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Resumen Platón 2ºBACH, Apuntes de Historia de la Filosofía

Este es un resumen de Platón para aquellos alumnos de 2 de Bachillerato

Tipo: Apuntes

2022/2023

Subido el 17/11/2023

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IES GRAN CAPITÁN CURSO 2023-2024 DEPT. FILOSOFÍA
TEMA 2. Platón
ÍNDICE
1. Contexto histórico: vida y obra
2. El problema del conocimiento y la metafísica
2.1. Doxa y episteme
2.2. Mundo sensible y mundo inteligible
2.3. La ascensión dialéctica y la alegoría de la caverna
2.4. La reminiscencia
2.5. El demiurgo (Problema de Dios)
3. El problema del ser humano
3.1. La reminiscencia
3.2. El dualismo platónico
4. El problema de la moral
4.1. La naturaleza tripartita del alma
4.2. Teoría de las virtudes
4.3. El intelectualismo moral
5. El problema de la sociedad
5.1. El estado platónico y la crítica a la democracia
5.2. Evolución de las formas políticas
1. Contexto histórico: vida y obra
El siglo V a. C (también conocido como “el siglo de Pericles”) fue el periodo de mayor esplendor de
la cultura griega, tanto en arquitectura y escultura (El Partenón) como en literatura (las tragedias de
Esquilo, Sófocles o Eurípides), y por supuesto en filosofía. Durante esta época también se asentó
definitivamente la democracia, que trajo consigo la aparición de las ideas de igualdad ante la ley
(incluidas las opiniones) y la importancia del dominio de la palabra. Todo ello a pesar de que los
últimos treinta años Grecia se vio afectada por la guerra interna entre Atenas y Esparta (Guerra del
Peloponeso) que terminó con la implantación del gobierno de los treinta tiranos (que solo duró tres
años) y la posterior restauración de la Democracia.
Platón (427-347 a.C) nació en la polis de Atenas. Pertenecía a una familia aristocrática que le dio la
educación propia de estirpe. Cuando tenía 20 años conoció a Sócrates, con el que permaneció hasta
que fue condenado a muerte en el 399 a.C. A partir de ese momento abandonó los asuntos públicos
para dedicarse a la filosofía.
Realizó varios viajes a Siracusa, donde pretendió que Dión el tirano (y después sus sucesores)
pusiera en práctica su concepción de la ciudad ideal, pero sólo consiguió enemistarse y convertirse
en esclavo. Por suerte, un conocido lo compró y lo liberó. A la vuelta a Atenas fundó la Academia
(en honor al héroe Akademos) un centro de formación intelectual y política para los jóvenes donde
estudiaría Aristóteles. Allí ejerció la enseñanza hasta su muerte en el 347 a.C.
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IES GRAN CAPITÁN CURSO 2023-2024 DEPT. FILOSOFÍA

TEMA 2. Platón

ÍNDICE

  1. Contexto histórico: vida y obra
  2. El problema del conocimiento y la metafísica 2.1. Doxa y episteme 2.2. Mundo sensible y mundo inteligible 2.3. La ascensión dialéctica y la alegoría de la caverna 2.4. La reminiscencia 2.5. El demiurgo (Problema de Dios)
  3. El problema del ser humano 3.1. La reminiscencia 3.2. El dualismo platónico
  4. El problema de la moral 4.1. La naturaleza tripartita del alma 4.2. Teoría de las virtudes 4.3. El intelectualismo moral
  5. El problema de la sociedad 5.1. El estado platónico y la crítica a la democracia 5.2. Evolución de las formas políticas

1. Contexto histórico: vida y obra

El siglo V a. C (también conocido como “el siglo de Pericles”) fue el periodo de mayor esplendor de la cultura griega, tanto en arquitectura y escultura (El Partenón) como en literatura (las tragedias de Esquilo, Sófocles o Eurípides), y por supuesto en filosofía. Durante esta época también se asentó definitivamente la democracia, que trajo consigo la aparición de las ideas de igualdad ante la ley (incluidas las opiniones) y la importancia del dominio de la palabra. Todo ello a pesar de que los últimos treinta años Grecia se vio afectada por la guerra interna entre Atenas y Esparta (Guerra del Peloponeso ) que terminó con la implantación del gobierno de los treinta tiranos (que solo duró tres años) y la posterior restauración de la Democracia. Platón (427-347 a.C) nació en la polis de Atenas. Pertenecía a una familia aristocrática que le dio la educación propia de estirpe. Cuando tenía 20 años conoció a Sócrates, con el que permaneció hasta que fue condenado a muerte en el 399 a.C. A partir de ese momento abandonó los asuntos públicos para dedicarse a la filosofía. Realizó varios viajes a Siracusa, donde pretendió que Dión el tirano (y después sus sucesores) pusiera en práctica su concepción de la ciudad ideal, pero sólo consiguió enemistarse y convertirse en esclavo. Por suerte, un conocido lo compró y lo liberó. A la vuelta a Atenas fundó la Academia (en honor al héroe Akademos ) un centro de formación intelectual y política para los jóvenes donde estudiaría Aristóteles. Allí ejerció la enseñanza hasta su muerte en el 347 a.C.

Sus obras están escritas en forma de diálogos, conversaciones entre Sócrates y distintos personajes públicos de la época. En ellos se pone de manifiesto la inconsistencia de la mayoría de las aparentes verdades conocidas o meras opiniones, y se trata de llegar en común al conocimiento de la verdad. Se trata de un proceso costoso, y los diálogos no siempre alcanzan una conclusión satisfactoria. Junto a los argumentos racionales está presente el uso del mito como una forma alegórica de expresar lo que el logos no puede. Algunas de las principales obras de Platón son: “Menón, “Fedón”, “Fedro”, “El Banquete” o “La República”

2. El problema del conocimiento y la metafísica

2.1. Doxa y episteme Platón parte en su teoría del conocimiento de la oposición clásica en el pensamiento griego entre la relatividad de los sentidos , que nos muestran lo múltiple y cambiante de las apariencias, y la firmeza del pensamiento o razón , que nos muestra lo esencial y permanente de las cosas. De este modo, el verdadero conocimiento sólo puede ser absoluto y universal, y nunca cambiante y relativo como el testimonio de los sentidos. Es preciso ir más allá de las opiniones mudables acerca de las cosas, donde se detenían los sofistas. El conocimiento sensible, que se inicia con los sentidos, es imperfecto e incompleto y por eso va a ser denominado doxa , que en griego significa “opinión”. Por su parte, el conocimiento de las ideas eternas e inmutables va a ser considerado como episteme , que en griego significa “ciencia”. Sin embargo, alcanzar la episteme no está al alcance de cualquiera. Para llegar a captar las Ideas es preciso reconocer las limitaciones de los sentidos y confiar exclusivamente en la razón. Esto solo es posible según Platón mediante un proceso para el que solo están preparados adecuadamente quienes practican la filosofía. Para entender esta división entre los dos tipos de conocimiento pensemos en el ejemplo de los entes matemáticos: si intentamos representar gráficamente una figura geométrica con una tiza, enseguida comprobaremos que nos resulta imposible dibujarla con total exactitud. Eso se debe a que el polígono que nos representamos en el pensamiento es perfecto y sus ángulos son completamente rectos y del mismo tamaño. Esta es, precisamente su esencia, pero el cuadrado que trazamos sobre el papel o la pizarra siempre será un dibujo imperfecto y deficiente, quizá casi exacto, pero no absolutamente. 2.2 Mundo sensible y mundo inteligible ¿Cómo se explica que todos sepamos claramente en qué consiste el cuadrado perfecto? Platón creía que este enigma solo se resolvía reconociendo la existencia de dos ámbitos distintos de la realidad. Por un lado, está el mundo sensible, formado por las cosas y fenómenos de nuestro alrededor que captamos con los sentidos (perecederas, mutables…), y por otra, el mundo inteligible, compuesto por las esencias (realidades inmateriales no captables por los sentidos, universales, perfectas, eternas e inmutables). A este último ámbito pertenecen los entes matemáticos, las formas o ideas de las cosas del mundo sensible y las ideas superiores como la belleza, la justicia y el bien (la más perfecta de todas y de la que reciben bondad, belleza y verdad todas las demás).

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Doxa (Opinión) Pistis (Creencia, el saber acerca de las cosas particulares) Cosas, objetos (Un hombre real valiente) Mundo sensibl e Eikasia (conjetura, el saber acerca de las imágenes o reflejos de las cosas) Imágenes (El personaje de Edipo, las uvas de Zeuxis, etc.) Esta idea queda reflejada en la famosa alegoría (o mito de la caverna) que aparece en una de sus obras más extensas e importantes: la República. «En el mito de la caverna, Platón relata la existencia de unos hombres cautivos desde su nacimiento en el interior de una oscura caverna. La luz que ilumina el antro emana de un fuego encendido detrás de ellos, elevado y distante. Llegados aquí, Platón, por boca de Sócrates, nos dice que imaginemos entre el fuego y los encadenados un camino elevado a lo largo del cual se ha construido un muro, por este camino pasan unos hombres que llevan todo tipo de figuras que los sobrepasan. Los cautivos, con las cabezas inmóviles, no han visto nada más que las sombras proyectadas por el fuego al fondo de la caverna y llegan a creer, que aquello que ven no son sombras, sino objetos reales, la misma realidad. Glaucón, el interlocutor de Sócrates, afirma que está absolutamente convencido que los encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos. Una vez Sócrates ha comprobado que Glaucón ha comprendido la situación, le explica que si uno de estos cautivos fuese liberado y saliese al mundo exterior tendría graves dificultades en adaptarse a la luz deslumbradora del sol. Incluso, afirma Sócrates, que si alguien intentase desatarlos y hacerlos subir por la empinada ascensión hacia la entrada de la caverna, si pudiesen prenderlo con sus propias manos y matarlo, lo matarían». 2.4. La reminiscencia (*incluir en el problema del ser Humano) No obstante, hay algo que la teoría de Platón aún ha dejado pendiente de resolver: ¿cómo es posible el conocimiento de las ideas en nosotros, que somos seres materiales? Lo natural sería que nos mantuviésemos en el nivel cambiante y relativo de la dóxa. Que, como decía Protágoras, la medida de lo real fuera la opinión de cada hombre, y no las ideas universales. Si de hecho somos capaces de alcanzar algún conocimiento acerca de las ideas, por pequeño que éste sea, es sin duda porque algo de divino ha debido permanecer en nosotros. Debe existir en el hombre, a pesar de su carácter material, algún principio

que sea de la misma naturaleza que las ideas; simple, inteligible y eterno. Sólo porque tenemos un alma inmortal nos es posible el conocimiento de las ideas. Podemos decir por ello que en Platón el alma es el principio del conocimiento. En su teoría de la reminiscencia ( anamnesis ) Platón trata de expresar alegóricamente a raíz de un mito del poeta Píndaro que el alma, por su naturaleza divina inmortal, tiene la capacidad de extraer de sí misma el conocimiento de las ideas eternas, que le son afines. Al entrar en contacto con las realidades del mundo sensible, el alma recuerda vagamente las Ideas , porque las cosas sensibles son semejantes a ellas. Mediante el esfuerzo y la actividad intelectual el alma es capaz de remontarse desde las copias materiales imperfectas del mundo físico a sus arquetipos ideales. Las cosas sensibles despiertan en el alma un vago recuerdo de las ideas por ser semejantes a ellas. 2.4 El demiurgo (problema de Dios) Platón expuso en el Timeo su interpretación del cosmos, inspirada en su teoría de las Ideas. En este diálogo, Platón explica el origen de todo cuanto existe mediante una narración alegórica: el mito del demiurgo. Este es una especie de inteligencia divina no creadora (el mundo ha existido siempre) sino simplemente ordenadora que ordena la materia siguiendo los arquetipos ideales del mundo de las ideas.

En el libro IV de La República expone Platón su famosa doctrina tripartita del alma. Aunque Platón emplea el término « méros» (parte), lo hace de modo metafórico. Si el alma es simple, inmaterial e indivisible no pueden distinguirse en ella partes distintas. Más bien se trata de tres principios o funciones del alma. En cualquier caso, Platón considera la existencia de tres almas distintas como explicación a los conflictos internos del hombre.  Alma racional. Es inmortal y el principio del conocimiento. En ella reside la esencia del hombre. Por su linaje divino, y en la medida en que puede contemplar las ideas, es también la que debe gobernar sobre el resto. Tiene sus propios deseos, como el eros racional o pasión por el saber (la contrapartida racional del eros físico).  Alma irascible o pasional. Debe ser el aliado natural de la razón y no ceder ante los apetitos inmediatos del cuerpo. No basta el intelecto para emprender el costoso ascenso hacia la idea del Bien, sino que se precisan también voluntad y disciplina de ánimo. Aunque perece con el cuerpo es la parte más noble de las dos que son mortales.  Alma concupiscible o apetitiva. En ella se sitúan los deseos y pasiones sensibles, del cuerpo. Es la menos noble de las tres, la que el hombre comparte con todos los seres vivos. No es mala de por sí, sino que requiere de educación para que sus deseos no dificulten en el hombre el conocimiento de las ideas. Para terminar de ilustrar esta relación alma-cuerpo Platón recurre en el Fedro al famoso mito del carro alado. El alma racional es como el auriga de un carro tirado por dos caballos; uno indócil y orgulloso, que corresponde al alma concupiscible, y otro dócil y noble, que hace las veces de alma irascible o pasional, aliada natural de la razón. El auriga debe tratar de contener a uno y espolear al otro en su ascensión dialéctica hacia la idea del Bien. Según la teoría de las virtudes, a cada división del alma le corresponde además una virtud en particular:  La virtud del alma racional es la sabiduría: conocimiento acerca de la aplicación práctica del bien, tanto hacia uno mismo como de cara a la sociedad.  La virtud del alma irascible es la valentía o coraje  La virtud del alma concupiscible es la templanza o moderación , que consiste en el control de los apetitos y deseos del cuerpo, sometidos a los dictados de la razón. La justicia es la virtud suprema que resulta de la previa armonía de las tres anteriores cuando cada una alcanza la virtud que le es propia. Por esta razón tanto la justicia como la injusticia sólo pueden ponerse en práctica sobre otros cuando ya las posee uno dentro de sí mismo. Por ello, como decía Sócrates, “ es preferible padecer injusticia a cometerla ”; la tiranía política es el reflejo externo de la misma condición en el alma del tirano, esclavizado por sus propias pasiones y apetitos. Cometiendo injusticia estropeamos la mejor parte de nosotros mismos, nuestra divina alma inmortal, lo que no sucede cuando es otro quien la comete contra nosotros. 4.2. El Intelectualismo moral (ir al Tema 1, epígrafe 5)

5. El problema de la sociedad (política)

5.1. El Estado ideal platónico y la crítica a la democracia Según Platón, el Estado se rige por la misma estructura tripartita que el alma humana. Según esta tesis la jerarquía política que debe regir en la sociedad es el mismo o análogo al principio moral que debe regir en el alma del individuo. A los tres tipos de alma corresponden tres clases sociales; productores , en los que prima el alma concupiscible, defensores , en los que predomina el alma irascible, y gobernantes , entre los que prima el cultivo de la razón. Platón se opone así a la tesis sofística de que el Estado se da las leyes y códigos normativos a sí mismo por mera convención impuesta por una mayoría. Los principios por los que debe regirse la polis tienen un origen natural, en el alma del hombre mismo, y el mismo principio de justicia rige en el alma y en el Estado. Así, cada grupo social debe dedicarse a la tarea que le es propia según su tipo de alma o carácter. Los productores deben ocuparse de las actividades económicas como el comercio y la producción de bienes. Los guardianes deben dedicarse a la defensa y el mantenimiento del orden de la polis. Los gobernantes , dado que son los que han logrado contemplar la idea del Bien, deben gobernar la polis y tratar de ponerla en común para beneficio de todos los ciudadanos. La especialización funcional debía producirse según Platón desde la infancia, observando las aptitudes y capacidades de los niños desde bien pequeños y separándolos de sus padres (a la edad de cinco años) para pasar a recibir una educación estatal a cargo de los pedagogos , en función de la clase social a la que pertenecieran.^1 En la idea platónica de la “especialización funcional” vemos que el pensamiento griego se sirve de la metáfora del organismo vivo a la hora de pensar la sociedad. La sociedad, pensaban los griegos, es semejante a un cuerpo u organismo complejo, donde cada parte realiza la función que le es propia para lograr la armonía y el bien común. En este sentido, Platón se muestra muy crítico con la democracia imperante en la época. Sólo el que ha contemplado tras el costoso ascenso dialéctico la idea de Bien tiene el derecho y el deber de gobernar, es decir, que la política debe correr a cargo de los filósofos, pues son quienes tienen acceso a las ideas supremas. Ceder el voto al pueblo, a los ciudadanos que viven alejados de la filosofía, es una insensatez porque no están preparados para el ejercicio de la política. En realidad, Platón sigue pensando en la nefasta sentencia que, un tribunal democrático en un gobierno democrático, dio muerte a su admirado y querido maestro Sócrates. Tipo de Alma Virtud que le es propia Función Social correspondiente Racional Sabiduría o Prudencia^2 Gobernantes (^1) https://www.revistaesfinge.com/filosofia/item/979-la-educacion-segun-platon

FIN