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Actitud del educador, Apuntes de Ciencias de la Educación

Describe las cualidades mínimas de un educador

Tipo: Apuntes

Antes del 2010

Subido el 25/01/2022

GuadalupeEspino69
GuadalupeEspino69 🇲🇽

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Actitudes del educador
Las actitudes y las convicciones no se transforman, se forman.
En el aula lo más importante para el niño es la flexibilidad, que aunque
parezca contradictorio es establecer los límites claros para los niños; a se
favorece el aprendizaje de las normas de comportamiento, y el desarrollo de la
autodirección personal y de la conciencia. Ser flexible implica por parte del
educador, actitudes de empatía y comprensión y captar necesidades que no
siempre se manifiestan ostensiblemente y que su detección supone un desafío
para el profesor.
Demostrar la afectividad no es tarea siempre fácil. El tono de la voz y el
trato agradable suponen un gran paso por parte del educador, aunque muchas
veces se sienta uno tentado a restablecer el buen dinamismo con “un par de
gritos”.
Las expresiones verbales, manifestaciones de aceptación, las
repeticiones y explicaciones también ayudan.
El rostro es una manifestación muy rica del grado de aceptación y del
humor; a través de rostro el niño puede captar si es un buen partícipe y si es
bien aceptado.
El acercamiento físico, a través del tacto y caricias positivas es una
buena demostración que al niño le ayuda a sentirse integrado. El niño es como
es y no siempre nos resulta fácil aceptarlo puesto que los educadores somos
personas y hay actitudes que nos gustan y otras que nos cuestan más
aceptarlas. Lo importante es reconocer y aceptar lo que más nos cuesta y
sabernos manejar en aquéllas actitudes que son favorecedoras de las
relaciones, como es la empatía, esencial para que el niño se encuentre en una
atmósfera de credibilidad, confianza y participación.
La empatía se puede expresar y el niño es capaz de captarla a través de
las manifestaciones verbales y no verbales. Se refleja en el movimiento, en la
postura, gesto, contacto físico, tono de voz y la mirada.
El educador ha de ser hábil en la demostración de la empatía y también
en la correspondencia con el niño. Crear empatía es una buena opción para
situarse en un aula con niños, es una habilidad por tanto puede aprenderse y
produce efectos beneficiosos tanto en el educador como en el niño.
¿Qué son las actitudes?
Las actitudes son predisposiciones estables o formas habituales de pensar,
sentir y actuar en consonancia con nuestros valores. Son, por tanto,
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Actitudes del educador

Las actitudes y las convicciones no se transforman, se forman.

En el aula lo más importante para el niño es la flexibilidad , que aunque parezca contradictorio es establecer los límites claros para los niños; así se favorece el aprendizaje de las normas de comportamiento, y el desarrollo de la autodirección personal y de la conciencia. Ser flexible implica por parte del educador, actitudes de empatía y comprensión y captar necesidades que no siempre se manifiestan ostensiblemente y que su detección supone un desafío para el profesor. Demostrar la afectividad no es tarea siempre fácil. El tono de la voz y el trato agradable suponen un gran paso por parte del educador, aunque muchas veces se sienta uno tentado a restablecer el buen dinamismo con “un par de gritos”. Las expresiones verbales , manifestaciones de aceptación , las repeticiones y explicaciones también ayudan. El rostro es una manifestación muy rica del grado de aceptación y del humor; a través de rostro el niño puede captar si es un buen partícipe y si es bien aceptado. El acercamiento físico , a través del tacto y caricias positivas es una buena demostración que al niño le ayuda a sentirse integrado. El niño es como es y no siempre nos resulta fácil aceptarlo puesto que los educadores somos personas y hay actitudes que nos gustan y otras que nos cuestan más aceptarlas. Lo importante es reconocer y aceptar lo que más nos cuesta y sabernos manejar en aquéllas actitudes que son favorecedoras de las relaciones, como es la empatía, esencial para que el niño se encuentre en una atmósfera de credibilidad , confianza y participación. La empatía se puede expresar y el niño es capaz de captarla a través de las manifestaciones verbales y no verbales. Se refleja en el movimiento, en la postura, gesto, contacto físico, tono de voz y la mirada. El educador ha de ser hábil en la demostración de la empatía y también en la correspondencia con el niño. Crear empatía es una buena opción para situarse en un aula con niños, es una habilidad por tanto puede aprenderse y produce efectos beneficiosos tanto en el educador como en el niño. ¿Qué son las actitudes? Las actitudes son predisposiciones estables o formas habituales de pensar, sentir y actuar en consonancia con nuestros valores. Son, por tanto,

consecuencia de nuestras convicciones o creencias más firmes y razonadas de que algo «vale» y da sentido y contenido a nuestra vida. Constituyen el sistema fundamental por el que orientamos y definimos nuestras relaciones y conductas con el medio en que vivimos. Características de las actitudes: Estabilidad, consistencia y perfectibilidad. El primer rasgo distintivo de las actitudes es su perdurabilidad, su resistencia al cambio caprichoso o a la versatilidad. Sin embargo, todas las actitudes positivas son flexibles y admiten cambios y revisiones críticas que hacen posible una dinámica de perfeccionamiento gradual. Su componente es básicamente intelectivo y afectivo casi en idéntica proporción. Toda actitud constituye una elección, un tomar partido entre una u otra opción, y esto sólo es posible si nuestra mente conoce, juzga y acepta un valor determinado. Al dictamen de la razón sigue la voluntad, estimulada por los procesos afectivos, los deseos y demás motivos que instan al sujeto a pasar a la acción. Los hábitos adquiridos con la educación recibida tienen siempre mucha mayor fuerza que la herencia biológica. Las actitudes se califican más bien corno algo adquirido, fruto de la historia de cada sujeto. Determinan en buena medida el comportamiento, ya que son hábitos operativos que conducen a la acción. Son un pronóstico fiable de la conducía de cualquier individuo. Siempre hacen referencia a unos valores en concreto. Son perfectamente transferibles. El poder de generalización de las actitudes permite que una de ellas abra su acción eficaz a muchos modos y objetos diversos. Formación de actitudes Con cuanto llevamos dicho, queda claro que para la formación de actitudes, el primer paso que hemos de dar los educadores es despertar deseos en el educando para que sea constante en realizar la acción o conducta pertinente durante el tiempo necesario hasta que los actos se conviertan en disposiciones, las disposiciones en hábitos y los hábitos en actitudes. En la educación para los valores humanos es imprescindible hablar de cómo se educan las actitudes, pues básicamente se han de dar los mismos pasos. 1º Ilusionar, animar y despertar el deseo y el interés por repetir la conducta deseada. En síntesis no es otra cosa que saber motivar, reforzando, alabando y alentando todo acto positivo con el fin de despertar en el sujeto el deseo de repetirlo. Que las acciones deseadas resulten gratificantes y capten

o Ridiculizar, humillar o utilizar apodos. o Juzgar ante algún hecho; desde luego que es importante corregir, sin embargo es necesario primero conocer (descripción de hechos) y posteriormente corregir (criterios valorativos o normativos para la acción). o Clasificarlos de tontos, torpes o malos. o Ser sarcástico. o Mandar mensajes incongruentes (doble vínculo) o Amenazar con situaciones o hechos que dañen al niño (no va a venir mamá, no vas a ir al paseo..) o Zarandearlos, jalarlos, taparles la boca, pararlos viendo a la pared. o Dar explicaciones largas y sin sentido (esto los confunde más). o Ser inconsistente en la aplicación de los normas disciplinarias. o Tener concesiones o favoritismos. En relación a los padres: o Evitar la queja diaria. o Echar abiertamente la culpa a los padres de lo que le sucede al niño. o No hacer comentarios frente a otras mamás y niños. o No mandar recados con terceras personas sobre temas importantes de abordar personalmente. Actitudes positivas: o Gran amor que sienten por los niños, unido al profundo amor por la profesión (compartir risas, inquietudes, curiosidades, travesuras y deleitarse ante la palabra nueva aprendida, ante el logro de un mejor trazado en su cuaderno de preescritura, ávidos de algún conocimiento, o inquietos ante un nuevo hallazgo. o Cuidadosa, busca el mejor momento y la mejor manera para el llamado de atención, les brinda seguridad y sabe penetrar en su mundo interior. o Otra cualidad que caracteriza a los educadores potenciadores del desarrollo, es su constante motivación por la profundización en los estudios, conscientes de que tanto la preparación como su amplia movilización por la búsqueda de información, les permiten perfeccionar sus métodos y estilos de trabajo, poseer amplios y profundos conocimientos del programa que imparten, desarrollar el proceso de enseñanza de manera activa, flexible, contemplando pautas, espacios para la individualización del conocimiento y estimulando el carácter activo del niño – niña en dicho proceso, para que

los pequeños construyan su verdad, desarrollando las distintas capacidades que este proceso implica. o La comunicación que establecen los educadores potenciadores se caracteriza por la ternura en el trato hacia los niños, la comprensión de sus necesidades; mostrándose tolerantes, flexibles, exigentes, según lo requiera la situación. o Logran regular desde su papel la conducta y participación de los niños utilizando variados métodos educativos entre los que se destacan la persuasión, estimulación, conversaciones éticas y actividad socialmente útil. o La interacción comunicativa es sana y personalizada entre niños y educadoras. Mantienen con la familia de sus alumnos una comunicación basada en relaciones afectivas estables y respetuosas, logrando transformaciones en la vida familiar a partir de sus influencias, lo que se refleja en los progresos alcanzados por los niños y las niñas en su desarrollo. o Mantienen estabilidad emocional, manifestando alegría, satisfacción, e interés por la actividad pedagógica, optimismo ante el trabajo; muestran perseverancia, sencillez, dominio de sí, firmeza y decisión en su labor formadora; saben enfrentarse a situaciones inesperadas, reconstruyendo en el momento, improvisadamente, el plan que traían y lo adaptan a las nuevas circunstancias; demuestran dominio de sus emociones y exhiben en su actividad con los niños – niñas, cuidado, vivacidad y seguridad. o Se caracterizan además por poseer una clara concepción del desarrollo infantil y asumir su papel y responsabilidad ante la labor educativa. Diagnostican y proyectan con éxito la formación de la personalidad, tomando en cuenta su función en el desarrollo y las particularidades individuales y de la edad de los niños para organizar el proceso pedagógico. Poseen una visión profunda y sólida de los diferentes aspectos que integran el proceso docente – educativo. o Participan en el desarrollo de los niños utilizando métodos que permiten elevar el nivel intelectual, físico, moral, laboral y estético de los pequeños, diseñan “situaciones problemáticas” que promueven la utilización del pensamiento y el establecimiento de nexos entre el contenido de cada actividad y los fenómenos de la realidad circundante. o Se incorporan con los niños a sus juegos, adecuando la dirección pedagógica a las particularidades de la edad y seleccionando actividades diversas, haciendo un estudio sistemático del nivel que el niño – niña alcanza en el desarrollo de esos juegos para aplicar estrategias que le posibiliten alcanzar los objetivos que el programa plantea. o La forma en que la educadora organiza pedagógicamente la actividad también distingue a los maestros potenciadores, los que elaboran los horarios de actividades docentes y dan cumplimiento a los mismos en correspondencia con las particularidades del desarrollo de los niños – niñas, fundamentándolos higiénica y pedagógicamente, son celosos veladores del estado de salud de los infantes y observadoras constantes de sus manifestaciones y necesidades. Además, organizan los salones, áreas

Procesos de enseñanza – aprendizaje

Enseñanza

Etimología y origen de los conceptos implicados La palabra enseñar, etimológicamente, proviene del latín in-signatio-onis que significa la acción de señalar, mostrar caminos, insinuar horizontes hacia los cuales se puede orientar la mirada y la comprensión. La palabra didáctica proviene del griego "didacktike", en sentido general relativo a la enseñanza o al "arte de enseñar"; en sentido técnico es la parte de la pedagogía que se ocupa de los sistemas y métodos de enseñar a partir de la teoría pedagógica. La didáctica es un saber, una teoría sobre la enseñanza, que le muestra los horizontes más promisorios a la formación de los educandos. En sus orígenes la enseñanza se presenta como una relación dual, una interacción comunicativa entre un adulto, con mayor formación y experiencia, y un joven que desea adquirirla. La interacción entre ellos se da alrededor del conocimiento. Etimológicamente conocer viene del latín cum-gnoscere que significa "nacer con"; se entiende entonces como nacer con el objeto, con la realidad que se ha de interpretar y comprender. El maestro asiste al estudiante para que nazca con la realidad que es objeto de estudio. Los elementos del proceso de la enseñanza y su evolución Son tres los elementos que caracterizan esta primera formalización de la educación (con una intencionalidad tácita o expresa): el estudiante, el maestro y el conocimiento. La enseñanza, como práctica social, aparece a partir de la evolución, transformación y especialización de otra práctica social más amplia, de la cual se deriva: la educación. Cuando la educación se institucionaliza porque se crea la escuela y surge un agente especial, el maestro, para que se encargue de ella, aparece la enseñanza. La institución escuela y el agente maestro se constituyen socialmente. La una y el otro vienen a desempeñar unas determinadas funciones que le han de ser liberadas, en cierta medida, a la familia en particular y a la sociedad en general. En la enseñanza todas las actividades, eventos y experiencias son planificadas, desarrolladas, controladas y evaluadas:

  1. Las intencionalidades (o el para qué), son los propósitos o fines que determina la sociedad o quien la represente, como es el caso del maestro. Toda acción educativa debe sustentarse en una concepción filosófica del hombre y de la sociedad en la cual ha de desenvolverse. Es la pedagogía la

que permite desplegar posibilidades y horizontes a la educación y la didáctica mediante la enseñanza en el aula de clase, la que concreta sus finalidades.

  1. Los contenidos (o el qué), son las actividades, las experiencias y los saberes disciplinares. Son todos los eventos con los cuales se aspira a lograr los propósitos de la enseñanza. Junto con los contenidos se considera su secuenciación, es decir, el orden en el cual se presentan los contenidos y/o experiencias objeto de la enseñanza
  2. La metodología (o el cómo), corresponde a la forma o manera como se ofrecen los contenidos para asegurar el logro de los propósitos establecidos. Igualmente es una consideración metodológica pensar cual ha de ser el papel de los agentes que intervienen en el proceso. El papel protagónico unas veces lo ejerce el maestro, otras veces lo ejercen los estudiantes, o algunas veces es intercambiable. Es decir, es expositivo, receptivo (comprensivo, significativo) o es interactivo (comunicativo, dinámico, participativo).
  3. Los recursos (con qué), son las mediaciones con las cuales se ofrecen los contenidos o experiencias de la enseñanza.
  4. La evaluación (o grado de logro), hace relación a todas las actividades que permiten establecer en que medida se alcanzaron los propósitos del proceso de la enseñanza. La evaluación mide, valora, aprecia, describe, cuantifica, interpreta, comprende, etc. todos los aspectos y momentos del proceso administrativo de la enseñanza. Momentos de la enseñanza La responsabilidad de pensar los elementos que participan en el proceso de la enseñanza, para potenciar sus posibilidades transformadoras, corresponde a la didáctica. En la evolución histórica de la enseñanza se presentan momentos en los cuales se privilegia cualquiera de sus elementos constitutivos. Cuando el protagonismo y privilegio corresponde al papel del maestro, se denomina magistrocentrismo, cuando corresponde al papel del alumno, se denomina paidocentrismo, cuando se trata de los contenidos se denomina tecnologismo instruccional, cuando son los recursos se denomina mediacionismo. Todavía no hemos vivido el evaluacionismo, o privilegio de la medición y apreciación de los aprendizajes escolares. ¿Qué es el aprendizaje? Existen varias definiciones al respecto, entre las que podríamos mencionar: o Proceso básico por el que el ambiente produce cambios duraderos en la conducta, a través de la experiencia y/o situaciones vividas.

La didáctica como saber derivado de la pedagogía tiene la responsabilidad de pensar la enseñanza desde los elementos constitutivos de su proceso. Esta disciplina de la educación brinda apoyo teórico al docente en el momento de planear, desarrollar y evaluar la enseñanza. ¿Qué sucede en la consciencia de los estudiantes cuando aprenden? ¿Cómo debe disponerse el aula para los aprendizajes? ¿Cómo organizar los estudiantes, los muebles y los materiales que han de mediar en el aprendizaje? ¿Cómo debe ser el clima psicológico y las interacciones comunicativas entre los agentes que participan del proceso de enseñar y aprender? ¿De qué manera deben desarrollarse las actividades en el aula de clase? ¿Cuál ha de ser el papel de cada uno de los agentes en el proceso de enseñar y aprender?. Las aplicaciones didácticas de las diferentes teorías psicológicas y pedagógicas buscan dar respuesta a algunas de los anteriores interrogantes. Veamos, en una gran síntesis, algunas explicaciones que pueden ser útiles para la enseñanza en el aula de clase. Conductismo o Se asocian estímulos con respuestas o conductas con consecuencias. o El condicionamiento es la forma de aprendizaje más básico durante los primeros meses del bebé. Ejemplo: leche- biberón. o Se piensa que el aprendizaje se regula de la siguiente forma: (Thurndike)  Ley de la disposición o de la motivación, en donde se piensa que sólo aquel aprendizaje que es deseado, es duradero, es decir, sólo es bueno aquel aprendizaje que surge de las necesidades propias del individuo.  Ley del ejercicio o de la frecuencia, se refiere a la repetición y por ello al aumento cuantitativo del aprendizaje, “la repetición fortalece las asociaciones, mientras que la falta de ejercicio las debilita”.  Ley del efecto o del éxito, las situaciones que se dominan con éxito, son las que mejor se retienen y ofrecen el mayor estímulo para el aprendizaje, “no existe impulso más intenso para la espontaneidad del aprendizaje que las vivencias de éxito”, es decir, reconocerse como poseedor del sentimiento de poder hacer algo, de tener autoconfianza en lograr lo que propone. Aprendizaje social

o Albert Bandura, desarrollador de esta teoría, pensaba que el niño adopta modelos sociales. o Se señala que la gente en la vida diaria, advierte las consecuencias de sus actos, es decir, sabe qué acciones lograr un resultado y cuáles fallan y dependiendo de esto ajustan su conducta en consecuencia. o El niño aprende por imitación, ensayo y error y por comprensión. Constructivismo pedagógico o Parte de una determinada interpretación sobre como se conoce y como se aprende para en consecuencia disponer las condiciones y diseñar los ambientes que sean necesarios para fomentar el aprendizaje. o Se piensa que cada persona construye su realidad de manera subjetiva. La realidad no es algo que se descubre, no es algo que esta por allí y yo salgo en su búsqueda. Es algo que el individuo construye a partir de sus observaciones, reflexiones y análisis crítico compartido, aplicando el pensamiento lógico. o En su desarrollo, Jean Piaget con su epistemología genética que postula que el conocimiento tanto físico como social, se construye intrapsiquicamente, en lugar de tomarlo o descubrirlo de la realidad. o Lev Vigotsky con su zona de desarrollo próximo, en donde se privilegia el aprendizaje social mediante las interacciones con pares o adultos con mayor experiencia. o David Ausubel con el aprendizaje significativo y las formas de enseñarlo por descubrimiento y de manera receptiva. o Klingler y Vadillo sostienen que todas las aproximaciones constructivistas en educación coinciden en la participación activa del estudiante y consideran de gran importancia las percepciones, pensamientos y emociones del alumno en los intercambios que se dan durante el aprendizaje. Igualmente se preocupan más por el aprendizaje de largo plazo que por el de corto plazo, los cuales están ligados a procesos de memoria, que en el segundo caso tienen una capacidad limitada y una posibilidad de almacenaje breve. o La teoría constructivista es un enfoque dinámico del conocimiento, es una postura de cambio. El cambio genera insatisfacción con respecto a nuestras concepciones anteriores (disonancia cognitiva) y ocurre cuando una persona tiene dos percepciones o cogniciones que se contradicen. En el aula de clase encontramos que los estudiantes entran en conflicto cognitivo o disonancia cognitiva cuando reciben y procesan una información que riñe con los esquemas mentales preestablecidos, cuando supera la capacidad de sus estructuras mentales e impide lograr comprensión. Este conflicto se constituye en la mejor motivación para aprender. Teorías Cognoscitivas

realimentación o feedback es la información de retorno que se le suministra al aprendiz para lograr corrección de las conductas que se quieren construir. En el aula de clase se puede presentar la realimentación con los comentarios que realice el profesor al desarrollo de un ejercicio o a los resultados de una evaluación. Estos comentarios generalmente comparan la conducta del aprendiz con un patrón preestablecido.  La interrogación es la ayuda mediante preguntas. Con la interrogación se activa mental y verbalmente a los alumnos porque les permite la práctica y ejercitación con las respuestas que emiten. Teorías Humanistas o Maslow resalta la necesidad individual de autorrealización del desarrollo completo de todas las potencialidades, “el hombre debe ser lo que puede ser”. o Carl Rogers, descubrió que el mayor crecimiento personal de sus “clientes” ocurría cuando él estaba genuina y completamente involucrado con ellos y cuando ellos sabían que él los aceptaba tal como eran, a lo que él llamaba afecto positivo, a esta actitud cálida, positiva y de aceptación. o Aprendizaje significativo: Rogers pensaba que para que el aprendizaje fuera real, debía contener un grado afectivo, es decir, darle un sentido al aprendizaje. o Características del aprendizaje significativo :  Que la persona sea capaz de tener iniciativa y de asumir la responsabilidad de sus actos.  Alcanzar independencia y autonomía para tomar decisiones y dirigir los actos de una manera inteligente.  Que aprenda a aprender.  Que utilice su experiencia y creatividad para hallar nuevas soluciones a los problemas.  Que sea flexible para adaptarse inteligentemente a situaciones y nuevos problemas.  Que sea capaz de colaborar eficazmente en armonía con los demás.  Que se trabaje para que todos puedan lograr objetivos de socialización y no sólo busque la aprobación de los demás. o Rogers opinaba que un “facilitador del aprendizaje” requiere una perspectiva especial de la vida, y situar las necesidades e intereses de los educandos en primer lugar.