Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


El Acuerdo de Promoción Comercial Perú-EE.UU.: Transformación de la Política Peruana, Esquemas y mapas conceptuales de Historia del Mundo Contemporáneo

La tlc que se origino entre peru y ee.uu

Tipo: Esquemas y mapas conceptuales

2021/2022

Subido el 27/11/2023

cristhian-gutierrez-desposorio
cristhian-gutierrez-desposorio 🇵🇪

2 documentos

1 / 14

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política
comercial peruana
Pablo de la Flor Belaunde
El Acuerdo de Promoción Comercial suscrito con EE.UU. (conocido como TLC)
marca un hito fundamental para la política comercial peruana. No solamente se
trata del programa de eliminación arancelaria más ambicioso asumido por el país
en el plano comercial, sino que a partir de este se aseguran condiciones de acceso
en servicios no obtenidas en ningún otro esquema previo. Lo mismo es cierto de
las disciplinas asumidas en el ámbito de inversiones. Por primera vez, también en
el contexto de una negociación comercial, el Perú incorpora capítulos en materia
laboral y ambiental.
La relevancia del acuerdo no solo estriba en el carácter pionero de la normativa nego-
ciada, sino también en la dinámica política interna que el proceso desencadenó y la
profunda transformación que a partir de la suscripción se operó en los postulados de
la política comercial peruana. En efecto, el TLC permitió forjar en el plano domésti-
co una importante coalición aperturista, la misma que incluyó sectores exportadores
no-tradicionales que hasta entonces se habían mantenido apartados de la discusión
sobre políticas públicas y que como consecuencia del proceso negociador se movili-
zaron activamente a favor de la adopción de una agenda más amplia de liberalización
comercial. La secuela de otros acuerdos negociados luego del TLC con EE.UU. y
la reducción significativa de aranceles que de forma unilateral adoptó el país en el
periodo posterior al cierre de las tratativas con EE.UU., resultan reveladoras de la
profunda transformación experimentada por la política comercial peruana.
Ningún otro país ha negociado tantos acuerdos de apertura comercial en los últimos
años. Así, en poco menos de un quinquenio recorrimos el camino que otros vecinos
avanzaron en una década y media. Al acuerdo con EE.UU. se suman los suscritos
con China, Tailandia, Singapur y Canadá en el Pacífico. De igual modo, se han
concluido negociaciones con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y
Agenda Internacional
Año XVI, N° 27, 2009, pp. 9-22
ISSN 1027-6750
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe

Vista previa parcial del texto

¡Descarga El Acuerdo de Promoción Comercial Perú-EE.UU.: Transformación de la Política Peruana y más Esquemas y mapas conceptuales en PDF de Historia del Mundo Contemporáneo solo en Docsity!

El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política

comercial peruana

Pablo de la Flor Belaunde

El Acuerdo de Promoción Comercial suscrito con EE.UU. (conocido como TLC) marca un hito fundamental para la política comercial peruana. No solamente se trata del programa de eliminación arancelaria más ambicioso asumido por el país en el plano comercial, sino que a partir de este se aseguran condiciones de acceso en servicios no obtenidas en ningún otro esquema previo. Lo mismo es cierto de las disciplinas asumidas en el ámbito de inversiones. Por primera vez, también en el contexto de una negociación comercial, el Perú incorpora capítulos en materia laboral y ambiental.

La relevancia del acuerdo no solo estriba en el carácter pionero de la normativa nego- ciada, sino también en la dinámica política interna que el proceso desencadenó y la profunda transformación que a partir de la suscripción se operó en los postulados de la política comercial peruana. En efecto, el TLC permitió forjar en el plano domésti- co una importante coalición aperturista, la misma que incluyó sectores exportadores no-tradicionales que hasta entonces se habían mantenido apartados de la discusión sobre políticas públicas y que como consecuencia del proceso negociador se movili- zaron activamente a favor de la adopción de una agenda más amplia de liberalización comercial. La secuela de otros acuerdos negociados luego del TLC con EE.UU. y la reducción significativa de aranceles que de forma unilateral adoptó el país en el periodo posterior al cierre de las tratativas con EE.UU., resultan reveladoras de la profunda transformación experimentada por la política comercial peruana.

Ningún otro país ha negociado tantos acuerdos de apertura comercial en los últimos años. Así, en poco menos de un quinquenio recorrimos el camino que otros vecinos avanzaron en una década y media. Al acuerdo con EE.UU. se suman los suscritos con China, Tailandia, Singapur y Canadá en el Pacífico. De igual modo, se han concluido negociaciones con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y

Agenda Internacional Año XVI, N° 27, 2009, pp. 9- ISSN 1027-

10 Pablo de la Flor Belaunde

se viene cerrando un acuerdo con la Unión Europea (UE). En paralelo se negocian acuerdos con Corea y Japón, y se anuncia el inicio de tratativas con Centroamérica.

Ha sido precisamente la vehemencia de esta agenda negociadora la que nos ha permi- tido evitar las principales dificultades generalmente asociadas al bilateralismo comer- cial. En efecto, al reducir de forma unilateral los aranceles y extender a otros socios comerciales el mismo trato otorgado a EE.UU. como parte del TLC, hemos logrado corregir cualquier potencial desvío de comercio de proveedores competitivos a otros que lo son menos. La «bilateralización» competitiva peruana ha sido una fórmula eficaz para asegurar ganancias de eficiencia.

La culminación del TLC con EE.UU. resulta aún más trascendente si consideramos las circunstancias extraordinarias que rodearon su aprobación y puesta en vigencia. Si bien el cierre del proceso —y la aprobación inicial de parte del Legislativo pe- ruano— se alcanzó bajo el liderazgo republicano en el Congreso estadounidense, la correlación de fuerzas en este último cambió luego de las elecciones de 2006. Fue necesario, entonces, responder a las presiones demócratas e incorporar adendas a los capítulos de medio ambiente, laboral y de propiedad intelectual. Se consignaron disciplinas más exigentes en el caso de los primeros dos capítulos, y mayores flexibi- lidades en lo referente al último.

Este artículo analiza las características más saltantes del TLC negociado con EE.UU., especialmente los compromisos de acceso a mercados y servicios. De igual mane- ra, se revisan las otras disciplinas más destacadas, y se concluye con un acápite de reflexiones acerca de los desafíos y oportunidades que el acuerdo plantea para el desarrollo futuro de nuestra economía.

1. Socios asimétricos

Si bien es cierto que la economía peruana ha venido creciendo de forma muy dinámica a lo largo de los últimos años como resultado del importante proceso de reformas im- pulsada desde inicios de la década pasada, nuestro PBI ($65 billones) representa me- nos del 0,5% del estadounidense, o apenas el 5% de su renta media. En términos del Índice de Desarrollo Humano, los contrastes resultan igualmente notables: mientras EE.UU. ocupa el décimo segundo lugar en la lista, el Perú se coloca en el lugar 87.

Comercialmente, EE.UU. todavía representa el principal destino de las exportacio- nes peruanas (18% del total). Es importante recalcar el carácter geográficamente diversificado de las ventas nacionales y la creciente importancia asumida por China como mercado (segundo destino con aproximadamente 12% del total exportado en 2008, véase cuadro 1). El 66,9% de las exportaciones peruanas a EE.UU. están

12 Pablo de la Flor Belaunde

Perú es un socio comercialmente marginal para EE.UU. que absorbe apenas el 0,3% de sus ventas totales. El grueso de las exportaciones estadounidenses está constituido por bienes de capital, insumos industriales y granos. Las compras peruanas proceden- tes de EE.UU. representan el 19% del total importado.

2. La racionalidad de la negociación

La razón fundamental para negociar el TLC para el Perú pasaba por la necesidad de garantizar y profundizar las preferencias obtenidas al amparo del Acuerdo de Pro- moción Comercial Andino y Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés). Este esquema había venido siendo unilateralmente extendido por EE.UU. a Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia desde 1991 con el propósito de facilitar el de- sarrollo alternativo y apuntalar los programas de erradicación de cultivos ilícitos. Si bien el periodo de vigencia de este tratamiento preferencial se fijaba por periodos li- mitados de tiempo, los plazos se fueron extendiendo periódicamente, no sin algunos baches y ocasionales sobresaltos.

La importancia del ATPDEA resulta insoslayable, considerando la amplia cobertura e inclusión de productos de interés para los exportadores peruanos (agroindustria, textiles y confecciones). De hecho, la fuerte dinámica expansiva de las ventas peruanas a EE.UU. durante los últimos años ha estado condicionada en buena medida por la vigencia de las preferencias del ATPDEA, por lo que el mantenimiento del esquema ha sido una de las consideraciones fundamentales de la política comercial peruana.

La temporalidad del ATPDEA constituía un importante factor de inestabilidad no solamente debido a los desfases generados durante los procesos de renovación (res- titución temporal de aranceles); sino también en virtud de los potenciales cuestio- namientos que sobre el esquema podrían plantearse en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Por lo demás, el carácter discrecional del esquema lo hacía susceptible a las presiones proteccionistas de los productores más afectados por el incremento en las exportaciones beneficiadas.

Para darle mayor predictibilidad al entorno en el que operan los exportadores era necesario despejar las incertidumbres vinculadas a un programa de carácter temporal y discrecional como el ATPDEA y, de esta manera, propiciar inversiones de enverga- dura. En ese sentido, la negociación del TLC fue concebida como un esfuerzo por ga- rantizar el acceso continuo al mercado estadounidense y atraer las inversiones reque- ridas para sostener ese esfuerzo. No está de más recalcar que los análisis emprendidos sobre el TLC tanto por entidades académicas como multilaterales usando modelos de equilibrio general dinámicos de última generación, arrojaban como resultado un impacto económico significativamente positivo en todas las variables evaluadas.

El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política comercial peruana 13

Resulta igualmente pertinente dimensionar los aspectos institucionales de la negocia- ción. Al consolidar y profundizar en sus distintos capítulos las reformas económicas emprendidas previamente, el TLC posibilitó el anclaje más firme de esas iniciativas.^1 Es interesante anotar que la mayor parte de las disciplinas acordadas no implican niveles adicionales de liberalización debido a los altos niveles de apertura alcanza- dos por la economía peruana durante la década anterior. De hecho, a diferencia de lo ocurrido con Colombia, para el Perú los capítulos de servicios transfronterizos, telecomunicaciones, servicios financieros e inversiones, no supusieron cambios nor- mativos sustantivos.

Evidentemente, para EE.UU. el principal factor motivador de la negociación no fue precisamente el comercial. Para este pesó más el interés de seguir avanzando con el proyecto del «bilateralismo competitivo» planteado bajo el liderazgo del entonces Representante Comercial y hoy Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick. En consonancia con ese abordaje, EE.UU. ha venido impulsando la agenda comercial (reducción arancelaria) y la inclusión de temas (servicios, inversiones y propiedad intelectual) que no habían tenido cabida a nivel multilateral o cuyo tratamiento se fue complicando en la OMC o aquellos otros foros como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en los que EE.UU. quiso impulsar procesos más amplios de integración comercial. El esquema de acercamiento bilateral ganó particular no- toriedad en la región luego de que se evidenciara la inviabilidad de las negociaciones del ALCA

No menos relevante, el surgimiento de opciones políticas populistas marcadamente críticas de la actuación de EE.UU. en América Latina motivó al gobierno estadouni- dense a buscar un acercamiento especial con aquellos países con los que mantenía mayores afinidades en la región. De allí que privilegiara la negociación de acuerdos con Perú y Colombia, y optara más bien por el alejamiento de Ecuador y la exclusión de Bolivia, luego de la primera fase tentativa del proceso.

3. Los fundamentos del acuerdo

El acuerdo, el más amplio negociado por Perú, consta de 23 capítulos, además de anexos y compromisos complementarios. Si bien la normativa negociada tiene un carácter fundamentalmente bilateral, en algunas instancias las disciplinas resultan de aplicación plurilateral a la usanza del Tratado de Libre comercio para Centroamérica

(^1) Para una discusión más general de este tema, así como de las ventajas y desventajas de estos acuerdos para países en vías de desarrollo véase SCHOTT, Jeffrey. Free Trade Agreements. Washington D.C.: Institute for International Economics, 2007.

El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política comercial peruana 15

En caso del sector industrial, la oferta peruana se distribuye en cuatro canastas de desgravación para productos nuevos y una canasta adicional para mercancías usadas. Así, el Perú brinda acceso inmediato desgravado para el 77% de líneas arancelarias, o el equivalente a 72% de las importaciones provenientes de EE.UU. La liberalización en canasta B (5 años) es para el 11% de líneas arancelarias, lo que significa 5% de las importaciones originarias de EE.UU. A su vez, se ha considerado una canasta de desgravación intermedia (canasta K, eliminación arancelaria en 7 años, lineal) para productos de alta sensibilidad para el Perú. En esta canasta se encuentran 38 ítems que representan un nivel de importaciones provenientes de EE.UU. del 2%. Final- mente, la canasta C (10 años) incluye el 10% de líneas arancelarias o un 19% de las importaciones provenientes de EE.UU.

La desgravación se hace extensiva a los productos originarios usados, a excepción de aquellos prohibidos en la legislación vigente. Estas excepciones no aplican para los productos remanufacturados que gozan de un periodo de gracia de 5 años cuando mantienen periodos de desgravación arancelaria de 5 y 10 años. En caso del sector agrícola, el Perú otorgó a EE.UU. un acceso libre de aranceles para el 56% de las partidas, las que involucran el 89% del valor total importado desde EE.UU.

Para los productos sensibles, Perú obtuvo plazos de desgravación largos, situados en- tre 10 y 17 años. Adicionalmente se incluyeron contingentes arancelarios modestos y plazos de gracia variables. Se trata de un total de 125 partidas arancelarias, entre las que se encuentran los siguientes rubros: lácteos, maíz, arroz, carnes (cerdo, pollo, bovino) y aceites refinados.

En lo que atañe a las medidas sanitarias y fitosanitarias, las partes acuerdan establecer un comité permanente para atender los problemas que afecten el comercio entre ellas y así poder expandir las oportunidades de comercio recíproco para hacerlo más seguro. El Comité reforzará la relación entre las entidades responsables en materias sanitarias y fitosanitarias y se reunirá las veces que resulte necesario. Con ello se busca acelerar los procesos de gestión para el acceso de los productos agropecuarios, mediante el reconocimiento de equivalencias de sistemas y declaración de zonas de producción libres de plagas y enfermedades, según lo requerido.

El capítulo de acceso a mercados incluye la categoría de productos distintivos. Así, en el caso de EE.UU., Perú reconoce el Bourbon Whiskey y el Tennessee Whiskey. Por su parte, EE.UU. reconoce como producto distintivo del Perú el «Pisco Perú».

3.2. Servicios e inversiones

El acuerdo cubre el «comercio transfronterizo de servicios» entendido como aquel que se suministra fuera de las fronteras (el servicio se desplaza, modo 1), se consume

16 Pablo de la Flor Belaunde

en el extranjero (el consumidor se desplaza al lugar donde el servicio es ofrecido, modo 2) o es provisto por personas naturales que se desplazan al lugar donde deman- dan su servicio (modo 4). El capítulo correspondiente cubre también parcialmente la inversión en servicios o presencia comercial (modo 3) mediante la aplicación de disciplinas de acceso, reglamentación nacional y transparencia.^3

El propósito fundamental de las disciplinas asumidas es el garantizar el principio de no-discriminación. Es decir, las partes les otorgan a los proveedores de servicios del otro país, como mínimo, el mismo trato que a los nacionales. En caso de que uno de los países otorgue un mejor trato a un tercer país, inmediatamente deberá extender el mismo nivel de cobertura a los proveedores de servicios del otro país (trato de nación más favorecida). Nótese que las disciplinas aplicables se refieren a medidas internas, directamente vinculadas a la legislación y regulación doméstica.^4 Asimismo, los paí- ses se comprometen a no imponer restricciones cuantitativas discriminatorias.

El artículo de medidas disconformes establece el enfoque negativo de liberalización. Los países pueden mantener cualquier medida de nivel central o regional inconsisten- te con los principios de no discriminación, no imposición de restricciones discrimina- torias, o presencia local, en la medida que sean listadas en un anexo (Anexo I, Medidas disconformes). Las medidas a nivel local pueden mantenerse sin necesidad de ser lista- das. Asimismo, se establece que una medida restrictiva puede ser modificada siempre que no varíe el grado de disconformidad (principio de consolidación del statu quo).

En materia de autorizaciones para suministrar un servicio, a petición del solicitante, se facilitará información sobre el estado de la solicitud y se comunicará la decisión final en un tiempo razonable. Las partes se comprometen a establecer mecanismos para responder a consultas de personas interesadas. Asimismo, se asumen compromi- sos relativos a prepublicación y a responder por escrito a los comentarios recibidos. También se establece que habrá un plazo razonable entre la publicación y la entrada en vigor de la regulación.

Otro elemento importante es la disciplina sobre reconocimiento mutuo. En este ám- bito se estipula la posibilidad de reconocer la educación o licencias a un determinado país y que dicho reconocimiento se de mediante armonización, acuerdo o convenio, o unilateralmente. Dada la naturaleza preferencial de dicho reconocimiento, se otorga

(^3) Para una excelente revisión introductoria de los pilares multilaterales de comercio de servicios, véase HOEKMAN, Bernard y Michel KOSTECKI. The Political Economy of the World Trading System. New York: Oxford University Press, 2001, pp. 237-273. (^4) Para una discusión en detalle del correlato regulatorio de la liberalización en el Comercio de Servicios, véase MATTOO, Aaditya y Pierre SAUVé (editores). Domestic Regulation & Service Trade Liberalization. Washington D.C.: World Bank, 2003.

18 Pablo de la Flor Belaunde

3.3. Otras disciplinas

Además de compromisos referentes al acceso a mercados y apertura en materia de servicios e inversiones, el TLC con EE.UU. incluye una amplia cobertura respecto de disciplinas y asuntos no negociados hasta ese entonces por el Perú. Sobre el parti- cular, hay que destacar la inclusión de un capítulo sobre compras públicas, y las po- sibilidades que como resultado del acuerdo se abren para que proveedores nacionales participen en procesos de licitación en EE.UU.

También se incluye un capítulo de obstáculos técnicos al comercio y aduanas. En el primero de los casos, los compromisos asumidos son de carácter muy limitado y no van más allá de los alcances que sobre el particular las partes asumieron en el seno de la OMC. Esto contrasta con la amplitud de los del capitulo aduanero, el mismo que establece disciplinas de gran relevancia en lo que atañe a la transparencia de los procedimientos aduaneros, así como plazos y resoluciones anticipadas, entre otros. En términos generales, los compromisos de la referencia se traducirán en la agiliza- ción y modernización de las operaciones aduaneras. El capítulo establece plazos de transición para los compromisos más complejos del acuerdo.

Al igual que lo ocurrido en el caso del CAFTA, en el caso del TLC con el Perú tam- bién se incluyó un grupo de trabajo sobre cooperación. Lamentablemente, los alcan- ces de los compromisos fueron sumamente limitados y las deliberaciones del referido grupo no resultaron en la canalización de importantes recursos frescos para apoyar la implementación del acuerdo.

Otros capítulos medulares del TLC fueron los de medio ambiente, derechos labora- les y propiedad intelectual. Si bien el último de estos fue el de mayor gravitación en Perú en virtud de los debates internos surgidos en torno al impacto de los compro- misos sobre la protección de la salud; en los EE.UU. fueron los dos primeros temas los que concitaron mayor atención.

El capítulo de propiedad intelectual es de gran complejidad y cubre todos los temas vinculados a derechos de autor y patentes. Entre todos los acápites tratados, el tema que causó mayor polémica y discusión es el relacionado con la protección de los datos de prueba, no contemplados en la legislación peruana. Mediante este mecanismo queda protegida la información referida a las pruebas médicas y de laboratorio que deberán presentarse para lograr las autorizaciones de comercialización de parte de las autorida- des sanitarias competentes. Es importante resaltar que la inclusión de este esquema no implica formalmente una ampliación de los plazos de duración de las patentes.

El acuerdo incorpora una carta complementaria en la que queda plenamente resguar- dado el derecho que mantienen las partes de dejar en suspenso los compromisos del capítulo a fin de adoptar las medidas necesarias para enfrentar cualquier situación de

El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política comercial peruana 19

emergencia sanitaria que pudiera surgir. Los alcances de dichos textos son consisten- tes con lo establecido en la Decisión sobre Salud y Propiedad Intelectual adoptados por la OMC en agosto de 2003.^5

Si bien las disciplinas ambientales y laborales no forman parte de la agenda comercial multilateral,^6 EE.UU. ha ido incorporando paulatinamente estos temas en los TLC que ha ido negociando. Así, los textos originalmente consensuados en el acuerdo con Perú se corresponden a los compromisos de carácter general incorporados por EE.UU. en otros acuerdos. En ese sentido, se establecía el cometido de las partes de implemen- tar su propia legislación sobre la materia, asumiendo en el caso laboral la adhesión a los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Originalmente se contemplaba que los incumplimientos a los compromisos estable- cidos, para situaciones que pudieran generar flujos comerciales que afecten negativa- mente a la otra parte, estuvieran sujetos a un procedimiento de consultas y resolución de controversias que desemboque en la imposición de multas (a ser canalizadas para el fortalecimiento de las autoridades a cargo del proceso de supervisión laboral o me- dio ambiental). Sin embargo, las enmiendas subsecuentes incorporaron el mecanismo general del acuerdo para las controversias ambientales y laborales, dejando abierta la posibilidad de sanciones que pudieran desembocar en la suspensión de los beneficios del acuerdo. Este compromiso constituye una innovación en el contexto de las cada vez más demandantes disciplinas incorporadas por EE.UU. en sus acuerdos comerciales.^7

4. Desafíos y oportunidades

Como se ha señalado al inicio de este trabajo, la negociación del TLC con EE.UU. impulsó fuertemente el rediseño de la política comercial peruana y la puesta en mar- cha de un complejo proceso de negociaciones bilaterales y apertura unilateral. Sobre el particular conviene plantear algunas reflexiones acerca de los riesgos y oportunidades vinculadas al acuerdo comercial con EE.UU. y el nuevo esquema comercial peruano.

Una de las críticas más fuertes planteada contra el bilateralismo en la forma de acuer- dos de apertura preferenciales tiene que ver con el potencial de dicha orientación

(^5) FINK, Carsten. «Intellectual Property and Public Health: the WTO´s August 2003 Decision in Perspec- tive». En Richard Newfarmer (editor). Trade, Doha and Development: A Window into the Issues. Washington D.C.: World Bank, 2006. (^6) Para una revisión del tratamiento de los temas laboral y ambiental en el ámbito multilateral véanse ELLIOT, Kimberly. «International Labor Standards and Trade: What is to be Done», y UIMONEN, Peter. «The Environmental Dilemmas of the World Trade Organization». En Jeffrey Schott. Ob. cit. (^7) Para una revisión de la evolución experimentada por las disciplinas laborales en los acuerdos bilaterales suscritos por EE.UU. véase GRYMBERG, Roman y Veniana QALO. «Labor Standards in US and EU Preferential Trading Arrangements». Journal of World Trade , vol. 40, N° 4, pp. 619-653.

El TLC Perú-EE.UU. y la transformación de la política comercial peruana 21

garantizados por el sistema formal. En cualquier caso, las modificaciones normativas asumidas para compatibilizar la legislación peruana con los compromisos de acuerdo no entrañan cambios sustantivos ni incorporan elementos de mayor rigidez al sistema.

La adopción de reglas de origen (REO) es otro elemento de preocupación. Los REO restrictivos, favorecidos por EE.UU. y característicos de este tipo de acuerdos, pue- den resultar en la limitación de los flujos comerciales y la generación de corrientes de intercambio distorsionadas. En el caso del TLC con EE.UU., sin embargo, las reglas planteadas para los sectores de interés ofensivo de Perú reflejan las características más saltantes de su aparato productivo y no plantean mayor problema.

La adopción de REO inflexibles, puede resultar en la negociación de acuerdos sub- óptimos, de menor impacto.^9 No obstante, tampoco podemos desconocer que estas reglas tienen la capacidad de mitigar las presiones de algunos grupos de productores domésticos que mantienen la posibilidad de bloquear los acuerdos. En esa perspecti- va, la inclusión de los REO hace políticamente viables acuerdos que en otras circuns- tancias resultarían inalcanzables.^10 Sin embargo, existe el riesgo creciente de que la proliferación de REO variantes en virtud de la red de acuerdos negociados, conlleve altos costos administrativos y generen dificultades en el cumplimiento y tramitación por parte de los propios exportadores.

Asimismo, la implementación de acuerdos amplios y complejos como el negociado con EE.UU. plantea severos desafíos institucionales. Si bien el Ministerio de Comercio Exterior ha desarrollado las capacidades técnicas y cuadros profesionales necesarios para emprender varias negociaciones en paralelo, existe un importante déficit en lo que ata- ñe a las capacidades para la implementación y administración de los propios acuerdos.

En términos de las posibilidades que el acuerdo abre, hay que destacar que buena parte de la dinámica exportadora peruana de los últimos años ha estado impulsada por el ac- ceso irrestricto al mercado estadounidense, situación que evidentemente se consolidará con la puesta en vigencia del TLC. La atracción de inversiones de nacionales y empresas afincadas en otros países pero interesadas en asegurar su acceso al mercado estadouni- dense generará igualmente un mayor dinamismo. En términos más generales, la suscrip- ción del acuerdo, en conjunción con el manejo prudente de las variables macroeconó- micas, se convierte en una señal importante al mercado acerca del direccionamiento de la política económica. De hecho, las casas clasificadoras de riesgo ya han tomado nota de estas consideraciones, otorgándole el grado de inversión a los papeles peruanos.

(^9) Véase LEDERMAN, Daniel y Cagar ORLAN. «Geopolitical Interests and Preferential Access to US Markets». Economics and Politics, vol. 19, N° 2, pp. 857-891. (^10) DUTTAGUPTA, Rupa y Anvid PANAGARIYA. «Free Trade Areas and Rules of Origin: Economics and Politics». Economics and Politics, vol. 19, N° 2, pp. 169-190.

22 Pablo de la Flor Belaunde

Más allá de estas consideraciones, empero, conviene no perder de vista que el TLC con EE.UU., como cualquier otro acuerdo comercial, constituye apenas un medio. El aprovechamiento de las oportunidades que el acuerdo ofrece, depende en buena medida de la evolución que cobre su entorno competitivo y, en ese sentido, de las ac- ciones que puedan desarrollarse para impulsar la agenda de reformas pendientes.^11 Si bien se trata de un listado ampliamente conocido de transformaciones asociadas con la generación de condiciones de estabilidad y predictibilidad en el entorno económico y capacidades institucionales (las llamadas reformas de segunda generación), no todas esas intervenciones tienen el mismo grado de urgencia y requieren igual atención.

Se trata más bien de establecer cuales son las variables y restricciones que constriñan directamente el crecimiento sostenido del país.^12 Los trabajos realizados apuntan a dos ámbitos prioritarios que requieren una intervención especial e inmediata. En primer término se encuentra la generación de infraestructura (puertos, carreteras y aeropuertos) necesarias para promover y tornar sostenible el proceso de expansión económica en curso. Igual atención amerita el fortalecimiento del capital humano. El desarrollo de la economía peruana requerirá crecientemente la participación de trabajadores capacitados y con destrezas básicas. Si bien nuestro país ha asegurado niveles de enrolamiento escolar ampliamente superiores a los esperados para su nivel de ingresos; la calidad de la educación sigue siendo sumamente baja.

En las últimas décadas el Perú ha logrado remontar grandes desafíos, demostrando su resiliencia y capacidad para enfrentar y superar las adversidades más extremas. El país ha logrado retomar el rumbo económico y transitar por la senda del crecimiento, registrando las tasas de expansión más altas y manteniendo los niveles inflacionarios más bajos de la región. El manejo de la política comercial y su impronta aperturista, han sido elementos consustanciales del nuevo «milagro peruano». Si bien el TLC con EE.UU. permitirá impulsar aún más el crecimiento en ciernes; para cosechar los frutos del acuerdo y aprovechar al máximo sus aspectos benéficos, resulta impos- tergable emprender la agenda de reformas pendientes, priorizando la generación de infraestructura y fortaleciendo la calidad educativa.

(^11) Para una discusión exhaustiva de los desafíos de la agenda complementaria en Centroamérica que podrían también extrapolarse al Perú, véase JARAMILLO, Felipe y Daniel LEDERMAN. The Challenges of CAFTA. Maximizing the Benefits for Central America. Washington D.C.: World Bank, 2006. (^12) Véase RODRIK, Dani. One Economics, Many Recipes: Globalization, Institutions and Economic Growth. Princeton: Princeton University Press, 2008. El trabajo con Hausmann y Velasco propone una perspectiva interesante («diagnóstico del crecimiento») para la priorización de intervenciones. HAUSMANN, Ricardo, Dani RODRIK y Andrés VELASCO. «Growth Diagnostics». Cambridge, Massachusetts: John F. Kennedy School of Government, Harvard University, 2005 <http://ksghome.harvard.edu/~drodrik/barcelonafinal march2005.pdf>.