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Una introducción a la filosofía, explorando su definición, orígenes y relación con otros campos del saber. Se examina el paso del mito al logos, la vigencia de la filosofía en el siglo xxi y su utilidad para el pensamiento crítico. Incluye reflexiones sobre la naturaleza del pensamiento filosófico, su historia y las divisiones tradicionales, así como su relevancia en la comprensión de la condición humana y los desafíos contemporáneos. El texto fomenta la reflexión y el análisis argumentativo sobre los retos de la filosofía en el mundo actual, destacando su importancia para el desarrollo de una visión crítica y racional de la realidad. Se aborda la relación entre filosofía, ciencia y religión, y se invita a la reflexión sobre la condición social y el etnocentrismo en el contexto filosófico. El documento concluye con una reflexión sobre la importancia de la filosofía para comprender la información y comportarnos en la realidad.
Tipo: Apuntes
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"Quisiera prevenirte de todo corazón del empeño de hallar la razón y la explicación de todas las cosas... Intentar averiguar la razón de todo es muy peligroso y no conduce más que al desengaño y la insatisfacción, inquietando la mente y, al final, haciendo de ti una desdichada" (Reina Victoria en una carta a su nieta la princesa Victoria de Hesse. 22 de agosto de 1883).
“La filosofía no existiría sin el asombro, sin la curiosidad por entender el mundo. Así lo dijeron ya Platón y Aristóteles. Pero hoy en día, en que “lo entendemos casi todo…” tenemos que inventar los medios para recuperar este asombro, y la mejor manera para ello es acercar la filosofía a nuestra vida cotidiana. Así, se trata de desconectar nuestros dispositivos electrónicos, de apagar las pantallas y dedicarnos, aunque sea sólo por un momento, a vivir “sin filtros” y recobrar las pequeñas cosas de nuestra existencia. Podemos aventurarnos a inventar países, a medir el mundo con un camembert, a contemplar un envase como si fuera un cuadro, a intentar olvidar nuestro apellido, a fabricar sobre el terreno desajustes horarios… En definitiva, jugar y recobrar nuestra capacidad de filosofar. (Roger-Pol, Droit, Pequeñas experiencias de filosofía entre amigos ).
b. Por esa razón, la tarea de pensar nos diferencia radicalmente del resto de seres vivos con los que compartimos el planeta. Como ya estudiamos en Ética , el ser humano no reacciona inmediatamente a los estímulos del medio ambiente; entre el estímulo y la respuesta media una distancia , un hueco, espacio reservado para el pensamiento y condicionado por nuestro carácter, cultura, sexo, costumbres, etc. c. ¿Por qué sucede esto? Pues porque todo ser vivo es un « factum », algo ya hecho, prácticamente acabado y sin excesivas posibilidades de salirse de lo que genéticamente ya es. En buena medida, el animal nace terminado, delimitado, programado. En cambio, el ser humano es algo por hacer, un quehacer, un proyecto no predecible del todo Como decía Ortega, somos “un ser de carencias”. Fíjate de qué manera más exacta y «correcta» expresa todo lo anterior el filósofo español:
sí mismo que lo es suficientemente. Así pues, el que no cree estar necesitado no desea tampoco lo que no cree necesitar. Los que aman la sabiduría son los que están en medio de los sabios y los ignorantes". (Platón,El Banquete.)
1.2. El significado etimológico de “filo-sofía” Según Diógenes Laercio (s. II a.C), fue Pitágoras (s. V a.C) el primero en utilizar el término «filosofía» y en llamarse a sí mismo «filósofo». Pitágoras decía que sólo el hombre puede ser filósofo porque, a diferencia de los dioses, es alguien que tiende, se aproxima y desea la sabiduría. El filósofo hace del deseo a la sabiduría su profesión y pretende con ella alcanzar la perfección del alma. El término filosofía procede del griego philos ‘amante’ y sophía ‘saber’. La filosofía es el amor al saber, a la sabiduría, pero un amor entendido como deseo, anhelo, ansia y tendencia hacia lo que se ama. Es un amor que busca activamente al amado porque es consciente de su carencia y de que tiene necesidad de él. Por eso decía Aristóteles que, en la admiración, en el extrañamiento ante las cosas, está en el origen de la filosofía, pues solo quien mira de manera diferente el mundo puede sentirse extraño en él y preguntarse por un porqué.
Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración: al principio, admirados por los fenómenos sorprendentes más comunes: luego, avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la Luna y los relativos al Sol y a las estrellas, y la generación del Universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo; pues el mito se compone de elementos maravillosos.) De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por utilidad alguna. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y relativas al descanso y al ornato de la vida" (Aristóteles, Metafísica ).
El filósofo existencialista K. Jaspers volverá siglos después sobre la misma idea: “La palabra griega filósofo se formó en oposición a sophós. Se trata del amante del conocimiento (del saber) a diferencia de aquel que estando en posesión del conocimiento se llama sabio. Este sentido de la palabra ha persistido hasta hoy: la búsqueda de la verdad, no la posesión de ella, es la esencia de la filosofía (…) Filosofía quiere decir: ir de camino. Sus preguntas son más esenciales que sus respuestas, y toda respuesta se convierte en una nueva pregunta” (K. Jaspers, La filosofía ).
1.3. Hacia una “definición” de filosofía. Rasgos del saber filosófico. Si bien no es posible dar una definición exacta de lo que es la filosofía, sí que podemos afirmar que el saber filosófico participa de las siguientes características: Es un saber reflexivo , una sabiduría que retorna sobre lo vivido para procurar comprender los problemas que preocupan al ser humano y trata de sugerir propuestas y vías de solución. Más tarde volveremos sobre la importancia de la reflexión. Es un saber racional. Los problemas son planteados a través de nuestra razón. Esto la diferencia de otro tipo de planteamientos, como el mito o la religión. Busca soluciones que se adapten al entendimiento humano. Es un saber global , totalizador, frente a la ciencia, que es más bien un saber parcial, sectorial, especializado. Por eso la filosofía es un saber sistemático e integrador que trata de ordenar los distintos ámbitos de la realidad y de la experiencia humana. De ahí, como hemos visto, que utilice una racionalidad de fines, frente a la «racionalidad
instrumental» científica. Es un saber radical , esto es, va siempre a las raíces. Y es “radical” en dos sentidos: a. En la forma de abordar los problemas: la filosofía trata siempre sus cuestiones (ser humano, conocimiento, acción, sociedad) intentando ir a las raíces de los mismos. Es más, la filosofía llega a ser tan radical que se plantea incluso su condición, validez y utilidad como tal. Ninguna ciencia llega tan lejos. b. En los temas tratados. En la temática de la filosofía se encuentra preguntas como el sentido de la existencia humana, la libertad, la trascendencia, el más allá, el bien y el mal, la verdad, etc. Este tipo de problemas son los que podríamos llamar "problemas radicales" que, como tales, tienen soluciones siempre provisionales y mejorables. Es un saber que posee carácter práctico porque trata de orientar la acción humana a partir de una serie de principios. Se manifiesta en la filosofía ética de forma individual, y política, de forma colectiva. Es un saber crítico y autocrítico. La filosofía es a la vez reflejo y crítica de la mentalidad de una época. Hace una crítica de los prejuicios y dogmatismos que existen en la mentalidad de una sociedad (las verdades sin fundamento que se imponen, las ideas que se aceptan de una forma inconsciente). Este carácter crítico hace que la filosofía se encuentre siempre enfrentada a las ideologías. Se llama ideología, en sentido negativo, al conjunto de ideas, imágenes y valoraciones que son aceptadas acríticamente y utilizadas para manipular y dominar a los otros.
2. LAS CIRCUNSTANCIAS DE APARICIÓN DE LA FILOSOFÍA: EL PASO DEL MITO AL LOGOS.
2.1. El nacimiento de la filosofía Propiamente hablando, el pensamiento filosófico nació al mismo tiempo en torno al siglo VI a. C. en tres lugares: India, China y Grecia. En estos tres lugares se produce un cuestionamiento crítico de las tradicionales respuestas míticas y explicaciones racionales. No obstante, las filosofías orientales difieren respecto a la occidental en su visión del ser humano, de la naturaleza o de la mente. La filosofía griega tiene su nacimiento en Jonia (colonia griega de Asia Menor), en el siglo VI a.C. Concretamente, en la polis de Mileto, a la que pertenecían unos sabios denominados «físicos», ya que estudiaban la naturaleza ( physis ): Tales, Anaximandro y Anaxímenes. Ellos se consideran los padres de la filosofía, pues no se contentaron con respuestas mitológicas, sino que buscaban explicaciones “científicas”. Los factores que explican el nacimiento de la filosofía son los siguientes: a) La consolidación de la POLIS , ciudades-Estado formadas por varias aldeas próximas que mantienen relaciones comerciales y que se agrupan en una sólida organización social y política. La polis supone una mayor estabilidad social y económica, y da la posibilidad del «ocio» para disfrutar de tiempo libre en los « ne-gocios » (no-ocio). b) Además, el SISTEMA DEMOCRÁTICO de la polis , que llega a su máximo esplendor con Pericles, supuso una mayor participación ciudadana en la vida política. A partir del siglo VII a. C. tiene lugar una progresiva democratización ( isonomía : igualdad ante la ley; isegoría : igualdad en el uso de la palabra en el ágora). Todo ello favorece el diálogo, la discusión y con ello una libertad que acabó por derrumbar el régimen aristocrático tradicional. c) Muy vinculado a la democracia ateniense están los intensos movimientos de EXPANSIÓN COLONIAL , sobre todo por Asia Menor, promovidos por el incremento de población y los intereses comerciales. Se produce el contacto entre pueblos y razas con culturas y costumbres diferentes, lo que fomenta la apertura de pensamiento y la crítica de las propias tradiciones. d) La RELIGIÓN POLITEÍSTA griega facilitó la ruptura de la filosofía con los mitos tradicionales. A ello contribuye la ausencia de libros sagrados en los que se fijaran las diversas doctrinas, además de la falta de una casta sacerdotal que velara por el mantenimiento de ese cuerpo doctrinal.
ACTIVIDAD: Dibuja un mapa de la Grecia clásica con las principales polis del momento (siglo V. a.C.).
Logos se usó también para significar “ley”, “norma”, la proporción o número («razón») que existe entre dos o más cosas o procesos. Al final, el término significó “razón”, que es el significado clásico y el que utilizamos para referirnos a las «explicaciones racionales» de los primeros filósofos.
¿Por qué es importante saber el significado del término logos? Porque este concepto está en el origen de la gran intuición griega que dio lugar al pensamiento, a la filosofía y a la ciencia. En efecto, la cultura occidental tal y como la conocemos tiene su origen en una intuición muy simple que sólo tuvieron los griegos: HAY UN ORDEN. Que hay un orden significa tanto como “ debe haber un orden, una armonía, una proporción, una medida, en definitiva, un logos ”. Indudablemente, se trata de una creencia, de una fe que no es posible demostrar, pero a la que algunos sabios griegos se aferran. Esta intuición no es tan sencilla como parece: el mundo más que un cosmos ordenado parece algo caótico e impredecible a primera vista. Pero el griego gusta mucho del orden y se resiste a que la realidad sea tal y como aparece a los sentidos. Primero recurre a un sistema más o menos ordenado de dioses, pero lo caprichoso de sus comportamientos pone muchas dificultades a una visión ordenada del universo: necesita un logos.
“Hace un instante, les decía que filosofar era el esfuerzo por adquirir certeza de lo fundamental. Pero debo apresurarme a reconocer que eso, sin más no es filosofar. Nuestros remotos abuelos ibéricos, los que decoraban las pareces de la cueva de Altamira, y todos los humanos, desde la oscura frontera de su aparición, han hecho ese esfuerzo porque el hombre es un ser inseguro, y ciertamente no filosofaban. El intentar obtener un saber, un conocimiento adecuado de las cosas, para actuar adecuadamente sobre ellas de manera ajustada a sus propósitos, es algo que el hombre hace desde que lo hay. La filosofía consiste sí, en eso mismo, pero rechazando ciertas formas y técnicas de conocimiento y sustituyéndolas por otras. El hombre se halla siempre dotado de ciertas creencias que recibe de su entorno, es por ello constitutivamente heredero, y confía – es decir, cree- en determinados procedimientos como los más acreditados para orientar su existencia. Pues bien, la filosofía surgió en el ánimo de algunos hombres cuando se sintieron en desvío respecto a las creencias entonces vigentes, y tuvieron la audacia incomparable de atreverse a sustituirlas por otras nuevas: la fe en el poder esclarecedor de la propia razón humana como método superior de conocimiento, la fe en la mera razón como intérprete de la enigmática realidad que nos rodea” (Paulino Garagorri, Introducción a Ortega).
2.4. Características del discurso racional frente al mitológico El mito pretende, en definitiva, explicar para dominar la naturaleza y las sociedades humanas, afán que comparte también con el discurso racional filosófico. Pero este último va a diferenciarse del mito en su carácter racional, sistemático y crítico: a. Racional , porque se basa en explicaciones coherente, lógicas. Ciertamente, el discurso mítico tiene una lógica, no se trata de una mera invención irracional sin sentido. Filosofía y mito son dos tipos de discurso, cada uno con una «lógica» interna. Pero el mito no resiste un examen atento que pregunta constantemente por su fundamento. Su falta de respuesta a la pregunta “¿por qué?”, que se soluciona recurriendo a la voluntad de los dioses, hicieron ver la necesidad de un nuevo pensamiento basado en la reflexión. b. Sistemático : el discurso filosófico es, ante todo, coherente y, por lo tanto, exige que todas sus afirmaciones estén relacionadas entre sí y lo estén de manera jerárquica. Para que exista un saber “racional” no pueden existir
incoherencias o hechos que queden sin explicar. Lo más importante es que todas las afirmaciones formen un todo, un sistema, al que poco a poco se incorporan nuevos hechos. Un pensamiento es más potente en la medida en que más observaciones o acontecimientos es capaz de explicar mediante unos principios generales. c. Crítico. Si algo falta al mito es un espíritu crítico con la información transmitida por la tradición. La filosofía no admite nada sin un examen racional previo y revisa continuamente sus propias afirmaciones para aceptarlas o rechazarlas. Estos cuatro textos remarcan el carácter crítico de la filosofía: “Todos los hombres y todas las mujeres son filósofos; o, permítasenos decir, si ellos no son conscientes de tener problemas filosóficos, en cualquier caso, tienen prejuicios filosóficos. La mayor parte de estos prejuicios son teorías que inconscientemente dan por sentadas o que han absorbido de su ambiente intelectual o de la tradición. Puesto que pocas de estas teorías son conscientemente sostenidas, constituyen prejuicios en el sentido de que son sostenidas sin examen crítico, incluso a pesar de que pueden ser de una gran importancia para las acciones prácticas de la gente y para su vida entera. (…) Este es el inseguro punto de partida de toda filosofía. Toda filosofía debe partir de dudosas y a menudo perniciosas concepciones del sentido común acrítico. Su objetivo es el sentido común crítico e ilustrado, una concepción más próxima a la verdad y con una influencia menos perniciosa sobre la vida humana” (K, Popper,Cómo veo la filosofía).
“La característica esencial de la filosofía, que hace de ella un estudio distinto de la ciencia, es la crítica. Examina críticamente los principios empleados en la ciencia y en la vida diaria, inquiere las incongruencias que pueden hallarse en estos principios, y sólo los acepta si, como resultado de la investigación crítica, no aparece razón alguna para rechazarlos” (Bertrand Russell, Los problemas de la filosofía).
“Y esto es la filosofía: antes que un sistema de doctrinas cristalizadas, una disciplina de liberación íntima que enseña a sacar triunfante el pensar propio y vivo de todas las ligaduras dogmáticas” (J. Ortega y Gasset, Ideas y creencias).
2.5. Filosofía y reflexión Acabamos de indicar que la filosofía se caracteriza como un saber reflexivo, un saber de retorno sobre aquello que se piensa y el pensar mismo como tal. Por eso, hay que insistir en que cuando se afirma que "la filosofía consiste en pensar" no se expresa adecuadamente la esencia de la filosofía. Pensar se piensa siempre y sobre múltiples cosas, y no por eso se está "filosofando". Si acudimos al origen de la filosofía en Grecia, se muestra claramente el "secreto" de la filosofía: la reflexión , esto es, el movimiento de vuelta sobre las propias vivencias (lo pensado) y sobre el pensamiento mismo. Vamos a utilizar esta cuestión de la filosofía como actividad reflexiva para hacer una síntesis de lo visto hasta ahora desde esta nueva perspectiva.
de filosofía únicamente como historia del uso de la razón y como objeto de ejercicio de su propio talento. El verdadero filósofo, como pensador autónomo, debe hacer un uso libre y personal de su razón, no un uso esclavo e imitativo” Kant , Crítica de la Razón Pura.
La historia de la filosofía es, ante todo, una historia de problemas , de interrogantes o cuestiones que en cada momento histórico preocupan e intentan resolverse. Los cuatro periodos en los que suele dividirse la historia de la filosofía (antigua, medieval, moderna y contemporánea) se enfrentan, cada uno de ellos, a interrogantes propios de esa coyuntura, producidos por cosmovisiones que se diferencian unas de otras, de modo que los mismos conceptos tienen un significado diferente para un griego, por ejemplo, que para un medieval o un moderno. De ahí que nos interese sobre todo detectar cuál es la cuestión de fondo entorno a la que gira toda la filosofía de una época determinada.
3.1. FILOSOFÍA ANTIGUA Abarca desde el siglo VI a.C. hasta el III d.C. Resulta posible dividir la filosofía antigua en distintos periodos según las diversas problemáticas que predominan en un tiempo o en otro. Así tendríamos: a. Filosofía de la naturaleza Son los primeros intentos rechazar el mito y realizar un pensamiento «científico», representado por la Escuela de Mileto (Tales, Anaximandro, Anaxímenes), Pitágoras, Heráclito y Parménides. Al igual que el niño, la admiración de los primeros pensadores se dirige hacia el mundo exterior e indagan la verdadera realidad de las cosas. Ahora bien, ¿a qué cosas o realidades nos referimos? A la naturaleza , PHYSIS. Por esta razón, van a ser conocidos, no como filósofos, sino como «físicos». Dos son los problemas vinculados a la naturaleza:
b. Los grandes sistemas: Platón y Aristóteles. Siglo IV a.C. Época de crisis en la que la filosofía llega a su madurez al requerirse grandes soluciones a los problemas de una polis venida a menos (Atenas). Con Platón y Aristóteles la filosofía se caracteriza por su pretensión de una explicación total de la realidad. Ambos aspiran a elaborar un sistema que pueda explicar todo: el ser, el conocimiento, la conducta humana, la sociedad, la política. Además, inauguran dos líneas de pensamiento que, en adelante, se mantendrán durante toda la historia de la filosofía: idealismo (Platón), empirismo (Aristóteles). d. Filosofía ética. Epicureísmo y Estoicismo. Siglos III-I a.C. Es el periodo helenístico, en el que la filosofía se refugia en la interioridad del hombre, su salvación y felicidad. Hartos ya de intentar y no poder salvar la polis, al griego le queda como reducto su propio interés particular. La filosofía pasa de ser un sistema con pretensión de explicar todo lo que hay a un modo de vida, una actividad para conseguir una vida feliz. La apuesta de Epicuro por el placer y la vida sencilla o del estoicismo por la ataraxia (ausencia de sufrimiento) son claros ejemplos de esta filosofía. e. Neoplatonismo. Siglos I a.C.- III d.C. Época romana, predomina un fuerte sentimiento místico y un anhelo religioso de salvación. La filosofía de referencia será la de Platón.
3.2. FILOSOFÍA MEDIEVAL El pensamiento filosófico medieval está dominado por el cristianismo y su búsqueda de la salvación. Al extenderse esta religión durante los primeros siglos, la teología se enriquece con la filosofía para dar explicación de sus misterios e intentar explicar la fe a los nuevos cristianos. La cuestión más debatida es la relación entre la fe y la razón. Con preguntas como: ¿fe y razón son compatibles? ¿Quién tiene más importancia en caso de conflicto? Las respuestas son diversas, pero tienen en común la tesis de que Dios es el ser por excelencia, el ser supremo, infinito (perfecto) y necesario (no puede no existir). El resto de los seres son finitos (imperfectos) y contingentes (no tienen en ellos la razón de su existencia). Destacamos el pensamiento de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino:
La era moderna se inaugura con el Renacimiento de la cultura grecolatina (s. XV), en el que emerge el humanismo , corriente cultural que reivindica la dignidad y valor humano. Fundamental es, además, la revolución científica , y con ella, el nacimiento de la ciencia moderna , que incorpora las matemáticas como base y modelo de las ciencias empíricas. No extraño que se produzca un cambio de paradigma y se desplace todo el interés hacia el yo que conoce. Es decir, el interés de la filosofía es epistemológico , de modo que se intenta averiguar las posibilidades y los límites del conocimiento.
A. Filosofía en el siglo XIX A partir del siglo XIX la filosofía se hace mucho más compleja, en paralelo con una situación histórica convulsa: extensión del capitalismo por Europa, crisis económica en muchos países, revoluciones liberales, movimientos proletarios, huelgas, manifestaciones, etc. La actitud característica de estos pensadores será la de crítica y sospecha de la tradición, especialmente respecto a la Ilustración anterior. La razón ilustrada no ha conseguido mejorar el mundo, todo lo contrario, ha sido manipulada por intereses ocultos y bajo apariencia de “racional” se ha oprimido al ser humano por distintos medios. Destacamos dos corrientes: El marxismo (K. Marx y F. Engels) y su interés por examinar las condiciones del proletariado para desenmascarar la opresión de los intereses económicos. El vitalismo de Nietzsche. Defiende la vida y lo irracional frente a la razón tradicional; razón que hay que desenmascarar por tratarse de una razón manipuladora y al servicio de intereses escondidos de poder.
B. La filosofía en el siglo XX Los graves acontecimientos históricos del siglo hacen que la filosofía gire en torno a la pregunta por el sentido : sentido de la existencia, de la sociedad, la ciencia, el lenguaje, la política, etc. La realidad ya no se acepta sin más ni más, sino que, como sostienen todas estas corrientes, es tal y como lo interpretamos, y hay que cuestionar, revisar y transformar toda la interpretación tradicional hasta el final. Destacamos: Fenomenología (E. Husserl, M. Scheler). Intenta retomar la filosofía cartesiana, pero sin caer en el error de un yo encerrado en sí mismo. Además, aspira a convertir la filosofía en un saber radical, que estudia los fenómenos tal y como se muestran. Existencialismo (J-P. Sartre, M. Heidegger). Se desarrolla en un momento de extrema crudeza, el período de las dos guerras mundiales. Su punto de partida es la existencia humana, una existencia radicalmente libre y angustiosa, sin referentes ni ideales ya desaparecidos. Estructuralismo (C. Lévi-Strauss, M. Foucault). Surge con el desarrollo de las ciencias humanas. Su tesis fundamentales es que la cultura, el lenguaje, la historia… forman sistemas y debe estudiarse, no los actos u obras concretas, sino la misma estructura, el todo. Esta corriente acaba sosteniendo la muerte de ideas como libertad, autonomía, invención, originalidad… e incluso la idea de ser humano, porque este siempre está sometido a la estructura. Escuela de Frankfurt (M. Horkheimer, Th. Adorno, H. Marcuse, J. Habermas). Realiza una reflexión crítica de la sociedad posindustrial y la razón instrumental que la ha originado. Propone una crítica radical de la técnica, la ciencia, la cultura de masas, y pone el acento especialmente en rescatar al ser humano en ese mundo tecnificado.
4. LAS DIVISIONES TRADICIONALES DE LA FILOSOFÍA Y LAS ÁREAS ACTUALES DE INVESTIGACIÓN Después de examinar el origen de la filosofía y sus diferencias respecto al discurso científico y al relato mítico, podemos pasar a indicar «de qué va», en qué consiste la filosofía. Con ello se accede a la definición objetiva de filosofía que trata de los diversos contenidos que trata el filósofo cuando realiza su actividad. También la filosofía, al igual que la ciencia, se ha ido especializando a lo largo de la historia y han ido surgiendo diversas disciplinas, las principales son: a. Metafísica : etimológicamente significa ‘más allá de la física’, en el sentido del saber que rebasa lo físico y se ocupa de preguntas «trascendentales» que van más allá de las preocupaciones cotidianas. Aborda las cuestiones «fundamentales», es decir, cuestiones radicales porque se encuentran como fundamento o raíz del resto de
conocimientos. La metafísica está compuesta, según Aristóteles, por la ontología , que trata la cuestión del ser, su significado, sus propiedades, etc.; y por la teología , que se cuestiona por el ser supremo o primero (Dios). A esta disciplina pertenecen cuestiones como las preguntas por el sentido, por el ser o la nada, por la muerte, etc. b. Lógica : es la rama de la filosofía que estudia la estructura y validez de los razonamientos. Como la matemática, es un saber puramente formal, sin contenido, en el que se trabaja con unos símbolos y unas reglas. La lógica nos dice cuándo un razonamiento es correcto, esto es, enseña a pensar correctamente. c. Epistemología o Gnoseología : también se conoce como teoría del conocimiento. Su objeto es el conocimiento: qué es, tipos y formas de conocimiento, qué se entiende por verdad, cuáles son los límites del conocimiento, etc. d. Ética : es una reflexión teórica sobre las actitudes, valores y normas que rigen el comportamiento humano. Analiza el comportamiento humano en sociedad, sus normas, la fundamentación de sus valores, la validez y universalidad de dichas normas, etc. e. Estética : se interesa por el arte y la belleza. Su pretensión es establecer posibles cánones de belleza; examina cómo va el arte cambiando a lo largo de la historia, etc. La estética está ligada a la reflexión acerca de las obras de arte y el sentimiento generado por su contemplación.
ACTIVIDAD: Indaga: ¿Cuáles son actualmente las áreas de investigación en las que se centra la filosofía?
5. VIGENCIA Y UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA: LA IMPORTANCIA DE FILOSOFAR EN TORNO A LOS RETOS DEL SIGLO XXI. Tomado de: Adela Cortina, “La filosofía en la escuela”, EL PAÍS, lunes 9 de mayo de 2005. Adaptado. “¿Tiene algún papel la filosofía en los tiempos que corren, cuando la imagen no vale más que mil palabras, por supuesto, pero tiene más influencia que ellas? ¿Es importante aprender a filosofar desde la escuela, dicho así, en esta forma de infinitivo que indica acción, ejercicio, actividad? A mi juicio, cuatro tareas, al menos, hacen a la filosofía imprescindible en el proceso socialización y es de ellas de las que quisiera hablar. Aprender a filosofar ayuda a las gentes —y ésta sería la primera tarea— a recuperar el pulso de la reflexión, haciendo un alto en el camino para llegar a saberse a sí mismas y apropiarse de sus mejores posibilidades vitales, que es, a fin de cuentas, en lo que consiste la libertad. El esclavo —decía Hegel con razón— es esclavo porque no se sabe a sí mismo. Y es difícil saberse a sí misma en una civilización acelerada, vertida al exterior, cuando monopolizan nuestra vida el correo electrónico, el teléfono móvil, el contestador, las infinitas exigencias burocráticas, las turbulencias del mundo económico, no digamos del teatro político, y así casi al infinito. Es difícil y, sin embargo, convertirse en artífice de la propia vida, anticiparse al futuro y ganarle la mano, elegir las mejores posibilidades con vistas a la felicidad, sigue exigiendo ese autoexamen del que ya hablaba Sócrates y que se ha hecho tan extraño en el mundo cotidiano. Excitar la capacidad crítica es otra de las misiones de la filosofía desde sus orígenes, acostumbrarnos a discernir entre lo que pasa y lo que debería pasar, dejando a un lado los dogmatismos y fundamentalismos que se cierran ante la argumentación. Dogmatismos y fundamentalismos religiosos, sin duda, pero también los políticos y los económicos, el fundamentalismo de las gentes eternamente plegadas a los hechos (“las cosas son así y no pueden ser de otra manera”), de los insufribles beatos de lo “socialmente correcto”, el maloliente dogmatismo de los poderosos en cada uno de los ámbitos de la realidad social. Ejercer la capacidad crítica realmente desde convicciones racionales abiertas a la argumentación exige conocer esos criterios que el filosofar ha ido descubriendo a lo largo de su historia y que nos permiten distinguir entre lo que
la realidad. La ciencia busca la causa de los fenómenos físicos, psíquicos o sociales y procura responder al porqué, que, en definitiva es un cómo funciona el objeto de estudio. La filosofía, por el contrario, trabaja principalmente con ideas o conceptos , que tienen un grado tal de abstracción que no pueden ser comprobados empíricamente. Desde esta perspectiva, a la filosofía le interesa la totalidad de lo que hay , lo que son en realidad el mundo y el ser humano. Por esa razón, se cuestiona siempre por la esencia de los conceptos fundamentales: qué es el ser humano, la ciencia, la felicidad, la belleza, etc.
6.3. Filosofía y religión Entre filosofía y religión siempre ha existido una relación muy intensa, con momentos de encuentro y momentos de gran distanciamiento y oposición. La razón es que entre ambas existen profundas coincidencias e importantes diferencias. Comencemos por los puntos de contacto: Ambos comparten inquietudes y problemas. Temas como el sentido de la existencia, la muerte, la existencia de Dios, son abordadas por la filosofía y la religión. Además, filosofía y religión dan mucha importancia a la dimensión práctica. Ambas se preocupan por lo que sea una vida buena, cómo conseguirla, qué normas o preceptos seguir, cómo actuar, etc. No obstante, nunca hay que olvidar las profundas diferencias entre ambas. La filosofía es un saber racional y crítico que, en muchas ocasiones, supone incertidumbre y duda. Por contra, la religión se basa en la fe y convierte la creencia en el fundamento en el que últimamente se sostienen sus afirmaciones. Además, las verdades religiosas son verdades reveladas por la divinidad; por el contrario, la filosofía es un ejercicio de autonomía de la razón, que se niega a dar por verdadero nada que no haya pasado por su tribunal.
Cúmplenos decir, ante todo, que la filosofía se acuesta más a la poesía que no a la ciencia (...). Y es que las ciencias importándonos tanto, siendo indispensables para nuestra vida y nuestro pensamiento, nos son, en cierto sentido, más extrañas que la filosofía. Cumplen un fin más objetivo, es decir, más fuera de nosotros. Son, en el fondo, cosa de economía. Un nuevo descubrimiento científico, de los que llamamos teóricos, es como un descubrimiento mecánico, el de la máquina de vapor, el teléfono..., una cosa que sirve para algo. Así, el teléfono puede servirnos para comunicarnos a distancia con la mujer amada. ¿Pero ésta para qué nos sirve? Toma uno el tranvía eléctrico para oír una ópera y se pregunta: ¿cuál es, en este caso más útil, el tranvía o la ópera?” (Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida).
Actividad: ¿Qué son los códigos deontológicos? ¿Pon un ejemplo y explica alguno de sus principios?
a) El uso y análisis crítico de fuentes: selección, evaluación y crítica de las fuentes de información. Se pretende un análisis crítico para tomar decisiones de manera informada y evitar sesgos o trampas de desinformación. b) La comprensión e interpretación de documentos filosóficos. La filosofía es hermenéutica: trabajo de interpretación con los textos de la historia de la filosofía. c) La identificación de problemas filosóficos en otros ámbitos de la cultura. Campos como el arte, la historia, la literatura, o la gastronomía, pueden ofrecer interesantes aportes a la reflexión filosófica. d) El pensamiento y el diálogo argumentativo: mayéutica. La tarea del filósofo es un diálogo con otros, diálogo razonado y elaborado. e) La disertación filosófica. Disertar es discutir en profundidad temas filosóficos, posicionándose a favor o en contra en un tema o cuestión y aportando un análisis riguroso, una argumentación clara y una reflexión profunda.
8. LA DISCRIMINACIÓN SOCIAL, DE GÉNERO, ETNIA Y EDAD EN LA TRADICIÓN FILOSÓFICA. Trabajo en grupos y exposición de los siguientes puntos: a) Filosofía y condición social. b) La discriminación de la mujer en la historia de la Filosofía. c) Filosofía y etnocentrismo. d) La Filosofía y la infancia.
habitar el mundo, a cuanto nos hace pensar, reír o cantar, a la condición vital que compartimos todos los humanos tanto vivos como muertos o aún no nacidos... Esta última perspectiva, que nos lleva desde lo que es el cuadro a lo que somos nosotros, y luego a lo que es la realidad toda para retornar de nuevo al cuadro mismo, será el ángulo de consideración que podemos llamar filosófico. Y, claro está, hay una perspectiva de entendimiento filosófico sobre cada cosa, no exclusivamente sobre las obras maestras de la pintura.