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Temario El Lenguaje Humano, Apuntes de Filosofía del lenguaje

Resumen del temario de la Asignatura "El Lenguaje Humano" cursada en la UNED.

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 07/10/2020

lucia2709
lucia2709 🇪🇸

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Tema 1
El lenguaje y la lingüística
1. Homo loquens
El hombre es el único ser que razona (homo sapiens), que fabrica y utiliza instrumentos (homo faber),
que habla (homo loquens, esta es la que más nos distingue), que crea y maneja símbolos (homo
symbolicus), que representa realidades externas (homo pictor) y que ocupa todo el universo (homo
universalis).
Hay una correlación entre la naturaleza humana y la posesión del lenguaje. Fromkin y Rodman (1998)
indican que para algunos pueblos africanos los recién nacidos no se clasifican como personas (muntu),
sino como cosas (kuntu), precisamente porque todavía no son capaces de hablar.
2. Las lenguas: signos y estructura
Los humanos tenemos la capacidad de manejar símbolos. Un signo es una entidad perceptible que se
asocia con un significado. Todo signo está formado por dos componentes, indisociablemente unidos:
-Significante: es necesariamente una entidad perceptible a través de los sentidos. Los humanos
podemos utilizar signos relacionados con nuestros cinco sentidos, aunque los más frecuentes
son los de tipo visual, auditivo y táctil. Otras especies pueden utilizar signos químico-olfativos
para marcar su territorio.
-Significado: es el contenido asociado al significante. Contenido conceptual o representación
mental que permite el acceso a la entidad de la realidad a la que se refiere el signo.
2.1 Tipos de signos
El principal criterio para clasificar los signos es el tipo de relación que se establece entre la entidad
perceptible y su significado. La clasificación más habitual procede de una propuesta del filósofo
estadounidense Charles S. Peirce (1839-1914):
-Indicio: relación entre la entidad perceptible y el significado que le atribuimos es natural,
dinámica, de contigüidad física, mecánica o de causa-efecto. Son también indicios los síntomas
clínicos. Relación directa entre un hecho o una entidad y el significado que inferimos a partir de
su observación.
-Icono: la relación entre la entidad perceptible y su significado es de semejanza. La entidad
perceptible se asemeja a la realidad a la que quiere hacer referencia, la imita. Puede ser visual,
auditiva, olfativa, táctil… Son iconos las maquetas, los dibujos, los mapas, los planos de los
arquitectos, los iconos meteorológicos…
-Símbolo: la relación entre la entidad perceptible y su significado es convencional y arbitraria (no
está basada en la similitud o la contigüidad). No hay ninguna razón más allá de la pura
convención lingüística para asociar ese significante con su significado. Las lenguas son sistemas
de símbolos. Puesto que la relación es convencional, un símbolo sólo puede interpretarse
cuando se conoce el sistema de equivalencias al que pertenece.
2.2 El signo lingüístico
Unidad de expresión de la lengua. La caracterización más conocida se la debemos a Ferdinand de
Saussure (1857-1913):
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Tema 1

El lenguaje y la lingüística

1. Homo loquens

El hombre es el único ser que razona (homo sapiens), que fabrica y utiliza instrumentos (homo faber), que habla (homo loquens, esta es la que más nos distingue), que crea y maneja símbolos (homo symbolicus), que representa realidades externas (homo pictor) y que ocupa todo el universo (homo universalis). Hay una correlación entre la naturaleza humana y la posesión del lenguaje. Fromkin y Rodman (1998) indican que para algunos pueblos africanos los recién nacidos no se clasifican como personas ( muntu ), sino como cosas ( kuntu ), precisamente porque todavía no son capaces de hablar.

2. Las lenguas: signos y estructura

Los humanos tenemos la capacidad de manejar símbolos. Un signo es una entidad perceptible que se asocia con un significado. Todo signo está formado por dos componentes, indisociablemente unidos:

- Significante: es necesariamente una entidad perceptible a través de los sentidos. Los humanos podemos utilizar signos relacionados con nuestros cinco sentidos, aunque los más frecuentes son los de tipo visual, auditivo y táctil. Otras especies pueden utilizar signos químico-olfativos para marcar su territorio. - Significado: es el contenido asociado al significante. Contenido conceptual o representación mental que permite el acceso a la entidad de la realidad a la que se refiere el signo.

2.1 Tipos de signos

El principal criterio para clasificar los signos es el tipo de relación que se establece entre la entidad perceptible y su significado. La clasificación más habitual procede de una propuesta del filósofo estadounidense Charles S. Peirce (1839-1914):

- Indicio: relación entre la entidad perceptible y el significado que le atribuimos es natural, dinámica, de contigüidad física, mecánica o de causa-efecto. Son también indicios los síntomas clínicos. Relación directa entre un hecho o una entidad y el significado que inferimos a partir de su observación. - Icono: la relación entre la entidad perceptible y su significado es de semejanza. La entidad perceptible se asemeja a la realidad a la que quiere hacer referencia, la imita. Puede ser visual, auditiva, olfativa, táctil… Son iconos las maquetas, los dibujos, los mapas, los planos de los arquitectos, los iconos meteorológicos… - Símbolo: la relación entre la entidad perceptible y su significado es convencional y arbitraria (no está basada en la similitud o la contigüidad). No hay ninguna razón más allá de la pura convención lingüística para asociar ese significante con su significado. Las lenguas son sistemas de símbolos. Puesto que la relación es convencional, un símbolo sólo puede interpretarse cuando se conoce el sistema de equivalencias al que pertenece.

2.2 El signo lingüístico

Unidad de expresión de la lengua. La caracterización más conocida se la debemos a Ferdinand de Saussure (1857-1913):

- Significante: imagen acústica, representación sonora que asociamos con una palabra. - Significado: contenido asociado al significante. Representación mental o conceptual de aquello a lo que el significado se refiere. La relación entre significante y significado se establece en la mente entre un patrón sonoro y un concepto, no entre una palabra y un objeto de la realidad. Principales propiedades de los signos lingüísticos según Saussure: - Arbitrariedad: relación entre el significante y significado es convencional, no motivada, ya que el mismo concepto se asocia con imágenes acústicas diferentes en diferentes idiomas. - Linealidad: en el habla los sonidos se producen de manera ordenada. Los significantes deben aparecer necesariamente uno tras otro, en secuencia lineal formando una cadena. - Inmutabilidad: la conexión entre significante y significado queda establecida por cada comunidad lingüística, ningún usuario puede modificar por capricho y a su antojo tal conexión. - Mutabilidad: puesto que la conexión entre significante y significado es convencional, los signos lingüísticos pueden verse afectados por el paso del tiempo y la evolución.

2.3 La lengua como estructura

Para Saussure los signos cobran su verdadero sentido como parte de un sistema de relaciones más general y más abstracto. Interesa su función dentro del sistema, el entramado de relaciones que se establece entre unos signos y otros, y no su materialidad. Saussure utiliza el ejemplo del ajedrez, pues no importa el material de las piezas, su función sigue siendo la misma. El objetivo de la Lingüística es descubrir el sistema y la estructura que subyace a la organización interna de cualquier lengua. Para ello, Saussure propuso diferenciar dos vertientes:

- Langue (lengua): sistema lingüístico en sí mismo, con todas sus reglas y su organización interna. Es un objeto de la naturaleza abstracta, que representa el conjunto de distinciones y de relaciones esenciales en cada lengua, y se concibe como patrimonio de un grupo social. Cada comunidad de hablantes ha suscrito una especie de contrato tácito por el que se sujetan a un conjunto de convenciones para la comunicación. Por eso ningún individuo puede romper individualmente ese consenso. - Parole (habla): constituida por el comportamiento lingüístico observable, por las producciones de cada individuo. Es una realidad concreta. En el habla hay muchos aspectos que no reflejan las pautas del sistema, sino que son accidentales. El objetivo prioritario de la Lingüística es describir el sistema de cada lengua. Para ello debe examinar muestras de habla, para descubrir los principios que la organizan. 3. Propiedades de las lenguas

Principales propiedades del lenguaje humano: emplea signos, nos permite transmitir

información, utiliza la escritura, nos permite intercambiar experiencias y sigue unos patrones

fijos. Son las propiedades esenciales y definitorias que cualquier lengua posee por el mero

hecho de ser una manifestación natural de la capacidad humana para el lenguaje.

Lista original de las propiedades del lenguaje humano (Charles F. Hockett). Las diferentes

propiedades pueden agruparse de acuerdo con el ámbito particular al que se refieran:

significa una palabra. Las señales empleadas por las lenguas humanas pertenecen a la categoría de los símbolos. *Fonosímbolismo: Somos capaces de evocar ideas, conceptos o sensaciones abstractas a partir del sonido. -Estructurales-

. Dualidad de estructuración (duality of patterning): Una de las propiedades estructurales de las señales del lenguaje humano. Las unidades lingüísticas dotadas de significado y significante –oraciones- se dividen en unidades más simples –primera articulación- con las mismas características –palabras y morfemas-. Cada uno de estos signos se compone –segunda articulación- de unidades menores y carentes de significado –fonemas-. El conjunto potencialmente infinito de expresiones se forman a través de un inventario limitado de unidades. . Productividad (productivity): Las pautas de comunicación gramatical de cada lengua permiten a sus hablantes construir un conjunto potencialmente ilimitado de estructuras lingüísticas. Tanto oraciones como nuevas palabras que pasan a formar parte del inventario léxico de la lengua. Propiedades del proceso: - Inherentes- . Especialización (specialization): Las ondas sonoras resultantes y las actividades físicas encargadas de la producción del lenguaje no desempeñan otra función biológica que la de transmitir señales. Por ello los órganos destinados a ello han evolucionado especializándose en la tarea lingüística –a pesar de disponer también de otras funciones-. . Desplazamiento (displacement): El lenguaje nos permite hacer referencia a entidades y acontecimientos distantes en el espacio y en el tiempo –no presentes ni ligados directamente al momento y lugar actual-. La presencia de algo no nos obliga a hablar de ello (libertad situacional). Capacidad de referirnos a personas y acontecimientos distintos del momento presente, hablar del pasado y del futuro e incluso de seres o eventos que no tienen existencia en la realidad. -Relativas a los participantes- . Intercambiabilidad de roles (interchangeability): Cualquiera puede participar como emisor y como receptor de cualquier mensaje. Estos papeles son reversibles. Cualquier usuario de una lengua puede producir y reproducir cualquier mensaje, y es capaz de producir y recibir cualquier señal construida de acuerdo con las pautas de la lengua. . Retroalimentación total (total feedback): Cada emisor, a su vez, es receptor de su propia emisión, por lo que puede vigilar y controlar su producción a medida que la emite, e incluso corregir sus posibles errores.. La retroalimentación hace posible la interiorización del propio comportamiento comunicativo, lo que constituye, a su vez, una parte del pensamiento. . Transmisión cultural (traditional transmission): El lenguaje no se desarrolla si el individuo no está expuesto desde su infancia al uso de la lengua, como consecuencia de la naturaleza simbólica del lenguaje –al no existir una conexión natural entre el significante y el significado, dicha conexión debe aprenderse-. Los humanos que han vivido aislados del resto en su infancia

apenas son capaces de desarrollar el lenguaje una vez la etapa natural de adquisición ha sido superada. La capacidad de adquirir y utilizar una lengua depende de nuestro código genético: el cerebro humano posee ciertas propiedades estructurales y neurofisiológicas que, sumadas a determinadas capacidades físicas también especializadas, constituyen el soporte necesario para que se desarrolle el habla. El lenguaje no se desarrolla si el individuo no está expuesto desde su infancia al uso de la lengua (o lenguas) de su comunidad. Ésta es una consecuencia del carácter simbólico del lenguaje: al no existir una conexión natural entre las señales y lo que éstas significan, esta debe aprenderse.

4. La “comunicación animal” -El lenguaje de las abejas- ( Karl von Frisch , zoólogo austriaco, identificó el mecanismo básico): Uno de los ejemplos mejor conocidos de intercambio de información en el reino animal es “la danza de las abejas”. Se ha demostrado que disponen de un complejo sistema de orientación sensible a la luz ultravioleta y a la luz polarizada que les permite realizar cálculos vectoriales para la localización del alimento en relación a la posición del sol. Cuando una abeja exploradora regresa a la colmena habiendo encontrado una fuente de alimento ejecuta sistemáticamente una “danza” que puede ser de dos tipos: -Danza en círculo: La abeja exploradora realiza un movimiento circular completo, cambia de dirección y realiza otro movimiento circular completo, y así sucesivamente. Significa que el alimento se encuentra a poca distancia. -Danza de la cola: La abeja exploradora describa dos semicírculos enlazados por un tramo recto central. En este tramo rectal la abeja realiza movimientos vibratorios rápidos con la cola y abdomen. La orientación de este tramo y la amplitud de los movimientos indican, respectivamente, la dirección de la fuente de alimento y la distancia a la que se encuentra –a mayor distancia, mayor amplitud del movimiento-. Puesto que la relación entre el sol y la colmena cambia durante el día, también lo hacen las danzas de las abejas exploradoras para indicar el nuevo eje. El resto de las abejas lo encuentran con extraordinaria precisión, por lo que se desprende que son una especie capaz de transmitir informaciones bastante precisas. -Señales de alarma de los cercopitecos verdes- Otro ejemplo bien conocido es el de los cerocopitecos verdes (vervet monkeys), un primate del África subsahariana. Estos monos son capaces de producir diferentes tipos de sonidos, que utilizan en diferentes situaciones de interacción social. Los más interesantes son los utilizados como señales de alarma. Emiten diferentes señales especializadas en función del grado de peligro –menores como depredadores pequeños o mayores como depredadores muy peligrosos-. Dentro de la categoría de peligro grave, se distinguen tres señales diferentes: -Leopardos, leones y hienas: acechan los arbustos y pueden trepar a los árboles.los cercopitecos trepan a un árbol o, si ya estaban en uno, suben aún más arriba. -Águilas, halcones: sobrevuelan los árboles y atacan desde el aire. Los cercopitecos miran al cielo y bajan rápidamente de los árboles para ocultarse entre los arbustos. -Serpientes: se esconden entre la hierba y atacan desde el suelo.los monos se yerguen sobre sus patas traseras y miran entre la hierba para localizar la serpiente, algunos golpean el suelo para ahuyentarla.

Por último, el desplazamiento es consecuencia de las potencialidades combinatorias del sistema. Nos permiten hacer referencia a entidades o acontecimientos no directamente observables o inexistentes. Es precisamente este carácter no reflejo (involuntario), imaginativo e improvisador que habilita el desplazamiento. Hace posible la mentira y el engaño, pero también es la base de la planificación, la especulación científica y la creación literaria. Estas propiedades específicas hacen de las lenguas humanas una facultad universal –porque dichas propiedades están presentes en todas las lenguas- y privativa –porque solo las encontramos en ellas-. Todas las lenguas poseen un sistema gramatical, con independencia de que este hay asido o no descrito por los especialistas y compendiado en un libro. No hay lenguas más evolucionadas que otras, ni lenguas que representan fases más primitivas de la evolución del lenguaje (desde el punto de vista lingüístico). Steven Pinker (1994) en El instinto del lenguaje : el hecho de que la gramática sea un sistema combinatorio discreto tiene dos importantes consecuencias: la primera es la enorme extensión del lenguaje. La segunda consecuencia del diseño de la gramática es que se trata de un código autónomo con respecto a las demás capacidades cognitivas. Una gramática establece de qué modo deben combinarse las palabras para expresar significados, y ese modo es independiente de los significados particulares que solemos comunicar y que esperamos que otros nos comuniquen.

6. Del conocimiento al uso Todas las lenguas comparten las mismas propiedades esenciales compatibles con la existencia de una enorme variedad de lenguas diferentes. La imposibilidad de comprender una lengua desconocida hace patente otra realidad más: la capacidad lingüística se sustenta en el conocimiento. Alguien que sabe una lengua conoce una buena parte de su inventario léxico y domina las pautas combinatorias que permiten producir y entender una amplia gama e expresiones complejas. Los hablantes nativos de una lengua pueden desplegar todas las capacidades que derivan de la posesión de un sistema combinatorio discreto, pero normalmente no tienen acceso ni al contenido ni a la forma de los principios que regulan dicho sistema (especialmente si no saben gramática): lo utilizan pero no saben explicarlo. Esto indica que el conocimiento lingüístico es un conocimiento operativo (o procedimental ) –los hablantes saben utilizarlo en la práctica aunque no sepan explicar sus mecanismos de funcionamiento- y tácito (o implícito ) –representa una clase de conocimiento del que no somos conscientes, y que, sin embargo, tiene que estar necesariamente en la base de nuestras capacidades lingüísticas-. Si no hubiéramos adquirido e interiorizado las reglas que gobiernan dicho sistema, seríamos sencillamente incapaces de desarrollar ningún tipo de actividad lingüística. - Competencia gramatical : conocimiento práctico e interiorizado de las reglas de la gramática de su lengua que cada individuo ha ido construyendo de manera no consciente como resultado de su crecimiento como miembro de una comunidad. Conocimiento práctico e interiorizado de las reglas de la gramática de la lengua que cada individuo ha ido construyendo de manera no consciente como resultado de su crecimiento como miembro de una comunidad. Hablar una lengua no se reduce a dominar las reglas gramaticales: es preciso dominar también las condiciones que determinan lo que es social o conversacionalmente adecuado. Ej: tú/usted en español. Las condiciones en que resulta adecuado utilizar una forma u otra no dependen del conocimiento de la gramática, sino de las prácticas que cada comunidad haya hecho habituales. Además de interiorizar un sistema computacional, los hablantes adquieren también un conjunto de pautas y de rutinas de comportamiento verbal que determinan la adecuación de su producción lingüística, y que constituyen su

competencia comunicativa : Conocimiento del conjunto de pautas y de rutinas de comportamiento verbal que determinan la adecuación de su producción lingüística. La naturaleza de estas dos competencias es muy diferente y responde a principios generales también muy distintos:

- Competencia gramatical: estructurales y sistemáticos - Competencia comunicativa: sociales y variables Ambas tienen en común el construir un conocimiento interiorizado (que radica en la mente de cada individuo), pero se adquiere como producto de socialización. La producción e interpretación no interviene sólo el conocimiento interiorizado, que es idealmente perfecto y sistemático y no tiene límites, participan también otras capacidades cognitivas como la atención o la memoria, que sí nos imponen restricciones. Los errores involuntarios que cometemos al hablar ( lapsus linguae ) son una muestra de cómo la actividad lingüística puede sufrir la influencia de factores ajenos al propio lenguaje. El comportamiento lingüístico observable ( actuación ) no es un reflejo fiel y directo de la competencia, sino el producto de la interacción entre el conocimiento interiorizado y otros factores que condicionan nuestra capacidad de procesamiento. 7. La ciencia del lenguaje

7.1 Una ciencia (muy) humana

La lingüística moderna se alinea decididamente con las ciencias naturales y trata de construir un discurso basado en argumentos y pruebas objetivas, y fundamentado en una metodología científica rigurosa. El uso de métodos y técnicas experimentales, por un lado, y el cambio de orientación del estudio hacia objetivos teóricos y explicativos, por otro, han confluido en este cambio de paradigma. La lingüística ofrece una combinación equilibrada entre el carácter humanístico de su objeto y el carácter científico de su enfoque. Este carácter humanístico confiere al lingüista una cierta ventaja, ya que es, a la vez, hablante de al menos una lengua, de modo que está estudiando un aspecto esencial de su propia naturaleza: tiene sus propias intuiciones sobre su lengua en particular, y sobre todo las lenguas en general. Pero no son todo ventajas: todo el análisis y toda la teorización que se haga sobre el lenguaje y las lenguas naturales no puede hacerse sino por medio del lenguaje mismo. Hay una coincidencia entre el objeto de estudio y el instrumento con que se aborda dicho estudio, es decir, entre el lenguaje-objeto y el metalenguaje. Estos dos niveles no deben confundirse. El lingüista ha de realizar un ejercicio de extrañamiento: debe tratar de ver fenómenos lingüísticos (especialmente los de su lengua) desde una perspectiva externa, libre de los prejuicios que al respecto puede haber acumulado la comunidad en la que vive y debe ser capaz de adoptar el punto de vista de un científico que analiza una realidad desconocida y trata de descubrir sus claves profundas. Requisitos de la ciencia:

- Carácter estructurado del conocimiento: El paso final de la ciencia es la comprensión de los fenómenos de un ámbito determinado. - Método de obtención del conocimiento: a través de un conocimiento obtenido por medios verificables. - Capacidad explicativa en forma de principios generales: De ese conocimiento se pueden extraer generalizaciones.

pasos ocultos ni dar nada por sobreentendido. Detallar todos los aspectos del funcionamiento de la lengua. Una herramienta esencial para obtener el grado de explicitud requerido es el manejo de un metalenguaje específico, con caracterizaciones precisas de las diferentes categorías y constructos teóricos necesarios para el análisis. Aunque en muchas ocasiones la Lingüística utiliza términos de la lengua común, no hay que perder de vista que les confiere un significado propio e inequívoco, que adquiere su sentido pleno dentro de un conjunto articulado de distinciones.

7.3 La lingüística: ámbitos y disciplinas

El lenguaje ofrece facetas muy diversas:

- Se fundamenta en un conjunto de capacidades físicas y cognitivas: desde la estructura y la disposición de nuestro tracto vocal, capaz de producir una amplia gama de sonidos articulados, hasta nuestra capacidad perceptiva, que nos permite discriminarlos, pasando por las habilidades mentales requeridas para gestionar las correspondencias entre sonidos y significados. - Representa una forma de actividad. La actividad lingüística se desarrolla en un medio social y para alcanzar determinados objetivos. Tanto las metas de la actividad lingüística como el entorno de relaciones interpersonales en que ésta se desenvuelve imponen ulteriores condiciones que, en principio, son externas con respecto a los fundamentos cognitivos, ejercen, sin embargo, presiones sobre la estructura misma, que se va modificando a lo largo del tiempo. - Como otras formas de actividad, la actividad lingüística da lugar a productos concretos: la realidad observable está constituida por muestras de lengua (enunciados y textos hablados, signados o escritos), que se pueden caracterizar en función de sus propiedades empíricas: propiedades del sonido, de las unidades contenidas en ellas, de los significados que vehiculan… a partir del comportamiento lingüístico de los hablantes es posible proponer hipótesis sobre cuáles son sus fundamentos subyacentes. El conocimiento interiorizado que le sirve de base no se manifiesta de manera directa: sabemos de la existencia de tal conocimiento precisamente porque constituye un requisito previo y necesario para comprender la sistematicidad observable en la actuación lingüística. El lenguaje es un instrumento para la comunicación y también un soporte para el pensamiento; es una estructura formal y un vehículo de contenidos; usa patrones relativamente fijos, pero nos permite crear cada día nuevas frases; transmite información y establece relaciones personales; es una capacidad de la mente de los individuos, pero se manifiesta fuera de ella. A partir del siglo XX, la Lingüística se ha ido articulando en diferentes subdisciplinas, cada una de las cuales pone el énfasis en aspectos particulares de la realidad lingüística, privilegiando en cada caso un determinado enfoque sobre los demás. Los ámbitos fundamentales en que se organizan las investigaciones lingüísticas son tres: el de la estructura (y sus propiedades formales), el de la cognición (y los fundamentos biológicos del lenguaje) y el de la sociedad (y la actividad lingüística y sus productos). El estudio de la estructura se articula en diferentes niveles de análisis, que van desde las propiedades del medio físico que sirve de soporte a la producción y recepción de los signos lingüísticos a su organización en unidades mínimas discretas sin significado hasta el modo en que se construyen significados complejos, pasando por el análisis de las reglas de combinación que explican el paso de una cadena de sonidos a una representación del significado, y viceversa: - Fonología: se ocupa de la estructura de los sonidos de las lenguas.

- Morfología: estudia la estructura interna de las palabras y los principios y procesos que rigen la configuración de dicha estructura. - Sintaxis: se ocupa de las reglas y los principios que rigen la combinación de las palabras para formar unidades mayores. - Semántica: estudio del significado de las unidades léxicas y de los principios que rigen sus combinaciones. A los niveles estructurales y constitutivos propiamente dichos se añaden otras dos disciplinas que se sitúan en la zona de contacto entre el sistema lingüístico y otros sistemas: - Fonética: disciplina auxiliar de la Lingüística que estudia los sonidos como realidad física, tanto en lo que concierne a su génesis (fonación y articulación), como a su transmisión (acústica) y a su descodificación (percepción). - Pragmática: perspectiva de análisis que se ocupa de la interacción entre los significados codificados por la gramática y los diferentes aspectos del contexto. Estudios de naturaleza interdisciplinar (Psicolingüística, Sociolingüística) se concentran en las relaciones del lenguaje y las lenguas con la cognición y la sociedad. Las aportaciones de las ciencias que se ocupan de la cognición (Psicología, Neurología, Biología) y de la sociedad (Sociología, Antropología) pueden ofrecer datos muy significativos para comprender muchas facetas del lenguaje. Los estudios sobre lenguajes formales y la Inteligencia Artificial exploran los aspectos estructurales en la construcción de lenguajes especializados para su utilización en aplicaciones tecnológicas.

7.4 Perspectivas y enfoques

Actualmente, el estudio del lenguaje y de las lenguas se aborda desde varias perspectivas, que representan puntos de vista, intereses y objetivos diferentes. Estos enfoques se pueden agrupar en torno a distintos ejes. Las lenguas cambian y este cambio es en sí mismo un dato que a los lingüistas deben analizar y explicar: deben determinar las causas de los cambios y principios que rigen la dinámica de la evolución lingüística. Las lenguas se desarrollan diacrónicamente pero funcionan sincrónicamente. Así que toda lengua puede ser estudiada en su desarrollo (diacronía) o en su funcionamiento (sincronía). Enfoque sincrónico : eje de las simultaneidades. Se ocupa de estudiar una lengua en un momento concreto, un enfoque en el que todos los fenómenos analizados pertenecen a un mismo corte temporal. Sincronía de las estructuras: ciertas estructuras funcionales pueden mantenerse más o menos largamente, lo cual significa que esa sincronía sobrepasa su simultaneidad con otras estructuras de la lengua. Conclusiones:

- No toda lengua cambia como un solo sistema - No todo cambio modifica todas las relaciones del sistema - Son siempre sistemas parciales los que cambian, lo cual asegura la continuidad histórica de las lenguas y la existencia misma de ellas

Tema 2

Manifestaciones del lenguaje: oral, signado y escrito

Los signos no deben ser confundidos con los gestos , compañeros expresivos de las emisiones orales de carácter individual y asistemático. Los signos o señas , con los que la comunidad sorda signante se comunica, permiten codificar cualquier mensaje a través de los movimientos de las manos en relación con la cara y el cuerpo, y son recibidos mediante la vista. Tanto en las lenguas orales como en las signadas el procesamiento de la señal en el cerebro activa las mismas áreas del lenguaje. En ambos casos nos encontramos ante unos sistemas compuestos por un número finito de elementos discretos, los cuales, mediante combinación y recurrencia, estableciendo relaciones de dependencia y jerarquía, pueden dar lugar a un número infinito de combinaciones nuevas, independientes de la situación de habla, que todos los usuarios del sistema podrán reconocer, aunque las reciban por primera vez. Esto ha implicado, a su vez, una modificación en el concepto mismo de la lengua, por lo que se refiere al carácter auditivo-vocal, que, aun conservando su preponderancia cuantitativa, no es considerado ya el único medio del lenguaje humano.

1.1. Los medios del lenguaje

Distinguiremos entre medios del lenguaje primario (orales y signados) y medios secundarios, supeditados a los anteriores, pues depende del habla (no la sustituye) y es subsidiario de un código previo, y mantiene las reglas formales y funcionales de éste. El medio primario más común es el habla (carácter auditivo-vocal): se genera por medio de una onda sonora que modifica el aire espiratorio en su paso, primero, por las cuerdas vocales, y luego por las cavidades de resonancia supraglóticas (boca y nariz). Tras expandirse en las moléculas de aire que rodean a los interlocutores (transmisión irradiada), la onda sonora del lenguaje llega al oído del receptor, donde comienza el proceso de descodificación, en el cual se incluye la identificación de la situación espacial de la fuente sonora (recepción direccional). Esta afirmación tuvo el mérito de situar la lengua hablada en el centro del interés lingüístico, pero en un principio no incluía las lenguas de signos del mundo. En ellas, el medio del lenguaje tiene carácter visual-manual: el emisor construye su mensaje mediante la posición y el movimiento de las manos, en relación con la cara (cuya expresión se codifica lingüísticamente) y el resto del cuerpo (propio y del interlocutor). El receptor, a su vez, utiliza el sistema sensorial visual para comenzar la descodificación del mensaje. Los medios secundarios son dependientes de los dos primarios. Algunas sociedades han desarrollado un método para fijar los mensajes lingüísticos de manera que puedan perdurar en el tiempo. La escritura (que no es el único medio secundario del lenguaje) es el más relevante de todos ellos:

- Desde un punto de vista social y cultural : el conocimiento del código escrito ha dotado a sus poseedores de una posición dominante sobre el resto de la sociedad por su acceso a las bases del saber. - Desde un punto de vista cognitivo : mientras el lenguaje se adquiere espontáneamente, la lectoescritura requiere un aprendizaje formal, que a su vez posiblemente actúe como desencadenador de un desarrollo específico de ciertas conexiones neuronales. - Desde un punto de vista lingüístico : la escritura presenta diferencias de registro respecto a la oralidad o la comunicación signada, y se caracteriza por una estructura textual determinada.

1.2 Medios secundarios: “los otros”

Podemos pensar en el sistema del alfabeto braille, que traslada cada una de nuestras grafías (letras y signos de puntuación) a una combinación de puntos (hasta un máximo de seis, dos filas de tres), los cuales, una vez perforados, permiten a los invidentes detectar las grafías correspondientes, y por lo tanto leer textos sin mediación del sistema visual, sino mediante el táctil (por lo cual, los sistemas de escritura también incluyen esta modalidad sensorial). Otra situación es el código morse, que traslada las grafías occidentales a conjuntos de pulsaciones breves y largas susceptibles de ser transmitidas a través del telégrafo. Estos dos últimos ejemplos representan medios doblemente secundarios (terciarios, si se requiere), puesto que recodifican la escritura, que a su vez implica una transcripción previa del habla. Hay otros medios secundarios para el lenguaje, y no todos implican variar el medio de transmisión de la señal. Existen las lenguas silbadas : existen ejemplos en los cinco continentes, en lenguas tipológicamente tan distantes como el mazateco mejicano o el turco. Gracias al sustrato lingüístico, al ingenio de sus habitantes, y a la complicada ortografía de La Gomer, también contamos con una codificación silbada del español en Canarias: el silbo gomero. Los mensajes silbados reducen la lengua hablada, limitan su inventario de vocales y consonantes a una sucesión de soplos agudos, cuya frecuencia y duración varía para intentar ajustarse en todo lo posible a las características de ese mismo mensaje hablado en la lengua a la que pertenecen los silbantes. En español, el silbo se aproximará a los valores de frecuencia sonora de las vocales (/i e/ son agudas, frente a/u o/ que son graves). En el caso más cercano a nosotros, el silbo gomero parece tener su origen en las lenguas bereberes prehispánicas; a medida que el guanche desaparecía, en La Gomera el silbo se iba adaptando a la nueva lengua: el español. La reducción fonológica conlleva un alto grado de ambigüedad léxica (palabras como “cada”, “cala”, “caña”, “cana”, “calla” y “cara” se silban de la misma manera. Para resolverla recurren al contexto y a la reiteración de turnos conversacionales.

2. Las lenguas de signos Los inicios de las lenguas de signos se remontan, posiblemente, al principio de la comunicación lingüística entre los seres humanos. Ya platón se hace referencia a este modo de comunicación entre personas sordas. La historia de la Lingüística ha considerado hasta tiempos muy recientes que las lenguas de signos no eran verdaderos medios primarios de comunicación, en pie de igualdad de las lenguas orales, sino sistemas secundarios, desarrollados a partir de la gestualidad que acompaña a cualquier mensaje, y dependientes de la lengua oral. Gesto-gesticulación/señal-signo: consideramos gestos todas las expresiones corporales, manuales o faciales –no lingüísticas- con la que acompañamos el habla para apoyar o delimitar lo dicho. No constituyen un código completo, y no pueden descomponerse en unidades más pequeñas que, combinadas, den lugar a otras nuevas y más complejas. Además, se encuentran siempre sujetos al aquí y ahora , carecen de libertad situacional. Por el contrario, los signos o señas sí se pueden descomponer y disponen de libertad situacional. Las relaciones entre gesto y lenguaje son complejas. Adam Kendon estableció un continuum creciente en propiedades lingüísticas del componente no verbal: Gesto o gesticulación  emblema  pantomima  lengua de signos La gesticulación requiere necesariamente un mensaje verbal al que acompaña para transmitir matices o especificar significados; no está codificado y su componente de iconicidad es muy alto; es un apoyo para el habla. En el otro extremo del continuum estaría la lengua de signos, que no va acompañada de habla, y sí que presenta todas las características del lenguaje. El emblema puede ir o no acompañado de

(Confederación Nacional de Sordos de España), y su Centro de Normalización Lingüística (CNLSE) para dar a conocer aspectos cada vez más detallados de la LSE. ¿Lengua de señas o lengua de signos? En el mundo hispanohablante existe una cierta polémica, pues en Hispanoamérica es más frecuente la primera y en España la segunda. Desde un punto de vista histórico, seña fue la denominación tradicional, que pasó a ser sustituida por el cultismo signo a partir del siglo XIX. Entre los defensores de las señas, se considera un anglicismo innecesario la traducción de Sing Language como Lengua de Signos. El colectivo sordo, en su mayoría, defiende el sustantivo signo como forma de homogeneizar su situación en el contexto internacional. Oficialmente, la Ley 27/2007, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas en todo momento se utiliza el término signos. Algunos autores proponen, como solución al consenso, la denominación “lenguas signadas”.

2.2 Tan distintos, tan iguales

El medio de transmisión no es la única diferencia entre la lengua oral y la signada. En la signada el número de elementos mínimos es más elevado que el sistema de fonemas de cualquier lengua oral y la proporción de iconicidad es mucho más alta. También otra particularidad de las lenguas signadas es la simultaneidad , pues “si al hablar no podemos pronunciar dos sonidos a la vez porque el carácter lineal del lenguaje oral impone que unos sonidos sigan a otros de acuerdo con la línea de la secuencia temporal, los sordos pueden expresar simultáneamente las informaciones contenidas en un enunciado, sin simplificar ningún elemento, gracias a la dimensión espacial del lenguaje de signos” (Rodríguez González). La función del espacio que rodea a los sujetos que hablan, denominado espacio de signación (el área que los brazos del signante pueden alcanzar sin esfuerzo), es otra diferencia. En las lenguas signadas no solo se utiliza para situar físicamente elementos del mensaje, sino que además permite aportar información gramatical: los morfemas de número y persona del verbo HABLAR, por ejemplo, dependen del lugar del espacio en el que se articule el signo. También permite establecer relaciones de correferencialidad: en comparaciones, los términos comparados se sitúan a la derecha e izquierda del signante. Pero además tiene una función discursiva, dando cohesión al texto en función de la estabilidad en las localizaciones espaciales de los papeles temáticos (los signos que caracterizan al agente se sitúan siempre en un lugar de ese espacio, la del experimentante en otro…). Por todo ello, algunos autores sugieren que el espacio ocupa en las lenguas de signos el papel que el tiempo (y su consecuencia, la linealidad, las relaciones sintagmáticas de contigüidad) desempeña las orales. Semejanzas:

- Doble articulación o dualidad: ambas compuestas de unidades discretas y doblemente articuladas. Stokoe identificó rasgos mínimos en el signo que constituirían sus rasgos fonológicos distintivos. Al igual que las lenguas orales, las signadas utilizan mecanismos de recursividad que permiten un uso creativo de la lengua y se pueden utilizar para idénticos objetivos comunicativos. - Discreción - Riqueza léxica y su complejidad gramatical: abundante vocabulario y una gramática elaborada, que naturalmente no tiene por qué coincidir con la lengua oral de la comunidad en la que viva el sordo. En cuanto a la riqueza léxica, diversos estudios han puesto de manifiesto que los niños signantes desarrollan su lexicón de modo muy similar a los niños hablantes, y que el tamaño del vocabulario en adultos signantes se corresponde con el de los hablantes de su nivel sociocultural. - Un procesamiento psicolingüístico y neurolingüístico similar. La adquisición de la lengua de signos presenta las mismas etapas que la de la lengua oral (balbuceo, frases de una sola palabra, habla telegráfica, y por fin combinaciones de signos). El niño signante, como cualquier otro, conversa con sus muñecos, pero mediante signos manuales, y su uso de lenguajes e

desarrolla, en definitiva, sin grandes diferencias respecto a los niños oyentes. En cuanto al procesamiento del lenguaje, el lexicón mental presenta las mismas características, aunque haya diferencias en detalles de almacenamiento (la sucesión temporal es sustituida por el ordenamiento espacial); los patrones de actividad cerebral de hablantes y signantes ante la presentación de palabras y pseudopalabras (verbales/signadas) son similares, en ambos grupos se activan las mismas zonas del cerebro, independientemente de la modalidad oral o visual del estímulo. Todo ello nos lleva a pensar que las regiones típicamente asociadas al sistema auditivo en realidad pueden estar dedicadas a procesamiento fonológico, sea cual sea su medio de transmisión (auditivo o visual). También las manos cometen errores involuntarios de producción, paralelos a los lapsus linguae. Desde el campo de las patologías, las lesiones cerebrales en signantes demuestran síntomas muy similares ante daños parecidos: existe la afasia signante, como sabemos desde los años 80 por los trabajos de Klima y Belugi. En cuanto a la discreción y doble articulación, hay cinco elementos formacionales o parámetros básicos:

- queiremas (parámetros formativos o figuras quinésicas): 29 en LSE. - Orientación: arriba/abajo, al frente/al cuerpo, derecha/izquierda - Quinema (movimiento que se realiza): 18 en LSE - Toponema (lugar de articulación): cuerpo, cabeza, brazo no dominante, mano no dominante.

2.3 La gramática de las lenguas signadas: algunos conceptos básicos

Las lenguas signadas se definen mediante un conjunto limitado de parámetros formativos básicos, equivalentes a los modos y lugares de articulación, o a los rasgos distintivos, en las lenguas orales:

- Configuración o forma de la mano: entre las m´sa frecuentes están el dedo índice extendido y los demás flexionados, o la mano extendida en forma de estrella - Lugar de signación: zona del cuerpo en la que se colocan las manos. Cuatro zonas básicas que se subdividen en puntos más concretos: cuerpo, cabeza, brazo izquierdo (o no dominante) y mano izquierda (o no dominante). - Orientación de la mano: palma arriba o abajo, al frente o al cuerpo. - Movimiento que se realiza y su dirección: puede ser un movimiento recto, en arco, circular, giratorio, en espiral… - Expresión facial: se trata de un componente no manual, pero con carácter distintivo como los anteriores. En LSE permite codificar los elementos suprasegmentales o prosódicos (entonación). La expresión facial puede variar, puede ser afirmativa, interrogativa (cejas elevadas, movimiento de la cabeza hacia delante, contacto visual directo con el interlocutor), etc. Además de los anteriores, otras taxonomías más detalladas ( Muñoz Baell ) añaden rasgos como los planos en que se articula el signo (horizontal, vertical, frontal) y los puntos de contacto entre los articuladores (dedos, manos, cuerpo), la bimanualidad ( Herrero ) o la expresión corporal. La flexión morfológica en las lenguas signadas se codifica mediante la repetición, el cambio de dirección o el cambio de velocidad. Al analizar los mecanismos por los que un determinado signo se utiliza como una clase de palabra u otra se observa, por ejemplo, que los verbos se diferencian de los sustantivos y adjetivos en que conllevan el rasgo de movimiento, correspondiente con su carácter dinámico. Desde el punto de vista sintáctico , es relevante considerar entre otros rasgos, el orden de las palabras de las lenguas signadas, pues predomina OSV (objeto-sujeto-verbo). Además del orden de las palabras y el uso del espacio sintáctico, intervienen componentes no manuales, como la expresión facial, los giros

hasta ganar un estatus mucho más importante. Tradicionalmente, ha existido la idea bastante generalizada de considerar la escritura como el paso evolutivo que ha conducido al desarrollo socio- económico y político a muchas civilizaciones, lo que, en consecuencia, ha alimentado el prejuicio de catalogas como “inferiores” tanto sus etapas anteriores como las sociedades que, en el mundo de hoy, todavía la desconocen. La invención de la imprenta y la fabricación del papel como soporte de la escritura democratizaron la alfabetización, al poder editar libros más pequeños y económicos. Anteriormente, la memoria era hasta entonces a protagonista principal en las relaciones sociales o, con exactitud, lo eran quienes la poseían. Las demandas de las sociedades orales primitivas se satisfacían suficientemente con la palabra hablada, ya que explotaban una serie de estrategias específicas denominadas “psicodinámicas” (es que un mensaje efectivo tiene propiedades capaces de alterar el funcionamiento psicológico de los individuos de forma tal que estos respondan abiertamente por medio de modos de comportamientos deseados por el comunicador, es decir, se supone que la clave es dar nuevos conocimientos al público y en el momento en que el individuo los adquiere, su comportamiento psicológico cambia. Las relaciones entre la oralidad y la escritura se abordan básicamente desde dos perspectivas:

- La lengua oral es prioritaria sobre la escrita porque es previa, tanto en la historia de la humanidad como en la vida de cada individuo. - La escritura es superior a la oralidad porque caracteriza las sociedades civilizadas, más evolucionadas, y de individuos cultos. La propuesta de Ong concilia ambas posturas a partir de dos premisas básicas: por un lado, las sociedades que conocen la escritura, las funciones que adquieren la oralidad y la escritura son complementarias y no se puede afirmar taxativamente que una sea superior a la otra. Por otro lado, la oralidad de las sociedades sin escritura es diferente de la oralidad de las sociedades con escritura. El que se haya otorgado menos prestigio a la lengua oral proviene del hecho de que su adquisición constituye un proceso natural, mientras que se necesita instrucción para aprender a leer y escribir. Estas últimas habilidades han sido de suma importancia para tener acceso a la educación superior, a la información, al poder en la sociedad. En las sociedades en donde subsiste el analfabetismo, quienes poseen el código de la escritura tienen más poder que quienes no la conocen, entre otras cosas, porque los últimos no tienen acceso a la información que se transmite por vía escrita. Los lingüistas han contribuido a la situación de la supuesta “primacía” de la lengua escrita sobre la lengua oral, al establecer la primera como patrón de estudio. La gramática tradicional fijó sus normas y dejó al lado la lengua oral. Solo a partir del siglo XX se convirtió esta en objeto de estudio para los lingüistas. Actualmente, la distinción entre ambos códigos se está difuminando y, con eso, los distintos grados de prestigio de la lengua escrita. Halliday ya aludió a algunas razones para este hecho. El teléfono y los medios de comunicación de las nuevas tecnologías permiten transportar mesnajes orales a través del espacio y el tiempo. Es interesante mencionar en este estado de cosas que los nuevos medios de comunicación hacen surgir un tipo de cualidades que no tenía la escritura tal como se conebía hasta el siglo XX. Es constatable que los textos en Internet (email, wasaps, sms, etc.) contienen muchos elementos de la lengua oral, pues son escritos con abundantes características más propias de la lengua oral, por lo que constituyen otra modalidad de medio secundario del lenguaje. El imperio de estas nuevas tecnologías le ha dado un nuevo impulso a la oralidad y ha producido un impacto irreversible en el siglo XX, generando una nueva oralidad: la oralidad secundaria de Ong, que se diferencia de la primera en que presupone que la escritura y sus destinatarios son un grupo humano infinitamente mayor.

3.1 Los sistemas de escritura

Los sistemas de escritura que perviven hasta nuestros días, esquemáticamente, se pueden diferenciar en función de si se basan en una representación de los sonidos o no. G. Sampson establece una distinción entre sistemas semasiográficos y sistemas glotográficos, en los que cada signo gráfico de escritura representa ideas diferentes.

- Semasiográficos (referentes físicos, ideas…)  Pictogramas  Ideogramas - Glotográficos (unidades de la lengua oral)  Logográficos (palabras y morfemas)  Fonográficos (unidades fonológicas)  Silábicos (sílabas)  Alfabéticos (fonemas)

3.1.1 Los sistemas semasiográficos

Son sistemas gráficos de comunicación cuyos signos sirven para simbolizar directamente lo real o lo imaginario, expresan referentes físicos ideas o conceptos de cualquier idioma sin representar su articulación conforme a la lengua: sus grafos, o signos gráficos, se interpretan, no se leen. Son formas de comunicación que pueden entenderse ( lato sensu ) como escritura, pero no dependen de la lengua oral. Lo semasiográfico tiene un estatus ambiguo respecto a los sistemas de escritura, pues, al no representar ningún nivel de articulación de la lengua, su carácter de escritura está cuestionado: simboliza elementos del mundo, no del lenguaje humano. Las ilustraciones de algunos manuales de instrucciones o las señales de tráfico son sistemas semasiográficos. Son semasiográficos los pictogramas (entre ellos los jeroglíficos primitivos) y los ideogramas.  PICTOGRAMAS : signos consistentes en figuras que representan entidades u objetos visibles. Se suele afirmar que esas muestras de anotación, dibujo y rituales están en el remoto origen de la escritura. Los signos gráficos (grafemas) de la escritura pictográfica guardan una cierta semejanza, aunque sea de forma parcial, con lo representado (relación entre significante y significado es motivada e icónica). Los primeros pictogramas fueron medios mnemotécnicos: su finalidad era ayudar a recordar hechos importantes. La escritura pictográfica es la primera manifestación de la expresión gráfica y se caracteriza porque cada signo del código gráfico puede equivaler a una frase o de un enunciado completo. Una de las ventajas de este tipos de comunicación es que las personas se pueden entender sin la necesidad de compartir una misma lengua, ya que los pictogramas no simbolizan la forma lingüística ni la fonética de unidades de una lengua determinada. La desventaja es que no sirve para representar nociones abstractas. Es un tipo de escritura de escasa arbitrariedad, puesto que se basa en el objeto en sí: escritura-pintura.  JEROGLÍFICOS : se basaron casi siempre en la representación de elementos de la realidad de los antiguos egipcios, desde seres humanos y animales hasta objetos celestes, plantas, utensilios diversos o todo tipo de construcciones. Pese al gran número de jeroglíficos que los egipcios llegaron a crear (unos 750 en la época clásica de la lengua egipcia), era imposible mantener que hubiera uno para cada elemento de la realidad. Existían conceptos abstractos que no podían representarse directamente de forma gráfica. Hubieron de encontrar métodos para expresar nuevos significados a partir de los signos jeroglíficos ya existentes. Uno de ellos consistió en utilizar los signos de forma simbólica para referirse a conceptos relacionados con el elemento representado. La escritura jeroglífica devino un sistema complejo gráficamente, al llegar a constar de varias clases de grafemas: figurativos (pictograma), simbólicos (ideograma y logograma), fónicos (fonograma: signos consonánticos), y los signos