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Asignatura: Trabajadora Social, Profesor: Marta velasco, Carrera: Ingeniería de Computadores, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
Subido el 29/05/2015
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Jade Knop, Grupo 3.2. Falta la introducción donde presentes tu argumento y en que materiales te basas, más allá del resumen del texto de la práctica En los discursos alrededor de la violencia de género, tanto de naturaleza oficial como informal, suelen predominar ciertos tipos de caricaturas y tipologías en relación a las víctimas y victimarios de ésta. Elena Casado plantea en su texto "Tramas de violencia de género: sustantivación, metonimias, sinécdoques y preposiciones" (2012) que los estereotipos que refuerzan estos discursos no son una manera apta para abordar la violencia de género ni en el análisis ni en la intervención, sino que podría resultar más adecuado buscar relaciones y conexiones que tiene con otros tipos de violencias, en plural. En este ensayo desarrollaré la noción de que además de las conexiones encontradas por Casado (2012), como las con la "violencia masculina" o la violencia íntima o familiar, en la violencia de género, especialmente en el contexto de la violencia en la pareja, no se trata únicamente de una violencia contra las mujeres. Se trata de una violencia de desigualdad (aunque difuminada), y por este motivo tanto hombres como mujeres pueden sufrir sus consecuencias. Elena Casado sugiere una nueva perspectiva para abordar el tema de la violencia de género, alejándose del perfil dominante del "maltratador" presente en los medios de comunicación y los discursos públicos. Los maltratadores se suelen presentar en esos discursos como varones especialmente machistas que no han conseguido adaptarse a la nueva sociedad igualitaria y que tienen creencias, valores y estereotipos sexistas y caducados sobre las mujeres. La violencia de género se define como "una lacra", algo que ya no es propio de la sociedad del presente, sino de unos pocos individuos que se resisten al principio de la igualdad y que se aferran a los valores patriarcales tradicionales. De este modo a los maltratadores se sitúa fuera de la sociedad contemporánea donde prevalece la igualdad. La sociedad rechaza a los maltratadores que encarnan la desigualdad, de hecho
consecuentemente difuminándola y favoreciendo la personalización del maltratador. (Casado, 2012.) En vez de la sustantivación del maltratador, Casado (2012) propone plantear otro tipo de perspectivas y conexiones para desentrañar los procesos y las dinámicas actuales de la violencia de género. Muchas veces hablando de la violencia de género, el enfoque se centra en la violencia en la pareja. Sin embargo, en vez de atribuir la condición de posibilidad sólo a la desigualdad de género, se debería tomar en consideración las dinámicas específicas y propias de un vínculo íntimo. También deberíamos acordarnos de que la violencia en ámbito íntimo o familiar no es la única forma de la violencia de género; también se puede experimentar violencia de género en el medio laboral o la vida social. Y en cambio de desalojar los valores sexistas o patriarcales de la sociedad al individuo, hay que reconocer la desigualdad existente en el presente y en la dimensión estructural. Otro punto de vista es definir la violencia de género como "violencia masculina", en vez de las interpretaciones hegemónicas de "violencia machista" o "violencia contra las mujeres", porque al final son los varones los que predominan tanto como víctimas que victimarios de la violencia en el mundo. (Casado, 2012.) Normalmente en cuanto a la violencia en la pareja, se supone casi automáticamente que la víctima es femenina y el agresor masculino. Sin embargo unos estudios recientes muestran que en algunos países de hecho no existe una diferencia significativa entre hombres y mujeres en la prevalencia de violencia en la pareja. En un estudio realizado en Noruega se descubrió que 6 % de tanto hombres como mujeres habían experimentado violencia en la pareja durante el último año (Haaland et al., 2005). Otro estudio de Alemania (Jungnitz et al., 2004) mostró que 23 % de los hombres y 25 % de las mujeres habían sido víctimas de violencia física o sexual en algún punto de su relación de pareja. En Finlandia se estableció que 16 % de los entrevistados habían experimentado violencia física o sexual por parte de su pareja actual en algún punto, 6 % durante el último año, los valores siendo los mismos para hombres y mujeres. Sin embargo, la violencia experimentada por hombres y mujeres no era simétrica: la violencia causó más lesiones físicas y traumas mentales a las mujeres y la frecuencia de la violencia contra las mujeres era mayor. (Heiskanen y Ruuskanen, 2010.) En práctica la violencia contra las mujeres se trata como sinónimo de la violencia de
que citas, que no de su causa, y otra cosa es que las desigualdades de género sean la razón de la violencia. Si por ejemplo se formaran comandos de mujeres que decidieran atentar con violencia contra los hombres para denunciar las desigualdades de género y “vengar” a las mujeres, si podríamos decir que el género está en la razón de la violencia, pero no lo veo en los casos del malos tratos en pareja de mujeres hacia hombres. Además la razón de que los malos tratos de hombres a mujeres sean considerados violencia de género, y los malos tratos de mujeres a hombres no reside en las desigualdades de las relaciones de género, en que las mujeres ocupemos una posición de desventaja y subordinación, en que las posiciones de ambos, hombres y mujeres, no son simétricas. El aumento?? en la violencia que sufren los varones por parte de sus parejas es otra prueba de que la caricatura del maltratador no es el abordaje más adecuado para las cuestiones de violencia de género. No se trata de individuos particularmente machistas que han quedado atrapados en las creencias estereotípicas y caducadas de las relaciones de género, sino de una desigualdad que sigue existiendo en la sociedad, a pesar de los avances ya conseguidos, una desigualdad que es muy presente en el propio discurso de violencia de género que caracteriza al maltratador sexista, depravado e intencional y a la víctima femenina débil. Se trata de una desigualdad que no sólo se manifiesta en la violencia de género contra las mujeres, sino que también refuerza el estereotipo (y hasta cierto grado, la norma social) del hombre fuerte y agresivo, potencialmente aumentando la violencia masculina dirigida contra tanto hombres y mujeres, y convierte la violencia por parte de una mujer contra un varón en un tabú que genera vergüenza. La respuesta más adecuada para combatir la violencia que sucede tanto en la vida social, el medio laboral y las relaciones íntimas o familiares no es excluir a los maltratadores (o las maltratadoras) de nuestra sociedad presente, supuestamente igualitaria, sino construir un futuro donde la identidad masculina colectiva no se basa en violencia y agresión y las mujeres no son subalternas a los hombres ni en la dimensión estructural y material ni en la simbólica. Bibliografía Casado, Elena (2012): “Tramas de la violencia de género: sustantivación, metonimias, sinécdoques y preposiciones”, Papeles del CEIC, vol. 2.
Haaland, T., Clausen, S-E. y Schei, B. (2005): “Vold i parforhold – ulike perspektiver. Resultater fra den forste landsdekkende undersøkelsen i Norge.” NIBR-rapport 2005:3. Oslo: Nordberg A.S. (Resúmen en inglés) Heiskanen, Markku y Ruuskanen, Elina (2010): “Tuhansien iskujen maa. Miesten kokema väkivalta Suomessa.” Heuni, Helsinki. The European Institute for Crime Prevention and Control, affiliated with the United Nations (HEUNI), Report series 66 (en línea). http://www.heuni.fi/material/attachments/heuni/reports/6KHnLcUwR/Full_report_66.pdf, acceso 28 de abril de 2015. Hoff, Bert H. (1999): Why women assault: Review of Fiebert, M. & González, D. College: Women who initiate assaults on their male partners and the reasons offered for such behavior (en línea). www.batteredmen.com/fiebertg.htm, acceso 28 de abril de 2015. Jungnitz, L., Lenz, H-J., Puchert, R., Puhe, H. y Walter, W. (2004): “Violence against men. Men’s experiences of interpersonal violence in Germany. Results of the pilot study.” Federal Ministry for Family Affairs, Senior Citizens, Women and Youth. Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ed.). “Definición de la violencia contra las mujeres y niñas”. Centro Virtual de Conocimiento para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres y Niñas (en línea). http://www.endvawnow.org/es/articles/295-defining-violence-against-women-and- girls.html, acceso 28 de abril de 2015.