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Coordinadora
MARGARITA ORTIZ-TALLO
PROFESORA TITULAR DEL DEPARTAMENTO DE PERSONALIDAD. EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO PSICOLÓGICO. FACULTAD DE PSICOLOGÍA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
PSICOPATOLOGÍA CLÍNICA
ADAPTADO AL DSM-
EDICIONES PIRÁMIDE
Psicología. Universidad de Málaga.
M. a^ José Zoilo Profesora asociada del Departamento de Personalidad. Evaluación y Tratamiento Psicológico. Facultad de Psicología. Universidad de Málaga.
Introducción Capítulo 1 Más allá de la psicopatología clínico
Capítulo 2. Concepto de psicopatología clínica. Objeto, criterios y causas
- Concepto de psicopatología
- Ámbito de la disciplina 2.1. Psicopatología y psiquiatría 2.2. Psicopatología y psicología clínica 2.3. Psicopatología y psicología de la salud 2.4. Psicopatología y psicología de la personalidad
- Criterios de anormalidad en psicopatología
- Causalidad en psicopatología
- Análisis de los fenómenos psicopatológicos clínicos 5.1. La conciencia de anomalía 5.2. Función y contenido 5.3. Egosíntonía 5.4. La evolución de la alteración 5.5. Intensidad y cualidad 5.6. Dimensión cultural 5.7. Rasgos de personalidad patológicos
Capítulo 3. Trastornos de ansiedad
- Introducción
- Clasificación de los trastornos de ansiedad 2.1. Trastorno de pánico o trastorno de angustia 2.2. Agorafobia 2.3. Fobia específica 2.4. Fobia social 2.5. Trastorno de ansiedad generalizada 2.6. Trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica 2.7. Trastorno de ansiedad inducido por sustancias 3. Etiología Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 4, Trastorno obsesivo-compulsivo y ajines
- Introducción
- Clasificación de los trastornos obsesivo-compulsivos y afines 2.1. Trastorno obsesivo-compulsivo 2.2. Trastorno dismórfíco corporal 2.3. Trastorno por acumulación 2.4. Tricotilomanía 2.5. Trastorno de excoriación de la piel 2.6. Trastorno obsesivo-compulsivo y afines debidos a enfermedad médica 2.7. Trastorno obsesivo-compulsivo y afines inducidos por sustancias
- Etiología Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 5, Trastorno depresivos
- Introducción
- Diagnóstico 2.1. Trastorno depresivo mayor 2.2. Trastorno depresivo persistente (distimia)
Capítulo 9, Trastornos de ¡a alimentación
- Anorexia nerviosa 1.1. Desarrollo y concepto de la anorexia nerviosa 1.2. Características clínicas 1.3. Criterios diagnósticos: DSM-5 y CIE-
- Bulimia nerviosa 2.1. Desarrollo y concepto de la bulimia nerviosa 2.2. Características clínicas 2.3. Criterios diagnósticos
- Trastorno por atracón 3.1. Desarrollo y concepto 3.2. Características clínicas 3.3. Criterios diagnósticos 4. Etiología Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 10, Trastornos del control de impulsos
- Trastorno explosivo intermitente 1.1. Definición y criterios diagnósticos 1.2. Características clínicas 1.3. Diagnóstico diferencial 1.4. Etiología 2.Trastorno de la conducta o disocial 3.Cleptomanía, piromania y tricotilomanía 3.1. Cleptomanía 3.2. Piromania 3.3. Tricotílomania 4.Otros trastornos del control de los unpuLsos Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 11. Trastornos de síntomas somáticos o trastornos somatomorfos
- Trastorno de somatización
- Trastorno ansioso por enfermedad (anteriormente y en CTE-10. F45.2 hipocondría)
- Trastorno de conversión (trastorno de síntoma neurológico funcional)
- Factores psicológicos que afectan a la condición médica
- Trastorno facticio
- Otros trastornos de síntomas somáticos
- Etiología Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 12. Trastornos disociativos
- Trastorno de identidad disociativo
1.1. Desarrollo y concepto 1.2. Características clínicas 1.3. Criterios diagnósticos
- Despersonalización y desrealización 2.1. Desarrollo y concepto 2.2. Criterios diagnósticos
- Amnesia disociativa 3.1. Desarrollo y concepto 3.2. Criterios diagnósticos
- Otros trastornos de la CIE- 4.1. Trastornos de trance y de posesión 4.2. Trastornos disociativos de la motilidad voluntaria
4.3. Convulsiones disociativas 4.4. Anestesias y pérdidas sensoriales disociativas
- Etiología Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 13, Trastornos relacionados con las adicciones
- Características de la adicción
- Drogodependencias 2.1. Sustancias más consumidas 2.2. Dependencia 2.3. Tolerancia y síndrome de abstinencia 2.4. Definición y criterios diagnósticos 2.5. Aspectos relevantes del proceso de dependencia 2.6. Características clínicas: un caso clínico
- Alcoholismo 3.1. Definición y criterios diagnósticos 3.2. Características clínicas
- Adicciones sin sustancias
- Juego patológico 5.1. Consideraciones generales 5.2. Características clínicas y diagnóstico 5.3. Definición y criterios diagnósticos del DSM-5 6. Etiología de las adicciones Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 14, Trastornos relacionados con traumas y estresores
- Trastorno por estrés postraumático (TEPT) 1.1. Criterios diagnósticos del DSM-
- Trastorno por estrés agudo 2.1. Características diagnósticas 2.2. Caso clínico
- Trastornos adaptativos 3.1. Criterios diagnósticos DSM- 3.2. Algunas diferencias entre DSM-5 y CIÉ- 3.3. Caso clínico
- Comparación de los criterios diagnósticos de estrés agudo (TEA), estrés postraumático (TEPT) y trastorno adaptativo (TA)
- Etiología y mantenimiento Preguntas de reflexión y debate
Capítulo 15. Trastornos sexuales: parafilias y disforia de género
- Parafílias: preferencias sexuales
- Teorías explicativas de las parafilias 2.1. Desarrollo de un impulso sexual desviado 2.2. Problemas de relación o de falta de habilidad social 2.3. Pensamientos distorsionados
- Trastornos de identidad o disforia de género
- Teoría explicativa del trastorno de la identidad sexual o disforia de género
- Relato clínico Preguntas de reflexión y debate
A nuestros alumnos y alumnos, con quienes compartimos y
disfrutamos nuestra
profesión
INTRODUCCIÓN
Este libro surge con la intención de aportar a nuestros estudiantes del Grado en Psicología, y de otras cañeras afines, un manual básico y sencillo que sirva de guía en la disciplina de la Psicopatología clínica.
Mi nombre es Margarita Ortiz-Tallo. Soy la profesora responsable de la asignatura en la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga, y he sido la encargada de coordinar los contenidos de este libro, contando con la importante aportación de un grupo de compañeros y compañeras profesionales de la psicología.
La aplicación de la Psicopatología en la clínica nos guía en la evaluación diagnóstica de las personas que nos piden ayuda. Pero este no debe ser el único objetivo. Las personas no estamos sanas o trastornadas de forma inflexible y rígida. Ante una persona que sufre, será importante tratar de comprender toda su complejidad y saber que nos encontramos en una relación humana de ayuda. Por ello hemos comenzado el manual con un capítulo dirigido a los estudiantes, para recordar la importancia de ir más allá de la psicopatología. Hemos titulado así el primer capítulo.
Además, entendemos que la evaluación siempre deberá tener un carácter dimensional que permita valorar la gravedad del cuadro y no clasifique a las personas con etiquetas estigmatizantes, por lo que consideramos importante que tenga en cuenta también los aspectos positivos del ser humano. Esta idea es la que nos ha llevado a incluir un tema, que consideramos novedoso en la disciplina aplicada, y que presentamos al final del manual, con el objetivo de destacar la importancia de las fortalezas psicológicas del paciente. El tema se titula Fortalezas psicológicas: la otra cara de la psicopatología.
MÁS ALLÁ DE LA
PSICOPATOLOGÍA
CLÍNICA
M a^ JOSÉ ZOILO
Cuando un estudiante de psicología, de criminología o de trabajo social comienza
la carrera, le acompañan muchas emociones. Quiere saber teoría y práctica (sobre todo
mucha práctica), cómo ayudar a los demás, cómo ayudarse a sí mismo, cómo encontrar
una salida profesional, cómo se enfrentará a su primer paciente: ¿seré capaz?, ¿lo haré
bien?...
Su mente se llena de preguntas que no pueden ser respondidas por otras personas,
ya que la seguridad en sí mismo y la confianza en el trabajo bien hecho sólo la da la
experiencia. Pero esto sólo lo comprendemos con el paso de los años. Lo que ocurre es
que tanto en psicología como en el resto de las profesiones los estudiantes quieren estar a
la altura desde el primer momento.
Por eso, lo primero que tiene que entender el alumno que estudia psicopatología
es que no está ante una asignatura que se aprueba y sirve para conseguir el título. Es
mucho más.
Está ante la esencia misma del trastorno psicológico, y esa es una asignatura que le
acompañará siempre.
Muchos estudiantes de psicopatología (al igual que los de medicina o enfermería),
cuando empiezan a familiarizarse o a ver de cerca la enfermedad se sienten demasiado
identificados y creen tener gran parte de los síntomas, o todos. Por más veces que les
explico que no les pasa nada y que es algo normal en cualquier alumno relacionado con
temas de salud física o mental, la duda siempre les persigue.
Esto no significa que los profesionales estemos exentos de tener una patología
psicológica. Cuando la tengamos nos trataremos como cualquier otra persona. Pero la
enfermedad no se adquiere por leer, ni por estar junto a alguien que la tenga.
El miedo o la responsabilidad que podamos sentir ante el trastorno psicológico es
una sensación normal que a veces no desaparece con el paso del tiempo. Quien trabaja
con y ante personas sabe perfectamente de lo que estoy hablando.
No os preocupéis por nada al principio. A todos nos pasó lo mismo mientras
estudiábamos.
Una cosa es haber oído hablar de problemas psicológicos, y otra muy distinta es
cuando se empiezan a conocer a fondo los trastornos psicológicos. En ese momento, lo
primero que se puede apreciar es cuánto se parecen y cuánto se diferencian entre ellos.
¿Dónde empiezan y dónde acaban los límites de cualquier tipo de problema
psicológico? Si hay algo que queda claro cuando uno se adentra en el mundo de la
psicopatología es que no hay fronteras bien delimitadas entre unos trastornos y otros. No
están dibujados como los países que están dentro de un atlas, ni podemos ponerles
distintos colores para saber cuál es uno y cuál es otro.
A veces se solapan, se siguen, se enmascaran. De pronto un trastorno tira de otro y
lo enseña, y en cambio otras veces parece que jugaran al escondite entre ellos y ninguno
quisiera mostrarse abiertamente ni dar la cara del todo.
Por eso. al estudiar cómo se entremezclan unas patologías con otras y cómo
afectan a la vida del paciente y de su entorno, es lógico que un alumno sienta miedo a no
saber qué hacer cuando esté solo en una consulta o ante una persona con un problema.
Ello es perfectamente lógico y normal.
Porque obviamente no es lo mismo ver un trastorno sobre un libro que sobre una
persona. Y es que, como decía el investigador Van de Snepscheut. «En teoría no existe
diferencia entre teoría y práctica; en la práctica sí la hay».
En un libro de Psicopatología hay un índice que te guía, unas palabras, unos
conceptos, y un temario bien organizado y escrito por expertos en la materia. La lógica y el
orden que muestran las páginas sobre lo que hay que saber y lo que no aparece de forma
tan natural que nos hace creer que nos encontramos ante una guía de procedimientos
fácil de seguir. Pero no es así. o al menos casi nunca es así.
En la vida normal no existen índices. No están nuestros profesores asesorándonos
sobre cada paso que damos y los pacientes no forman parte de una práctica por escrito.
Son personas que nos miran y nos hablan buscando en nosotros las respuestas que ellos
no tienen, o creen no tener.
Todos sabemos que la vida es complicada, pero cuando a las complicaciones
normales y propias del ser humano le añadimos un «TRASTORNO» (sea del tipo que sea),
lo primero que tenemos que saber es que afecta a la persona de una forma tan global que
la envuelve por completo. A veces hasta la cambia: la vuelve más temerosa, más irritable,
más triste o incluso la aísla.
Un trastorno tiene la facultad de interferir en la forma de pensar, de sentir y de
actuar de una persona, haciéndole ver el mundo de una forma distinta, muy distinta. Si
tuviera que quedarme con dos adjetivos acerca de cómo ven el mundo todas las personas
que padecen algún tipo de trastorno, diría que lo ven más hostil y más amenazante. Y
además, como aquello que tememos nos parece más probable que suceda, encima les
hace estar en alerta de forma continua.
La vida cambia para el paciente y para todos los que le rodean. El grado de
intensidad, de duración y de las áreas afectadas es importante a la hora de estudiar y
comprender la psicopatología del paciente. Pero si hay algo que nos queda claro a los
profesionales que nos dedicamos a la psicología es que cuando duele vivir, duele todo.
Por eso. conocer bien cada esquina, cada curva y cada giro inesperado que pueda hacer
disminuir ese dolor es fundamental para el futuro profesional.
Dotarnos de instrumentos y herramientas es primordial. El conocimiento es
poderoso, mucho más de lo que imaginamos. Por eso tenemos que aprender muy bien
cada concepto, cada patología, cada diferencia. Un profesional relacionado con la
psicopatología nunca deja de estudiar y nunca deja de examinarse. Cada paciente es una
asignatura distinta que debe aprobar con la máxima nota posible.
Por eso no basta con aprenderse muy bien las características clínicas, los criterios
diagnósticos, el diagnóstico diferencial, la etiología y el mantenimiento. Hay que ir «MAS
ALLÁ». Por eso se llama así este capítulo, porque si hay algo claro dentro de un ser
humano es su complejidad.
Por más casos que conozcamos, por más información que tengamos a través de los
medios de comunicación o de internet, todavía sigo escuchando las mismas preguntas:
¿esto se me quitará?, ¿volveré a ser el mismo?, ¿me volveré loco?, ¿soy débil?...
A veces, para contestar a estas y a otras cuestiones relacionadas con el dolor
psicológico, apelar al principio de incertidumbre funciona:
Para cualquier ser humano, convivir con la incertidumbre es incómodo.
Necesitamos de alguna manera controlar lo incontrolable. La preocupación es
precisamente eso. una forma de «control». Por tanto, es normal preguntarse lo que
te preguntas ahora mismo.
Esta frase es sorprendente en cuanto a su eficacia. Tiene un efecto calmante que
me llama poderosamente la atención. La expongo aquí para que el que quiera la utilice en
cualquier contexto, pues precisamente sirve para eso, para cualquier contexto, quizá
porque la preocupación es el hilo conductor que une a todos los trastornos conocidos. El
paciente se preocupa por sus cosas, y si no lo hace él lo hará alguien de su entorno.
Como algunos estudiantes siempre andan preocupados por unas cuestiones o por
otras, quiero mostrarles el siguiente párrafo del libro La conquista de la felicidad de
Bertrand Russell:
«La mayoría de los hombres y de las mujeres son incapaces de controlar sus
pensamientos... No pueden dejar de pensar* en cosas preocupantes en momentos
en que no se puede hacer nada al respecto. Se llevan los problemas a la cama,
cuando deberían descansar y cobrar nuevas fuerzas para afrontar los problemas de
mañana, no paran de darle vueltas a la cabeza cuando en ese momento no pueden
hacer nada. El sabio sólo piensa en sus problemas cuando tiene sentido hacerlo; el
resto del tiempo piensa en otras cosas o, si es de noche, no piensa en nada.»
Pensar sobre qué hacer y no hacer con un paciente futuro mientras se está
estudiando Psicopatología no sirve de mucho. Es mejor concentrar el máximo esfuerzo en
aprender.
Y una de las cosas que tienen que aprender los estudiantes es que el hecho de ser
profesionales no significa que tengamos siempre todas las respuestas. Es verdad que hoy
por hoy cada vez tenemos más información sobre los problemas que afectan a las
personas y que tratamos de encontrar en todo lo posible soluciones eficaces y rápidas
para disminuir, eliminar o aliviar el sufrimiento humano, desde las distintas vertientes
profesionales. Ese es nuestro cometido. Pero también es verdad que la combinación de la
caja fuerte de su cerebro la tiene siempre el paciente.
He oído muchas veces decir que la psicopatología clínica tiene lo mismo de bonita
que de difícil. Por eso es especial.
Así que voy a insistir en una cosa: lean, lean y lean, que leer es muy sano y cuesta
poco dinero. Además, mientras estamos leyendo nuestra imaginación se enriquece,
nuestro cerebro se oxigena y la mente se mantiene distraída. Y la distracción siempre es
una excelente terapia. Leer significa ganas de saber.
Además, me gustaría que el alumno piense en algo muy importante (al menos para
mí lo es): los libros no se escriben solos. Detrás de cada libro que hay en las estanterías de
cualquier biblioteca hay una persona con ganas de comunicarse, de expresar lo que
siente, lo que sabe, lo que le ha ocurrido o lo que ha imaginado. En definitiva, alguien que
quiere transmitir algo.
Y eso tiene un gran valor y también un enorme poder: el poder de las palabras.
El poder de una palabra es inmenso. Pero este poder no es absoluto, sino relativo,
ya que se lo damos nosotros dependiendo de cuánto nos importe quién nos la diga y de
cómo la exprese.
Pero, ¿de quién son las palabras? Michel Eyquem de Montaigne, filósofo francés
del siglo XVI, decía que «la palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la
escucha». Nuestras emociones cambian según elijamos unas u otras y a veces transmiten
algo químico inexplicable. Sirve como ejemplo la escena que tuve la suerte de presenciar
un día.
Lugar: una avenida. Situación: un padre con cuatro o cinco hijos pequeños
corriendo en fila a más no poder. El que iba el último decía constantemente: «no puedo,
no puedo...», y el padre, con esa sabiduría innata y psicología profunda que a veces
tenemos los padres, le decía: «tú como siempre, tú como siempre... el último..., verás que
por tu culpa no llegamos...», y el niño, que de verdad no podía (yo lo estaba viendo), se
paró un poco poniendo las manos por encima de las rodillas para sacar aliento de donde
pudiera. Pero no podía. Y de pronto, como una ráfaga, la más pequeña de todos los
hermanos se sitúa delante de él y, acentuando todas las sílabas, le dice: «Tú sí puedes». Y
pudo. Vosotros también podréis. No tengáis ninguna duda.
una parte de la psicopatología clínica o aplicada: el análisis de los fenómenos
psicopatológicos clínicos. Se parte del hecho de que el psicopatólogo, en estrecha relación
con el psicólogo clínico y el psiquiatra, debe conocer las alteraciones psicopatológicas en
su presentación en la realidad clínica. Desde este punto de vista, la formación adecuada
no es sólo una formación teórica básica, ni debe limitarse a conocer las distintas
alteraciones psicológicas, sino que es conveniente que domine asimismo el conocimiento
práctico y las diversas formas de presentación de las alteraciones en la exploración clínica.
1. CONCEPTO DE PSICOPATOLOGÍA
La psicopatología es la ciencia que estudia la etiología y las características de los
trastornos psicológicos. Es una ciencia a la que nos hemos de acercar desde un modelo
multidisciplinar, ya que se nutre de disciplinas científicas diversas, como la psicología, la
biología, la neurología, la genética, la fisiología, la sociología y la antropología. Todas estas
disciplinas contribuyen a la elaboración de la psicopatología, y probablemente ninguna de
ellas se baste por sí sola para explicar los fenómenos anormales.
El objeto de la psicopatología se puede considerar, por tanto, amplio y complejo (Belloch,
Sandín y Ramos. 2008). En primer lugar será necesario describir y conocer el fenómeno
psicopatológico, para posteriormente poder buscar explicaciones que den cuenta de los
factores que pueden predisponer, precipitar o mantener los comportamientos o las
dificultades mentales alteradas. Conocer e identificar estos factores favorecerá asimismo
el poder predecir la aparición, el curso o la evolución de los trastornos.
En sentido general, la disciplina trata de establecer leyes universales que den
cuenta y expliquen muchos y distintos tipos de alteraciones. Sin embargo, la búsqueda de
principios generales no debe ocultar que la finalidad última de la psicopatología es el
sujeto individual por lo que los principios generales sólo serán útiles si se pueden aplicar a
personas concretas.
2. ÁMBITO DE LA DISCIPLINA
La psicopatología no se encuentra sola en su interés por la anormalidad psíquica,
sino que comparte con otras disciplinas un interés básico en la comprensión y explicación
de la conducta humana. Para constituirse como disciplina lia de definir sus límites y
competencias, lo que en definitiva sería encontrar su propia identidad (Ortiz-Tallo, 2004).
Las disciplinas que, por su objeto de estudio, son de especial interés en su relación
con la psicopatología. son la psiquiatría, la psicología clínica, la psicología de la salud y la
psicología de la personalidad. A continuación se intentará realizar una distinción entre
ellas.
2.1. Psicopatología y psiquiatría
En su quehacer diario, la psiquiatría se suele entender como una práctica médica
clínica. Desde este punto de vista, la psicopatología se encargaría de estudiar la
descripción, evolución y etiología de los trastornos, mientras que la psiquiatría trataría de
integrar y aplicar esos conocimientos en su práctica clínica, compartiendo estos aspectos
de intervención con la psicología clínica.