




























































































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Código rojo y escala de alerta precoz
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
1 / 140
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





























































































Equipo técnico de revisión 2.a edición Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social Dr. Jorge Sosa Dra. Karen Díaz Dr. Daniel Ramalho Lic. Aida Abdala Lic. Wilma Piris Lic. Héctor Giordanengo UNFPA Dra. Adriane Salinas Bomfim Lista de participantes en los talleres de validación 2.a edición Dr. Ramón Bataglia · SPGO I FCM UNA Lic. Sandra Recalde ·Dirección Nacional de Obstetricia Lic. Sonia Ruiz Díaz ·Dirección Nacional de Obstetricia Lic. Damián Sedliak ·Dirección General de Atención Primaria de la Salud Dra. María Lidia Recalde· Programa Nacional de Sangre, MSPBS Dra. Gladys Mora ·DSSR Dr. Cesareo Saldivar. DSSR Dra. Patricia Veiluva ·DGPS Lic. Laura Barreto · Dpto. de Planificación Familiar Lic. Aida Abdala ·DSSR Cuidado de edición: Silvana Molina Ilustración: Edgar Arce Diseño y diagramación: Daniel Collante ISBN: 978-99925-294-1- © Es propiedad del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social Prohibida su venta
Dr. Julio César Borba Ministro de Salud Pública y Bienestar Social Dr. Víctor Hernán Martínez Acosta Viceministro de Atención Integral a la Salud y Bienestar Social Dra. Lida Mercedes Sosa Argüello Viceministra de Rectoría y Vigilancia de la Salud Dra. Patricia Veiluva Argüello Directora General de Programas de Salud Dr. Cesareo Saldívar Director de Salud Sexual y Reproductiva
En el marco de la Movilización Nacional para la Disminución de la Mortalidad Materna y del Recién Nacido, el Ministerio de Salud Pública Bienestar Social (MSPBS), a través de la Dirección General de Programas de Salud y junto con la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva, presenta la GUÍA DE CÓDIGO ROJO MATERNO NEONATAL como parte de las acciones para garantizar la maternidad segura y reducir las muertes maternas e infantiles en todos los servicios de salud de Paraguay. El objetivo de esta guía es poner a disposición de los profesionales de salud una herramienta con los protocolos para el manejo de las emergencias obstétricas, que pueda contribuir a mejorar la capacidad y calidad de respuesta a estas situaciones adversas en todos los niveles de atención. Este documento forma parte de los objetivos y lineamientos estratégicos 4, 5, 6 y 9 del Manual operativo de la estrategia “Código Rojo” para la disminución de la mortalidad materna y neonatal. En él se detalla un método rápido y efectivo para la identificación de las emergencias y para estandarizar el manejo de competencias técnicas y no técnicas. El énfasis de la guía está puesto en el trabajo en equipo para la atención adecuada y oportuna de las principales causas de emergencias obstétricas y reanimación en sala de parto, lo cual está dispuesto como norma de atención del MSPyBS. Su actualización y validación es el resultado de un trabajo participativo, multisectorial, interdisciplinario e interinstitucional. De esta forma, el MSPyBS, da cumplimiento a su rol de entidad rectora de las acciones de salud, de acuerdo a lo estipulado en su carta orgánica vigente. Con esta guía asume su responsabilidad y cumple una vez más con el mandato de establecer pautas de políticas a ser implementadas por el sistema de salud en estrecha relación con los demás sectores comprometidos. La pandemia de coronavirus (COVID-19) trae nuevos desafíos al sistema de salud, incluyendo al área de salud materna y neonatal. Esta enfermedad compleja está propiciando investigaciones sobre su curso, así como sobre su impacto en embarazadas, puérperas y recién nacidos. Pese a que la evidencia disponible es aún limitada, y está en constante revisión, existen algunas certezas que han posibilitado desarrollar estrategias para prevenirla y enfrentarla de la mejor forma. En esta revisión y adecuación de temas puntuales, se han recogido de forma resumida y didáctica, aspectos que son relevantes a la hora de enfrentar una emergencia obstétrica en el contexto COVID-19. Pero es probable que esta información requiera modificarse en el futuro, a medida que se tenga mayor evidencia y comprensión de lo que ocurre en su evolución, por lo que estará en revisión permanente. En esta edición se han incorporado temas específicos y aspectos prácticos que pretenden ser un recurso útil para ayudar a la toma de decisiones en el momento de encarar una emergencia obstétrica y reanimación neonatal en sala de partos en el contexto del COVID-19. Estas recomendaciones están en los apartados donde aparece el ícono del tapabocas.
La Dirección General de Programas de Salud (DGPS) implementa la estrategia denominada Código Rojo, con la cual busca invertir esfuerzo, tiempo y recursos a disminuir los cuatro retrasos causados en el sector asistencial, involucrando en ello a todo el sistema de salud (APS, SEME y servicios). De esta manera, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) pone en práctica un plan de acción para la disminución de la mortalidad materna y neonatal (MMN), en el marco de la movilización nacional que se lleva adelante con este objetivo. A continuación, las directrices a seguir para estandarizar y unificar los esfuerzos.
Durante las últimas décadas, los programas de salud materna han usado la vigilancia prenatal para identificar a mujeres que se encuentran en riesgo de sufrir complicaciones. Si bien estos procedimientos son beneficiosos, no han sido suficientes para disminuir las tasas de mortalidad materna y perinatal. Aun cuando una mujer goza de buena salud y recibe vigilancia prenatal, no existe forma de saber si desarrollará complicaciones o si requerirá servicios de emergencia. De ahí la necesidad de contar con una estrategia que brinde capacidad resolutiva hasta que la emergencia pueda ser referida a un centro de mayor complejidad.
Es un sistema de respuesta rápida de un equipo interdisciplinario con roles preestablecidos, que utilizan durante la atención una escala de alerta precoz para la valoración hemodinámica no invasiva y tienen al protocolo de Código Rojo como modelo mental compartido y ayuda cognitiva. Este protocolo tiene un diseño acorde al trabajo en equipo, estableciendo un rol para cada integrante y facilitando la comunicación efectiva, la verificación del cumplimiento de cada paso y garantizando la prevención de los daños a través de las mejores prácticas para el cuidado de la paciente.
Para que la atención materna y neonatal de emergencias pueda tener un nivel considerado aceptable, se recomienda que el sistema de salud reúna los siguientes requisitos:
Para la implementación del Código Rojo es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:
Los miembros del equipo deben tener las máximas competencias en las habilidades a las que están autorizados en función de su nivel de práctica. Para lograr una atención exitosa, deben:
Es un método de comunicación efectiva entre los miembros del equipo, durante la atención o crisis. Consiste en establecer un circuito cerrado de comunicación entre el coordinador y los miembros del equipo, tomando en cuenta estos pasos:
Un mensaje claro es el que se emite hablando en forma concisa, con un tono de voz controlado y distintivo. Todos los profesionales de la salud deben dar mensajes y órdenes con calma y de forma directa, sin gritar. Una instrucción confusa puede provocar retrasos innecesarios en el tratamiento y errores en la medicación. Gritar puede afectar a la interacción eficaz del equipo. Las personas deben hablar de a una.
Cada miembro del equipo debe conocer su función, ubicación y sus responsabilidades. La figura identifica las funciones y ubicación de los cuatro miembros del equipo. ASISTENTE 1: Se encarga de las vías aéreas, ventilación, control de signos vitales y estado de conciencia, registrando esos datos en la escala de alerta precoz (EAPO). Podrá realizar otras actividades que le asigne el coordinador del equipo en caso de necesidad, según el protocolo de atención. ASISTENTE 2: Se encarga de la canalización de las vías periféricas, de la hidratación parenteral, de evitar la hipotermia y de otros procedimientos que le asigne el coordinador del equipo, según el protocolo de atención. CIRCULANTE: Se encarga de facilitar los insumos y equipos del kit de emergencia, además de alertar a la red integrada de servicios de salud (RISS) y llevar registro de las acciones realizadas. En caso de necesidad, debe comunicar al servicio de sangre disponible (UMT, Centro Productor, Banco de Sangre) el inicio del “Código Rojo”. Podrá realizar otras actividades que le asigne el coordinador del equipo, según el protocolo de atención. COORDINADOR: Además de lo descripto anteriormente, se encargará de leer el protocolo de atención como ayuda cognitiva durante la atención, teniendo en cuenta la comunicación en asa cerrada del equipo. Cuando hay menos personal, todas las tareas deben reasignarse a los profesionales de la salud presentes. Por ejemplo, si solo se tiene disponibles a dos personas, las funciones del asistente 1 y el asistente 2 deberán fusionarse. Lo mismo sucederá con las de coordinador y circulante.
Durante el intento de reanimación, el coordinador del equipo o cualquier miembro del mismo podrá intervenir si considera que se va a realizar algo que podría resultar inapropiado en ese momento. La intervención constructiva debe comunicarse con tacto. Es obligación de los coordinadores evitar enfrentamientos con los miembros del equipo y viceversa. Se deberá realizar un debriefing (conversación para revisar el evento) cuando todo termine, para que se aporten críticas u opiniones constructivas.
Cuando los esfuerzos de reanimación resultan infructuosos es momento de recapitular y comunicarse en equipo. Una función esencial de la persona coordinadora es supervisar y revaluar. Para recordar la revaluación se puede usar la nemotecnia con las siglas SAER:
Los mejores equipos se componen de miembros que se tratan con respeto mutuo y colaboran con camaradería prestándose apoyo. Para tener un equipo de alto nivel, todos deben dejar de lado cualquier ansia de protagonismo y respetarse mutuamente durante la atención, sin importar las competencias o experiencias adicionales que el coordinador o miembros específicos del equipo puedan tener.
Un sistema es un grupo de componentes interdependientes que interactúan como tales. El sistema proporciona los eslabones de la cadena y determina la solidez de cada eslabón y de la cadena
en conjunto. Por definición, el sistema determina el resultado último de la cadena y fomenta la organización y el apoyo colectivos. En los pacientes con una probable emergencia obstétrica y/o neonatal se debe aplicar la estrategia basada en las iniciales ICTT (Identificar - Compensar -Tratar -Trasladar). Se recomienda integrar a este sistema, un número telefónico corto gratuito para alertar sobre los probables casos (por ejemplo, 141 SEME, 911, 135). Además, es necesario un centro regulador que coordine la atención y el traslado; un programa informático como, por ejemplo, el software CÓDIGO ROJO, que monitorice, registre y comunique todo el proceso de atención en tiempo real a la RISS y, finalmente, un centro único de referencia para la atención adecuada y oportuna de las emergencias detectadas.
lmplementar cualquier tipo de sistema de respuesta rápida requiere un cambio cultural importante en la mayoría de los establecimientos y servicios de salud. Los encargados de implementar y coordinar el sistema deben prestar especial atención a factores que pudieran evitar que el sistema se use de forma eficaz.