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Resume Contemporánea de España, Resúmenes de Historia de España

Asignatura: historia contemporanae de España, Profesor: Juan Gay Armenteros, Carrera: Historia, Universidad: UGR

Tipo: Resúmenes

2013/2014

Subido el 06/09/2014

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ESQUEMAS de estudio.
HISTORIA de ESPAÑA CONTEMPORÁNEA, 1808-2004.
1.- Resumen previo explicativo por períodos:
En 1808 la monarquía hispánica era un conglomerado de territorios sometidos al dominio
feudal de los aristócratas, de la iglesia y de la propia familia real, con tradiciones de reinos
diferenciados, y con extensas posesiones organizadas como virreinatos en el continente
americano. Eran poco más de diez millones los habitantes peninsulares,que vivían del campo, en
condiciones de pobreza la mayoría, y ahora, en vísperas del año 2.000, son cuarenta millones los
que conviven en un país de estructuras capitalistas, con una democracia basada en los derechos
humanos. En el transcurrir de dos siglos se suceden así los procesos de modernización y
democratización en España.
1.- La revolución de los burgueses y la organización del Estado
liberal nacional, (1808-1868).
Entre 1808 y 1868 se desarrolla una transformación radical de la sociedad: pierden el
poder político y económico los estamentos privilegiados del Antiguo Régimen feudal, y frente a
ellos emergen y construyen un Estado liberal los sectores burgueses que preconizan formas de
organización capitalistas y que implantan el régimen parlamentario. Se estructuran los nuevos
intereses en un mercado nacional, con instituciones estatales en redes provinciales, creando un
sistema educativo nacional y público, un poder judicial funcionarizado y un ejército nacional.
Surgen, por su parte, conflictividades derivadas del protagonismo que adquieren las “masas
populares” que reclaman voz y derechos. La libertad afecta también al ámbito cultural: nace la
prensa, se independizan los creadores artísticos, y el romanticismo y el realismo crean géneros y
nuevas propuestas culturales que sentarán las bases del brillo del fin del siglo... En definitiva, en
estas seis décadas se revolucionan todos los aspectos de una sociedad que en 1868 se
planteaba la democracia y la equiparación con las potencias capitalistas occidentales. Para
comprender tales transformaciones hay que remontarse a la segunda mitad del s. XVIII, pero baste
recordar que la espoleta saltó cuando los aristócratas absolutistas se opusieron a las reformas
ilustradas y a las ambiciones de Godoy, lograron su caída, la abdicación de Carlos IV y la subida al
trono de Fernando VII (marzo, 1808). Sin embargo, la llave del poder estaba en manos de
Napoleón (tratado de Fontainebleau de 1807), la “hidra revolucionaria” para los aristócratas y para
la iglesia. Un ejército de más de 100.000 franceses ocupaba la Península y por eso Fernando VII
tenía que vérselas con Napoleón en Bayona, quien lograba su abdicación y pasar los derechos de
la corona a su hermano, José Bonaparte. Esto desencadenó una guerra de independencia
nacional y también hizo de la Península el terreno en que dirimir la primacía europea entre Gran
Bretaña y Francia, con el imperio americano en el trasfondo.
*El reinado de José I Bonaparte (1808-1813): comienza con la aprobación por 91 notables
españoles del Estatuto de Bayona, expresión del liberalismo moderado expandido por los
Bonaparte, que tendría un influjo decisivo bajo el reinado de Isabel II. De hecho, con José I
gobernaron aquellos ilustrados o que, a despecho del mote de “afrancesados”, iniciaron la
organización de la sociedad burguesa: la desamortización de los conventos, la abolición de los
derechos feudales, también de la Inquisición, la supresión de las aduanas interiores, la división
provincial del Estado... Coincidían, en gran parte, con las metas que los liberales partidarios de
Fernando VII debatían en Cádiz. En ambos bandos, pues, estaba en marcha un mismo proyecto,
más radical y democrático entre los gaditanos, y cuyo despliegue estaba obstaculizado por una
guerra de altibajos, hasta que en 1813 lord Wellington, con tropas inglesas, españolas y
portuguesas, expulsaba a los ejércitos de Napoleón y daba por finalizado el reinado de José I.
*Las Cortes de Cádiz (1808-1814) y la independencia americana. El motín madrileño del
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ESQUEMAS de estudio.

HISTORIA de ESPAÑA CONTEMPORÁNEA, 1808-2004.

• 1.- Resumen previo explicativo por períodos:

En 1808 la monarquía hispánica era un conglomerado de territorios sometidos al dominio feudal de los aristócratas, de la iglesia y de la propia familia real, con tradiciones de reinos diferenciados, y con extensas posesiones organizadas como virreinatos en el continente americano. Eran poco más de diez millones los habitantes peninsulares,que vivían del campo, en condiciones de pobreza la mayoría, y ahora, en vísperas del año 2.000, son cuarenta millones los que conviven en un país de estructuras capitalistas, con una democracia basada en los derechos humanos. En el transcurrir de dos siglos se suceden así los procesos de modernización y democratización en España.

1.- La revolución de los burgueses y la organización del Estado liberal nacional, (1808-1868).

Entre 1808 y 1868 se desarrolla una transformación radical de la sociedad: pierden el poder político y económico los estamentos privilegiados del Antiguo Régimen feudal , y frente a ellos emergen y construyen un Estado liberal los sectores burgueses que preconizan formas de organización capitalistas y que implantan el régimen parlamentario. Se estructuran los nuevos intereses en un mercado nacional , con instituciones estatales en redes provinciales, creando un sistema educativo nacional y público, un poder judicial funcionarizado y un ejército nacional. Surgen, por su parte, conflictividades derivadas del protagonismo que adquieren las “masas populares” que reclaman voz y derechos. La libertad afecta también al ámbito cultural: nace la prensa, se independizan los creadores artísticos, y el romanticismo y el realismo crean géneros y nuevas propuestas culturales que sentarán las bases del brillo del fin del siglo... En definitiva, en estas seis décadas se revolucionan todos los aspectos de una sociedad que en 1868 se planteaba la democracia y la equiparación con las potencias capitalistas occidentales. Para comprender tales transformaciones hay que remontarse a la segunda mitad del s. XVIII, pero baste recordar que la espoleta saltó cuando los aristócratas absolutistas se opusieron a las reformas ilustradas y a las ambiciones de Godoy, lograron su caída, la abdicación de Carlos IV y la subida al trono de Fernando VII (marzo, 1808). Sin embargo, la llave del poder estaba en manos de Napoleón (tratado de Fontainebleau de 1807), la “ hidra revolucionaria ” para los aristócratas y para la iglesia. Un ejército de más de 100.000 franceses ocupaba la Península y por eso Fernando VII tenía que vérselas con Napoleón en Bayona, quien lograba su abdicación y pasar los derechos de la corona a su hermano, José Bonaparte. Esto desencadenó una guerra de independencia nacional y también hizo de la Península el terreno en que dirimir la primacía europea entre Gran Bretaña y Francia, con el imperio americano en el trasfondo.

  • El reinado de José I Bonaparte (1808-1813): comienza con la aprobación por 91 notables españoles del Estatuto de Bayona , expresión del liberalismo moderado expandido por los Bonaparte, que tendría un influjo decisivo bajo el reinado de Isabel II. De hecho, con José I gobernaron aquellos ilustrados o que, a despecho del mote de “afrancesados”, iniciaron la organización de la sociedad burguesa: la desamortización de los conventos, la abolición de los derechos feudales, también de la Inquisición, la supresión de las aduanas interiores, la división provincial del Estado... Coincidían, en gran parte, con las metas que los liberales partidarios de Fernando VII debatían en Cádiz. En ambos bandos, pues, estaba en marcha un mismo proyecto, más radical y democrático entre los gaditanos, y cuyo despliegue estaba obstaculizado por una guerra de altibajos, hasta que en 1813 lord Wellington, con tropas inglesas, españolas y portuguesas, expulsaba a los ejércitos de Napoleón y daba por finalizado el reinado de José I.

***** Las Cortes de Cádiz (1808-1814) y la independencia americana. El motín madrileño del

2 de mayo de 1808 contra las tropas francesas, y los fusilamientos del 3 de mayo pintados por Goya se han mitificado como inicio de la guerra de la independencia. Pero fue en zonas no ocupadas por franceses donde, ante el cambio dinástico, se constituyeron Juntas que, lideradas por los liberales, asumieron el poder, armaron al pueblo y, en concreto, las Juntas de Andalucía lograron una victoria inesperada en Bailén en julio de 1808. Pronto el ejército napoleónico recuperó casi toda la Península, a pesar del desembarco de tropas inglesas. La Junta Central, constituida por decisión de las Juntas provinciales, convocó en 1810, en respuesta a las reformas de José I y ante los sucesivos desastres militares, unas Cortes generales y extraordinarias que representasen a la nación. Cercados en Cádiz, los liberales fernandinos lograron excluir de las Cortes la representación de la aristocracia y de la iglesia, y en la primera sesión adoptaron principios revolucionarios: que la soberanía residía en la Nación, que a ésta la representaban los diputados, que los diputados eran inviolables, y que el poder legislativo, expresión de soberanía, residía, por tanto, en las Cortes. Era la partida de nacimiento de la nación española , nuevo sujeto de soberanía política, con lo que se derrumbaban los privilegios amasados en siglos de régimen feudal por la aristocracia, por la iglesia y por la propia corona. Las Cortes, compuestas por gentes cultas y con mentalidad burguesa (fueron líderes Arguelles, Muñoz Torrero, Calatrava y el conde de Toreno) legislaron todo un nuevo edificio social, romperiron con el poder de los señoríos feudales, proclamaron las libertades de expresión y reunión, reorganizaron el clero regular, asumiendo la desamortización efectuada por José I, pensaron en la reforma agraria con reparto de los bienes comunales y baldíos entre soldados y pobres, supremieron los gremios y la vinculación a los oficios, así como las pruebas de nobleza para ser oficiales, creando el ejército de la nación, pero sobre todo aprobaron un texto constitucional -en 1812- que establecía con detalle la organización de los poderes en el nuevo Estado representativo de la nación española. La libertad y la igualdad entraban en la historia, y se inauguraba el sufragio universal, en sistema indirecto para votar y con un sistema censitario (la necesidad de tener rentas) para ser elegido. Mientras tanto, las Cortes también impulsan la guerra, promueven la sublevación guerrillera (destacaron El Empecinado y Mina) y encomiendan la jefatura militar de todas las tropas a Wellington. En junio de 1813 derrotaban en Vitoria a las tropas napoleónicas. Pero simultáneamente, el vacío de soberanía también había desencadenado la sublevación de las colonias americanas. Aunque las Cortes de Cádiz habían acogido a los “españoles de ambos hemisferios” y hubo diputados por América, las ideas de libertad y el ejemplo de los Estados Unidos impulsaron a los sectores más dinámicos de las ciudades coloniales a tomar el poder en sus respectivas demarcaciones. Fue simultáneo en la práctica totalidad del extenso imperio: en 1810, desde México hasta Buenos Aires y Santiago de Chile, incluyendo Caracas y Bogotá, se constituyeron Juntas con capacidad soberana. Se desencadenó una guerra con desiguales escenarios, diferentes apoyos y estrategias contrapuestas entre los independentistas. El proceso de independencia dura casi tres lustros, hasta que en 1824 la corona española es derrotada y sólo se mantiene en Cuba y Puerto Rico.

***** El reinado de Fernando VII (1814-1833). El rey promovió un golpe de Estado absolutista, suprimió toda la obra de las Cortes de Cádiz y se dedicó a perseguir por igual a los liberales y a los colaboradores del rey José I. Aparecen el exilio y la persecución política. Los liberales no tuvieron más recurso que el “pronunciamiento” militar para restablecer la legalidad constitucional. Fracasan, sin embargo, sucesivamente Mina, el Empecinado, Porlier, Lacy, Vidal que, o se exilian, o son fusilados. Mientras tanto, el rey restablecía la Inquisición y los privilegios de los aristócratas y del clero, por más que la guerra de la independencia americana agravaba la quiebra del sistema de fiscalidad absolutista, incapaz de obtener recursos sin tocar privilegios. Presionado por Estados Unidos, el rey les vende las Floridas, los barcos comprados al zar ruso fueron una estafa, y el ejército preparado para embarcar en Cádiz hacia América debía estar licenciado, cuando de sus filas el coronel Riego se pronuncia (1 de enero de 1820) y logra la adhesión de las ciudades, organizadas de nuevo en Juntas para restablecer el régimen constitucional. Se inicia el Trienio liberal. Las Sociedades Patrióticas y la prensa expanden ideas de libertad por doquier. Las Cortes, elegidas por sufragio universal indirecto, repusieron la legislación gaditana de modo que la abolición de los señoríos, junto a la efectiva desamortización y cierre de conventos y la supresión de la mitad del diezmo desencadenaron la reacción absolutista. Frailes y parte de la jerarquía

las libertades constitucionales. Las nuevas desigualdades dieron pie a la cuestión social que ya inquietaba a los analistas políticos. La crisis del textil catalán y el miedo al librecambismo provocaron la insurrección de obreros republicanos y de patronos moderados en Cataluña. Se adueñaron de Barcelona (1842), y Espartero entró bombardeando y ejecutando a los líderes populares. Fue su quiebra política, se negó a la amnistía y los moderados, con María Cristina al frente, conspiraron hasta que se tuvo que exiliar. De inmediato, los moderados se desprendieron de sus aliados republicanos, disolvieron las Cortes, y proclamaron la mayoría de edad de Isabel II, con trece años.

***** Reinado de Isabel II (1843-1868). Un reinado en el que, salvo dos años, gobernó el partido moderado, con veleidades dictatoriales y con líderes como Narváez, Salamanca, Bravo Murillo, O’Donnell y Pidal. Disolvieron la Milicia nacional, institución de ciudadanos que velaban por el orden, según establecía la Constitución, y crearon, por contra, la Guardia civil como cuerpo militarizado para vigilar el orden de los propietarios de la desamortización. Dieron otra Constitución (1845), con predominio de la corona que designaba al gobierno, controlaba la iniciativa legislativa, y designaba de por vida a los senadores. Si a esto se añade que se restringía el sufragio, según la riqueza, a menos del uno por ciento de los varones adultos, y que los alcaldes también eran designados por el ejecutivo, se comprenderá el soporte social y político de esa minoría de propietarios y ricos hacendados que anudaron un caciquismo electoral que marcó no sólo este reinado, sino que persistiría hasta el siglo XX. En tal contexto, se convirtió en norma el agio y la corrupción, con participación de la familia real, para beneficiarse de un capitalismo en despegue indudable: el ferrocarril, las minas, la banca y las sociedades financieras acapararon las maniobras especulativas de minorías que, tras la desamortización, amasaban fortunas, sin olvidar los negocios ilegales de esclavos en torno a Cuba, “ perla de las Antillas” a la que se priva de derechos constitucionales. Los escándalos de las concesiones ferroviarias facilitaron la vuelta al poder de los progresistas para encauzar la legalidad del desarrollo capitalista, y así, de 1854 a 1856 ( Bienio progresista ), gobernaron bajo Espartero, cerraron el ciclo de privatizaciones de la tierra con la ley desamortizadora de Madoz (1855), y legislaron sobre minas, finanzas e inversiones de capital. En las décadas siguientes el crecimiento de la industrialización fue continuo y el capitalismo se extendió también en el campo. Los moderados, con un nuevo golpe de Estado de O’Donnell, volvieron a restablecer la Constitución de 1845, evitando que progresistas y republicanos redactasen otra Constitución e hiciesen de la Milicia nacional la fuerza armada de un pueblo que realizaba ya las primeras huelgas y exigía “ pan, trabajo y libertad ”. Sin embargo, la agitación social era imparable. El partido republicano abanderaba la ocupación de tierras en el campo andaluz, sufrió la represión y los fusilamientos masivos ordenados por Narváez (El Arahal en 1857 y Loja en 1861)). En las ciudades, el precio del pan, los impuestos indirectos (los consumos ) y el sorteo de los quintos eran las espoletas que con sistemática regularidad provocaban los motines de una extensa menestralía, liderada por los republicanos. Las gentes ocupaban las calles y, con las mujeres al frente, asaltaban tahonas o incendiaban fielatos. Otro tanto ocurría cuando el sistema de quintas les arrebataba a sus hijos para “servir al rey y a la Patria” durante ocho años que no cumplían los ricos (por redimirse por dinero o costear un reemplazista), y del que además, si había guerra, casi la mitad no volvían. Por eso, ni las expediciones a África ni luego la defensa de Cuba serían populares. Por eso, el republicanismo logró amplias adhesiones en todas las provincias. El poder, por su parte, estaba usurpado por camarillas palaciegas (recuérdese La corte de los milagros de Valle-Inclán), lo que concitó el pacto de Ostende entre sectores moderados, progresistas y demócratas, contra la familia real.

2.- Los conflictos de una España en desarrollo capitalista (1868-1975).

El largo siglo que comienza con una “gloriosa” e incruenta revolución, terminó con la muerte del dictador que había roto la sociedad española en una guerra fratricida. Excepto en el trágico paréntesis de la dictadura de Franco, con retroceso en las libertades, en la economía y en la riqueza cultural, desde 1868 estuvo siempre en el horizonte la modernización y europeización de la vida española. El despegue del capitalismo y las instituciones del Estado liberal, ya consolidado, suscitaron alternativas sociales y políticas. Se planteó el federalismo, emergieron los

“nacionalismos periféricos” y las soluciones autonómicas, y, por otro lado, los partidos de masas y los sindicatos de trabajadores exigieron nuevos derechos, en acciones y conflictos de nuevo cuño.

***** El sexenio democrático (1868-1874). De nuevo las Juntas revolucionarias asumieron la soberanía e impulsaron el cambio. Se constituyó un gobierno de progresistas y demócratas monárquicos, a la búsqueda una nueva dinastía, pero en las elecciones generales y municipales, celebradas por primera vez con sufragio universal masculino, los republicanos lograron importantes parcelas de poder. La coyuntura de crisis económica y el contexto de unas guerras no previstas (la guerra independentista en Cuba y la sublevación absolutista carlista en el norte peninsular) bloquearon medidas tan reclamadas como la supresión del impuesto de consumos o de las quintas. A pesar de las dificultades, se estabilizó la economía con la creación de la moneda nacional , la peseta (1869), y del Banco de España (1874), con la liberalización de aranceles y de movimientos de capitales, con el relanzamiento de la red ferroviaria y del sistema portuario, así como con la modernización industrial y minera. En 1869 se aprobaba la primera Constitución democrática, con dos Cámaras electas por sufragio universal, y con un exhaustivo elenco de libertades que permitió la eclosión asociativa popular y un importante despegue intelectual y cultural. Sin embargo, quedaban pendientes la abolición de la esclavitud ( a pesar de la tímida ley Moret de 1870) y la autonomía para las colonias. El peso del general Serrano, así como las maniobras contra el nuevo rey Amadeo, de la dinastía Saboya, empeñado con Ruiz Zorrilla en la abolición de la esclavitud, hasta lograr su abdicación, y sobre todo la financiación del partido alfonsino, liderado por Cánovas, para restaurar a los Borbones, se explican desde los intereses de los negreros, con aristócratas, generales y la propia familia real implicados. Desde 1869, por lo demás, los republicanos crecían con un programa que combinaba el federalismo como alternativa de Estado, y el reformismo social. Cuando en 1873 abdica el rey Amadeo, las dos cámaras proclaman la República. Los sucesivos gobiernos republicanos (con Figueras, Pi, Salmerón y Castelar) no pudieron, sin embargo, contentar las demandas populares, porque tuvieron que hacer frente a los carlistas, a la guerra en Cuba y a las conspiraciones de los alfonsinos. Además, los campesinos de Andalucía y Extremadura no esperaron las reformas y ocuparon antiguos señoríos de la aristocracia. En los núcleos industriales (Barcelona, Alcoy) cundió un bakuninismo que, aunque minoritario, encendió el pánico de las clases propietarias, coincidiendo en gran medida con los federales que se organizaron en cantones por toda la geografía para abolir los vestigios feudales del campo, repartir tierras, reducir la jornada de trabajo a ocho horas, bajar un 50% los alquileres urbanos o establecer salarios máximos y suprimir rangos y distinciones sociales. Los líderes republicanos se vieron desbordados, se dividieron, recurrieron a los militares alfonsinos para reprimir la eclosión cantonal y así se llegó al golpe del general Pavía que disolvió las Cortes constituyentes (enero de 1874), y dió el poder al general Serrano y Sagasta, quienes persiguieron y deportaron a miles de cantonalistas y prepararon la vuelta del Borbón Alfonso.

***** Restauración borbónica: el reinado de Alfonso XII (1875-1885) y la regencia de María Cristina (1885-1902)****. Cánovas asumió el poder dictatorialmente, obligó a los profesores a jurar fidelidad al dogma católico y al rey (Giner de los Ríos, Salmerón y Castelar son expulsados de la Universidad por negarse, y nace así la Institución Libre de Enseñanza), derrotó a los carlistas, abolió el sistema foral vasco y preparó una Constitución (1876) que daba de nuevo a la corona el control del ejecutivo y la primacía sobre el legislativo. Se volvía al sufragio censitario y a un Senado entre vitalicio y corporativo-aristocrático. El artículo 17 (de la suspensión de las garantías constitucionales) fue el más usado hasta 1923. Dos de cada tres días se aplicó en todo o en parte del territorio. Por lo demás, el conflicto cubano entró en cauces negociadores desde 1878 (acuerdos de Zanjón), se hizo de la isla una provincia con promesas de autogobierno y de aplicar la ley antiesclavista de Moret, pero ni se suprimió la esclavitud hasta 1886, ni la autonomía llegaba. No tardaría en llegar la guerra definitiva, esta vez con los Estados Unidos de por medio. Cánovas, sin embargo, tuvo la previsión de integrar una oposición en la dinámica del sistema constitucional. En 1879 Sagasta, apoyado por Castelar, organizaba el partido liberal-fusionista que recogía a progresistas y demócratas desencantados del republicanismo, y en sucesivos gobiernos restableció las conquistas del sexenio: legalizó todos los partidos, las asociaciones y sindicatos (1887), el matrimonio civil y, por fin, en 1890, restablecía el sufragio universal

y el impulso a la enseñanza primaria. Fue asesinado en 1912 y desde entonces los partidos dinásticos -el liberal y el conservador- se fraccionaron, sin capacidad para encauzar la política hacia planteamientos democráticos y sociales. Crecía así la fuerza de republicanos y socialistas (éstos ya con escaños en las Cortes), mientras los anarquistas lograban unirse sindicalmente como CNT desde 1911. Cuando en 1914 se declara la guerra en Europa, España mantuvo una neutralidad beneficiosa para el crecimiento económico, con una expansión notoria de las exportaciones, a lo que se añadiría el proteccionismo industrial promovido por Cambó, líder de la Lliga de Cataluña y ministro en Madrid. La coyuntura de beneficios capitalistas, sin embargo, no hizo sino agudizar las reivindicaciones, ahora también de clases medias (funcionarios, militares...), que coincidieron con la convocatoria en 1917 de una huelga general promovida por la UGT (con más de cien mil afiliados), con el apoyo del PSOE y parte de la CNT. Exigieron una Asamblea constituyente para regenerar el régimen político, pero el gobierno de Dato respondió con la represión: casi cuatrocientos trabajadores, en su mayoría del norte minero, murieron bajo las tropas. Se iniciaba la descomposición de un régimen cuyos gobiernos eran inestables por las propias intromisiones del rey, obsesionado con las vicisitudes bélicas en Marruecos. Además, las fuerzas nacionalistas adquirían cada vez más peso en Cataluña y en Euzkadi, a la vez que emergían otros nacionalismos como el gallego, el valenciano y el andaluz, aunque con distintos calados. Por otra parte, la investigación en las Cortes de la muerte de miles de soldados en Annual (1921) por incapacidad de un generalato protegido por el rey, así como el recrudecimiento de la violencia social (terrorismo patronal contra terrorismo anarquista), fueron los pretextos para que, en 1923, el general Primo de Rivera se pidiera el poder y el rey, orillando la Constitución, aprobase el golpe de Estado. Tuvo apoyos (de la burguesía catalana, de entre los partidos dinásticos, de personalidades como Ortega) en un primer momento para gobernar sin partidos ni Constitución. Pero el dictador intentó, a semejanza de Mussolini, un partido único, la Unión patriótica, y la organización corporativa de la economía, según el modelo fascista, sin lograr el respaldo social, aunque colaborase la UGT de Largo Caballero. Nacionalizó sectores claves económicos (petróleo de CAMPSA y Compañía Telefónica Nacional), pero la bancarrota por mala gestión monetaria impidió el plan de obras públicas. Amparó la corrupción (el contrabandista Juan March), y a pesar de haber pacificado Marruecos en coordinación con Francia, la falta de libertades, junto con su talante tabernario, laminaron al dictador. Se levantaron los artilleros dentro del propio ejército, se le opuso la Universidad, con la figura de Unamuno a la cabeza, los republicanos conspiraban, y resurgieron las huelgas obreras... En 1930 renunció el dictador y el rey encomendó el gobierno sucesivamente al general Berenguer, implicado en el desastre de Annual, y al almirante Aznar. Incluso hubo monárquicos que ya dirigían su acusación al rey e invitaban a pasarse al republicanismo. En este ambiente, en abril de 1931 se restablecen las libertades para celebrar elecciones municipales. El PSOE, la UGT y los republicanos constituyeron un bloque electoral. En Cataluña se formó la Esquerra de Catalunya , partido catalanista, radical- democrático, con Macià al frente. Por su parte, los partidos monárquicos se aliaron con la Lliga Catalana. La CNT y el incipiente PCE se abstenían. En las ciudades ganaron las listas republicano-socialistas. Una espontánea fiesta popular lanzó el día 14 a miles de gentes a las calles, ondearon las banderas republicanas y sólo quedó al rey la abdicación.

***** La Segunda República (1931-1939)****. Un gobierno provisional, presidido por Alcalá Zamora, con republicanos de distintas ideologías y con socialistas, establece las libertades y derechos democráticos que se plasman, tras la celebración de elecciones a Cortes, en la Constitución de 1931. En el nuevo texto se proclama la igualdad de la mujer, con derecho a voto desde entonces. Se reconoce, desde la soberanía nacional, la autonomía regional para articular la pluralidad dentro del Estado. Se delimita la independencia entre un poder ejecutivo nombrado por el Presidente de la República, y un legislativo de Cámara única elegida por sufragio universal, igual que los ayuntamientos. Se definía al Estado como laico, se suprimía el pago del culto y las ayudas a las órdenes religiosas, impidiéndoles la enseñanza reglada, al definirse como competencia estatal. Se sometían las riquezas al interés de la economía nacional y, en su caso, la expropiación se haría con indemnización. Se abolían las jurisdicciones especiales, como la militar que se ejercía sobre personas civiles desde 1906, se extendía el jurado y se culminaba el sistema jurídico-político con la novedad del Tribunal de Garantías Constitucionales. Mientras tanto, el

gobierno establecía los jurados mixtos, con patronos y obreros en paridad, y decretaba la obligación para los latifundistas tanto de cultivar las tierras, so pena de expropiación, como de emplear a jornaleros del mismo término municipal. Además, se reformaba la carga de un ejército saturado e insostenible, y se establecía la libertad de cultos, hechos que, junto al pánico provocado por una quema de conventos enigmática en una realización tan sincronizada, fueron pretextos para empezar ya las conspiraciones. Así, en agosto de 1932, se intentó un golpe monárquico con Sanjurjo, financiado por los latifundistas. Pero además el gobierno formado por Azaña en coalición con los socialistas, tuvo que vérselas con los anarquistas de la CNT -FAI con la huelga general revolucionaria como táctica permanente, y con conflictos que derivaban en choques violentos, de modo que sucesos como los de Castilblanco, Arnedo y el tan debatido de Casas Viejas minaron la tarea de la coalición de gobierno, hasta el punto de perder las elecciones en noviembre de 1933. En el haber de la coalición quedaban, entre otras reformas, el plan de obras públicas y las leyes sobre la enseñanza, la reforma agraria y para el Estatuto de Cataluña. La educación se convirtió, al fin, en prioridad política. La reforma agraria trató de resolver un conflicto abierto en las Cortes de Cádiz y con muchas décadas de desesperación sobre las espaldas del campesinado. Y el Estatuto catalán alumbraba fórmulas para la convivencia en un Estado con distintas nacionalidades. La Generalitat se convertía así en referente de legalidad democrática y Cataluña comenzaba su andadura de autogobierno. Sin embargo, cuando ganan las derechas en noviembre de 1933 (la recién constituida CEDA bajo la jefatura de Gil Robles, y los radicales de Lerroux), se frenan las reformas, sobre todo la agraria, se concede amnistía a los saboteadores monárquicos (Sanjurjo y March, entre ellos) y se veta la ley de la Generalitat favorable a los rabassaires. La CEDA, en definitiva, era una coalición de fuerzas antirrepublicanas, con un programa de excesivas semejanzas a la dictadura del austríaco Dollfuss. Así, temiendo el ascenso de Gil Robles, a lo Hitler, y fruto de la impaciencia por la revolución social, la UGT y sectores de la CNT se lanzaron en octubre de 1934 a una huelga general revolucionaria que adquirió especial virulencia en Cataluña y Asturias. La represión se le encomendó a la legión extranjera mandada por Franco, quien pasó de inmediato a ser el segundo de Gil Robles en el ministerio de guerra. Tras la sangrienta represión militar, hubo decenas de miles de prisioneros que no cupieron en las cárceles, y se sentenció con penas de muerte a los líderes sindicales y al presidente y consellers de la Generalitat (disuelta por haberse rebelado contra el gobierno que boicoteaba la autonomía legislativa). Se reagruparon entonces las izquierdas como “Frente Popular”, con republicanos, socialistas y comunistas, y quedaba la CNT apoyando desde fuera. Con el escándalo del Straperlo se disgregó al partido de Lerroux, se adelantaron las elecciones a febrero de 1936 y ganó el Frente Popular. Dentro de éste, fueron los republicanos los que gobernaron, sin los socialistas, para no asustar a las derechas. Se restableció la Generalitat y se reiniciaron las reformas paralizadas por la derecha. Se acordaron Estatutos para Galicia y el País Vasco, y Azaña pasó a ocupar la Presidencia de la República. Sin embargo, ya las conspiraciones de monárquicos, fascistas y grandes propietarios eran cada vez más insolentes, hasta que se produjo la insurrección sincronizada de militares en todas las capitales. La respuesta popular, hombres y mujeres tomando las armas y los sindicatos organizando milicias, impidió el triundo rebelde en gran parte de las ciudades. Pero se escindió el territorio en dos zonas que entraron así en una guerra no prevista. El bando rebelde contó con la decisiva ayuda militar y económica de Hitler y Mussolini, los bombardeos de la aviación alemana mostraron su trágica eficacia en Guernica, mientras que el gobierno, al carecer del apoyo de las potencias democráticas, tuvo que recurrir a la URSS de Stalin para lograr aprovisionamientos militares. La guerra duró tres años, a pesar de las propuestas del presidente Azaña de encontrar fórmulas para finalizarla, bajo el control de las potencias democráticas. El bando de Franco no quiso, sólo tenía como meta arrasar con lo que consideraba la “anti-España”. Los rebeldes no dieron lugar a la transacción, los obreros, por defender sus derechos, o los intelectuales, por comprometerse con la democracia (García Lorca) ya eran enemigos de la patria, y se les fusilaba. Esto desencadenó una espiral de idénticas violencias en la zona republicana. Además, el apoyo de los obispos a Franco hizo de la guerra una “cruzada religiosa contra el infiel”. Por eso, ni las Brigadas Internacionales, ni la heroica resistencia de un pueblo como el madrileño, ni la reorganización de las milicias en un Ejército Popular sirvieron para frenar unas tropas bien aprovisionadas que, férreamente dirigidas por Franco, entraban en las poblaciones fusilando y encarcelando. Mientras, en los territorios

surgido como escisión nacionalista vasca en los años sesenta y dió su mayor aldabonazo al matar a Carrero, el más cercano colaborador de Franco y presidente del gobierno.

3.- España, país democrático, desarrollado y europeo (1975-1999).

La transición a la democracia resultó exitosa gracias, ante todo, a la serenidad de un pueblo esperanzado en una convivencia libre, a la generosidad de las izquierdas que no exigieron ajuste de cuentas, y a la flexibilidad de unos dirigentes políticos entre los que es justo destacar a Adolfo Suárez, presidente del gobierno y negociador ejemplar, a Santiago Carrillo, líder del PCE, decisivo para encauzar la izquierda, y a Felipe González, expresión de las aspiraciones de las nuevas clases medias y trabajadoras. Los pactos de la Moncloa de 1977 y la Constitución de 1978 fueron modelos de consenso de la transición e hitos que inician una nueva etapa en España. Se realizaron elecciones libres a Cortes en junio de 1977 y los resultados obligaron a ser Cortes constituyentes de hecho. Se concedió amnistía política para presos y exiliados antifranquistas, se restableció la Generalitat de Catalunya, con Tarradellas al frente, el PCE renunció al leninismo y a la “dictadura del proletariado”, se aprobó por referendum la Constitución, en un año con 88 víctimas del terrorismo de ETA (en su mayoría de las fuerzas del orden público), y en 1979 se celebraban, por fin, elecciones municipales que ganó la izquierda, con el pacto de socialistas y comunistas. Los socialsitas renunciaban, por su parte, al marxismo, se refrendaban los Estatutos de Autonomía de Cataluña y País Vasco y se iniciaba, gracias al título VIII de la Constitución, la organización autonómica del Estado. Ésta era una de las novedades constitucionales más relevantes, un “Estado de las Autonomías” que combinaba las exigencias de las nacionalidades históricas con la descentralización democrática del poder en distintos niveles competenciales. Un modelo entre lo federal y lo administrativo cuya evolución aún está en marcha. Por otra parte, se definía también al Estado como “democrático y social de derecho”, lo que ha permitido exigir medidas propias de un Estado de bienestar. Tal fue la tarea que se inició con los pactos de la Moncloa, impulsando el gasto público y una fiscalidad progresiva. En efecto, Adolfo Suárez repitió victoria electoral en 1979 y prosiguió la normalización democrática. Se aprobaron el Estatuto del Trabajador y el Estatuto de Centros docentes, se negoció la entrada en la CEE (Comunidad Económica Europea) y se solicitó el ingreso en la OTAN. La violencia persistente de la ETA y las diferencias internas en el partido gobernante, la UCD, que llevaron a Suárez a la dimisión, sirvieron de excusas a militares golpistas para intentar hacerse con el poder en febrero de 1981. Desde ese momento, sólo el PSOE mostraba suficiente energía para sacar el país de una crisis económica iniciada en 1973, que se agudizaba con un inflación anual del 14% y un paro creciente por la crisis internacional y la vuelta de emigrantes de Europa. Así, en octubre de 1982 el triunfo del PSOE fue arrollador y esperanzador y demostró la fortaleza institucional de la joven democracia. El PSOE, dirigido por Felipe González, tuvo que arreglar ante todo la crisis económica con reajustes drásticos para solventar las deficiencias de un marco productivo con notorias carencias tecnológicas, de baja competitividad, y con una deficiente ordenación del sector energético, además de visibles retrasos en equipamientos e infraestructuras. El papel de los dos grandes sindicatos, la UGT y CCOO, fue decisivo en la conquista de derechos y en la negociación de reestructuraciones económicas decisivas para modernizar la competitividad y productividad de las empresas. Así, los catorce años de gobiernos socialistas, de 1982 a 1996, se pueden calificar como la construcción del Estado de bienestar, sin olvidar el decisivo empuje que significó la impresionante huelga general del 14 de diciembre de 1988, convocada por CCOO y UGT. De este modo se universalizaron por primera vez en España tres derechos básicos. El derecho a la salud, con un extenso sistema sanitario, el derecho a la protección social para cubrir un alto porcentaje de parados, jubilaciones, pensiones no contributivas y asistenciales e ingresos mínimos para los sin recursos, y el derecho a la educación hasta los 16 años, situándose además entre los cuatro primeros países en porcentaje de universitarios. Esto ha cambiado radicalmente la estructura del gasto público, desde el que además se ha impulsado la modernización de las infraestructuras (red de autovías, nuevos puertos y aeropuertos, embalses, renovación ferroviaria, planes de cercanías en conurbaciones, etc.) para acomodar el crecimiento económico a las demandas de la población y a las innovaciones tecnológicas. Simultáneamente los españoles multiplicaban por más de dos su renta

per capita , se incrementó la población activa con la novedad de una mayor incorporación de lasmujeres, y de ser un país con excedente migratorio muy alto, se pasó a ser receptor de emigrantes. Y esto sin dejar de controlar la inflación, que se redujo a niveles de media europea para entrar en la Unión Monetaria, y con una fiscalidad cuya progresividad social todavía no llega a la media europea. La Agencia Tributaria como referente ciudadano era un hecho nuevo. Como también lo ha sido la normalización internacional de España con la adhesión a la Comunidad Europea (junio de 1985), y la ratificación por referéndum del ingreso en la OTAN (marzo de 1986). España pasó del aislamiento de una dictadura a presidir la OTAN. Mientras, se iniciaba la andadura de los gobiernos autonómicos, con distintas atribuciones. En la mayoría, ganaron las elecciones los socialistas, y en Catalunya ha ganado siempre Convèrgencia i Unió, liderada por Pujol. El desarrollo de la estructura competencial autonómica está en desarrollo, con la peculiaridad de una ETA que desde el País Vasco persiste en la violencia. Por lo demás, se rebajaron las distancias entre Comunidades ricas y pobres, gracias a los mecanismos de protección social, y al apoyo de los fondos europeos sobre todo para las rentas agrarias y para comarcas atrasadas. Tal situación entró en otras perspectivas, cuando la corrupción de algunos cargos socialistas y el juicio contra los responsables de política interior por su connivencia en la “guerra sucia” contra la ETA, llevaron al poder (gobierno central y doce gobiernos autonómicos) a una derecha renovada en imagen y propuestas. Desde 1996, el Partido Popular de José Mª Aznar gobierna en alianza con los nacionalistas vascos y catalanes (PNV y CiU), asumiendo la meta de converger en la Unión Europea, privatizar las empresas estatales y estimular los empleos temporales para frenar el paro. Todo ello sin tocar lo básico del Estado de Bienestar existente. El hecho es que desde el 1 de enero de 1999 ha muerto la peseta, aquella unidad monetaria nacional creada en 1868 cuando culminaba la revolución burguesa. Dato significativo para comprender que empieza otra historia.

• 2.- ESQUEMAS por períodos:

- Guerra civil y revolución liberal-burguesa, 1834-1839: (ver textos dados en clase, comentarios, mapas, cotejar con lectura obligatoria de “ Mendizábal” ) - 1830 y su repercusión en España: la rev en Francia desestabilizó a Fernando VII que reconoce Luis Felipe a cambio de que no apoye a exiliados españoles. Mendizábal financia movimientos liberales: Chapalangarra cae, Mina y Valdés entran en Navarra, Torrijos fracasa en 1831. Aumenta represión: fusilados e librero Miyar y Mariana Pineda. - Querella dinástica: en 1830 nace Isabel, el asunto de la ley sálica. Gobierna Cea Bermúdez, heredero del despotismo ilustrado: da pequeña amnistía en 1832 para atraerse a liberales contra apostólicos del infante Carlos. Reabre las universidades. Carlos rompe con su hermano el rey por la herencia al trono, se refugia en Portugal: reclama el trono. Muere el rey en sept-33, Mª Cristina regente: bandas carlistas se organizan en Cataluña, Navarra y País Vasco. Ejército no existe, Tesoro vacío, los voluntarios realistas en partidas. Cea Bermúdez busca posición intermedia entre carlistas y liberales. Alianza con los partidarios de María da Gloria en Portugal, en disputa con don Miguel. Apoyos de Inglaterra. - Medidas pro liberales de la regente: nueva amnistía para liberales sin distinción, reconoce propiedad de tierras compradas en desamortización, disuelve Voluntarios realistas, quita funcionarios carlistas, divide el reino en 47 provincias (J. de Burgos, ministro de Fomento): son apoyadas por los liberales. Cea cae en enero del 34: la regente cede a liberales y nombra a Martínez de la Rosa. Don Carlos es reconocido por Papa, Prusia, Austria, Rusia y estados italianos (incluso Nápoles). Francia e Inglaterra reconocen a Isabel II: Portugal dividido. Primera Fase de la Guerra Civil, avance liberal: 1834-1836: 1.- Organización de los ejércitos y combates: el primer organizador carlista fue Zumalacárregui en zona vasco-navarra apoyándose en recursos de diputaciones y fábricas de munición. En Maestrazgo, Cabrera. Partidas realistas por el resto. La reina contaba con 45.000 soldados, sin artillería ni organización: parte se le pasó a los carlistas. Martínez de la Rosa amplió en 25.000 hombres, organizó la Milicia urbana, luego nacional para defender los pueblos y ciudades. La guerra fue sangrienta por parte de carlistas: fanatismo

el carlismo no tenía apoyos suficientes. En Cataluña Urbiztondo toma Ripoll y Berga pero están divididos los carlistas internamente y se retiran a Navarra. 2.- La Constitución de 1837: a) Las juntas de 1836: verano del 36, ciudades se pronuncian contra gobierno de Istúriz, reclaman liberalismo, arman milicias contra carlistas. Sargentos de la Granja obligan a regente a jurar constitución de 1812. Suben progresistas al poder: Calatrava y Mendizábal. Ponen en vigor leyes del 20-23 sobre prensa, ayuntamientos y Milicia nacional, se impulsa desamortización; se refuerza ayuda militar inglesa y préstamos a cambio de ventajas comerciales. Moderados y la regente buscan pacto con carlistas casando a Isabel II con hijo de don Carlos, pero no acepta. Moderados de Mtez de la Rosa, Isturiz y Toreno buscan entonces pacto con progresistas. b) Libertades, abolición señorial, Constitución y leyes: restablecida Const. Del 12, las Cortes de 1836 elegidas por sufragio univ. indirecto, con mayoría progresista. Abolen gremios y declaran libertad de trabajo: todo español o extranjero domiciliado podría montar fábricas y manufacturas de toda clase sin pertenecer a un gremio; era el liberalismo económico. Se reforma la Constitución (ver cuadro) Leyes del clero: el Estado se hace cargo de párrocos y de centros de beneficencia, se suprime la mitad del diezmo, se nacionalizan bienes del clero secular: clero deviene funcionario. Se abole el régimen señorial. Excepción con colonias: esclavitud, gobiernos excepcionales bajo la corona, sin derechos sus ciudadanos. Negocios de tráfico de esclavos de familia real. c) Moderados en el poder: Espartero protege Madrid contra incursión de don Carlos, pero un sector del ejército pide cese de Calatrava; la regente da el poder a Bardají. Se organizan los moderados con Narváez y la regente para impedir que se le vayan con carlistas. Aristocracia contenta con modo en que se abolen señoríos. Prensa exaltada: surge republicanismo en elecciones municipales. Tercera fase de guerra y revolución, octubre 1837 a julio-39: 1.- Victoria del ejército liberal: a) Descomposición de carlistas: divisiones entre transaccionistas y apostólicos. D. Carlos culpa a militares suyos de traición (hay grupo a favor de transacción con regente) y da poder a apostólicos que reprimen a los tibios. Enfrente, motines en tropas del bando liberal por no llegar pagas, Espartero restablece disciplina, derrota a carlistas y vascos y navarros buscan acuerdo para acabar con guerra, se distancian de d. Carlos. Carlos nombra a Maroto jefe militar, éste busca entendimiento con Espartero, se le sublevan los apostólicos y Maroto fusila a tres generales (febrero-39); d. Carlos no manda, Maroto echa al exilio a apostólicos y nombra ministros amigos; al mismo tiempo loa agentes de la regente movilizan en País Vasco la búsqueda de paz con el programa de “Paz y fueros”. Carlismo pierde prestigio, parásitos e impuestos de un gobierno corrupto en Estella; y además oligarquías vascas y navarras buscan fueros y no a d. Carlos. Espartero busca la victoria militar ante todo para negociar mejor. b) Convenio de Vergara: Espartero, con buena artillería, derrota carlistas en Ramales y Guadarmino, Belascoain y Gamarra: nombrado duque de la Victoria. Maroto no lo detiene, divisiones internas, los oficiales buscan rendición a cambio de reconocer sus grados. Agosto del 39: don Carlos recibe el silencio de tropas, se va; Maroto firma convención de Bergara con Espartero: reconocen grados a oficiales y compromiso de mantener fueros. c) Fin de la guerra: Cabrera fortificado en Morella, razzias por Aragón, terror con terror por ambos bandos desde 1838; Inglaterra interviene para respetar prisioneros (tratado de Elliot de 1835), escaramuzas y pequeños combates, en mayo del 40 Espartero avanza y obliga a capitular a Cabrera que se retira sin capacidad de organizar resistencia en Cataluña. En Cataluña el conde de España era el jefe carlista, feroz en represiones, organizó la junta de Berga, obliga a pagar impuestos a comerciantes catalanes, pero es asesinado por miembros de junta de Berga, Cabrera ejecuta a carlistas catalanes que querían negociar fin de guerra. Berga cae y acaba la guerra en julio del 40; Cabrera se exilia. 2.- Economía y sociedad: a) eclosión de la industria catalana: los Bonaplata y el Vapor: (ver libro de J. Nadal , La industrialización en España , Crítica, 2003) (explicación en clase); b) Minas en Andalucía y Almadén: metalurgia, altos hornos en Málaga. c) Banco de San Fernando, la Bolsa en auge (creada en 1830), nacen Sociedad Barcelonesa de Seguros Marítimos, fundiciones de los Heredia en Málaga, en Guriezo, sociedades anónimas, inversiones extranjeras, negocios bursátiles: el agiotismo. Se impone la burguesía, el liberalismo, el romanticismo: se funda el Liceo artísitico y literario en Madrid; renace el

Ateneo. Moda. Baños de J. Salamanca: la nobleza retrocede ante nuevas costumbres. D) Obreros: en 1839 se funda en BCN la primera Asociación obrera, la Mutua de Trabajadores de la Industria algodonera. Comienzan agitaciones campesinas contra desamortización y abolición señorial. Transformación de sociedad. Flórez Estrada en 1839 publica “La cuestión social”: crisis de nuevos sectores desfavorecidos. Agitación de republicanos. 3.- Fracaso de la regente y de moderados: los moderados suspenden desamortización, restablecen diezmo. Las Filipinas escapan a leyes desamortizadoras: poder de órdenes religiosas. Moderados elaboran ley de ayuntamientos: alcaldes nombrados por la corona, en contra de Constitución. Espartero amenaza con dimitir, Narváez intenta golpe de estado, el asunto de los fueros en las Cortes “sin perjuicio de la unidad constitucional de España”. Moderados disuelven Cortes, pero Espartero protesta, se hace líder de progresistas. Debate sobre ley de ayuntamientos: los municipios se pronuncian en contra, la regente la firma, Espartero se opone. Verano del 40, toda España en manos de ayuntamientos pronunciados, la regente con su marido y sus hijos se exilia en octubre-40.

- Regencia de Espartero, 1840-1843.

Espartero nombra gobierno. Son tres años de gobierno progresista: se completa la desamortización, se reglamenta al clero, se implanta el sistema educativo y se crean las Escuelas Normales de Magisterio, se organizan los embriones del movimiento obrero bajo bandera republicana, los ayuntamientos se eligen por votación popular. 1.- Problemas políticos y socioeconómicos: a) Las Juntas pronunciadas en 1840 mantienen su poder hasta mayo de 1841. Tensiones entre centralistas y republicanos federales. Espartero decreta la disolución de las juntas y cierra los clubes republicanos y sus periódicos. Reorganiza la Milicia Nacional, donde había núcleos republicanos importantes. b) Las Cortes eligen a Espartero regente único (Jefe del Estado), por 153 votos contra 136 (los “trinitarios”). El papa contra el gobierno, contra el registro civil y contra la desamortización: se expulsa al nuncio. c) Las Cortes votan en 1841 la venta de bienes de la Iglesia (clero secular) y la ley de dotación de culto y clero: sueldo para párrocos y seminarios. d) Pronunciamiento de 1841 organizado desde Paris por Maria Cristina (ya casada por papa, que pide tutela de sus hijas): los generales Narváez, Concha, O’Donnell, Montes de Oca y Diego de León (estos dos fusilados) fracasan. Pretenden que no se abolan los fueros. Espartero abole fueros vascos y decreta formación de ayuntamientos constitucionales y diputaciones provinciales (no se logró hasta 1876). e) Cambio social: decrece poder de aristocracia; pujanza burguesa en Cataluña. Se multiplican las sociedades anónimas (instalación del gas, por Lebon; Cías. de seguros, bancas, negocios en Antillas, esclavos...), inversiones extranjeras, agentes de cambio y bolsa: agiotismo. Negocios con minas: Almadén en manos de Salamanca que las cede a los Rothschild; adjudicación de trabajos públicos. Despegue del movimiento obrero (ver tema correspondiente, dado ya en apuntes). 2.- Fracaso de los progresistas de Espartero: a) Insurrección republicana en Barcelona: corren voces de libre comercio a favor de tejidos ingleses entre 30.000 obreros. Diarios republicanos atacan, milicianos se pronuncian contra el gobierno en noviembre de 1842, con motivo de nueva quinta. Se adueñan de la capital. El ejército, desde Montjuich, lanza mil obuses contra la ciudad. Espartero entra, ejecuta a trece líderes y otros al exilio. Esto mermó su popularidad. b) Coaliciones contra Espartero: los “Ayacuchos”, amigos de Espartero, frente a demás. Las Cortes votan amnistía para moderados y republicanos, Espartero solo en mayo de 1843. Espartero no firma la amnistía, los progresistas lo abandonan y se alían con moderados. Narváez y O’Donnell conspiran con María Cristina contra progresistas. Todos se pronuncian en Barcelona, nombran a Serrano “ministro único” contra Espartero, éste sólo tiene a favor Madrid y pocas ciudades, se refugia en Cádiz y en julio de 1843 se exilia en Inglaterra.

supervisar centros, textos y todo; c) recibirían el 3% perpetuo por la desamortización; d) el Estado admitía sólo tres órdenes religiosas (paúles, escolapios y una tercera a determinar; e) la iglesia no reclamaría ya ni inquietaría a compradores de bienes desamortizados. Conciencia ya tranquilas. Consecuencia: la iglesia se hace un estado dentro del estado, un feudo. Le siguió agitación anticlerical; atentado a la reina, ejecución inmediata del culpable. c) Bravo Murillo: deuda creciente del Estado, el gobierno decreta emisión de billetes, se regularizan finanzas; los bancos extranjeros exigen pago de la Deuda. Ley estableciendo la deuda perpetua (consolidada al 3%; y la diferida de antiguas deudas, al 4 y 5%) y deuda amortizable. Para amortizar la deuda se venderían “baldíos y realengos” y el 20% de los propios. Afluyeron los capitales extranjeros a las emisiones de deuda y a contratos marítimos, construcción de carreteras y ferrocarril. Nace el Banco de Fomento y Ultramar; el infante Francisco preside el Banco Agrícola Peninsular; el gobierno recomienda a “El Amigo de la Juventud”, de Madoz, sociedad de seguros para librarse de la mili, que daba el 8%. Los hnos. Pereire fundan el Crédito mobiliario español y la Sociedad de Ferrocarriles españoles. Comienza la siderurgia con los altos hornos en Mieres, por una sociedad inglesa, luego en Sama y Villayana. Ley de minar en 1849 que reserva al Estado el azufre de Hellín, mercurio de Almadén y plomo de Linares; se crea la Escuela de Minas y el cuerpo de ingenieros de minas: las concede el Estado las minas a perpetuidad, se especula con ellas. El gobierno implanta tarifas proteccionistas a favor de minerales españoles y de siderurgia y producción propia. d) Escándalos financieros: En 1851 sólo 76 km de vías construidos por Salamanca, que las vende al Estado y luego el Estado se las adjudica para que las administre a “un precio ventajoso”, según Romanones. Eran las líneas Madrid-Aranjuez y BCN-Mataró. Se construyen a partir de 1854, pero se dan concesiones antes: la unión de Madrid por ferrocarril con puertos y fronteras, un plan radial. Salamanca concesión M-Albacete-Alicante; Pereire, al norte; Lalande a Paris; ingleses hacia Lisboa. María Cristina conspira para las concesiones a empresas donde está Muñoz (con Salamanca y otros), estación del Norte en Madrid, etc. Bravo Murillo cierra las Cortes, gobierna dictatorialmente por decretos y da las concesiones ferroviarias por decreto. El Senado en 1853, al abrirse, cuestiona concesiones y las denuncia: el marqués del Duero ataca a Salamanca; se cierra el Senado; la reina nombra a Sartorius jefe del gobierno, arresta a senadores, cierra periódicos que critican escándalos y la corte real de Mª Cristina, que amasa riquezas en Cuba y trafica con esclavos, se dice que va a vender la isla a los USA. e) ¡Abajo los ladrones! : fue el grito que unió a moderados, progresistas y republicanos. En 1849 se había fundado el partido demócrata, republicano de hecho. Prensa clandestina contra Muñoz, Mª Cristina y Salamanca; conspiraciones militares, pronunciamiento en Vicálvaro por O’Donnell. Fracasa O’Donnell, Cánovas redacta el manifiesto de Manzanares, hasta que los republic. y progresistas se levantan en Juntas revolucionarias en todas las ciudades el mes de julio de 1854: la revolución de julio reclama a Espartero al poder En Madrid, el pueblo en armas se hace con el poder; quema palacios de Salamanca y Mª Cristina (huye), y aparece como líder Pi y Margall. O’Donnel se alía con Espartero para gobernar.

- La revolución de julio de 1854: el bienio progresista.

La rev. de julio es obra de demócratas/republicanos, progresistas y moderados de O’Donnell. Tratan de poner orden en el desarrollo capitalista unos, otros de aplicar principios de igualdad liberal. Contradicciones sociales y empuje económico. De nuevo las Juntas soberanas y revoluconarias protagonizan el cambio de poder.

1.- Coalición dinástica y Constitución nonnata: a) Programa del gobierno de coalición: Espartero y O’Donell, líderes de progresistas y moderados, forman gobierno para defender al trono del avance de los republicanos. Ejército en manos de los amigos de O'’onnell. Libertad de prensa (ley de 1837). Se convocan cortes constituyentes. Comisión para revisar licencias de ferrocarril. Mª Cristina huye para evitar ser juzgada por robo con su marido. Enfrentamiento de Espartero con demócratas por dejarla huir.

  • las Juntas habían suprimido los consumos. Las cortes se niegan a restablecerlos. La Deuda obligaba a pagar intereses y había que encontrar recursos, además había que impulsar obras públicas para dar trabajo.
  • Ley de desamortización de Madoz de mayo de 1855: declara en venta todos los bienes

rústicos y urbanos, rentas y derechos del Estado, iglesia, órdenes militares, obras pías, manos muertas, tierras de propios y comunes, salvo minas de Almadén y las salinas. Triunfo de la propiedad privada. El 20 por 100 de la venta de propios y comunes y de las demás, para cubrir déficit presupuestario, amortizar deuda y hacer obras públicas; el 80% para comprar títulos de la deuda a un 3% a favor de los ayuntamientos para obras públicas locales. A esta ley de oponen los ayuntamientos y los republicanos por perder bienes comunes; y la iglesia por no respetar el Concordato de 1851. Isabel II no quiso firmar la ley por presiones del clero; Santa Sede rompe relaciones diplomáticas con Espartero; éste echa a monja y confesores del Palacio real; conspiran los carlistas, se declara el estado de sitio. Se aplica la ley.

  • Se da ley de sociedades anónimas: es la palanca jurídica para la organización del capitalismo. Despegue de la siderurgia en Santander y País Vasco: sociedad de los Ibarra. Desarrollo del ferrocarril, con nuevas concesiones a los Péreire, Morny y Rothschild, hacia minas de hulla de Bélmez, cobre de Río Tinto, carbón de Palencia, etc. b) Constitución de 1855: nonnata. Ver esquema de clase. Hubo 21 diputados que cuestionaron el trono; la voz de República se hizo oir en las Cortes. Puntos más debatidos: la libertad de cultos. Se votó en diciembre de 1855, pero la reina no la sancionó. 2.- El problema social: fracaso de la revolución progresista. a) El problema obrero: por primera vez la clase obrera en línea de debate estatal. Campaña en Barcelona exigiendo libertad de asociacionismo laboral, se organizan y exigen salarios más altos: la primera huelga general en junio de 1855; choques violentos y matan a patronos en Igualada y Sants. Ejecutan al presidente de la asociación de obreros textiles. El gobierno proclamó la libertad del capital y del trabajo, prohibió las asociaciones obreras y detuvo a líderes. b) Hambre: la Milicia nacional con el pueblo. Consecuencias de la guerra de Crimea: acaparan granos, especulan y falta trigo. Motines contra tahonas en Pamplona, Málaga, Madrid (obreros en armas), Zaragoza (detienen barcazas de harinas del Ebro), la Milicia apoya al pueblo, no obedece al gobierno. Campesinos se adueñan de Valencia al grito de “¡Abajo el gobierno!”. En junio, toda Castilla, llena de campesinos desesperados por aumento del precio del pan, incendian cargamentos del canal de Castilla, las mujeres en Valladolid queman casas al grito de “¡Mueran los ricos!” Igual en Rioseco y Palencia. El gobierno condenó a muerte a 9 (una mujer). O’Donnel pide la disolución de la Milicia por no garantizar orden. La reina cesa a Espartero en julio-56. c) Aplastamiento de la revolución: diputados de oposición se reunen en Cortes, hacen moción a O’Donnell y al nuevo gobierno; van al Palacio real y los reciben a tiros. Entonces la Milicia de Madrid, con Madoz al frente, se adueña de la ciudad, barricadas contra tropas del general Serrano, obediente a O’Donnell. Espartero se abstiene. En Barcelona, Gerona, Zaragoza, la Milicia resiste, pero detenidos sus oficiales. Las tropas aplastan revolución liberal de progresistas y demócratas. Se vuelve a antes de 1854. - Moderados y la Unión Liberal, 1856-1868: prosperidad, aventuras coloniales, esclavitud en Cuba... 1.- Moderados y Unión Liberal: en estos años se turnarán el favor de la corona los líderes del partido moderado y los de la nueva organización que monta O’Donnell con liberales de centro, la Unión Liberal. Desarrollan las leyes económicas del bienio progresista, pero no pueden con avance de fuerzas republicanas y malestar de campesinos y obreros que se amplía en toda España. a) Liderazgo de O’Donnell: puso en vigor la Constitución de 1845, con un acta adicional que amplía libertades individuales, limita los senadores nombrados por la Corona, delitos de prensa van a tribunales ordinarios, diputados no podrían ser juzgados sin permiso de las Cortes, limita el número de alcaldes nombrados por la corona, y garantiza la independencia del poder judicial. Los neocatólicos protestan por ley desamort de 1855, y Santa Sede logra que reina quite a O’Donnell. Vuelve Narváez, abole el Acta Adicional y se vuelve a Constitución de 1845, suspende venta de bienes de iglesia, pero siguen vendiendo comunales. Gobiernos dependen de la camarilla: sor Patrocinio, P. Claret y P. Alameda (ver La Corte de los milagros de Valle-Inclán). Echan a Narváez en 1857por no ascender a Puig Moltó, padre de futuro Alfonso XII. b) Ley de 1857 Moyano de instrucción pública: en vigor hasta 1931. Tres niveles: primaria a cargo de aytos., escuelas de chicos y chicas en todo pueblo a partir de 500 hab; la secundaria en capitales, un total de 56, más los privados; la superior en universidades con Facultades de Ciencias, letras, Derecho y Farmacia y Medicina; Escuelas Superiores de Puentes y Caminos, Montes, Minas, Agrónomos,

Paris, cierran filiales españolas de Cías. de Pereire; crisis ferroviaria, aumento de tarifas, Salamanca pierde en un día 150 mill rs. por acciones de ferroc. Narváez sembró el terror y condenó a muerte a juzgados por San Gil, ocupa las Cortes y exilia a Serrano. El ministro Orovio decreta obligación de enseñantes de fidelidad a la reina y al dogma católico, cierra Escuelas de Magisterio, destituye a profesores agnósticos, el clero inspecciona la universidad. Mandan al exilio a los Montpensier (hna y cuñado de la reina). e) Pacto de Ostende: Narvaez muere en abril de 1868. Hay juntas conspirando en todas las provincias. En julio, pacto de Ostende de progresistas (Prim y Sagasta), unionistas (Serrano) y demócratas (Rivero y Castelar) para formar un gobierno provisional sólo para convocar constituyentes. Prensa clandestina: desprestigio de la reina. f) Pronunciamiento de Cádiz: “¡Abajo los Borbones! ¡Viva España con honra!.” El 18 de septiembre de 1868 Prim, con la marina de Topete, se pronuncia, declara el sufragio universal la única vía para regenerar España. El día 30 la reina pasa la frontera y reclama derechos que Dios le dio.

- Sexenio democrático, 1868-1874. 1.- Revolución política y liberalismo económico: a) Juntas y medidas políticas: organizan la milicia o Voluntarios de la Libertad, abolen consumos, suprimen quintas y decretan sufragio univ. masculino. El gobierno provisional presidido por Serrano se declara monárquico, disuelve las juntas y convoca elecciones a Cortes. El gobierno disuelve las órdenes religiosas que habían entrado desde julio de 1837, cierra monasterios, confisca sus bienes, obliga a inventariar objetos de arte de las iglesias que pasan a patrimonio nacional. Santa Sede rompe relaciones. Otro decreto proclama libertad de enseñanza y de cultos por primera vez en público todas las religiones. Reaccionarios asesinan al gobernador en la catedral de Burgos. Se prometen reformas a clases trabajadoras, libertad de reunión y asociación y se expanden asociaciones obreras, los campesinos ocupan tierras a la espera de que el gobierno las reparta. Pero Serrano decreta el desalojo con la guardia civil, desarman a los milicianos y se producen revueltas campesinas en noviembre. Las milicias de Andalucía sublevadas, en manos de republicanos, combates con ejército en diciembre. Desde enero de 1869 está Fancelli propagando la Internacional. En Jerez hubo sublevación en marzo de 1869 de bakuninistas: más de 300 víctimas en lucha con tropas. La tierra es fuente de conflicto permanente. b) Crisis y desarrollo económico: se dan leyes para atraer capitales, es período de expansión tras la crisis; el Estado alquila Almadén a los Rothschild; ley de nov del 68 da a perpetuidad líneas ferrocarril a cías, con libertad de tarifas; otra ley de bases cede minas a perpetuidad a españoles o extranjeros por renta al Estado, con libertad de explotarlas o no, venderlas o hipotecarlas. Por la ley de bases se establece el librecambismo (ministro Figuerola, que también implantó la peseta), y esto hace crecer exportaciones de Río Tinto, Almadén y Bilbao, el desarrollo de siderurgia en Bilbao donde entran capitales ingleses, con bajos salarios en España; era de prosperidad del ferrocarril; se modernizan los puertos; se derriban murallas y se crean ensanches urbanísticos en todas las ciudades. c) Insurrección de Yara: invasión de capitales USA en Cuba, al finalizar guerra Secesión; triunfan tesis antiesclavistas; líder abolicionista Rafael Mª de Labra. Al llegar la rev de 1868, los cubanos creen que traería abolición de esclavitud y la autonomía política. Céspedes toma las armas en Yara, promete libertad a esclavos; se le enfrentan los negreros dueños de plantaciones con grupos armados. Gobierno español en un dilema. Capitán general tiene todo el poder, se trata de una guerra social y racial. Nuevo capitán general, Caballero de Rodas, apoya a negreros y pasa a sangre y fuego a pueblos sublevados, que ya cuentan con tropas organizadas por Calixto García, Maceo y Máximo Gómez; en el congreso de Guaimaro declaran libres a todas las personas. d) La Constitución de 1869: ver esquemas. Elecciones a Cortes celebradas por sufragio unv masc ganan alianza de unionistas, progresistas y parte de demócratas monárquicos, frente a republicanos.

2.- Regencia de Serrano y reinado de Amadeo I: a) Regencia de Serrano y liderazgo de Prim: junio de 1869 a dic-1870. Votada la Constitución, Serrano electo regente y Prim es el jefe del gobierno constitucional con Silvela, Sagasta y Ruiz Zorrilla.

  • Insurrección republicana contra las quintas y contra la forma monárquica de Estado. Toda Andalucía, Extremadura, Cataluña, Aragón y parte de Valencia proclaman la república. Tropas los reducen bombardeando y en octubre de 1869 el orden restablecido.
  • La guerra en Cuba obliga a nuevas quintas: Madrid exento, Barcelona se subleva, barricadas de hombres y mujeres en abril de 1870. Se reunió la Internacional en Barcelona (ver mov. obrero).
  • El campo: se multiplican ocupaciones de tierras, apoyo de republicanos e internacionalistas: cunde la idea de federación. Paul Angulo, republ, y Fermín Salvoechea organizaron “La Federal”, asociación campesina, que se enfrentó a guardia civil. La propiedad en debate.
  • Ley de abolición de esclavitud y autonomía de Puerto Rico. La ley Moret dio la “libertad de vientre” y la libertad a los 60 años, con abolición progresiva, con indemnización, pero no se aplicó; Cánovas defendió a negreros; la autonomía se dio a Puerto Rico en agosto de 1870, pero se suprimió en 1874.
  • Cuestion dinástica: pugna europea, candidatos de Portugal, de Bismark, de Francia... Prim y demócratas monárquicos apoyan a Amadeo, electo rey por 191 votos contra 116. b) Reinado de Amadeo I: de enero de 1871 a febrero de 1873. Prim asesinado el día antes de llegar el rey. Partido progresista ahora en manos de Sagasta y Ruiz Zorrilla que se escinden en dos: el Constitucional, de Sagasta, y el Radical de Ruiz Zorrilla. El primero se alía con alfonsinos y unionistas; el segundo con republicanos y carlistas. Los republicanos tuvierron más de 100 diputados, los carlistas en torno a 30; los alfonsinos se fusionaron con los unionistas y Cánovas al frente.
  • disolución de la Internacional: Sagasta culpó a la internacional de los levantamientos sociales constantes, con la imagen de lo ocurrido en la Comuna de Paris, pero eran los republicanos y los carlistas los que atizaban insurrección. Lostau, diputado internacionalista, acusa a Sagasta de haber quemado iglesias en 1835. Republicanos se dividen: partidarios de reformas socializantes como Pi y Salmerón; y defensores de la propiedad privada total y el orden, como Castelar. Sagasta ganó y puso fuera de ley la Intern. Pasa a clandestina, se reune en Valencia. Paul Lafargue entra en España y hace circular el manifiesto comunista, constituye un sector marxista. En Córdoba se organizan los bakuninistas. Cuentan con 25.000 afiliados.
  • Guerra carlista: desunión del ejército. En mayo de 1872 el pretendiente carlista entra en Navarra, pero lo derrota Moriones. Serrano firma la convención de Amorebieta y les reconoce el grado a los oficiales carlistas. En Cataluña entran los soldados pontificios con el hno del pretendiente, ocupan la montaña y comunicaciones con Aragón. En Navarra el feroz cura Santa Cruz corta comunicaciones con Francia y es temido por sanguinario. Conflicto de artilleros frente a Ruiz Zorrilla.
  • La esclavitud: el rey renuncia al trono. La guerra duraba ya cuatro años en Cuba. Ruiz Zorrilla, con apoyo de republicanos, piensa abolir esclavitud, pero los de Sagasta, los alfonsinos de Cánovas y los carlistas se oponen. El rey tiene que renunciar al trono. 3.- La República Federal: 1873. El 11 de febrero de 1873 las Cortes proclaman la República por 256 votos contra 32. Figueras es elegido Presidente de la República y forma gobierno de radicales y republicanos: con Pi y Margall, Castelar, Salmerón, general Acosta... a) Decretos: abolen los títulos de nobleza, reorganizan los voluntarios de la libertad para defender la república, prometen abolir la esclavitud y convocan Asamblea constituyente. b) Movimiento federal internacionalista: Barcelona se proclama estado de la República federal democrática. Los obreros piden reducción de jornada y aumento de salarios. En Málaga los internacionalistas se hacen con el poder: fue un municipio independ. Vasto movimiento agrario en Andalucía y Extremadura de jornaleros que ocupan pueblos y distribuyen tierras. Cundió el pánico entre propietarios que emigran al extranjero. La reacción, con Serrano al frente, organizó un golpe de Estado, pero fracasó. c) Constitución federal de 1873: ver esquemas d) Movimiento cantonalista-internacionalista: la asamblea constituyente declaró España un país federal, y eso desencadenó insurrecciones dirigidas por el ala radical de los republicanos federales. En junio los anarquistas toman el ayuntamiento de Barcelona y proclaman una huelga general, matan al alcalde y montan colectividad. En Andalucía se lanzan a medidas sociales: (ver documentos entregados en clase para conocer programas cantonales). e) Desarrollo de guerra carlista: con la republica, nadie se alista al ejercito, avanza propaganda antimilitarista, soldados responden a oficiales, existen Voluntarios de la Libertad, y mientras las tropas de zuavos pontificios están bien organizados a favor del aspirante don Carlos. El guerrillero carlista Savalls siembra pánico en Cataluña, ejecuciones en masa, el cura Santa Cruz hace fusilar a 26