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textos examen indio 3, Exámenes de Historia del Arte

Asignatura: Arte indio y de Asia Oriental, Profesor: Eva Fernandez, Carrera: Historia del Arte, Universidad: UCM

Tipo: Exámenes

2012/2013

Subido el 28/12/2013

anita_dinamita6396
anita_dinamita6396 🇪🇸

3.2

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5. LA
DANZA
DE
SIVA
El
Señor
de
la
corte
de
Tilla;
baila
una
danza
mística.
¿De
qué
trata,
amor
mio?
(Tiruvasagam XII, 14)
Entre los nombres más destacados de Siva
se
encuentra el de Nataraja, Señor de los bai-
larines, o
Rey
de los actores.
En
esta advocación el cosmos
es
Su teatro, Su repertorio
es
amplio
y Él mismo
es
el actor y la audiencia.
Cuando
el
actor
redobla
el
tambor,
todo
el
mundo
se
acerca
a
ver
el
espectáculo;
y
cuando
recoge
los
accesorios
del
escenario
se
queda
solo
en
Su
feUddad.
Es
imposible enumerar cada una de
las
diferentes danzas de Síva que conocen
sus
ado-
radores, pero no hay duda de que la idea que da origen a todas
ellas
es,
en
mayor o
me-
nor medida, siempre la misma: la manifestación de la energía rítmica primaría. Siva
es
el
Eros
Protogonos del que habla Luciano cuando dice:
Parece
que
la
danza
tuvo
su
origen
al
príndpio
de
todas
las
cosas,
que
nadó
junto a
Ero.s
y
es
tan
antigua
como
él;
podemos
ver
su
baile
primaveral
en
la
danza
coral
que
representan
las
consteladones,
los
planetas
y
las
quietas
estrellas,con
sus
movimientos,
sus
cruces
e
intercambios
en
ordenada
armonía.
No
quiero decir que la interpretación más profunda de la danza de Siva estuviese ya
presente
en
la
mente de aquellos danzarines que bailaron
con
frenética y tal vez embria-
gada
excitación
en
honor
del dios de la montaña preario que posteriormente dio lugar a
Siva.
Un
gran motivo de
la
religión o del arte, o cualquier gran símbolo, acaba signifi-
cando todo para todos los hombres, pues les ofrece, generación tras generación, los teso-
ros
que guardan
en
sus propios corazones. Cualquiera que sea el origen de la danza de
Siva,
se
convirtió
con
el tiempo en
la
imagen de la actividad de Dios más clara de la que
pueda jactarse ninguna religión o arte.
De
las
diversas danzas de Siva sólo mencionaré tres,
una de
las
cuales constituirá
el
motivo principal de la interpretación.
La
primera de ellas, una
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5. LA DANZA DE SIVA

El Señor de la corte de Tilla; baila una danza mística.

¿De qué trata, amor mio? (Tiruvasagam XII, 14)

Entre los nombres más destacados de Siva se encuentra el de Nataraja, Señor de los bai larines, o Rey de los actores. En esta advocación el cosmos es Su teatro, Su repertorio es amplio y Él mismo es el actor y la audiencia.

Cuando el actor redobla el tambor,

todo el mundo se acerca a ver el espectáculo;

y cuando recoge los accesorios del escenario

se queda solo en Su feUddad.

Es imposible enumerar cada una de las diferentes danzas de Síva que conocen sus ado radores, pero no hay duda de que la idea que da origen a todas ellas es, en mayor o me

nor medida, siempre la misma: la manifestación de la energía rítmica primaría. Siva es el

Eros Protogonos del que habla Luciano cuando dice:

Parece que la danza tuvo su origen al príndpio de todas las cosas, que nadó junto a Ero.s y es tan

antigua como él; podemos ver su baile primaveral en la danza coral que representan las consteladones,

los planetas y las quietas estrellas,con sus movimientos, sus cruces e intercambios en ordenada armonía.

No quiero decir que la interpretación más profunda de la danza de Siva estuviese ya presente en la mente de aquellos danzarines que bailaron con frenética y tal vez embria

gada excitación en honor del dios de la montaña preario que posteriormente dio lugar a

Siva. Un gran motivo de la religión o del arte, o cualquier gran símbolo, acaba signifi cando todo para todos los hombres, pues les ofrece, generación tras generación, los teso ros que guardan en sus propios corazones. Cualquiera que sea el origen de la danza de

Siva, se convirtió con el tiempo en la imagen de la actividad de Dios más clara de la que

pueda jactarse ninguna religión o arte. De las diversas danzas de Siva sólo mencionaré tres,

una de las cuales constituirá el motivo principal de la interpretación. La primera de ellas, una

  1. Siva Natarlja (de frente y de espaldas) Dinastía Cholla (siglos XI-XII) Bronce Museo Guimet de Paris

danza vespertina que tiene lugar en el Himalaya, en presencia de un coro celestial, apare

ce descrita de la siguiente forma en el Siva Pradosa Stotra:

Con la Madre de los Tres Mundos sentada en un trono dorado, adornada con piedras preciosas,

Sülapaní danza en las cumbres del Kailasa, y todos los dioses se reúnen en torno de ella:

Sarasvatt toca la vTIJii, [ndra la flauta, Brahmii sujeta los címbalos que marcan el tempo, Lak$mT

comienza una canción, Vistlu toca un tambor, y todos los dioses los rodean:

. Gandharvas, Yak$as, Patagas, Uragas, Siddhas, Sadhyas, Vidyadharas, Amaras, Apsaras y to

dos los seres que pueblan los tres mundos están aqu( reunidos para presenciar la divina danza y es

cuchar la música del coro celestial a la hora del crepúsculo.

También se habla de esta danza vespertina en la invocación que precede al Ka(ha Sarit

Ságara.

En las representaciones de esta danza Siva presenta dos brazos, y la colaboración de los dioses aparece indicada con claridad por su posición en el coro. No hay ningún Asura pos trado bajo el peso de los pies de Siva^1 • Hasta donde yo sé no existe interpretación alguna de esta danza en la literatura Saiva.

La segunda danza célebre de Siva se llama Tiit)dava, y pertenece a su aspecto terrorífi

co como Bhairava o Vira-bhadra. Se desarrolla en cementerios y crematorios, donde Siva, por lo general en su forma de diez brazos, baila con Devl una danza frenética, acompa ñado por una tropa de traviesos diablillos. Las representaciones de esta danza son frecuen tes en la escultura antigua, como sucede en Elüra, Elefanta, y también en BhuvaneSvara.

La danza T:ir;tdava' tiene su origen en una divinidad prearia, mitad dios, mitad demonio,

que celebra sus ritos de medianoche en el crematorio. En épocas posteriores esta danza de los crematorios, a veces de Siva, a veces de Devl, es interpretada por la literatura Sai va y Sakta en un sentido enormemente intenso y conmovedor.

En tercer lugar mencionaremos la danza Nadánta de Nataraja ante la asamblea (sabha)

reunida en la sala dorada de Cidambaram o Tillai, el centro del universo. La danza es eje cutada por primera vez ante los dioses y ¡-sis después de la derrota de estos últimos en el

bosque de Taragam, tal y como se relata en el Koyil Puriit;tam^3 • La leyenda, que al fin y al

cabo no tiene una relación demasiado estrecha con el sentido real de la danza, puede ser resumida como sigue:

1 Los asuras, que en tiempos védicos eran las divinidades, pasaron a ser, en la mitología hindú, los oponentes de los dioses y sím bolos de la ignorancia. (N. de la T.) 'DevI, Urna o Sakti (literalmente «energía.) es el principio femenino y activo del dios Siva. Puede asumir gran cantidad de as pectos y cobra gran importancia en el tantrismo, donde se convierte en la divinidad suprema. (N. de la T.) 'Los rsis son sabios de los tiempos védicos a quienes se atribuye la autoría de la mayor parte de los vedas. (N. de la T.)

fI

"

  1. Ardhanarishvara (Siva andrógino) Bronce Cholla (siglo XI) Government Museum de Madrás

LA creación surge del tambor; la protección procede de la mano de la esperanza; del fuego proce de la destrucción; el pie sostenido en alto da la liberación.

Se observará que la cuarta mano señala a su pie elevado, el refugio del alma. También podemos citar las siguientes palabras de Cidambara Mummal1í Kovai:

¡Oh, mi Señor! Tu mano, que sostiene el tambor sagrado, ha hecho y ordenado los cielos y la tie rra, y otros mundos e innumerables almas. Tu mano alzada protege tanto el orden consciente como el orden inconsciente de tu creación. Todos esos mundos son transformados por tu mano, la que so porta la llama. Tu pie sagrado, apoyado en el suelo, da refugio al espíritu cansado que se debate en las dificultades de la causalidad. Yes Tu pie levantado el que garantiza la felicidad eterna a quien se acerca a Ti. Estas cinco acciones son, sin duda, el producto de Tu obra.

Los siguientes versos del Tiruküttu Darsana (visión de la danza sagrada), que compo nen el noveno tantra del Tirumantram de Tirumü1ar, desarrollan algo más el motivo prin cipal:

Su forma está en todas partes, pues todo se impregna de su Síva-Saktí: Cidambaram está en todas partes, en todas partes su danza. Siva es el todo y lo omnipresente, En todas partes se manifiesta su graciosa danza. Sus danzas de cinco partes son temporales y eternas. Sus danzas de cinco partes son Sus Cinco Actividades. Por Su gracia los cinco actos son realizados, Ésta es la danza sagrada de Uma-Sahaya. Él danza con Agua, Fuego, Aire y Éter; Así baila siempre nuestro Señor en la corte. Visible para quienes superan Maya y Mahamiiya [la ilusión y la gran ílusión] Nuestro Señor baila su danza eterna. LA forma de Saktí es todo deleite; Este deleite único es el cuerpo de Urna. LA danza es la forma de Sakti, que surge en el tiempo y une los pares. Su cuerpo es Akas, y allí dentro, en la nube negra, está Mukalaya. LAs ocho direcciones son Sus ocho brazos, LAs tres luces son sus tres ojos, y Adoptando esta forma, danza en nuestro cuerpo como la congregación.

Ésta es Su danza. Su significado más profundo sólo se puede sentir cuando se ha com prendido que la danza tiene lugar en el corazón y en el ser. Dios está en todas partes; es te «todas partes» es el corazón. En este sentido encontramos también otro poema:

Encuentra esto en tu interior, y te librarás de los grilletes:

El pie que baila, el sonido de las campanillas que tintinean,

Las canciones que se cantan y los distintos pasos,

LA forma asumida por nuestro bailarin Gurupara.

Con el objeto de alcanzar este fin, todo, menos el pensamiento de Dios, debe ser des

terrado del corazón, para que sólo Él pueda allí danzar. En el UQmai Vilakkam encontra

mos:

Los silenciosos sabios rompen el nudo de tres partes y habitan en el vacío que queda al destruir

su propio ser. AlU contemplan lo sagrado y se llenan de felicidad. Ésta es la danza del Señor de la

asamblea, «cuya forma no es otra que la Gracia».

Comparemos esta referencia a los «silenciosos sabios» con las bellas palabras de Ti rumülar:

Mientras permanecen ahl {los yogís que alcanzan el grado más alto de paz], pierden su ser y re

nuncian a toda acción ... Desprendidos de todo, moran en el espacio puro, y su única actividad es la

luz, su conocimiento es Vedilnta, y su tesoro un pr<ifundo sueño.

Siva es un destructor y ama el crematorio. Pero ¿qué es lo que destruye? No sólo los cielos y la tierra al final de cada ciclo del mundo, sino también las cadenas que atan a ca da alma por separad0^9 • ¿Dónde está y qué es el crematorio? No es el lugar donde nues tros cuerpos terrenos son quemados, sino los corazones de Sus amantes, que yacen ago tados y desolados. El lugar donde se destruye el ego simboliza ese estado en el que las ilusiones y las hazañas son barridas por el fuego. Esto es el crematorio, la tierra ardiente donde baila Sri Nataraja y a la que se da el nombre de Sudalaiyádi, el bailarín del cre matorio. En este símil podemos reconocer la conexión histórica existente entre la gra

'ef. Mareel Schwob, Le livre de Monelle.

  • Ésta es la enseñanza: destruid, destruid, destruid. Destruid en vuestro interior, destruid todo lo que os rodea. Haced sitio para vuestra alma y para otras almas. Destruid, porque toda creación procede de la destrucción ... , pues todas las obras se hacen con dese chos, y nada en el mundo es nuevo más que las fotrnaS. Pero estas formas deben ser perpetuamente destruidas ... Romped así toda co pa en la que bebáis .•

· ,

ciosa danza de Siva como Nataraja y su salvaje danza como demonio del cementerio. Esta concepción de la danza es corriente también entre los Saktas, especialmente en Bengala, donde se adora más bien el aspecto maternal que el paternal de Siva. La bai larina es aquí Kali, ante cuya llegada los corazones deben purificarse en el fuego y va ciarse mediante la renuncia. En un himno bengalí a Kali se reproduce la siguiente ple gana:

Como tú amas el crematorio, He hecho un crematorio de mi corazón Donde Tú, La Oscura, la que en el crematorio mora, Puedas bailar Tu danza eterna. Nada más guarda mí corazón, Oh Madre: Día y noche arde la pira funeraria,

y he mantenido esparcidas alrededor las cenizas de los muertos,

Lo he preparado todo para Tu llegada. Mahakiila, con la muerte conquistada bajo Tus pies, Penetra, bailando tu danza rítmica, Que podría contemplar con los ojos cerrados.

Si regresamos al sur encontramos otros textos tamiles en los que se explica la finalidad

de la danza de Siva. En el Sivajñiina Siddhiyar, Supak~ Sütra, v, 5, podemos leer:

Con la intención de proveer de los dos tipos de fruta a las innumerables almas, nuestro Señor tje cuta Su danza en cinco movimientos.

Los dos tipos de fruta mencionados son iham, la recompensa en este mundo, y param,

la felicidad en mukti. De nuevo, el Uffmai Vilakkam, vv. 32, 37, 39 nos dice:

La intelígencia suprema danza en el alma ... para borrar nuestros pecados. Para ello nuestro Pa dre disipa las tinieblas de la ilusión (maya), quema el hilo de la causalidad (karrna), aplasta al de monio (mala, aI).ava, avidya), nos impregna de gracia y sumerge amorosamente al alma en el océa no de la felicidad (ananda). Quienes han contemplado esta danza mística nunca vuelven a verse reencarnados.

La concepción del proceso del mundo como un entretenimiento (lfla) o pasatiempo del Señor aparece también en las escrituras Saiva. Así, escribe Tirumülar: «La danza perpetua es Su juego». Esta espontaneidad de la Danza de Siva queda también reflejada de una manera extraordinaria en el Poema del Éxtasis de Skryabin, del cual reproduci

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  1. Siva con el toro Nandi Arte Chalukya (siglo VI) Relieve del templo de Durga en Aihole

..

..

mos aquí un fragmento que nos ilustrará mejor que ningún tipo de explicación formal, ya que lo escrito por Skryabin refleja con exactitud lo que el escultor hindú trata de ex presar:

El Espíritu (puru~a) que juega,

El Espíritu que suspira,

El Espíritu que todo lo crea con la imaginación (yoga-maya),

Se abandona a la felicidad (ananda) del amor. ..

RDdeado de los frutos de Su creación (prakrt;i),

Se recrea en un beso...

Cegado por su belleza, se agita, juguetea, baila, gira ...

Él, libre en este juego (lIla), es todo arrebato, todo alegría,

Libre, divino, en esta lucha de amor.

En la maravillosa grandeza de esta clarividencia sin sentido,

Yen la unión de las aspiraciones contrarias (dvandva),

Aislado en la conciencia, aislado en el amor,

El espíritu comprende la naturaleza (svabhava) de su divino ser. ..

¡Oh, mi mundo, mi vida, mi salud, mí éxtasis!

Cada momento Tuyo yo lo invento

Negando todas las formas que he vivído antes:

Soy negación eterna (neti, neti) ...

Él alza un rápido vuelo, mientras se aljixia en su torbellino

Disfrutando esta danza, dominado por el éxtasis.

En este incesante cambio (samsara, nitya bhava),

En este divino vuelo sin sentido (niskama)

El Espíritu se abarca a Sí mismo.

En el poder de la voluntad, solo (kevala), libre, (mukta),

Creándolo-todo, todo-irradiándolo, todo-vivificándolo,

Divinidad jugando con la multiplicidad de las formas (prapañca),

Él se abarca a sí mismo...

Yo habito ya en tí, ¡oh, mí mundo!

Tú sueñas conmigo -era yo viniendo a la existencia ...

Y Tú lo eres todo -una ola de libertad y felicidad.

Mediante una conflagración general (maha-pralaya)

el universo (samsara) se abraza.

El Espíritu está a la altura del ser, y siente la marea que nunca cesa

Del divino poder (sakti) del libre deseo. Él es todo osadía:

Lo que fuera amenaza, ahora es entusiasmo,

Lo que aterrorizaba, ahora deleita ...

Yel universo resuena con el alegre grito de Yo soylO.

Este aspecto de la inmanencia de Siva parece haber dado lugar a la objeción de que su danza se asemeja a la de quienes bailan para complacer a los ojos de los mortales, pero hay que tener en cuenta que, en realidad, Él danza para mantener la vida del cosmos y para dar la liberación a quienes lo buscan. Además, si interpretamos correctamente las danzas de los bailarines humanos, veremos que su arte está también orientado a ofrecer la libe ración. Pero nos ajustaremos más a la verdad si contestamos que la razón de Su danza re side en Su propia naturaleza: todos sus gestos son innatos, nacen de su propia naturaleza

(svabhava-ja~), espontáneos y carentes de finalidad, pues Su ser está más allá del mundo de

las finalidades.

De una forma mucho más arbitraria se ha identificado la danza de Siva con el pañcak

~ara, o las cinco sílabas de la oración Si-va-ya-na-ma: «Salve, Siva». En el Utlmai Vilakkam

se nos dice:

Si se medita sobre estas dnco hermosas letras, el alma alcanzará el estado donde no hay luz ni

oscuridad, donde Sakti se hace Uno con Siva^11 •

En otro verso del UQmai Vilakkam se habla sobre el llamado arco de llamas (tiruvasi).

En él el pañdksara y la danza se identifican con la sílaba mística Om, siendo el arco ar

diente el trazo curvo, o kombu, que se observa en el ideograma del símbolo escrito:

El arco sobre Sr, Natariija es OriIkiira, y el ak~ara, que nunca se separa del OriIkiira, es el es

plendor que contiene. Ésta es la danza del Señor de Cidambaram.

El Tíru-Arul-Payan (cap. IX, 3) explica el tiruvasi de forma más natural, considerándo

lo una representación de la danza de la naturaleza análoga a la danza de la sabiduría de Siva.

'"De la traducción al inglés de Lidia L. PimenoffNoble, publicada en el Boston Symphony Orchestra Prograrnme el 29 de octu bre de 1917. La expresión 'yo sOY' con la que terminan los venos debe identificarse con la fórmula sánscrita Tal tuam así (eso soy yo) que el moribundo hindú debe mencionar a la hora de su muerte como asunción de su identidad con todo lo creado. (N. de la T.) II Véase Nandikesvara, The Mirror cif Cestures, traducido al inglés por Coornaraswamy y Duggirala, pág. 11. Esta obra fue publicada en 1917 en Harvard Uruvenity Press, pero existe una reedición de 1987 en Nueva Delhi (Munsiram Ma noharlal). (N. de la T.)

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