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Asignatura: Fundamentos de enfermería, Profesor: , Carrera: Enfermería, Universidad: UAX
Tipo: Resúmenes
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El ECG da una gráfica que registra la actividad eléctrica del corazón, detectando los impulsos de transmisión y la posición eléctrica del corazón (eje).
El monitor Holter es un aparato portátil que registra la actividad eléctrica cardíaca y produce un trazado continuo de ECG durante un período específico, como 12 horas o más. El monitor Holter permite que los clientes continúen con sus actividades normales mientras se registra la actividad eléctrica del corazón. Los clientes mantienen su actividad diaria, anotando cuándo experimentan latidos cardíacos rápidos o mareo. De esta manera, se puede determinar la relación entre estas actividades y una actividad eléctrica anómala.
La adecuación de la circulación, ventilación, perfusión y transporte de los gases respiratorios hacia los tejidos depende de 4 tipos de factores: (1) fisiológicos; (2) de desarrollo; (3) conductuales, y (4) ambientales.
Toda condición que afecte el funcionamiento cardiopulmonar afecta directamente la capacidad del organismo de satisfacer las necesidades de oxígeno. La clasificación general de los trastornos cardíacos incluye alteraciones de la conducción, deterioro de la función valvular, hipoxia miocárdica, cardiomiopatías e hipoxia tisular periférica. Los trastornos respiratorios incluyen hiperventilación, hipoventilación e hipoxia.
La hemoglobina transporta el 99% del oxígeno que difunde a los tejidos (Lewis et al, 2000). La anemia y la inhalación de sustancias tóxicas disminuyen la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre porque reducen la cantidad de hemoglobina disponible para el transporte de oxígeno. La anemia, una concentración de hemoglobina menor que la normal, resulta de una disminución de su producción, un aumento de la destrucción de los hematíes y/o una pérdida de sangre. Los clientes se quejarán de fatiga, disminución de la tolerancia a la actividad y aumento de la dificultad respiratoria, así como de palidez (que se ve especialmente en las conjuntivas oculares) y de un aumento de la frecuencia cardíaca.
El monóxido de carbono es el tóxico inhalado más común que disminuye la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre. La afinidad de la hemoglobina a unirse con monóxido de carbono es más de 200 veces mayor que su afinidad a unirse con el oxígeno, lo que crea una anemia funcional. Debido a la fuerza de la unión, el monóxido de carbono no se disocia fácilmente de la hemoglobina, lo que hace que ésta sea incapaz de transportar oxígeno.
Proceso
Efecto en la oxigenación
Anemia
Disminuye la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre
Tóxico inhalado
Disminuye la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre
Obstrucción de vías respiratorias
Limita el transporte del oxígeno inspirado a los alvéolos
Grandes alturas
de deprivación. La fiebre aumenta las necesidades de oxígeno de los tejidos y, como consecuencia, también aumenta la producción de anhídrido carbónico. Si persiste el estado febril, el índice metabólico se mantiene alto y el organismo comienza a utilizar reservas proteicas, lo que da lugar a un consumo y disminución de la masa muscular. Los músculos respiratorios, como el diafragma y los intercostales, también se consumen. El organismo intenta adaptarse al aumento de las concentraciones de anhídrido carbónico aumentando la frecuencia y profundidad de la respiración. Aumenta el trabajo respiratorio del cliente, que finalmente muestra signos y síntomas de hipoxemia. Los clientes con enfermedades pulmonares tienen un riesgo mayor de hipoxemia e hipercapnia. Los hallazgos de valoración incluyen un aumento de la frecuencia y profundidad de la respiración, una utilización de los músculos respiratorios accesorios, una respiración soplante y una disminución de la tolerancia a la actividad.
Toda alteración que reduzca el movimiento de la pared torácica puede dar lugar a una disminución de la ventilación. Si el diafragma no puede descender completamente durante la respiración, el volumen de aire inspirado disminuye y llega menos oxígeno a los alvéolos y, por tanto, a los tejidos.
A medida que el feto crece durante el embarazo, el mayor tamaño del útero empuja el contenido abdominal hacia arriba contra el diafragma. En el último trimestre del embarazo, la capacidad inspiratoria disminuye, produciendo disnea de esfuerzo y aumento de la fatiga.
Los clientes obesos tienen volúmenes pulmonares reducidos debido al peso de la parte inferior del tórax y del abdomen, particularmente cuando están en posición reclinada o supina. Los clientes obesos tienen una reducción de la distensibilidad debida a la invasión del abdomen en el tórax, aumento del trabajo respiratorio y disminución de los volúmenes pulmonares, y pueden presentar fatiga y retención de anhídrido carbónico. En algunos clientes se desarrolla un síndrome de hipoventilación por obesidad en el cual disminuye la
oxigenación y se retiene anhídrido carbónico, dando lugar a somnolencia durante el día. Los clientes obesos también pueden desarrollar apnea obstructiva del sueño. Ésta se caracteriza por una excesiva somnolencia diurna y potentes ronquidos y períodos de apnea durante el sueño. El cliente obeso también es propenso a la neumonía después de una infección de las vías respiratorias altas, debido a que los pulmones no pueden expandirse completamente y las secreciones de los lóbulos inferiores no se movilizan.
Los trastornos muscoloesqueléticos de la región torácica reducen la oxigenación. Estos trastornos pueden estar causados por configuraciones estructurales anómalas, traumatismos, enfermedades musculares y del sistema nervioso central. Las configuraciones estructurales anómalas que disminuyen la oxigenación incluyen las que afectan la caja torácica, como el tórax en embudo, y las que afectan la columna vertebral, como la cifosis.
La persona con múltiples fracturas puede desarrollar un tórax inestable, una alteración en la cual las fracturas producen inestabilidad en parte de la pared torácica. La pared torácica inestable permite que el pulmón que se encuentra por debajo del área lesionada se contraiga en la inspiración y se abombe en la espiración, produciendo hipoxia. Las incisiones de la pared torácica o de la parte superior del abdomen también pueden disminuir el movimiento del tórax, ya que el cliente utiliza una respiración superficial al disminuir el movimiento torácico para evitar el dolor. Las dosis excesivas o altas de analgésicos opiáceos pueden deprimir el centro respiratorio, disminuyendo aún más la frecuencia respiratoria y la expansión de la pared torácica.
Enfermedades como las distrofia muscular afectan la oxigenación de los tejidos porque disminuyen la capacidad del cliente de expandir y contraer la pared torácica. Disminuye la ventilación y se pueden producir atelectasias, hipercapnia e hipoxemia. La miastenia gravis , el síndrome de Guillain-Barré y la poliomielitis afectan la función respiratoria y producen hipoventilación. En la miastenia gravis hay una interferencia en la transmisión de los impulsos de los nervios a los músculos de todo el organismo, incluyendo los músculos de la respiración. El síndrome de Guillain-Barré y la poliomielitis producen
eficiencia de la tos está reducida como consecuencia de la debilidad de los músculos respiratorios, poniendo al cliente en situación de riesgo de retención de secreciones pulmonares. Las dietas ricas en grasas aumentan el colesterol y la aterogénesis en las arterias coronarias.
Los clientes que son obesos y/o malnutridos tienen riesgo de anemia. Las dietas ricas en hidratos de carbono pueden influir en el aumento de la carga de anhídrido carbónico en clientes con retención de anhídrido carbónico. A medida que se metabolizan los hidratos de carbono se crea un aumento de la carga de anhídrido carbónico que se excreta a través de los pulmones.
Se ha demostrado que la restricción de sodio en la dieta es beneficiosa en la reducción de las necesidades de medicación antihipertensiva y puede producir regresión de la hipertrofia ventricular izquierda (Joint National Committee [JNC], 1997). Las dietas ricas en potasio pueden prevenir la hipertensión y ayudar a mejorar su control en los clientes que la padecen. Para ayudar a prevenir y reducir los efectos de la hipertensión, se recomienda una dieta de 200 calorías rica en fibra, potasio, calcio y magnesio; constituida por fruta, verdura, lácteos descremados y baja en grasas saturadas totales (JNC, 1997).
El ejercicio aumenta la actividad metabólica del organismo y la demanda de oxígeno. Aumentan el ritmo y la profundidad respiratorios, permitiendo que el cliente inspire más oxígeno y espire más anhídrido carbónico. Un programa de ejercicio físico es muy beneficioso (Capítulo 36). Las personas que se ejercitan de 3 a 4 veces a la semana durante 20 a 40 minutos tienen una disminución de la frecuencia del pulso, la tensión arterial, el valor de colesterol, y un aumento del flujo sanguíneo y de la extracción de oxígeno al ejercitar los músculos (Cuadro 39.8). Las personas en buena forma pueden aumentar el consumo de oxígeno del 10 al 20% debido al aumento del gasto cardíaco y de la eficiencia del músculo miocárdico (JNC, 1997).
El tabaquismo va asociado a muchas enfermedades, como la enfermedad coronaria, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el cáncer de pulmón. El consumo de tabaco puede empeorar las arteriopatías periféricas y coronarias (JNC, 1997). La inhalación de nicotina causa vasoconstricción de los vasos sanguíneos periféricos y coronarios, aumentando la tensión arterial y disminuyendo el flujo sanguíneo. El riesgo de cáncer
de pulmón es 10 veces mayor para un fumador que para un no fumador. La exposición al humo de otros fumadores aumenta el riesgo de cáncer de pulmón en el no fumador. El número de mujeres fumadoras ha aumentado considerablemente durante los últimos 30 años, con lo que ha aumentado 10 veces el número de mujeres con diagnóstico de cáncer de pulmón. Este índice de aumento en mujeres sólo ha empezado a bajar recientemente (American Cancer Society [ACS], 1998). Las mujeres que toman anticonceptivos hormonales y fuman cigarrillos tienen un aumento del riesgo de problemas cardiovasculares, como tromboflebitis o embolia pulmonar. El índice de supervivencia a los 5 años para clientes con cáncer de pulmón es sólo del 14%, independientemente del diagnóstico (ACS, 1998). A menudo el cáncer de pulmón sólo se diagnostica cuando ya está en estado avanzado. Si el cáncer de pulmón se detecta cuando la enfermedad está todavía localizada, el índice de supervivencia es del 49% (ACS, 1998). Sólo el 15% de los cánceres de pulmón se diagnostican cuando la enfermedad está todavía localizada (ACS, 1998).
El abuso de alcohol y otras drogas puede deteriorar la oxigenación tisular de dos maneras. En primer lugar, las personas que abusan crónicamente de drogas, a menudo, tienen una ingesta pobre de nutrientes. Con la disminución resultante en ingesta de alimentos ricos en hierro, desciende la producción de hemoglobina. En segundo lugar, el abuso de alcohol y algunas otras drogas puede deprimir el centro respiratorio, reduciendo la frecuencia y la profundidad de la respiración y la cantidad de oxígeno inspirado. El abuso de drogas fumadas o inhaladas, como la cocaína crack o los vapores de pinturas o colas, causa lesiones directas en el tejido pulmonar que pueden terminar en deterioro permanente del pulmón y disminución de la oxigenación.
El estadio de desarrollo del cliente y el proceso normal de envejecimiento pueden afectar a la oxigenación de los tejidos.
Los lactantes prematuros están expuestos a la enfermedad de la membrana hialina, que es causada por una deficiencia de surfactante. La capacidad de sintetizar surfactante de los pulmones se desarrolla al final de la gestación, alrededor del séptimo mes y, por tanto, puede faltar en los lactantes pretérmino.
músculos respiratorios se debilitan, y la circulación vascular pulmonar se vuelve menos distensible (Cuadro 39.6). La tráquea y los grandes bronquios se ensanchan por la calcificación de los vías respiratorias y los alvéolos también se ensanchan, disminuyendo la superficie disponible para el intercambio de gases. Además, se reduce el número de cilios funcionantes. La disminución de la acción ciliar y de la efectividad de los mecanismos de la tos pone al adulto de edad avanzada en una situación de mayor riesgo de infecciones respiratorias (Lueckenotte, 2000). La ventilación y la transferencia de gases respiratorios disminuye con la edad. Normalmente, con la edad se producen cambios osteoporóticos en la caja torácica y cifosis en la columna vertebral (Lueckenotte, 1998). Con estos cambios, los pulmones no pueden hacer una expansión completa, lo que da lugar a concentraciones menores de oxigenación (Tabla 39.3).
El ambiente puede también influir en la oxigenación. La incidencia de enfermedades pulmonares es mayor en las áreas urbanas con aire contaminado que en las áreas rurales. Además, el puesto de trabajo del cliente puede aumentar el riesgo de enfermedad pulmonar. Entre los contaminantes laborales, está el asbesto (amianto), el polvo de talco, el polvo y las fibras transportadas por el aire. Por ejemplo, los trabajadores rurales de las zonas secas del sudoeste de Estados Unidos tienen riesgo de coccidioidomicosis, una enfermedad fúngica causada por la inhalación de esporas de una bacteria aérea (Coccidioides immitis). La asbestosis es una enfermedad pulmonar laboral que se desarrolla con la exposición al asbesto. El pulmón con asbestosis se caracteriza por una fibrosis intersticial difusa, que genera una enfermedad pulmonar restrictiva. También puede causar mesoteliomas pleurales y placas pleurales. Entre los clientes con riesgo de desarrollar asbestosis están los que trabajan con materiales textiles, revestimientos a prueba de fuego o fresado de metales, o en la producción de pinturas, plásticos o construcciones prefabricadas. Los clientes expuestos al asbesto que, además, fuman tienen un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de pulmón.
Un estado continuo de estrés o ansiedad grave aumenta el ritmo metabólico del organismo y la demanda de oxígeno. El organismo
responde a la ansiedad y al estrés con un aumento de la frecuencia y la profundidad respiratorias. La mayoría de personas se pueden adaptar, pero algunas, especialmente las que tienen enfermedades crónicas o enfermedades agudas con riesgo para la vida, como el infarto de miocardio, no pueden tolerar las demandas de oxígeno asociadas a la ansiedad.
Las enfermedades y condiciones que afectan la ventilación o el transporte de oxígeno causan alteraciones en el funcionamiento respiratorio. Las 3 alteraciones principales son: hiperventilación, hipoventilación e hipoxia.
El objetivo de la ventilación es producir una tensión arterial normal del anhídrido carbónico (PaCO 2 ) entre 35 y 45 mmHg y mantener una tensión arterial normal de oxígeno (PaO 2 ) entre 95 y 10 mmHg. La hiperventilación y la hipoventilación se refieren a la ventilación alveolar y no a la frecuencia respiratoria del cliente.
Las concentraciones de oxígeno arterial se pueden controlar utilizando un monitor de saturación de oxígeno no invasivo. El intervalo normal es de 95 a 100%.
La hiperventilación es un estado de ventilación excesiva con respecto a la necesaria para eliminar el anhídrido carbónico venoso normal producido por el metabolismo celular. La ansiedad, las infecciones, los fármacos o los desequilibrios ácido- base pueden inducir hiperventilación, así como hipoxia asociada con embolia pulmonar o shock. La ansiedad aguda puede producir hiperventilación y causar pérdida de conciencia por exceso de eliminación de anhídrido carbónico. La fiebre puede causar hiperventilación. Para cada aumento de 0,5 °C, hay un 7% de aumento del índice metabólico, lo cual aumenta la producción de anhídrido carbónico. La respuesta clínica es un aumento de la frecuencia y la profundidad de la respiración.
La hiperventilación también se puede inducir químicamente. La intoxicación por salicilatos (aspirina) causa una excesiva estimulación del centro respiratorio, así como cuando el organismo intenta compensar el exceso de anhídrido carbónico. Las anfetaminas también aumentan la ventilación al aumentar la producción de anhídrido carbónico. También puede producirse hiperventilación cuando el organismo intenta compensar la acidosis metabólica, produciendo una alcalosis respiratoria. Por
La hipoxia es una oxigenación tisular inadecuada de las células. Puede deberse a una deficiencia en el aporte o la utilización de oxígeno celular. La hipoxia puede estar causada por: (1) una disminución de la concentración de hemoglobina y de la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre; (2) una disminución de la concentración del oxígeno inspirado, que puede producirse en grandes altitudes; (3) la incapacidad de los tejidos para extraer el oxígeno de la sangre, como en la intoxicación por cianuro; (4) una disminución de difusión del oxígeno de los alvéolos a la sangre, como en la neumonía; (5) una insuficiente perfusión tisular con sangre oxigenada, como en el shock, y (6) un deterioro de la ventilación, como en las fracturas costales múltiples o el traumatismo torácico.
Los signos y síntomas clínicos de la hipoxia son ansiedad, inquietud, incapacidad de concentración, descenso del estado de conciencia, mareo y trastornos de la conducta (Cuadro 39.5). El cliente con hipoxia no puede estar acostado y tiene aspecto fatigado y agitado. Las alteraciones de los signos vitales incluyen aumento de la frecuencia del pulso y aumento de la frecuencia y profundidad de la respiración. El cliente con una sobredosis de opiáceos, como la heroína, puede presentar signos de hiperventilación. Durante las etapas precoces de la hipoxia, la tensión arterial está elevada, a menos que la causa sea el shock. A medida que la hipoxia empeora, la frecuencia respiratoria puede disminuir debido a la fatiga de los músculos respiratorios.
La cianosis , coloración azulada de la piel y mucosas, causada por la presencia de hemoglobina insaturada en los capilares, es un signo tardío de hipoxia. La presencia o ausencia de cianosis no es una medida fiable del estado de oxigenación. La cianosis central, que se observa en la lengua, el paladar blando y la conjuntiva ocular, donde hay un elevado flujo sanguíneo, indica hipoxemia. La cianosis periférica, que se observa en extremidades, lechos ungueales y lóbulos de las orejas, a menudo está producida por vasoconstricción y estasis del flujo sanguíneo. La hipoxia es una condición con riesgo para la vida. Si no se trata puede producir arritmias cardíacas que pueden provocar la muerte. La hipoxia se controla con administración de oxígeno y tratamiento de la causa subyacente, como obstrucción de las vías respiratorias.
La historia enfermera se debería centrar en la capacidad del cliente de satisfacer las necesidades de oxígeno. La historia enfermera para la función cardíaca incluye: dolor y características del dolor, disnea, fatiga, circulación periférica, factores de riesgo cardíaco y existencia de alteraciones
cardíacas anteriores o actuales. La historia enfermera de la función respiratoria incluye: presencia de tos, dificultad respiratoria, sibilantes, dolor, exposiciones ambientales, frecuencia de infecciones del tracto respiratorio, factores de riesgo pulmonar, alteraciones respiratorias anteriores, medicación actual e historia de fumador activo o pasivo.
La fatiga es una sensación subjetiva en la que el cliente refiere una pérdida de resistencia. La fatiga en clientes con alteraciones cardiopulmonares es, a menudo, un signo prematuro de empeoramiento del proceso crónico subyacente. Para obtener una medida objetiva de la fatiga, se puede pedir al cliente que la valore en una escala del 1 al 10, siendo el 10 el valor más grave, mientras el 1 representa la ausencia de fatiga.
La disnea es un signo clínico de hipoxia y se manifiesta como una dificultad respiratoria. Es una sensación subjetiva de respiración difícil o incómoda. La disnea fisiológica es una dificultad respiratoria asociada con el ejercicio o la excitación. La disnea patológica es la incapacidad de respirar con normalidad sin relación con una actividad o ejercicio.
La disnea puede estar asociada a signos clínicos, como el esfuerzo respiratorio exagerado, el uso de músculos accesorios para la respiración, aleteo nasal, y los intensos aumentos de la frecuencia y profundidad respiratorias. El uso de una escala analógica visual puede ayudar al cliente a valorar objetivamente la disnea (Figura 39.11). Ello permite a la enfermera y al cliente determinar si las intervenciones enfermeras específicas están surtiendo efecto sobre la disnea del cliente. La escala analógica visual es una línea vertical de 100 mm con un 0 que corresponde a la ausencia de disnea y un indicador a 100 mm que corresponde a la peor dificultad respiratoria que el cliente haya experimentado. Hay estudios que han validado el uso de la escala analógica visual para evaluar la disnea del cliente en un contexto clínico.
La historia enfermera de disnea debe incluir las circunstancias en las que ha aparecido, como el ejercicio, el estrés o la infección del tracto respiratorio. La enfermera también debe
respiratorio alto, de un drenaje sinusal o del tracto gastrointestinal (hematemesis). Además, debe describir la hemoptisis por su cantidad, color y duración, así como su grado de mezcla con el esputo. Cuando un cliente informa de un esputo con sangre o teñido de sangre, se deben realizar pruebas diagnósticas, como examen de muestras de esputo, radiografías torácicas, broncoscopia y otros estudios radiológicos.
Tipo de patrón Frecuencia (latidos/minuto) Significación clínica
Eupnea 16–20Normal
Taquipnea > 35Insuficiencia respiratoria
Respuesta a la fiebre, Ansiedad, Dificultad respiratoria, Infección respiratoria
Bradipnea < 10Sueño
Depresión respiratoria, Sobredosis de drogas, Lesión del sistema nervioso central (SNC)
Apnea Períodos sin respiración que duran > 15 segundos. Puede ser intermitente como en la apnea del sueño. Paro respiratorio
Hiperpnea 16–20. Puede estar causada por ansiedad o respuesta al dolor
Puede causar marcada alcalosis respiratoria, parestesias, tetania, confusión
De Kussmaul Usualmente > 35, puede ser lenta o normal, Patrón de taquipnea asociado con cetoacidosis diabética, acidosis metabólica o insuficiencia renal
De Cheyne-Stokes, Variable. Patrón creciente y decreciente causado por alteraciones en el estado ácido-base; problema metabólico o lesión neurocerebral subyacentes
De Biot, Variable. Períodos de apnea y respiración superficial causados por trastornos del SNC; se observa en algunos clientes sanos
Apnéustica, Aumentada. Tiempo inspiratorio aumentado con tiempo espiratorio corto ruidoso; se observa en lesiones del SNC del centro respiratorio
Los sibilantes se caracterizan por un sonido musical de tono alto causado por un movimiento rápido del aire a través de una vía respiratoria estrechada. Los sibilantes pueden estar asociados a asma, bronquitis aguda o neumonía. Los sibilantes pueden producirse durante la inspiración, la espiración o ambas. La enfermera debe determinar cualquier factor desencadenante, como infección respiratoria, alergenos, ejercicio o estrés.
Las pruebas de esfuerzo se utilizan para evaluar la respuesta cardíaca al estrés físico. Éstas proporcionan información sobre la respuesta del miocardio al aumento de los requerimientos de oxígeno y determinan la adecuación del flujo sanguíneo coronario. En el trazado ECG se reflejan la frecuencia cardíaca, la actividad eléctrica y el tiempo de recuperación cardíaca. Además, se registran datos sobre la tensión arterial del cliente, la presencia de dolor torácico, las alteraciones de la respiración, el color e índice de fatiga muscular. Hay más falsos positivos en las mujeres. Por tanto, no es una herramienta valiosa para la evaluación de la respuesta cardíaca en las mujeres.
Es posible hacer mediciones continuas de la saturación capilar con la oximetría cutánea (Actividad 39.1). La saturación de oxígeno es el porcentaje de hemoglobina saturada con oxígeno. Las mediciones con oximetría transcutánea tienen la ventaja de ser fáciles de usar, no invasivas y fácilmente disponibles. Los clientes con anomalías en la ventilación/perfusión, como en neumonía, enfisema, bronquitis crónica, asma, embolismo pulmonar o insuficiencia cardíaca congestiva son candidatos ideales para la oximetría del pulso. La oximetría más común se realiza con el oxímetro del pulso, que muestra la amplitud del pulso con la lectura de la saturación de oxígeno. La enfermera normalmente coloca un sensor no invasivo en el dedo de la mano o del pie o en el dorso de la nariz del cliente para controlar la saturación de oxígeno en la sangre capilar. La monitorización continua de la saturación de oxígeno es útil para valorar los trastornos del sueño, la tolerancia al ejercicio, la retirada de la ventilación mecánica y los descensos transitorios de la saturación de oxígeno.
La exactitud del valor de la oximetría del pulso está en relación directa con la perfusión de la zona explorada. En los clientes con mala perfusión causada por shock, hipotermia o enfermedades vasculares periféricas, las mediciones de la oximetría del pulso pueden no ser fiables. La exactitud de la oximetría del pulso disminuye cuando la tensión arterial sistólica es menor de 90 mmHg. La sonda nasal se recomienda en estados de baja perfusión, debido a que el flujo sanguíneo en la arteria etmoidal anterior del tabique nasal se mantiene mayor que el flujo periférico en estados críticos del flujo.
La broncoscopia es el examen visual del árbol traqueobronquial por medio de un broncoscopio flexible y estrecho de fibra óptica. La broncoscopia se efectúa para obtener biopsias y muestras de líquidos o esputos, y retirar tapones mucosos o cuerpos extraños que se hayan alojado en las vías respiratorias.
El cliente se mantiene normalmente en ayunas antes de la broncoscopia. La enfermera puede ayudar en el procedimiento administrando sedantes o atropina para reducir las secreciones orales o ayudando a mantener y
etiquetar las muestras bronquiales. La enfermera continúa observando y controlando al cliente después del procedimiento para detectar signos y síntomas de distrés respiratorio, hemoptisis o hipoxia. Antes de empezar con líquidos orales, la enfermera valora si el reflejo de deglución del cliente está intacto.
Las muestras de esputo se obtienen para identificar el tipo de organismo que crece en el esputo. El cultivo y antibiograma identifican el microorganismo específico y la resistencia y sensibilidad a los fármacos. También se puede obtener una muestra de esputo para determinar la presencia de bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAR). La muestra para BAAR se obtiene en 3 días consecutivos a primera hora de la mañana. El esputo para citología es una muestra que se obtiene para identificar el cáncer de pulmón anómalo por el tipo celular. Esto requiere una recogida seriada de 3 muestras a primera hora de la mañana.
La enfermera debe enseñar al cliente a toser eficazmente para que la muestra de esputo esté formada por moco de la parte profunda de los bronquios y no por saliva. La recogida de la muestra se puede delegar al personal auxiliar; sin embargo, enseñar al cliente técnicas de tos es responsabilidad de la enfermera. El color, la consistencia, la cantidad y el olor del esputo se registran con la fecha y hora en que la muestra fue enviada al laboratorio específico para su análisis.
La toracocentesis es una perforación quirúrgica de la pared torácica y el espacio pleural con una aguja para aspirar líquido con fines diagnósticos o terapéuticos, o para obtener una muestra para una biopsia. El procedimiento se lleva a cabo con una técnica aséptica y con anestesia local. El cliente usualmente se sienta incorporado con la parte anterior del tórax apoyada sobre almohadas o sobre la mesa de la cama (Figura 39.12).
El que este procedimiento sea doloroso depende de la tolerancia al dolor del cliente (Capítulo 42). La enfermera puede reducir la ansiedad del cliente explicando el