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Asignatura: Terapias psicodinámicas y humanistas, Profesor: , Carrera: Psicología, Universidad: UNED
Tipo: Apuntes
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Una emoción es una respuesta fisiológica, involuntaria e inmediata, ante un estímulo concreto, de tipo externo (ver un lobo) o interno (sensación corporal o recuerdo) y nos mueven a la acción. Las emociones siempre responden a un estímulo concreto y es ante éste ante el que nos mueven a actuar, ya sea para acercarnos a algo u alejarnos de ello.
Los individuos experimentamos una respuesta emocional ante un estímulo concreto, no ante la idea de una emoción. Yo experimentaré miedo si me cuentan un relato sobre fantasmas, pero no si me hablan de un tratado de psicología sobre el miedo. Es, por tanto, lo sensorial, lo concreto, lo que provoca la emoción. Se trata de un proceso experiencial frente a un proceso declarativo.
Las emociones, entran dentro de las conductas filogenéticas del ser humano y de otras muchas especies animales. Una conducta filogenética es aquella que no se adquiere mediante el aprendizaje, sino que está introducida en la carga genética de la especie, por lo que la comparten todos los miembros de dicha especie de manera universal y nacen ya con ella, o al menos, con una capacidad de aprendizaje facilitada de forma biológica (como por ejemplo, el canto de los pájaros). Ejemplo del componente universal de las emociones es el hecho de los patrones de expresión faciales, comunes en toda la raza humana e involuntarios ante la presencia de una emoción determinada, o, por ejemplo, la capacidad natural del ser humano, de reconocer expresiones faciales.
Hay que tener en cuenta, que las emociones son algo más complejo que una conducta, sino más bien, provocan esas “conductas guías” que tienen la finalidad de aumentar la supervivencia de la especie para responder a esos estímulos y aumentar su adaptabilidad al medio. Es por esto, por lo que las emociones están presentes exclusivamente en conductas directamente relacionada con la supervivencia de una especie.
Las emociones más importantes y su relación con la supervivencia son:
TODAS LAS EMOCIONES CUMPLEN UNA FINALIDAD ADAPTATIVA
Como puede verse, las emociones más claras, y sobre todo, que más mueven a la acción, son aquellas que tienen que ver con evitar el peligro, y que por tanto, más tienen que ver con la supervivencia más inmediata del individuo, algo que refuerza la idea de proceso que se desarrolla para aumentar la adaptabilidad de una especie a su medio.
Las emociones, suelen clasificarse como buenas o malas, sin embargo, todas cumplen una finalidad adaptativa. Es por esto, por lo que realmente, al hablar de emociones, podemos clasificarlas en base a dos dimensiones: El Arousal y la Valencia.
El primero hace referencia al grado de activación corporal que provocan y el tiempo en el que un sujeto puede estar en dicho estado. Por ejemplo la diferencia entre la pena y la tristeza, es eminentemente de arousal, ya que la tristeza se caracteriza por es un estado anímico mantenido en el tiempo (como el que por ejemplo muestra un depresivo), mientras que la pena se trata de un momento puntual muy intenso (como el que encontramos en una persona justo en el momento que rompe con su pareja y se pone a llorar).
La Valencia, en cambio, abarca si la emoción es agradable o desagradable. La tristeza y la alegría, se diferencian sobre todo en su valencia. Es importante señalar, que agradable o desagradable no significa positiva o negativa, o buena o mala, ya que todas las emociones poseen una finalidad adaptativa siempre y cuando el paciente se las permita sentir y tenga un buen darse cuenta.
Como hemos señalado en la definición, una emoción es una respuesta fisiológica, es decir, se trata de un proceso biológico que se manifiesta en el cuerpo del individuo de una forma concreta.
Es por esto por lo que lo corporal, posee una importancia primordial para el psicoterapeuta gestáltico, a lo que debe atender, y para lo que existen técnicas concretas, como el Focusing.
Cada emoción posee una respuesta fisiológica, que el individuo experimenta, por esto, el psicoterapeuta gestáltico puede utilizar la manifestación corporal de la emoción como algo en lo que poner el foco atencional, y que le puede ayudar para “hacer grande” a la emoción, si una persona está conectando con una emoción, atender a la sintomatología corporal le permite incrementar la intensidad emocional de la misma.
Del mismo modo, que las emociones provocan cambios corporales, podemos recorrer el camino en sentido inverso, realizando cambios emocionales a través de intervenir con lo corporal. Esto, es un suceso del que existe infinidad de datos empíricos, y que es utilizado por distintas corrientes, dando lugar a técnicas como el psicodrama, el focusing, las técnicas de relajación de Jacobson o los ejercicios de bio-feedback.
Principios Básicos de la Psicoterapia Gestalt
La psicoterapia Gestalt ha sido definida como la “terapia de lo obvio” “la terapia del cómo” “una terapia de contacto” o “la terapia del aquí y el ahora” estas definiciones, recogen algunos de los principios básicos de este modelo psicoterapéutico.
La Psicoterapia Gestalt, toma su nombre de la Escuela de la Psicología de la Gestalt, un grupo de estudiosos alemanes, que se centraron en los procesos de percepción. De ellos cogen una serie de principios que son extrapolables al ámbito de la psicoterapia. Los más destacables son:
que les impiden disfrutar del momento presente. Sin embargo, este mecanismo también alivia el sufrimiento, ya que por ejemplo, cuando un adicto fracasa en su compromiso de abstinencia piensa en el futuro para aliviar su culpa o no reconocer su fracaso (“la semana que viene dejaré totalmente de consumir y acudiré a un centro de rehabilitación”)
Es en base a esto por lo que el psicoterapeuta gestáltico pondrá el énfasis en la experiencia de lo que ocurre en la consulta frente a la divagación de aquello que ocurrió en otro momento. La experiencia nos ofrece la más veraz información de cómo responde un individuo a determinadas situaciones, de qué siente o piensa respecto a eso.
Otro de los aspectos nucleares de la psicoterapia Gestalt, es el Darse Cuenta o el awereness. Consiste en la toma de conciencia del individuo de sus propias necesidades emergentes, de aquellos elementos que surgen como figura, o de cómo el individuo decide relacionarse con ciertos aspectos. Hay que tener claro, que el Darse Cuenta, es un proceso diferente del Insight psicoanalítico, ya que no se trata de entender un proceso inconsciente que necesita ser señalado por un experto externo, sino, simplemente se trata de procesos que no reconocíamos porque eran amenazantes (reconocer la excitación ante una persona del mismo género en la homosexualidad, por ejemplo) o porque eran procesos que teníamos automatizados.
Todo esto, nos lleva al Ciclo de Satisfacción de las Necesidades, donde la toma de consciencia, es parte del proceso.
culturales (que determinan cómo se puede y si se puede “celebrar” una satisfacción de necesidad). Detrás de muchas personas insatisfechas o con sensación de no plenitud, se encuentra una interrupción o infra valorización de la Realización.
Los individuos, enferman cuando sus deseos están separados de su realidad, que son su cuerpo y
sus propias emociones, que como una brújula, marcan las necesidades reales del individuo para obtener aquello que las satisfaga. Los sueños y las ilusiones son abstracciones y conjeturas mentales, las necesidades son una realidad fisiológica.
Por otro lado, la expresión y aprobación de las necesidades viene muy mediada por la influencia cultural, la educación, el medio social, los prejuicios, la religión… Estas realidades ajenas, nos inculcan deseos, pero no necesidades, y pueden tornar algunas de nuestras necesidades en amenazantes, perversas o incorrectas, lo que puede llevar a autocensuras en nuestro darnos cuenta o en Resistencias en nuestro ciclo de satisfacción de las necesidades.
OTRO DE LOS ASPECTOS NUCLEARES DE LA PSICOTERAPIA GESTALT, ES EL DARSE
CUENTA O EL AWERENESS
Las resistencias son de muy distintos tipos y formas, y aunque en general en los textos académicos
se explica que cada resistencia se corresponde con una fase del ciclo, esto no es exactamente así, sino que es una abstracción analítica que permite comprender más fácilmente el funcionamiento de las resistencias.
El terapeuta gestáltico, no debe vivir las resistencias como algo a vencer o un obstáculo, por mucho que le frustren, debe entender que son indicador sobre la vivencia de miedo y dolor que existen tras esa emoción, por lo que nos facilitan entender que existe una gran carga tras esa resistencia. Es por eso por lo que la forma de proceder, debe ser la de “escuchar” a esa resistencia, ver por qué está ahí, y que necesita para poder dejarnos acceder a la emoción que hay detrás.
Muchas de las resistencias de los individuos, cuando tienen un componente perjudicial, que impide integrar aspectos de uno mismo o satisfacer necesidades propias, suelen provenir de los denominados Introyectos. Un introyecto es una pauta que modela algún tipo de conducta, que marca el “tienen que ser las cosas”, normalmente desde algún tipo de marco moral o ideológica, lo que nos impide desarrollarnos como individuos al tener miedo a reconocer nuestra propia realidad, ya que choca con este prototipo introyectado. La mayoría de los “deberías” vienen de estos introyectos, que cogen su nombre porque se trata de pautas y modelos que el individuo no asume de manera libre,
después de un proceso de asimilación de aquello que le es inculcado, si no que lo asume sin hacerlo propio.
Esta es la diferencia, entre un introyecto, un “debería”, y elegir asumir como propios alguna serie de principios morales/ideológicos/éticos de forma sana, tras un proceso de asimilación, en la que el individuo de forma libre decide hacerlos suyos tras ver que son congruentes consigo mismo y con la forma que quiere regir su vida. Es por esto, que a pesar de que Fritz Perls declaró la guerra a los deberías, tenemos que entender que se refería a aquellos que son introyectados, no a aquellos que provienen de asimilaciones que ha realizado el individuo y que le llevan a ciertos deberías por vivir en congruencia con aquello en lo que cree. Se trata por tanto, de ciertas elecciones que ha realizado la persona, aunque en determinados momentos le lleven a “deber” actuar de una manera.
Muchas veces, los deberías introyectados entran en conflicto con las Polaridades del ser humano, todos los individuos tenemos polaridades, es decir, aspectos contradictorios dentro de nosotros, ejemplos de polaridades son Fuerte-Débil, Masculino-Femenino o Introvertido-Extrovertido. Normalmente, los individuos, no tienen problemas en aceptar uno de los polos, bien porque este les aleja del sufrimiento, porque les crea una sensación de fortaleza o por introyectos, sin embargo, al negar el otro polo, están negando también una parte de sí mismos, ya que no se trata de conceptos dicotómicos o paradójicos, sino que se tratan, realmente, de dos caras de la misma moneda, de una misma cosa.
Aunque normalmente, nos instalamos y desarrollamos más uno de los polos, cuando este proceso se exacerba, el individuo se desvirtúa y enferma, ya que organismo biológico, en su tendencia a la autorregulación, busca un equilibrio entre ambos polos. Por eso, cuando negamos uno y le impedimos expresarse, esto crea una descompensación, que la única forma de contrarrestar, es la de realizar conductas y aspectos de la otra polaridad de gran intensidad (pensemos en una balanza cuyo orden natural es el equilibrio, y sólo ponemos pequeñas cantidades de peso en uno de los platos, para equilibrar dicha balanza, deberemos poner un gran peso de golpe en la que no hemos ido colocando peso para poder lograr dicho equilibrio). Esto, lleva a los pacientes a una sensación de descontrol, que suele llevarlos a tratar de negar aún más la polaridad de sí mismos que no aceptan, llevándoles al desequilibrio.
Existen dos tipos de proceso emocionales. Por un lado, están las emociones espontáneas que sólo necesitan permitirse ser sentidas, sin modularlas ni enjuiciarlas ya que sentirlas permiten aceptarlas, identificar y clarificar el problema y valorar el coste del cambio. Además, están las emociones que son una reacción a las emociones espontáneas, tratándose de manipulaciones frente a esa honestidad, con el fin de “protegernos del sufrimiento” pero que generan angustia, insatisfacción vital y peligro ya que nos alejan y distorsionan nuestra propia realidad, es decir, nuestra vivencia emocional.
Por todo esto, señalar, que la psicoterapia Gestalt, no se trata de un modelo centrado en lo patológico, sino en buscar la forma de conseguir que el individuo pueda estar en contacto consigo mismo y aceptarse incondicionalmente. Es por eso, que se trata de una psicoterapia basado en el desarrollo del potencial humano, que permite curar la psicopatología sí, pero también llevar al individuo a cotas de crecimiento personal y felicidad superiores a través la honestidad y la libertad para ser lo que somos en potencia.
Como resumen general, señalar que el ser humano es un organismo biológico que tiende a la autorregulación organísmica (estado de bienestar y equilibrio, donde sus necesidades se ven satisfechas), y cuando se halla en ese estado, se encuentra pleno y dichoso, capaz de desarrollar todo su potencial como individuo. Sin embargo, la fobia al sufrimiento y los introyectos, tornan determinadas necesidades en amenazantes, por lo que el individuo se aleja de la honestidad consigo mismo mediante resistencias, estrategias evasivas (conductas de evitación de emociones que se tornan en “estímulos fóbicos o aversivos”) o adictivas para tratar de manejar esas partes de sí mismo que no acepta, todo lo cual, le lleva a enfermar, a vivir en incongruencia con sus necesidades y a no poderlas satisfacer, y por tanto, a alejarse de su satisfacción vital.
formativa increíblemente útil, pero por desgracia, sirvió poco para crear un sistema de formación claro, y rápidamente, personas que realizaban un taller de fin de semana, muchas veces impartidos por alumnos de alumnos de Perls, se colgaban la etiqueta de psicoterapeutas gestálticos, llamando Gestalt, a cosas que no lo eran.
Sirvan de representativas de la mentalidad de la época, estas declaraciones del creador de la Gestalt en un congreso:
¡¡Este tío no tiene ni idea, en Gestalt lo que importa es la experiencia!!
Que os devuelvan el dinero y largaos a casa a hacer aquello que más felices os haga….
Fritz Perls
Todos estos factores, unidos al hecho de que Fritz Perls sólo escribió un libro, pero ningún manual u obra más en el que explicara los fundamentos básicos de su modelo (los libros en los que figura como autor, son en realidad transcripciones literales de sus talleres vivenciales realizadas por algunos de sus colaboradores, salvo el que si escribió: “Gestalt Therapy” obligado por los coautores Goodman y Hefferline) llevaron a una anarquía en el modelo que, a pesar de los esfuerzos realizados años más tarde, por autores como Yonteff o publicaciones como la Journal of Gestalt Therapy, aún perduran, incluyendo en la Gestalt elementos de otras disciplinas o creencias (espiritualidad, esoterismo, filosofía oriental…) que la desvirtúan en su esencia, y han creado una mentalidad en la que se confunde el carácter integrador de la Gestalt con el “Todo vale si te hace sentir”, que han contribuido a la imagen que muchas personas tienen actualmente de este modelo como algo poco riguroso o serio.
LAS TERAPIAS HUMANISTAS ESTÁN VIVIENDO UN MOMENTO DE GRAN IMPORTANCIA EN NORTEAMÉRICA
Actualmente, la psicoterapia Gestalt, viven un momento en el que coexisten las dos vertientes: La del
todo vale, y otra más seria, en la que se trata de mantener la esencia del modelo como un marco integrador de enorme potencial, con un rigor y academicismo, que permita mantener unos
estándares de calidad en la psicoterapia.
Por otro lado, respecto a la evolución de la Terapia Humanista (grupo dentro del cual se incluye la
Gestalt), están viviendo un momento de gran importancia en Norteamérica, sobre todo gracias a la figura de Leeslie Greenberg, ingeniero que comenzó una carrera como psicólogo. Durante años,
estuvo estudiando a los más importantes psicoterapeutas rogerianos y gestálticos, y encontró, un patrón subyacente en aquello que estos humanistas realizaban por intuición y conexión emocional con el otro. Esto, le llevó a crear un nuevo modelo, la Emotion Focused Therapy o EFT (Terapia Focalizada en la Emoción o TFE), que más que un modelo, es una versión 2.0 de las terapias humanistas. La revolución de este nuevo sistema, es que al estar estructurado, puede ser sometido a investigación, y está logrando obtener datos empíricos que evidencian la efectividad de estas terapias, y que le ha llevado, por ejemplo, al reconocimiento por la APA u obtener datos de eficacia empírica superiores a la terapia cognitivo conductual en el tratamiento de ciertas patologías.
¿Cómo se hace Psicoterapia Gestalt?
Lo más importante en el psicoterapeuta gestáltico, es su actitud, sin una correcta actitud, nada de lo que haga funcionará (aunque esto, ocurre en todas las psicoterapias, es especialmente importante en las psicoterapias humanistas). Debemos entender, que si el paciente no tiene una emoción integrada, es porque esta es muy hiriente para él, porque le aterroriza el sufrimiento que puede acarrearle aceptarla y darse aquello que necesita para satisfacerla. Si, como hemos señalado anteriormente, las emociones no integradas se convierten en una especie de estímulos fóbicos, la única manera de poder tener honestidad con uno mismo para reconocer que eso está ahí, de atreverse a hacer algo tan difícil, es a través de un psicólogo que acepte incondicionalmente a su paciente, que le cree un espacio seguro donde poder asomarse, experimentar aquello que da tanto miedo sentir.
Debemos entender que el paciente tiene derecho a sentir lo que siente, por extraño u horrible que nos parezca. Es el psicoterapeuta el que debe estar y entender el mundo del otro y no al revés. El gestaltista jamás enjuiciará a su paciente o lo catalogará, sino que simplemente lo observará y describirá, haciéndolo siempre desde la vivencia del paciente.
LO MÁS IMPORTANTE EN EL PSICOTERAPEUTA GESTÁLTICO, ES SU ACTITUD, SIN UNA
CORRECTA ACTITUD, NADA DE LO QUE HAGA FUNCIONARÁ
Es importante, muchas veces, hacer explícito ese espacio seguro que es la terapia. “Sabes que lo
que ocurra aquí no es el mundo real, permítetelo sentirlo aquí, aquí no harás daño a nadie si te lo dejas sentir” o “Yo estoy aquí para contenerte si se hace muy intenso ya sabes que eres tú el que
controla la situación, si te molesta en algún momento lo que sientes, dímelo y paramos el ejercicio”.
El interés genuino es otro aspecto fundamental en la actitud del psicólogo que trabaja desde este modelo para poder realizar bien su labor. La vivencia del paciente, su bienestar y desarrollar su potencial tienen que estar presentes. Si un paciente nos aburre, remueve emocionalmente (nos enfada, deprime, angustia…) o no logramos conectar con él de forma genuina, hemos de ser honestos y derivarlo a otro profesional. Es por esto que es tan importante hacer un buen análisis personal (proceso de psicoterapia para psicólogos) y supervisión por parte de otro profesional terapéutico para impedir que esto interfiera en nuestro trabajo de forma disruptiva.
Esto es especialmente importante si entendemos, que en la Psicoterapia Gestalt, a diferencia de en otros paradigmas de psicoterapia, existe una relación de horizontalidad entre el psicoterapeuta y el paciente. Ambos se relacionan en un plano común y por tanto existe una posición de igualdad frente al paciente. El psicoterapeuta gestáltico asume que él puede saber mucho sobre psicoterapia, pero un individuo sabe más de sí mismo que cualquier otra persona. Es por esto que el gestaltista jamás impondrá su criterio, y siempre lo brindará como una hipótesis o una opción que le brinda para ver si se siente identificado en ello, siendo el paciente el que tiene que ver si le encaja. De hecho, en las sesiones suele existir la secuencia de Discutir – Ejecutar – Revisar, y este proceso se elabora entre ambos, siendo igual de válidas ambas opiniones.
El gestaltista, es un facilitador del proceso emocional, pero no un experto que sea capaz de ver aquello que la persona no puede ver o más sabio o capacitado que éste. El objetivo de la psicoterapia Gestalt es que el individuo se responsabilice de sus propias emociones y asuma los costes de vivir en congruencia con las mismas, de que madure y sólo si parte de él la toma de decisiones podrá hacerlo, por lo que no podemos decirle al paciente qué hacer, mandarle pautas o aconsejarle.
Por todo esto, la honestidad (incluso cuando no se está conforme con lo que dice el paciente, la efectividad de la psicoterapia, los propios sentimientos del psicólogo o cuando no se sabe qué le ocurre al paciente, expresándolo sólo si tiene una finalidad terapéutica o el paciente pregunta) debe estar siempre presente y la cercanía (la cual implica dejar que la emoción del otro resuene en ti, emocionarse con lo que dice el paciente, tener presencia ante el otro, ocupar el espacio en sesión e incluso cercanía física o de contacto corporal) con el otro debe ser una realidad y no impuesta o de pega.
EL GESTALTISTA, ES UN FACILITADOR DEL PROCESO EMOCIONAL, PERO NO UN EXPERTO
QUE SEA CAPAZ DE VER AQUELLO QUE LA PERSONA NO PUEDE VER O MÁS SABIO O CAPACITADO QUE ÉSTE
Todo esto expuesto sobre la actitud del terapeuta gestáltico se resume en una sola palabra: Empatía.
La empatía consiste en ponerse en “los zapatos del otro”, es decir en su vivencia, y tratar de ver el mundo desde el proceso emocional del otro, para ello, tenemos que poder acercarnos dejando antes
nuestras concepciones, juicios morales y vivencias y mantener sólo un espíritu de curiosidad y descripción de aquello que vemos, sin catalogarlo como bueno o malo. Importante es señalar, que
una vez hecho este proceso, el gestaltista debe volver a sí mismo y observar cómo resuena en él aquello que siente el paciente y evitar caer en la simpatía, ya que si lo hace, no podrá contener al
paciente que narra con culpa su enfado con hijo porque suspendiera, puede necesitar entender que ese enfado proviene del dolor que le provoca ver que su hijo suspende y que si no tiene estudios no encontrará trabajo.
Señalar además, que difícilmente se podrá hacer un buen trabajo emocional si no se definen claramente cuáles son las emociones con las que hay que trabajar.
Formas frecuentes de conseguir clarificar emociones son:
Otra función importante que suele ser necesaria en el proceso de psicoterapia Gestalt es el de facilitar la expresión emocional y permitírselas sentir. Puede parecer obvio, pero es muy difícil conseguir que un paciente se atreva a conectar emocionalmente, incluso cuando el psicoterapeuta haga técnicas que ayuden a sacar la emoción o a hacerla más grande, si el individuo siente que no tiene derecho a sentir esa emoción, le da mucho miedo o existe algún otro factor que hará que se “proteja” de dicho sentimiento. Por eso, muchas veces el psicólogo gestáltico debe estar atento en donde están esas dificultades para tratar de facilitarlas.
Esto, se consigue sobre todo con aspectos de la actitud del terapeuta, como hemos señalado anteriormente, pero también mediante tareas y frases que el psicólogo puede hacer directamente. Algunas de estas cosas son:
o “Aunque seas su madre, puedes enfadarte con tu hijo enfermo porque te está impidiendo poder tener una nueva pareja, eso no significa que no le quieras, es simplemente, que eres consciente de que te está alejando de algo que necesitas”. Probablemente sea la más importante y efectiva.
Todos los psicoterapeutas gestálticos buscan traer a primer plano los procesos emocionales que están en el fondo, escondidos tras capas de rutinas, hábitos, excusas, actitudes cómodas, no aceptación, resignaciones y miedos. Para crear todo esto, para mantenerlas en el fondo, actúa la mente distorsionadora, de ahí que la función del gestaltista sea centrarse en la experiencia emocional a fin de que ésta emerja y el paciente pueda escucharla y reconocerla.
ES DE SUMA IMPORTANCIA AYUDARLE A PONER EL FOCO EN SUS SENTIMIENTOS CUANDO DESARROLLA SU DISCURSO EN LA SESIÓN
Esto, se da en dos variables, una táctica, es decir, en aquello que ocurre momento a momento en la sesión, pero también una estratégica, esto es, a lo largo de toda la terapia. El paciente nos demanda solucionar problemas, pero estos son consecuencia de una serie de estrategias evasivas o adictivas que distorsionan los procesos naturales de nuestra mente, cuyo cambio es el principal objetivo. Es decir, no es importante tanto por qué ocurre la patología o el problema sino cómo distorsiona el proceso de congruencia con las emociones y sus necesidades asociadas que hay detrás y que el paciente debe ser capaz de afrontar con madurez: aceptándolo, tomando una decisión sobre ello y asumiendo pagar el coste de la misma.
Hasta ahora, hemos expuesto que puede hacerse en un proceso de psicoterapia Gestalt para lograr sacar las emociones a la superficie, pero después de tenerlas, ¿qué hemos de hacer? Muchas veces, el mero hecho de sacarlas es suficiente, y lo único que necesita el individuo es pemitírselas sentir y acogerlas. Otras, sin embargo, la persona necesita una experiencia emocional correctora, normalmente cuando posee un conflicto interno entre determinadas emociones o necesita recibir algo que no pudo recibir en su momento o que satisfaga esa emoción. Hay que entender que el terapeuta no es quien da o provoca la experiencia emocional correctora, simplemente crea un marco, ya sea en forma de tarea o de fluir con el otro, en el cual el paciente puede darse aquello que necesita, y que luego, provocará el cambio conductual en su vida real.
Esta, suele ser normalmente la parte más técnica de la psicoterapia Gestalt, y es, donde, normalmente, más ponen el foco los psicoterapeutas que trabajan desde este marco. Esto, es un error que debemos tratar evitar, ya que es difícil saber qué experiencia emocional necesita un paciente si las emociones conflictivas no están bien definidas o si el paciente todavía se muestra resistente a entrar en ellas porque son amenazantes. Tampoco será efectiva la técnica si la emoción no ser percibe como clara e intensa, sino que es vaga e imprecisa.
Es trascendental entender que en Gestalt, el proceso emocional es lo importante, que como gestaltistas, hemos de aprender de saber estar en la incertidumbre y aprender a soportarla y poder vivir en ella. Las técnicas, aunque bien utilizadas pueden ser grandes potenciadores, sólo son eso: un modulador. La actitud empática del terapeuta y su buen seguimiento del proceso emocional son el 90% de lo necesario para una buena terapia. Mantener al paciente en su mundo interno, en sus emociones, y ver que emerge de ellas puede ser frustrante, confuso y poco definido a veces, pero nos dirá cuando hemos de utilizar una técnica para que funcione y de al paciente aquello que necesita.
Si no hacemos esto, estaremos tratando de aplicar un modelo de cuando A yo aplico B, que nos aleja del paciente, y tratamos de intentar que sea él quien se adapte a nuestra visión del caso, asumiendo el rol de un experto que decide que técnicas debe aplicar en cada momento.
Señalar también, que en numerosas ocasiones, la actitud del psicólogo Gestalt es la mejor de las experiencias emocionales correctoras, porque puede dar muchas cosas que no recibió el paciente y que son el origen de su herida: comprensión ante su debilidad, compasión ante su sufrimiento, amor ante la parte que más le cuesta integrar de sí mismo, respeto frente a sus duelos y contradicciones, ser una figura vincular segura y estable, paciencia ante sus proyecciones y ataques fruto de su frustración…
Las técnicas más habituales para crear experiencias emocionales correctoras son:
El paciente sienta en una de las sillas una de sus dualidades y se le pide que le hable a la otra voz, explicándole cómo se siente ante aquello que la otra voz le hace, cuando conecta con el discurso de
la otra voz se le solicita que cambie de silla y le explique a la primera por qué tiene que estar ahí o cómo se siente, mediante este diálogo ambas se escuchan y se piden algo. Las voces a veces se
tornan en figuras de otros, como por ejemplo, que la voz crítica sean los padres. Es importante dejar que el paciente pueda moldear la tarea y que se pueda hacer de la forma que sea más evocadora y
se ajuste más a cómo lo vive él en su mundo interno.
Respecto a toda las técnicas expuestas, señalar que cada punto no es necesariamente único ni exclusivo para cada fase, debemos entender, que esto, no es más que una abstracción divagativa y declarativa de qué es y cómo se hace la psicoterapia Gestalt, un proceso de tipo procedimental y experiencial, por lo que siempre será algo tosco, poco preciso y burdo. El colocarlas en fases, es meramente para intentar clarificar al lector las funciones más habituales y darles un poco de estructura y coherencia, pero será la realidad del paciente y el resonar emocional con él el que clarificará que hacer en cada momento o para que utilizar cada recurso. Por ejemplo, señalar el lenguaje corporal puede ayudar a un paciente a clarificar una emoción “Me hablas de que estás mal con esta situación pero cuando lo dices tus ojos se llenan de lágrimas… ¿Puede ser que ese malestar esté hecho de tristeza?”, o acompañar y dar soporte puede ser un elemento necesario para que una persona se atreva a realizar una técnica de experiencia emocional correctora “Yo estaré contigo cuando pongas a tu padre en la silla vacía, serás tú quien tenga que hablar con él, pero yo te estaré contigo y podrás sentir mi apoyo”.
Todo esto, acompañando a lo largo de este proceso de una manera empática, de interés genuino, aceptación incondicional e implicación personal, brindando al otro su conocimiento superior, su apoyo
incondicional y su propio vibrar emocional ante lo que le ocurre al paciente.