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Asignatura: informacion en radio, Profesor: LAURA PRIETO GUIJARRO, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Resúmenes
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Con frecuencia, con la información, se ha mantenido la tesis del reflejo objetivo de la realidad, pero en la práctica es imposible que se realice ya que detrás de cada información hay una persona, empresa y técnica que observan, analizan y codifican la realidad con unos criterios, y según su modo de ver, que no coincide siempre con el de otros. De ahí que ante la misma realidad haya visiones e interpretaciones diferentes y con frecuencia contrapuestas. El objetivo es aproximarse a la realidad con la intención de la eliminación de criterios subjetivos, pero sin renunciar a la propia personalidad del informador o del medio en cuestión.
Seleccionar los hechos para convertirlos en noticia es una responsabilidad de los medios y profesionales. A la selección inicial de una noticia como digna de cobertura se la denomina: “función que desarrollan los medios para determinar la orden del día”. La información a la que nos referimos es a la de actualidad, cuyo sentido radical y filósofo se produce en el mismo momento en que están produciéndose los hechos. La actualidad no es algo estático, sino en continuo cambio. (Es un proceso temporal de difícil delimitación). Este factor dinámico de la actualidad, influye en la valoración de la información. Cada medio la valora atendiendo a sus peculiaridades de difusión periódica o en continuidad de diferente manera a medida que transcurre el tiempo. En conjunto un hecho pierde actualidad informativa al ritmo del transcurso temporal; se deja de informar del mismo no porque haya perdido importancia, sino porque otros hechos adquieran mayor actualidad. Para la radio, una noticia en su conjunto, o los aspectos de la misma, pierden actualidad con rapidez, apenas si duran una mañana para dar paso por la tarde a otros aspectos o al olvido total de la información. La actualidad como factor temporal tiene, en consecuencia, una fuerte influencia en la valoración y permanencia de una noticia. A medida que los hechos se distancian del presente pierden vigencia informativa, salvo que, aunque se hayan producido con anterioridad, sin embargo, su conocimiento sea en el presente. Esto no quiere decir que la información no se refiera nunca a hechos pasados. Los periódicos al contar con una periodicidad diaria, refieren las noticias a un “ayer” o como mucho “hoy” como agenda de actos previos. La radio cuenta con otros momentos a lo largo del día para difundir las noticias y exige mayor concreción temporal: “esta mañana, esta tarde, a medio día de hoy”: para la radio, el “ayer” ha dejado de tener vigencia. Su palabra y locuciones claves son el “ahora, hace unos minutos dentro de las próximas horas”. Y el tiempo verbal es el presente de indicativo.
La información de actualidad comprende tres grandes campos:
La concepción de los noticiarios es la de una yuxtaposición de noticias como máximo dentro de unos bloques o secciones informativas más o menos homogéneas. El noticiario no trata de ser una representación a escala de la realidad global. La cuestión radica en conocer qué hechos, datos u opiniones son susceptibles de convertirse en objetos informativos. En la práctica se observan unos criterios comunes y otros bastante divergentes. No hay principios absolutos para evaluar la realidad y convertirla en hecho informativo, sino sumamente relativos y difíciles de sistematizar ya que dependen en gran medida de intuiciones, preferencias y hábitos profesionales.
Un boletín horario es muy restrictivo ya que para su elaboración se eligen escasa noticias y dentro de las seleccionadas se incorporan muy pocos elementos. Las estructuras informativas previamente establecidas determinan la selección de unas noticias u otras. La organización productiva del programa preestablece unos criterios de selección o rechazo.
en el medio más inmediato hasta llegar a transmitir la información sobre los hechos en el mismo instante en que ocurre.
destinatarios más posibilidades tiene de convertirse en noticia. A medida que los hechos quedan distanciados pierden fuerza, salvo que tengan alguna repercusión directa o indirecta en los oyentes.
sus acciones como por sus declaraciones tiene grandes posibilidades de convertirse en noticias, al igual que las instituciones. Respecto a los lugares, suelen tener más posibilidades los hechos sucedidos en las grandes ciudades. La excesiva atención a las personalidades y autoridades ha dado lugar a la denominación “información oficialista”.
personas interesadas. Un criterio próximo a este es el número de personas implicadas en su repercusión.
por sus repercusiones en otros acontecimientos. El factor de continuidad de los hechos otorga suspense. Se ha producido una obsesión por convertir los hechos en “casos” para darles continuidad y con una simple frase hacer referencia a una situación compleja. Con lo que se ha caído en la espiral del complejo “watergate”, se busca detrás de cada noticia una “garganta profunda”, una corrupción de grandes dimensiones.
medios. La competitividad busca acontecimientos que los demás ignoran. Cuanto mayor sea la originalidad más posibilidad tiene de convertirse en noticia de apertura de los noticiarios. La originalidad se refiere también a hechos seleccionados por todos los medios, pero cada uno trata de dar su versión particular. Este criterio ha conducido al desarrollo de un periodismo de investigación. A pesar de su alto coste, si los resultados son buenos siempre serán rentables y de gran prestigio para el medio. El objetivo es convertirse en un medio de referencia dominante y a ser posible constituirse una fuente informativa para los demás, aunque en las citas no siempre se reconozca así.
“carnaza” y se tilda a los periodistas de “buitres carroñeros” por la excesiva frecuencia para abordar los hechos noticiables o una vez que todos dan noticia del hecho cada uno trata de ahondar más en el conflicto.
cotidianos. Lo llamativo, provocativo y escandaloso siempre es susceptible de convertirse en noticia. La exageración en el uso de este criterio ha conducido al periodismo sensacionalista y amarillista.
tiene una presencia elevada. Un hecho se convierte en noticia porque hay información suficiente o se han dado grandes facilidades para su consecución.
los demás en las situaciones similares a las que él puede verse sometido.
medios considerados serios tradicionalmente hayan incorporado tácita o descaradamente este
criterio. La lucha del periodismo actual, extensible, a todos los medios por denunciar grandes escándalos y competir por descubrir el ultimo amorío o aventura de una alta personalidad está propiciando cierta ligereza y comercialización en los enfoques informativos.
tienen que tomar decisiones o sobre público en general.
exclusivamente por su valor sonoro: por la conmoción de emoción sonora del protagonista: sollozo, voz quebrada o exultante de una personalidad; o sonidos de un disparo, estruendo de un cataclismo, etc.
disponible.
noticia o por la llegada tardía de la información. Si se deja para la edición siguiente habrá perdido su vigencia.
funcionamiento practico todos los días
se descarten las noticias locales.
representativos del fenómeno.
audiovisuales se somete a rigurosos procesos de selección. Esto supone que se descarten muchos hechos que en otros supuestos podrían tener cabida.
Una vez tomada la decisión sobre la selección de hechos se da el paso a la valoración y tratamiento expresivo, es el momento en que cada medio adecua la información a sus posibilidades y límites expresivos, es decir, les da la forma pertinente según su capacidad técnica y expresiva.
En radio existen elementos técnicos y humanos presentes en cada expresión. El resultado final depende de ambos y no de uno solo. La expresividad técnica funciona conforme al diseño de mecanismo interno, pero también de la manipulación humana para conseguir un mayor perfeccionamiento. A su vez, la expresividad humana pasa por la mediación técnica. Ambas expresividades tienen su carga subjetiva. Es evidente en el caso de la humana, pero no lo es menos en la técnica, ya que es imprescindible el manejo humano para situarla en un lugar o en otro, en esta o en aquella sección, con un criterio u otro, o un dispositivo u otro. Lo más frecuente es que el periodista añada elementos explicativos y contextualizadores de los mismos. A partir de esta constatación radical de la capacidad de la radio para difundir hechos mediante el uso exclusivo de la técnica, puede matizarse que existen técnicas de enfoque y de tratamiento capaces de diferenciar entre lo que es relato o descripción distanciada de los hechos y lo que es opinión sobre lo que se relata. En consecuencia, la aproximación con mayor o menos fidelidad y honestidad a la realidad depende de las peculiaridades de la mediación técnica y de los criterios de la mediación humana.
Para un análisis del enfoque radiofónico de la información es preciso centrar la cuestión solo en los elementos que definen su perfil específico. No existe una información específica para cada medio. Lo que
Los de tipo cualitativo: se refieren a las peculiaridades que la información reviste en la radio.
La radio ha conseguido convertirse en el medio de actualidad. La actualidad en la radio se concreta con frecuencia en el instante en que los hechos se producen, en el tiempo presenta. Las transmisiones en directo constituyen el signo más radical de la actualidad. La técnica permite a la radio la transmisión en directo de hechos previsibles. Su reto permanente es cubrir con inmediatez y en directo los hechos imprevistos. Lo importante es adelantarse también en la búsqueda, en la indagación y, en suma, en la investigación informativa. Ser el primero en el levantamiento de noticias y en el tratamiento técnico. La inquietud por descubrir temas y hechos de interés se resuelve en una actitud de permanente investigación informativa. La radio basa su poderío informativo en la rapidez. No se trata solo de una rapidez técnica por la ligereza, escaso peso y manejabilidad de sus equipos, sino de adelantarse informativamente a los demás medios. La urgencia de la información de actualidad se impone a cualquier otro contenido radiofónico. Esto le lleva a estar de guardia permanentemente en las redacciones en todos sus ámbitos de cobertura. Las emisoras locales y de barrio se erigen en la máxima exposición de la proximidad territorial.
Una cadena de emisoras tiene que hacer frente a los diversos tipos de información según el ámbito territorial. Aporta noticias en cadena con criterio generalista y en detrimento de las noticias locales y, por el contrario, sus emisoras locales acogerán la información inmediata y disminuirán las de otros ámbitos. La radio ha conseguido combinar la periodicidad con la continuidad informativa. Cada cierto tiempo mantiene una cita fija con la audiencia. Pero cuando el hecho lo requiere se sustituye la programación prevista para realizar el seguimiento continuo de los acontecimientos.
La veracidad se basa en la verdad probada, lo cual exige que de la información seria estén ausentes la especulación y el rumor no contrastados.
La imparcialidad no debe confundirse con el equilibrio matemático ni con la indiferencia hacia los valores básicos. Cuando existan controversias en la sociedad sobre alguna cuestión hay que exponer no solo los puntos de vista diferentes que sostienen los distintos actores sociales, sino también la atención al eco social que despiertan. La imparcialidad exige tratamientos informativos similares para actos públicos equivalentes y para las interpretaciones de los mismos originadas por las diferentes fuerzas políticas, sindicales, sociales, culturales y religiosas del país, de acuerdo con su implantación objetiva en el conjunto de la sociedad, sin tomar partido a favor de unos u otros. Es preciso diferencias con claridad lo que es información de lo que es opinión. Las opiniones pertenecen a las personas particulares, a quienes siempre se habrá de identificar. Las emisoras públicas como tales no tienen opiniones propias. Las opiniones privadas, aunque pueden ofrecer su interpretación, suelen separar la exposición de los hechos de estas opciones. El contenido de una noticia responde a las seis preguntas clásicas de la información: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué, aunque no siempre es necesario referirse a todas. En general se suprimen las respuestas al cuándo, siempre que se sobrentienda que los hechos transcurren en el momento de la transmisión o durante las horas inmediatas.
La radio es comunicación con la audiencia. Está a su servicio. La heterogeneidad de la audiencia disminuye a medida que cada emisora se especializa por temas o por ámbitos geográficos. La información ofrece todos los datos necesarios para la correcta comprensión de los hechos por parte de la audiencia y evitar suplantar su juicio crítico.
Los noticiarios establecen en su valoración un orden jerárquico de las noticias en su conjunto o dentro de cada sección o bloque informativo. La continuidad de las mismas genera en la radio un orden asociativo de unas con otras que para evitar riesgos de vincular una cuestión a otra con la que nada tiene que ver se requieren unos tratamientos normales de separación, como las ráfagas musicales.
La información radiofónica busca esencialmente el tratamiento sonoro, los valores sonoros de los hechos y de las opiniones. No obstante, los documentos sonoros de los hechos solo se difunden cuando aportan algún valor informativo. Los documentos sonoros se seleccionan por su autenticidad y no por su verosimilitud representativa. Se rechazan totalmente de la información por atentar contra la veracidad, la producción de efectos especiales para hacerlos pasar, por su superioridad acústica, como documentos sonoros propios de la realidad informativa. El descubrimiento de su falsedad por parte de la audiencia iría en detrimento de la credibilidad del programa y de la emisora.
La radio está considerada como el gran medio de la información inmediata, el que aporta el último dato y, en suma, el de la permanente actualización de los acontecimientos. La radio es la máxima expresión del periodismo de noticias, de referencias rápidas y escuetas de reportajes de relato inmediato en los que se dan las primeras impresiones y posteriormente se acumulan otros elementos de las noticias. Durante bastantes años la radio ha sacado el máximo provecho de esta capacidad y continúa así en la actualidad.
La radio ha desplazada a la prensa tradicional como medio de las noticias inmediatas. Aunque la televisión también ha logrado gran inmediatez, sin embargo, solo puede competir con la radio e incluso llega a superarla por las aportaciones visuales, en las transmisiones en directo; en todos los demás casos la radio se adelanta en la difusión.
Desde hace unos años la radio ha iniciado el desarrollo de otras dimensiones y está ampliando su acción de la noticia de la información. Si la noticia es una presentación inmediata y rápida, la información trata de interpretar, analizar, contextualizar y vislumbrar las repercusiones de los acontecimientos. La información trata de dar una visión global y en profundidad del hecho. Tal enfoque es difícil que la radio pueda realizarlo en el momento de la difusión, pero cuenta con otras modalidades de presentar la información, en los que puede abordar los temas a fondo.
La radio está desarrollando este deseo de profundización de la información en tres líneas: una analítica y explicativa, otra mediante el incremento de puntos de vista y otra por la incorporación de ideas, opiniones e interpretaciones de expertos. La tendencia es hacia una información explicativa y analítica como interpretación de desarrollo ordinario y extraordinario de la sociedad y marginación de lo espectacular y lo accesorio por lo nuclear.
Cada vez es más frecuente que la radio incremento los puntos de vista en los programas informativos con los análisis e interpretaciones de reporteros especializados y expertos en el tema objeto de la información o con entrevistas a protagonistas o asistentes al acto. Tal enfoque aparece junto a la noticia, no separado de ella como los mismo, sino de explicar, desmenuzar y contextualizar el hecho básico para que aparezca con su complejidad, alcance y repercusiones.
Un paso más en la presentación de la información en profundidad está representado por la incorporación de ideas, opiniones e impresiones personales de expertos. Ya no se trata solo de analizar, sino también de un pronunciamiento personal sobre unos hechos o unas declaraciones
Cada vez se desarrollan formas más claras de separaciones entre lo que es noticia y opinión, pero todavía queda bastante por hacer. Puede ser el propio medio el que se implique en una opinión mediante un editorial, aunque en la radio no aparezca con suficiente claridad y sí, por el contrario, el estilo editorializante y otras formas indirectas de ofrecer juicios de valor y apreciaciones particulares del medio sobre un hecho. Más frecuente es el comentario con la voz y responsabilidad de un experto, así como el género critica en el que el autor, además de dar noticia del hecho sobre el que basa su trabajo y ofrecer el análisis y contextualización correspondiente, aporta su valoración personal. La radio explota el género
Se emplean simulaciones, recreaciones artificiales, supuestos y en algunos casos planteamientos puramente especulativos sobre lo que pudo pasar. Predomina la penetración en los sentimientos humanos como si se tratara de un espectáculo. La televisión muestra las expresiones corporales y orales. El informador cumple la función de relator. La radio basa su exposición en la expresión oral de los implicado con todos sus rasgos fonéticos emocionales. Es precisamente la expresión de los sentimientos mediante sollozos, llantos, gritos o carcajadas lo que percibe directamente el oyente por la simple mediación técnica, sin traducción a expresión escrita u oral. Es la sonoridad de las emociones la que se convierte también en espectáculo radiofónico. El informador trata de profundizar en los hechos humanos por su manifestación sonora.
Es una línea abierta a la renovación de la información en la radio, pero con graves riesgos de un deterioro de la misma al exponer sentimientos dolorosos e íntimos del ser humano. No se aborda una realidad en su globalidad, sino solo en aquellos aspectos de situación particular cuya solución debería buscarse por otras vías en lugar de hacerlo por la informativa.
La radio es un medio técnico. Surge como una técnica que difunde sonidos a distancia. Se instala entre un sonido original y el sonido percibido a distancia por un oyente. En este transcurso se pasa de la percepción de los sonidos naturales a sonidos tecnificados. El sonido producido al final de la cadena no es mismo que el originar. Se entiende la técnica no como un mero e inocente transmisor, sino como una fuente de recursos expresivos. Cada vez que se introduce un nuevo equipo o dispositivo hace variar parcialmente la cadena y la información transmitida por la técnica. La primera y más importante transformación es la eliminación de todos los elementos que no sean sonoros. Es la repercusión más importante efectuada por los micrófonos. Hay que delimitar las siguientes intervenciones de la radio:
través de la técnica. Se produce un proceso de codificaciones y descodificaciones de las señales que portan el sonido de la realidad.
las percepciones que le dan todos sus sentidos a un lenguaje artificial convencional. No se trata solo de que perciba bien la realidad desde su punto de observación, sino de que, además, interprete y traduzca con la mayor exactitud, todo lo que ha percibido a palabras orales. Palabras en las que cargara su estado anímico y emocional y la característica de su voz.
dispositivos digitales que posteriormente son reproducidos y difundidos por la técnica radiofónica.
miméticos sonoros o armónicos.
Elaborar un modelo del proceso técnico de la información comporta unos riesgos de esquematismo. Por tal razón se presenta un modelo globalizados de los subsistemas que aparecen en el recorrido de una noticia desde que el hecho es captado por unos micrófonos hasta que el radioyente revive la versión sonora en los altavoces. [el micrófono es el primer eslabón de una cadena prolongada, de un ecosistema técnico y humano] Todo se inicia con una transformación acústico-eléctrica. Las ondas sonoras que salen de la fuente son captadas por micrófonos y transformadas en señales eléctricas. Es la primera y más importante
transformación, ya que se su fidelidad depende la del resto de la cadena y, sobre todo, la del punto final: el altavoz. La señal puede seguir un doble proceso: pasar directamente a la mesa de mezclas y a un magnetófono para su conservación.
En la mesa de control se pueden fundir y mezclar señales procedentes de otras fuentes. En el caso de que se use el micrófono, la señal deberá pasar posteriormente por la mesa de mezclas. Las otras fuentes sonoras pueden ser: telefónicas, discográficas, etc. Todas paran por el control. El emisor recoge las ondas eléctricas, las modula, las potencia y las envía a la antena radiante donde las ondas se convierten en electromagnéticas y de este modo pueden propagarse por el espacio en todas las direcciones o privilegiando unas sobre otras, según la longitud de la onda. De este modo se cierra el primer gran proceso, el de la codificación técnica de la información. Posteriormente se produce el proceso inverso. Una antena receptora, exterior o interior al receptor, transforma las ondas electromagnéticas en ondas eléctricas. El receptor selecciona y la sintonía ajusta la onda correspondiente a la emisora que el yente desee escuchar. Finalmente, la onda eléctrica llega al altavoz el cual, a la inversa que el micrófono, transforma la señal eléctrica en acústica perceptible por el radioyente.
Es un largo recorrido en el que la señal portadora de la información radiofónica imprime su carácter en ella mediante diversas transformaciones. Todo depende de su fidelidad/infidelidad a lo recibido/emitido. Pueden introducirse ruidos técnicos con graves repercusiones en los ruidos semánticos y consecuentemente en la audibilidad y comprensibilidad el mensaje. En cada una de las operaciones del sistema técnico se encuentra un operador humano. Incluso en aquellos casos en los que ya sesta produciendo una automatización de las emisoras, sigue prevaleciendo la figura del hombre que programa toda la operación conforme a unos criterios e interpretaciones. Puede hablarse, por tanto, también en este apartado del modelo de un ecosistema humano.
La información no es algo abstracto, sino que se perfila conforme la identidad de las cadenas y emisoras, la cobertura de las mismas y los recursos disponibles dentro de una enorme competitividad. Ahora se trata
La especialización es la concreción del pluralismo radiofónico en los contenidos, áreas geográficas, audiencias y sectores sociales que desemboca en mayores opciones para que cada oyente pueda efectuar personalmente una auto programación según las necesidades y estados de ánimo de cada momento.
La radio a la carta es en parte una variante y una prolongación de algo existente en la radiodifusión tradicional, pero con un tratamiento distinto. Se trata de otras formas en las que el oyente solicita determinada información para que se le responda por la radio. Es un equivalente de lo que en épocas anteriores fue la solicitud de discos, bien por carta o teléfono, cuya señal podía salir al aire.
Otras emisiones han optado por una radio a la carta de interés general ; para ello instalan unos contestadores automáticos en los que se recoge la petición informativa; un redactor indaga la respuesta adecuada y en otro momento presenta la pregunta con la voz de quien la formulo y la respuesta del experto. En este caso se produce una selección como en cualquier otro tipo de información en atención al criterio de interés general más que particular.
La especialización que más fortuna está obteniendo es la radio de servicio. Cuenta con antecedentes en los boletines de noticias sobre los precios del mercado, estado del tiempo, salida y llegada de trenes o de aviones, que hoy se prolonga a servicios más inmediatos, como hora de comienzo de cines y espectáculos. Es una especialidad que va de la mano con la descentralización de emisoras en su ámbito local o de barrio y con el nuevo sentido de la programación radiofónica: ofrecer informaciones utilitarias para el oyente. Por esta razón se prefiere a veces ofrecer información de radio de usos utilitarios, con programaciones de contenidos prácticos inmediatos como espectáculos del día o consultorios. Esta radio de servicios habría que situarla dentro de las radios comunitarias y libres.
Durante los últimos años están produciéndose diversos movimientos para formar grupos sólidos y competir en el mercado nacional. La concentración de medios en grandes grupos tiene, por el contrario, el riesgo de la disminución de pluralismo informativo.
Para que el usuario tenga un conocimiento suficiente de estos movimientos las orientaciones de la unión europea y los códigos deontológicos exigen unas normativas en las que se obliga a los medios informativos a una transparencia para que se sepa en todo momento la composición de los grupos y personas accionistas que controlan el medio.
Aunque el uso de diferentes idiomas sigue siendo una barrera para las emisiones europeas conjuntas, sin embargo, no existe obstáculo para la organización empresarial europea.
Las radios públicas se basan en unos principios que exponen y concretan el campo de las libertades públicas, la introducción del sistema pluralista en todos los sentidos y, en definitiva, la convivencia democrática.
La radio pública se presenta como una institución propia del estado. Un estado que no es el gobierno, ni los partidos, sino la comunidad política en quien reside la soberanía popular y que se ha otorgado una Constitución como marco de su voluntad para garantizarse la convivencia democrática.
Si a la radio privada se le exige un servicio público, a la radio pública NO le es permitido el uso privado.
Debe constituirse en una institución pública que esté por encima de los gobiernos a semejanza de otras instituciones públicas.
La radio estatal pública , como en España radio nacional de España (RNE), entronca con la constitución mediante la legislación que desarrolla sus principios como fue el anterior estatuto de la radio y televisión, la actual ley general de comunicación audiovisual o las que puedan desarrollarse. En toda ley siempre existen unos componentes afines que resaltan su función de ser un servicio público y vehículo esencial de la información y participación política de los ciudadanos. En particular suelen concretarse en los siguientes enunciados:
y su libre expresión, con los límites establecidos por la constitución.
reconoce la constitución.
En todas las leyes se insiste en la función de la radio y televisión en la promoción de la identidad, lengua, cultura y valores históricos propios de cada territorio. Tales legislaciones introducen unos principios generales con la suficiente flexibilidad como para que puedan ser adaptados y aplicados a situaciones muy variadas. La legislación, por muy pormenorizada que sea, nunca podrá precisar los detalles que surgen en la codificación de los hechos e ideas que día a día aparecen en la programación informativa.
Pueden establecerse dos tipos de intereses por parte de los gestores privados:
Hay que hablar tanto en un caso como en el otro de objetivos de rentabilidad y fuerza de presión dentro de una sociedad democrática que deben ser conjugados con los objetivos de servicio público, debido a que estos objetivos nunca se dan de forma pura ya que la gestión institucional-ideológica busca también una rentabilidad económica y la gestión con objetivos económicos no desecha su fuerza de presión y de posición ante determinados problemas de la sociedad
Los contenidos de su programación informativa y general están en función de la atracción de la audiencia. La radio privada se presenta como garantía de las aspiraciones que pueden tener los grupos particulares, pero sin perder el punto primordial de arranque: ser gestores de un servicio público. Dentro de las emisoras privadas o comerciales, cada una de ellas dispone de sus propios estatutos.
El espectro radiofónico es un bien escaso que hay que repartir. Pero ¿cómo debe realizarse la repartición? Lo cual depende de la ideología de los diversos grupos que concurren en una sociedad
El concepto de audiencia se refiere al conjunto de destinatarios potenciales y reales a los que se dirige la emisora con su programación y en particular con la información. No puede hablarse de audiencia en un sentido unitario sino de la diversidad de audiencias a las que se dirige la radio por la fragmentación producida y por las peculiaridades de cada grupo.
La audiencia es el objeto comercial y objeto de información de servicio de la radio. En la realidad radiofónica actual se observa que todo se planifica en función de la cantidad de oyentes, más que en función del servicio que se les presta. Se priman los temas que mas venden y se soslayan otros de importancia por su repercusión sicual; se oferta lo que guste en detrimiento de aquello que contribuya al desarrollo de la personalidad y de la sociedad en su conjunto y apoyo para el fometno del análisis critico de sus entornos. Frente al enfoque comercial que considera la audiencia como un potencial comprador de productos o usuario de servicios, la información conluye con el logro de la transmisión exacta y clara del mensaje sin ningún otro fin persuasivo. Frente al planteamiento comercial de la información es necesario el enfoque de servicio.
La ampliación de audiencias no es solo un reto para la radio privada, sino también para la publica como forma de desarrollo del servicio a la sociedad. La obsesion por la audiencia como medio para la publicidad conduce a que solo se la considere como numero, en su aspecto cuantitativo, mientras que la obsesión por la audiencia como destino final de la información lleva a considerarla como receptora de un mensaje compresible y clarificador para su desarrollo.
La innovación técnica trae también cambios importantes en las relaciones de la radio con sus audiencias. Unas son de tipo individual, psicológico; se refieren a las condiciones de percepción auditiva, efectos de los sonidos e imaginación acústica. Otras son de tipo social como conjunto de audiencia potencial o real a la que hay que atender. Se impone seguir de cerca los cambios técnicos vinculados con la modificación de comportamiento de la audiencia, un análisis crítico de la metodología de medición cuantitativa y una mirada sobre las transformaciones cualitativas.
todos los habitantes de la zona.
de señales y otras en las que apenas llegas las de una o ninguna emisora.
difusión de radiorreceptores ha alcanzado un nivel tan alto que prácticamente puede decirse que además de un receptor o de dos en cada hogar existen otros portátiles y otros instalados en el automóvil.
otras circunstancias.
casual.
emisora o de un programa, sigue también otros programas de la misma u otras emisoras por el afán de obtener más información, nuevos datos de un hecho o por contrastar las informaciones.
investigaciones cuantitativas son las que más datos ofrecen sobre estos aspectos. La fidelidad puede considerarse a partir de cierta asiduidad al programa.
oyentes más dado a escribir cartas o a llamar por teléfono para dar su parecer o para dejar oír su voz y que otra gran parte nunca lo hará.
Se generan unas transformaciones sociológicas de las audiencias. El reto radica en atender a las necesidades diferenciadas de cada uno de los grupos o segmentos. Unas han conducido ya a la diversificación de las emisoras como sucede con la fragmentación por territorios y que ha dado origen a emisoras de cobertura local, provincial, comarcal, autonómica, nacional e internacional; Otras por contenidos: generalistas o especializados por diversos temas; otras por razones idiomáticas de los hablantes, especialmente en aquellos espacios en los que conviven varios idiomas. Y se inician otras por razones de edad, como programas para la tercera edad, para los niños; o por condiciones físicas de las personas con determinada discapacidad.
Las grandes cadenas luchan por conseguir audiencias mayoritarias para ofrecerlas como soporte de impactos publicitarios. No se trata de que no haya ofertas generalistas para todos, sino de la ausencia de ofertas para necesidades y gustos de grupos suficientemente amplios, aunque se les denomine audiencias minoritarias, como para que cuenten con un programa apropiado a sus expectativas.
El análisis de la audiencia radiofónica tiene un carácter básicamente cuantitativo producido por los intereses económicos. Para el enfoque de la información interesa conocer lógicamente el número de seguidores y las variables de edad, sexo, niveles educativo, cultural, económico, social, lugar de ubicación. Pero no es suficiente. La información busca la eficacia comunicativa, no la comercial. Cuyos factores son comunicativos y psicológicos y que al periodista le interesan tanto o más que los elementos sociológicos. Sin embargo, la investigación está volcada hacia los aspectos sociológicos cuantitativos. El interés por investigar la audiencia también nace de la necesidad de demostrar que el producto y el servicio que se ofrecen son válidos porque así lo quiere el público. Las radios privadas comerciales le reclaman para conseguir más publicidad. Cuanto mayor sea la audiencia, mejor argumentación propondrán a los anunciantes para que inviertan en su emisora. Las radios públicas la exigen para justificar el gasto ante los controles del servicio público.
La búsqueda de la eficacia informativa, es decir, que la audiencia descodifique el mensaje y se entere de alcance de los hechos, requiere un enfoque que responda a las características, necesidades y expectativas de la audiencia. Para ello es necesaria una investigación sociológica continuada de la misma. Una investigación que aporte datos cuantitativos sobre el número y peculiaridades sociológicas generales de la audiencia potencial y específicos de la de cada emisora particular. Los intentos por dar estos datos en los que apoyar la estrategia de cada emisora y de cada cadena han sido varios. Existen técnicas básicas para la obtención informativa de datos:
se le pasa el cuestionario. Es una investigación esporádica y no continuada.
le entrega un cuestionario –generalmente se le cambia cada semana- para que lo rellene día a día.
cuestionario en una entrevista personal o telefónica en la que se le pregunta sobre su comportamiento durante el día anterior.
encendido y apagado de la emisora elegida. Esta metodología técnica fue válida para la época del receptor fijo, pero no para la de los transistores.
Los transistores han desplazado al viejo receptor familiar de nuestros antepasados. En los países desarrollados se han alcanzado más de dos receptores por familia. El paso de la audición familias a la individual evita la influencia del líder familias como sucede todavía con la televisión. El oyente recompone en su mente los hechos según los datos que la emisora le aporta y según la transformación que su personalidad introduce. La nueva radio fomenta esta capacidad imaginativa mediante diversos recursos que van desde la exposición incompleta de un relato, para dejas que el oyente lo concluya, hasta la búsqueda de asociaciones entre sonidos y colores.
Aparentemente la radio ha ido perdiendo influencia social. La televisión se ha convertido en el centro de las miradas y de los debates políticos desde un planteamiento popular. La prensa tiene una influencia por vía de personalidades debido a la repercusión en su toma de decisiones. A la radio apenas se la considera en estos planteamientos. Sin embargo, la radio esta consiguiendo una penetración social por otras vías. Gran parte de la juventud escucha diariamente la radio musical. No se trata ahora de persuasión de la información, pero si de las letras y la de los comentarios de los presentadores. Existe también la influencia de las estrellas. Es una influencia a medio plazo que repercute en la construcción del pensamiento a través de los procesos de fabricación de la información y de la agenda de temas que se proponen como orientación del pensamiento y debates sociales. De todos modos, la radio ha visto suplantada su influencia respecto de las décadas anteriores. De promotora de conversaciones y debates sociales se han convertido en colaboradora o portavoz de las primicias e los periódicos, revistas y televisión.
la técnica ha suscitado una mayor participación de la audiencia en la programación, en los debates, en las entrevistas. Pero su uso abusivo ha causado rechazo y recelos. El reciente desarrollo del teléfono aporta nuevas posibilidades de participación dentro del equilibrio y oportunidad de cada tema. La participación de más éxito es la que permite que el oyente efectué las preguntas que le interesan a la persona que él quiere y sobre todo que dé su opinión sobre los temas. Se ha producido un elevadísimo aumento de llamadas telefónicas a las emisoras para participar en los coloquios, consultorios, opiniones. Es una manera de desahogarse públicamente de las preocupaciones. Esta es la razón primaria de tal comportamiento mas que la aducida con frecuencia en torno al deseo narcisista de que le escuchen a uno o de escucharse a su mismo a través de la radio. El empleo de números telefónicos vinculados a un ordenador para registrar miles de llamadas durante la emisión del programa puede servir para suscitar el espectáculo del suspense, pero no para mantener la rigurosa sociología suficiente.
La audiencia ha cambiado también su orientación. Cada vez exige más. Se ha dado el salto a las nuevas asociaciones de usuarios y consumidores. Son asociaciones que trasladan sus planteamientos reivindicaciones de calidad de los productos materias a los inmateriales y en particular a los medios. Buscan eliminar la intoxicación física y mental. Por eso exigen calidad de información. Una información rigurosa, contrastada, en profundidad, imparcial, contextualizada que elimine el engaño, el amarillismo o la pura comercialización.
Para la elaboración de la información radiofónica interesa conocer el comportamiento perceptivo, atencional y comprensivo de los oyentes. Son factores que la investigación debe aportar sobre cada grupo social del territorio de cobertura de la emisora con objeto de que la información adecue su tratamiento. Ante todo, hay que analizar el modo de recepción de la información radiofónica.
Existe un contexto propio de la recepción radiofónica: soledad del oyente, atención distraída por estar efectuando otra actividad, nivel de capacidad atencional. Son elementos que la nueva psicología de la percepción auditiva ha examinado. La información se recibe según la realización de todos y cada uno de los sonidos empleados: orales, musicales, ruidos. Los estudios fonéticos han establecido una escala de perceptibilidad en la que se observa que las vocales ocupan de manera genérica mejor lugar que las consonantes y las vocales abiertas se situan antes que las cerradas. La capacidad de atención de los oyentes determina la selección de temas y esta en función de múltiples variantes: intereses personales, expectativas, actitudes… Según la implicación de estos factores con los mensajes que recibe el oyente la atención será concentrada o relajada y por tanto tendrá una escucha de la radio puramente ambiental, de compañía, discriminatoria o selectiva respecto a determinados temas. Vinculada a la perceptibilidad del sonido u atención se encuentra la compresión y dentro de ella la descodificación del mensaje que se transmite. Es un factor que depende de múltiples aspectos: nivel educativo, capacidad de audición, etc.
El informador necesita conocer también la capacidad retentiva y memorizadora del oyente. La capacidad retentiva condiciona la elaboración del mensaje informativo hasta tal punto que llega a imponer unas estructuras organizativas simples y lógicas, unas reiteraciones con la misma u otra forma y determinados usos sintácticos en los que haya que recordar varios nombres para que, en el momento de sustituirlos por un pronombre, se sepa a quine se refiere. Para que la compresión sea eficaz se impone claridad comunicativa y una adecuada velocidad de exposición. También la investigación de la psicología auditiva tiene que dar fundamentos sólidos sobre la densidad o carga de conceptos, datos y hechos que se pueden ofrecer para que el oyente, en la audición veloz y fugaz a la que le somete la radio, pueda descodificarlos y retenerlos.