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Orientación Universidad
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articulo racismo, Apuntes de Relaciones Internacionales

Asignatura: relaciones internacionales, Profesor: , Carrera: Ingeniería en Informática, Universidad: UC3M

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 12/12/2014

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© Prensa Médica Latinoamericana 2010 - ISSN 1688-4094 Ciencias Psicológicas 2010; IV (1): 57 - 69
NUEVAS FORMAS DE RACISMO:
ESTADO DE LA CUESTIÓN EN LA PSICOLOGÍA SOCIAL DEL PREJUICIO
NEW RACISMS:
STATE OF THE ART IN THE SOCIAL PSYCHOLOGY OF PREJUDICE
Pablo Pascale
Universidad de Salamanca, España
Resumen: ¿Por qué somos racistas? En la actualidad, la amplia mayoría de la gente responderá que no
es racista. Y es posible que no lo sea, al menos, conciente o voluntariamente. Durante los últimos años,
la Psicología Social ha estado investigando que el racismo ya no se expresa de manera frontal, explícita.
El racismo de hoy es encubierto, latente, ha cambiado y se ha adaptado al control social, se oculta bajo
nuevas formas de expresión lingüística, creencias y actitudes. En la era de lo políticamente correcto,
el racismo se sanciona, por ello se amolda y continúa presente sin ser confrontativo. Esto es lo que los
psicólogos sociales han dado en llamar el nuevo racismo.
Palabras clave: Prejuicio, discriminación racial y étnica, nuevo racismo, Psicología Social.
Abstract: Why are we racists? Nowadays, most people will answer they are not racists; and that is
possible, at least consciously or intentionally. During the past few years research in social psychology
has shown that racism is no longer expressed in a frontal or explicit manner. Today racism is latent, more
subtle, has changed and adapted to social control, hidden under new forms of linguistic expressions,
beliefs and attitudes. In the era of the “politically correct”, racism is sanctioned, and for that reason it
moulds without confrontations. This is what social psychologists call the new racism.
Keywords: Prejudice, racial and ethnic discrimination, new racism, social psychology.
Correspondencia: Pablo Pascale. Departamento de Psicología Social, Universidad de Salamanca, España.
Correo electrónico: [email protected]
INTRODUCCIÓN
Si bien se han realizado avances políticos y
sociales signifi cativos, tales como la aplicación
de políticas de acción afi rmativa o el cambio de
denominación en Estados Unidos de black a
african american, o en América Latina de negro
a afro-descendiente, el racismo aún continúa
existiendo. Prueba de ello es que las diferen-
cias sociales entre etnias, o entre autóctonos
e inmigrantes, continúan siendo evidentes. A
modo de ejemplo, salvo escasas excepciones,
la población afro-descendiente en América
Latina constituye la parte de la población con
peores indicadores de ingreso, empleo y edu-
cación; está pobremente representada en los
gobiernos, los parlamentos y en los directorios
de empresas; además, es invisible para censos
y encuestas de hogares de varios países de la
región (Antón & Del Popolo, 2008; Banco Mun-
dial, 2004, 2008; Bello & Paixao, 2008).
O asimismo, un estudio realizado en las 100
compañías mas grandes de Europa ha revelado
que muy pocas tienen empleados en posiciones
intermedias, y ninguna contaba con un CEO
miembro de minorías étnicas (Foroohar, 2002).
Se observa que aún hoy la discriminación
persiste, que se ha transformado, ha desarrollado
mecanismos más sutiles y difíciles de identifi car.
Esto ha impulsado a los psicólogos sociales a in-
vestigar estas nuevas modalidades de ser racista.
En la presente comunicaciòn se explora el
estado de la cuestión de las nuevas formas de
racismo, desde la perspectiva de la Psicología
Social. Pero es necesario, para referir a las nuevas
formas de racismo aludir al racismo tradicional,
principalmente porque muchas personas no se
consideran racistas, por el solo hecho de no iden-
tifi carse con postulados del racismo tradicional, lo
cual no signifi ca que no lo sean.
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© Prensa Médica Latinoamericana 2010 - ISSN 1688-

Ciencias Psicológicas 2010; IV (1): 57 - 69

NUEVAS FORMAS DE RACISMO:

ESTADO DE LA CUESTIÓN EN LA PSICOLOGÍA SOCIAL DEL PREJUICIO

NEW RACISMS:

STATE OF THE ART IN THE SOCIAL PSYCHOLOGY OF PREJUDICE

Pablo Pascale

Universidad de Salamanca, España

Resumen

:^ ¿Por qué somos racistas? En la actualidad, la amplia mayoría de la gente responderá que no

es racista. Y es posible que no lo sea, al menos, conciente o voluntariamente. Durante los últimos años,la Psicología Social ha estado investigando que el racismo ya no se expresa de manera frontal, explícita.El racismo de hoy es encubierto, latente, ha cambiado y se ha adaptado al control social, se oculta bajonuevas formas de expresión lingüística, creencias y actitudes. En la era de lo políticamente correcto,el racismo se sanciona, por ello se amolda y continúa presente sin ser confrontativo. Esto es lo que lospsicólogos sociales han dado en llamar el nuevo racismo. Palabras clave

:^ Prejuicio, discriminación racial y étnica, nuevo racismo, Psicología Social.

Abstract:

Why are we racists? Nowadays, most people will answer they are not racists; and that is

possible, at least consciously or intentionally. During the past few years research in social psychologyhas shown that racism is no longer expressed in a frontal or explicit manner. Today racism is latent, moresubtle, has changed and adapted to social control, hidden under new forms of linguistic expressions,beliefs and attitudes. In the era of the “politically correct”, racism is sanctioned, and for that reason itmoulds without confrontations. This is what social psychologists call the new racism. Keywords:

Prejudice, racial and ethnic discrimination, new racism, social psychology.

Correspondencia: Pablo Pascale. Departamento de Psicología Social, Universidad de Salamanca, España.Correo electrónico: [email protected]

INTRODUCCIÓN

Si bien se han realizado avances políticos y sociales significativos, tales como la aplicaciónde políticas de acción afirmativa o el cambio dedenominación en Estados Unidos de

black

a

african american

, o en América Latina de

negro

a^

afro-descendiente

, el racismo aún continúa

existiendo. Prueba de ello es que las diferen-cias sociales entre etnias, o entre autóctonose inmigrantes, continúan siendo evidentes. Amodo de ejemplo, salvo escasas excepciones,la población afro-descendiente en AméricaLatina constituye la parte de la población conpeores indicadores de ingreso, empleo y edu-cación; está pobremente representada en losgobiernos, los parlamentos y en los directoriosde empresas; además, es invisible para censosy encuestas de hogares de varios países de laregión (Antón & Del Popolo, 2008; Banco Mun-dial, 2004, 2008; Bello & Paixao, 2008).

O asimismo, un estudio realizado en las 100 compañías mas grandes de Europa ha reveladoque muy pocas tienen empleados en posicionesintermedias, y ninguna contaba con un

CEO

miembro de minorías étnicas (Foroohar, 2002).

Se observa que aún hoy la discriminación persiste, que se ha transformado, ha desarrolladomecanismos más sutiles y difíciles de identificar.Esto ha impulsado a los psicólogos sociales a in-vestigar estas nuevas modalidades de ser racista.

En la presente comunicaciòn se explora el estado de la cuestión de las nuevas formas deracismo, desde la perspectiva de la PsicologíaSocial. Pero es necesario, para referir a las nuevasformas de racismo aludir al racismo tradicional,principalmente porque muchas personas no seconsideran racistas, por el solo hecho de no iden-tificarse con postulados del racismo tradicional, locual no significa que no lo sean.

En los estudios de la Psicología Social del Prejuicio y racismo, se pueden identificar dosgrandes momentos. El primero comienza con lapublicación de

The nature of prejudice

de Allport

en 1954. Aquí se concentran los estudios queconstruyen modelos y Teorías del Prejuicio, queprocurarán explicar el racismo clásico.

Mientras que, el segundo momento, comien- za en la década de los 80 con la emergente ideade nuevo racismo, que ocupa la atención delos psicólogos sociales actualmente. Principal-mente, son Kinder y Sears (1981) y McConahay(1986) quienes observan que en la sociedadnorteamericana surge un manifiesto rechazopor las creencias racistas, lo que se traduce enmenores índices de expresiones Prejuiciosas yracistas. Sin embargo, el racismo no desapa-rece sino que cambia, se transforma en más su-til y subyacente, más difícil de identificar y medir(Dovidio & Fazio, 1992; Pettigrew, 1998).

En este trabajo exploraremos brevemente la primera etapa en la que se construyen loscimientos conceptuales del Prejuicio y racismotradicional, que hoy nos sirven para comprenderlas nuevas formas de racismo, que explorar-emos con más detenimiento en su estadoactual.

LA PSICOLOGÍA SOCIAL Y EL

PREJUICIO

Previo a ingresar en la primera etapa de estudios sobre el Prejuicio y racismo, debemospreguntarnos qué aporta la Psicología Socialcomo disciplina científica al avance de estatemática.

El primer avance en los estudios psicológi- cos del tema fue realizado por Allport (1954),quien pasó de concebir al Prejuicio como unaexpresión individual atribuida a determinadosrasgos de personalidad, a comprender el Pre-juicio como un fenómeno intergrupal. Un fenó-meno que puede ser analizado en individuosactuando como miembros de un grupo es,en última instancia, el objeto de la PsicologíaSocial.

En forma muy sintética, podemos decir que la Psicología Social es una disciplina queestudia la interacción entre el individuo y los

grupos sociales (Tajfel & Fraser, 1978). Si sequiere, tal como especificara Munné (1986) elcomportamiento interpersonal implica formal-mente una relación, que conductualmente seda como una interacción, productora de unosefectos consistentes en la influencia social. Olo que es lo mismo, el objeto de la PsicologíaSocial consiste en el estudio, a nivel de lasrelaciones interpersonales, de la interacción através de sus efectos.

Por lo tanto, el Prejuicio y racismo se dan en la interacción entre individuos como pertene-cientes a grupos, y en el campo de esta interac-ción la Psicología Social realiza sus aportes.

De allí que, establecer que el Prejuicio es un fenómeno intergrupal es el primer gran aportede la Psicología Social a este campo, pasandoa considerar que el Prejuicio se genera enprocesos de grupo, que tienen sus factorescausales en las percepciones de los individuosy su comportamiento hacia miembros de otrosgrupos (Brown, 1995). Igualmente, se reconoceque los principios psicológicos por sí solos noson suficientes para explicar el surgimiento deactitudes racistas, puesto que las mismas debenser comprendidas en términos de su contextohistórico, económico y político. Estos procesossociales son los que influencian a los procesospsicológicos, y sobre los que la Psicología So-cial hace sus estudios.

APROXIMACIÓN BIBLIOMÉTRICA

SOBRE PREJUICIO Y DISCRIMINACIÓN

En todo estudio sobre el estado actual de una temática, se hace preciso visibilizar elpanorama de producción científica del ámbito.Aquí hemos realizado una aproximación bibli-ométrica al volumen de publicaciones que serealizan en psicología sobre el Prejuicio y ladiscriminación.

Basado en la evidencia de que no existen estudios que exploren la producción científicaen psicología, sobre este ámbito para el período1980-2007, a continuación se explora breve-mente el volumen actual de esta producción y sutasa de crecimiento respecto a los últimos años.A su vez, se observa qué tipo de discriminaciónes la que concentra el mayor número de publica-ciones. De esta forma, se busca responder a las

Ciencias Psicológicas 2010; IV (1)

MOMENTO 1. LAS BASES PARACOMPRENDER EL PREJUICIO A nivel psicológico y psicosocial, el racismo

funciona sobre la base del proceso de cat-egorización de las personas, atribuyéndolescaracterísticas propias de determinado grupo.Esto se complementa con la identificación delindividuo con un grupo, que considerará supe-rior que otros a los que se compara.

De esta forma, los tres conceptos principales sobre los cuales la Psicología Social construyesu análisis del Prejuicio y la discriminación ra-cial son:

categorización social

,^

estereotipo

e^

identificación social

. Si bien, estos tres

conceptos influenciaron los estudios de la pri-mera etapa de producción científica, continúanvigentes en los estudios actuales de las nuevasformas de racismo. Categorización social

Tal como lo propuso Allport (1954), la cat- egorización social es un mecanismo cognitivonormal, y es el precursor de toda forma dePrejuicio. Por lo que, la categorización por símisma no es suficiente para explicar el Prejuicio.Tajfel y Turner (1986) delimitaron su alcanceal indicar que la categorización es una her-ramienta cognitiva que ayuda al ser humano asegmentar, clasificar y ordenar la realidad, puesen caso contrario sería incapaz de reaccionarde una forma específica a cada estímulo quese le presenta.

Los procesos cognitivos que guían a este mecanismo son la “asimilación” y la “diferen-ciación”. Mientras que la asimilación refiere alefecto de minimizar

las diferencias dentro de

una categoría, la diferenciación es el efectode exagerar las diferencias preexistentesentre categorías. (Tajfel, 1959). En términosde la Psicología Social, esto significa que losmiembros de diferentes grupos tienden a versemás diferentes de lo que realmente son, y losmiembros de un mismo grupo más similaresentre ellos (Eiser & Stroebe, 1972; Krueger &Clement, 1994; Tajfel & Wilkes, 1963).

Un tercer proceso cognitivo de la catego- rización, muy cercano a la asimilación, es elefecto de “homogeneidad del grupo externo”,en el que la gente tiende a ver a los miembros

del grupo externo (exogrupo) más similaresentre ellos que, a miembros del grupo interno(endogrupo).

Este efecto de percepción de igualdad se mantiene, sin importar si el exogrupo es de raza,religión, nacionalidad, u otros (Linville, 1998).

Se ha hallado que la categorización es un proceso cognitivo del que los niños a partir delos 3 años ya hacen uso, y son conscientes delas dos principales categorías sociales: etniay género (Duveen & Lloyd, 1986; Thompson,1975; Williams & Morland, 1976; Yee & Brown,1994). Inclusive, se ha estudiado que desdeesa edad, los niños comienzan a desarrollarpreferencias actitudinales entre estas cat-egorías, identificándose con miembros de supropio grupo étnico (Aboud, 1980) o de género(Thompson, 1975; Yee & Brown, 1994). Éstadiscriminación se expresa con un favoritismoendogrupal (Yee & Brown, 1994).

En tal sentido, los efectos directos de la categorización social, de interés para la expli-cación del Prejuicio, son la exageración de lasdiferencias entre categorías y la disminuciónde diferencias, al interno de las mismas. Unavez que se exageran las diferencias entre el“nosotros” y el “ellos”, el efecto complementarioes “ellos son todos iguales, en cambio nosotrostenemos nuestras características que nos dif-erencian”

Estereotipo

De esta forma, surge el estereotipo, en- tendido como la atribución a una personade características que se consideran comopertenecientes a todos, o casi todos, los miem-bros de un grupo.

La relación entre categorización social y estereotipo es que éste último es una inferenciainspirada en la asignación de una persona auna categoría determinada (Brown, 1995). Estosignifica que

el estereotipo es la percepción de

que la mayor parte de los miembros de unacategoría comparte los mimos atributos, porlo que el estereotipo deviene directamente delproceso de categorización.

Se ha hallado que hay, al menos, tres fuentes del estereotipo: a) la transmisión sociocultural

Ciencias Psicológicas 2010; IV (1)

mediante la familia, escuela y medios de comu-nicación (Allport, 1954); b) otra es la que se hadenominado como “aire de verosimilitud”, enten-diendo que el estereotipo deviene de algunosaspectos de la realidad social, como diferenciassocioeconómicas o culturales (Brewer y Camp-bell, 1976) y; c) el sesgo cognitivo de “correl-ación ilusoria”, mediante el cual dos variablesson asociadas entre ellas, cuando en realidadhay muy poca o ninguna asociación.

Habitualmente, se entiende que los sucesos menos frecuentes atraen una mayor cantidadde nuestra atención y, por ello, son recordadoscon mayor facilidad (Hamilton y Gifford, 1976).A modo de ejemplo, en un país predominante-mente blanco se recordarán más fácilmente lasconductas antisociales cometidas por negros,que las cometidas por blancos. La correlaciónilusoria está en establecer una correlación entrela delincuencia y el color de piel. Identificación social

La identificación social es el tercer concepto sobre el que la psicología ha asentado susestudios del Prejuicio y racismo. Partiendodel concepto de categorización social, Tajfely Turner (1986) desarrollan la Teoría de laidentidad social, que sirve a efectos de explicardos procesos necesarios para comprenderel Prejuicio, y por tanto, la discriminación: elfavoritismo del grupo interno y, la necesidadde autoestima.

La identidad social es definida como los aspectos del autoconcepto de una persona quese derivan de su pertenencia a grupos (Tajfely Turner, 1986). Estos autores infieren que laspersonas tienden a verse a sí mismas en formamás positiva que negativa, por lo que si nuestraidentidad está determinada por nuestra perte-nencia a un grupo, entonces, tendremos unapreferencia por ver a nuestro grupo en formamás positiva, que a otros grupos a los que nopertenecemos. Esto significa que las personasmantienen su autoestima, en buena parte, porsu identificación con grupos. Para lograrlo, espreciso comparar el endogrupo y el exogrupo enaquellas dimensiones relevantes que resultenen una evaluación favorable al endogrupo.

Se ha hallado que las personas con baja au- toestima, tienen más predisposición a expresar

Prejuicios (Fein & Spencer, 1997), con lo cual,el Prejuicio cumpliría la función de mantenersu autoestima.

Por lo tanto, para comprender el Prejuicio es preciso señalar que no solo los sentimientos yactitudes negativas hacia el exogrupo son losque intervienen en el Prejuicio y discriminación,sino también el favoritismo hacia el grupo pro-pio, mecanismo que ha quedado demostradopara diferentes contextos culturales (Aberson,Healy & Romero, 2000; Brewer, 1979, 1999). Desarrollo del Prejuicio

Estos tres conceptos son los que permiten, en la primera etapa de estudios, describir lasbases psicosociales sobre las que funcionael Prejuicio. A su vez, éstos aportan un marcopara identificar las situaciones que potencian eldesarrollo del Prejuicio, a saber: la ocupacióncognitiva y emocional, la competencia por re-cursos, la amenaza a la identidad social y ladeprivación relativa.

Gilbert y Hixon (1991) encontraron que los Prejuicios realmente funcionan como atajosmentales para ahorrarnos trabajo, cuanto másocupados estamos por una tarea cognitiva, másrecurriremos a los Prejuicios para relacionarnoso interactuar. Lo mismo sucede si estamos ocu-pados emocionalmente (Stephan & Stephan,1985), lo cual se ha demostrado mediante es-tudios experimentales que informan que, antelas emociones intensas aumentan las proba-bilidades de establecer juicios estereotipados(Mackie et al, 1996; Wilder & Shapiro, 1989;).

Por su parte, cuando dos grupos compiten por el reparto de recursos, presentan una mayorprobabilidad de desarrollar Prejuicios uno conrespecto al otro. En cambio, disminuye la proba-bilidad, cuando ambos grupos cooperan por al-canzar conjuntamente un objetivo en común.

La relación entre la competencia por recur- sos y el desarrollo de Prejuicios ha sido elabo-rada por la “Teoría del grupo realista” (LeVine& Campbell, 1972).

A su vez, los Prejuicios se ven potenciados cuando ante la amenaza a la identidad social deuna persona, ésta responde intensificando supercepción positiva por el endogrupo y negativa

Nuevas formas de racismo

cepto de “raza”, que se ha dado en naturalizary aceptar como verdadero, inclusive por eldiscurso científico, al momento de clasificara grupos sociales. Desde hace más de 50años, el concepto de raza ha comenzado a serdesacreditado por los genetistas (Richards,1997), y ya en 1951 la UNESCO lo estima unconcepto inválido científicamente, por consti-tuir un constructo social sin fundamento social.Finalizando este ciclo, en el año 2001 se com-pletó el genoma humano, en el que a partir delanálisis genético de 5 personas de diferenteetnia, se concluyó que no era posible diferen-ciar una etnia de la otra, por lo que la “raza” noera un constructo biológico o científico válido(Gannett, 2001).

El motivo de la supervivencia del concepto de raza a pesar de la evidencia científica con-traria es, justamente, su naturalización comocategoría para clasificar a las personas(Augoustinos, 2009).

Inclusive, su persistencia se puede manife- star en la adopción de nuevas formas social-mente más aceptadas. A modo de ejemplo, enAmérica Latina el cambio de denominación denegro a afrodescendiente, si bien ha sido unavance, ha desplazado el acento de raza a et-nia, aunque posiblemente no haya desplazadoaún las representaciones sociales existentesque se anclan en el racismo.

Una vez que el racismo clásico comienza a tornarse más difícil de detectar en nuestrassociedades, la Psicología Social identifica lasemergentes formas de nuevo racismo que, mássofisticadamente, se presentan en las interac-ciones grupales.

Las nuevas formas de racismo han recibido una amplia variedad de denominaciones, en-tre ellas: racismo simbólico (Kinder & Sears,1981, Sears, 1988), racismo aversivo (Dovidio& Gaertner, 2000), racismo moderno (McCona-hay, 1983), racismo ambivalente (Katz, 1981),ontologización (Roncarati et. al, 2009), Infra-humanización (Leyens et al, 2003), hetero-etnización (Vala et al, 2009).

La mayoría de estas denominaciones com- parten como elemento común que el nuevoracismo es tal cuando, en contexto socialesdonde se promueve el anti-racismo, se practican

formas indirectas de atribución de inferioridada exogrupos (Vala, 2009). En este sentido, elnuevo racismo refiere a aquellas actitudes,comportamientos y creencias encubiertas quecolocan al “otro” en la de una categoría humanainferior.

A su vez, cada una de estas denominaciones refiere a formas específicas de expresión delracismo, que veremos aquí. Racismo simbólico y racismo moderno

A principios de la década de los 80 Kinder y Sears (1981) y McConahay (1983) desarrollaronla idea de que en Estados Unidos estaba sur-giendo una nueva forma de racismo. Este, erauna “mezcla de afecto anti-negro y la defensa delos valores morales tradicionales americanos,que están personificados en la ética protestante”(Kinder & Sears, 1981, p. 416). El núcleo de suTeoría estriba en que, las Teorías étnicas violanestos valores morales norteamericanos como elindividualismo, la confianza en sí mismo, la éticadel trabajo, la obediencia y la disciplina.

McConahay (1983) informa que el racismo simbólico o moderno tiene tres características:a) discrepancia contra los negros que “empujanmuy fuerte” y ascienden rápido; b) discrepanciahacia las concesiones hechas a los negros, talescomo la “discriminación positiva”; c) la negaciónde que exista una discriminación racial.

Sears (1988) explica que la gente sufre de respuestas emocionales condicionadas ante“símbolos” como los negros o los inmigrantes,asociándolos a hechos negativos. De estaforma, el racismo simbólico, se caracteriza porrechazar el racismo tradicional pero, simul-táneamente, expresar un Prejuicio indirecto,como puede ser el caso de oponerse a la im-plementación de políticas de acción afirmativapara minorías raciales (Henry & Sears, 2002;Kinder & Sears, 1981; Sears, 1988). Racismo ambivalente

El racismo ambivalente, se expresa en forma similar al simbólico y moderno, peroaquí se activa con la experimentación de unconflicto emocional entre sentimientos nega-tivos y positivos hacia determinados gruposraciales (Katz, 1981). El conflicto emocional

Nuevas formas de racismo

surge por la tensión entre dos valores morales:el reconocimiento de la igualdad democrática, yel individualismo. Las personas tienden a oscilarentre estos dos extremos y mostrar hacia otraetnia o bien una exagerada simpatía o bien unaincomodidad. 64

Esto es lo que se conoce como amplificación de respuesta, y se expresa en extrema bondadhacia otra etnia, o lo contrario. Racismo aversivo

Por su parte, el racismo aversivo ha recibido mucha atención por parte de las investigacionesen Psicología Social. El mismo se puede resumircomo el respeto y creencia de los principios igual-itarios para todas las razas, pero demostrandouna aversión personal hacia las minorías (Gaer-tner & Dovidio, 1986). Esta aversión personal seexpresa en sentimientos de evitación (miedo,ansiedad, incomodidad) frente al otro.

Tal como se ha demostrado experimental- mente (Dovidio, 2001), una de las característicasprincipales de esta forma de racismo es queel racista aversivo discrimina cuando puedeatribuir su conducta a cuestiones relacionadascon el grupo étnico de la persona que sufre elPrejuicio.

Esta forma de racismo es especialmente perjudicial dado lo complejo y encubierto de sulógica: por un lado el racista aversivo simpatizacon la víctima del Prejuicio por el trato injusto queha recibido en el pasado, y apoya las políticasque vayan contra el racismo, y por otro lado,mantienen sentimientos y creencias negativassobre los integrantes de otras etnias.

Los autores reflexionan que esta clase de racismo está presente en muchas personasblancas liberales que creen sinceramente no serprejuiciosas. A este respecto, Dovidio et al (1997)hallaron que las formas de racismo simbólico ymoderno, se correlaciona mayormente con unaperspectiva política conservadora, mientras queel racismo aversivo estaría más presente entreliberales políticos.

Las actitudes del racismo aversivo se tienden a expresar de forma que no afecten a la autoim-agen, por lo que se encauzarán como “en favorde los blancos” y no “contra los negros”.

Esto se ejemplifica bien en un estudio experi- mental que realizaron Gaertner y Dovidio (1977)y que ha sido ampliamente citado. Un grupo departicipantes blancos tenían la oportunidad deayudar a una víctima: en un caso un blanco yen otro caso, un negro.

En Psicología Social se ha estudiado que las personas tienden menos a ayudar cuando haymuchos espectadores, dado que la responsabi-lidad se diluye en la multitud. En el experimentode Garertner y Dovidio se demostró que elgrupo de blancos tendía más a ayudar a ambasvíctimas cuando eran pocos espectadores, y aayudar más al blanco que al negro cuando habíamuchos espectadores. Infra-humanización

Recientemente, se ha desarrollado el con- cepto de infra-humanización para definir unanueva forma de racismo (Leyens et al, 2003).En estos casos, las personas tienden a infra-humanizar en la medida que le atribuyen unamayor esencia humana al grupo de pertenen-cia que a grupos externos. En estos casos, elendogrupo se atribuye a sí mismo la esenciahumana, a la vez que se considera al exogrupomenos humano.

Leyens et al, (2000) hallaron que la esencia humana puede concentrarse en tres caracterís-ticas: inteligencia, lenguaje, y emociones hu-manas. Por lo que, un grupo categorizado deInfra-humano lo será si se le atribuye la ausen-cia de alguna de estas tres categorías.

La característica de emociones humanas es la de mayor interés para esta Teoría. Paraello, se distingue entre emociones primariasy secundarias. Las emociones primarias sonaquellas que comparten animales y humanos(por ejemplo, miedo), en tanto las secundariasson exclusivamente experimentadas por hu-manos (por ejemplo, culpa; Ekman, 1992).

La mayoría de las investigaciones en infra-humanización se ha concentrado en laatribución de emociones secundarias entregrupos, dado que es más independiente delos factores socioculturales que las otras doscaracterísticas. En este sentido, diferentesestudios han demostrado que la gente tiendea atribuir mayor esencia humana al grupo de

Ciencias Psicológicas 2010; IV (1)

al exogrupo, y la infra-humanización niega lacapacidad del exogrupo de expresar emocionessecundarias. 66

La diferencia cultural no es un antecedente del Prejuicio, sino una expresión misma de Pre-juicio. Pettigrew y Meertens (1995) mostrarona partir de una encuesta llevada a cabo en 5países europeos que, la simple afirmación dediferencias culturales entre el endogrupo (na-cionalidad europea) y el exogrupo (inmigranteno europeo), era parte de un repertorio decreencias que denominaron “Prejuicio sutil”. Lomás significativo que demostraron Pettigrew yMeertens (1995) es que cuando se atribuye unadiferencia –real o imaginada- a un exogrupo mi-noritario, esto se correlaciona con un patrón derepresentaciones negativas de ese exogrupo.

Lo que Vala et al (2009), notaron es que la gente Prejuiciosa es más propensa a notardiferencias –aún cuando no existen-

entre el

endogrupo y el exogrupo. De esta forma, lahetero-etnización atribuye una cultura inferioral exogrupo, que se encubre como una posi-ción más socialmente aceptada de diferenciacultural. Según el estudio empírico de estosautores, la atribución de diferencias culturalesa personas negras, correlacionó positivamentecon evaluaciones negativas de gente negra ycon la creencia de que, los grupos humanosestán jerárquicamente organizados en términosbiológicos y culturales (Vala et al, 2009).

CONCLUSIONES

En contra de la creencia de que el racismo está en declive en nuestras sociedades, losavances en Psicología Social demuestran queel racismo está en constante transformación,y ha encontrado la manera de adaptarse a lasnormativas antirracistas para subsistir.

Lo interesante es que esta adaptación se ha logrado mediante expresiones aparentementelegítimas y correctas que, como hemos visto,encubren

una

persistente

producción

de

Prejuicios raciales. Principalmente, la dificultadde identificar el nuevo racismo estriba en queutiliza los valores propios de las sociedadesliberales,

tales

como

el

individualismo,

la

libertad

o^

la

igualdad

para

ejercitar

la

discriminación.

Tal como menciona Augoustinos (2009), el definir al racismo de forma consensuada ya norefleja las múltiples formas que éste adoptaen la actualidad para ejercer el Prejuicio y ladiscriminación, por lo que es imperativo -comopsicólogos sociales- reconocer su naturalezacontradictoria, multifacética y ambivalente y porlo tanto teorizar sobre “múltiples racismos”.

El

movimiento

que

se

ha

realizado

del

concepto de raza al de cultura, puede llevarimplícito el relevo de pureza racial por identidadcultural.

Mientras

las

nuevas

formas

de

racismo

continúen existiendo, no se habrán realizadoverdaderos avances en el campo de la luchacontra el racismo y la discriminación racialy^

étnica.

Por

lo

tanto,

más

que

reprimir

la

expresión

del

racismo,

es

necesaria

la

educación

en

contextos

multiculturales,

aunque primeramente sea preciso hacer unaconcientización del propio racismo.

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Nuevas formas de racismo

Se especifica un modelo exponencial para la tendencia temporal donde se incorpora untérmino de perturbación viene dada por:

Donde yt

es la serie anual de publicaciones;

término de escala, constante o término inde-pendiente;

coeficiente del término exponen-

cial.

De manera que si aplicamos logaritmo ne- periano a la anterior expresión a ambos ladosde la igualdad tenemos que:

Resultados de la estimación: Dependent Variable: LOG(PUBLICACIONES)Method: Least SquaresSample: 1980 2007Included observations: 28

APÉNDICE 1.

TENDENCIA EXPONENCIAL DE PUBLICACIONES EN PREJUICIO Y

DISCRIMINACIÓN

Donde:

Siendo ambos significativos, al igual que el modelo en su conjunto, con un confianza del99%. El R cuadrado ajustado del modelo nosindica que el modelo es capaz de explicar un87.29% de la variabilidad temporal de la serie.

Podemos ver el ajuste del modelo a par- tir del siguiente gráfico, donde se presenta laserie de publicaciones y la predicha exclusiva-mente a partir de una trayectoria intertemporalexponencial.

1 A los efectos de la estimacion t=0,1,2…..

2 Salvo que se exprese lo contrario errores estándares se presen-tan entre paréntesis ()

Nuevas formas de racismo