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Salud en Situaciones Críticas y Especiales: Hospitalización, Dolor Crónico y Ancianidad - , Resúmenes de Psicología de la salud

Este documento aborda temas relacionados con la salud en situaciones vitales especiales y críticas, como la hospitalización, el dolor crónico y la ancianidad. Se discuten las características de estas situaciones, sus efectos en el paciente y las estrategias para mejorar la experiencia y el bienestar. Se incluyen teorías y enfoques psicológicos para el manejo de la hospitalización, el dolor crónico y la edad.

Tipo: Resúmenes

2015/2016

Subido el 13/01/2016

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nerea_guena 🇪🇸

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TEMA 15: LA SALUD EN SITUACIONES VITALES ESPECIALES Y CRÍTICAS
1. ¿SITUACIONES VITALES CRITICAS Y ESPECIALES?
Situaciones de cambio (a veces brusco y permantente) de las condiones del vivir (p.e. salud, binenestar, calidad
de vida o funcionamiento cotidiano), que generan habitualmente reacciones de tipo negativo (p.e. estrés) y que
demandan un ajuste o adpatación por parte de la persona, su familia o la comunidad.
Ejemplos: paro, problemas económicos, problemas laborales, problemas familiares, abuso o violencia familiares,
divorcio y separación, accidentes, desastres naturales, guerras, crisis, enfermedad, condiciones de salud
especiales (menopausia), discapacidad/incapacidad o invalidez, hospitalización, ancianidad, muerte propia o de
un ser querido, etc.
2. HOSPITALIZACIÓN
Fuente de estados negativos: miedo, incertidumbre, dependencia, incontrolabilidad, separación... Efectos
dependientes de:
a) Características de la situación: causa, estado de gravedad, urgencia, etc.
b) Características del paciente: variables sociodemográficas, personales, psicosociales, etc.
c) Características del medio: estructura física y social, calidad de la asistencia, relaciones profesional-
paciente/familia, etc.
Consecuencias de la hospitalización:
Extrañamiento, alienación y percepción de amenaza, debido a: el ingreso en un medio extraño, miedo
por el hecho de que su problema debe ser grave al no ser resuelto de forma ambulatoria y su situación
está determinada por la incertidumbre
Ignorancia: por desconocimiento o desinformación
Exigencias de adaptación al nuevo marco físico y social
Pérdida de intimidad y privacidad
Pérdida de control de las actividades habituales
Devaluación de la persona: es un “caso clínico”
Pérdida de la independencia
Modificación del papel de enfermo
Interrupción de roles habituales
Separación del marco social habitual
Pérdida, al menos parcial, de apoyo social
Taylor (1979) propone dos posibles reacciones/roles en los pacientes:
1. El buen paciente: obediente y conformista. Sigue las instrucciones, pregunta poco y es poco crítico. Un
aspecto importante para la adquisición de este rol es la vivencia de indefensión o desamparo y un locus
de control externo. La sumisión puede generar la pérdida de control sobre los acontecimientos,
desamparo aprendido y depresión, lo que puede afectar a la toma de decisiones sobre su propio
cuidado y a la mejora activa.
2. El mal paciente: reacciona de forma crítica, manifiesta más necesidad de atención, hace peticiones y
quejas y, a veces, es colérico u hostil. Los inconvenientes pueden ser el incumplimiento de regímenes,
activación fisiológica o emocional o evitación por parte de los profesionales, pero las ventajas son la
gratificación de la consecución de control y mejor toma de decisiones.
Principales actuaciones en hospitalización → cuidar y aumentar la humanización del hospital:
Información detallada al paciente de su problema y su hospitalización
Mantener su identidad y objetos personales
Cuidar las relaciones paciente-personal sanitario
Aumentar su participación y control
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TEMA 15: LA SALUD EN SITUACIONES VITALES ESPECIALES Y CRÍTICAS

1. ¿SITUACIONES VITALES CRITICAS Y ESPECIALES?

Situaciones de cambio (a veces brusco y permantente) de las condiones del vivir (p.e. salud, binenestar, calidad de vida o funcionamiento cotidiano), que generan habitualmente reacciones de tipo negativo (p.e. estrés) y que demandan un ajuste o adpatación por parte de la persona, su familia o la comunidad. Ejemplos: paro, problemas económicos, problemas laborales, problemas familiares, abuso o violencia familiares, divorcio y separación, accidentes, desastres naturales, guerras, crisis, enfermedad, condiciones de salud especiales (menopausia), discapacidad/incapacidad o invalidez, hospitalización, ancianidad, muerte propia o de un ser querido, etc.

2. HOSPITALIZACIÓN Fuente de estados negativos: miedo, incertidumbre, dependencia, incontrolabilidad, separación... → Efectos dependientes de: a) Características de la situación: causa, estado de gravedad, urgencia, etc. b) Características del paciente: variables sociodemográficas, personales, psicosociales, etc. c) Características del medio: estructura física y social, calidad de la asistencia, relaciones profesional- paciente/familia, etc. Consecuencias de la hospitalización:

  • Extrañamiento, alienación y percepción de amenaza, debido a: el ingreso en un medio extraño, miedo por el hecho de que su problema debe ser grave al no ser resuelto de forma ambulatoria y su situación está determinada por la incertidumbre
  • Ignorancia: por desconocimiento o desinformación
  • Exigencias de adaptación al nuevo marco físico y social
  • Pérdida de intimidad y privacidad
  • Pérdida de control de las actividades habituales
  • Devaluación de la persona: es un “caso clínico”
  • Pérdida de la independencia
  • Modificación del papel de enfermo
  • Interrupción de roles habituales
  • Separación del marco social habitual
  • Pérdida, al menos parcial, de apoyo social Taylor (1979) propone dos posibles reacciones/roles en los pacientes:
  1. El buen paciente: obediente y conformista. Sigue las instrucciones, pregunta poco y es poco crítico. Un aspecto importante para la adquisición de este rol es la vivencia de indefensión o desamparo y un locus de control externo. La sumisión puede generar la pérdida de control sobre los acontecimientos, desamparo aprendido y depresión, lo que puede afectar a la toma de decisiones sobre su propio cuidado y a la mejora activa.
  2. El mal paciente: reacciona de forma crítica, manifiesta más necesidad de atención, hace peticiones y quejas y, a veces, es colérico u hostil. Los inconvenientes pueden ser el incumplimiento de regímenes, activación fisiológica o emocional o evitación por parte de los profesionales, pero las ventajas son la gratificación de la consecución de control y mejor toma de decisiones. Principales actuaciones en hospitalización → cuidar y aumentar la humanización del hospital:
  • Información detallada al paciente de su problema y su hospitalización
  • Mantener su identidad y objetos personales
  • Cuidar las relaciones paciente-personal sanitario
  • Aumentar su participación y control

2. DOLOR CRÓNICO

Dolor : proceso fisiológico, perceptivo-sensorial, afectivo-emocional y motivacional complejo en el que intervienen multitud de procesos y variables biopsicosociales. Puede ser: agudo/crónico, constante/intermitente, tratable/intratable, progresivo/no progresivo, orgánico/psicógeno, somático/visceral, local/referido. Cuando el dolor es crónico puede afectar seriamente a la estabilidad emocional, al funcionamiento cotidiano y a la calidad de vida. La vivencia del dolor está afectada por el estímulo nocivo, por la experiencia previa, por procesos cognitivos, por procesos emocionales y por la edad y el sexo. Fordyce (1988) distingue entre nocicepción y dolor:

  • Nocicepción: respuesta neural a la estimulación mecánica, térmica o química de los nociceptores, o receptores de dolor.
  • Dolor: percepción y valoración subjetiva de esta estimulación. Así, es posible nocicepción sin dolor y dolor sin nocicepción → Gran importania de los procesos y variables de naturaleza psicológica (ej. dolor menstrual y dolor crónico). Teoría de la Puerta de Control del Dolor (Melzack y Wall, 1965, 1988) → modelo integrador que incluye aspectos tanto fisiológicos como psicológicos. Esta teoría postula diferentes estructuras neurales y un mecanismo modular de control de mensajes dolorosos al cerebro. El flujo de información es bidireccional, una vez recibida la información nociceptiva por el córtex e interpretada como dolorosa, ciertos mecanismos de control centrales eferentes trabajan para cerrar la puerta. Los mediadores de este efecto podrían ser los opiáceos, que inhibirían las células T, lo que explicaría por qué no se siente dolor en situaciones de elevado estrés. También es posible que estos mecanismos puedan facilitar el nivel de estimulación de las fibras aferentes, como por ejemplo, cuando atendemos al dolor y éste parece agudizarse. Así, el cerebro modula la experiencia de dolor al influir sobre el mecanismo de compuerta medular. Implicaciones clínicas:
  • Control de la transmisión del dolor estimulando las fibras A-beta, que cierran la puerta.
  • Control de las emociones y cogniciones que abren la puerta (tensión, ansiedad, atención al dolor, etc.) y de las que la cierran (distracción, relajación, emociones positivas). Actuaciones desde la psicología:
  • Cerrar la compuerta mediante procesos psicológicos que produzcan secreción de opiáceos endógenos
  • Modificar umbral, tolerancia y valoración personal de la significación del proceso doloroso
  • Control de condiciones personales co-causantes del dolor (ej. estrés)
  • Estrategias de afrontamiento y manejo del dolor: autoeficacia
  • Procesos extraños: neuralgias, causalgias, “miembro fantasma” o daños “silentes”
  • Conductas de evitación por miedo al dolor. Fibras aferentes del dolor (A-delta y C) Médula Células T (transmisoras) de la materia gris de las astas dorsales Estructuras cerebrales (hipotálamo, tálamo y córtex sensorial) Compuerta Abierta Por estimulación de fibras A-delta y C Sensación de dolor al cerebro Cerrada Por estimulación de fibras A-beta Sensación de tacto al cerebro

Cinco fases en las reacciones de la mayoría de los pacientes en fase terminal:

  1. Negación o rechazo (conmoción, incredulidad)
  2. Cólera, ira o reconocimiento de la verdad (por qué yo, resentimiento, agresividad)
  3. Pacto, negociación o compromiso (participación en actividades de supervivencia)
  4. Depresión o abatimiento (tristeza)
  5. Aceptación o reconciliación (algo inevitable e incluso, en enfermedad muy dolorosa, deseable) En relación con la muerte, un aspecto muy investigado es la ansiedad y el miedo. Kastembaum y Aisemberg distinguieron tres tipos de miedo asociados a la muerte propia: miedo a morir, miedo a la otra vida y miedo a la extinción. En relación a la familia, la muerte de un ser querido se considera uno de los principales estresores vitales. Implica un duelo y sus consecuencias físicas y psicológicas.
  6. Shock, conmoción, perplejidad e incredulidad
  7. Ilusiones, alucinaciones y sueños en los que la persona aún está viva
  8. Conciencia de la realidad: es frecuente que haya cólera, culpa, irritabilidad, depresión, etc.
  9. Reacciones fisiológicas: pérdida de peso, trastornos del sueño, susceptibilidad a infecciones, arritmias...
  10. Recuperación o adaptación a la pérdida: a veces la recuperación no es completa o el duelo se convierte en un proceso patológico. Actuaciones:
  • Paciente: ayudar a afrontar la muerte y aumentar la calidad de vida en esta fase. ◦ Evaluar y optimizar sus creencias y actitudes hacia la muerte, niveles de ansiedad, miedo, depresión o estrés, grado de aceptación, etc. ◦ Control del dolor y de otros síntomas. ◦ Apoyo psicológico ◦ Información clara, correcta, delicada y sincera, sin eliminar la esperanza y gradual o dosificada.
  • Familia y allegados: ayudar en el proceso de afrontar la muerte como en el de recuperación de la pérdida ◦ Evaluación y actuación sobre las reacciones de aflicción (ansiedad, depresión, estrés) ◦ Habilidades necesarias para optimizar el proceso de recuperación (afrontamiento y resolución de problemas y duelo no patológico).