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Asignatura: Arte indio y de Asia Oriental, Profesor: Eva Fernandez, Carrera: Historia del Arte, Universidad: UCM
Tipo: Exámenes
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Entre los nombres más destacados de Siva se encuentra el de Nataraja, Señor de los bai larines, o Rey de los actores. En esta advocación el cosmos es Su teatro, Su repertorio es amplio y Él mismo es el actor y la audiencia.
Es imposible enumerar cada una de las diferentes danzas de Síva que conocen sus ado radores, pero no hay duda de que la idea que da origen a todas ellas es, en mayor o me
Eros Protogonos del que habla Luciano cuando dice:
No quiero decir que la interpretación más profunda de la danza de Siva estuviese ya presente en la mente de aquellos danzarines que bailaron con frenética y tal vez embria
Siva. Un gran motivo de la religión o del arte, o cualquier gran símbolo, acaba signifi cando todo para todos los hombres, pues les ofrece, generación tras generación, los teso ros que guardan en sus propios corazones. Cualquiera que sea el origen de la danza de
pueda jactarse ninguna religión o arte. De las diversas danzas de Siva sólo mencionaré tres,
danza vespertina que tiene lugar en el Himalaya, en presencia de un coro celestial, apare
En las representaciones de esta danza Siva presenta dos brazos, y la colaboración de los dioses aparece indicada con claridad por su posición en el coro. No hay ningún Asura pos trado bajo el peso de los pies de Siva^1 • Hasta donde yo sé no existe interpretación alguna de esta danza en la literatura Saiva.
co como Bhairava o Vira-bhadra. Se desarrolla en cementerios y crematorios, donde Siva, por lo general en su forma de diez brazos, baila con Devl una danza frenética, acompa ñado por una tropa de traviesos diablillos. Las representaciones de esta danza son frecuen tes en la escultura antigua, como sucede en Elüra, Elefanta, y también en BhuvaneSvara.
que celebra sus ritos de medianoche en el crematorio. En épocas posteriores esta danza de los crematorios, a veces de Siva, a veces de Devl, es interpretada por la literatura Sai va y Sakta en un sentido enormemente intenso y conmovedor.
reunida en la sala dorada de Cidambaram o Tillai, el centro del universo. La danza es eje cutada por primera vez ante los dioses y ¡-sis después de la derrota de estos últimos en el
cabo no tiene una relación demasiado estrecha con el sentido real de la danza, puede ser resumida como sigue:
1 Los asuras, que en tiempos védicos eran las divinidades, pasaron a ser, en la mitología hindú, los oponentes de los dioses y sím bolos de la ignorancia. (N. de la T.) 'DevI, Urna o Sakti (literalmente «energía.) es el principio femenino y activo del dios Siva. Puede asumir gran cantidad de as pectos y cobra gran importancia en el tantrismo, donde se convierte en la divinidad suprema. (N. de la T.) 'Los rsis son sabios de los tiempos védicos a quienes se atribuye la autoría de la mayor parte de los vedas. (N. de la T.)
fI
"
LA creación surge del tambor; la protección procede de la mano de la esperanza; del fuego proce de la destrucción; el pie sostenido en alto da la liberación.
Se observará que la cuarta mano señala a su pie elevado, el refugio del alma. También podemos citar las siguientes palabras de Cidambara Mummal1í Kovai:
¡Oh, mi Señor! Tu mano, que sostiene el tambor sagrado, ha hecho y ordenado los cielos y la tie rra, y otros mundos e innumerables almas. Tu mano alzada protege tanto el orden consciente como el orden inconsciente de tu creación. Todos esos mundos son transformados por tu mano, la que so porta la llama. Tu pie sagrado, apoyado en el suelo, da refugio al espíritu cansado que se debate en las dificultades de la causalidad. Yes Tu pie levantado el que garantiza la felicidad eterna a quien se acerca a Ti. Estas cinco acciones son, sin duda, el producto de Tu obra.
Los siguientes versos del Tiruküttu Darsana (visión de la danza sagrada), que compo nen el noveno tantra del Tirumantram de Tirumü1ar, desarrollan algo más el motivo prin cipal:
Su forma está en todas partes, pues todo se impregna de su Síva-Saktí: Cidambaram está en todas partes, en todas partes su danza. Siva es el todo y lo omnipresente, En todas partes se manifiesta su graciosa danza. Sus danzas de cinco partes son temporales y eternas. Sus danzas de cinco partes son Sus Cinco Actividades. Por Su gracia los cinco actos son realizados, Ésta es la danza sagrada de Uma-Sahaya. Él danza con Agua, Fuego, Aire y Éter; Así baila siempre nuestro Señor en la corte. Visible para quienes superan Maya y Mahamiiya [la ilusión y la gran ílusión] Nuestro Señor baila su danza eterna. LA forma de Saktí es todo deleite; Este deleite único es el cuerpo de Urna. LA danza es la forma de Sakti, que surge en el tiempo y une los pares. Su cuerpo es Akas, y allí dentro, en la nube negra, está Mukalaya. LAs ocho direcciones son Sus ocho brazos, LAs tres luces son sus tres ojos, y Adoptando esta forma, danza en nuestro cuerpo como la congregación.
Ésta es Su danza. Su significado más profundo sólo se puede sentir cuando se ha com prendido que la danza tiene lugar en el corazón y en el ser. Dios está en todas partes; es te «todas partes» es el corazón. En este sentido encontramos también otro poema:
Con el objeto de alcanzar este fin, todo, menos el pensamiento de Dios, debe ser des
mos:
Comparemos esta referencia a los «silenciosos sabios» con las bellas palabras de Ti rumülar:
Siva es un destructor y ama el crematorio. Pero ¿qué es lo que destruye? No sólo los cielos y la tierra al final de cada ciclo del mundo, sino también las cadenas que atan a ca da alma por separad0^9 • ¿Dónde está y qué es el crematorio? No es el lugar donde nues tros cuerpos terrenos son quemados, sino los corazones de Sus amantes, que yacen ago tados y desolados. El lugar donde se destruye el ego simboliza ese estado en el que las ilusiones y las hazañas son barridas por el fuego. Esto es el crematorio, la tierra ardiente donde baila Sri Nataraja y a la que se da el nombre de Sudalaiyádi, el bailarín del cre matorio. En este símil podemos reconocer la conexión histórica existente entre la gra
'ef. Mareel Schwob, Le livre de Monelle.
· ,
ciosa danza de Siva como Nataraja y su salvaje danza como demonio del cementerio. Esta concepción de la danza es corriente también entre los Saktas, especialmente en Bengala, donde se adora más bien el aspecto maternal que el paternal de Siva. La bai larina es aquí Kali, ante cuya llegada los corazones deben purificarse en el fuego y va ciarse mediante la renuncia. En un himno bengalí a Kali se reproduce la siguiente ple gana:
Como tú amas el crematorio, He hecho un crematorio de mi corazón Donde Tú, La Oscura, la que en el crematorio mora, Puedas bailar Tu danza eterna. Nada más guarda mí corazón, Oh Madre: Día y noche arde la pira funeraria,
Lo he preparado todo para Tu llegada. Mahakiila, con la muerte conquistada bajo Tus pies, Penetra, bailando tu danza rítmica, Que podría contemplar con los ojos cerrados.
Si regresamos al sur encontramos otros textos tamiles en los que se explica la finalidad
Con la intención de proveer de los dos tipos de fruta a las innumerables almas, nuestro Señor tje cuta Su danza en cinco movimientos.
Los dos tipos de fruta mencionados son iham, la recompensa en este mundo, y param,
La intelígencia suprema danza en el alma ... para borrar nuestros pecados. Para ello nuestro Pa dre disipa las tinieblas de la ilusión (maya), quema el hilo de la causalidad (karrna), aplasta al de monio (mala, aI).ava, avidya), nos impregna de gracia y sumerge amorosamente al alma en el océa no de la felicidad (ananda). Quienes han contemplado esta danza mística nunca vuelven a verse reencarnados.
La concepción del proceso del mundo como un entretenimiento (lfla) o pasatiempo del Señor aparece también en las escrituras Saiva. Así, escribe Tirumülar: «La danza perpetua es Su juego». Esta espontaneidad de la Danza de Siva queda también reflejada de una manera extraordinaria en el Poema del Éxtasis de Skryabin, del cual reproduci
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mos aquí un fragmento que nos ilustrará mejor que ningún tipo de explicación formal, ya que lo escrito por Skryabin refleja con exactitud lo que el escultor hindú trata de ex presar:
Este aspecto de la inmanencia de Siva parece haber dado lugar a la objeción de que su danza se asemeja a la de quienes bailan para complacer a los ojos de los mortales, pero hay que tener en cuenta que, en realidad, Él danza para mantener la vida del cosmos y para dar la liberación a quienes lo buscan. Además, si interpretamos correctamente las danzas de los bailarines humanos, veremos que su arte está también orientado a ofrecer la libe ración. Pero nos ajustaremos más a la verdad si contestamos que la razón de Su danza re side en Su propia naturaleza: todos sus gestos son innatos, nacen de su propia naturaleza
las finalidades.
se nos dice:
lo una representación de la danza de la naturaleza análoga a la danza de la sabiduría de Siva.
'"De la traducción al inglés de Lidia L. PimenoffNoble, publicada en el Boston Symphony Orchestra Prograrnme el 29 de octu bre de 1917. La expresión 'yo sOY' con la que terminan los venos debe identificarse con la fórmula sánscrita Tal tuam así (eso soy yo) que el moribundo hindú debe mencionar a la hora de su muerte como asunción de su identidad con todo lo creado. (N. de la T.) II Véase Nandikesvara, The Mirror cif Cestures, traducido al inglés por Coornaraswamy y Duggirala, pág. 11. Esta obra fue publicada en 1917 en Harvard Uruvenity Press, pero existe una reedición de 1987 en Nueva Delhi (Munsiram Ma noharlal). (N. de la T.)
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