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Asignatura: Psicologia de la Interaccion y de los Grupos, Profesor: Carmen Gómez Berrocal, Carrera: Psicología, Universidad: UGR
Tipo: Apuntes
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El estudio de la influencia social intenta comprender cómo y porqué mediante la relación social entre individuos y grupos se llega a modificar la percepción, las actitudes, las opiniones y los comportamientos. Así pues, estudia las relaciones interpersonales, las relaciones en el interior de un grupo y las relaciones entre grupos con el fin de comprender por qué un individuo responde de una determinada manera a una situación dada, y cómo hacer para que lo haga de manera diferente. Una visión más específica la define como el estudio de procesos de cambios que acontecen en un individuo cuando se expone a la respuesta de una fuerte influencia. Por tanto, analiza la relación entre tres elementos: objeto (idea, tarea, grupo social, etc.), que provoca una respuesta (juicio, actitud, comportamiento) en la fuente (un individuo o varios) que ejerce la influencia en el individuo o blanco de influencia.
Los antecedentes a los estudios de la influencia social son:
La normalización aborda los procesos de influencia cuando ninguna de las partes de la interacción dispone de un juicio o norma previa. Sherif estudió los juicios de las personas en situaciones nuevas sin marco de referencia, recurriendo al fenómeno conocido como “efecto autocinético”. Este se trata de una ilusión de movimiento que se produce al observar un punto luminoso inmóvil en la oscuridad, sin puntos de referencia. El sujeto del estudio, entra en una habitación oscura y observa un punto luminoso del tamaño de una cabeza de alfiler, estando este último a una distancia de la persona de unos 5 metros. La tarea del sujeto consiste en indicar en voz alta la amplitud del desplazamiento del punto luminoso durante series de 100 estimaciones.
A partir de este estudio surge el siguiente supuesto : Tanto el individuo como el grupo tienden a normalizar sus juicios y comportamientos ante un objeto nuevo para ellos. Es decir, un individuo en una situación totalmente nueva, fluctuara inicialmente en sus juicios, pero terminará elaborando una norma que dará estabilidad a sus juicios variables. Si son varios los sujetos, entonces elaborarán una norma colectiva.
Siguiendo esto, estudio los juicios emitidos por individuos aislados y en grupos sobre el efecto autocinético. Los resultados según el caso, fueron:
punto luminoso, evaluando éstos como cortos, largos o medios dependiendo de su propio intervalo de variación.
Para explicar los factores explícitos de la normalización estableció los siguientes mecanismos de influencia :
Respecto a la influencia normativa conocemos los siguientes estudios o experimentos:
Allport (estudios sobre los juicios en situación de copresencia) realizó un procedimiento mediante el que los sujetos emiten juicios solos o en presencia de observadores. Los resultados indican que en presencia de otras personas los juicios eran significativamente menos extremos lo que indica una convergencia de los juicios hacia un valor medio. La explicación a esto es que la persona supone que cuánto más extremos sean los juicios, más probabilidad habrá de que se dé un desacuerdo, el cual quiere evitar generando inseguridad. Para evitar desacuerdos con otros, las personas moderan sus juicios y el resultado es una tendencia a converger los juicios en un valor central. Las transacciones que facilitan el acuerdo y la covergencia en los juicios intentan evitar el conflicto con los otros, se producen porque el sujeto no está implicado en la tarea por lo que le da igual emitir un juicio u otro. Se emite la misma respuesta que el otro para mantener la cohesión, reforzar la atracción o bien las divisiones social y las relaciones de poder, pues los juicios perceptivos están en función de las posiciones jerárquicas.
Sampson establece una hipótesis a todo esto, en la que indica que el poder, el estatus y la atracción que tienen asignados los miembros interactuantes influye en la convergencia de respuestas. Para comprobarlo, realiza un procedimiento experimental cuyos sujetos era novicios y monjes de monasterio. Creó dos sesiones:
Pero, ¿Por qué se produce la Normalización? Los mecanismos que explican porque la gente es capaz de llegar a un consenso son los siguientes:
El conformismo es el resultado de un proceso de influencia mediante el cual un individuo modifica su respuesta respecto a un objeto acercándola a aquella expresada por una mayoría de personas (la fuente) en el seno de un determinado grupo. Lo que hace o dice la mayoría de un grupo o de una sociedad determina, por lo general, la norma de dicho grupo en una situación dada. Constituye un tipo de influencia normativa en el que la respuesta de la fuente ex explicita y se resalta el hecho de que la respuesta que da el individuo es diferente incluso opuesta a aquella que daría sin la presencia de la fuente.
En definitiva, se trata de un proceso de influencia que surge de la presión real o simbólica que unos individuos o grupos ejercen sobre otros para que éstos abandonen sus normas y adopten las normas de aquellos.
Lo que se plantea es, ¿El efecto observado en la normalización depende de la naturaleza del tema o tarea objeto de influencia?
En el paradigma de normalización se daban características en las que se encontraba un estímulo ambiguo y respuestas subjetivas.
Asch realizó un planteamiento en el que la hipótesis defendía que si se informa a los sujetos de que es una tarea objetiva (donde se puede verificar la respuesta correcta), desaparecerá la influencia mutua por lo que la gente no va a converger con los demás. Si se tratara de un estímulo físico, sin ambigüedad, no habría influencia. Los antecedentes a esto, eran estudios que demostraban que desciende el efecto de convergencia cuando a los sujetos se les dice que el efecto autocinético es una ilusión perceptiva (el 60% de los sujetos no convergía; 40% seguía convergiendo).
El Paradigma Experimental de Asch (1951) tiene como objetivo demostrar la existencia de ese individuo autónomo, seguro de sí mismo que no se dejaría influir por los demás.
La tarea de los sujetos consistía en decir cuál de las tres propuestas (líneas de comparación) tiene la misma longitud que una línea patrón. La longitud de esta podía
oscilar entre 6.25, 8 y 6.75 pulgadas respectivamente, realizando en total 18 comparaciones.
En la condición control los sujetos estimaban las líneas individualmente y por escrito, el 95% de los sujetos dieron siempre las respuestas correctas y en total de respuestas incorrectas fue del 0,08%. En las condiciones experimentales los sujetos participaban en grupo (8 personas), estaban cara a cara y daban las respuestas en voz alta. Los otros miembros del grupo eran cómplices del experimentador y daban unánimemente respuestas evidentemente erróneas para 12 de las 18 estimaciones. Un 32% de las respuestas de los sujetos ingenuos cedía al error del grupo mayoritario y daban la misma respuesta que este. Le media de errores cometidos sobre los 12 ítems críticos fue de 3,84 en el grupo experimental y solo un 26% de los sujetos se mantiene independiente de la influencia del grupo.
El Paradigma experimental de Crutchfield (1955) estudia la influencia social sin cómplices. Su procedimiento consistía en realizar una tarea en cabinas individuales con 5 sujetos. Pueden ver en una panel las respuestas supuestas de las otras cuatro personas, creyendo que son los últimos en dar sus juicios. Los resultados mostraban que la tasa de conformidad siguió siendo elevada, existiendo una correlación positiva entre incertidumbre del sujeto y el conformismo (este era más frecuente en los problemas más difíciles).
La presión de la mayoría es menor porque no hay interacción cara a cara (las comunicaciones son indirectas o anónimas).
Los patrones de influencia tratan de responder si la los sujetos que responden como el grupo, solo dan una respuesta verbal pública o realmente en su código perceptivo ve lo que dice ver:
Respecto a estos, Kelman (1958) realiza un estudio con tres condiciones experimentales: poder, atractivo, credibilidad. Según él, basta con variar algunos atributos de la fuente de influencia para que un mismo contenido persuasivo pase de provocar una respuesta de complacencia pública a ser interiorizado también a nivel privado.
Para su procedimiento, la variable independiente trataba de medir las características de la fuente de influencia. Los sujetos escuchaban una emisión
incertidumbre. El conformismo obedece a una tendencia a restablecer el consenso en toda situación en la que se quiera disponer de juicios validos o adecuados.
Se espera que la influencia informativa sea independiente del estatus de la fuente de influencia, teniendo el sujeto una incertidumbre de carácter individual y ligada a la realidad física del estímulo sobre el que se realiza el juicio (cuanta más ambigüedad, más incertidumbre).
Sin embargo, la investigación de Asch muestra que también ante estímulos físicos objetivos se produce conformidad. Pero cuanto mayor sea la ambigüedad de la tarea, mayor será el índice de conformidad.
La dependencia normativa sugiere que el individuo está motivado a mantener una relación positiva con los otros, por ejemplo, porque necesita su aprobación. Por ello, el individuo se conforma con las expectativas y juicios del “otro” (individuo o grupo) para ganar a través de él refuerzos y sentimientos positivos (establecer lazos solidarios con el otro; no verse marginado y/o ridiculizado, etc.).
Deutsch y Gerard en su hipótesis exponen que la influencia normativa correlacionará positivamente con el grado de interdependencia entre el individuo y el grupo. Decrecerá a medida que descienda la presión directa de los otros. Además se espera que sea independiente del estatus de la fuente de influencia y que disminuya al tratarse de asuntos fácticos, objetivos, es decir, según las características del estímulo.
En su experimento sobre dependencia normativa e informativa, llevaron a cabo un procedimiento basado en el paradigma de Asch con 3 cómplices, en la primera serie visual contaban con 18 ítems en el que las líneas estaban físicamente presentes mientras se emitían los juicios. En la serie de memoria, de nuevo 18 ítems, los juicios se emiten después de retirar las líneas.
Las condiciones experimentales se daban con una situación cara a cara en la que los sujetos dan las respuestas en voz alta en presencia de los otros y otra mediante anonimato estando los sujetos separados en cabinas. En la situación de grupo, los 5 primeros grupos que diesen más respuestas correctas llevarían un premio, produciéndose el anonimato junto la competición intergrupal.
Además se daban los siguientes factores:
Los resultados indican que la situación de interdependencia (condición grupo) aumenta la influencia. En el anonimato siempre se da menos influencia y cualquier tipo de implicación la reduce. Esta fue mayor en la serie de memoria que en la visual (hipótesis de incertidumbre)
Los mismos autores encuentran que el individuo es también influido en privado (anonimato) ante un estímulo objetivo y cuando no puede ejercer ningún control.
Respecto a la Influencia de la información Referencial (Turner y cols. 1987), la idea central es que para que el desacuerdo con los demás genere incertidumbre y nos lleve a conformarnos, es necesario que esas otras personas estén categorizadas
como semejantes a uno mismo sobre una base de atributos relevante para enjuiciar el estímulo objeto de juicio.
Estas teorías rechazan el modelo dualista de la influencia informativa y normativa e insisten en que ambas constituyen una sola vía de influencia, es decir, consideran que la validez viene dada por el grado de acuerdo o desacuerdo con los miembros de un grupo de referencia, o con aquellos más prototípicos de éste a la hora de emitir un juicio.
La incertidumbre es de naturaleza social y radica en el grado de consenso que se tiene con el grupo de comparación. El desacuerdo con los otros produce tanta incertidumbre como la ambigüedad del estímulo y sólo genera incertidumbre cuando es con “otro” con quien se espera estar de acuerdo para hacer juicios sobre el estímulo. La influencia es el resultado de compartir con la fuente de influencia (el otro) alguna pertenencia categorial importante para el blanco de influencia (categorización social – influencia) y el mecanismo del conformismo reside en el efecto de la categorización.
Según esta teoría, un individuo define su identidad social a partir de su inclusión en una determinada categoría social, que es significativa para él y que sobresale en el contexto social. Cuando el individuo ha tomado consciencia de las características (por ejemplo, estereotipos y las normas) de cada una de las categorías sociales, el hecho de identificarse con su propia categoría le lleva a atribuirse a sí mismo las características que la definen y la diferencian de aquellas con las que se compara. En definitiva, quiere decir que los sujetos se perciben como miembros de una categoría social de la que forman parte o aprenden las normas estereotipadas de esta, asignándose a sí mismos los atributos que definen a su grupo, se autoestereotipia. Es un proceso mediante el cual es sujeto sufre una categorización, se acentúa la similitud intracategorial y acaba conformándose.
La tendencia al consenso es una consecuencia de la formación psicológica del grupo.
La evidencia empírica demuestra que la influencia es independiente de la categorización de la fuente.
Sin embargo, existen puntos débiles en las explicaciones sobre la influencia social mayoritaria.
En la dependencia informativa la ambigüedad del objeto de juicio no es lo que explica totalmente el origen de la influencia. En tareas objetivas, incluso cuando se le dice al sujeto que la fuente no tiene valor informativo alguno (se invalida su credibilidad), se sigue observando una influencia sustancial.
En el caso de la dependencia normativa si se elimina el control normativo del grupo (como la situación de anonimato) no se suprime toda la influencia.
En la autocategorización o información referencial categorizar a la fuente como exogrupo no garantiza que desaparezca toda la influencia.
Por último, la influencia como resultado de un proceso de objetivación (Pérez y Mugny, 1991). El supuesto de esta es que interviene una representación social (macro-esquema cognitivo que nos sirve para matizar toda la información del exterior) del conocimiento, siendo válido un juicio (objetivo) en la medida en la que todos los observadores dan un mismo juicio uniforme.
Los efectos de esa representación social son dos:
El conformismo aumenta cuando aumenta el tamaño del grupo , aunque este efecto parece estabilizarse a partir de 3 miembros. Existe una relación curvilínea entre tamaño del grupo y tasa de conformismo.
Las explicaciones a esto según Duvan y Wicklund se basan en el Modelo de autoatención. A medida que aumenta el número de personas que responde de modo diferente el sujeto es más consciente de sí mismo. La autoconsciencia está directamente relacionada con el grado de incertidumbre experimentado, al aumentar el tamaño del grupo al sujeto le resulta claro que el equivocado es él.
La unanimidad del grupo también constituye un factor importante. Basta con que un cómplice o miembro se desvíe del juicio del grupo para que se reduzca la tasa de conformismo. La explicación de Allen y Wilder defiende que la mayoría unánime fuerza al sujeto a reinterpretar la situación, siendo el desviado el que sirve para aliviar la presión normativa del grupo.
Este efecto se conoce como apoyo social y aparece incluso cuando el disidente da respuestas incorrectas pero diferentes de las del grupo (de hecho, respuestas incluso más erróneas que las del grupo, considerándose un disidente extremo). Así pues, el conformismo disminuye no por el hecho de que el sujeto reciba un apoyo social para su posición, sino porque la mayoría del grupo pierde su unanimidad. Esta conclusión parece aplicarse solamente cuando se trata de juicios objetivos, ya que cuando se trata de temas subjetivos el conformismo disminuye sólo cuando el disidente da exactamente la misma respuesta que el individuo, es decir, recibe apoyo social pues defiende concretamente su posición.
Tal y como hemos visto anteriormente, las explicaciones de la influencia existentes consideraban que las únicas fuentes capaces de obtener una influencia eran las fuentes con un poder reconocido. El gran reto de una concepción radicalmente distinta de la influencia consistía pues en mostrar que fuentes desprovistas de poder también podían obtener una influencia. ¿Responde la influencia ejercida por un grupo mayoritario a un proceso distinto seguido al de un grupo minoritario?
A partir de esto, se plantea qué factores, que no sean el poder, el prestigio o el estatus de un individuo o grupo, pueden convertir cualquier situación social en una situación de influencia.
Según Moscovici (1976) este factor es el conflicto social. Se trata del resultado de la capacidad de contestar activamente la norma que es dominante, es decir, crear un conflicto en la mayoría capaz de reducir la confianza que ésta tiene en su propia posición y motivarla así a que preste un mínimo de interés en considerar las proposiciones minoritarias. El instrumento fundamental de la minoría para crear y mantener ese conflicto es el estilo de comportamiento , modo en el que se organizan los comportamientos y las opiniones (autonomía, la implicación, la equidad, la rigidez y la consistencia).
Así, un primer factor que puede crear el conflicto es la consistencia, con la que la minoría avanza su respuesta. Moscovici sugirió una distinción entre la consistencia sincrónica, que aparece cuando los diferentes miembros de un grupo coinciden en sus respuestas y la consistencia diacrónica, que aparece cuando un mismo individuo repite sistemáticamente la misma respuesta a diferentes momentos.
Los patrones de atribución según Kelley sobre esto son:
Los efectos del comportamiento consistente hacen que la fuente se perciba con intención de continuar con sus ideas y convencida de lo que dice o hace. Un hecho consistente se mantiene vivo en la mente del observador, pudiendo crear habituación. Da visibilidad e identidad al grupo como entidad independiente.
En la evidencia experimental mostrada por Moscovici (1969) exponía una hipótesis que defendía la consistencia intraindividual (repetición por parte de una persona de una misma respuesta) conjugada con la interindividual (repetición por parte de varias personas) pueden llevar al observador a realizan un examen más atento del objeto de juicio.
En su estudio los sujetos participaban en grupos de 6 personas (4 sujetos experimentales y 2 cómplices del experimentador que constituían la fuente minoritaria en los términos relativos) que debían determinar el color y la intensidad luminosa de una serie de diapositivas azules que se diferenciaban por su intensidad luminosa. Los sujetos se sometían a un test de daltonismo. La fuente minoritaria (cómplices) indicaba sistemáticamente que la diapositiva era de color verde. Las dos variables dependientes fueron la respuesta en público y la que se hacía en privado.
Durante la manipulación experimental, la condición de consistencia contaba con dos cómplices que respondían siempre que la diapositiva era verde. En la condición de inconsistencia diacrónica, los dos cómplices decían verde en algunos casos y azul en otros. Condición inconsistencia sincrónica e interindividual, uno decía verde y el otro azul. Por último, en la condición control encontrábamos 6 sujetos ingenuos.
Los resultados sobre las respuestas públicas informaban de que cuando los dos cómplices se muestran consistentes logran influir un 8,42% de las respuestas de la mayoría. En la condición donde no hay consistencia sólo se observa el 1,25% de respuesta verde y en la condición control 0,25% de respuesta verde.
En el caso de las respuestas privadas, se les presentaba en privado a cada sujeto 16 diapositivas para que dijera si eran “azules” o “verdes”: 3 verdes, 3 azules y 10 verdiazules. Las condiciones experimentales vs. las del grupo control, juzgaban las diapositivas verdiazules más verdes que azules. Esta tendencia se acentuaba en los que no habían dado juicios verdes en público. Quiere decir que, se puede obtener influencia indirecta en privado sin haberla obtenido antes de forma directa públicamente.
Como ya nos hemos planteado, ¿la influencia obtenida por las fuentes minoritarias tiene la misma influencia que la obtenida por las fuentes mayoritarias?
Las fuentes mayoritarias cuentan con el poder y la credibilidad por lo que obtienen un patrón de complacencia. Les resulta más fácil obtener influencia pública sin que se modifiquen las respuestas privadas. Sin embargo, las fuentes minoritarias se enfrentan a grandes resistencias para lograr una influencia pública o manifiesta. Supuestamente, obtienen la influencia a nivel latente, privado o no consciente (patrón de conversión).
Moscovici y Lage (1970), para comprobar el efecto de conversión, se apoyaron en el paradigma azul-verde de nuevo. Según ellos, las fuentes minoritarias (vs. fuentes mayoritarias) se encontrarán con intensas resistencias para que aparezca influencia pública y manifiesta, obteniéndola más bien latente y/o diferidad.
Las conclusiones finales defienden que el estudio de la influencia de los grupos minoritarios ha demostrado que se puede modificar no sólo un juicio, una respuesta o una actitud, sino el marco de referencia en el que se inscriben (el código perceptivo del sujeto). La autoridad, el número y la atracción son imprescindibles para “someter” pero no para “convencer”. Por último, las minorías, al no lograr imponer sus puntos de vista, atraen más la atención sobre lo que dicen, estimulando así la creatividad y la innovación.
2.3. Comparación social y validación
La minoría ejerce influencia por su estilo de comportamiento consistente. Esta influencia tiene una naturaleza distinta a la influencia ejercida por la mayoría.
La mayoría, a menudo, produce complacencia, cediendo el sujeto públicamente ante la mayoría pero en privado no cambia su manera de juzgar, percibir o pensar.
La minoría produce conversión, el sujeto se resiste a ella públicamente pero se producen cambios a nivel latente, indirecto o diferido.
Quiere decir que, la influencia minoritaria y mayoritaria producen distintos efectos (conversación y complacencia). Pero, ¿están producidas por un mismo proceso o por dos procesos distintos? La respuesta más aceptada viene con Moscovici y Personnaz.
Existen dos tipos de procesos implicados, la comparación social para la influencia mayoritaria y el proceso de validación para la influencia minoritaria.
Las situaciones de las que parte Moscovici para explicar estos procesos son los siguientes:
La mayoría activa un proceso de comparación social. En este, el sujeto compara su respuesta con la de los demás (la mayoría), concentra su atención en lo que los demás dicen (en la fuente) y ajusta sus opiniones en juicios a los de la mayoría (sin pensar o atender mucho a la cuestión planteada, al problema objeto del juicio). A través de esa comparación, el sujeto se da cuenta de que mantiene un punto de vista diferente. Se le plantean entonces dos alternativas: acabar con el conflicto y la incertidumbre cediendo ante la mayoría (sumisión) que es lo más frecuente o bien mantener su juicio independiente de la mayoría, exponiéndose a ser rechazado por el grupo. El sujeto se conformará a la mayoría públicamente, pero cuando esté en privado y reflexione sobre el tema objeto del juicio (la cuestión planteada) volverá a su postura inicial.
La minoría activa un proceso de validación. Se trata de una actividad cognitiva que intenta comprender por qué la minoría se mantiene consistente en su posición.
La consistencia de la minoría genera un conflicto en el sujeto (distinto al generado por la mayoría) que le hace pensar que la minoría debe tener buenas razones para actuar como lo hace. A la larga, el conflicto hará que el sujeto centre su atención en el problema objeto de juicio. Durante ese proceso de validación, los sujetos, sin ser conscientes de ello, pueden empezar a ver el objeto de la misma forma que la minoría y convertirse privadamente (o de forma latente/no consciente) a su postura.
Las minorías pueden ejercer influencia pero no siempre la obtienen. Existen dos formas de resistencia contra ellas:
En un estudio realizado por Papastamou, Mugny y Pérez (1995), su objetivo fue analizar las actitudes de los sujetos (griegos) ante la comunicación ambiental en Atenas. Su procedimiento consistía en medir las actitudes sobre atribución de responsabilidad (individuales o colectivas) del problema.
Una semana después los sujetos leían un mensaje atribuido a una minoría o a una mayoría. Mientras leían la mitad imaginaba argumentos a favor y la otra mitad, en contra. Sobre una escala de siete puntos los sujetos decidían en qué grado utilizarían una serie de argumentos. Cuatro de ellos sobre aspectos psicológicos de la fuente y otros cuatro centrados en el contenido de los argumentos, para defender la posición del mensaje (condición defensa) o para rechazarlo (condición refutación).
Los resultados indicaban que:
Los sujetos utilizan la psicologización para resistir más ante que la minoría que ante la mayoría.
La conclusión final defendía que las minorías suelen producir conversión (mayor influencia indirecta que directa). La denegación de la credibilidad de sus argumentos practicada de modo activo facilita el efecto de conversión (la crítica se centra en el contenido y no en la psicología de la fuente). Con la estrategia de la psicologización (resistencia centrada sobre los atributos psicológicos de la fuente y no sobre sus argumentos) se bloquea la aparición del efecto de conversación. Los atributos psicológicos de la fuente adquieren una saliencia tal que el valor alternativo de sus argumentos queda reducido o indisociado de aquéllos.