de tu hijo para evitar lesiones.
  4. Afloja la ropa ajustada : Si es posible, afloja la ropa que pueda estar restringiendo el movimiento de tu hijo.
  5. No interfieras en los movimientos : No intentes detener los movimientos de la convulsión ni sujetes a tu hijo. Es importante permitir que la convulsión siga su curso.
  6. No pongas nada en la boca de tu hijo : Aunque es una creencia común, no debes intentar introducir nada en la boca de tu hijo durante una convulsión.
  7. Llama a emergencias en ciertos casos : o Si la convulsión dura más de cinco minutos. o Si tu hijo tiene convulsiones recurrentes. o Si la convulsión fue breve pero tu hijo no se recupera rápidamente. Recuerda que la mayoría de las convulsiones febriles se detienen por sí solas y no suelen requerir hospitalización. Sin embargo, siempre es importante buscar atención médica si tienes dudas o preocupaciones Factores de riesgo Los factores que aumentan el riesgo de tener una convulsión febril incluyen los siguientes:
  • Edad temprana. La mayoría de las convulsiones febriles ocurren en niños de 6 meses a 5 años, y el mayor riesgo ocurre entre los 12 y los 18 meses de edad.
  • Antecedentes familiares. Algunos niños heredan la tendencia familiar de tener convulsiones al tener fiebre. Además, los investigadores han asociado varios genes a la susceptibilidad a las convulsiones febriles. vacunas de la niñez. Entre estas están las vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, o la vacuna triple viral, contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Un niño puede tener febrícula después de una vacuna. Es la fiebre, no la vacuna, lo que causa las convulsiones. El uso de acetaminofén (Tylenol, otros) para bebés o niños o de ibuprofeno (Advil, Motrin, otros) al inicio de la fiebre puede hacer que tu hijo se sienta más cómodo, pero no evitará las convulsiones.

En los espasmos infantiles, los niños se incorporan súbitamente y doblan los brazos, doblan el cuello y el tronco hacia delante y estiran las piernas. Los espasmos suelen estar causados por trastornos encefálicos graves. Muchos niños con espasmos infantiles también se desarrollan de manera anómala o tienen una discapacidad intelectual. Los bebés con esta afección también pueden tener un desarrollo más lento de lo normal o pérdida de ciertas habilidades (como balbucear, sentarse o gatear). Los espasmos pueden ser muy difíciles de controlar y muchos niños tienen otros tipos de crisis convulsivas más adelante en la vida. El término síndrome de West se usa cuando un bebé tiene espasmos infantiles, un patrón de EEG único (llamado "hipsarritmia") y un retraso en el desarrollo. Los espasmos empiezan súbitamente y duran un segundo o dos. Suelen venir uno tras otro en conjuntos que duran varios minutos. Ocurren con mayor frecuencia justo después de que un niño se despierta. Se suelen confundir con sobresaltos, el cólico del lactante, el reflujo , o el hipo. ¿Cuál es la causa de los espasmos infantiles? Los espasmos infantiles pueden ser causados por problemas con la forma en que se desarrolló el cerebro del bebé en el útero, infecciones, lesiones cerebrales o vasos sanguíneos anormales en el cerebro (como malformaciones arteriovenosas ). Los espasmos infantiles también pueden ocurrir en bebés con algunos tipos de trastornos metabólicos y genéticos. En casos raros, los espasmos infantiles de un lactante se deben a una deficiencia en la vitamina B6. Los espasmos infantiles se suelen tratar con medicamentos anticonvulsivos o esteroides.

Las convulsiones tónico-clónicas pueden ser causadas por una variedad de factores, incluyendo epilepsia, traumatismo craneal, infecciones cerebrales, trastornos metabólicos, consumo de drogas o alcohol, y otros trastornos médicos. Las convulsiones tónico-clónicas , anteriormente conocidas como convulsiones gran mal , son el tipo más grave de convulsiones epilépticas. Estas convulsiones afectan todo el cerebro y se caracterizan por dos fases:

  1. Etapa tónica : Durante esta fase, la persona experimenta una pérdida repentina de conocimiento. Los músculos se contraen de manera abrupta, lo que provoca que la persona caiga. Esta etapa suele durar entre 10 y 20 segundos.
  2. Etapa clónica : En esta fase, los músculos se contraen rítmicamente. Se flexionan y relajan alternativamente. Las convulsiones tónico-clónicas suelen durar de 1 a 2 minutos o menos^123. Es importante buscar atención médica si alguien experimenta este tipo de convulsiones. Además, se debe considerar la seguridad de la persona durante una convulsión, evitando que se lastime al caer y colocándola en posición lateral para evitar la obstrucción de las vías respiratorias. Por favor, consulta a un profesional de la salud para obtener una evaluación adecuada y un manejo adecuado en caso de convulsiones tónico-clónicas.

Las convulsiones atónicas ocurren raramente; sin embargo, comúnmente ocurren en niños que en adultos. Las convulsiones atónicas suelen presentarse en niños que también tienen otros tipos de convulsiones, como convulsiones mioclónicas o convulsiones tónicas. La convulsión atónica puede ocurrir en cualquier grupo de edad, sin embargo, comúnmente ocurre en niños y continúa hasta la edad adulta. Cuando una persona se sienta o se para, hay una ligera contracción de los músculos , que nos ayudan a ser rectos El paciente pierde esta tensión o contracción de los músculos en las convulsiones atónicas, lo que provoca que se caiga repentinamente y deje caer cosas. Una persona que experimenta este tipo de convulsiones tiene un alto riesgo de sufrir lesiones debido a caídas. A veces, la persona puede estar confundida después de la convulsión y se recomienda el uso de un casco para proteger a una persona que a menudo experimenta convulsiones atónicas. La convulsión atónica es un tipo de convulsión generalizada que afecta a ambos lados del cerebro. Este tipo de convulsión generalmente comienza en la niñez y continúa hasta la edad adulta. A menudo se asocia con un trastorno llamado síndrome de Lennox Gastaut. Otras causas comunes de convulsiones incluyen lesiones cerebrales, infecciones cerebrales, defectos cerebrales congénitos, lesiones al nacer y muchas otras. A veces, no se conoce la causa de las convulsiones. El síndrome de Lennox-Gastaut es una forma grave de epilepsia que generalmente se inicia durante la infancia, entre los 2 y 6 años de vida. Aunque los síntomas pueden comenzar antes o después de este período, este trastorno es más común en varones que en mujeres. Aquí están algunos detalles importantes sobre el síndrome de Lennox-Gastaut:

  1. Características : o Crisis convulsivas frecuentes y heterogéneas : Los pacientes experimentan diferentes tipos de convulsiones. o Discapacidad intelectual variable : La gravedad de la discapacidad puede variar. o Problemas de memoria y aprendizaje : Los afectados pueden tener dificultades en estas áreas. o Alteraciones motoras : Pueden presentarse problemas en la coordinación y el movimiento.