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Asignatura: Anatomia i Histologia del Sistema Visual I, Profesor: Montserrat Arjona Carbonell, Carrera: Òptica i Optometria, Universidad: UPC
Tipo: Apuntes
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En este capítulo se proporcionan criterios para la valoración de la discapacidad originada las deficiencias visuales que pueden existir como consecuencia de padecer afecciones o enfermedades oculares y/o neuroftalmológicas.
En primer lugar se exponen las normas de carácter general que han de tenerse en cuenta para proceder a valorar y/o cuantificar la deficiencia visual.
En segundo lugar, se determinan los criterios para el diagnóstico, la valoración y cuantificación de las deficiencias de la visión.
Por último, se establece la tabla de conversión de la deficiencia visual en porcentaje de discapacidad global de la persona.
Sólo serán objeto de valoración los déficit visuales definitivos, es decir, aquellos no suceptibles de tratamiento y recuperación o aquellos en los que ya se hayan realizado todos los mecanismos de tratamiento existentes.
Las variables a tener en cuenta son las que se derivan de la disminución de la función visual. Y la función visual viene determinada, fundamentalmente, por agudeza visual y el campo visual.
La agudeza visual (es decir, el máximo u óptimo poder visual del ojo) puede poseerla el ojo espontáneamente o con corrección óptica.
La agudeza visual deriva de la función macular y la mácula es la zona central de la retina, en la que radica la posibilidad de la discriminación visual fina perfecta; desde este centro de la retina hasta su periferia la sensibilidad retiniana va disminuyendo.
La visión cercana siempre es buena si existe una buena agudeza visual de lejos. Sus defectos, si los hubiese, dependerían de una falta de enfoque en la retina y éste se puede lograr con tratamiento o corrección óptica.
El campo visual es el espacio en el que están situados todos los objetos que pueden ser percibidos por el ojo estando éste fijo en un punto delante de él, es decir, sin moverse y en posición primaria de mirada. Sus límites máximos son de alrededor de 60° en el sector superior, 60° en el sector nasal, 70° en el sector inferior y 90° en el sector temporal.
El campo visual normal tiene dos zonas fundamentales de significación diferente: la zona central y la zona periférica.
La zona central (o campo visual central) corresponde a la superficie contenida o limitada por la isóptera de alrededor de 30°. Por otra parte, esta zona central del campo visual es la que es vista por la región macular.
Entre los 30° referidos y los límites periféricos descritos está contenido el campo visual periférico (o zona periférica del campo visual).
Los déficit en el campo visual vienen determinados por la disminución de la isóptera periférica, por pérdidas sectoriales o por la existencia de escotomas.
La disminución de la isóptera periférica, o la disminución concéntrica del campo visual puede ir apareciendo con la edad y no necesariamente ha de considerarse patológica (a veces puede deberse incluso a un defecto de la exploración), sino como uno de los signos que van apareciendo con la vejez. Para interpretar una disminución concéntrica del campo visual como patológica ha de existir una isóptera periférica inferior a 45 ó 40° en sector superior, ídem en nasal, 50° en sector inferior, 70° en sector temporal, y además, corresponderse con una situación patológica ocular o neuroftalmológica.
Las pérdidas o disminuciones sectoriales del campo visual siempre son patológicas y los escotomas, si existen en la zona central del campo visual (escotomas centrales), pueden determinar un gran déficit de la agudeza visual.
Tanto la agudeza visual como el campo visual pueden referirse a un solo ojo (uniocular) o a los dos ojos (binocular). Normalmente la función visual es binocular, sin embargo, en términos generales, la función visual uniocular es compatible con las actividades cotidianas comunes.
Otro factor que influye en la eficiencia de la visión es la motilidad ocular. En visión binocular, sólo es compatible con las actividades normales de la persona la existencia de un perfecto equlibrio oculomotor, es decir, existencia de paralelismo de los ejes visuales al mirar a un determinado punto. Si este paralelismo no está presente en ojos con buena agudeza visual, da lugar a la diplopia, que puede dificultar las actividades habituales. Pero la diplopia es menos frecuente si un ojo no ve o su agudeza visual es muy inferior a la del ojo congénere, aunque sus ejes visuales estén desviados. En este caso, la desviación de un ojo no dificulta la función visual.
Cuando la diplopia aparece sólo en alguna de las posiciones de la mirada, la persona pone en marcha elementos compensadores que eliminan la diplopia (por ejemplo, giro o inclinación de la cabeza en esas situaciones), por lo que estos casos son compatibles con el desarrollo de una actividad normal.
Otros aspectos de la función visual, como son la visión de los colores y la visión nocturna, pueden presentar alteraciones que, aunque en la práctica no son frecuentes, es necesario contemplar.
La alteración de la visión de los colores, discromatopsia, puede ser congénita o adquirida.
(Menoscabo Oftalmológico de la Persona en %)
AGUDEZA VISUAL (Decimales)
0.8 0,7 0,6 0,5 0,4 0,3 0,2 0,1 0,05 0, (ojo ciego)
Enucleación
0,8 0 4 6 8 10 12 15 18 23 25 30 0,7 4 6 8 10 12 15 18 23 28 30 35 0,6 6 8 10 12 15 18 23 28 33 35 40 0,5 8 10 12 15 18 23 28 33 38 40 45 0,4 10 12 15 18 23 28 33 38 43 45 50 0,3 12 15 18 23 28 33 38 43 48 50 55 0,2 15 18 23 28 33 38 43 48 53 55 60 0,1 18 23 28 33 38 43 48 53 58 60 75 0,05 23 28 33 38 43 48 53 58 63 65 70
0,0 (ojo ciego)
25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75
Enucleación
30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80
Aplicación de la Tabla Nº 1: a. La pérdida o disminución de la agudeza visual en un solo ojo, estando el otro sano, se determinará por el porcentaje de menoscabo global de la persona en la primera línea horizontal del cuadro.
b. En la pérdida o disminución bilateral de la agudeza visual, el porcentaje de menoscabo se determinará en la intersección de la columna horizontal con la vertical de las visiones correspondientes al ojo derecho e izquierdo.
c. En caso de ojo único el porcentaje de menoscabo se determinará en la intersección de la vertical de los niveles de agudeza visual con la columna horizontal de ojo ciego.
d. Si existe enucleación de un ojo el porcentaje de menoscabo se determinará en la intersección de la vertical de los niveles de agudeza visual con la horizontal que dice enucleación.
e. Situaciones especiales: La afakia representa menoscabo que debe sumarse a la pérdida de la agudeza visual en forma aritmética. Afakia unilateral corregible con lentes agrega un 10% al porcentaje correspondiente a la disminución de agudeza visual. Afakia bilateral corregible con lentes se agrega un 20% al porcentaje que le corresponde por disminución de la agudeza visual.
Las Afakias Uni o Bilaterales, deberán evaluarse además por Campo Visual Comprometido.
Si está corregida con lente intraocular o seudofakia no se adiciona menoscabo por extirpación del cristalino.
b. Campo Visual
La extensión del campo visual central y periférico se evalúa usando los métodos habituales a una distancia de 33 cm., con iluminación determinada ( foot candles) o relación índice/intensidad I/4 o II/3 o III/2 (que sumen 5).
Se recomienda el uso del Perímetro de Goldman, con índice I/4 o la Campimetría Computarizada. Deberán obtenerse 2 campos visuales con máxima corrección, el resultado se representará gráficamente en un diagrama de campo visual cada uno de los ocho meridianos principales de 45º.
La extensión mínima normal del campo visual desde el punto de fijación se indica en la tabla siguiente. Las cifras de la tabla son inferiores al promedio normal dejando margen para respuestas retardadas o prominencia muy marcada de cejas o nariz.
Campo Visual en Pantalla Campo Visual computarizado Grados Grados
Temporal 85 30
Temporal Inferior 85 30
Inferior 65 30
Nasal Inferior 50 30
Nasal 60 30
Nasal Superior 55 30
Superior 45 30
Temporal Superior 55 30
Total 500 240
Determinación de la Pérdida del Campo Visual
Para la determinación de la pérdida del campo visual se requiere contar con un estudio del campo visual el que comprende Campimetría central y periférica. Se debe realizar con la mejor corrección de la agudeza visual.
Para valorar el menoscabo global de la persona en la capacidad de trabajo basta cuantificar el daño en la Campimetría Central; la cual es más aceptable que la periférica y sus resultados más confiables.
Grados Perdidos
Grados Conservados
% Perdidos Grados Conservados
% Perdidos Grados Conservados
%
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140 150 160
500 490 480 470 460 450 440 430 420 410 400 390 380 370 360 350 340
0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30 32
170 180 190 200 210 220 230 240 250 260 270 280 290 300 310 320 330
330 320 310 300 290 280 270 260 250 240 230 220 210 200 190 180 170
34 36 38 40 42 44 46 48 50 52 54 56 58 60 62 64 66
340 350 360 370 380 390 400 410 420 430 440 450 460 470 480 490 500
160 150 140 130 120 110 100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0
68 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 100
Grados Perdidos
Grados Conservados
% Perdidos Grados Conservados
% Perdidos Grados Conservados
% 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80
250 245 240 235 230 225 220 215 210 205 200 195 190 185 180 175 170
0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30 32
85 90 95 100 105 110 115 120 125 130 135 140 145 150 155 160 165
165 160 155 150 145 140 135 130 125 120 115 110 105 100 95 90 85
34 36 38 40 42 44 46 48 50 52 54 56 58 60 62 64 66
170 175 180 185 190 195 200 205 210 215 220 225 230 235 240 245 250
80 75 70 65 60 55 50 45 40 35 30 25 20 15 10 05 0
68 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 100
Hemianopsias y Cuadrantopsias
La existencia de alteraciones del campo visual por concepto de Hemianopsias y Cuadrantopsias determinan los siguientes menoscabos:
% DE MENOSCABO DEL ÓRGANO DE LA VISIÓN
HEMIANOPSIAS VERTICALES
Homónimas, derecha e izquierda 28% Heterónimas binasales 50% heterónimas bitemporales 50%
HEMIANOPSIAS HORIZONTALES
Superiores 15% Inferiores 40%
CUADRANTOPSIAS
Superiores 10% Inferiores 20%
HEMIANOPSIAS EN SUJETOS MONOCULARES
Nasal 65% Inferior 75% Temporal 85%
El menoscabo obtenido deberá sumarse en forma combinada a las restantes funciones visuales evaluadas para obtener el menoscabo global de la persona por daño del Sistema Visual.
c. Motilidad Ocular y Diplopía Binocular
Para evaluar la pérdida de motilidad ocular y la diplopía binocular se debe utilizar el Perímetro de Goldman en Intensidad III/4e y graficar la alteración en un diagrama de Campo Visual, o la Diploscopía por el Test de Hess-Lancaster. El menoscabo lo determina el meridiano con mayor porcentaje según lo siguiente:
Tabla 4
Deficien- cia
Discapa- cidad %
Deficien- cia
Discapa- cidad %
Deficien- cia
Discapa- cidad %
Deficien- cia
Discapa- cidad %