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Asignatura: Vida Material y Privada en la Edad Media, Profesor: María Luisa Bueno Domínguez, Carrera: Historia, Universidad: UAM
Tipo: Apuntes
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BLOQUE I
LOS ESPACIOS MATERIALES MEDIEVALES.
Tema I
Los ámbitos materiales.
El castillo es simbólicamente el mejor representante de la Edad Media. A él se asocian los caballeros cuya dedicación es luchar y cuya forma de vida se relaciona con la violencia.
Es considerado como símbolo de poder, centro respetado y temido por los que en él viven. Se respeta porque en una guerra, la población cercana al castillo sabe que de él saldrá su defensa. Se le teme porque las personas que los habitan no defienden a la población sino que les queman las tierras, las casas, les asesinan y violan.
Es un centro donde se produce una forma de vida y unos modos singulares de convivencia. Para los que no viven en él es un lugar idílico y maravilloso.
En el estado permanente de guerra hay una violencia sin límites y por ello se empieza a extender la construcción de castillos para así defender los territorios. El castillo ejerce un fuerte dominio sobre las tierras y los hombres que rodea. Están construidos en terrenos elevados y cerca de ríos que funcionan como barrera natural. Sus habitantes se sienten seguros porque así lo creen ya que someter un castillo es difícil porque su destrucción resulta peligroso y dificultoso. Su construcción requería un gran esfuerzo por parte de los hombres medievales y en ella participaban todas las gentes. Estas gentes conocían perfectamente la calidad del terreno para poder hacer la cimentación, el lugar, los elementos que deben emplear y para qué tienen que servir y las condiciones que debe de reunir. Se emplean
los recursos que hay cerca del lugar de construcción y por eso no todos los castillos estaban hechos con los mismos materiales. Se solía emplear el tapial, la mampostería, el ladrillo... La seguridad de un castillo se mide por el grosor de sus muros y por su altura. A finales del s. XI y principios del s. XII delante de las murallas se creaba un foso para dificultar el acceso al castillo. En el s. XIII se crea un antemuro llamado barbacana tras el foso.
El castillo supone un ámbito diferente al ámbito rural porque la muralla marca una jurisdicción y una forma de vida diferente.
El castillo genera una serie de elementos para poder someter: aparecen los taludes y empalizadas para hacer brechas en el castillo junto con picos, arietes y barras de hierro para perforar la muralla. Posteriormente aparecen las catapultas y trabucos que lanzaban proyectiles incendiarios, cadáveres y objetos contaminados para provocar una epidemia tras los muros del castillo. El mejor considerado era la torre de madera de la misma altura que el castillo, sobre ruedas, cubierta con cueros y arrastrada por los hombres. También se construyen mantos que junto a los tableros forrados de cuero en cuyo bajo iban los hombres que se aproximaban al castillo para atacar la muralla colocando leña y resina para prender fuego.
Los hombres de los ss. X-XI se sienten satisfechos con sus medios de defensa y la técnica de ataque al castillo llamado asedio, es muy duro. Delante de lo que van a atacar colocan un campamento indicando que se iban a quedar en ese lugar hasta que fuese suyo. Como los asediados no pueden salir para obtener alimentos y bebidas se tienen que rendir.
La ciudad de Zamora en el s. X está fortificada y tiene un río. Era considerada la llave del reino de León, Sancho II de Castilla quiere que su hermano le entregue la ciudad y como no pactan decide asediarla. Los castellanos levantan campamento frente a ella durando el asedio siete meses. En la ciudad hay hambre, enfermedad y empobrecimiento, y doña Urraca decide claudicar, ante esta situación se reúne el consejo de la ciudad y un personaje decide salvar la ciudad y someter a las tropas castellanas.
Lerma en el s. XIV. La población estaba aterrorizada por los asedios y la quema de tierras, pero esta forma de pensar no coincide con las ambiciones políticas de los nobles y reyes que implica el odio a toda la población. Alfonso XI decide cercarla porque quiere coger a un noble enemigo escondido en la ciudad. Los sitiadores miran qué pueden destruir, eligiendo un puente que es el medio de comunicación, pero no fue fácil destruirlo al ser de piedra, también destruyen una fuente. Finalmente la ciudad fue vencida.
Es la forma de vida de los caballeros y una forma de comportamiento social, pero es una de las actividades más crueles que ellos desarrollan. Les sirven para entrenarse y para desarrollar la actividad física. Duraban varios días y se luchaba en pareja (uno contra otro) donde había etapas más justas, había descansos y banquetes. A ellos acudían mucha gente y sobre todo mujeres.
La vestimenta que utilizaban era adornada, engalanada y cara. En la víspera del torneo, los caballeros se reúnen en la capilla y velan las armas acompañados de sus fieles que eran los encargados de preparar los caballos. Los caballos iban vestidos con colores brillantes. Antes del combate se hace una misa y luego se va al torneo.
En el lugar donde se van a celebrar hay graderíos de madera ocupados por hombres y mujeres importantes entre los que no estaba el pueblo. Los caballeros llevaban el arma colgando del caballo y no de la mano, y la cortesía implica un saludo con una reverencia ante el rey. Luego cada uno de los contendientes se iba a su lugar desde donde salía una vez dada la señal. Suelen salir a toda velocidad, produciéndose un choque brutal y se trata de desarmar al contrario. Al caballero desarmado siempre le quedaba el estribo que lo cogía y lo lanzaba contra la cara del otro caballero para quebrar la defensa del otro y dejarle la cara al descubierto porque ese era el mayor triunfo. En la lucha cuerpo a cuerpo con la espada se busca un hueco en la armadura para herirle y cada uno sabe la parte que es. Los caballeros tratan de golpear en el hombro, las piernas y el cuello para así cortarle la yugular.
Tras un torneo, el campo donde se ha celebrado quedaba lleno de caballeros pisoteados que allí morían.
Robert de Clemont recibió duros golpes en la cabeza produciéndole una incapacidad de por vida, que le provocó que quisiera participar en todos los torneos que se realizaban.
En 1.241 en el Torneo de Neuss, muchos caballeros murieron al caer de los caballos o asfixiados por las armaduras.
Tras los torneos los heridos eran atendidos y se hacían banquetes para festejar la victoria del caballero vencedor.
Para la Iglesia los torneos eran unas rivalidades donde se daban salida a los más bajos y salvajes deseos humanos. No eran admitidos
porque en ellos se daba culto a la violencia y era fuente de erotismo ya que los caballeros llevaban prendas, como pañuelos, de las damas en sus escudos.
En el s. XIII, Jacques de Vitry le demuestra a un caballero que en el torneo se muestran los siete pecados capitales:
Todos los hombres cuando guerrean deben pasar por situaciones duras: marchaban por caminos ingratos muchas veces donde se encontraban con obstáculos como el río que debían cruzar y a veces tenían que quitarse la vestimenta porque sino se hundían, y además sabían que al cruzar el río se encontrarían con el enemigo. Todas las crónicas nos dicen que su cruce era muy duro porque tenían que hacer grandes esfuerzos para no hundirse y generalmente los ríos van asociados a grandes batallas. También las llanuras secas y áridas sin agua donde los caballeros sabían que no la iban a encontrar. Se aspiraba mucho polvo, los pulmones se secaban y además era una tierra sin vida. Atravesar las estepas castellanas con calor era insoportable, creyéndose dentro de un horno metidos en sus armaduras.
El río Palmones en el s. XIV. Alfonso XI está cercando Gibraltar y las tropas están cerca del río, pero quieren beber agua, pero no pueden porque era agua salada. Por ello lamían las espadas y llegaban a beber su propia orina.
En Lerma en el s. XIV, para sitiarla trataron de desviar el cauce del río y tiraban cosas putrefactas, pero la gente bebía del río.
En el s. XIII, Luis IX el Santo se desmayó varias veces en vísperas de una lucha por una disentería, y como tenía que ir al baño muy a menudo le hicieron cortar los calzones.
Comienzan a surgir pensamientos en el seno de la Iglesia, que aportan una novedad ya que la sociedad de aquel momento corría gran peligro desde el punto de vista material y espiritual, y que con la violencia no podía haber progreso y avance, sino que se iba hacia la destrucción.
Todo el mundo tenía sus armas y la Iglesia trata de organizar la sociedad imponiendo unas reglas para imponer la paz, pero a partir del s. X los señores feudales deben someterse a las decisiones tomadas en los concilios para que no usaran las armas en determinados momentos y si lo hacían serían castigados con la excomunión que supone el no tener vasallos para prestarle obediencia, nadie le puede hablar, es considerado como un apestado y es separado de la comunidad cristiana.
Con las armas se debía defender a los pobres, proteger a la Iglesia y garantizar la convivencia para que la sociedad deje de estar atemorizada. Con un buen uso de las armas los clérigos podían andar libremente sin temor a ser robados, al mercader le protegería de que le robaran sus mercancías, protege a las viudas y huérfanos y la quema de casas y tierras. Si se conocía a los ladrones, éstos debían ser castigados.
Esta paz de Dios determina que las armas tengan un fin determinado, justo, honesto y beneficioso para ello se produce una sacralización de las armas. A partir de aquí, el caballero adquiere unas connotaciones de ser ideal. Pero ésta no era una paz efectiva y así en el s. XII en Castilla surgen los fueros y los caballeros son muy violentos causando grandes problemas a la sociedad.
En Hita existía un sólido castillo y cerca de él estaba Guadalajara en manos de los musulmanes. Los caballeros de Hita salieron del castillo y saquearon todo matando a todos los hombres pacíficos de la tierra.
A partir del s. XIII el poder de los caballeros comienza a tambalearse porque los comerciantes tienen derecho a acceder al gobierno. Así en Zamora, ciudad gobernada por unos comerciantes, éstos fueron asesinados por unos caballeros.
En las ciudades o cortes solían hacerse reuniones donde se pide una mayor vigilancia hacia los jueces, que la violencia fuese menor, reposición de las tierras quemadas y que se apresara a los malhechores. Que los jueces ejercieran la justicia sin miedo.
En 1.315 se reúnen las Cortes en Burgos donde tratan de hermanarse contra los hombres poderosos para salvar sus vidas, para no sufrir mutilaciones, que se guardasen los fueros de las villas y para defender las casas y los heredamientos. Todos los que conforman la
hermandad se unen ante cualquier crimen cometido contra uno de sus miembros pudiendo matar.
Las víctimas de la violencia son los campesinos porque se les queman casas y tierras, abusan de ellos; los mercaderes enriquecidos por el comercio son asaltados en los caminos; y la Iglesia. En 1.295 en Valladolid se reunieron los más altos representantes eclesiásticos donde se expone que los grandes prelados están aterrorizados ante el arruinamiento de las sedes por los poderosos y que carecen de libertad de elección ya que los nobles obligan a elegir al candidato a cabildo que ellos quieren, que son asesinados y robados y se quejan de que los hospitales donde atienden a pobres, enfermos y peregrinos son atacados y sacados de allí para vivir ellos una temporada. Piden que se castigue a toda persona que realice estas acciones, pero no surtirá efectos.
Los hombres de las SS. XIII y XIV están convencidos de que los castillos construidos sin permiso en tierras eclesiásticas y reales, traen el mal a esas tierras.
También el rey era víctima de esa violencia ya que los caballeros se unían para hacerle daño cuando éste no les concedía lo que pedían. El más cruel fue Nuño de Lara en época de Alfonso X.
En las Cortes de 1.325 convocadas por Alfonso XI, se expone que hay que frenar a los caballeros ladrones, destruir los castillos en tierras reales y eclesiásticas y se prohíbe su construcción.
El habitante del castillo adquiere gran personalidad frente al resto de la población al tener una individualidad (tiene nombre y apellidos), lo que le da importancia y respeto. Su patrimonio le suele colocar incluso por encima del rey y de la ley, y esto es lo que le permite llevar a cabo esta violencia.
En los castillos había ocio y una vida alejada de la violencia. En su interior viven varios familiares con padres, hijos y sirvientes. Las mujeres vivían muy solas porque los maridos iban a las luchas.
Lo más sobresaliente de estas personas es su aspecto externo, se diferencian por sus formas de vestir. En la Edad Media el vestido reforzaba el estatus, pero no todo el mundo en el castillo iba vestido de la misma forma: el color blanco, grana, zapatos lujosos, espuelas doradas, sombreros adornados con metal y tejidos de seda eran únicamente para los nobles. Las sillas de montar estaban decoradas con pieles y armiños. Disponían de varios trajes. El color negro es usado por los escuderos. Las mujeres hacen mejor sus vestidos al ser
que recrearse con cada bocado. Los que sirven las mesas están muy bien aseados: se laban las manos, los dientes, se recortan las barbas y durante cinco días no pueden comer ajos, cebollas y puerros, y no pueden mantener relaciones sexuales. Al lado del rey siempre había un servidor para indicarle qué cubierto debía coger en cada comida, limpiarle, recoger lo que tire... Los platos son cambiados con cada alimento que se va a tomar para que no se mezclaran los alimentos. Una vez terminado el banquete se hacen grandes fiestas (torneos) que duraban días. Todos acompañaban a la pareja al lecho donde el cura lo bendecía y se le hace la prueba de la virginidad a la mujer, luego se les dejaba solos.
Los espacios masculinos del castillo son:
El castillo era descrito como un lugar frío e inhóspito. Se usaban pocas salas y muebles.
El entretenimiento de los caballeros consistía en:
en un palo clavado en la arena. El caballero llevaba un bofardo que era lanzado contra el tablero a lomos del caballo y a la carrera.
La caza estaba asociada a la Corte, es una actividad muy ensalzada y considerada como una práctica sana (alargaba la vida, la salud y era un arte de sabiduría porque combatías y vencías), asociada a los reyes y nobles. Se debe tener conocimiento de desollar a los animales. En las cacerías hay halcones a los que se le quita la capucha y se les lanza a cazar.
Hay normas que hay que cumplir: conocer los terrenos, saber por qué caminos hay que ir para cobrar las piezas, adiestrar a los perros y conocer el lugar tanto en verano como en invierno. Aquí entra la figura del montero que también conoce los restos de un animal, curan las heridas de los perros y sanaban sus enfermedades. Este puesto era ocupado por una persona de prestigio.
ÁMBITO DE LAS MUJERES
Conviven en un espacio donde los hombres practican extremadamente la violencia, la comida, la bebida y la lujuria.
Dentro del castillo tiene una actividad. Las salas donde hacen su vida están decoradas con tapices, arcones... Se dedicaban a coser, leer, escribir poesías... En la época de los festejos, se preocupan por adornar las estancias, tener las vajillas limpias, los manteles preparados, sacar brillo a la plata... Tiene sus propios juegos, como el de tablas.
Un lugar muy específico de ellas es la sala de alumbramiento que muchos autores definen como lugares vedados a los hombres. Generalmente están las parteras y a veces un físico (médico). En el
dependiendo de donde vivan, pero en general se forman con profesores o en los monasterios. Aprendían las siete artes liberales: el trivium (gramática, retórica y dialéctica) y el cuadribium (geometría, aritmética, astronomía y música) si llegaban a la enseñanza media. La vida de los trovadores se dividía según el tiempo:
Aparece una cultura que se relaciona con el hombre y la mujer, aparece el arte de amar que es el amor cortés que muestra un amor depurado y perfecto donde el adulterio está permitido. Las aportaciones del amor cortesano son fundamentales al surgir en las cortes unas normas para amar. Es el arte de sentir el amor entre hombre y mujer, no hay violencia y la mujer aparece como algo inalcanzable y divinizada, y el hombre aparece como vasallo de esa mujer y para conquistarla debe luchar y pasar pruebas. El hombre se debe ganar a la mujer. En estos poemas los hijos no existen. Y esto se plasmó en la vida real, las damas cuidan más su aspecto para seducir. Dentro de la cultura cortesana se producen las cortes de amor, especie de tribunal presidido por mujeres y donde se habla de hombres. Se plantean cuestiones de fidelidad del hombre, la posibilidad de tener amantes...
En las discusiones de los hombres predomina más el tema del sexo (los juegos partidos, combate de palabras con poemas).
Tema II
El monasterio.
Constituye un mundo totalmente cerrado al exterior y alejado del mundo externo. Hay una forma de vida determinada.
Los tipos de construcción reflejan el modo de vida que en ellos se desarrollará. Su objetivo es llegar a Dios a través de la pobreza. Es una opción de vida para los que tienen vocación, pero también es una opción como medio de vida sin vocación. También pueden acudir a ellos refugiados por enfermedad, delitos...
treinta personas que han dejado las armas para dedicarse a la vida monacal.
Aportaciones del Cister a Occidente y cambios:
El monje era un hombre extraño porque no combate. La mayor parte de la sociedad del s. XII no entendió que personas de gran dignidad trabajasen la tierra porque para ello estaban los campesinos, sólo debían rezar.
Los monasterios están abiertos a todas las personas que al entrar abandonan familia y riqueza, y su obligación es rezar, ser pobre y obediente y cumplir la regla que les rige.
La vida en un monasterio no es idílica porque los que conviven en ellos tienen diferentes vocaciones, pero a pesar de ello, la vida en el monasterio proporciona una felicidad interna.
El monje en los ss. XI y XII se piensa que actúa como intermediario entre Dios y los hombres a través del rezo, y esto es aceptado por la sociedad.
Características de la vida comunitaria:
La primera etapa es el noviciado, donde se produce la mutación del monje: se aprende la gramática, la lectura... El maestro les debe enseñar normas, ritos, gestos, ceremonias, canto... Aprenden las sagradas escrituras y les enseña la Lectio Divina, para poder acceder a ella es necesario leer y aprender lo que se está leyendo. También se aprende a perder la individualidad a través de la obediencia y se les hace pensar en la vida comunitaria. Se adquiere la noción de que en el monasterio no había privilegios. Aprenden a olvidar las vivencias del mundo profano, dejar todos los afectos lo que les hace plantearse si el esfuerzo que se está haciendo merece la pena. Dura un año.
En la comunidad de monjes se vive en silencio absoluto y todos van vestidos iguales. El silencio era fundamental para escuchar a Dios. Se someten a penitencia, a vivir en pobreza, a trabajar la tierra, a no tener ocio y generalmente esto se cumple en todos los monasterios cistercienses.
Lo que más les costaba era la obediencia al Abad, el cual debe tener en cuenta que no a todos los monjes les puede exigir lo mismo. También implica someterse a todo lo que se realiza en el monasterio y el monje no tenía libertad para nada.
Los conversos es gente adulta que trabajan las tierras alejadas del monasterio, no tienen el voto de permanencia en el monasterio. Llevaban el pelo corto y barba. Tenían sus propios refectorios, dormitorios y su maestro (Maestro converso) que hicieron prosperar a la Orden.
Dentro de la Edad Media, el monasterio es el único ámbito donde los monjes aprenden a conocerse a sí mismos y se aceptan.
La iglesia era fundamental en los recintos monacales donde se realiza la oración. En los de los ss. XII y XIII existe una organización jerárquica que corresponde con la sociedad medieval que nos permite decir que la comunidad de monjes ocupa en la iglesia la zona más cercana al altar, detrás de ellos los enfermos y los más alejados son los conversos (no se juntan con la comunidad).
Los espacios permanentes de un monasterio son:
Transcurre entre dos actividades: ora y labora. Lo único personal que tiene son sus hábitos y como mucho tiene dos; uno para verano y otro para invierno.
Duermen vestidos, túnicas de lana, y esto podía hacer que se criasen piojos.
ORA
Es la oración y es la mayor justificación del monje regido por las siete horas. La vida del monje tiene dos jornadas: el día y la noche. El monje se acuesta pronto y se levanta a la oración a las dos de la mañana, acudiendo a los maitines^2. Van muy despacito a la iglesia porque así hacían tiempo para que los monjes retrasados llegasen a tiempo al oficio. Una vez que están todos comienza el oficio nocturno hasta que amanece abriéndose el oficio diurno con laúdes (alabanza) y cada tres horas se anuncia la oración que debe hacer el monje:
(^2) El monje ha salido victorioso de las tinieblas de la noche.
Las Vísperas y el Gallicino (en la aurora cuando Cristo resucitó de entre los muertos) son dos horas primordiales. En el Gallicino el monje ha resucitado.
Hay tres grandes fiestas: la de invierno que es la Cuaresma de Navidad; la de primavera que es la Pascua; y la del verano que es Pentecostés. En cada cuaresma recuerda que debe ser duro consigo mismo y que debe ayunar.
La vida del monje está muy unida a los ciclos naturales y se realiza en las horas diurnas.
LABORA
El monje tiene dos trabajos:
No reviste dramatismo ni violencia porque pone fin a una vida de sacrificio para llegar al objetivo que era Dios. El viaje es una meta deseada
Momento también carente de privacidad. Se siente la muerte del hermano que se va. La valoración de la muerte no es de pérdida.
Todos acompañan al muerto con oración y cánticos. Una vez que muere, tras lavarle, se le lleva al cementerio. Los