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Redacción Todo, Apuntes de Periodismo

Asignatura: Introd. redacción, Profesor: Miguel Alcibar, Carrera: Periodismo, Universidad: US

Tipo: Apuntes

2010/2011

Subido el 09/09/2011

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Introducción a la Redacción
Periodística
Faltas de ortografía: Son faltas de ortografía todas aquellas que
transponen una letra por otra (esigen por exigen), la ausencia de tilde
(examenes por exámenes) o la presencia de tilde cuando no lleva (jóven
por joven; fué por fue).
Ejemplos: Ha llevado –A llevado
A principios de –Ha principios de
Ación –Acción
Exigen – Esigen
Adhesión –Adesión
Escasas –Excasas
Esclavo –Exclavo
Prevé –Prevee
Acérrimo –Aférrimo
Exposición poco clara, embrollada y/o imprecisa: Una manera
de no decir nada con muchas palabras.
Ejemplo: “Es una actitud relajada la que mantiene hacia los hechos de
manera que la primacía de lo relatado recae en que el proyecto del
genoma humano y todas sus expectativas son el ámbito principal”
Uso de la pregunta retórica: Una pregunta retórica es aquella que
no precisa de una respuesta. En general sirve para enfatizar el estado de
ánimo de quien la formula. Sin embargo, se usan incorrectamente en los
discursos argumentativos o de opinión para no montar una
argumentación sólida. Son “atajos” que usa el escritor para sortear las
dicultades que plantea construir una opinión fundada.
Ejemplo: “La guerra que llevó EEUU con Irak fue por la riqueza de ese
país y no, según él, para acabar con la dictadura. Y si fuese así ¿Por qué no
hace lo mismo con Cuba?
Mal uso de la puntuación: Son signos de puntuación los que
indican pausa. Así, no es conveniente escribir más de 25 palabras
sin posibilidad de pausa. Por tanto, una redacción es correcta cuando
puede leerse con comodidad, sin asxia. Una coma mal usada puede
cambiar radicalmente el sentido de una frase.
Ejemplo: Alma Gaspar. Seis meses, desaparecida en este mismo
hospital.
Alma Gaspar. Seis meses desaparecida en este mismo hospital.
Entrecomillar las ironías: Esta práctica, además de mostrar que el
autor no sabe usar los recursos sutiles de la ironía, es una forma de
infravalorar la inteligencia del lector.
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¡Descarga Redacción Todo y más Apuntes en PDF de Periodismo solo en Docsity!

Introducción a la Redacción

Periodística

  • Faltas de ortografía : Son faltas de ortografía todas aquellas que transponen una letra por otra (esigen por exigen), la ausencia de tilde (examenes por exámenes) o la presencia de tilde cuando no lleva (jóven por joven; fué por fue).

Ejemplos: Ha llevado –A llevado

A principios de –Ha principios de Afición –Aficción Exigen – Esigen Adhesión –Adesión Escasas –Excasas Esclavo –Exclavo Prevé –Prevee Acérrimo –Aférrimo

  • Exposición poco clara, embrollada y/o imprecisa: Una manera de no decir nada con muchas palabras.

Ejemplo: “Es una actitud relajada la que mantiene hacia los hechos de

manera que la primacía de lo relatado recae en que el proyecto del genoma humano y todas sus expectativas son el ámbito principal”

  • Uso de la pregunta retórica: Una pregunta retórica es aquella que no precisa de una respuesta. En general sirve para enfatizar el estado de ánimo de quien la formula. Sin embargo, se usan incorrectamente en los discursos argumentativos o de opinión para no montar una argumentación sólida. Son “atajos” que usa el escritor para sortear las dificultades que plantea construir una opinión fundada.

Ejemplo: “La guerra que llevó EEUU con Irak fue por la riqueza de ese

país y no, según él, para acabar con la dictadura. Y si fuese así ¿Por qué no hace lo mismo con Cuba?

  • Mal uso de la puntuación: Son signos de puntuación los que indican pausa. Así, no es conveniente escribir más de 25 palabras sin posibilidad de pausa. Por tanto, una redacción es correcta cuando puede leerse con comodidad , sin asfixia. Una coma mal usada puede cambiar radicalmente el sentido de una frase.

Ejemplo: Alma Gaspar. Seis meses , desaparecida en este mismo

hospital. Alma Gaspar. Seis meses desaparecida en este mismo hospital.

  • Entrecomillar las ironías: Esta práctica, además de mostrar que el autor no sabe usar los recursos sutiles de la ironía, es una forma de infravalorar la inteligencia del lector.

Ejemplo: Hace unos días nos ha llegado la noticia de la retransmisión de

un nuevo “reallity” televisivo. En este caso no tendremos la “feliz” oportunidad de participar en nominaciones de famosotes convertidos en tarzanes y Chitas, tampoco en ciudadanos parlanchines y conflictivos encerrados en cuatro paredes (o en cuatro mansiones, o en cuatro jacuzzis…) y ni tan siquiera de cantarines albañiles que cambiaron el yeso y la pala por un micrófono y varios miles de miles de billetes más.

  • Condicional del rumor: Es el uso de la forma condicional del verbo para no comprometerse con la veracidad de lo que se está diciendo. Se trata de un obstinado galicismo que lleva decenios empujando la puerta del idioma y que se ha instalado cómodamente en la jerga informativa. El arraigo de este tipo de condicional en el periodismo parece ser un afán por diferenciarse o jergalizarse : “¿Qué se logra pintando colorines en el vidrio, cuyo mérito consiste en la transparencia?”, se pregunta Lázaro Carreter. Nada más pulcro que dar por verdadero lo cierto, y por inseguro lo que es nada más que conjetura. Nuestro idioma cuenta con recursos para advertir que algo no está comprobado: “Se dice que…”; “Parece ser que…”; “Es probable o posible que…”

Ejemplos: “Israel dispondría de la bomba atómica”; “El detenido habría

sido torturado”

Periodismo: La doble faz de Jano

¿Tiene el Periodismo como actividad práctica que es una dimensión teórica? El mejor modo de aprender Periodismo es en una redacción periodística. Suele faltar, sin embargo, una actitud reflexiva. No hay recetas ni fórmulas magistrales para ser un buen periodista. Sin embargo, estas consideraciones previas no implican que pueda y deba ser estudiado el Periodismo como materia de investigación.

El lenguaje: La materia del comunicador

Un curso de Redacción pretende habilitar al futuro comunicador en el uso del lenguaje, estimulando su capacidad expresiva para erradicar en lo posible los vicios y ligerezas en el estilo periodístico. En una redacción se aprende el oficio. En una facultad se forma al periodista para que ese aprendizaje sea rico, variado, productivo. Un periodista necesita más que una mera labor del artesano.

¿Qué es leer?

Para lograr una expresión escrita efectiva y estética es imprescindible leer. Pero leer no consiste sólo en oralizar la grafía. Esta concepción medieval, obsoleta, que pone acento en la capacidad de de descodificar la prosa de modo literal. Una visión más moderna de la cuestión considera que leer es comprender. Para comprender es necesario desarrollar varias destrezas mentales o procesos cognitivos:

algo. Las bacterias, por tanto, no pueden implementar nada. En todo caso, podrán desarrollar, adquirir, etc.

  • La desidia en el uso de los nexos: Las voces invariables, sobre todo los nexos, preposiciones y conjunciones, son los nudos de la red idiomática, la cual se deshace si se rompen o sueltan. Según Leibniz, constituyen la forma de los idiomas.

Ejemplos: “La medida gubernamental ha caído mal a nivel de

vendedores ambulantes” (entre los); “No se tienen noticias en torno a los asaltantes” (de); “Los dirigentes de un partido se reúnen en orden a perfilar sus decisiones” (para); “Javi Navarro hizo falta sobre Ronaldinho” (a).

- “La práctica totalidad”: Esta expresión es una sandez autónoma, sin pareja. Los adjetivos “práctico/a” y teórico/a” van inexorablemente unidos. Si hay materias teóricas es porque también las hay prácticas. Lo correcto es “casi todos”

Ejemplo: “La práctica totalidad de los ciudadanos está indignada con el

nuevo impuesto comunitario”.

  • “Nominar”: En español significa sólo la acción de poner nombre. En inglés, sin embargo, to nominate posee más significados. Uno muy común es el de “proclamar candidato”.

Ejemplo: “Javier Bardem nominado para los Oscar”. Aquí, en español lo

correcto sería: designado, elegido, nombrado.

Enfoques en la relación Lenguaje-Pensamiento

1. Perspectiva tradicional: El Pensamiento es anterior al Lenguaje

(Piaget, Chomsky). Por ejemplo, Piaget plantea que el Lenguaje es un mero reflejo del nivel de inteligencia del niño, y sus primeros Pensamientos abstractos únicamente se configuran como imágenes o determinadas acciones físicas, pero no pueden expresarse por medio del Lenguaje. Gradualmente, el “habla egocéntrica” desaparece para dar lugar a un “habla socializadora”.

2. Hipótesis de Sapir-Whorf: El Lenguaje es anterior al Pensamiento.

Esta hipótesis ha recibido fuertes críticas por su escaso apoyo empírico, pero estudios más recientes (Bernstein) parecen corroborarla. Se observó el Lenguaje de sujetos de clases sociales pudientes y humildes, y se vio que las clases pudientes tenían un lenguaje más amplio, rico y complejo que los de clases humildes. Los primeros gozaban de un nivel cognitivo mayor que los segundos. Este estudio parece apoyar la importancia del lenguaje en la adquisición de un pensamiento complejo.

Solemos creer que el lenguaje es mera expresión del pensamiento, es decir, que primero pensamos y luego traducimos ese pensamiento en palabras. Mas

esto no es así, por más veces que nos falten palabras para expresar lo que pensamos o sentimos. Con el lenguaje adquirimos el pensamiento abstracto. Esto dignifica que sin el lenguaje, tan solo seríamos capaces de establecer relaciones o asociaciones entre cosas singulares y concretas , como el niño entre la sensación entre la sensación de hambre y el placer de mamar o el perro entre la correa que coge su dueño y salir a pasear. Ahora bien, el niño carece tanto del concepto de “madre” como el perro de “dueño”. Así pues, palabra, pensamiento abstracto y concepto son tres términos inexorablemente unidos. La adquisición del lenguaje lleva asociado el pensamiento abstracto y, con ello, otros rasgos propios del ser humano, a saber:

  • Autoconciencia o conciencia del yo
  • Conciencia del otro
  • Creatividad. Capacidad de generar infinitos mensajes con un acervo limitado de signos
  • Capacidad de razonamiento abstracto. Es decir, capacidad de relacionar conceptos distintos entre sí sin tener presentes los objetos que designan.

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Niveles en la actividad periodística

1. Nivel contextual: Decisiones para identificar, comparar y evaluar las

noticias como unidades del flujo de acontecimientos. El periodista distingue unas posibles noticias de otras. ¿La evaluación jerarquizada atiende a los criterios del sistema de valores-noticia? Intérprete de la actualidad informativa.

2. Nivel textual: Decisiones para ordenar en un texto los datos,

confeccionar el título y elaborar el sumario. El periodista distingue las partes de la estructura de la noticia: título, lead y cuerpo. ¿La selección atiende sólo a criterios profesionales? Productor de la actualidad informativa.

3. Nivel estilístico: Decisiones para usar, seleccionar prescindir de

palabras, adoptar giros y rechazar otros. El periodista distingue entre distintas formas de expresión. ¿La redacción es afortunada o no? Redactor o escritor que se expresa mediante un estilo.

El aprendizaje de la escritura

estrategias, que le permitan aplicar los conocimientos del código, generales y abstractos, en cada situación comunicativa concreta. El escritor tiene que ser consciente del contexto comunicativo en el que actuará el texto (cómo serán los lectores, cuándo leerán el escrito, dónde, qué saben del tema en cuestión, etc.), debe ser capaz de generar y ordenar ideas sobre este tema para planificar la estructura global del texto y debe redactar varios borradores, revisarlos y corregirlos más de una vez para alcanzar la versión definitiva del texto.

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Tipología de escritores

Escritor competente

Escritor no iniciado

Escritor bloqueado

Escritor sin código

Adquisición del código (Competenci a)

Procesos de Composición (Actuación)

- Escritor sin código: Domina las estrategias de composición del texto, pero no ha adquirido el código. Es un caso poco frecuente en comparación con los otros. Suelen ser personas que han desarrollado estrategias de composición de diversas formas, sin intervención del código:

  • Con instrucción programada
  • Trasladando habilidades de otros campos (dibujo, artes gráficas…)
  • Con la práctica

Puede también tratarse de personas que escriben en una segunda o tercera lengua, cuyo código aún no han adquirido, pero que poseen buenas estrategias de composición en su lengua materna. Hay que tener en cuenta que, si bien la estructura del código no varía de una lengua a otra, las estrategias de actuación son las mismas o parecidas y, por tanto, pueden aprovecharse.

Reglas que permiten elaborar textos: La concepción más difundida las

reduce a reglas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas que permiten formar oraciones aceptables. Sin embargo, esto sólo es una parte de l conocimiento que domina el usuario de una lengua. Para la Lingüística Textual o Gramática del Discurso, cuando hablamos, escribimos, escuchamos o leemos, construimos textos. Las reglas que nos permiten hacerlo son las de adecuación , coherencia y cohesión. ¿Qué logramos con estas reglas?:

  • Discriminar las informaciones relevantes de las irrelevantes
  • Estructurar las informaciones en un orden cronológico y comprensible
  • Escoger las palabras adecuadas (v. gr., ¿tú o usted?; ¿hacer o realizar?)
  • Conectar frases entre sí
  • Construir un párrafo

1. Adecuación: Escoger entre una variedad dialectal o la estándar (v. gr.,

vos reís, frazada o de arriba, para Argentina y tú ríes, manta o de gorra/ gratis en la península). Escoger un registro particular en función de cada situación comunicativa está, a su vez, determinado por: el tema del que hablamos o escribimos (general o específico), el canal de comunicación (oral o escrito), el propósito que se persiga (v. gr., informar, convencer… ) y la relación entre los interlocutores. Los escritores competentes son adecuados y conocen los recursos lingüísticos propios de cada situación.

2. Coherencia: Cuando hablamos y escribimos debemos saber

discriminar entre las informaciones relevantes y las superfluas. Además, hay que saber estructurar de una manera determinada las informaciones relevantes. La coherencia, por tanto, es la propiedad del texto que selecciona la información (relevante/irrelevante) y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada (introducción, apartados, conclusiones, etc.). Van Dijk (1977 y 1978) ha propuesto el concepto de macroestructura (la representación abstracta de la estructura global del significado de un texto) para caracterizar estos dos aspectos. Los escritores competentes dominan este tipo de estructuras y las utilizan para construir y organizar el significado del texto.

3. Cohesión: Las diferentes frases que componen un texto se conectan

entre sí formando una densa red de relaciones. Los mecanismos que se usan para conectarlas se llaman formas de cohesión. Pueden ser de dos tipos: (1) las repeticiones o anáforas (la aparición recurrente de un mismo elemento en el texto, mediante la sinonimia, la pronominalización o la elipsis) y (2) las relaciones semánticas entre palabras (antonimia, hiponimia), enlaces o conectores (entonación y puntuación, conjunciones).

4. Corrección Gramatical: Son las reglas de fonética y ortografía,

morfosintaxis y léxico imprescindibles para asegurar el éxito de la comunicación.

Diferencias entre oral y escrito

I. Diferencias contextuales:

IV. Diferencias textuales: Cohesión:

  • Canal oral: Menos gramatical: utiliza, sobre todo, pausas y entonaciones, y algunos elementos gramaticales (pronombre, conjunciones, etc.). usa muchos recursos paralingüísticos: cambios de ritmo y velocidad, variación de tonos, etc. Utiliza bastantes códigos no- verbales: movimientos oculares y corporales, gestos, etc. Alta frecuencia de referencias exofóricas (referidas al contexto, a la situación, etc.).
  • Canal escrito: Más gramatical: signos de puntuación, pronominalizaciones, sinónimos, enlaces (conjunciones, relativos, etc.). Usa pocos recursos pralingüísticos diversas tipografías (cursiva, negrita, etc.) y otros códigos gráficos (corchetes, asteriscos…). Utiliza pocos códigos no-verbales: distribución espacial del texto, otros signos visuales (esquemas), etc. Alta frecuencia de referencias endofóricas (referidas al mismo texto).

V. Diferencias textuales: Gramática:

1. Fonología y grafía

  • Canal oral: Incorpora las formas propias de los usos espontáneos y rápidos: contradicciones, elisiones, sonidos de apoyo…
  • Canal escrito: Casi no incorpora estas formas.

2. Morfología:

- Canal oral: Prefiere soluciones poco formales: relativos simples (que), participios analógicos (imprimido), perífrasis de futuro (voy a ir), etc. - Canal escrito: Usa soluciones formales: relativo compuesto (el cual), participios latinos (impreso), tiempo futuro (iré), etc.

3. Sintaxis:

- Canal oral: Tendencia a usar estructuras más simples: oraciones simples y breves (más coordinadas y yuxtapuestas) - Canal escrito: Estructuras más complejas: oraciones más largas, con más subordinadas, relativas, oposiciones, con todo tipo de conjunciones.

__* Añadir a las tres, en el canal oral, la alta frecuencia de anacolutos y frases inacabadas, que el orden de los elementos de la oración es muy variable y las elipsis frecuentes. Y, en el canal escrito, la ausencia casi absoluta de este tipo de estructura, un orden más estable (sujeto-verbo-complementos) y elipsis menos frecuentes.

4. Léxico:

- Canal oral: Prefiere el léxico no marcado formalmente (deprisa, cosas). Baja frecuencia de vocablos con significados específicos. Acepta la repetición léxica. Uso de proformas e hiperónimos con función de comodines (hacer, chisme, trasto). Uso de tics lingüísticos o palabras parásito: interjecciones o expresiones que se usan repetidamente (con valor semántico: tío, ¿sí?; sin valor semántico: eh…; mmm). Uso de muletillas (palabras o expresiones que van acuñando el texto). Uso frecuente de onomatopeyas, frases hechas, refranes, etc. - Canal escrito: Tendencia a usar léxico marcado formalmente (rápidamente, elementos). Muy alta frecuencia de vocablos con significado específico. Tiende a eliminar las repeticiones mediante sinonimias. Tendencia a usar vocablos equivalentes y precisos. Ausencia de tics lingüísticos o palabras parásito. Tendencia a eliminar las muletillas. Uso muy escaso de onomatopeyas, frases hechas, refranes, etc.

Proceso de composición de los escritores

competentes

I. Estrategias de composición: Estrategias básicas en cualquier proceso

de producción de un texto escrito

- Conciencia de los lectores (situación comunicativa): Los escritores competentes dedican más tiempo que los principiantes a pensar en las impresiones que esperan provocar en sus lectores, a escoger la forma de presentarse ellos mismos (registro y tratamiento adecuados), a pensar qué cosas les pueden interesar etc. Estos procesos parecen tener una incidencia positiva en la propia generación de ideas. - Planificar la estructura: Los buenos escritores hacen más planes y dedican más tiempo a ello. Antes de redactar el texto hacen un esquema, toman notas y reflexionan sobre todos los aspectos de la situación comunicativa (lectores, propósitos, tema, etc.).

mnemotécnicas de memoria visual (no recordamos la ortografía exacta y hacemos una lista de posibilidades).

  • Usar reglas aprendidas: Se trata de hacer uso explícito de las reglas gramaticales por medio del razonamiento.
  • Consultar una fuente externa: También podemos consultar diccionarios, un vocabulario, una gramática, un libro de estilo, etc.

2. Deficiencias textuales: Lagunas en los rasgos de adecuación,

coherencia y cohesión del texto. P. ej., desconocemos determinados usos sociolingüísticos (adecuación); desconocemos la estructura del texto (coherencia), desconocemos la puntuación más eficaz (cohesión).

  • Consultar una fuente externa: Es la única solución para subsanar este tipo de dudas. Estas dudas surgen cuando el escritor elabora un tipo de texto con el cual no está lo suficientemente familiarizado. Dada la naturaleza del problema lo más satisfactorio es recurrir a textos reales de ese tipo. Hay libros que reproducen modelos de distintos tipos de textos (cartas, artículos técnicos, noticias, etc.) que facilitan este aprendizaje.

. Deficiencias de contenido: Si los dos tipos anteriores de

deficiencias estaban relacionados con lagunas en la adquisición del código, éstas tienen que ver con el tema del que escribe el autor. Es fácil que durante la elaboración del texto el autor no recuerde un dato, un ejemplo, un nombre, una anécdota o que, simplemente, carezca de información relevante sobre el tema en cuestión. Puede usar varias estrategias para subsanarlas:

  • Desarrollar y crear ideas: A partir de su bagaje sobre el tema, el autor puede intentar desarrollar la capacidad de relacionar ideas y conceptos en principio separados para generar ideas nuevas. Puede analizar un tema para desglosarlo en sus partes básicas. Se trata de crear significados nuevos a partir de lo que se conoce.
  • Consultar una fuente externa: Puede pedir a alguien la información que le falta o consultar fuentes tradicionales: libros especializados, enciclopedias, manuales, etc.

III. Datos complementarios: No siempre elaboramos textos creativos,

muchas veces componemos textos sobre lo que otros ya han dicho. Así, en textos académicos (exámenes, trabajos, reseñas…) es muy importante saber leer, esquematizar y resumir escritos.

1. Lectura y esquemas: Para comprender y recordar un texto,

reconstruimos u ordenamos su información en una estructura abstracta y jerárquica. El repaso y la interpretación de las relaciones entre elementos del propio texto (no sólo los que están contiguos) y entre estos y su contexto. Son estrategias importantes para inferir en la estructura interna del texto, y diferencian a los lectores y escritores competentes de los que no lo son. Los esquemas jerárquicos permiten dilucidar tal estructura textual. Asimismo, el lector competente selecciona la información relevante y sabe distinguir los marcadores estructurales (conectores que establecen relaciones causales, temporales, etc.).

2. Lectura y resúmenes: Los lectores competentes no sólo seleccionan

las frases en función de sus intereses y conocimientos personales, sino que también porque son relevantes para el autor del texto. Resumir es crear frases nuevas que sintetizan la información contenida en extensos fragmentos del original. Los lectores deficientes copian los fragmentos del texto que consideran más importantes para resumirlo.

Proceso de composición

1. Pre-escribir:

I. Saber recoger, clasificar, interpretar y adaptar información procedente de una materia determinada (explicaciones y discusiones en clase, apuntes, lecturas complementarias, manuales, etc.). Son útiles para hacer exámenes, trabajos, recensiones, etc.

II. Saber aprovechar la experiencia y los conocimientos personales:

seleccionar la información sugerente, relacionarla con otras ideas, etc. Para escritos personales, redacción libre y creativa, etc.

III. Saber relacionar los conceptos procedentes de lecturas con la

experiencia personal.

IV. Saber realizar un estudio de campo: definir el problema y las

hipótesis de trabajo, recoger datos suficientes y apropiados con métodos adecuados y saber analizarlos e interpretarlos correctamente. Para informes y recensiones de estudios empíricos.

V. Saber leer críticamente un texto (literario, periodístico, etc.):

identificar los problemas de interpretación, caracterizar el estilo lingüístico, la estructura, etc. Para comentarios de texto, críticas, etc.

VI. Saber obtener y organizar información a partir de otros textos:

escoger y delimitar un tema, localizar referencias bibliográficas, valorar

I. Buscar modelos de los textos que tengamos que escribir. La

mejor manera para escribir un texto para una situación determinada es fijándonos en textos modelos que se hayan escrito en situaciones parecidas. Nos dará la idea sobre la estructura, el lenguaje que podemos usar, el estilo, el tono, etc.

II. Dedicar unos momentos a pensar en el texto que queremos

escribir antes de empezar a redactar. Si pensamos previamente en el lector, en nuestros objetivos, en lo que queremos decir, en cómo podemos decirlo, en cómo queremos presentarnos etc. , podemos llegar a comprender más exactamente el problema comunicativo que no se nos plantea y lo podremos solventar mejor.

III. Dejar para el final la corrección de la forma. En los primeros

borradores son más importantes los aspectos de contenido que de la forma (ortografía, gramática, puntuación).

IV. Utilizar prosa de escritor al principio de la composición. El uso

inicial de la prosa de escritor nos ofrece la posibilidad de empezar a construir el significado del texto sin tener en cuenta al lector, lo que permite dedicar tiempo a explorar el tema y a buscar ideas con mayor libertad. Pero hay que tener en cuenta que después tendremos que transformar esta prosa de escritor, privada e incomprensible, en prosa de lector , pública y adecuada a la audiencia.

V. Tener en cuenta todo el texto mientras redactamos cada

fragmento. Si durante la redacción nos concentramos excesivamente en cada fragmento es fácil perder la perspectiva global del texto. Podemos convertir así un escrito bien planificado inicialmente en unos cuantos fragmentos desencajados que desenfocan el tema central. Por eso es preciso que durante todo el proceso de composición tengamos in mente una imagen general del texto que queremos elaborar y la vayamos comparando repetidamente con cada fragmento construido. Para hacerlo hay que releer y valorar lo que escribimos de vez en cuando.

VI. Ser lo suficientemente flexibles para modificar los planes y la

estructura del texto. Si nos sentimos satisfechos con el primer plan o esquema elaborado, sin hacer cambios ulteriores, posiblemente estamos desaprovechando todas las ideas que puedan surgir durante el proceso de composición. Descuidamos el potencial creativo del proceso y no aprendemos nada mientras escribimos. Es importante estar dispuesto a cambiar nuestro escrito: su estructura, modificar un fragmento ya acabado, suprimir párrafos, refundir algunos o ampliar otros con nuevas ideas.

VII. Buscar distintas formas de expresar la misma idea si no

quedamos satisfechos con su primera formulación. Si es necesario podemos detener provisionalmente la redacción del texto y reelaborar el significado hasta obtener una idea lo bastante clara como para poder expresarla satisfactoriamente.

Legibilidad y comprensión

Designa el gado de facilidad con que se puede leer, comprender y memorizar un texto escrito.

Datos históricos: La legibilidad está relacionada con la aparición de los

ordenadores y con la estadística aplicada a la lingüística. De los EEUU ha pasado a Francia, donde hay una importante tradición de estudios sobre legibilidad.

Características: A partir de varias medidas cuantitativas (puntuación,

mayúsculas, número de palabras y frases, etc.) se mide el grado de legibilidad de un texto, o sea, su facilidad o dificultad de comprensión. Se compara medidas sobre distintos textos (periódicos, artículos científicos, cartas, leyes, cómics…) y se elabora una tabla referencial de legibilidad. Los textos legibles:

  • Tienen frases cortas
  • Usan bastante puntuación
  • Son concretos y poco abstractos
  • Tienen palabras cortas
  • Utilizan recursos tipográficos varios
  • Evitan los incisos o pantallas lingüísticas

1. Legibilidad alta: Palabras cortas. Frase cortas. Lenguaje concreto.

Estructuras que favorecen la anticipación. Presencia de repeticiones. Presencia de marcadores textuales. Ubicación lógica del verbo. Variación tipográfica. Cifras, negrita, cursiva…

2. Legibilidad baja: Palabras largas y complejas. Frases más largas.

Lenguaje abstracto. Subordinadas e incisos demasiado largos. Enumeraciones excesivas. Pocos marcadores textuales. Poner al final las palabras importantes. Monotonía.

Diez reglas de economía y claridad

1. Limitar los incisos: Es recomendable usarlos poco, solamente los

incisos breves (menos de 15 palabras), ubicarlos en el punto que moleste menos y, en los incisos largos, repetir palabras después del inicio.

2. Podar lo irrelevante: La redacción gana claridad sin subordinaciones

ni complementos. Las oraciones con muchas partículas (de, por, a…) son complejas y difíciles.

puede descifrar fácilmente porque se hace una clara imagen de ellas asociándolas a su cotidianeidad.

4. Preferir palabras cortas, sencillas y populares: La palabra más

corriente es a menudo la más corta y ágil y facilita la lectura del texto. Las palabras más frecuentes y simples de la lengua suelen ser las más cortas.

5. Evitar los verbos copulativos: Los verbos copulativos ser y estar

recargan innecesariamente la frase. Los verbos de predicación completa son más enérgicos y claros. Otros verbos débiles que a veces podemos sustituir son hacer, encontrar, parecer, llegar a y haber.

6. Moderar el uso de adverbios terminados en –mente:^ Los

adverbios de modo terminados en –mente son cultos, extensos y pueden provocar cacofonías. Es mejor utilizar equivalentes más populares.

7. Usar marcadores textuales: Los marcadores textuales se usan

para guiar al lector. Los hay de varios tipos:

  • Introducir el tema del texto: el objetivo principal de
  • Iniciar un tema nuevo: en cuanto a/otro punto es
  • Marcar orden: en primer lugar/de entrada/después/además
  • Distinguir: por un lado/en cambio/ahora bien
  • Continuar sobre el mismo punto: además/asimismo/a continuación
  • Hacer hincapié: es decir/esto es/o sea/en efecto
  • Detallar: Por ejemplo/A saber/Así/Baste/Como muestra
  • Resumir: en resumen/sucintamente/en conjunto
  • Acabar: en conclusión/en definitiva/finalmente
  • Indicar tiempo: antes/al mismo tiempo/entonces
  • Indicar espacio: más arriba/en medio/delante
  • Indicar causa: porque/ya que/a causa de
  • Indicar consecuencia: en consecuencia/por tanto/por consiguiente
  • (^) Indicar condición_ a condición de que/en caso de que/si
  • Indicar finalidad: para (que)/a fin de (que)/ con el objetivo de
  • Indicar oposición (adversativas): antes bien/en cambio/sin embargo/ por el contrario
  • Indicar objeción (concesivas): aunque/a pesar de (que)

Retórica del proceso de la redacción

informativa

La retórica es la técnica o arte de formular las ideas y opiniones mediante el discurso lingüístico dirigido a una audiencia. Las reglas de la

retórica se refieren a la concepción, configuración y escritura del discurso. En el libro III de su Retórica , Aristóteles ya indica que el discurso tiene que ser claro, correcto, elegante y con una expresión adecuada. En su De Inventione , Cicerón distingue las cuatro partes básicas del discurso: la inventio o búsqueda de argumentos, la dispositio o estructura, la elocutio o expresión y la pronuntiatio , pues se suponía que el destino final de todo discurso era ser pronunciado ante un auditorio.

La inventio:

No se trata de la invención de un tema (el tema ya está inventado), sino de buscar ideas y argumentos acerca de un tema preexistente que elijamos. Es la fase de generación de ideas, de reflexionar sobre el lector al que uno se dirige y, en general, sobre la situación comunicativa.

En la redacción informativa, el apoyo de los loci (lugares) es importante para orientar tanto al escritor como al lector en el desciframiento de los distintos aspectos del tema. Esto se ha traducido en la conocida regla anglosajona de las 6W, que describe las circunstancias del sujeto [Quién ( Who )], objeto [Qué ( What )], causa [Por qué ( Why )], manera [Cómo (How)], lugar [Dónde ( Where )] y tiempo [Cuándo ( When )]. Tal regla procede de los elementa narrationis latinos (En las noticias de C&T el “para qué” también es muy relevante). Los distintos loci pueden, a su vez subdividirse. Por ejemplo, el sujeto (quién) puede ampliarse considerando el nombre, la procedencia, la ascendencia, el aspecto, el carácter, la formación cultural, etc.

La dispositio:

Una vez que se han encontrado las ideas apropiadas, el escritor debe proceder a disponerlas de forma eficaz. La disposición se refiere a la eficacia persuasiva : se intenta persuadir al lector mediante la disposición estructural del material, esto es, arrastrarlo a que se adhiera a los argumentos expuestos.

Hay dos modi (modos) de organizar el relato: el orden natural , que sigue el orden cronológico de los acontecimientos y su orden causal, y el orden artificial , que llama la atención del público y contrarresta la monotonía, sin embargo, puede disminuir la credibilidad de lo relatado. También podemos diferenciar entre orden homérico o nestoriano (como la tropa de Néstor en la Ilíada, hay que poner lo más débil en el centro, y al principio y sobre todo al final lo más fuerte) y orden cronológico. Homero adelanta al lector el resultado final para que este fije su atención en el “cómo” de la acción y no únicamente en el “qué” (el simple hecho).

La elocutio:

La elocutio es la fase de elaboración lingüística del discurso. El escritor se ve obligado a seguir la normativa de dos artes: la gramática , que garantiza la corrección lingüística, y la retórica , que ofrece garantías de eficacia persuasiva y también estética. Se considera la parte más difícil e importante de la retórica, ya que es en la que se decide el destino