1. Examen Baciloscópico TOMA Y MANEJO DE LA MUESTRA 1. El envase para la muestra
debe reunir las siguientes características (fig. 1): a) Boca ancha de aproximadamente 6 cm
de diámetro, que facilite la recolección y permita al laboratorista elegir la porción
mucopurulenta de la muestra. b) Tapa de rosca, para disminuir el riesgo de derramar la
muestra durante el transporte y de producir aerosoles al abrirla en el laboratorio. c)
Etiquetado correctamente para que permita la identificación del envase. d) Capacidad de
50 a 60 ml aproximadamente, para recolectar un volumen suficiente de muestra. e) De
pared lisa y semitransparente, para poder juzgar la calidad de la muestra sin abrir el
envase. f) Desechable, para facilitar su eliminación. Figura 1. Tipo de envase recomendado
para la recolección de muestras de esputo obtenidas por expectoración natural. 2.
Características de la muestra. Para que el laboratorio pueda obtener un resultado
confiable y útil, es preciso ejecutar las técnicas en forma correcta y contar con una
muestra biológica adecuada cuyas características son: a) Provenir del sitio de la lesión a
investigar. b) Ser en cantidad suficiente (3-5 ml). c) Estar colocada en envase adecuado y
limpio. d) Estar bien identificadas. 13 e) Haber sido conservada y transportada
correctamente. Por ser la muestra de mayor rendimiento se dará especial énfasis a la
expectoración, teniendo en cuenta que ninguna otra muestra supera sus resultados
bacteriológicos y que todas las restantes deben ser procesadas también por cultivo
2. 1. Fundamento. El exámen microscópico directo o baciloscopía es la técnica fundamental
en toda investigación bacteriológica en tuberculosis, tanto para el diagnóstico como para
el control del tratamiento. El procedimiento se basa en la capacidad de las micobacterias
para incorporar y retener ciertos colorantes ante la acción de ácido y alcohol, propiedad
conocida como ácido-alcohol-resistencia. Los elementos que se requieren para efectuar la
técnica son comunes, de bajo costo y habitualmente están disponibles aún en laboratorios
de nivel básico. El uso de la baciloscopía en el diagnóstico de tuberculosis se apoya en los
estudios de David. Su uso en el diagnóstico de la tuberculosis pulmonar permite identificar
con una sensibilidad del 90% y una especificidad del 98% a los enfermos bacilíferos ya que
expectoran una cantidad suficientemente grande de bacilos (se considera que una caverna
de 1 cm2 tiene una población bacilar de 108 )