




Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Resumenes de Filosofia de simone de beauvoir
Tipo: Apuntes
1 / 8
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





A Beauvoir le reprochan haber interpretado la situación de opresión en el que se encuentra la mujer, como un caso de mala fe, pero con estas críticas parece no haberse tenido en cuenta que Beauvoir defiende la posibilidad de cambiar el estatus que ocupa la mujer en la sociedad patriarcal. Esta cuestión, abre la posibilidad a la liberación de la mujer, solo podemos entenderla a la luz de la noción beauvoiriana de situación , y de su distanciamiento con la de Sartre. Concepto de situación para Sartre Sartre afirma que los seres humanos nos encontramos con circunstancias que obstaculizan el ejercicio de nuestra libertad; son lo que Sartre denomina situación o facticidad de la libertad. El ser humano siempre encuentra dificultades en la realización de su libertad, porque la libertad no puede manifestarse más que en situación. Esto es lo que Sartre quiere decir cuando afirma “no hay libertad sino en situación y no hay situación sino por la libertad”. La situación, lejos de ser un impedimento para la libertad del ser humano, es su condición de posibilidades. Sartre dice que será una una elección libre si cambiamos el proyecto inicial por otro más accesible. Esto significa que al ser humano le es posible siempre, independientemente de la situación en la que se encuentre, ejercer su libertad ; y el no hacerlo es un caso de mala fe. Concepto de situación para Beauvior Beauvior indica que la perspectiva desde la que se llevará a cabo la investigación será la de la moral existencialista. Cada vez que un ser humano se encuentra en una situación en la que su libertad es reprimida, su existencia, que es hacer siempre proyectos libremente, se ve degradada. Esta situación de represión o esclavitud se puede deber a dos razones: o bien a que el sujeto que sufre su degradación la consiente, en cuyo caso incurre en lo que desde el existencialismo se denomina mala fe; o bien a que le falta de libertad se la provoque otro. En este último caso, se trata abiertamente de un caso de opresión. La distinción entre la situación de esclavitud consentida y la infligida es la novedad que la distancia de Sartre. La persona es un ser que está en el mundo; rodeada de otras personas, de cosas y de circunstancias. Desde el punto de vista de la filosofía
existencialista, la libertad humana siempre está en situación , y ésta actúa como un obstáculo para su pleno desarrollo. El ser humano es libre dependiendo de su situación. Según Beauvoir las situaciones pueden ser afectadas por la acción humana. La libertad en situación “se puede aumentar o disminuir desde fuera”. Si la situación es lo que permite en mayor o menor grado el ejercicio de la libertad humana, modificar la situación implica modificar las posibilidades del ejercicio de la libertad de los demás. Y es justamente en esto en lo que difieren Beauvoir y Sartre. Para Sartre, la situación nunca es un límite a la libertad. Para Beauvoir es evidente que existen situaciones en las que el ejercicio de la libertad se ve más recortado que en otras; y también otras en las que la libertad es imposible. Por eso, Beauvoir propone hablar de jerarquía de situaciones. .Lectura feminista de la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo: la mujer como “Otra” en la sociedad patriarcal El análisis que Beauvoir realiza sobre los mitos, revela el problema que se convertiría la columna vertebral del Segundo sexo: la mujer como la “otra”. Se trata de un concepto que expresa la situación de inferioridad en la que la mujer se encuentra respecto del varón. La otra es la inferior. Cada uno de los hombres es “ él mismo ” y así se siente, como sujetos, saben que los demás hombres son otros sujetos para ellos. Del mismo modo, ellos también son otros para los demás varones (relación de igual a igual, una relación de alteridad en la que existe reciprocidad ). La relación de alteridad hombre-mujer la situación es diferente. La mujer es la otra siempre; incluso para sí misma. De manera que todo lo que no es masculino es la otra. La categoría otra es, secundaria. Y si ser masculino es ser sujeto, la otra es objeto. La relación de alteridad hombre-mujer o sociedad-mujer, es decir, no es de reprocidad. Con el término hombre nos referimos a todos los varones y a toda la humanidad; sin embargo, cuando usamos el término mujer , nos referimos únicamente a la población femenina. ORÍGENES DEL CONCEPTO “OTRA” : HEGEL Y SARTRE
1. HEGEL: La dialéctica Amo-Esclavo El origen de la Historia de la humanidad es, el origen de las relaciones humanas. Hegel analiza el origen de las relaciones entre humanos para explicar el nacimiento de la Historia. Para ello recurre en su obra Fenomenología del Espiritu, a la dialéctica entre el amo y el esclavo. En un principio, somos identidades, conciencias que desean ser libres. La lucha por querer ser libres es lo mismo que afirmarnos sin restricciones. Pero, nosotros no somos los únicos habitantes del mundo. Existen otros sujetos que también desean su independencia. Por eso el otro se me presenta como un peligro para mi libertad. Originariamente, las relaciones humanas son relaciones de conflicto. Tengo que luchar contra el otro, y es una lucha a muerte. Pero una de las conciencias enfrentadas siente miedo a morir y prefiere someterse a la otra. Surge así, la conciencia servil y temerosa del esclavo , frente a la señorial del amo que antepone su libertad al miedo a la muerte. Tanto la del amo como la del esclavo son conciencias, pero originaria de servil la una y de libre al otra. Por tanto, son dos modos de conciencia desiguales (no existe reciprocidad).
Se trata del método que aplica Beauvoir en El segundo sexo , divide la investigación en dos partes que se corresponden al análisis regresivo y síntesis progresiva respectivamente. Ella se consideraba escritora más que filósofa, los filósofos crean sistemas de interpretación del mundo; filósofo era Sartre. Por eso se entiende que fuera Sartre el que emprendiera la explicación teórica del método creado por Beauvoir, y que le diera nombre: método regresivo-progresivo. EL MÉTODO REGRESIVO-PROGRESIVO EN EL SEGUNDO SEXO El método regresivo-progresivo es un método heurístico. Los métodos heurísticos son formas de exploración de problemas que tiene como objetivo la resolución de incógnitas, explorando las causas en el pasado y comprobando los efectos en el presente. Podemos dividirlo en dos estrategias básicas de investigación: trabajos retrospectivos y trabajos prospectivos. En los primeros se parte de un problema ya delimitado y, con los conocimientos con los que contamos sobre el tema, se realiza un análisis para encontrar causas. Con la estrategia de investigación prospectiva se parte de las causas encontradas para probar su coherencia con los efectos que hemos supuesto que produce. En El segundo sexo, el objetivo se centra en la búsqueda de las causas que han provocado la situación de alteridad de la mujer, y después, en reconstruir el modo en que viven las mujeres esa situación de alteridad. Vemos delimitados los dos momentos del método: la fase regresiva y la fase progresiva. *Análisis regresivo : Beauvoir analiza los elementos o condiciones que han contribuido a que las mujeres vivan como viven en la sociedad occidental. Se trata de una fase analítica. Y es regresiva porque se retrotrae al origen o principio del problema, lo que implica ir desmontando la estructura de la concepción de la mujer, hasta encontrar los primeros indicios de la desigualdad. Los datos que nos ofrecen aquellas disciplinas que abordan al completo la estructura del ser humano son: la Biología, que aborda la dimensión natural; el Psicoanálisis, que se ocupa de su dimensión psíquica y el Materialismo histórico que comprende al individuo desde su dimensión social. .Biología: analiza la estructura natural de la mujer, trata de comprender a la mujer desde el punto de vista de su naturaleza (como una especie). Pero esta perspectiva resulta insuficiente y para completar estos datos, Beauvoir acude a los datos del psicoanálisis. .Psicoanálisis: analiza a la mujer atendiendo a su estructura psíquica. El objetivo es comprender a la mujer como individuo. El psicoanálisis también presenta dificultades. .Materialismo histórico: Beauvoir analiza la interpretación de la naturaleza de la mujer, desde una esfera más globalizadora: la sociedad. El materialismo histórico parece situar el surgimiento de las desigualdades entre sexos, en el cambio de economía que se produce con la aparición de la Edad de los Metales. A Beauvoir, los razonamientos y presupuestos del materialismo también le parecen reduccionistas. No podemos definir al ser humano en términos puramente económicos y productivos.
Y así es como surge la tesis de Beauvoir, la cual, afirma que la cultura, como construcción humana, es la responsable de la jerarquía de los sexos. La investigación se reconduce tratando de encontrar en la Historia y en los Mitos , datos que confirmen esta teoría. La historia confirman el origen cultural se la jerarquía de los sexos, y en los mitos encuentra la razón por la que dicha jerarquía se ha perpetuado a través de la historia. *Sístesis progresiva : Partiendo de las causas analizadas en la primera fase, Beauvoir trata de desvelar cómo viven esta situación las mujeres. Hablamos, por tanto, de una fase sintética. Y es progresiva porque ahora no nos fijamos en el pasado, sino en el presente. Beauvoir presenta a la mujer como un producto cultural elaborado por la sociedad patriarcal. Este es el sentido de la frase que da comienzo al Capítulo primero: “No se nace mujer; se llega a serlo”. La situación de opresión en la que se encuentra la mujer, es el resultado de un trabajo erosivo que tiene por objeto desgastar su ser. Beauvoir quiere mostrarnos que esta labor de zapa no se realiza en un momento puntual de la vida de la mujer, sino que se extiende a cada minuto de su existencia. Por eso, irá recorriendo, desde la infancia a la vejez, las etapas y situaciones que conforman su vida (desde el punto de vista psicológico). .La infancia: la infancia es el comienzo de la vida y de la educación de la persona, también es el inicio de las primeras diferencia de trato. No se educa a las niñas de la misma forma que a los niños. Para la niña, la única posibilidad de estar en el mundo: ser un objeto. .La joven: para la muchacha, la vida que se le abre ante sí, ya está escrita. Su juventud se consume, básicamente, a la espera de un marido. .La mujer casada: En el matrimonio la mujer renuncia a todo proyecto y se supedita a la soberana autoridad del marido. .La madre: La maternidad no constituye la realización de la mujer. .La vejez: la mujer, se ve despojada bruscamente de lo que la define como mujer: su fecundidad. Ha perdido lo que, para la sociedad y para ella misma constituye la justificación de su existencia. Beauvoir pone de manifiesto los problemas que se les plantean a las mujeres a la hora de vivir, como herederas de las condiciones analizadas en la fase analítica de El segundo sexo.
1ºEl factor biológico en la jerarquía de los sexos El prestigio que hasta la edad de los metales tiene la mujer está vinculado al: receptáculo de la vida, fertilidad, espera del nacimiento, cosecha…El hombre también está atado a la naturaleza, pero su vínculo es diferente. A la mujer la ata su maternidad ; al hombre, su relación con la tierra. El hombre ha podido liberarse de ese vínculo. Al fabricar sus herramientas, el hombre abandona la casualidad o el capricho : la incertidumbre sobre la cosecha, la inseguridad ante los efectos del clima…Al construir sus utensilios, el hombre descubre que el hierro se comporta siempre de la misma manera ante el fuego; descubre la casualidad. Pero en este proceso no interviene la mujer debido a que los varones tienen mayor fortaleza física. Y respecto a la maternidad , Beauvoir nos recuerda que la hembra humana no tiene periodos de infertilidad como ocurre con otras hembras mamíferas. Lo que induce a pensar que las mujeres invertirían la mayor parte de su tiempo en cuestiones relativas a la maternidad (gestación, crianza…). El privilegio biológico ha permitido al varón erigirse como sujeto soberano. Lo que ha supuesto para la mujer, su devaluación a la alteridad. 2º La exclusión de la mujer del sistema productivo El detonane ha sido la inferior fortaleza física de la mujer, pero esta inferioridad, por si sola, no explica el origen de la opresión. Es en este punto donde, para Beauvoir, la tesis de Engels se muestra incompleta. Tenemos que acudir a otras razones que completen la explicación. La situación de inferioridad física de la mujer ha sido aprovechada por el varón para excluirla de la relación de igualdad humana. En su afán por la eficacia, el varón sustituye a la mujer por mano de obra esclava, y la aparta totalmente del sistema productivo. Desde ahora el hombre acelera las cosechas, construye templos, traza caminos; y lo ha hecho en un doble aspecto: Realizando su transcendencia y devaluando la maternidad. *Realizando su transcendencia. El acto mismo de proveer de alimento a la familia o a la tribu, cobra una relevancia especial. Porque pescar o cazar no es solo el momento de la cacería o la pesca implica también la confección de instrumentos, entrenamientos y diseño de estrategias de caza. Se trasciende. La mujer, recluida en el hogar por el varón, vive una situación que le impide toda trascendencia. Permanece anclada en la inmanencia opresiva de su alteridad. *Devaluando la maternidad. Una sociedad en la que se muestran los valores masculinos como la fuerza, el poder o la riqueza, no podía permitir la veneración al misterio de la maternidad. Es verdad que el varón no podía arrebatarle a la mujer la maternidad, pero podía devaluarla. Si mereciese la pena arriesgar la vida por algo, es algo sería más importante que la vida y, por ende, que la maternidad. Y eso es lo que sucedió: arriesgar la vida en la caza o en el combate se ha convertido en un valor cuyo encumbramiento ha relativizado el valor de la vida y, por tanto, el de la maternidad. Él es quien pone en riesgo su vida y eso es lo que convierte en el héroe. Por esta razón “ en la humanidad la superioridad no la tiene el sexo que engendra, sino el sexo que mata”. Vemos que ha sido el factor cultural el determinante en la jerarquía de los sexos ; que ha permitido al varón erigirse en el único sujeto de una sociedad patriarcalizada , que ha reducido a la mujer a una situación de invisibilidad, desplazándola, en la geografía social, a la extrema alteridad.
Los mitos sobre la mujer han jugado un papel decisivo en el mantenimiento de su situación de inferioridad. Mitos que, han sido creados a la medida de los intereses del varón. Su importancia reside en la eficacia que tiene a la hora de fijar y perpetuar creencias, valores y conductas en la sociedad, a través del tiempo. Como invención de los varones, la creación de mitos es un acto deliberado de la sociedad patriarcal para justificar y mantener su posición de privilegio. Por eso, en casi todas las formulaciones mitológicas, la mujer aparece siempre como pasiva, cosificada. En la cultura mitológica cristiana, Eva no fue creada a la vez que el varón; ella nace del hueso de Adán, constituyéndose así en un ser subsidiario y adjetivo. Y en las narraciones griegas los personajes como Hércules, Prometeo o Cronos desplaza a un papel secundariola presencia femenina. Y es que, aun en las sociedades modernas, podemos encontrar restos de esos mitos. En este sentido, los mitos de la mujer-naturaleza , la virginidad y la menstruación , son paradigmáticos, como concreciones del eterno femenino. Las leyendas sobre la virginidad están sustentadas por intereses de orden económico. Obligar a la mujer a que llegue virgen al matrimonio, minimizar el riesgo de legar propiedades o bienes a un hijo que no es del marido. La virginidad es la máxima expresión de la propiedad. Si el marido rompe el himen de la mujer, ya no podrá ser virgen para nadie más (sentido de la posesión). Lo importante es que no podrá ser para otro, lo que implica una posesión absoluta. La mujer cumple el doble papel de naturaleza y semejante. En cuanto naturaleza , ella es la tierra y él la semilla. Y, en cuanto semejante, la mujer es la conciencia que necesita el varón para reconocerse como conciencia y afirmar su autonomía. En los mitos, la mujer es una conciencia amable contra a que el varón no tiene que luchar para lograr someterla. En la actualidad, la publicidad es una fuente inagotable de ejemplos en los que el mito de la mujer como naturaleza (cuerpo) y como sumisa, se reproduce en todo su vigor. Otro lugar importante lo ocupan las creencias en torno a la menstruación. La sangre menstrual condensa también un doble valor en los mitos, que tiene que ver con la doble faz de la vida y de la muerte. La sangre es un elemento sagrado, porque es la savia roja de la vida. Sin embargo, a la vez que vive la dimensión sagrada de la sangre, el varón siente el horror de contemplar en ella su propia contingencia. Ella le recuerda que es naturaleza y, por tanto, también muerte. Aun persisten en nuestros días creencias relacionadas con el miedo al poder de la sangre menstrual. Por ejemplo, nos podría parecer una exageración que en 1878, un miembro de la Asociación Médica Británica asegura haber sido testigo de cómo se estropeaban un par de jamones, porque fueron tocados por mujeres con la regla. Sin embargo, por increíble que nos parezca, la cultura popular de nuestra sociedad actual, desaconseja hacer mayonesa a las mujeres que están menstruando, por el peligro de que se corte el producto. El mito sigue vigente; la sociedad no ve mujeres, sino el concepto de mujer que el patriarcado ha construido.