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resumen 1 de los textos complementarios, Ejercicios de Arqueología

resumen 1 de los textos complementarios

Tipo: Ejercicios

2022/2023

Subido el 19/01/2024

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Arqueología tema 1: Lectura 2
La arqueología cuenta con muchas definiciones. Aun así, una definición de consenso es, con toda seguridad, la de
Clive Gamble: “simplemente el estudio del pasado a través de los restos materiales”.
La arqueología incluye hoy día una variedad increíble de tareas que permiten ir de un extremo a otro de distintas
líneas de actuación, así la arqueología es investigar, pero también es divulgar, es teoría, es práctica, es conserva…
La arqueología ha pasado de ser una actividad asociada al descubrimiento de tesoros, o tierras exóticas, a una
disciplina multidisciplinar. La arqueología es la única ciencia que puede estudiar a la humanidad desde sus inicios.
Por otro lado, la irrupción de los Big Data y la Arqueogenética representan tal conmoción que han sido identificados
por K. Kristiansen (2014) como los rasgos más definitorios de la Tercera Revolución Científica en Arqueología. En la
actualidad la arqueología ha devenido en una ciencia contemporánea imprescindible para comprender la historia del
mundo en que vivimos
Afrontando la tercera década del S. XXI: ¿Qué arqueología?:
La arqueología contemporánea es una especie de navaja suiza para descubrir, proteger y divulgar el pasado en la que
diversas tareas conforman los distintos gadgets del instrumento: -En primer lugar, el conjunto de medidas y
normativas para proteger, conservar y presentar los sitios arqueológicos -En segundo lugar, el desarrollo de la
investigación de campo mediante excavaciones y prospecciones arqueológicas y toda la batería de analíticas de la
Arqueometría -En tercer lugar, la publicación especializada de los resultados la construcción de narrativas sobre el
conocimiento generado.
La arqueología del siglo XXI debe seguir consolidando todos esos gadgets que integran la disciplina, una disciplina
científica pero también histórica y humanística, y una disciplina que tiene que ser relevante en el mundo actual. Si la
primera revolución científica de la arqueología, en la segunda mitad del siglo XIX, se apoyó en los métodos y avances
de la Geología y la Biología para empezar a construir un aparato teórico y metodológico propio. Una divulgación
elitista, confinada casi exclusivamente a las clases altas y educadas de las sociedades europeas del Antiguo Régimen.
La segunda revolución científica de la arqueología estuvo marcada a comienzos de los años 1960 con la revolución
del Carbono-14. Y en la tercera revolución científica ya comentada, identificada con los Big Data y la Arqueogenética.
La arqueología es importante porque, como bien ha dicho Brian Fagan, nos define como seres humanos, revela
nuestra ancestralidad africana y nos muestra las maneras en que somos iguales y diferentes al mismo tiempo. Y,
sobre todo, en palabras de Fagan, porque la arqueología “estudia a la gente en cualquier lugar, en toda su fascinante
diversidad. La arqueología es la gente”. Necesitamos construir narrativas para llegar a la gente de hoy, por eso la
arqueología encarando la tercera década del siglo XXI, debería tener como motivación última llegar a cuanta más
gente mejor, de formas diversas que respetando las diferencias de las sociedades actuales.
La teoría arqueológica hoy:
La teoría arqueológica en el siglo XXI afronta varios problemas, pero dos son especialmente preocupantes:
-El primero es la desorientación, porque tras las duras polémicas de procesuales y postprocesuale de fines del siglo
pasado nos hemos instalado en un horizonte en el que no hay un paradigma claramente dominante
-El segundo problema es el rechazo al teoricismo arqueológico, y la creencia errónea, en el mejor de los casos, de
que la teoría es un campo especifico de los arqueólogos teóricos y en el peor de que se trata de una moda pasajera
que poco o nada ayuda a trabajar empíricamente con los datos.
a situación, a comienzos del siglo actual, simplificando mucho las cosas se puede representar como un «firmamento
teórico» en el que existen cuatro galaxias – de mayor o menor importancia según las tradiciones nacionales –, que
son: 1) la vieja arqueología o paradigma histórico-cultural, dominado por las aproximaciones tradicionales
enfatizando la descripción de las culturas, con la tipología y la cronología convencionales la arqueología procesual
con su instalación en una arqueología científica, con la aproximación hipotética-deductiva, de corte
antropológico, que aspira a esbozar los grandes procesos culturales con sus coyunturas de cambio y quiere llegar a
generalizaciones que den cuenta de los procesos de tiempo largo la arqueología postprocesual que a lo largo de las
tres últimas décadas ha cobijado un amplio espectro de posiciones , estructuralismo, arqueología
simbólica, arqueologías interpretativas las arqueologías materialistas, con la hegemonía del materialismo
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Arqueología tema 1: Lectura 2

La arqueología cuenta con muchas definiciones. Aun así, una definición de consenso es, con toda seguridad, la de Clive Gamble: “simplemente el estudio del pasado a través de los restos materiales”. La arqueología incluye hoy día una variedad increíble de tareas que permiten ir de un extremo a otro de distintas líneas de actuación, así la arqueología es investigar, pero también es divulgar, es teoría, es práctica, es conserva… La arqueología ha pasado de ser una actividad asociada al descubrimiento de tesoros, o tierras exóticas, a una disciplina multidisciplinar. La arqueología es la única ciencia que puede estudiar a la humanidad desde sus inicios. Por otro lado, la irrupción de los Big Data y la Arqueogenética representan tal conmoción que han sido identificados por K. Kristiansen (2014) como los rasgos más definitorios de la Tercera Revolución Científica en Arqueología. En la actualidad la arqueología ha devenido en una ciencia contemporánea imprescindible para comprender la historia del mundo en que vivimos Afrontando la tercera década del S. XXI: ¿Qué arqueología?: La arqueología contemporánea es una especie de navaja suiza para descubrir, proteger y divulgar el pasado en la que diversas tareas conforman los distintos gadgets del instrumento: -En primer lugar, el conjunto de medidas y normativas para proteger, conservar y presentar los sitios arqueológicos -En segundo lugar, el desarrollo de la investigación de campo mediante excavaciones y prospecciones arqueológicas y toda la batería de analíticas de la Arqueometría -En tercer lugar, la publicación especializada de los resultados la construcción de narrativas sobre el conocimiento generado. La arqueología del siglo XXI debe seguir consolidando todos esos gadgets que integran la disciplina, una disciplina científica pero también histórica y humanística, y una disciplina que tiene que ser relevante en el mundo actual. Si la primera revolución científica de la arqueología, en la segunda mitad del siglo XIX, se apoyó en los métodos y avances de la Geología y la Biología para empezar a construir un aparato teórico y metodológico propio. Una divulgación elitista, confinada casi exclusivamente a las clases altas y educadas de las sociedades europeas del Antiguo Régimen. La segunda revolución científica de la arqueología estuvo marcada a comienzos de los años 1960 con la revolución del Carbono-14. Y en la tercera revolución científica ya comentada, identificada con los Big Data y la Arqueogenética. La arqueología es importante porque, como bien ha dicho Brian Fagan, nos define como seres humanos, revela nuestra ancestralidad africana y nos muestra las maneras en que somos iguales y diferentes al mismo tiempo. Y, sobre todo, en palabras de Fagan, porque la arqueología “estudia a la gente en cualquier lugar, en toda su fascinante diversidad. La arqueología es la gente”. Necesitamos construir narrativas para llegar a la gente de hoy, por eso la arqueología encarando la tercera década del siglo XXI, debería tener como motivación última llegar a cuanta más gente mejor, de formas diversas que respetando las diferencias de las sociedades actuales. La teoría arqueológica hoy: La teoría arqueológica en el siglo XXI afronta varios problemas, pero dos son especialmente preocupantes: -El primero es la desorientación, porque tras las duras polémicas de procesuales y postprocesuale de fines del siglo pasado nos hemos instalado en un horizonte en el que no hay un paradigma claramente dominante -El segundo problema es el rechazo al teoricismo arqueológico, y la creencia errónea, en el mejor de los casos, de que la teoría es un campo especifico de los arqueólogos teóricos y en el peor de que se trata de una moda pasajera que poco o nada ayuda a trabajar empíricamente con los datos. a situación, a comienzos del siglo actual, simplificando mucho las cosas se puede representar como un «firmamento teórico» en el que existen cuatro galaxias – de mayor o menor importancia según las tradiciones nacionales –, que son: 1) la vieja arqueología o paradigma histórico-cultural, dominado por las aproximaciones tradicionales enfatizando la descripción de las culturas, con la tipología y la cronología convencionales la arqueología procesual con su instalación en una arqueología científica, con la aproximación hipotética-deductiva, de corte antropológico, que aspira a esbozar los grandes procesos culturales con sus coyunturas de cambio y quiere llegar a generalizaciones que den cuenta de los procesos de tiempo largo la arqueología postprocesual que a lo largo de las tres últimas décadas ha cobijado un amplio espectro de posiciones , estructuralismo, arqueología simbólica, arqueologías interpretativas las arqueologías materialistas, con la hegemonía del materialismo

histórico, que reclama la visión histórica del marxismo para aplicarlo a las sociedades pre-capitalistas. Resulta imposible matizar y descender a más detalles en esta visión tan general; sin duda quedan fuera paradigmas y planteamientos, como por ejemplo la denominada arqueología evolucionista. Puede parecer que la teoría en arqueología ha perdido nervio, porque no ha movido tanta bibliografía como en otros ámbitos de la disciplina pero eso no es cierto porque la arqueología se ha integrado en temas contemporáneos cruciales de las ciencias naturales y humanas. Hacer arqueología hoy: muchas facetas… pero sobre todo publicar: Los arqueólogos en la actualidad llevan a cabo una gran diversidad de tareas, enseñan en las universidades, conservan, cuidan y exponen materiales en museos, gestionan la arqueología en las administraciones públicas, conducen trabajos de campo y documentación en empresas de arqueología, guían visitas en distintos ámbitos, investigan en institutos y realizan muchos otros trabajos. Investigar en arqueología es publicar. La publicación es, por descontado, la contribución más perdurable que cualquier arqueólogo puede hacer a la sociedad. Además es una obligación profesional y ética de cualquier excavador , porque según el dictum académico publica o se maldito, ya que sencillamente «sin la publicación un arqueólogo no es mejor que un saqueador de sitios arqueológicos». De forma contundente hay que afirmar que sin publicación no puede haber arqueología. Publicar en las revistas de impacto, especialmente en el primer cuartil , es la mejor apuesta. El sistema obliga a buscar esas revistas para construir un curriculum sólido y competitivo a los jóvenes y a mantener los estándares altos en los seniors. La dominancia de la ciencia en inglés, y por tanto también de la arqueología en inglés hace que muchos buenos trabajos se publiquen en inglés en las revistas de impacto. Lo que conlleva la pérdida de calidad de las revistas en español en la medida en que los mejores apuestan por la internacionalidad. Pero las revistas españolas de arqueología tienen un gran valor para el tejido investigador e institucional, como el caso de las portuguesas, que debemos seguir defendiendo y también por la importancia de la presencia de nuestras lenguas en las tecnologías digitales e Internet. Mantener la diversidad del ecosistema de las publicaciones periódicas de arqueología es una tarea apremiante porque la investigación necesita esa bibliodiversidad y porque para tener especialistas excepcionales hay que cuidar, como en el deporte, la competencia en distintos niveles con modelos inevitablemente piramidales. En otro orden de cosas, la concentración de revistas especializadas en unos pocos grandes consorcios empresariales como Elsevier, Reuters, Thomson, Kluver y Springer, con costes que han ido creciendo en los últimos años, dificulta la disponibilidad de estas revistas – especialmente las más caras –, en algunas bibliotecas y centros de investigación. Para combatir esta situación desde inicios de este siglo el movimiento Open Access ha ido creciendo con la filosofía de facilitar el acceso en abierto a una investigación que se hace con fondos públicos y no debería servir para especular desde el ámbito editorial empresarial. Al igual que se debe combatir la publicación depredadora, la de revistas depredadoras, que cargan cantidades importantes por publicar en revistas con apariencia de científicas y que se dirigen a cubrir las necesidades de investigadores desesperados por el «síndrome de Q1» habitualmente fuera de las tradiciones arqueológicas mainstream. La entrada en juego de la edición digital está alterando los mecanismos tradicionales de la edición académica, tanto en revistas como en monografías. Hasta el punto que ya está obligando a pensar las formas escribir y organizar la investigación arqueológica. El caso de las memorias de excavación es muy relevante porque las limitaciones de las publicaciones tradicionales se pueden superar con una nueva fórmula de publicación electrónica que conjuga la priorización de llegar al público, la síntesis breve, la gran cantidad de datos de la investigación humanística y las ventajas de las plataformas digitales. 110 universidades entre 1994 y 2014 se leyeron. En nuestro caso se cruzan el crecimiento de equipos de investigación y tesis producidas y el tapón en la universidad, agravado por la crisis económica de 2008, que se intenta paliar con nuevas plazas baratas de profesorado contratado precariamente, que vergonzosamente aceptamos. La atracción de la arqueología y el patrimonio La magia de la arqueología, como argumenta Holtorf consiste en: experimentar la práctica arqueológica e imaginar el pasado. De alguna manera, según Holtorf, existe un arqueoappeal, la arqueología ejerce un profundo atractivo en buena parte de la ciudadanía porque algunos de sus ingredientes básicos resultan muy estimulantes: los paisajes exóticos, la nostalgia de otros tiempos pasados, los progresos científicos y de nuevos conocimientos, la sofisticación tecnológica de muchos métodos y el anuncio continuo en los medios de comunicación de nuevos y excitantes descubrimientos. En EE.UU. la Harris Poll, promovida por la SAA, fue la primera gran encuesta nacional para evaluar las ideas y apreciaciones de los ciudadanos y mostró – entre otros muchos datos –, un gran interés por la