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Orientación Universidad
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Sobre los usos ortográficos, Diapositivas de Lengua y Literatura

Usos ortográficos para una mejor redacción

Tipo: Diapositivas

2022/2023

Subido el 25/10/2023

massiel-angelina
massiel-angelina 🇵🇪

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Uso de los signos ortográficos
Los signos ortográficos. Clasificación
Llamamossignosortográficosatodasaquellasmarcasgráficasque,nosiendoletras
ni números, se emplean en los textos escritos para contribuir a su correcta lectura e
interpretación.Segúnsusfunciones,seclasificanentresgrupos:
a) SIGNOS DIACRÍTICOS. Inciden sobre una letra para indicar algún rasgo o valor
distintivo. En el español actual son dos: la tilde ( capítulo 2) y la diéresis ( «El
fonema /u/ puede aparecer representado en español con dos letras...»).
b)SIGNOS DE PUNTUACIÓN.Sufunciónprincipalesdelimitarlasunidadesdeldiscurso
parafacilitarla correcta interpretacióndelostextosyofrecerciertasinformaciones
adicionalessobreelcarácterdeesasunidades.Aestegrupopertenecenelpunto,la
coma, el punto y coma, los dos puntos, los paréntesis, los corchetes, la raya, las
comillas,lossignosdeinterrogaciónyexclamación,ylospuntossuspensivos.
c) SIGNOS AUXILIARES. Constituyen un inventario abierto y cumplen muy diversas
funciones.Losdeusomáscomún—y,porello,losúnicosquesetratanenestaobra
—son elguion, labarra yel apóstrofo.Son tambiénsignos auxiliares,si biensu
presenciaestá restringidaadeterminados tiposde textos,el asterisco (*),laflecha
(),elcalderón(¶),elsignodepárrafo(§),lallave({}),olaantilambdaodiple(<
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Lossignosortográficosseclasificantambiénensimplesydoblessegúntenganuna
única forma o dos, una de apertura y otra de cierre. De los signos de puntuación, son
simples el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos y los puntos suspensivos;
todosellosse escribensinseparación del elementoquelos precedeyseparadospor un
espaciodel elementoquelos sigue.Sonsignos dobleslosparéntesis, loscorchetes,las
comillas y los signos de interrogación y de exclamación; también la raya es un signo
dobleen muchosdesususos.Lossignosdoblesseescribensiemprepegadosalperiodo
queenmarcan.
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Uso de los signos ortográficos

Los signos ortográficos. Clasificación

Llamamos signos ortográficos a todas aquellas marcas gráficas que, no siendo letras ni números, se emplean en los textos escritos para contribuir a su correcta lectura e interpretación. Según sus funciones, se clasifican en tres grupos:

a) SIGNOS DIACRÍTICOS. Inciden sobre una letra para indicar algún rasgo o valor distintivo. En el español actual son dos: la tilde (→ capítulo 2) y la diéresis (→ «El fonema /u/ puede aparecer representado en español con dos letras...»).

b) SIGNOS DE PUNTUACIÓN. Su función principal es delimitar las unidades del discurso para facilitar la correcta interpretación de los textos y ofrecer ciertas informaciones adicionales sobre el carácter de esas unidades. A este grupo pertenecen el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los paréntesis, los corchetes, la raya, las comillas, los signos de interrogación y exclamación, y los puntos suspensivos.

c) SIGNOS AUXILIARES. Constituyen un inventario abierto y cumplen muy diversas funciones. Los de uso más común —y, por ello, los únicos que se tratan en esta obra — son el guion, la barra y el apóstrofo. Son también signos auxiliares, si bien su presencia está restringida a determinados tipos de textos, el asterisco (*), la flecha (→), el calderón (¶), el signo de párrafo (§), la llave ({}), o la antilambda o diple (<

).

Los signos ortográficos se clasifican también en simples y dobles según tengan una única forma o dos, una de apertura y otra de cierre. De los signos de puntuación, son simples el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos y los puntos suspensivos; todos ellos se escriben sin separación del elemento que los precede y separados por un espacio del elemento que los sigue. Son signos dobles los paréntesis, los corchetes, las comillas y los signos de interrogación y de exclamación; también la raya es un signo doble en muchos de sus usos. Los signos dobles se escriben siempre pegados al periodo que enmarcan.

Signos de puntuación

Los signos de puntuación son los signos ortográficos que organizan el discurso para facilitar su comprensión, poniendo de manifiesto las relaciones sintácticas y lógicas entre sus diversos constituyentes, evitando posibles ambigüedades y señalando el carácter especial de determinados fragmentos (citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo, etc.). Sus funciones principales son tres:

  • Indicar los límites de las unidades discursivas, ya sean grupos sintácticos ( Inés, venga un momento, por favor ), oraciones ( No ponga excusas: tiene que acabar hoy ) o enunciados ( Me voy a mi casa. Hasta mañana ).
  • Indicar la modalidad de los enunciados, es decir, si son enunciativos o aseverativos ( Ha comido ya ), interrogativos ( ¿Ha comido ya? ), exclamativos ( ¡Ha comido ya! ) o imperativos ( ¡Come ya! ), o si se añade a su contenido alguna estimación subjetiva, como duda ( Bueno…, él asegura que volverá ), ironía ( Tendría gracia (?) que al final se saliera con la suya ), etc.
  • Indicar la omisión de una parte del enunciado: A caballo regalado ...

Teniendo en cuenta cómo ejercen la función delimitadora, común a todos ellos, y cuál es su función característica de entre las tres enumeradas, los signos de puntuación se clasifican como ilustra el siguiente cuadro:

Clasificación de los signos de puntuación

DELIMITADORES PRINCIPALES

Establecen los límites entre las unidades discursivas (grupos sintácticos, oraciones, enunciados)

  • punto.
  • coma ,
  • punto y coma ;
  • dos puntos :

DELIMITADORES DE SEGUNDO DISCURSO

Delimitan un segundo discurso que interrumpe el principal para introducir un inciso, citar palabras de otro, etc.

  • paréntesis ()
  • corchetes [ ]
  • rayas —
  • comillas « »

Clasificación de los signos de puntuación

INDICADORES DE MODALIDAD (Y OMISIÓN)

Informan sobre la actitud del hablante (si pregunta, exclama, etc.)

  • signos de interrogación ¿?
  • signos de exclamación ¡!
  • puntos suspensivos …

Además de las reglas de uso de cada signo, para puntuar correctamente deben tenerse en cuenta las siguientes orientaciones generales:

a) PUNTUACIÓN Y PAUSAS. Se ha vinculado tradicionalmente la escritura de algunos signos de puntuación a las pausas e inflexiones tonales de la lengua oral. Sin embargo, a la hora de puntuar, priman hoy los criterios sintáctico-semánticos, es decir, los que atienden a la combinación y disposición de las palabras en la oración y al significado de los mensajes. Así, por ejemplo, la estrecha relación entre sujeto y predicado determina que entre ambos nunca se escriba coma, con independencia de

Busca entre sus cosas. Tal vez encuentres algo interesante.

b) Si se escribe al final de un párrafo y el enunciado siguiente inicia un párrafo nuevo, se denomina punto y aparte. Los distintos párrafos suelen desarrollar, dentro de la unidad del texto, ideas o contenidos diferentes:

El mar estaba embravecido aquel día. Los barcos sorteaban las olas con dificultad, aunque la mayoría de ellos no había salido a faenar. Miguel, sentado en el muelle, esperaba el regreso de su padre. Atisbaba el horizonte buscando ansioso su barco con la mirada.

La elección entre un punto y seguido o un punto y aparte tiene que ver con destrezas relativas a la organización de la información. Aunque esta puede variar dependiendo de cómo quiere el que escribe que su texto sea interpretado, la agrupación de las ideas en un párrafo debe perseguir siempre la claridad y la coherencia del texto.

c) Si se escribe un punto al final de un texto o de una de sus divisiones principales (por ejemplo, un capítulo), se denomina punto final.

a

Aunque usuales, son menos apropiadas las denominaciones punto seguido y punto aparte. No es correcta la denominación ⊗ punto y final.

Cuando aparecen aisladas en la página o son el único texto del renglón, no debe escribirse punto final tras secuencias de los tipos siguientes:

  • Títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc.:

Cien años de soledad

  • Títulos y cabeceras de cuadros y tablas:

Tabla 1. Clasificación de los signos de puntuación

  • Nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de documentos, etc.:

Un cordial saludo, Luis Pérez

  • Eslóganes publicitarios:

Asturias, paraíso natural

  • Direcciones electrónicas:

www.excelsior.com.mx [email protected]

Los textos que aparecen bajo ilustraciones, fotografías, diagramas, etc., no se cierran con punto cuando constituyen rótulos o etiquetas que describen el contenido de dichas imágenes:

[ Imagen ] Mario Vargas Llosa

Pueden cerrarse con punto, en cambio, cuando el texto es extenso, especialmente si presenta puntuación interna. Es, pues, opcional el uso del punto en un pie de fotografía como este:

[ Imagen ] El escritor Mario Vargas Llosa, en la ceremonia de recepción del Premio Nobel de Literatura(.)

Cuando los pies de imagen no son propiamente etiquetas, sino explicaciones de carácter discursivo con estructura oracional, deben cerrarse con punto:

[ Imagen ] Figura 13. En la pronunciación de las vocales, el aire no encuentra ningún obstáculo al salir.

Fuera del ámbito de la puntuación, el punto se usa para marcar las abreviaturas, como en Sra., n.º, pág. o EE. UU. (→ «Las abreviaciones gráficas y los símbolos»), y en ciertas

expresiones numéricas (→ «Ortografía de los números arábigos: las cifras decimales.»). En obras

de contenido lingüístico, se emplea en lugar del guion (→ «En las fechas, para separar las

cifras que indican el día, el mes y el año…») para separar sílabas: ma.ri.po.sa , /dár.se.na/.

En las clasificaciones o enumeraciones en forma de lista, se escribe punto tras el número o la letra que encabeza cada uno de los elementos enumerados:

¿Cuál es la capital de Ohio? a. Cleveland b. Columbus c. Indianápolis

También pueden emplearse con este fin los paréntesis (→ «Usos auxiliares de los

paréntesis»).

Concurrencia del punto con otros signos. Al escribir el punto de cierre de un enunciado,

conviene tener en cuenta algunas limitaciones y reglas de colocación:

a) El punto debe colocarse siempre tras el paréntesis, la raya, el corchete o las comillas de cierre:

Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado). Se llamaba Elvira Muñoz —si no recuerdo mal—.

Otras veces, la información incidental encabeza o cierra el enunciado, y debe aparecer igualmente aislada mediante coma:

Como todos saben, el volcán Villarrica está en Chile. Me fascina el mundo del espectáculo, en especial el de la danza.

Cualquier expresión u oración de carácter accesorio, sin vinculación sintáctica con el resto del enunciado, constituye un inciso: Están dispuestas a todo, ¡qué barbaridad!, con tal de conseguir lo que quieren. Además, son siempre incisos y, por tanto, se escriben entre comas las siguientes construcciones:

a) Las APOSICIONES EXPLICATIVAS, es decir, los sustantivos o grupos nominales que interrumpen el curso del enunciado para agregar alguna precisión o comentario sobre el elemento nominal que los precede:

La conferencia de Eduardo Torres, experto en biotecnología, fue muy aplaudida. Mi hermano, Arturo, estuvo allí.

No se escriben entre comas las aposiciones que restringen o delimitan el significado del sustantivo que las precede, llamadas aposiciones especificativas :

Mi hermano Arturo estuvo allí.

En este último ejemplo, el sustantivo Arturo especifica a cuál de los hermanos del hablante se está haciendo referencia, mientras que en el anterior se entiende que el hablante solo tiene un hermano, cuyo nombre es Arturo.

Los apodos, las designaciones antonomásticas o los seudónimos, que pueden usarse sin acompañamiento del nombre verdadero, son aposiciones explicativas cuando se mencionan tras este; por ello, se separan del nombre mediante comas: Lola Flores, la Faraona; Simón Bolívar, el Libertador; José Martínez Ruiz, Azorín. En cambio, los sobrenombres, que deben ir necesariamente acompañados del nombre propio al que especifican, se unen a este sin coma: Alfonso II el Casto, Lorenzo el Magnífico.

b) Las ORACIONES DE RELATIVO EXPLICATIVAS, que, como en el caso de las aposiciones, ofrecen una aclaración sobre el grupo nominal al que modifican, que constituye su antecedente: La casa, que está al borde del mar, es muy luminosa (se explica que la casa de la que se habla está al borde del mar); Don Alfonso, a quien todos recordamos con cariño, estuvo siempre a nuestro lado.

En cambio, las oraciones de relativo especificativas, que especifican a qué elementos de un conjunto se hace referencia, no se escriben entre comas: La casa que está al borde del mar es muy luminosa (se especifica que, de entre todas las casas que hay en determinada zona, se habla de la que está situada al borde del mar).

La misma regla de puntuación se aplica a los ADJETIVOS EXPLICATIVOS ( Los soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso ) frente a los especificativos ( Los soldados cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso ).

c) Las CONSTRUCCIONES ABSOLUTAS, que son aquellas en las que se unen un sujeto y un elemento predicativo (normalmente un participio, pero también un gerundio, un adjetivo e incluso un adverbio o un grupo preposicional) sin la presencia de un verbo en forma personal:

Finalizadas las excavaciones, se organizó una exposición para mostrar los utensilios encontrados. Ellos, viviendo allí su hija, no necesitan buscar un hotel.

Coma e interjecciones. Se separan con coma del resto del enunciado las interjecciones ( ah,

ay, bah, caramba, eh, hola, ándale, atiza, oye, venga, etc.) y las locuciones interjectivas ( ni modo, vaya por Dios, etc.):

Bah, no te preocupes. Date prisa, venga, que llegamos tarde. Ya está lloviendo, ¡vaya por Dios!

Coma y apéndices confirmativos. Van precedidos de coma los apéndices confirmativos, es

decir, las muletillas interrogativas que pueden aparecer al final de los enunciados, como ¿verdad?, ¿no?, ¿eh?, ¿ves? o ¿viste?:

Confías en mí, ¿no? La estamos pasando bárbaro, ¿viste?

Coma y vocativos. Se separan con coma del resto del enunciado los vocativos, esto es, los

sustantivos, grupos nominales o pronombres que se emplean para llamar o dirigirse al interlocutor de forma explícita:

Javier, no me gusta que salgas tan tarde. Estoy a sus órdenes, mi coronel. A ver, usted, acérquese inmediatamente.

Coma y conectores discursivos. Se separan mediante coma de la secuencia sobre la que

inciden (subrayada en los ejemplos) los conectores discursivos, enlaces que ponen en relación dicha secuencia con el contexto precedente, como además, asimismo, ahora bien, sin embargo, no obstante, por el contrario, aun así, con todo (y con eso), así pues, por consiguiente, por lo tanto, es decir, o sea, por ejemplo, en definitiva, en primer/segundo lugar, por una/otra parte, por último, pues bien y otros similares:

Se ha llevado todas sus cosas de la casa. O SEA, no piensa volver. Mi nombre es Catalina. Nadie, SIN EMBARGO, me llama así. Estaba lesionado, pero, CON TODO Y CON ESO, consiguió llegar a la meta.

En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.

  • Se escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados:

Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda. No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa.

  • Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción:

Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.

  • Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión, especialmente cuando tienen sujetos distintos:

La mujer salía de casa sola a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas.

  • Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero ), puede ir precedida de coma:

Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso.

  • Debe escribirse coma delante o detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento aislado mediante comas:

Puedes venir conmigo, María, o quedarte en casa. Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa.

c) Se recomienda puntuar las secuencias introducidas por la locución así como de igual manera que los incisos:

Era famoso por su voz, así como por su forma de actuar. Ana, así como el resto de la familia, no quiso perderse el evento.

d) No se escribe coma entre los miembros coordinados por las conjunciones copulativas discontinuas ni… ni… y tanto… como… :

Es como el perro del hortelano: ni come ni deja comer. Quedaron dañados tanto el tejado como la fachada del edificio.

e) Se escribe coma delante de cada una de las secuencias encabezadas

por bien..., bien...; ora..., ora...; sea…, sea…; ya..., ya... :

Organizaremos la fiesta, bien en tu casa, bien en la mía. Es mejor comprar el pulpo ya cocido, sea condimentado, sea sin condimentar.

Para los contextos en los que puede prescindirse de la coma ante el primer miembro de estas estructuras, → «Coma y complementos circunstanciales.».

f) Se escribe coma ante las oraciones coordinadas adversativas, es decir, las introducidas por pero, mas, sino (que) y aunque :

Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí. Cree que ha hecho bien el examen, aunque tiene dudas. No lo hizo porque le gustara, sino porque era su deber. Lo conseguiremos, mas debemos ser pacientes.

La conjunción sino va también precedida de coma cuando forma parte de la construcción no solo…, sino (también)…: Fue aplaudido no solo por mí, sino por todos los presentes. No se escribe coma ante sino cuando equivale a salvo, como en ¿Quién sino tú puede ayudarme?

a

▪ Solo se escribe coma detrás de las conjunciones adversativas cuando van seguidas de un inciso o cualquiera de las secuencias que se aíslan por comas, como las interjecciones, los vocativos, etc.:

Está enfermo, pero, excepto tú, nadie ha venido a visitarlo. Le he traído un regalo, pero, ¡por Dios!, no le digas nada.

▪ No se escribe coma tras la conjunción adversativa cuando va seguida de una oración interrogativa o exclamativa, aunque en el habla suela hacerse una pausa en ese punto:

Pero ¡qué alegría verte! Perdone la pregunta, pero ¿cuál es su edad?

Coma y sujeto, atributo, complemento directo, complemento indirecto, complemento

predicativo, complemento de régimen y complemento agente. Las secuencias de la oración

que desempeñan las funciones de sujeto, atributo, complemento directo, complemento indirecto, complemento predicativo, complemento de régimen y complemento agente no pueden separarse con coma del verbo, al que están fuertemente ligadas, sea cual sea su longitud, su posición en el enunciado o su naturaleza (oracional o no oracional). Consecuentemente, no se escribe coma entre los sujetos subrayados en los siguientes ejemplos y sus predicados:

Mis padres, mis tíos, mis abuelos me felicitaron ayer. Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor suspenderán la asignatura. Que vengas esta tarde me parece muy bien.

Espero, hijo mío, una respuesta sensata.

c) Cuando el predicado verbal, el sujeto, el complemento directo, etc., están constituidos por una estructura distributiva encabezada por (o) bien..., (o) bien...; ora..., ora...; ya..., ya ..., etc.:

Miraba, ora al suelo, ora al horizonte. Después de comer, los niños, bien se ponían de nuevo a jugar, bien dormían la siesta.

En este caso es también correcto no escribir coma ante el primer miembro de la construcción: Miraba ora al suelo, ora al horizonte.

Coma y complementos circunstanciales. Los complementos circunstanciales, sean o no

oracionales, que aportan informaciones de tiempo, lugar, compañía, etc., no se aíslan por comas cuando se posponen al verbo:

La convivencia era idílica en aquellos calurosos días de verano. Llámame siempre que me necesites. Me trasladé a la capital cuando comenzó la guerra. Te acompañaré dondequiera que vayas. Viajé a Cuba con mi hermano y unos amigos.

Solo si quien escribe desea presentar esa circunstancia como información incidental o accesoria, el complemento circunstancial puede aparecer aislado por comas:

Murió, justo dos años después, en acto de servicio. Murió en acto de servicio, justo dos años después.

En cambio, cuando el circunstancial precede al verbo, va normalmente seguido de coma (salvo que sea breve y la ausencia de coma no implique ambigüedades):

En aquellos calurosos días de verano, la convivencia era idílica. Siempre que no sepas a quién acudir, llámame. Dondequiera que vayas, te acompañaré. Con mi hermano y unos amigos, viajé a Cuba.

La mayoría de las comas que delimitan los complementos circunstanciales antepuestos son opcionales, y su presencia o ausencia responde a la preferencia del que escribe por un estilo de escritura más trabado o más fluido. Su presencia, no obstante, puede contribuir a facilitar la interpretación del enunciado. Por ello, se recomienda escribir coma tras los complementos circunstanciales antepuestos al predicado cuando son extensos, como en En aquellos calurosos días de principios del verano pasado, la convivencia era idílica (frente a En casa no puedo estudiar ). También cuando introducen referencias —generalmente de lugar o de tiempo— que enmarcan todo el enunciado: En México, hace ya tiempo que en la prensa especializada se trata este asunto. La presencia de coma puede contribuir, asimismo, a aislar una información circunstancial a la que se quiere dar relevancia (por ejemplo, para oponerla a otra): Por las mañanas, estudia en la facultad y, por las tardes, se dedica a trabajar.

También se aíslan por comas los complementos circunstanciales de cierta extensión cuando se interponen entre el verbo y alguno de los constituyentes sintácticos mencionados en el apartado anterior:

Los amigos, en aquellos calurosos días de verano, iban a la playa. Llamé, desde la habitación más lejana, al jardinero.

Coma y construcciones causales, finales, condicionales, concesivas, comparativas, consecutivas e ilativas

a) CONSTRUCCIONES CAUSALES. Se aíslan siempre mediante coma las oraciones causales introducidas por las conjunciones o locuciones conjuntivas ya que, pues, puesto que, que, como, comoquiera que :

Tuvimos que alquilar dos coches, ya que al final vinieron seis. Cierra, que hace frío. Como no ha llamado, supongo que estará bien.

No se separan con coma las causales introducidas por la conjunción porque que expresan la causa real de lo enunciado en la oración principal, llamadas causales del enunciado: El suelo está mojado porque ha llovido (la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado). En cambio, las causales de la enunciación, oraciones externas al predicado verbal que introducen el hecho que permite decir o afirmar lo enunciado en la oración principal, sí se delimitan por comas: Ha llovido, porque está el suelo mojado (lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado).

b) CONSTRUCCIONES FINALES_._ Se aíslan mediante coma las oraciones finales antepuestas (si son breves, puede prescindirse de la coma):

Para aprobar el examen de mañana, tienes que estudiar.

En cambio, no se escribe coma cuando van pospuestas y expresan la finalidad real de lo enunciado en la oración principal ( finales del enunciado ):

Tienes que estudiar para aprobar el examen de mañana.

Debe tenerse en cuenta que, si la oración final pospuesta no expresa finalidad real, sino el objetivo que se persigue al enunciar la oración principal ( finales de la enunciación ), sí se separa con coma: Tienes que estudiar con más atención, para que te quede claro (el fin de mis palabras es dejarte claro que tienes que estudiar con más atención), diferente de Tienes que estudiar con más atención para que te quede claro (el fin de que estudies con más atención es que te quede claro lo que lees).

c) CONSTRUCCIONES CONDICIONALES Y CONCESIVAS. Las oraciones o construcciones no oracionales que expresan una condición se aíslan mediante coma cuando van antepuestas al verbo principal, salvo si son breves, pero no suelen ir precedidas de coma si van pospuestas:

También afectan a toda la oración, y deben separarse con coma, las estructuras encabezadas por expresiones de valor introductorio como en cuanto a, con respecto a, en relación con, con referencia a , etc.:

Con respecto a esos papeles, nadie volvió a saber nada de ellos. En cuanto a ti, no quiero volver a verte.

Coma y conjunciones subordinantes. No se escribe coma entre las conjunciones

subordinantes (en versalita en los ejemplos) y las oraciones que introducen:

Ahora sé perfectamente QUE todo lo que me dijo era mentira. Tiene que asistir a la inauguración AUNQUE no le apetezca.

Sí puede aparecer una coma en esa posición si tras la conjunción y la subordinada se intercala alguna de las secuencias que se separan por comas del resto del enunciado (incisos, circunstanciales de cierta extensión, complementos que afectan a toda la oración, etc.):

Ahora sé perfectamente QUE, durante el tiempo que duró nuestra relación, todo lo que me dijo era mentira. Tiene que asistir a la inauguración AUNQUE, según ha declarado, no le apetezca.

Coma para marcar elisiones verbales. Se escribe coma para separar el sujeto de los

complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido:

Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno. Los que no tengan invitación, por aquella puerta. Nueve por tres, veintisiete.

Aunque se recomienda la escritura de coma en estos casos, no se trata siempre de un uso obligatorio. A veces, como en el ejemplo siguiente, puede optarse por un estilo de puntuación más trabado: Yo vigilaré los lunes; tú, los martes y los jueves, y Martín, los fines de semana; o bien más suelto: Yo vigilaré los lunes, tú los martes y los jueves, y Martín los fines de semana.

La coma puede marcar también la elisión de un segmento mayor que el verbo: Ricardo ha decidido cursar sus estudios universitarios en Bogotá, y su hermano Andrés, en Medellín.

Otros usos de la coma

a) Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella: Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que enseguida acabó olvidada en el garaje. Debe evitarse, en cambio, el uso de coma en las reduplicaciones enfáticas o expresivas de una palabra:

Me gusta el café café.

Tenía el pelo muy muy corto. Es igual igual que su padre.

b) En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000 ; o entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2012. Fuera de este uso formalizado, la presencia o ausencia de coma entre el día de la semana y el del mes responde a la necesidad de marcar la estructura como explicativa ( El próximo martes, 30 de septiembre, tenemos reunión ) o como especificativa ( La reunión se celebrará el martes 30 de septiembre ); → «Comas e incisos».

Concurrencia de la coma con otros signos. La coma no puede aparecer junto con el punto, el

punto y coma o los dos puntos, pero sí puede coaparecer con el resto de los signos de puntuación. En caso de concurrencia, la coma se escribe detrás de los puntos suspensivos y de los signos de cierre de paréntesis, raya, comillas, interrogación o exclamación:

Esto…, ¿sabes si María va a venir a la fiesta? Dime —y no quiero excusas—, ¿por qué no has llamado antes? «Buenas noches», dijo muy circunspecto al entrar en la habitación. ¿Quieren saberlo?, pues pregúntenmelo.

a

La coma no exime de escribir el punto de las abreviaturas: Martillo, alicates, destornillador, etc., son elementos imprescindibles en una caja de herramientas.

EL PUNTO Y COMA

El punto y coma (;) delimita unidades discursivas inferiores al enunciado, ya sean grupos sintácticos, como en el primero de los siguientes ejemplos, u oraciones, como en el segundo:

Se equivocó; lamentablemente. En cuanto recibieron el aviso, salieron a buscarlo; aún estaba vivo cuando lo encontraron.

Este signo establece mayor disociación entre las unidades lingüísticas que la coma —y, por tanto, realza más cada una de ellas— y menor que la indicada por el punto. Su uso, en este sentido, obedece a la intención comunicativa del que escribe y, por tanto, presenta un alto grado de subjetividad. Así, los ejemplos anteriores podrían haberse puntuado como sigue:

Se equivocó, lamentablemente. En cuanto recibieron el aviso, salieron a buscarlo. Aún estaba vivo cuando lo encontraron.

Detrás del signo de punto y coma se escribe siempre minúscula. La única excepción se da en obras de contenido lingüístico —como esta misma—, donde es habitual separar con punto y coma los diferentes enunciados que se ponen como ejemplo cuando se escriben seguidos, cada uno de los cuales se inicia, como corresponde, con mayúscula.

Este año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los campos. Por consiguiente, lo esperable es que haya malas cosechas y que los agricultores se vean obligados a solicitar ayudas gubernamentales.

Concurrencia del punto y coma con otros signos. Cuando el punto y coma concurre con

otros signos de puntuación, deben aplicarse las mismas pautas señaladas para la coma (→ «Otros usos de la coma»).

LOS DOS PUNTOS

Los dos puntos (:), que, como la coma y el punto y coma, delimitan unidades sintácticas inferiores al enunciado, detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Por tanto, unen a su función delimitadora un valor anunciativo:

Tres son los ingredientes principales para preparar un buen mojito: ron, zumo de lima y hojas de menta o hierbabuena. Ya lo dijo Plauto: «El hombre es un lobo para el hombre».

Por regla general, tras los dos puntos se escribe minúscula, aunque hay algunos casos en que debe escribirse mayúscula detrás de este signo (→ «La mayúscula condicionada

por la puntuación»).

Fuera del ámbito de la puntuación, los dos puntos se usan como símbolo matemático de división y como separador de horas y minutos en las indicaciones horarias escritas con números (→ «En cambio, la hora se escribe preferentemente con cifras...»).

Dos puntos en enumeraciones. Se escriben dos puntos ante enumeraciones de carácter

explicativo, es decir, aquellas precedidas de un elemento anticipador, como el subrayado en los siguientes ejemplos:

Ayer me compré dos libros: uno de Carlos Fuentes y otro de Cortázar. Así me gustan las personas: inteligentes, simpáticas y sensibles. Cada uno puede contribuir con lo que quiera: un kilo de arroz, un litro de aceite, un paquete de galletas…

Debe evitarse la escritura de dos puntos ante enumeraciones que carecen de dicho elemento anticipador:

⊗Patrocinado por: Inditex, Caja Extremadura, Altadis. ⊗Mis aficiones son: leer, viajar y montar en bicicleta.

Sí pueden usarse los dos puntos en este supuesto cuando los miembros de la enumeración se insertan en forma de lista:

Mis aficiones son: — leer — viajar

— montar en bicicleta

Cuando se escriben en primer lugar los elementos de la enumeración, los dos puntos sirven para cerrarla y dar paso al concepto que los engloba:

Natural, sana y equilibrada: así debe ser una buena alimentación.

a

Debe evitarse el uso repetido de los dos puntos en un mismo enunciado, práctica que dificulta la percepción de las relaciones entre las unidades lingüísticas. Así, no están adecuadamente puntuados los siguientes ejemplos:

⊗Se requieren dos tratamientos: uno físico y otro psicológico: el primero con un fisioterapeuta y el segundo con un equipo de psicólogos. ⊗Ofrecemos numerosas ventajas: tarifa plana en los siguientes servicios: teléfono, internet y televisión; la más avanzada tecnología; etc.

Para evitar la repetición, puede optarse por el empleo de otros signos:

Se requieren dos tratamientos, uno físico y otro psicológico: el primero con un fisioterapeuta y el segundo con un equipo de psicólogos.

O bien modificar la redacción:

Ofrecemos numerosas ventajas: tarifa plana en los servicios de teléfono, internet y televisión; la más avanzada tecnología; etc.

Dos puntos en ejemplificaciones. Se escriben dos puntos para separar una ejemplificación

del elemento anticipador que la introduce (subrayado en los ejemplos):

De vez en cuando tiene algunos comportamientos inexplicables: hoy ha venido a la oficina en zapatillas. Hay cosas que no debes olvidar: el pasaporte, por ejemplo.

Dos puntos y discurso directo. Se escriben dos puntos tras los verbos de lengua que

introducen literalmente las palabras dichas por otra persona. Cuando los dos puntos preceden a la reproducción de una cita, esta se escribe entre comillas y con inicial mayúscula:

Ya lo dijo Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del filósofo».

En los diálogos, en cambio, las palabras reproducidas tras los dos puntos se introducen mediante una raya, normalmente en párrafo aparte:

Después de dudarlo unos momentos, respondió: —¡Decidido! Me voy con ustedes a Tulum.

Cuando las palabras del discurso directo se anteponen al verbo de lengua, no se emplean los dos puntos, sino la coma o, en la reproducción de diálogos, la raya: