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comentario texto sandel, Ejercicios de Filosofía Política

es un comemtario de texto de Michael Sandel y otres

Tipo: Ejercicios

2019/2020

Subido el 15/12/2023

_esthercosta
_esthercosta 🇪🇸

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COMUNITARISMO Y ENFOQUE DE
LAS CAPACIDADES DE A. SEN.
PRIMERA CUESTIÓN:Tal y como sostienen Charles Taylor y M. Sandel, de acuerdo
con Aristóteles, una sociedad no es reducible a las transacciones (económico-sociales)
entre individuos conceptualizados de manera atomista. Estas ideas dependen de una
sistemática anulación de la dimensión de pertenencia a una comunidad, la cual nos
constituye, nos proporciona una identidad estable a lo largo del tiempo y nos permite
reconocernos mutuamente como individuos que poseen metas, necesidades y preferencias.
¿Estás de acuerdo? ¿Qué lazos comunitarios destacarías en tu comunidad nacional o
local?
En concordancia con la teoría aristotélica, la principal característica del ser humano se
manifiesta en la comunidad. En primer lugar, debemos discernir que según Aristóteles la
singularidad humana reside en la posesión de los tres tipos de almas: el alma vegetativa,
sensitiva ylaracional. El alma racional es donde se enfoca el discurso de Sandel con
dimensiones referidas al comunitarismo, ya que este tipo de alma desemboca en la condición
del humano de ζῷον πολῑτῐκόν, es decir, animal que debe vivir en sociedad. De este modo, la
polis deviene el escenario de la acción propiamente humana, ya que es en la interacción con los
otros donde nuestra naturaleza se lleva a cabo. Susodicha naturaleza consiste en la conciliación
de la felicidad, que no es más que la tenencia de la virtud moral, la cual se consolida con el
instrumento de la razón: la palabra, la cual posee el fin de ser escuchada, hecho que justifica la
ineludible relación con los demás, ya que sin vínculos externos nunca llegaríamos a
completarnos como seres humanos. Asimismo, esta relación con los demás que se desarrolla
mediante el uso de la palabra se regula con el hábito, pues al tratarse de un saber enteramente
práctico (poíesis), es en sociedad donde adquirimos el conocimiento. En este caso se trata de un
paradigma holístico, donde la dimensión colectiva mantiene su primacía ante la individual.
Así pues, la política es el escenario donde más cristalinamente se vislumbra la
naturaleza humana. En ésta yacen conceptos tan relevantes como la justicia, que no es más que
un producto de la interacción entre ideas de los humanos y uno de los ejes esenciales de la
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COMUNITARISMO Y ENFOQUE DE

LAS CAPACIDADES DE A. SEN.

PRIMERA CUESTIÓN: Tal y como sostienen Charles Taylor y M. Sandel, de acuerdo

con Aristóteles, una sociedad no es reducible a las transacciones (económico-sociales) entre individuos conceptualizados de manera atomista. Estas ideas dependen de una sistemática anulación de la dimensión de pertenencia a una comunidad, la cual nos constituye, nos proporciona una identidad estable a lo largo del tiempo y nos permite reconocernos mutuamente como individuos que poseen metas, necesidades y preferencias. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué lazos comunitarios destacarías en tu comunidad nacional o local? En concordancia con la teoría aristotélica, la principal característica del ser humano se manifiesta en la comunidad. En primer lugar, debemos discernir que según Aristóteles la singularidad humana reside en la posesión de los tres tipos de almas: el alma vegetativa , sensitiva y la racional. El alma racional es donde se enfoca el discurso de Sandel con dimensiones referidas al comunitarismo, ya que este tipo de alma desemboca en la condición del humano de ζῷον πολῑτῐκόν , es decir, animal que debe vivir en sociedad. De este modo, la polis deviene el escenario de la acción propiamente humana, ya que es en la interacción con los otros donde nuestra naturaleza se lleva a cabo. Susodicha naturaleza consiste en la conciliación de la felicidad, que no es más que la tenencia de la virtud moral , la cual se consolida con el instrumento de la razón: la palabra , la cual posee el fin de ser escuchada, hecho que justifica la ineludible relación con los demás, ya que sin vínculos externos nunca llegaríamos a completarnos como seres humanos. Asimismo, esta relación con los demás que se desarrolla mediante el uso de la palabra se regula con el hábito , pues al tratarse de un saber enteramente práctico ( poíesis ), es en sociedad donde adquirimos el conocimiento. En este caso se trata de un paradigma holístico , donde la dimensión colectiva mantiene su primacía ante la individual. Así pues, la política es el escenario donde más cristalinamente se vislumbra la naturaleza humana. En ésta yacen conceptos tan relevantes como la justicia , que no es más que un producto de la interacción entre ideas de los humanos y uno de los ejes esenciales de la

propia vida comunitaria. De este modo, la idea de justicia de Aristóteles, en este caso la justicia distributiva , se corresponde a la del jurista del derecho romano Ulpiano: « Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi. », es decir, dar a cada uno lo que le corresponde. Pero, ¿de qué modo determinamos lo que corresponde a cada persona? Ateniéndonos a Aristóteles, el telos , es decir, el fin; es el determinante de esta decisión, puesto que la naturaleza de las cosas es la disposición bajo la cual han sido creadas, verbigracia, en un criterio general es más justo que una pieza de arte que está hecha para ser admirada, se halle en un museo donde las personas puedan ir a verla y no en el sótano de una casa, como en el desdichado caso de Hilma af Klint. Pese a que actualmente, como indica el propio Sandel, la política se concibe como un mal necesario , en ese mal necesario es donde se forjan los lazos más determinantes para la especie humana, pues el propósito de la política es el bien común. Este bien común, que es bien diferente al que dicta el criterio utilitarista, donde reside en las decisiones que maximicen la felicidad del mayor número de personas; en Aristóteles y en Sandel se presenta en la concordancia con la virtud moral, que en última instancia se corresponde a adecuarse al fin para el que están hechas las cosas. Este factor puede tornarse en legitimador de la meritocracia , siempre y cuando sea ejercida desde una perspectiva adaptativa, donde se tengan en cuenta las situaciones particulares de cada individuo, ya que, como hemos comentado previamente, en este territorio se debe hacer uso del saber práctico, que no corresponde más que a las partes y no a la totalidad, propia de un saber teórico de talante científico. Por otro lado, la justicia como uno de los conceptos omnipresentes en la sociedad ha sido el detonante de lazos comunitarios enfocados a un fin con tal de defender dicha justicia y aproximarse a la idea del bienestar general. En el caso de España destaca el controvertido caso de La Manada , a causa del cual en 2016 se convocaron manifestaciones multitudinarias por colectivos feministas para protestar contra la resolución del caso, que según los criterios de dichas agrupaciones no cumplía con su fin, que era restituir el daño causado a la víctima y castigar a los hombres que habían causado el perjuicio, por ende, la sentencia desgraciaba el bien común.

SEGUNDA CUESTIÓN: Frente a las cuestiones morales, ¿el Estado debe ser neutral

moralmente o, más bien, debe indicarnos una vía, un modelo de moralidad específica, que

embargo, esta novedosa vacuidad moral en la dimensión política puede resultar el camino hacia una sociedad mercantilizada en todos sus aspectos, como indica Sandel. Ante el desierto de valores al que hemos sido arrojados por el salvaje capitalismo, invocar la herencia moral no resulta desacertado, siempre y cuando no degenere en fundamentalismos. En el caso de la filosofía política clásica, la moral y la política eran dos caras de la misma moneda. Esto también puede deberse a que, como en el caso del derecho, las costumbres y los usos eran la principal fuente para establecer el funcionamiento de una sociedad. No obstante, con las revoluciones liberales como la Revolución Francesa (1789) o la Independencia de los EUA (1776), el derecho se ha reducido al imperio de la ley; paralelamente a la política, que actualmente alude a escasos conceptos como la libertad, la igualdad, etc., sin tener en cuenta que son un margen de actuación exógeno a lo que realmente acarrea la vida de la polis : el bienestar de sus ciudadanos, que para llevarse a cabo máximamente, se deben tener en cuenta los usos y las tradiciones, es decir, lo que conforma la moral, pues ésta forma una parte ineludible de la esencia de los pueblos, el Volkgeist. En este sentido, lo ideal sería enfocar las problemáticas que suscita la vida comunitaria abordándolas desde su razón de ser, en terminología aristotélica: el telos. El telos está integrado por aspectos totalmente relacionados con la ética, véase el caso del matrimonio que expone Sandel, aspectos que resulta contraproducente ignorar en pos de una imparcialidad hipotética, ya que se muestran totalmente latentes en la vida social, ergo , ignorarlos es equivalente a negar la realidad que nos envuelve. Así pues, cabe introducir en el juego un nuevo factor que es la causa de nuestra moral, la concepción narrativa. Según esta perspectiva, el individualismo que presuponían las ideas liberales resulta errático cuando advertimos que el pasado influye en nosotros como si fuéramos parte de una novela, ya que estamos en la situación que estamos a causa de las generaciones pasadas, las cuales, aunque puedan ser contingentes, son innegables a la hora de comprender el presente. Si nos ceñimos a la concepción narrativa y la transportamos al ámbito de la sociedad, nuestra responsabilidad como ciudadanos se acrecienta a la hora de concluir que no solo participamos en esta de manera negativa, sin cometer ninguna injusticia. Al contrario, participamos en esta en la medida que la comprendemos y del mismo modo que nos ensalzamos ante sus logros también nos hacemos responsables de sus errores, puesto que aunque no lo hayamos elegido, es un hecho que no se puede eludir. Véase el caso de la responsabilidad histórica que los alemanes han adquirido ante la barbarie que supuso el

Holocausto. En el contexto español, se podría citar el caso del presidente Aznar, el cual afirmó rotundamente que en Irak se estaban desarrollando armas de destrucción masiva. Pese a que esta afirmación era indudablemente errónea, el presidente de España nunca se disculpó, aún ante las consecuencias que desencadenó la ocupación de Irak. ¿Deberíamos los españoles disculparnos por las palabras que pronunció nuestro, en aquel momento, presidente? Según el argumento narrativo, y teniendo en cuenta que su posición como presidente ha sido fruto de la democracia en la que vivimos, la respuesta es un sí. Asimismo, el posicionarse a favor de dicho argumento narrativo también es una justificación para adquirir una conciencia en cuanto al resarcimiento de daños que las víctimas de decisiones desacertadas merecen, en otras palabras, se puede aprovechar como pretexto para favorecer a los menos favorecidos. TERCERA CUESTIÓN: Amartya Sen afirma que el Capitalismo global está mucho más preocupado por la expansión de las relaciones de mercado que por el establecimiento de la Democracia, de la Educación elemental o de la Asistencia sanitaria para los menos favorecidos. Los empresarios internacionales tienden a preferir trabajar con autocracias altamente reglamentadas que, con democracias activistas y menos reglamentadas, asegurando y prefiriendo la seguridad y lo que convenga a las clases dirigentes y a los trabajadores privilegiados, que, a la eliminación del analfabetismo masivo, la falta de atención médica y otras adversidades de la pobreza. ¿Estás de acuerdo con la visión de la Democracia más sustancial de A. Sen? Si estás de acuerdo, ¿y cómo la promoverías? Según A. Sen, la democracia debe ser universal. Para respaldar esta premisa emplea tres argumentos: primeramente, afirma que el ejercicio de derechos civiles y políticos, intrínsecos al sistema democrático, es un requisito fundamental para que los individuos puedan realizarse en la vida en sociedad, pues es una de las más puras manifestaciones del ejercicio de la libertad. A continuación, arguye que las demandas de atención política propias del pueblo se toman más en cuenta en un tipo de sistema donde su voz es propagada y se la considera importante, verbigracia, con el derecho de la libertad de prensa. En este caso, es innegable que los grupos de presión mantienen una notable influencia en la toma de decisiones públicas, especialmente con el auge de las redes sociales, donde el ágora de debate se ha globalizado; y tal vez pueda poseer más influencia un tweet que el discurso de un político cualquiera. Finalmente, alude al progreso cultural, en tanto que en una sociedad democrática si cualquiera es capaz de opinar, el debate es accesible a todos y esto supone un intercambio de ideas que no acarrea más que

Desgraciadamente, hoy en día existen muchos países que no constan de un sistema democrático, con derechos y libertades muy reducidos, como en el caso de Corea del Norte. El verdadero afán por instaurar una democracia a nivel global, no como las pretensiones de los estadounidenses al intervenir con golpes de Estado con dicho pretexto, es una de las misiones más importantes actualmente. La prioridad de la política internacional debería ser garantizar la tenencia de los DDHH para todos los individuos, objetivo que se muestra palpable en las ambiciones de la ONU, aunque dicha organización resulte un tanto fútil. De este modo, la praxis debe eclipsar el discurso a favor de la democracia, ya que este degenera en flatus vocis cuando observamos la realidad del mundo. El proyecto de la democracia requiere de seriedad y compromiso, por lo cual, la movilización resulta ineludible, aunque sea mediante activismo digital. CUARTA CUESTIÓN: La libertad negativa de las Teorías liberales de la Justicia (Utilitarismo, Liberalismo igualitario y Libertarismo) es concebida como libertad individual (libertad como no-interferencias) frente al Estado. Por el contrario, la Teoría de la Justicia de A. Sen hace hincapié en la importancia de la libertad positiva (libertad como autorrealización y autogobierno) a la hora de fomentar las capacidades humanas. La experiencia de la pandemia Covid-19 nos está demostrando que la privación de nuestra libertad individual o negativa representa, en efecto, su máxima expresión dado que está basada en razones sostenibles moralmente: como la solidaridad con los demás conciudadanos que se podrían ver contagiados por nosotros; el compromiso con los sanitarios que nos están curando audazmente levantando maravillosos hospitales; la fraternidad hacia los conciudadanos enfermos que se están muriendo. La privación de nuestra libertad negativa se convierte así en poderoso ejercicio de nuestra libertad positiva. Para salvarnos de la pandemia todos debemos permanecer juntos. Nadie se salva sólo. ¿Qué opinas sobre esa manera de ver la libertad sustancial promovida por A. Sen? La posesión de derechos inherente a la condición de ciudadano no se trata solamente de la recepción de dichos derechos y su disfrute, sin tener en cuenta que también comportan deberes. Al admitir que tenemos derechos estamos recurriendo al amparo de la libertad , específicamente de una libertad negativa, ya que nos posicionamos como seres pasivos de los cuales solo cabe esperar que no cometan injusticias. Las prohibiciones que comportan esta pretensión contrastan excelentemente con la inactividad. Sin embargo, al evaluar la otra cara de la moneda esta

inactividad no resulta suficiente. Ante la sociedad en la que vivimos tenemos unas responsabilidades, que en última instancia son el aceite del engranaje del buen funcionamiento de la sociedad: los deberes. La responsabilidad es una característica intrínseca a la libertad. Cabe destacar que la libertad no solo se reduce a la capacidad de elección, como San Agustín se refiere a ella, sino también a la conciencia y autodeterminación de nuestra propia volición , es decir, querer lo que se quiere. En este caso A.Sen diferencia entre los efectos culminantes , los cuales se refieren a la adecuación del resultado de la acción que había sido esbozada por el deseo, en otras palabras, el cumplimiento de los intereses y las preferencias personales. A continuación, menciona los efectos comprehensivos , que se refieren a la manera en la que el deseo se ha desarrollado, en la libertad para determinar cual será nuestra voluntad de manera totalmente autónoma, pues en última instancia somos nosotros mismos quienes elegimos lo que deseamos. Así pues, teniendo en cuenta que los efectos culminantes no determinan el valor del anhelo en su totalidad, se determina que la capacidad es un concepto determinante a la hora de ejercer la libertad. El hecho de responder a dictámenes impuestos por nosotros mismos no siempre implica el libre albedrío, puesto que en la esencia de las órdenes puede yacer una coacción externa, véase el caso de la democracia cuando existen individuos que carecen de condiciones materiales adecuadas. En esta situación el individuo pobre votará al partido que le beneficie económicamente, y no podrá gozar del lujo de reflexionar y deliberar sobre las medidas sociales que dicho partido quiere llevar a cabo, medidas que podrían acabar perjudicándole, pero por lo menos tendrá un trozo de pan. Kant, consciente de esta problemática, aboga por un sufragio censitario, donde solo puedan votar sujetos con independencia civil, pues estos se encuentran totalmente libres. En definitiva, la libertad no solo se reduce a un rasgo negativo, donde el único objetivo es satisfacer nuestros deseos para así maximizar nuestro bienestar, como en el caso del utilitarismo, sino también en un carácter positivo, donde el humano se pueda afirmar como agente y aprovechar esta capacidad para actuar en aras al bien común, pues la libertad no siempre consiste en elegir lo mejor para nosotros, siendo así irónicamente esclavos de nuestros deseos, sino en aplicar nuestra naturaleza empática en el obrar, pues de lo contrario el Estado no nos conferiría la opción del deber, que no es más que el modo en el que el ciudadano ejerce su poder.