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Orientación Universidad
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procesamiento emocional del Toc, Apuntes de Psicología

Asignatura: PSicologia, Profesor: , Carrera: Psicología, Universidad: UDIMA

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 17/12/2015

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Las teorías cognitivas sobre los trastornos de ansiedad consideran
que los défi cits en el procesamiento de la información constituyen
uno de los factores más importantes para el origen y mantenimiento
de dicho tipo de trastornos (Beck, Emery y Greenberg, 1985; Ey-
senck, 1992; Mathews y Mackintosh, 2000; Mogg y Bradley, 1998;
Williams, Watts, MacLeod y Mathews, 1988). En este sentido, el in-
terés por el estudio de los aspectos cognitivos de las personas con
trastornos de ansiedad tiene ya una larga tradición (Rachman, 1980;
Tuma y Maser, 1985). Sin embargo, el interés por los aspectos cog-
nitivos de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es
reciente (Vallejo, 2006), siendo muy pocos los estudios realizados so-
bre el procesamiento de la información emocional de estas personas.
Las investigaciones más recientes han demostrado que los pa-
cientes con TOC presentan défi cit en tareas diseñadas para medir
distorsiones y sesgos cognitivos (Tarea Stroop, Escucha Dicótica,
Detección de un estímulo de prueba [Dot Probe Task]) (Steketee,
Frost, Rhéaume y Wilhelm, 2001). Los estudios llevados a cabo
sobre el procesamiento de la información emocionalmente rele-
vante indican que los pacientes con TOC podrían tener una mayor
sensibilidad hacia los estímulos que están relacionados con sus
temores (por ejemplo, información referida a la contaminación)
(Foa, Ilai, McCarthy, Shoyer y Murdock, 1993; Foa y McNally,
1986; Lavy, van Oppen y Van Den Hout, 1994; Tata, Leibowitz,
Prunty, Cameron y Pickering, 1996), aunque también en este as-
pecto existen datos contradictorios (Unoki, Kasuga, Matsushima y
Ohta, 2000; Cohen, Lachenmeyer y Springer, 2003).
Una cuestión importante a tener en cuenta en las investigacio-
nes sobre procesamiento emocional y TOC es el tipo de estímulos
emocionales utilizados. Generalmente se han utilizado entradas
léxicas de una única palabra para determinar si los pacientes con
TOC manifestaban respuestas sesgadas a ciertos estímulos (Tata et
al., 1996; Foa et al., 1993; Lavy et al., 1994). Estas entradas léxi-
cas no se parecen a experiencias del mundo real y, por lo tanto, se
espera que sean limitadas en su capacidad de provocar reacciones
emocionales (Cohen et al., 2003).
Una alternativa con mayor validez ecológica es la utilización de
imágenes o fotografías afectivas. Lang y colaboradores han utili-
zado la visualización de imágenes afectivas para poner a prueba su
teoría bioinformacional. Las reacciones emocionales que provocan
son similares a las que tienen lugar ante los estímulos reales (Lang,
Greenwald, Bradley y Hamm, 1993). Este modelo defi ende que las
emociones pueden describirse en un espacio afectivo tridimensio-
nal, compuesto por las dimensiones de valencia afectiva, activa-
ción y control o dominancia (Lang et al., 1993). En este contex-
Psicothema 2011. Vol. 23, nº 1, pp. 94-99 ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG
www.psicothema.com Copyright © 2011 Psicothema
Fecha recepción: 8-2-10 • Fecha aceptación: 18-10-10
Correspondencia: Yolanda Casado Martín
Facultad de Psicología
Universidad de Málaga
29071 Málaga (Spain)
Procesamiento emocional en personas con sintomatología
obsesivo-compulsiva
Yolanda Casado Martín1, Pilar Cobos Álvarez1, Antonio Godoy Ávila1, Aydamari Farias2 y Jaime Vila Castellar3
1 Universidad de Málaga, 2 Universidad Federal do Amapa y 3 Universidad de Granada
El presente estudio tuvo como objetivo evaluar la sintomatología obsesivo-compulsiva utilizando
la visualización de fotografías afectivas y construidas de acuerdo con el modelo dimensional de las
emociones de Peter Lang. Se estudiaron 370 estudiantes de Psicología de la Universidad de Málaga y
se seleccionaron los que obtuvieron puntuaciones altas y bajas en sintomatología obsesivo-compulsiva.
Todos los participantes evaluaron un conjunto de fotografías de contenido obsesivo-compulsivo mediante
las escalas gráfi cas del Self-Assessment Manikin (SAM) en sus tres dimensiones de valencia afectiva,
activación y control/dominancia. Los resultados muestran que las personas altas en sintomatología
obsesivo-compulsiva evalúan las imágenes emocionales como elicitadoras de emociones menos
controlables. También perciben las imágenes neutras y las de contenido obsesivo-compulsivo como
más desagradables.
Emotional processing in people with obsessive-compulsive symptomatology. The present study was
aimed at assessing obsessive-compulsive symptomatology based on visualization of affective pictures,
elaborated following Peter Lang’s dimensional model of emotion. Participants were 370 psychology
students at Malaga University, selecting those with high and low scores in obsessive-compulsive
symptomatology. All participants assessed a set of pictures containing obsessive-compulsive cues using
the three scales of the Self-Assessment Manikin: affective valence, arousal, and control/dominance. The
results show that participants with high scores in obsessive-compulsive symptomatology experience
reduced control over the affective pictures and rate as more unpleasant the neutral and obsessive-
compulsive pictures.
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Las teorías cognitivas sobre los trastornos de ansiedad consideran que los déficits en el procesamiento de la información constituyen uno de los factores más importantes para el origen y mantenimiento de dicho tipo de trastornos (Beck, Emery y Greenberg, 1985; Ey- senck, 1992; Mathews y Mackintosh, 2000; Mogg y Bradley, 1998; Williams, Watts, MacLeod y Mathews, 1988). En este sentido, el in- terés por el estudio de los aspectos cognitivos de las personas con trastornos de ansiedad tiene ya una larga tradición (Rachman, 1980; Tuma y Maser, 1985). Sin embargo, el interés por los aspectos cog- nitivos de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es reciente (Vallejo, 2006), siendo muy pocos los estudios realizados so- bre el procesamiento de la información emocional de estas personas. Las investigaciones más recientes han demostrado que los pa- cientes con TOC presentan déficit en tareas diseñadas para medir distorsiones y sesgos cognitivos (Tarea Stroop, Escucha Dicótica, Detección de un estímulo de prueba [Dot Probe Task]) (Steketee, Frost, Rhéaume y Wilhelm, 2001). Los estudios llevados a cabo sobre el procesamiento de la información emocionalmente rele-

vante indican que los pacientes con TOC podrían tener una mayor sensibilidad hacia los estímulos que están relacionados con sus temores (por ejemplo, información referida a la contaminación) (Foa, Ilai, McCarthy, Shoyer y Murdock, 1993; Foa y McNally, 1986; Lavy, van Oppen y Van Den Hout, 1994; Tata, Leibowitz, Prunty, Cameron y Pickering, 1996), aunque también en este as- pecto existen datos contradictorios (Unoki, Kasuga, Matsushima y Ohta, 2000; Cohen, Lachenmeyer y Springer, 2003). Una cuestión importante a tener en cuenta en las investigacio- nes sobre procesamiento emocional y TOC es el tipo de estímulos emocionales utilizados. Generalmente se han utilizado entradas léxicas de una única palabra para determinar si los pacientes con TOC manifestaban respuestas sesgadas a ciertos estímulos (Tata et al., 1996; Foa et al., 1993; Lavy et al., 1994). Estas entradas léxi- cas no se parecen a experiencias del mundo real y, por lo tanto, se espera que sean limitadas en su capacidad de provocar reacciones emocionales (Cohen et al., 2003). Una alternativa con mayor validez ecológica es la utilización de imágenes o fotografías afectivas. Lang y colaboradores han utili- zado la visualización de imágenes afectivas para poner a prueba su teoría bioinformacional. Las reacciones emocionales que provocan son similares a las que tienen lugar ante los estímulos reales (Lang, Greenwald, Bradley y Hamm, 1993). Este modelo defiende que las emociones pueden describirse en un espacio afectivo tridimensio- nal, compuesto por las dimensiones de valencia afectiva, activa- ción y control o dominancia (Lang et al., 1993). En este contex-

Psicothema 2011. Vol. 23, nº 1, pp. 94-99 ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG www.psicothema.com Copyright © 2011 Psicothema

Fecha recepción: 8-2-10 • Fecha aceptación: 18-10- Correspondencia: Yolanda Casado Martín Facultad de Psicología Universidad de Málaga 29071 Málaga (Spain) e-mail: [email protected]

Procesamiento emocional en personas con sintomatología

obsesivo-compulsiva

Yolanda Casado Martín^1 , Pilar Cobos Álvarez^1 , Antonio Godoy Ávila^1 , Aydamari Farias^2 y Jaime Vila Castellar^3

(^1) Universidad de Málaga, 2 Universidad Federal do Amapa y 3 Universidad de Granada

El presente estudio tuvo como objetivo evaluar la sintomatología obsesivo-compulsiva utilizando la visualización de fotografías afectivas y construidas de acuerdo con el modelo dimensional de las emociones de Peter Lang. Se estudiaron 370 estudiantes de Psicología de la Universidad de Málaga y se seleccionaron los que obtuvieron puntuaciones altas y bajas en sintomatología obsesivo-compulsiva. Todos los participantes evaluaron un conjunto de fotografías de contenido obsesivo-compulsivo mediante las escalas gráficas del Self-Assessment Manikin (SAM) en sus tres dimensiones de valencia afectiva, activación y control/dominancia. Los resultados muestran que las personas altas en sintomatología obsesivo-compulsiva evalúan las imágenes emocionales como elicitadoras de emociones menos controlables. También perciben las imágenes neutras y las de contenido obsesivo-compulsivo como más desagradables.

Emotional processing in people with obsessive-compulsive symptomatology. The present study was aimed at assessing obsessive-compulsive symptomatology based on visualization of affective pictures, elaborated following Peter Lang’s dimensional model of emotion. Participants were 370 psychology students at Malaga University, selecting those with high and low scores in obsessive-compulsive symptomatology. All participants assessed a set of pictures containing obsessive-compulsive cues using the three scales of the Self-Assessment Manikin: affective valence, arousal, and control/dominance. The results show that participants with high scores in obsessive-compulsive symptomatology experience reduced control over the affective pictures and rate as more unpleasant the neutral and obsessive- compulsive pictures.

PROCESAMIENTO EMOCIONAL EN PERSONAS CON SINTOMATOLOGÍA OBSESIVO-COMPULSIVA 95

to, el grupo de Lang ha desarrollado un conjunto de instrumentos evaluativos para su uso en investigaciones experimentales basados en la percepción de estímulos afectivos, tanto visuales como audi- tivos, y en su evaluación mediante escalas pictográficas (el Self- Assessment Manikin ). Los dos instrumentos más utilizados son el International Affective Picture System (IAPS) (Lang, Öhman y Vaitl, 1988) y el International Affective Digitized Sounds (IADS) (Bradley y Lang, 1999). Ambos instrumentos han sido adaptados a la población española (Moltó et al., 1999; Vila et al., 2001; Fer- nández-Abascal et al., 2008). Por otra parte, también se sabe que la respuesta emocional se modula según la imagen presentada (Bradley, Cuthbert y Lang, 1996; Cobos, García, Ríus y Vila, 2002; Lang et al., 1993; Moltó et al., 1999; Vila et al., 2001) y que en los sujetos con TOC se da una tendencia a sobreestimar la amenaza, aumentando la probabi- lidad de que estímulos de contenido neutro sean procesados como amenazantes (Butler y Mathews, 1983; Rhéaume, Ladouceur y Freeston, 1996; Steketee y Frost, 1994). Además, un aspecto importante es saber si los resultados ob- tenidos con personas con TOC son extensibles a aquéllas que no cumplen los criterios diagnósticos para dicho trastorno, aunque presenten un cierto nivel de sintomatología obsesivo-compulsiva. Algunos autores vienen destacando las ventajas que supone la uti- lización de muestras subclínicas (Freeston, 2007, comunicación personal; Gibbs, 1996; Wu, 2008): a) es más fácil reclutar a perso- nas con sintomatología obsesivo-compulsiva subclínica, ya que la prevalencia de personas con síntomas obsesivo-compulsivos sub- clínicos es más alta que la de personas con TOC (Degonda, Wyss y Angst, 1993); b) las puntuaciones altas en cuestionarios que miden TOC predicen el diagnóstico de dicho trastorno; y c) la sintomato- logía obsesivo-compulsiva de la muestra subclínica es similar en contenido y estructura a la de personas con dicho trastorno, siendo la diferencia entre ellas la severidad de los síntomas (Burns, For- mea, Keortge y Sternberger, 1995; Macdonald y De Silva, 1999; Tolin, Woods y Abramowitz, 2003). Además, d) no tendrán ciertos problemas que se encuentran en la muestra clínica como la me- dicación, el deterioro causado por el trastorno, la variabilidad de los pacientes, así como padecer otros trastornos asociados (Gibbs, 1996). El utilizar muestra subclínica permite, por tanto, contar con un grupo de estudio más homogéneo. Un objetivo de la presente investigación es contribuir a la eva- luación de la sintomatología obsesivo-compulsiva mediante la elaboración de un instrumento basado en la visualización de foto- grafías de contenido obsesivo-compulsivo, similar al desarrollado por el grupo de Lang, y aplicado a una muestra subclínica con sin- tomatología obsesivo-compulsiva y a una muestra control. El es- tudio también pretende comprobar: (a) si una muestra de estudian- tes universitarios procesan las imágenes de contenido obsesivo- compulsivo de forma equivalente a imágenes agradables, neutras o desagradables del IAPS (evaluadas con el SAM) de acuerdo con los valores normativos basados en muestras similares de estudian- tes universitarios (Cobos et al., 2004; Lang et al., 1993; Moltó et al., 1999; Vila et al., 2001), y (b) si distintos grados de sintoma- tología obsesivo-compulsiva permiten predecir la diferencia en el procesamiento de las imágenes emocionales y de contenido obse- sivo-compulsivo. Se espera, por una parte, que las imágenes de contenido obsesivo-compulsivo sean evaluadas por personas sin sintomatología obsesivo-compulsiva (SOC) de forma equivalente a las imágenes neutras del IAPS y, por otra parte, que las personas con mayor SOC adjudiquen a las imágenes del IAPS y de conteni-

do obsesivo-compulsivo puntuaciones menores en las dimensiones valencia y control y mayores en la dimensión activación.

Método

Participantes

La muestra del presente estudio ha estado compuesta por un total de 370 estudiantes universitarios de tercero y cuarto de Psi- cología (68 hombres y 302 mujeres), todos ellos pertenecientes a la Universidad de Málaga, con una media de edad de 22,05 años (DT= 3,26). De esta muestra total —en adelante, Grupo Completo (GC)— se seleccionaron dos subgrupos de participantes con pun- tuaciones altas y bajas en el Inventario de Padua (IP) de sintomato- logía obsesivo-compulsiva (Mataix-Cols, Sánchez-Turet y Vallejo, 2002). El subgrupo de alta sintomatología (GA) estaba formado por 42 participantes (5 hombres y 37 mujeres) con puntuaciones por encima del percentil 75 (puntuaciones en el IP superiores a 55). Ninguno de ellos cumplía los criterios del DSM-IV para un diagnóstico de TOC. El subgrupo de baja sintomatología (GB) estaba formado por 64 participantes (17 hombres y 47 mujeres) con puntuaciones por debajo del percentil 25 (puntuaciones en el IP inferiores a 10). Ninguno de ellos presentaba sintomatología obsesivo-compulsiva en el momento de ser evaluados, ni había presentado este tipo de sintomatología en el pasado.

Instrumentos

Imágenes emocionales. Se elaboraron 100 fotografías de con- tenido obsesivo-compulsivo (FOC) basadas en los contenidos de los ítems de diferentes cuestionarios de evaluación del trastorno obsesivo-compulsivo (Escala Yale-Brown para el Trastorno Ob- sesivo-Compulsivo [YBOCS], Inventario de Padua, Inventario Obsesivo-Compulsivo de Maudsley [MOCI]). Algunos ejemplos de estas imágenes son: una persona que se lava las manos de for- ma ritualizada, una persona que abre el pomo de una puerta con el puño de la camisa y no directamente con la mano, una mesa extremadamente desordenada, etc. Los tipos de imágenes FOC estaban divididos en las siguientes categorías: abuso, blasfemia, contaminación-lavado, comprobación, desorden, orden, enferme- dad, hacer daño, homosexualidad, repetición, superstición y otras. Además, como imágenes de control, se seleccionaron 60 fotogra- fías del International Affective Picture System (IAPS; Lang et al.,

  1. atendiendo a sus puntuaciones de valencia y activación, de acuerdo con los baremos para población española (Moltó et al., 1999; Vila et al., 2001): 20 imágenes de contenido agradable y alta activación, 20 imágenes de contenido neutro y baja activación, y 20 imágenes de contenido desagradable y alta activación. En la tabla 1 se presentan las puntuaciones medias en las dimensiones de valencia, activación y control de las 60 fotografías.

Tabla 1 Puntuaciones medias de las imágenes agradables, neutras y desagradables utilizadas (IAPS) (Moltó et al., 1999)

Valencia Activación Control

Agradables 7,78 6,13 5, Neutras 4,50 3,49 5, Desagradables 1,42 7,37 2,

PROCESAMIENTO EMOCIONAL EN PERSONAS CON SINTOMATOLOGÍA OBSESIVO-COMPULSIVA 97

Altos y bajos en sintomatología obsesivo-compulsiva. La tabla 3 presenta las medias (y desviaciones típicas) de las evaluaciones de los grupos de alta y baja sintomatología obsesivo-compulsiva de las imágenes del IAPS en las escalas de valencia, activación y control. En la escala de valencia se encontraron diferencias signifi- cativas entre los grupos GA y GB únicamente en las imágenes neu- tras ( t (104)= 3,07, p = 0,003), siendo el grupo de alta sintomatolo- gía obsesivo-compulsiva el que evalúa las imágenes neutras como más desagradables. A pesar de que las diferencias de medias en las imágenes agradables es algo mayor, no resulta estadísticamente significativo porque las varianzas también son mayores. En cuanto a la escala de activación, no se encontraron diferencias significa- tivas entre las imágenes agradables ( t (104)= -0,193, p = 0.848) y neutras ( t (104)= -1,554, p = 0,123). En las imágenes desagrada- bles es posible que existan diferencias ( t (103,982)= -2,471, p = 0,015) aunque no se llegue a alcanzar una probabilidad de 0. (corrección de Bonferroni), punto de corte que hemos establecido con el objetivo de descartar aquellas diferencias que hayan podido surgir al realizar múltiples comparaciones. Finalmente, en la es- cala de control se encontraron diferencias significativas entre los grupos en los tres tipos de imágenes: agradables ( t (104)= 2,767, p = 0,007), neutras ( t (65,188)= 2,837, p = 0,006) y desagradables ( t (99,765)= 3,040, p = 0,003). El grupo con alta sintomatología obsesivo-compulsiva evalúa los tres tipos de imágenes con menor nivel de control que el grupo de baja sintomatología obsesivo- compulsiva.

Imágenes de Contenido Obsesivo-Compulsivo (FOC)

Grupo completo. La primera línea de datos de la tabla 4 pre- senta las medias (y desviaciones típicas) de las evaluaciones, por parte del grupo completo, de las fotografías de contenido obsesivo- compulsivo en las tres escalas del SAM. Como puede verse, las evaluaciones en la escala de valencia se sitúan a un nivel interme- dio ( M = 4,83), similar al de las imágenes neutras del IAPS. Las evaluaciones en la escala de activación se sitúan a un nivel bajo ( M = 3,60), similar también al de las imágenes neutras del IAPS. Finalmente, en la escala de control, las evaluaciones se sitúan a un nivel alto ( M = 7,11), también similar al de las imágenes neutras del IAPS. Al comparar las imágenes FOC con las neutras del IAPS en cada categoría del SAM, los resultados muestran diferencias sig- nificativas entre ambas medias tanto en valencia [ t (386)= -9,33 y p <0,001], como en activación [ t (386)= -28,13 y p <0,001] y con- trol [ t (386)= 10,67 y p <0,001]. Aunque las puntuaciones medias

de las imágenes neutras y FOC han sido similares, el tamaño am- plio de la muestra (N= 370) hace que las diferencias sean estadís- ticamente significativas. No obstante, los tamaños del efecto han sido en todos los casos inferiores a 0,20. Altos y bajos en sintomatología obsesivo-compulsiva. Las dos últimas líneas de datos de la tabla 4 presentan las medias (y des- viaciones típicas) de las evaluaciones en las tres escalas del SAM de las imágenes de contenido obsesivo-compulsivo por parte de los grupos alto y bajo en sintomatología obsesivo-compulsiva. Los resultados de los análisis estadísticos muestran diferencias significativas entre los dos grupos en las evaluaciones de la va- lencia ( t (104)= 3,825, p = 0,000) y control ( t (66,882)= 3,405, p = 0,001) de las imágenes. Los participantes del grupo de alta sinto- matología obsesivo-compulsiva evalúan las imágenes FOC como más desagradables y menos controlables que los participantes del grupo de baja sintomatología obsesivo-compulsiva. No se encon- traron diferencias entre los dos grupos en las evaluaciones de la activación de las imágenes FOC ( t (104)= -1,799, p = 0,075).

Discusión y conclusiones

Los resultados obtenidos en nuestro estudio ponen de manifies- to, en primer lugar, que la muestra universitaria, en su conjunto, evaluó los distintos tipos de imágenes del IAPS (agradables, neu- tras y desagradables) en las dimensiones de valencia, activación y control, de forma similar a las evaluaciones informadas en estudios previos (Cobos et al., 2004; Moltó et al., 1999; Vila et al., 2001): como se esperaba, (a) las imágenes agradables fueron valoradas con alta valencia, alta activación y alto control; (b) las imágenes neutras con valencia intermedia, baja activación y alto control; y (c) las imágenes desagradables con baja valencia, alta activación y bajo control. Con respecto a las nuevas imágenes de contenido obsesivo-compulsivo (FOC), nuestros resultados confirman que la muestra completa las evaluó como si fueran imágenes neutras (va- lencia intermedia, baja activación y alto control), de acuerdo con nuestra primera hipótesis. En segundo lugar, los resultados muestran diferencias significa- tivas entre los grupos con alta y baja sintomatología obsesivo-com- pulsiva en las evaluaciones de las imágenes del IAPS. Las neutras del IAPS fueron evaluadas por los participantes del grupo de alta sintomatología obsesivo-compulsiva como menos agradables/más desagradables que los participantes del grupo de baja sintomatolo- gía. Asimismo, los participantes con alta sintomatología obsesivo- compulsiva evaluaron los tres tipos de imágenes del IAPS (agra- dables, neutras y desagradables) como menos controlables que los participantes con baja sintomatología obsesivo-compulsiva. Este dato es especialmente relevante ya que, en el contexto del mode- lo dimensional de las emociones de Peter Lang, la dimensión de control es la menos estudiada. Esta dimensión aparece de forma sistemática en los estudios factoriales sobre estímulos emocionales

Tabla 3 Estadísticos descriptivos de las dimensiones Valencia, Activación y Control para las imágenes IAPS en los Grupos con Alta y Baja sintomatología OC

Valencia Activación Control

Bajos Altos Bajos Altos Bajos Altos

Agradables (^) (0,76)7,83 (0,82)7,49 (1,91)5,57 (1,63)5,64 (1,16)7,60a (1,40)6,1b

Neutras 4,77a(0,49) 4,44b(0,61) (1,31)2,63 (1,47)3,05 (1,17)7,86a 6,99b(1,74)

Desagradables (^) (0,39)1,23 (0,25)1,12 (1,83)7,50 (1,18)8,22 (2,12)3,31a 2,18b(1,70)

Tabla 4 Estadísticos descriptivos de las imágenes FOC en las dimensiones valencia, activación y control

Valencia Activación Control

Grupo completo 4,83 (0,47) 3,60 (1,31) 7,11 (1,26) Bajos 4,93a (0,46) 3,39 (1,40) 7,60a (1,06) Altos 4,56b (0,54) 3,88 (1,37) 6,67b(1,52)

98 YOLANDA CASADO MARTÍN, PILAR COBOS ÁLVAREZ, ANTONIO GODOY ÁVILA, AYDAMARI FARIAS Y JAIME VILA CASTELLAR

(Osgood, Suci y Tannenbaum, 1957; Mehrabian y Russel, 1974). Ha recibido diversas denominaciones —potencia, control, domi- nancia—, estando relacionada con el grado de poder o sensación de control sobre las emociones, permitiendo distinguir las emocio- nes bajo el control de la propia persona (sentirse controlador) de aquéllas bajo el control del ambiente (sentirse controlado). Se sabe que una característica de las personas con TOC es la necesidad de control sobre todos los aspectos de su vida (Steketee et al., 2001). Estos datos, por tanto, coinciden con los de Rodríguez et al. (2005, 2007), quienes encuentran que personas con problemas de control de impulsos evalúan las imágenes relacionadas con su problema como menos controlables, al tiempo que describen su conducta como involuntaria y bajo el control de claves externas. En tercer lugar, las imágenes de contenido obsesivo-compulsivo (FOC) han permitido diferenciar significativamente los grupos de alta y baja sintomatología obsesivo-compulsiva. Tal como se espera- ba, el grupo de alta sintomatología evaluó las imágenes FOC como más desagradables y menos controlables. Sin embargo, no se encon- traron diferencias en el nivel de activación. Un aspecto a tener en cuenta sobre las imágenes de contenido obsesivo-compulsivo eva- luadas en el estudio es que no estaban relacionadas exclusivamen- te con la sintomatología específica de cada participante, sino que contenían imágenes referidas a los distintos subtipos de TOC (com- probación, repetición, contaminación, etc.). Aunque en la práctica clínica es infrecuente encontrar personas con TOC que manifiesten un único subtipo de obsesión-compulsión (Jenike et al., 2001), es evidente que no todas las personas con alta sintomatología obsesivo- compulsiva puntúan alto en todos los ítems del cuestionario. Más aún, estudios realizados sobre el procesamiento de la información emocional en pacientes con TOC parecen indicar una mayor sen- sibilidad hacia la información relacionada con sus temores cuando el contenido es negativo o amenazante (Foa et al., 1993; Foa y Mc- Nally, 1986; Lavy et al., 1994; Tata et al., 1996), aunque también existen datos contrarios (Unoki et al., 2000; Cohen et al., 2003). En general, nuestros resultados confirman la validez de las foto- grafías de contenido obsesivo-compulsivo —como complemento al Sistema Internacional de Imágenes Afectivas (IAPS) y a sus es- calas de autoevaluación (SAM)— en la diferenciación entre perso- nas con diferentes grados de sintomatología obsesivo-compulsiva.

La evaluación del procesamiento emocional mediante la visuali- zación de fotografías afectivas tiene ventajas sobre los procedi- mientos tradicionales basados en escalas verbales y cuestionarios. Como se comentó anteriormente, en las investigaciones sobre pro- cesamiento emocional y TOC los estímulos emocionales utilizados han sido principalmente entradas léxicas (Tata et al., 1996; Foa et al., 1993; Lavy et al., 1994). Este tipo de estímulos, por su carácter simbólico y abstracto, no se parecen a experiencias del mundo real y, por lo tanto, se espera que sean limitadas en su habilidad de provocar reacciones emocionales (Cohen et al., 2003). Las foto- grafías de contenido obsesivo-compulsivo, como las imágenes del IAPS, tienen la ventaja de ser estímulos analógicos y representar características importantes de la vida real, actuando como poten- tes generadores de emociones (Lang, 1995). Tienen, además, la ventaja de ser estímulos que pueden ser fácilmente presentados en contextos clínicos y de laboratorio permitiendo el control preciso de su momento y tiempo de exposición. Esta conclusión, favorable a la validez de las fotografías de con- tenido obsesivo-compulsivo para la evaluación de la sintomatología obsesivo-compulsiva, debe ser matizada teniendo en cuenta algu- nas limitaciones de nuestro estudio. Entre otras, la no inclusión de personas con trastorno obsesivo-compulsivo, la no diferenciación en el análisis entre subtipos de sintomatología obsesivo-compulsi- va, y la desigualdad en el número de hombres y mujeres. Aunque los datos apuntan a una incidencia diferencial por sexos, señalando una mayor prevalencia del trastorno obsesivo-compulsivo en las mujeres (Rasmussen y Tsunang, 1986; Karno y Golding, 1991), se suele aceptar una distribución menos desigual por sexos (Yaryura y Neziroglu, 2001; Nathan, Gorman y Salkind, 2002). La investiga- ción futura deberá, por tanto, confirmar los presentes resultados y avanzar en la validez clínica de las imágenes FOC —complemen- tarias a las del IAPS— en la evaluación diagnóstica del trastorno obsesivo-compulsivo y sus diferentes subtipos mediante estudios centrados en personas que manifiesten el trastorno.

Agradecimientos

El presente estudio fue financiado por la Junta de Andalucía (Grupos de investigación HUM-578 y HUM-388).

Referencias

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