

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Derecho Penal II, Profesor: Ulises Hernández Plasencia, Carrera: Derecho, Universidad: ULL
Tipo: Apuntes
1 / 3
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


La legítima defensa viene regulada en el artículo 20.4 CP que declara exentos de responsabilidad penal al que obre en defensa de la persona o derecho propio o ajeno siempre que concurran los requisitos a continuación mencionados.
Los requisitos de le legítima defensa:
manera prolongada en el tiempo la situación antijurídica creada por el delito. En segundo lugar, la defensa será necesaria si la agresión demás de inminente o actual también es peligrosa, de modo que no cabria la legítima defensa cuando el ataque al bien jurídico no fuera peligroso, concretamente en los casos de tentativa inidónea. Finalmente, la defensa es necesaria cuando resulta inevitable para neutralizar la agresión ilegitima, el problema que se plantea aquí es la huida, es decir, si es necesaria la defensa cuando el agredido podía huir y así impedir la agresión, debido al doble fundamento de la legítima defensa. Sin embargo se estima por la doctrina mayoritarita que la huida no es exigible al defensor dado que no solo se defiende el bien jdco que pone en peligro la agresión ilegitima, sino que al mismo tiempo con la legítima defensa se está defendiendo al ordenamiento jurídico, además de que exigir la huida implicaría para el agredido hacer algo contrario a su voluntad, es decir, la propia agresión ilegitima constreñiría al agredido a hacer lo que no quiere.