Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Aprender a suspender, Tesis de Bachillerato de Lengua y Literatura

Aprender a suspender: texto argumentativo expositivo. Asignatura Lengua Castellana. Texto argumentativo de aprender a suspender.

Tipo: Tesis de Bachillerato

2020/2021

Subido el 24/04/2021

brandy-penagarikano-rijo
brandy-penagarikano-rijo 🇪🇸

1 documento

1 / 2

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Aprender a suspender
Resumen:
En las escuelas, junto a los aprendizajes consignados en las leyes (aprender
a aprender, a emprender, a usar las nuevas tecnologías,…) también hay que
enseñar a aprender a suspender. En la vida, que es una evaluación continua,
toda persona ha de enfrentarse a situaciones de fracaso y ha de estar
preparada para ello: para suspender dignamente, saber sobreponerse y seguir
adelante.
Comentario crítico (tema, tesis, estructura y opinión personal):
El texto propuesto trata el tema de la necesidad de “aprender a suspender”,
es decir, de prepararse para afrontar las situaciones adversas y los fracasos que
aparecen a lo largo de la vida y saber superarlos. Por su parte, el autor
mantiene la tesis de que este aprendizaje debería enseñarse en la escuela
como si se tratase de una asignatura más.
El autor del texto es Enrique García-Máiquez, poeta y, según sabemos por el
texto, profesor.
El texto comienza con algunas ideas secundarias, haciendo referencia a un
próximo artículo (del también profesor y poeta Enrique Baltanás, titulado Elogio
del suspenso) y a la inminencia de los exámenes del primer trimestre del curso
escolar.
El segundo párrafo se centra más claramente en el ámbito educativo y
comenta los diversos aprendizajes que preconiza la Ley. Al hilo de esto, el autor
se refiere a diversos escritores (Cernuda, Borges, Unamuno) y comenta
asimismo sus palabras.
El párrafo tercero enuncia la idea principal, que da título al texto: es
necesario aprender a suspender, algo clave que se olvida con facilidad. A
continuación, en los dos párrafos siguientes, desarrolla la idea de que en la vida
somos constantemente evaluados y fracasamos en muchas ocasiones; también
hay que aprender a fallar, a suspender, y a remontar y superar las
adversidades.
En el último párrafo, el autor hace un guiño a sus alumnos: ante sus
exámenes pueden aprender la asignatura y aprobarla, o pueden suspender, ya
aprender algo fundamental para sus vidas.
Podemos afirmar que el texto va de lo particular (el anuncio de un escrito
ajeno) a lo general (la necesidad de aprender a aprender). Se trata, pues, de
una estructura inductiva o sintetizante.
A nadie le gusta suspender, qué duda cabe. Pero, ¿es bueno no prepararse
para esta posibilidad que siempre está presente? Sin duda, esta es la base de la
argumentación del autor que, con bastantes dosis de ironía, expone la
necesidad de asumir el fracaso como uno de los aprendizajes más necesarios
para la vida diaria.
El autor no desdeña otros aprendizajes, como comenta en el párrafo
segundo. En este, se observan algunos puntos de ironía crítica como cuando
hace mención a la inestabilidad del sistema educativo (menciona sus
“incesantes leyes pedagógicas”), a la diferencia entre saber e inteligencia,
citando a Cernuda, o a los peligros de una enseñanza lúdica, basada en el juego.
También se ironiza con los escasos conocimientos del alumnado y gran parte del
profesorado de la Universidad.
La tesis del texto se basa en un argumento de la experiencia personal del
autor: la vida está llena de fracasos, de ocasiones en que los planes no salen
como esperamos. Frente a la nueva pedagogía que se cimenta en la
potenciación de la autoestima y los valores positivos, García-Máiquez advierte
del peligro que esto encierra: no preparar al alumnado adecuadamente para la
vida real. No enseñar a levantarse tras un fracaso. No enseñar el espíritu de
superación ante los suspensos.
Experiencia personal sobre el tema
En conclusión, queda claro que todos en la vida pasamos por situaciones en
las que es necesario levantarse y superarse, y no nos viene mal estar
preparados para esa “batalla”.
pf2

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Aprender a suspender y más Tesis de Bachillerato en PDF de Lengua y Literatura solo en Docsity!

Aprender a suspenderResumen: En las escuelas, junto a los aprendizajes consignados en las leyes (aprender a aprender, a emprender, a usar las nuevas tecnologías,…) también hay que enseñar a aprender a suspender. En la vida, que es una evaluación continua, toda persona ha de enfrentarse a situaciones de fracaso y ha de estar preparada para ello: para suspender dignamente, saber sobreponerse y seguir adelante.  Comentario crítico (tema, tesis, estructura y opinión personal): El texto propuesto trata el tema de la necesidad de “aprender a suspender”, es decir, de prepararse para afrontar las situaciones adversas y los fracasos que aparecen a lo largo de la vida y saber superarlos. Por su parte, el autor mantiene la tesis de que este aprendizaje debería enseñarse en la escuela como si se tratase de una asignatura más. El autor del texto es Enrique García-Máiquez, poeta y, según sabemos por el texto, profesor. El texto comienza con algunas ideas secundarias, haciendo referencia a un próximo artículo (del también profesor y poeta Enrique Baltanás, titulado Elogio del suspenso ) y a la inminencia de los exámenes del primer trimestre del curso escolar. El segundo párrafo se centra más claramente en el ámbito educativo y comenta los diversos aprendizajes que preconiza la Ley. Al hilo de esto, el autor se refiere a diversos escritores (Cernuda, Borges, Unamuno) y comenta asimismo sus palabras. El párrafo tercero enuncia la idea principal, que da título al texto: es necesario aprender a suspender, algo clave que se olvida con facilidad. A continuación, en los dos párrafos siguientes, desarrolla la idea de que en la vida somos constantemente evaluados y fracasamos en muchas ocasiones; también hay que aprender a fallar, a suspender, y a remontar y superar las adversidades. En el último párrafo, el autor hace un guiño a sus alumnos: ante sus exámenes pueden aprender la asignatura y aprobarla, o pueden suspender, ya aprender algo fundamental para sus vidas. Podemos afirmar que el texto va de lo particular (el anuncio de un escrito ajeno) a lo general (la necesidad de aprender a aprender). Se trata, pues, de una estructura inductiva o sintetizante. A nadie le gusta suspender, qué duda cabe. Pero, ¿es bueno no prepararse para esta posibilidad que siempre está presente? Sin duda, esta es la base de la argumentación del autor que, con bastantes dosis de ironía, expone la necesidad de asumir el fracaso como uno de los aprendizajes más necesarios para la vida diaria. El autor no desdeña otros aprendizajes, como comenta en el párrafo segundo. En este, se observan algunos puntos de ironía crítica como cuando hace mención a la inestabilidad del sistema educativo (menciona sus “incesantes leyes pedagógicas”), a la diferencia entre saber e inteligencia, citando a Cernuda, o a los peligros de una enseñanza lúdica, basada en el juego. También se ironiza con los escasos conocimientos del alumnado y gran parte del profesorado de la Universidad. La tesis del texto se basa en un argumento de la experiencia personal del autor: la vida está llena de fracasos, de ocasiones en que los planes no salen como esperamos. Frente a la nueva pedagogía que se cimenta en la potenciación de la autoestima y los valores positivos, García-Máiquez advierte del peligro que esto encierra: no preparar al alumnado adecuadamente para la vida real. No enseñar a levantarse tras un fracaso. No enseñar el espíritu de superación ante los suspensos.  Experiencia personal sobre el tema En conclusión, queda claro que todos en la vida pasamos por situaciones en las que es necesario levantarse y superarse, y no nos viene mal estar preparados para esa “batalla”.