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la variacion sociolinguistica, basado en los principios de sociolinguistica
Tipo: Apuntes
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La variación sociolingüística: variables sociales La variación sociolingüística se define como el cambio de dos o más expresiones de un mismo elemento sin alteraciones semánticas, supeditada a factores lingüísticos y sociales. Por ejemplo, en la región de Murcia, España, los factores educacionales, sociales y económicos suponían una influencia crucial a favor del proceso de estandarización del español. No obstante, tal y como el tipo de variación lo señala, las responsables de esta son las variables sociales. Las variables sociales son aquellas que pueden ser capaces de determinar la variación lingüística y la forma en que dichas variables se combinan con las lingüísticas. Estas son: variable social de género, edad, clase social, nivel de instrucción y profesión. En primer lugar, la variable sexo puede presentarse como un elemento subordinado a otras dimensiones sociales con mayor poder de determinación. Sin embargo, la sociolingüística ha dado un gran protagonismo al factor sexo y lo ha convertido en objeto de atención permanente. Existen estudios en los que se aprecia con claridad que el sexo tiene más capacidad de influencia sobre la lengua que otros factores. La relevancia y la trascendencia de las diferencias de género vienen condicionadas también por los recursos lingüísticos de los que los hablantes disponen en sus comunidades. Entre los estudios sociolingüísticos preocupados por las diferencias de las hablas de hombres y mujeres destacan los de corte etnográfico. Realizados en su mayor parte mediante la observación directa de las interacciones comunicativas de grupos o comunidades. Dan a conocer detalles reveladores e interesantes de la conducta comunicativa de hombres y mujeres en lugares muy distintos. Por ejemplo, mujeres esquimales usan nasales en posición final (m, n, ng) y los varones, las oclusivas sordas (p, t, k, q). Uno de los ámbitos que más atención ha recibido ha sido el del discurso y de la conversación en su dimensión sociolingüística: se han realizado investigaciones sobre el empleo de muy diversos elementos del discurso, sobre el modo de narrar o sobre la forma de interactuar en la conversación. Por ejemplo, madres estadounidenses inician menos narraciones en la mesa que los hijos y los padres. En la cortesía de la interacción son las mujeres entre sí las que más cumplidos se dedican, seguidas por los hombres que hace cumplidos a las mujeres. A su vez, las investigaciones sociolingüísticas de centros urbanos han descubierto y descrito una serie de hechos de singular relevancia relativos al sexo como variable social. Por ejemplo, Las mujeres
nivel educativo de los hablantes determina de forma directa y clara la variación lingüística. Es normal que las personas más instruidas hagan mayor uso de las variantes que son consideradas más prestigiosas o que más se ajustan a la norma. Los problemas de esta variable son: determinación de límites entre niveles y la equiparación de los niveles de comunidades diferentes. La división de niveles ha de reflejar la realidad de cada comunidad estudiada. Para el desarrollo de esta variable, el autor señala la teoría del déficit de Bernstein, la cual distingue dos formas de expresión lingüística: lenguaje público y lenguaje formal. El primero predomina en los estratos trabajadores y el segundo, en las clases medias. Posteriormente, prefirió ofrecer una interpretación más amplia, asociando estas formas a estilos de interacción, a procesos de cognición y a formas distintas de interpretar la estructura social. En quinto lugar, la variable profesión es uno de los factores capaces de indicar la pertinencia de los individuos a unas clases o a otras. La sociolingüística ha comprobado que la profesión de los hablantes influye de forma directa sobre la variación lingüística. Habitualmente, las personas que desempeñan profesiones más prestigiosas hacen mayor uso de las variantes más prestigiosas de una lengua y más ajustadas a la norma. No obstante, esta variable presenta problemas como el establecimiento de tipos o categorías profesionales dentro de una comunidad y la equiparación de las categorías de comunidades diferentes. Las categorías profesionales que manejan los sociolingüistas son: obreros sin calificar, obreros cualificados, empleados medios, pequeños empresarios autónomos, medianos empresarios, profesionales liberales, altos directivos y grandes empresarios. Cuando las comunidades estudiadas no son grandes ciudades, las categorías han de ceñirse a la realidad social. De ahí que, La covariación de la lengua y profesión tiene su reflejo en todos los niveles de la lengua, pero es en el léxico donde encuentra su expresión más evidente. Por otro lado, la procedencia geográfica del hablante y el barrio de residencia son variables pertinentes para poder interpretar de manera correcta algunos fenómenos sociolingüísticos. En sociolingüística, la configuración última de muchas hablas urbanas ha contado con el aporte de hablas rurales muy diversas. Por ejemplo, en San Juan de Puerto Rico, hay usos lingüísticos propios de origen rural. En Belfast, se han estudiado redes sociales de barrios obreros. Aparte de ser un factor ligado al nivel socioeconómico de los individuos, el barrio es un elemento muy relacionado con la variable procedencia
geográfica. Por ejemplo, en el habla de Granada la distinción del seseo entre los barrios de Albaicín y Realejo corre paralela al crecimiento y transformación de la ciudad. Asimismo, las diferencias lingüísticas entre personas de distinta raza o de etnia distinta en una comunidad son reflejo de la distancia que existe entre unos grupos y otros, así como del grado de integración y convivencia social. En el caso de los inmigrantes, la variación en la lengua de este tipo de hablantes está fuertemente condicionada por su nivel sociocultural y por el tiempo de residencia en el lugar de destino. Cabe resaltar que la marginación y la discriminación racial han provocado la aparición de modalidades lingüísticas como el “criollo”. Finalmente, para las diversas maneras de interpretar la lengua hay que tomar en cuenta las diferentes formas de concebir las relaciones de estructura social y lingüística. Por ello, la sociolingüística moderna tiene en cuenta una división tripartita: macroestructura de la organización social, relaciones entre organizaciones y las relaciones entre individuos. Asimismo, la sociolingüística más sociológica ha tomado una visión más estratificada de la sociedad y ha intentado caracterizar cada uno de los estratos y grupos. Desde una perspectiva diferente, la sociolingüística ha puesto su interés en el conocimiento de las relaciones entre individuos. Para interpretar las relaciones entre lengua y sociedad, entre estructura social y estructura lingüística hay que tener en cuenta diversos factores. Uno de ellos es el funcionamiento de dos componentes: regulador (independiente de las formas de conducta) y constitutivo (crea una actividad dependiente de él). Cabe resaltar que el componente regulador lo conforman los sistemas lingüísticos y la organización social; en tanto que el componente constitutivo es conformado por la conducta social y la comunicación lingüística. De ahí que, las relaciones entre la estructura social y la estructura lingüística pueden ser vistas como un intercambio de influencias entre los factores reguladores y constitutivos de ambas.