

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
ejercicio de clase de paloma tejada hecho y corregido
Tipo: Ejercicios
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Els Quatre Gats was just a five-minute walk from our house and one of my favorite haunts. My parents had met there in 1932, and I attributed my one-way ticket into this world in part to the old café's charms. Stone dragons guarded a lamplit façade anchored in shadows. Inside, voices seemed shaded by the echoes of other times. Accountants, dreamers, and would-be geniuses shared tables with the specters of Pablo Picasso, Isaac Albéniz, Federico García Lorca, and Salvador Dalí. There any poor devil could pass for a historical figure for the price of a small coffee.” Els Quatre Gats estaba a solo cinco minutos caminando de nuestra casa y era uno de mis sitios preferidos. Fue allí donde mis padres se conocieron en 1932 y es por los encantos de esa vieja cafetería que yo estoy hoy aquí. Unos dragones de piedra custodiaban una fachada envuelta en sombras iluminada por farolas. Dentro las voces parecían opacadas por los ecos del pasado. Los contables, soñadores e intentos de genio compartían mesa con las almas de Pablo Picasso, Isaac Albéniz, Federico García Lorca, y Salvador Dalí. Allí cualquier diablillo podía pasar por figura histórica por el módico precio de un café.