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Suplementos deportivos clase C, Apuntes de Nutrición

Suplementos deportivos clase C

Tipo: Apuntes

2022/2023

Subido el 31/05/2024

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mercedes-vargas-8 🇪🇨

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GRUPO C
Nivel de evidencia: Evidencia científica que no apoya el beneficio entre los atletas o que no
se ha realizado ninguna investigación para guiar una opinión informada
Uso dentro de los Programas de Suplementos: No se recomienda su uso por parte de
atletas dentro de los Programas de Suplementos Puede permitirse su uso por parte de
atletas identificados cuando exista una aprobación específica de un Panel de Suplementos
Deportivos o que informe a este.
Minerales
La IDR de los principales minerales está establecida para la población en general, en
relación con los hábitos alimentarios de cada país, asumiendo que una dieta equilibrada y
ajustada al gasto energético individual cubre las necesidades en nutrientes tanto en
personas sedentarias como en aquellas con una actividad física considerable, incluidos los
deportistas.
Fósforo: La cantidad de fósforo en el organismo es de unos 700 g. Es necesario para la
función celular y el aporte de oxígeno a los tejidos, y participa en el almacenamiento de
energía. La concentración plasmática del fósforo es de 2,2-4,4 mg/dl. Para la población
adulta, la IDR es de 700-1.250 mg/día, con un límite máximo de 4 g/día. No se estima que
pueda haber una deficiencia en los aportes de este mineral dada su existencia en
numerosos alimentos, sobre todo los ricos en proteínas, tanto de origen animal como
vegetal, los frutos secos y los cereales. No hay estudios concluyentes sobres su
suplementación en la práctica deportiva a dosis fuera de los rangos de las IDR.
Magnesio: El magnesio es un mineral que se encuentra repartido en el organismo
formando parte del esqueleto (59%), del tejido muscular o los tejidos blandos (40%), y del
líquido extracelular (1%). El magnesio contribuye al buen funcionamiento de la contracción y
la relajación del músculo, y a la mejora de la masa muscular. Está especialmente
relacionado con los procesos de transmisión neuromuscular. La IDR según el National
Research Council es de 6 mg/ kg, con un rango, para adultos, de 310-420 mg, y con una
cantidad límite de 350 mg cuando el aporte es de origen no alimentario. Una dieta
equilibrada cubre las necesidades de este mineral, y su principal fuente son las legumbres,
los frutos secos, los cereales y sus derivados ricos en fibra. Sin embargo, no hay trabajos
científicos concluyentes sobre su suplementación en la práctica deportiva, y se considera
que el esfuerzo físico no incrementa la necesidad del aporte de magnesio sobre las IDR.
Yodo: El yodo desempeña un papel importante en la liberación de energía, en la producción
de hormonas tiroideas y en la función nerviosa y cognitiva. En la población adulta se fija una
IDR de 150 μg/día. Fuentes de yodo son los pescados de agua salada, los crustáceos, los
lácteos y la sal yodada. Con respecto a la práctica deportiva intensa, no se ha demostrado
hasta ahora la necesidad de suplementación a pesar de sus pérdidas por el sudor, ya que
no existe correlación entre la disminución del rendimiento físico y su déficit.
En general, los suplementos de minerales no se recomiendan sistemáticamente en los
deportistas, a menos que se identifiquen deficiencias en una valoración nutricional. Es
importante que la persona que hace deporte comprenda que la ingesta de suplementos no
puede revertir una dieta inadecuada, mientras que una dieta bien elegida puede garantizar
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GRUPO C

Nivel de evidencia: Evidencia científica que no apoya el beneficio entre los atletas o que no se ha realizado ninguna investigación para guiar una opinión informada Uso dentro de los Programas de Suplementos : No se recomienda su uso por parte de atletas dentro de los Programas de Suplementos Puede permitirse su uso por parte de atletas identificados cuando exista una aprobación específica de un Panel de Suplementos Deportivos o que informe a este. Minerales La IDR de los principales minerales está establecida para la población en general, en relación con los hábitos alimentarios de cada país, asumiendo que una dieta equilibrada y ajustada al gasto energético individual cubre las necesidades en nutrientes tanto en personas sedentarias como en aquellas con una actividad física considerable, incluidos los deportistas. Fósforo: La cantidad de fósforo en el organismo es de unos 700 g. Es necesario para la función celular y el aporte de oxígeno a los tejidos, y participa en el almacenamiento de energía. La concentración plasmática del fósforo es de 2,2-4,4 mg/dl. Para la población adulta, la IDR es de 700-1.250 mg/día, con un límite máximo de 4 g/día. No se estima que pueda haber una deficiencia en los aportes de este mineral dada su existencia en numerosos alimentos, sobre todo los ricos en proteínas, tanto de origen animal como vegetal, los frutos secos y los cereales. No hay estudios concluyentes sobres su suplementación en la práctica deportiva a dosis fuera de los rangos de las IDR. Magnesio: El magnesio es un mineral que se encuentra repartido en el organismo formando parte del esqueleto (59%), del tejido muscular o los tejidos blandos (40%), y del líquido extracelular (1%). El magnesio contribuye al buen funcionamiento de la contracción y la relajación del músculo, y a la mejora de la masa muscular. Está especialmente relacionado con los procesos de transmisión neuromuscular. La IDR según el National Research Council es de 6 mg/ kg, con un rango, para adultos, de 310-420 mg, y con una cantidad límite de 350 mg cuando el aporte es de origen no alimentario. Una dieta equilibrada cubre las necesidades de este mineral, y su principal fuente son las legumbres, los frutos secos, los cereales y sus derivados ricos en fibra. Sin embargo, no hay trabajos científicos concluyentes sobre su suplementación en la práctica deportiva, y se considera que el esfuerzo físico no incrementa la necesidad del aporte de magnesio sobre las IDR. Yodo: El yodo desempeña un papel importante en la liberación de energía, en la producción de hormonas tiroideas y en la función nerviosa y cognitiva. En la población adulta se fija una IDR de 150 μg/día. Fuentes de yodo son los pescados de agua salada, los crustáceos, los lácteos y la sal yodada. Con respecto a la práctica deportiva intensa, no se ha demostrado hasta ahora la necesidad de suplementación a pesar de sus pérdidas por el sudor, ya que no existe correlación entre la disminución del rendimiento físico y su déficit. En general, los suplementos de minerales no se recomiendan sistemáticamente en los deportistas, a menos que se identifiquen deficiencias en una valoración nutricional. Es importante que la persona que hace deporte comprenda que la ingesta de suplementos no puede revertir una dieta inadecuada, mientras que una dieta bien elegida puede garantizar

el máximo beneficio de la suplementación prescrita y contribuir en la prevención de patologías y situaciones adversas. Vitaminas Las vitaminas son compuestos orgánicos que se encuentran en pequeñas cantidades en los alimentos. No pueden ser sintetizadas por el organismo y no son fuentes directas de energía. Sirven para regular los procesos metabólicos, facilitar el metabolismo energético y los procesos neurológicos, y prevenir la destrucción celular. Las vitaminas se clasifican en hidrosolubles o liposolubles, según su solubilidad en agua o grasa, respectivamente. Las vitaminas hidrosolubles incluyen el conjunto de las vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, niacina, piridoxina, cianocobalamina, ácido fólico, ácido pantoténico y biotina), y la vitamina C. Como son solubles en agua, en caso de una ingesta excesiva son eliminadas por la orina. Las vitaminas liposolubles son la A, la D, la E y la K. Un exceso de ingesta puede ocasionar toxicidad. Vitaminas hidrosolubles Biotina, Vitamina B7 o vitamina H: Esta vitamina participa en el metabolismo energético y en la utilización de macronutrientes. La IDR en los EE.UU. es de 30 μg/día. No se conoce ninguna investigación acerca de los efectos de la suplementación con biotina sobre el rendimiento físico. Ácido pantoténico o vitamina B El ácido pantoténico contribuye a la liberación de energía y a la reducción del cansancio y de la fatiga. En los EE.UU. se establece una IDR de 5 mg/día. No se conoce ninguna investigación acerca de los efectos de la suplementación con ácido pantoténico sobre el rendimiento físico. Vitaminas liposolubles Vitamina A: Forma parte constituyente de los pigmentos visuales y está involucrada en la visión nocturna. También es importante su función antioxidante. Participa en el buen funcionamiento del sistema inmunitario y en el metabolismo del hierro. La vitamina A se almacena en el hígado en grandes cantidades. Su ingesta excesiva puede ser tóxica y producir perturbaciones metabólicas y daño hepático. La ingesta recomendada en los EE. UU., es de 900 μg/día en los hombres y 700 μg /día en las mujeres. No existen evidencias de que la suplementación con vitamina A mejore el rendimiento físico. Vitamina K: Interviene en la coagulación de la sangre y también afecta al metabolismo óseo. La IDR en los EE. UU. es de 120 μg/día en los hombres y 90 μg/día en las mujeres. No existe información sobre sus efectos en el rendimiento deportivo. Ácido alfa lipoico: Es un ácido graso antioxidante con funciones similares a las de las vitaminas del grupo B. Tiene propiedades antioxidantes estudiadas en animales y en humanos, con potenciales efectos positivos para la salud, como mejora de las enfermedades cardiovasculares, de la diabetes mellitus tipo 2 y de las enfermedades neurodegenerativas. No se ha demostrado ninguna acción ergogénica sobre el rendimiento deportivo, e incluso un trabajo publicado en 2010 indica que la suplementación con vitamina E y ácido lipoico suprime la biogénesis mitocondrial en el músculo esquelético.